{"id":11227,"date":"2016-09-29T11:40:54","date_gmt":"2016-09-29T15:40:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.debateplural.com\/?p=11227"},"modified":"2016-09-29T11:40:54","modified_gmt":"2016-09-29T15:40:54","slug":"cisnes-verdad-cisnes-mentira","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2016\/09\/29\/cisnes-verdad-cisnes-mentira\/","title":{"rendered":"Cisnes de verdad y cisnes de mentira"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><b>Sergio Ram\u00edrez (Listin, 3-1-16)<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">En la poes\u00eda de Rub\u00e9n Dar\u00edo hay dos mundos que se distancian, aunque aparezcan no pocas veces juntos en la forma: uno insondable, de misterios siempre por descifrar, donde la correspondencia de los significados se vuelve infinita: la sinestesia, ese juego verbal profundo donde el sol es sonoro y los sonidos son \u00e1ureos; la b\u00fasqueda constante de lo diverso, que es la clave de la unidad de los significados pitag\u00f3ricos, los n\u00fameros como signos del universo \u201cque nos dicen al Dios que no se nombra\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y tambi\u00e9n Rub\u00e9n, igual que Borges, adoraba la idea de la metempsicosis, la transmigraci\u00f3n de las almas de un cuerpo a otro, no importa la distancia de las edades, una idea que es pitag\u00f3rica y es \u00f3rfica. Pit\u00e1goras y Orfeo. Los n\u00fameros y el canto. En el poema que lleva precisamente ese nombre, Metempsicosis, cuenta la historia de Rufo Galo, el soldado que durmi\u00f3 en el lecho de Cleopatra, y lo pag\u00f3 con la vida, comido por los perros, para volver a reencarnar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Sus mundos<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De all\u00ed su fascinaci\u00f3n por la mitolog\u00eda, cuyos personajes h\u00edbridos, m\u00e1s all\u00e1 de poblar su imaginer\u00eda verbal, entran en sus poemas como criaturas apasionadas, contradictoras y feroces. En Rub\u00e9n, los monstruos de esa zoolog\u00eda fant\u00e1stica provienen de la culpa. La pasi\u00f3n es la causa de su deformidad, o de su anormalidad, o m\u00e1s que una envoltura carnal tienen una presencia espiritual, la \u00fanica capaz de ser testigo o part\u00edcipe de la epifan\u00eda. Y los saca del friso de m\u00e1rmol para expresar a trav\u00e9s de ellos sus propias incertidumbres existenciales, como en \u201cEl coloquio de los centauros\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0El otro de sus dos mundos es musical, f\u00e1cil al o\u00eddo y a la memoria, y, adem\u00e1s, bendecido por la rima. Como bien dice Stendhal, la memoria necesita de la rima. Y como son generalmente poemas que cuentan historias, las aprendimos a recitar en nuestra infancia: \u201cEl negro Al\u00ed\u201d, \u201cLa cabeza del Raw\u00ed\u201d, \u201cLa sonatina\u201d, \u201cLos motivos del lobo\u201d, \u201cMargarita\u201d. Es una poes\u00eda que viste ropas brillantes, igual que el pap\u00e1 de la princesa de este \u00faltimo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esos brillantes ropajes son verbales, muy coloridos y por tanto llamativos, y provienen de la literatura francesa del siglo diecinueve. Son ropajes musicales. La novedad consisti\u00f3 en dar una nueva m\u00fasica, atrevida, briosa y resonante al idioma y por tanto, una nueva estructura verbal. \u201cEl modernismo fue una escuela po\u00e9tica; tambi\u00e9n fue una escuela de baile, un campo de entrenamiento f\u00edsico, un circo y una mascarada\u201d, como se\u00f1ala Octavio Paz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El m\u00fasico oculto<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero el m\u00fasico ya estaba desde antes en Rub\u00e9n, due\u00f1o de un espl\u00e9ndido o\u00eddo para identificar ritmos y copiar melod\u00edas, y descubrir nuevas y viejas m\u00e9tricas, hasta dar, como los verdaderos m\u00fasicos, con su propia clave creadora singular. Supo escuchar bien las novedades del verso simbolista franc\u00e9s, pero tambi\u00e9n las cadencias de la poes\u00eda popular, desde los himnos religiosos de su infancia a los endecas\u00edlabos olvidados de la gaita gallega. Fue una aventura verbal, y la entrada en territorios antes proscritos, sobre todo aquella escandalosa intimidad con otras lenguas, sobre todo la francesa, y formas m\u00e9tricas e idiom\u00e1ticas que sonaban trasgresoras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Un m\u00fasico de nacimiento, que no en balde cargaba de domicilio en domicilio con su piano Pleyel, hu\u00e9sped forzado, con no poca frecuencia, de las casas de empe\u00f1o, y que termin\u00f3 vendiendo cuando, nombrado