{"id":12729,"date":"2016-12-08T11:49:15","date_gmt":"2016-12-08T15:49:15","guid":{"rendered":"http:\/\/www.debateplural.com\/?p=12729"},"modified":"2016-12-08T11:49:15","modified_gmt":"2016-12-08T15:49:15","slug":"dorado-exilio-tulito-arvelo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2016\/12\/08\/dorado-exilio-tulito-arvelo\/","title":{"rendered":"El \u201cDorado Exilio\u201d de Tulito Arvelo"},"content":{"rendered":"<p><strong>Jos\u00e9 del Castillo (D. Libre, 4-7-15)<\/strong><\/p>\n<div id=\"p_p_id_contentviewerportlet_WAR_newsportlet_INSTANCE_9db3380d0d4d495e8247d8dfb518f580_\" class=\"portlet-boundary portlet-boundary_contentviewerportlet_WAR_newsportlet_  portlet-static portlet-static-end content-viewer-portlet \">\n<div class=\"td-portlet\">\n<section id=\"portlet_contentviewerportlet_WAR_newsportlet_INSTANCE_9db3380d0d4d495e8247d8dfb518f580\" class=\"portlet\">\n<div class=\"portlet-content\">\n<div class=\" portlet-content-container\">\n<div class=\"portlet-body\">\n<div class=\"last td-viewer full-access\">\n<div class=\"detalle-texto migrada\">\n<div class=\"text\">\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tulito Arvelo fue siempre nombre grato en los rincones del hogar de mi abuela Emilia y en el de mi madre Fefita, cuando su menci\u00f3n bajo la dictadura de <a href=\"http:\/\/localhost\/debateplural\/tag\/Trujillo\">Trujillo <\/a>deb\u00eda hacerse en voz baja, casi como un susurro. Igual Gug\u00fa Henr\u00edquez, un \u00eddolo del deporte, bien plantado, veterano de la II Guerra Mundial que libr\u00f3 con honores en el Pac\u00edfico. Ambos expedicionarios de Luper\u00f3n en junio de 1949, ligados estrechamente a mi familia. Participantes en la frustrada expedici\u00f3n de Cayo Confites de 1947, que habr\u00eda sacudido la monol\u00edtica fortaleza del r\u00e9gimen, dada la superioridad b\u00e9lica con que contaban los insurgentes. En 1965, en medio de la guerra, me encomendaron en la Zona entregar un paquete con documentos en una direcci\u00f3n en el sector de San Juan Bosco, cerca del comando militar americano que operaba en el colegio. Result\u00f3 ser Tulito, quien regresaba del exterior y al saber mi nombre, reaccion\u00f3 emocionado: \u201cPero \u00bft\u00fa eres hijo de Francisco y Fefita, sobrino de Man\u00e9? Yo soy como un t\u00edo tuyo.\u201d<\/p>\n<p>Tulio Hostilio Arvelo Delgado (1916-88) naci\u00f3 en San Carlos, residente en los lados de la 16 de Agosto y la Imbert. Fue profesor muy apreciado en la Normal de Varones, que entonces funcionaba frente al Parque Independencia en plantel construido durante la Ocupaci\u00f3n Americana. En 1943 se gradu\u00f3 de Derecho y abri\u00f3 bufete de abogado en la calle Mercedes junto a Pedro Mir, el poeta social que Bosch recibi\u00f3 jubiloso en la secci\u00f3n literaria del List\u00edn Diario.<\/p>\n<p>De buen tama\u00f1o, buenmozo, jovial, de ojos almendrados inteligentes y entradas pronunciadas, fue compa\u00f1ero de conspiraci\u00f3n antitrujillista de mi t\u00edo m\u00e9dico Man\u00e9 Pichardo Sard\u00e1, su amigo de siempre, y de mi padre Francisco del Castillo, abogado como \u00e9l, en cuya oficina compartida con Eduardo Read Barrera se fund\u00f3 clandestinamente en febrero de 1944 el Partido Democr\u00e1tico Revolucionario Dominicano (PDRD), predecesor del Partido Socialista Popular.