{"id":11695,"date":"2016-10-21T16:41:54","date_gmt":"2016-10-21T20:41:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.debateplural.com\/?p=11695"},"modified":"2016-10-21T16:41:54","modified_gmt":"2016-10-21T20:41:54","slug":"las-novelas-la-guerra-abril","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2016\/10\/21\/las-novelas-la-guerra-abril\/","title":{"rendered":"Las novelas de la Guerra de Abril"},"content":{"rendered":"<p><strong>Manuel Matos Moquete (D. Libre, 18-4-15)<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dif\u00edcil situaci\u00f3n la de un arte, si ha de convertirse en la epopeya de una gesta vencida. S\u00f3lo las grandes obras han logrado hacerlo: ir contra el sentido de la historia, contra la ideolog\u00eda y la raz\u00f3n de la historia, y glorificar a los h\u00e9roes vencidos, como Don Quijote, o Los Miserables, o los comuneros de Par\u00eds en Jules Valles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es mucho m\u00e1s f\u00e1cil cantarle a una gesta triunfante, como en las poes\u00edas que se escribieron en plena guerra, llena de esperanza y hero\u00edsmo, \u201cCiudad que ha sido armada para ganar la gloria\u201d (\u201cCanto a Santo Domingo Vertical\u201d, Abelardo Vicioso). Pero entonces, como en el ciclo de novelas de la revoluci\u00f3n mexicana o de la revoluci\u00f3n rusa, la ideolog\u00eda del poder, de la revoluci\u00f3n triunfante, puede jugarle una mala pasada a la literatura, hacerle trampa, subyugarla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero con respeto a la guerra de abril el relato se hizo imposible. La novela de la guerra se qued\u00f3 en estado de material desordenado, por falta de arte y est\u00edmulo. En ese sentido, es dado hablar de la ficci\u00f3n en la ficci\u00f3n; de con\ufb02ictos entre el arte y la pol\u00edtica, entre el orden hist\u00f3rico y el orden po\u00e9tico. Sin embargo, es preciso destacar un hecho: son novelas de post-guerra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hablo de novelas que se publicaron posteriormente a la guerra de abril de 1965 y que, en principio, narran historias que aluden a aquel acontecimiento hist\u00f3rico. Ubico en ese grupo a novelas como:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De abril en adelante, de Marcio Veloz Maggiolo (1975); Los acorralados, de Felipe Collado (1980); La otra Pen\u00e9lope, de Andr\u00e9s L. Mateo (1982); Curriculum, de Efra\u00edn Castillo (1982) y De abril en adelante, Manuel Matos Moquete (2004).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De abril en adelante, Los Acorralados, La otra Pen\u00e9lope y Curriculum tratan el tema de la guerra, son textos que no hacen trampa a la Historia; la guerra de abril fue derrotada, y sin enga\u00f1o ni ficci\u00f3n, esas novelas, aun cuando en algunas de ellas, como en Los acorralados, el tema central sea pretendidamente la guerra, esa guerra es ignorada, censurada, sugerida solamente, demasiado poetizada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La novel\u00edstica dominicana de guerra de abril no sabiendo construir grandes antih\u00e9roes derrotados ni pudiendo montarse en el carro de la narraci\u00f3n victoriosa, parece haber optado por el pragmatismo, por la vida. No existen novelas de la guerra de abril, del presente dramatizado de la guerra, como una vasta realizaci\u00f3n po\u00e9tica y social.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las novelas citadas, son novelas de otra cosa, de otro vivido, de otro aqu\u00ed y otro ahora; y la guerra de abril es s\u00f3lo un trasfondo exterior, causal a veces, metaf\u00f3rico otras veces, circunstancial, contextual; es la guerra evocada, la guerra narrada o referida por m\u00faltiples filtros discursivos, la guerra imposible de narrar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De abril en adelante es el dif\u00edcil aprendizaje del arte de escribir, de un intelectual excombatiente de la guerra de abril, seg\u00fan los gustos y las intrigas del mundillo de la tertulia literaria. El con\ufb02icto entre el arte, la literatura y la pol\u00edtica es encarnado por el personaje Paco. Aun renunciando a su condici\u00f3n de \u201ch\u00e9roe\u201d de la guerra, su \u201crefugio\u201d en la literatura no es aceptado por sus contertulianos, y \u00e9l tiene que arrastrar su figura de antih\u00e9roe y de falso hombre de letras, junto al recuerdo de los ejemplos de cobard\u00eda durante la guerra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Los acorralados Jos\u00e9 Pedemonte es tambi\u00e9n un antih\u00e9roe de mala suerte, que entre los recuerdos de la c\u00e1rcel y los recuerdos de la guerra, se pasea en la ciudad hablando consigo mismo, hasta que desaparece