{"id":12819,"date":"2016-12-13T12:07:46","date_gmt":"2016-12-13T16:07:46","guid":{"rendered":"http:\/\/www.debateplural.com\/?p=12819"},"modified":"2016-12-13T12:07:46","modified_gmt":"2016-12-13T16:07:46","slug":"memoria-la-pobreza-republica-dominicana-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2016\/12\/13\/memoria-la-pobreza-republica-dominicana-i\/","title":{"rendered":"Haciendo memoria sobre la pobreza en Rep\u00fablica Dominicana (I)"},"content":{"rendered":"<h2 class=\"single-article-title\" style=\"text-align: center;\">La excesiva desigualdad social emponzo\u00f1a la pobreza<\/h2>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Minerva Isa (Hoy, 9-8-12)<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No somos ya un pa\u00eds descalzo. Y aunque por la extrema\u00a0 desigualdad unos lleven zapatos de marcas exclusivas y otros de medio uso, comprados en regueras, lo cierto es que salvo alg\u00fan muchachito de esos que desandan las calles en su diario entrenamiento en la escuela del delito, no vemos pies al aire. \u00a1Todos estamos calzados! Pero mientras caminamos miramos con recelo a uno y otro lado, atemorizados, espant\u00e1ndonos hasta de nuestra sombra. \u00bfQu\u00e9 ha ocurrido?.<\/p>\n<p>Al caminar asoman signos de ostentosa riqueza, de provocadora opulencia, vemos el dinero correr sobre ruedas en yipetas de lujo, tomar alturas en torres y elevados, extenderse por\u00a0\u00a0 plazas comerciales con seductoras ofertas que pretenden saciar la voracidad de un consumismo enloquecedor que nos hace perder valores, vivir estresados, ansiosos, frustrados.<\/p>\n<p><strong>Exclusi\u00f3n y violencia.<\/strong>\u00a0 La distribuci\u00f3n de la renta sigue generando una pobreza que lleva aparejada la exclusi\u00f3n social, acent\u00faa los contrastes entre ricos y pobres, como en toda Am\u00e9rica Latina, la regi\u00f3n m\u00e1s desigual pero tambi\u00e9n la m\u00e1s violenta, aunque despierta esperanzas<a href=\"http:\/\/localhost\/debateplural\/tag\/brasil\"> Brasil<\/a>, adonde Lula arremeti\u00f3 contra la pobreza. Y conforta la sencillez de Mujica, presidente de Uruguay, que en\u00a0 estos tiempos de ostentaci\u00f3n prosigue su vida con modestos bienes.<\/p>\n<p>Al repartir las riquezas, en <a href=\"http:\/\/localhost\/debateplural\/tag\/republica-dominicana\">Rep\u00fablica Dominicana<\/a> persisten\u00a0 las asimetr\u00edas de tiempos pret\u00e9ritos, con la diferencia de que antes la poblaci\u00f3n no ten\u00eda las expectativas sociales que hoy perviven en todos los estratos de la sociedad, induciendo a acciones il\u00edcitas que engendran violencia.<\/p>\n<p>La corrupci\u00f3n, el robo impune al Estado cobra ribetes insospechados, desbordan la delincuencia y la prostituci\u00f3n, el tr\u00e1fico y consumo de drogas. El narcotr\u00e1fico, con un\u00a0 alto grado de conexi\u00f3n con la econom\u00eda formal a trav\u00e9s del lavado de activos, se cuela por los resquicios de las ansias de poder, de tener y de placer que compulsivamente lleva a delinquir a personas de clase alta, media y baja.\u00a0 Encuentra un caldo de cultivo en la pobreza, penetrando en un marco de desigualdades sociales, de desintegraci\u00f3n familiar.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 ha sucedido?<\/strong>\u00a0 M\u00e1s de una vez nos lo advirtieron, pero rehusamos o\u00edr, negativa que tambi\u00e9n es parte del hechizo. Hemos cambiado, deslumbrados por\u00a0 modelos de \u00e9xito que fundamentan la felicidad en el tener y\u00a0 el placer.<\/p>\n<p>Vivimos seducidos por el estilo de vida de los ricos, arrobados ante el lujo y el confort,\u00a0 los veh\u00edculos y apartamentos de lujo, viajes, fiestas, espect\u00e1culos, resort. Y si no accedemos a esos bienes y servicios, nos sentimos frustrados, ansiosos, violentos.<\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00bfQu\u00e9 ha sucedido?,<\/strong>\u00a0 nos preguntamos unos a otros cuando a diario estalla la violencia dentro y fuera del hogar.\u00a0 Homicidos, feminicidios, asaltos y robos que no respetan templos, tarjas, puentes ni hidrantes.