<\/p>\n<p>Tanto mi padre, Pedro Mir y Eduardito fueron diputados constituyentes en la reforma de 1947 que consagr\u00f3 el sistema financiero nacional con la creaci\u00f3n del peso oro dominicano, el Banco Central y la Junta Monetaria. Tulito, como parte de una estrategia de cooptaci\u00f3n del r\u00e9gimen que incluy\u00f3 a Horacio Julio Ornes nombrado en Costa Rica, sali\u00f3 del pa\u00eds en 1947, designado vicec\u00f3nsul en San Juan de Puerto Rico, posici\u00f3n que aprovech\u00f3 para continuar los planes que vinculaban al exilio con lo que se denomin\u00f3 el Frente Interno, en cuya estructura mi t\u00edo Man\u00e9 (Cibri\u00e1n, su nombre c\u00f3digo, mientras mi padre era Chihuahua) manejaba las comunicaciones. Tras un breve lapso, Arvelo abandon\u00f3 las funciones oficiales y se uni\u00f3 a Pedro Mir en los entrenamientos de Cayo Confites, en <a href=\"http:\/\/localhost\/debateplural\/tag\/cuba\">Cuba<\/a>. Luego fue enrolado por el general Juancito Rodr\u00edguez para armar desde Guatemala una nueva incursi\u00f3n contra Trujillo desde la Guatemala de Ar\u00e9valo, fungiendo como confianza del viejo hacendado vegano en tareas de coordinaci\u00f3n operativa en Cuba y en el manejo de las comunicaciones que ten\u00edan como contraparte en el pa\u00eds a su amigo Cibri\u00e1n.<\/p>\n<p>En el hidroavi\u00f3n Catalina comandado por Horacio Julio Ornes, que amariz\u00f3 en la bah\u00eda de Luper\u00f3n el 19 de junio del 49, en la mochila de combate de Tulio Arvelo, las autoridades hallaron varios informes redactados por Cibri\u00e1n, inadvertidamente tra\u00eddos por aquel desde la base guatemalteca. Obvio que en los interrogatorios practicados a los sobrevivientes (Ornes, Arvelo, Mart\u00ednez Bonilla, Miguelucho Feli\u00fa Arzeno y el nicarag\u00fcense C\u00f3rdoba Boniche), la revelaci\u00f3n de la identidad de Cibri\u00e1n resultaba clave. La chispa de Tulito, como lo revela en sendos art\u00edculos publicados en El Nacional y en la revista \u00a1Ahora! tras el fallecimiento en 1979 de Cibri\u00e1n, fue decisiva para salvar la vida al Dr. Manuel E. Pichardo Sard\u00e1 -ya acogido como hu\u00e9sped en la embajada de Venezuela-.<\/p>\n<p>Ante los apremios del general Federico Fiallo, quien dirig\u00eda los interrogatorios aparte de los realizados directamente por Trujillo, Arvelo y sus compa\u00f1eros de cautiverio fraguaron una coartada, declarando que el expedicionario Hugo Kunhardt, muerto en los primeros momentos del desembarco, era quien pod\u00eda saberlo, reput\u00e1ndolo a cargo de las comunicaciones del general Rodr\u00edguez.<\/p>\n<p>En su obra<\/p>\n<p>Cayo Confites y Luper\u00f3n. Memorias de un Expedicionario (1981), Arvelo narra estos episodios de su primer exilio. En abril del 88, cuando le sorprendi\u00f3 la muerte, este verdadero h\u00e9roe de templanza c\u00edvica y recio valor se hallaba redactando sus memorias, inconclusas. En 2013, el Museo Memorial de la Resistencia y la Comisi\u00f3n de Efem\u00e9rides Patrias dieron a la estampa este texto, reveladoramente cautivante, bajo el t\u00edtulo Tulio H. Arvelo. Memorias.<\/p>\n<p>Sintetiza el autor las vicisitudes que le acompa\u00f1ar\u00edan en su trajinar por Am\u00e9rica desde que Trujillo le amnisti\u00f3 en mayo de 1950 y sali\u00f3 rumbo a Venezuela -donde hab\u00eda trabajado tras la desbandada de Cayo Confites- en compa\u00f1\u00eda de Horacio Julio Ornes y Miguelucho Feli\u00fa. All\u00ed la junta militar que derroc\u00f3 a Gallegos, acogiendo la coletilla colocada en el pasaporte dominicano que lo sindicaba en \u201cactividades comunistas\u201d y miembro de la Legi\u00f3n del Caribe, le dio 10 d\u00edas para dejar el pa\u00eds.