embajador de Nicaragua ante la Corte de Madrid en 1907, no pudo afrontar los gastos que demandaba mantener su residencia y legaci\u00f3n en la calle de Serrano, porque su gobierno le atrasaba los sueldos, o no se los pagaba. Y a la hora de su muerte, se le deb\u00edan casi todos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0En su frustrada novela autobiogr\u00e1fica \u201cEl oro de Mallorca\u201d, Rub\u00e9n se disfraza, o se transmuta, en la figura de un compositor latinoamericano c\u00e9lebre, Benjam\u00edn Itaspes, \u201cun temperamento er\u00f3tico atizado por la m\u00e1s exuberante de las imaginaciones, y su sensibilidad m\u00f3rbida de artista, su pasi\u00f3n musical, que le exacerbaba y le pose\u00eda como un divino demonio interior\u00d6\u201d, seg\u00fan se retrata a s\u00ed mismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La gran poes\u00eda<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Su poes\u00eda se encendi\u00f3, as\u00ed, de una pirotecnia verbal deslumbrante llena de im\u00e1genes vistosas y atrevidas, de osad\u00edas mel\u00f3dicas, de novedades r\u00edtmicas, una puesta en escena cuyas bambalinas y decorados se come de manera implacable la polilla: quioscos de malaquita, lagos de azur y mantos de tis\u00fa, y lo mismo sus numerosos figurantes: faunos, n\u00e1yades, ninfas, bacantes, centauros, cisnes y pavorreales, mandarines y califas de oriente, y hadas madrinas, elfos y princesas encantadas: \u201cver\u00e9is en mis versos princesas, reyes, cosas imperiales, visiones de pa\u00edses lejanos o imposibles: \u00a1qu\u00e9 quer\u00e9is!, yo detesto la vida y el tiempo en que me toc\u00f3 nacer\u00d6\u201d, dice en las Palabras Liminares de Prosas Profanas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Semejante parafernalia identific\u00f3 al modernismo, pr\u00e9stamos, decorados, efectos de color, novedades que se acercaban peligrosamente a la cursiler\u00eda, y a\u00fan podemos asomarnos con curiosidad a ese museo de cera. Pero sin aquel ejercicio l\u00fadico nunca habr\u00eda existido la ruptura que trajo la modernidad que desentumi\u00f3 a la lengua espa\u00f1ola.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Algunos de los escritores modernistas que acompa\u00f1aron a Rub\u00e9n en aquella aventura colorida, perecieron junto con ese modernismo decorativo, porque se atuvieron a las calidades exteriores y no a la esencia verdaderamente moderna que hab\u00eda dentro de la envoltura modernista, donde se hallan los temas que han alimentado a la literatura a trav\u00e9s de los tiempos, nacidos de la exploraci\u00f3n sin subterfugios de la condici\u00f3n humana, empezando por el amor y la muerte, esa dualidad tan perturbadora para Rub\u00e9n: Eros y Th\u00e1natos. El primero de sus dos mundos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0El cisne que conduce la barca de \u00a0Lohengrin es un cisne de utiler\u00eda, pero los de Rub\u00e9n, adem\u00e1s de su simb\u00f3lica majestad er\u00f3tica, su cuello entre los muslos de Leda, con ese mismo cuello no dejan de abrir interrogantes acerca del sentido de la vida. Y en el poema Los cisnes de \u201cCantos de vida y esperanza\u201d, se dejan interrogar por el poeta en tiempos de incertidumbre:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u201c\u00bfSeremos entregados a los\u00a0b\u00e1rbaros fieros? \u00bfTantos millones de hombres hablaremos ingl\u00e9s?\u201d<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sergio Ram\u00edrez (Listin, 3-1-16) En la poes\u00eda de Rub\u00e9n Dar\u00edo hay dos mundos que se distancian, aunque aparezcan no pocas veces juntos en la forma: uno insondable, de misterios siempre por descifrar, donde la correspondencia de los significados se vuelve infinita: la sinestesia, ese juego verbal profundo donde el sol es sonoro y los sonidos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":11228,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[18,16],"tags":[],"class_list":["post-11227","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura","category-libros"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11227"}],"collection":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11227"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11227\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11229,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11227\/revisions\/11229"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media\/11228"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11227"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11227"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11227"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}