<\/p>\n<p>Personas de diferentes estratos se insertan a redes mafiosas, caen en ajustes de cuentas, los barrios quedan ensangrentados con la gran cantidad de j\u00f3venes, de presuntos o reales delincuentes acribillados d\u00eda tras d\u00eda por la brutal represi\u00f3n policial.<\/p>\n<p><strong>Impacto en los pobres<\/strong>.\u00a0 Todos estamos calzados, ni siquiera vamos zapatos en manos como los abuelos campesinos para no estropearlos, o quiz\u00e1s para dar un respiro a sus pies negados a andar enjaulados. Calzados hay, comprados en el mercado de pulgas, que prospera en un pa\u00eds con tanta gente que calza y viste de medio uso pese al relumbr\u00f3n del crecimiento econ\u00f3mico. Al caminar vemos por doquier\u00a0 los s\u00edmbolos de la desigualdad.\u00a0 Los pobres se deslumbran con la opulencia.\u00a0 Conscientes de la falta de oportunidades, de movilidad social por el estudio y el trabajo, muchos se resignan, impotentes en su pobreza\u00a0 de caminos cerrados.<\/p>\n<p>Y siguen en su m\u00edsero h\u00e1bitat soportando la violencia de una\u00a0 cotidianidad infernal a orillas de r\u00edos o al borde de precipicios, entre aguas negras y basureros que arropan el\u00a0 caser\u00edo de callejones laber\u00ednticos y ca\u00f1adas\u00a0 pestilentes como la riqueza mal habida.<\/p>\n<p>Familias numerosas,\u00a0 el padre triciclero, la mujer en servicios dom\u00e9sticos, los hijos en la calle o solos en la casa, v\u00edctimas de accidentes o de violaci\u00f3n, ni\u00f1os y ni\u00f1as prostituidos, utilizados en la venta de drogas. Los abuelos mendigando o \u0093busc\u00e1ndosela\u0094 por los mercados, ancianos indefensos sin\u00a0 protecci\u00f3n social. Familias en\u00a0 una sola habitaci\u00f3n, con\u00a0 letrinas colectivas, iluminando\u00a0\u00a0\u00a0 apagones con velas que carbonizan infantes.<\/p>\n<p><strong>Otros se rebelan.<\/strong>\u00a0 Ante\u00a0 la ostentaci\u00f3n otros, principalmente j\u00f3venes, se sienten excluidos, iracundos al no poder satisfacer sus ansias de consumo.\u00a0 Y deciden tener dinero, \u00a1no importa c\u00f3mo!\u00a0 Y lo consiguen.\u00a0 No tienen que romper la vitrina como\u00a0\u00a0 en la poblada de abril de 1984.<\/p>\n<p>Delinquir es el camino, la v\u00eda\u00a0 ilegal que vieron tomar a\u00a0 funcionarios il\u00edcita e impunemente enriquecidos con la creciente corrupci\u00f3n, a poderosos narcotraficantes y\u00a0 los potentados que los apoyan.\u00a0 Se agrupan en bandas delictivas o se ponen al servicio de los narcos, y los barrios quedan minados de puntos de drogas.\u00a0 Dinero tienen y les basta, pero con \u00e9l no se compra un ant\u00eddoto contra la rabia que sienten por\u00a0 la exclusi\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00bfHacia d\u00f3nde nos conduce este segundo decenio del siglo XXI sin respuestas id\u00f3neas contra la pobreza y la desigualdad?<\/p>\n<p>El\u00a0 Gobierno gasta millones de pesos en\u00a0 planes sociales ineficaces, Tarjetas de Solidaridad poco solidarias porque reproducen la pobreza. Mientras, la avaricia mantiene la\u00a0 acumulaci\u00f3n excesiva de los ricos, el individualismo atrapa a una sociedad\u00a0 indiferente, ciega a las penurias de los despose\u00eddos, de quienes recelan, en quienes ven potenciales asaltantes, porque el perfil del delincuente tiene ropaje de pobre.<\/p>\n<p>\u00bfAcaso no\u00a0\u00a0 acaba de ahorcarse un joven, humillado al ser acusado de\u00a0 robarse unas chancletas?<\/p>\n<p><strong>Privaciones de los pobres resaltan con extravagante consumo de ricos<\/strong><\/p>\n<p>La elite econ\u00f3mica y social incluye un 6% de la poblaci\u00f3n, alrededor de 142,500 hogares integrados por\u00a0 unas\u00a0\u00a0\u00a0 570,000 personas. Poseen capacidad\u00a0 financiera para costearse un consumo conspicuo, una vida principesca sustentada en una econom\u00eda en d\u00f3lares, con activos y cuentas bancarias suficientes para proteger econ\u00f3micamente a la generaci\u00f3n por venir.