<\/p>\n<p>Hacia Panam\u00e1 -gobernaba Arnulfo Arias, amigo de Ornes- fueron a parar los tres, con promesa de empleo, que no se concret\u00f3. Tulito parti\u00f3 a La Habana, donde Cruz Alonso, due\u00f1o del Hotel San Luis que fue base del exilio, le garantizaba alojamiento. All\u00ed obtuvo un pasaporte otorgado a exiliados \u201cquemados\u201d y se uni\u00f3 a la colonia dominicana que ten\u00eda en el hogar acogedor del Arq. Telo Hern\u00e1ndez y Manuelita Batlle, en el reparto Siboney, un punto de encuentro. Presentes Nando Hern\u00e1ndez, l\u00edder sindical romanense; Mauricio B\u00e1ez, Justino del Orbe, Maricusa Ornes, Jos\u00e9 Espaillat y \u00c1ngel Miol\u00e1n. Las dificultades para conseguir trabajo y las facilidades que se abrieron para obtener visa de residente en EE.UU., lo retornan a Puerto Rico, donde le esperan \u00c1ngel Morales y Leovigildo Cuello, prestigiosos l\u00edderes del exilio, tertuliando con los encantadores Mellizos Hern\u00e1ndez. Su expectativa, frustrada, volver a trabajar como periodista en el Diario de Puerto Rico, af\u00edn al gobernador Mu\u00f1oz Mar\u00edn.<\/p>\n<p>En oto\u00f1o del 50, Arvelo decide probar suerte en Nueva York. Se instala en una pensi\u00f3n, enferma. Ofelia Arzeno, madre de Miguelucho, le hace el contacto para trabajar en una lavander\u00eda autom\u00e1tica del dominicano Marino Morel. Luego entra a una factor\u00eda como operario. Se casa con Corina Dom\u00ednguez. Dos agentes federales le visitan y le citan. Acude con Bienvenido Hazim. El inter\u00e9s se centra en los preparativos de Luper\u00f3n, el rol de norteamericanos y la compra de aviones en su territorio, violando las leyes. La idea, citarlo como testigo de cargo en una causa. Hazim, tambi\u00e9n interrogado, recomienda abandonar ambos EE.UU. para evadir la citaci\u00f3n. De nuevo La Habana como destino. All\u00ed celebra la Navidad en casa de Telo y Manuelita con Horacio Julio y Felipe Maduro.<\/p>\n<p>En La Habana, visita en Tiscornia a los hermanos Juan y Felix Servio Ducoudray, Pericles Franco Ornes y Julio Ra\u00fal Dur\u00e1n, l\u00edderes del PSP, quienes permanecer\u00e1n ocho meses recluidos hasta que el gobierno de Ar\u00e9valo les concede asilo. Su amigo Eufemio Fern\u00e1ndez -quien fuera jefe de la polic\u00eda secreta bajo Pr\u00edo Socarr\u00e1s, expedicionario de Cayo Confites y Luper\u00f3n- le ofrece una \u201cbotella\u201d que reh\u00fasa. En cambio, le viabiliza pasaje a M\u00e9xico, donde Tulito espera tener mejor suerte. En la capital azteca le recibe su viejo amigo D\u2019Annunzio Marchena y se instala en una pensi\u00f3n con los hermanos Pati\u00f1o y Federico Pichardo. Ram\u00f3n Grull\u00f3n -agente vendedor de una f\u00e1brica de carteras del DF- le consigue empleo como mecan\u00f3grafo contable en la empresa, propiedad de un jud\u00edo. Las cosas mejoran y renta un peque\u00f1o apartamento, uni\u00e9ndosele Corina desde Nueva York.