sin saberse c\u00f3mo, v\u00edctima de la represi\u00f3n que se ejerce contra los excombatientes constitucionalistas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los acorralados es tambi\u00e9n un t\u00edtulo que se apoya en ese sentido de la imagen cotidiana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, el acorralamiento que ah\u00ed se narra no es el de la guerra, sino el de un hombre perseguido cotidianamente por su propia historia, su historia de excomandante de la guerra. Es la historia de esta frase de<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La otra Pen\u00e9lope, \u201c&#8230;porque desde el fin de la guerra ninguno de nosotros lograba inventarse un destino que no fuera escrupulosamente la apolog\u00eda de la derrota\u201d. El personaje de Andr\u00e9s L. Mateo, \u00c1lvaro Pascual, y el de Felipe Collado, Jos\u00e9 Pedemonte, son prototipos de los personajes de la novela sobre la guerra: encaman la derrota.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero la imagen de la derrota, que es la imagen m\u00e1s com\u00fan en toda la novel\u00edstica sobre la guerra, va cambiando de un texto a otro, rompiendo la herencia com\u00fan del sentido de la derrota, de las an\u00e9cdotas acerca de la violencia de los bombardeos, las muertes, las escenas de cobard\u00eda; y creando im\u00e1genes espec\u00edficas a cada texto. En Los acorralados y en Curriculum hay una percepci\u00f3n climatol\u00f3gica de la guerra y sus atrocidades. La estaci\u00f3n de lluvia da sentido tr\u00e1gico a la guerra. Y abril, mayo y junio se llenan en la evocaci\u00f3n de la guerra, de su verdadera imagen primaveral.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Curriculum, el cicl\u00f3n David y la guerra son equivalentes: fuentes de cat\u00e1strofes: \u201cPues en abril, en mayo, y en junio, qu\u00e9 terrible junio, Chabela, se sinti\u00f3 el hurac\u00e1n m\u00e1s terrible que el David \u00bfRecuerdas que todos perdimos algo con David?, todos perdimos en la guerra del 65 pero, \u00bfpor qu\u00e9 no hablamos de otra cosa que de esa bendita guerra, Beto? Podr\u00edamos hablar de la lluvia\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La lluvia en Los acorralados es el comienzo de la historia de Jos\u00e9 Pedemonte. El mito de la ni\u00f1ez feliz bajo la lluvia va produciendo por aproximaci\u00f3n metaf\u00f3rica y meton\u00edmica un encuentro con la violencia. Violencia de la lluvia primero, \u201cpele\u00f3 al pu\u00f1o con los que le empujaban fuera de los chorros que ca\u00edan de las azoteas\u201d. Violencia de la guerra despu\u00e9s, puesta en contraste con la alegre violencia de la ni\u00f1ez; \u201ctodav\u00eda nuestras caras&#8230; no estaban marcadas con las cuchilladas del luto\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Diferente a Felipe Collado, Efra\u00edn Castillo evoca en Curriculum la imagen del ni\u00f1o en la guerra, de su sufrimiento y horror, vali\u00e9ndose de la imagen edipiana del amor incestuoso y violento entre Beto y Chabela. La lluvia sirve de puente entre la violencia sexual y la violencia de la guerra que se concentra en Beto, tratado por Chabela como un hijo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todas las im\u00e1genes que se asocian a la imagen de la guerra, est\u00e1n te\u00f1idas en las novelas dominicanas de una coloraci\u00f3n negativa; hasta la imagen de la mujer es construida sint\u00e1cticamente de acuerdo al estereotipo de la derrota. As\u00ed, en la novela de Castillo, las fugaces escenas de amor que se evocan entre Beto y Romella, est\u00e1n presididas del sentimiento de la inutilidad de la mujer como de la guerra: \u201cuna diosa in\u00fatil en una guerra in\u00fatil\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es que para la novel\u00edstica dominicana de la guerra de abril, la imagen que con m\u00e1s insistencia aparece ligada a ese nombre, es la que ya est\u00e1 cubierta por las p\u00e1ginas de la Historia: \u201caquella guerra que era un sue\u00f1o y que se convirti\u00f3 en pesadilla cuando cuarenta y dos mil soldados norteamericanos\u201d (De abril en adelante).