<\/p>\n<p>No les basta el dinero, buscan poder, influencia, los mueve la competencia en los negocios, en empresas fortalecidas con alianzas y franquicias, incursionando en nuevos renglones de la\u00a0 econom\u00eda.<\/p>\n<p>Viven en alucinante fasto, unos m\u00e1s moderados, otros bajo la borrachera del consumo suntuario, sin prurito ante una pobreza que la ambici\u00f3n sin l\u00edmites provoca.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Entre las riquezas surgidas del esfuerzo de vida est\u00e1n las f\u00e1cilmente ganadas y joyas, escandalosamente derrochadas,\u00a0 joyas, veh\u00edculos del a\u00f1o, obras de arte compradas en galer\u00edas de Par\u00eds y de Londres.\u00a0 Durante sus periplos por el mundo se hospedan en los mejores hoteles o en sus residencias en Europa y\u00a0 Estados Unidos, frecuentan costosos\u00a0 restaurantes,\u00a0\u00a0 espect\u00e1culos art\u00edsticos en Nueva York, Berl\u00edn o Par\u00eds.<\/p>\n<p>En el pico de la pir\u00e1mide se insertan altos funcionarios del Gobierno, pol\u00edticos corruptos que dilapidan los dineros del Estado.\u00a0 Sus familias exhiben un consumo dispendioso, invierten en torres, edificios completos, mansiones y villas veraniegas cotizadas en cifras fabulosas.<\/p>\n<p>El\u00a0 Estado ha sido\u00a0 incapaz de responder,\u00a0 el gasto social se convierte en\u00a0 d\u00e1divas cargadas de paternalismo y de proselitismo pol\u00edtico.<\/p>\n<p>Las pol\u00edticas sociales deber\u00e1n aplicar\u00a0\u00a0 f\u00f3rmulas\u00a0 tendentes a reducir la pobreza y la exclusi\u00f3n, que garanticen un r\u00e9gimen de derecho, la igualdad de\u00a0 oportunidades a la salud, a la\u00a0 educaci\u00f3n y otros servicios. Superar\u00a0\u00a0 los\u00a0 esquemas clientelistas y asistenciales, propiciando\u00a0\u00a0 fuentes de empleo productivo.<\/p>\n<p>Durante decenios, los gobiernos se han quitado presi\u00f3n social, siendo permisivos con la emigraci\u00f3n,\u00a0 m\u00e1s a\u00fan desde que las remesas se convirtieron en\u00a0 soporte de la econom\u00eda. No importaba la ilegalidad y el peligro de los viajes en yola,\u00a0 los naufragios y\u00a0 muertes, la desintegraci\u00f3n\u00a0 familiar y sus nefastas consecuencias. Ese recurso se agota,\u00a0\u00a0 hace a\u00f1os regresan grupos deportados de EU, y otros retornan expulsados por la crisis econ\u00f3mica en Europa.<\/p>\n<p><strong>Las claves<\/strong><\/p>\n<p><strong>1. Sin soporte social<\/strong><\/p>\n<p>Por v\u00eda del mercado\u00a0 y de la competencia la sociedad\u00a0 incentiva el consumo, a todos llega la promoci\u00f3n y el deseo de disfrutar del estilo de vida ofertado por los medios de comunicaci\u00f3n. Pero no hay\u00a0 soporte social para acceder a tan elevados niveles de consumo. Las mayor\u00edas no tienen posibilidad de sufragarlos, el estudio ni el trabajo pueden enriquecerlos con la rapidez que su ansiedad demanda. Surge la frustraci\u00f3n ante esas ansias de consumo insatisfechas,\u00a0 impulsando la b\u00fasqueda de v\u00edas il\u00edcitas para saciarlas.<\/p>\n<p><strong>2. No es la pobreza en s\u00ed<\/strong><\/p>\n<p>La pobreza no es en s\u00ed la generadora de violencia,\u00a0 un fen\u00f3meno multicausal en el que intervienen factores psicosociales, condicionantes econ\u00f3micos,\u00a0 culturales. Sin embargo,\u00a0 la pobreza lleva consigo la exclusi\u00f3n, la frustraci\u00f3n de una vida sin oportunidades, lo que facilita reacciones agresivas.\u00a0 Esa frustraci\u00f3n, fruto de la desigualdad en una sociedad obsesionada por el consumo,\u00a0 genera violencia.<\/p>\n<p><strong>3. Seguridad<\/strong><\/p>\n<p>La clase alta y media alta ya no disfrutan\u00a0 su riqueza con la tranquilidad de antes, temen un secuestro, robos, asaltos. Quieren preservar su riqueza, no totalmente blindada. Hay fisuras pese a los sistemas de seguridad con tecnolog\u00eda de punta,\u00a0 discretos dispositivos,\u00a0 cercas virtuales y sensores de alerta.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La excesiva desigualdad social emponzo\u00f1a la pobreza &nbsp; Minerva Isa (Hoy, 9-8-12) &nbsp; No somos ya un pa\u00eds descalzo. 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