<\/p>\n<p>Con los Pati\u00f1o, Pichardo y Amiro Cordero organizan una peque\u00f1a c\u00e9lula izquierdista, relacion\u00e1ndose con los comunistas espa\u00f1oles refugiados. Solicitan su ingreso al PSP, cuya direcci\u00f3n ya estaba en Guatemala con los Ducoudray y Franco, que les instruye militar en el Partido Comunista Mexicano. Esta relaci\u00f3n le permitir\u00e1 a Tulito conocer al gran muralista Diego Rivera. Estimulado por viento favorable, le escribe a Pedro Mir, desempleado en Cuba, estimul\u00e1ndolo a trasladarse a M\u00e9xico, cuyos c\u00edrculos culturales le acogen. El poeta luego enrumbar\u00eda hacia la Guatemala revolucionaria de Arbenz. En esas, arriban a M\u00e9xico Horacio Julio y Eduardo Matos D\u00edaz, quienes logran residencia. Mientras Tulito, afectado por informe negativo del embajador de M\u00e9xico en Ciudad Trujillo, deber\u00e1 recoger sus b\u00e1rtulos. Un \u201ctumbe\u201d en la tienda del jud\u00edo que operaba anexa a la f\u00e1brica, realizado por una banda mientras Tulito cubr\u00eda el turno meridiano, le obliga a compensar de su salario los valores distra\u00eddos.<\/p>\n<p>En 1952 el hogar Arvelo Dom\u00ednguez se bifurca: Corina hacia Nueva York, Tulito embarca rumbo a La Habana. Un crucero de ensue\u00f1o de tres d\u00edas le hace sentir la mayor satisfacci\u00f3n en su azarosa vida de emigrado. En Cuba, Batista se hab\u00eda adue\u00f1ado del poder. Nuestro Odiseo se aposenta en el Malec\u00f3n en pensi\u00f3n junto a Feli\u00fa, de la que deber\u00e1 trasladarse por falta de dinero a un estrecho cuartucho. En contacto con las \u201ccomunas\u201d de exiliados comparte sus avatares. Con L\u00f3pez Molina y Manuel Lorenzo Carrasco habita un cub\u00edculo que le obliga a recoger la colombina al levantarse, para poder circular. En una hornilla cocinan jam\u00f3n picado con habichuela que comen con pan. La esposa de Pedro Mir -entonces en Guatemala- lo invita a almorzar los mi\u00e9rcoles. La casa de Telo igual lo acoge en su mesa. Finalmente consigue trabajo en la construcci\u00f3n de una carretera en Las Villas y otro en un casino que convierte en zombi.<\/p>\n<p>Tras ocho meses de Batista en el poder, se desata una cacer\u00eda de exiliados. Tulito y otros se esconden. Los estudiantes de la Universidad de La Habana se movilizan en solidaridad. Nueva York le esperar\u00eda de nuevo: tres a\u00f1os estibando sacos de az\u00facar y otros m\u00e1s soldando prendas de fantas\u00eda. \u00a1Vaya \u201cdorado exilio\u201d!<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/section>\n<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"p_p_id_articletopicsportlet_WAR_newsportlet_INSTANCE_517be715c0fe4f2eae2233afbbbf0136_\" class=\"portlet-boundary portlet-boundary_articletopicsportlet_WAR_newsportlet_  portlet-static portlet-static-end article-topics-portlet detalle-metadatos\"><\/div>\n<div id=\"p_p_id_contentviewerportlet_WAR_newsportlet_INSTANCE_807db3671b6641d1b50cbab86fa7d7d1_\" class=\"portlet-boundary portlet-boundary_contentviewerportlet_WAR_newsportlet_  portlet-static portlet-static-end content-viewer-portlet \"><\/div>\n<div id=\"p_p_id_relatedviewerportlet_WAR_newsportlet_INSTANCE_fa0667da70d7483a8312700097da4794_\" class=\"portlet-boundary portlet-boundary_relatedviewerportlet_WAR_newsportlet_  portlet-static portlet-static-end related-viewer-portlet ea-detalle-relacionadas\"><\/div>\n<div id=\"p_p_id_contentviewerportlet_WAR_newsportlet_INSTANCE_eafab9a3e0c040f5bfff18b18230c85a_\" class=\"portlet-boundary portlet-boundary_contentviewerportlet_WAR_newsportlet_  portlet-static portlet-static-end content-viewer-portlet \"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jos\u00e9 del Castillo (D. 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