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Faltar\u00eda, para llenar las p\u00e1ginas de la literatura de una mayor esperanza, reeditar mediante la escritura la guerra derrotada gloriosa, como Andr\u00e9s Malraux escribiendo L\u2019espoir de la Rep\u00fablica espa\u00f1ola aniquilada por el franquismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esas novelas el tema de la guerra es s\u00f3lo un aspecto de toda la obra, y como tal no puede cortarse, como cuando uno corta un salchich\u00f3n, de la red de con\ufb02ictos que ella comporta. Hay que coger el tema de la guerra dentro del ritmo, la imagen, la sintaxis de esas novelas. Eso impedir\u00eda que la imagen, la evocaci\u00f3n, el recuerdo, los relatos de la guerra, se traten como re\ufb02ejos, como est\u00edmulos de otra realidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Perm\u00edtanme ahora que esta re\ufb02exi\u00f3n introduzca mi novela Los amantes de abril, obra que me permiti\u00f3 pasar de la acera del cr\u00edtico a la acera de la creaci\u00f3n literaria en torno a la tem\u00e1tica de la guerra de abril. Busco es establecer los puntos de contraste entre esta obra y las anteriormente mencionadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando en 2004 publiqu\u00e9 esa obra ya ten\u00eda en mi taller las ideas que acabo de exponer sobre la novela sobre la guerra de abril. Y tratando de cambiar en cierta manera la visi\u00f3n pesimista de esas obras, me arme de tres ideas en el proceso de escritura de mi obra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo primero que me dije fue que no estaba no satisfecho con las novelas sobre la guerra a las que me he referido porque el escenario en el que se desarrollan no es la guerra sino un espacio posterior a la guerra. Entonces me propuse escribir una obra cuyo escenario fuera la misma guerra. Fue algo que, a mi parecer, se logr\u00f3 en Los amantes de abril.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La historia se desarrolla en plena guerra. Los personajes Efra\u00edm y Margot, sobre todo Margot, la protagonista principal transita por la ciudad incendiada y peligrosamente tomada por los dos bandos en con\ufb02icto, los constitucionalistas y el Cefa.Vemos la guerra a trav\u00e9s de una mujer embarazada que busca a su marido perdido en la vor\u00e1gine de la guerra, visitando comandos, y conviviendo con los combatientes en los comandos, en particular el denominado La culebra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mucho antes de escribir Los amantes de abril yo sent\u00eda otra insatisfacci\u00f3n, no de car\u00e1cter literario, sino de car\u00e1cter hist\u00f3rico e ideologico.Cada a\u00f1o que se conmemora el 24 de abril de 1965 asistimos a una profusi\u00f3n de testimonios de combatientes destacados que en no pocos casos relatan su participaci\u00f3n en los combates. Son en general personas que se auto titulan comandantes en la guerra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ante esos testimonios me he preguntado, en cuales combates estuvieron esos comandantes, porque si solo se refieren a Ciudad Nueva, puedo decir que ah\u00ed solo se combat\u00edan durante dos d\u00edas, el 15 y el 16 de junio. Ahora, en el puente Duarte, si estuvieron el asalto al Palacio, si estuvieron en el asalto a la fortaleza Ozama, si estuvieron en la parta alta de la capital desde el arco que va desde la Ortega y Gasset hasta el Padre Castellanos, hasta el puente de la 17, antes y durante la operaci\u00f3n limpieza, si estuvieron en algunos pueblos del interior, como San Francisco de Macor\u00eds, entonces se puede decir que si, que combatieron en la guerra. Pero no combatieron si solo estuvieron en Ciudad Nueva.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los amantes de abril trata de reconstruir la zona en donde en la guerra se dieron los m\u00e1s importantes combates, la parte norte de Santo Domingo, y en esa zona quiere destacar el protagonismo de las personas sencillas, de los combatientes del pueblo, hoy despreciados como soldados desconocidos, que fueron los verdaderos h\u00e9roes de la guerra. Tambi\u00e9n trata de reconstruir la cotidianidad de la guerra en la vida de la gente, una cotidianidad hecha no solo de momentos de hero\u00edsmos, sino del d\u00eda a d\u00eda doloroso y tambi\u00e9n alegre durante un tiempo en que ellos tuvieron que alimentar a sus hijos, hacer el amor, tomar cerveza, sufrir y divertirse, como es lo que acontece en la cotidianidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otra propuesta que me acompa\u00f1\u00f3 en el proyecto de escribir Los amantes de abril era el de invertir la l\u00f3gica de la derrota que ya hab\u00eda observado en las novelas sobre la guerra de abril. Me propuse escribir una obra en la que, aun en la derrota, se respirara el optimismo y el triunfo, un poco como suced\u00eda en la guerra, en la que nos despert\u00e1bamos con el llamado alimentador de \u201cUn d\u00eda m\u00e1s dominicanos\u2026 de Armando B\u00e1ez Asunci\u00f3n por la radio constitucional, que invitaba a la resistencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras meses de resistencia al cerco de las tropas norteamericanas bajo el manto de Fuerzas Interamericanas de Paz, en la guerra se lleg\u00f3 a un punto en que la \u00fanica salida honrosa