{"id":13301,"date":"2017-01-04T11:31:28","date_gmt":"2017-01-04T15:31:28","guid":{"rendered":"http:\/\/www.debateplural.com\/?p=13301"},"modified":"2017-01-04T11:33:56","modified_gmt":"2017-01-04T15:33:56","slug":"recibiendo-al-pacificador","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2017\/01\/04\/recibiendo-al-pacificador\/","title":{"rendered":"Recibiendo al pacificador"},"content":{"rendered":"<p><strong>Jos\u00e9 del Castillo (D. Libre, 11-4-15)<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Francisco Moscoso Puello (Santo Domingo, 1885-1959) es un \u00edcono poli\u00e9drico de la cultura dominicana moderna. M\u00e9dico destacado, fue pionero en el uso de tecnolog\u00edas para el diagn\u00f3stico cl\u00ednico, director de hospitales como el San Antonio de S. P. de Macor\u00eds y el Padre Billini. Catedr\u00e1tico universitario, investigador cient\u00edfico, fue autor de Apuntes para la Historia de la Medicina de la Isla de <a href=\"http:\/\/localhost\/debateplural\/tag\/santo-domingo\">Santo Domingo<\/a>. Escritor preclaro, sus an\u00e1lisis de la sociedad dominicana quedaron plasmados en ensayos period\u00edsticos publicados entre 1913-35 compilados bajo el t\u00edtulo Cartas a Evelina, en la novela testimonial Ca\u00f1as y bueyes que retrata el desarrollo monop\u00f3lico de la industria azucarera en el Este y en el relato autobiogr\u00e1fico Navarijo, radiograf\u00eda de la vida en Santo Domingo bajo la dictadura decimon\u00f3nica de Lil\u00eds.<\/p>\n<p>Cuando ni\u00f1o pasaba por su caser\u00f3n en la San Mart\u00edn y mis mayores refer\u00edan reverenciales, \"Papach\u00e9, ah\u00ed vive el Dr. Moscoso Puello, un genio\". Al regresar de Chile en 1971, mis amigos Freddy Prestol Castillo, Franklin Mieses Burgos, Federico Henr\u00edquez Gratereaux -quien imparti\u00f3 cursillo en la Biblioteca Nacional sobre el pesimismo dominicano-, y Enriquillo Rojas Abreu, junto al primo Felo Haza del Castillo, hablaban de Moscoso como si fuese un interlocutor presente. En las pe\u00f1as que realiz\u00e1bamos con Rafael Kasse Acta -un inductor de mis lecturas moscosianas-, Garc\u00eda Godoy, Morb\u00e1n Laucer, Ciriaco Landolfi, Pedro Mir y Ma\u00f1\u00f3n Arredondo -quien complet\u00f3 el plan inconcluso de Apuntes-, las frases y tesis de Moscoso acompa\u00f1aban las tazas de caf\u00e9.<\/p>\n<p>Como sucede con Cestero, c\u00edclicamente reincido en la lectura deleitosa de Moscoso. En Semana Santa retorn\u00e9 a Navarijo, animado por una reedici\u00f3n de los Bibli\u00f3filos con textos de Bruno Rosario y Antonio Guerra, circulada en la v\u00edspera. El recibimiento que le tribut\u00f3 a Lil\u00eds la sociedad capitalina, tras el regreso de un recorrido de muerte, narrado en esta obra, me remiti\u00f3 a Buey\u00f3n Carvajal y su concepto del lambonismo en nuestra cultura pol\u00edtica. Hoy he querido compartirlo.<\/p>\n<p>\"El d\u00eda 21 de Septiembre del a\u00f1o 1894 amaneci\u00f3 lloviznando. Pero despu\u00e9s de las ocho de la ma\u00f1ana el cielo se despej\u00f3 y el sol brill\u00f3 por todas partes. Se sent\u00eda un aire fresco. Mi calle estaba llena de cordelitos y en la puerta de mi casa yo o\u00eda el ruido que hac\u00edan estos cordelitos cuando la brisa los mov\u00eda. Era d\u00eda de fiesta. Las otras calles estaban adornadas con banderitas de papel. Hab\u00edan sido barridas por los presos. Muchas casas fueron pintadas.<\/p>\n<p>Hac\u00eda d\u00edas que yo, al salir de la Escuela me iba lejos de casa para ver levantar los arcos en la calle del Conde. En el Parque de Col\u00f3n, en la esquina de D. Samuel Curiel estaban levantando un castillo. Los armazones eran de madera y lo dem\u00e1s era de tela pintada. Pero se ve\u00eda muy bonito. En mi casa dec\u00edan que todos esos adornos que estaban poniendo en la calle eran para recibir a Lil\u00eds. Patricio no se cansaba de hablar de esto. -Est\u00e1 gastando nuestro dinero -dec\u00eda-. Es una locura lo que est\u00e1 haciendo.<\/p>\n<p>El Presidente Heureaux hab\u00eda salido en recorrido al Cibao poco tiempo despu\u00e9s que ocurri\u00f3 el fusilamiento de D. Generoso de Marchena, el asesinato de Isidro Pereyra y el de Joaqu\u00edn Campos. Fue al Cibao para desvanecer con su presencia el efecto que esas medidas hab\u00edan producido. La Capital se preparaba para hacerle un recibimiento sin precedentes a su regreso. Se hab\u00eda constituido una Junta de Festejos presidida por el poeta Jos\u00e9 Joaqu\u00edn P\u00e9rez y otras personalidades. Los empleados p\u00fablicos, el Comercio, la Industria, las Sociedades todas, el pueblo en general, estaban participando en el gran homenaje.