para ambos bandos era una salida negociada. Y en ese sentido, la negociaci\u00f3n emprendida generaba optimismo en Caama\u00f1o y los negociadores constitucionalistas, en el sentido que se iban a lograr las reivindicaciones b\u00e1sicas, a falta de la principal, el retorno a la constituci\u00f3n de 1963, tales como respecto de las libertadas y los derechos del pueblo, retirada de las ropas yanquis respeto y no persecuci\u00f3n de los civiles constitucionalistas y reintegraci\u00f3n a los cuarteles de los militares constitucionalistas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esos puntos sirvieron de base a la firma del acuerdo llamado acta institucional que puso fin a la guerra. Aunque con justificada sospecha de incumplimiento, esos puntos fueron presentados por Caama\u00f1o a los combatientes en sus frecuentes informes sobre el curso de las negociaciones, como un logro de los constitucionalistas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En eso se crey\u00f3, aunque no lo crey\u00f3 una parte de la izquierda, como una salida digna, y en cierta medida triunfante. Ese esp\u00edritu es el que expresa un personaje en Los amantes de abril.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cAnte ese panorama tan desastroso, Margot le pregunt\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013\u00bfCu\u00e1l ser\u00e1 la salida de la guerra?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Veterano se apresur\u00f3 a explicarle la posici\u00f3n de los combatientes sobre la salida negociada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013Los del comando no creemos en lo que se dice por ah\u00ed: la guerra tendr\u00e1 una salida negociada y nosotros nos iremos en constructiva paz para la casa. Los militares ser\u00e1n reintegrados a los cuarteles; los civiles tendr\u00e1n empleos seguros en el nuevo gobierno.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ah\u00ed est\u00e1 la raz\u00f3n del pesimismo y el esp\u00edritu de derrota en las novelas sobre la guerra de abril. Las esperanzas generadas por la negociaci\u00f3n en los combatientes durante la guerra, como en ese personaje llamado El Veterano, se desvanecieron tan pronto se instal\u00f3 el gobierno de Garc\u00eda Godoy, presidente provisional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las elecciones de 1966 ganadas por Balaguer en un ambiente de terror y las represiones masivas desatadas por este durante los 12 a\u00f1os, de 1966 a 1978, confirmaron la sospecha de que esas negociaciones fueron un enga\u00f1o y una derrota para los constitucionalistas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con esa visi\u00f3n se escribieron las novelas de Marcio Veloz Maggiolo., de Lipe Collado, Andr\u00e9s L.Mateo, 1982 y Efra\u00edm Castillo. Est\u00e1n escritas desde la postguerra desde las amargas experiencias de los gobiernos de Garc\u00eda Godoy y Balaguer, cuando ya se hab\u00eda comprobado que el final de la guerra fue un doloroso fracaso para los constitucionalistas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Los amantes de abril, que acontece en el escenario de la guerra, la visi\u00f3n es distinta .Existe una amenaza de la desesperanza en los combatientes, pero las negociaciones, aun como enga\u00f1ifa, sembraban la creencia que no todo estaba perdido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muchos combatientes salieron de la guerra con el pu\u00f1o erguido como vencedores, en los barrios y en los pueblos fueron recibidos como h\u00e9roes victoriosos. Incluso muchos excombatientes exigieron reconocimiento y trabajo al gobierno provisional como, al parecer, estaba consignado en el acta institucional. Pero, esa ilusi\u00f3n duro poco.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pronto comenz\u00f3 la cacer\u00eda a los excontitucuionalistas.Que lo digan el ataque en el hotel Matun a Caama\u00f1o y sus acompa\u00f1antes, en el cual muri\u00f3 el coronel Lora Fern\u00e1ndez y el asesinato de Pichirilo Mej\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde entonces el pesimismo y la frustraci\u00f3n se apoderaron de los excontitucionalistas y ante esa situaci\u00f3n hubo dos actitudes. La de quienes se propusieron responder golpe por golpe al terrorismo de Estado. La de quienes, como los personajes de las novelas mencionadas, tuvieron crisis existenciales y se volvieron nost\u00e1lgicos del esplendor de la guerra y temerosos de la desastrosa situaci\u00f3n heredada.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Manuel Matos Moquete (D. Libre, 18-4-15) &nbsp; Dif\u00edcil situaci\u00f3n la de un arte, si ha de convertirse en la epopeya de una gesta vencida. 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