<\/p>\n<p>Mi padre sol\u00eda leer los peri\u00f3dicos de esos d\u00edas que no cesaban de pregonar sobre el acontecimiento que se avecinaba. No comentaba. Sonre\u00eda, sobre todo cuando Patricio, que estaba al tanto de los grandiosos preparativos, llegaba a casa y dec\u00eda: -Yo le cortar\u00eda la cabeza a m\u00e1s de cuatro -y bland\u00eda el bast\u00f3n como si lo estuviera haciendo. Dec\u00eda un peri\u00f3dico: \u2018Los se\u00f1ores Rocha, Levy, B\u00e1ez, Vicini y Le\u00f3n propusieron a su costo asear hoy lo mejor posible la calle del Comercio, que es una de las que recorrer\u00e1 el Presidente'.<\/p>\n<p>El List\u00edn Diario repet\u00eda el 20 de Septiembre de 1894: \u2018Reina una animaci\u00f3n general e indescriptible en todos los \u00e1mbitos de la ciudad para recibir ma\u00f1ana al Jefe del Estado. Los c\u00edrculos sociales todos se agitan llenos de alegr\u00eda realizando todos los preparativos necesarios, a fin de que la recepci\u00f3n que se haga al ciudadano Presidente sea digna de esta culta Capital'. Y en esa misma edici\u00f3n el periodista redactor, Don Germ\u00e1n Vega escribi\u00f3: \u2018Lo que el d\u00eda de ma\u00f1ana simboliza, a\u00fan a despecho del odio pol\u00edtico y de la pasi\u00f3n de partido, para esta, hasta hace poco maltrecha y exang\u00fce nacionalidad, dado el modo de ser de este pueblo, que vivi\u00f3 siempre sujeto a luchas fratricidas, derramando su generosa sangre en est\u00e9riles combates, lo dir\u00e1 con elocuencia abrumadora la Historia, ese Juez cuyo fallo&#8230;'<\/p>\n<p>El 19 de Septiembre a las 2:30 el Presidente hab\u00eda llegado a S.P. de Macor\u00eds; y aquella ma\u00f1ana en que soplaba una suave brisa en la Capital y las calles estaban adornadas de cordeles, arcos y castillos, era esperado de regreso. Toda la ciudad estaba de fiesta. Al lado de mi casa hab\u00eda banderas colocadas en las puertas. Mi casa no ten\u00eda nada. Pero yo estaba dispuesto a verlo todo. Vestido como en las grandes ocasiones, me dispuse a ver el batall\u00f3n cuando pasara por la calle del Conde y ver los arcos y el castillo y la comitiva cuando llegara el Gral. Lil\u00eds.<\/p>\n<p>A las ocho de la ma\u00f1ana lleg\u00f3 el vapor con el Presidente. El vapor rompi\u00f3 una cinta que cerraba la boca de la barra y que ten\u00eda esta inscripci\u00f3n: Paso al Progreso. Fue obra de la Maestranza. Toda la r\u00eda estaba llena de banderas, de gallardetes. Desde la Puerta de San Diego hasta el Mercado hab\u00eda palmas, \u00e1rboles y una alfombra de flores. La Torre del Homenaje, la Capitan\u00eda del Puerto, el Ingenio La Francia, fueron adornados con la ense\u00f1a nacional y ostentaban diversas frases de salutaci\u00f3n al Primer Magistrado. Los adornos del Ingenio La Francia fueron ordenados por Mr. Vie y ejecutados por Monsieur Trivier.<\/p>\n<p>Al otro lado del r\u00edo, en Villa Duarte, se levant\u00f3 un arco en el cual se coloc\u00f3 esta leyenda: Villa Duarte al Pacificador de la Patria. Loor al genio que dio paz a la Rep\u00fablica. En medio del r\u00edo los remolcadores Julieta, Jeanne, del Ingenio La Francia, luciendo gallardetes y seguidos por m\u00e1s de veinte botes, adornados con banderas francesas y dominicanas haciendo escolta al crucero Presidente. Detr\u00e1s iban otros remolcadores: el Pionette, del Ingenio San Isidro, el Ana de la Duquesa y por \u00faltimo el Mariposa propiedad de Mr. Morpert.<\/p>\n<p>Comisiones del comercio, de la prensa, del Centro Ben\u00e9fico Espa\u00f1ol acompa\u00f1aron al Presidente. La Junta de Festejos presidida por Jos\u00e9 Joaqu\u00edn P\u00e9rez hab\u00eda hecho una invitaci\u00f3n a la ciudadan\u00eda. El Presidente deb\u00eda pasar por los arcos levantados por los funcionarios de la Aduana, por el de El Tel\u00e9fono, levantado por D. Ricardo Roques, por el del Comercio de la Capital, por el del Ayuntamiento y por el Castillo que se ergu\u00eda en las proximidades de la Plaza de Col\u00f3n, levantado por los empleados p\u00fablicos. El Arco del Ayuntamiento ostentaba este r\u00f3tulo: Nihil prius fides. El de la Colonia espa\u00f1ola que ten\u00eda 40 pies de altura rezaba: La Colonia Espa\u00f1ola al Pacificador. Este arco en forma de Castillo, con pedestal aleg\u00f3rico, trofeos representando la Industria, el Comercio, las Artes, las Ciencias, estaba pintado a imitaci\u00f3n de granito.<\/p>\n<p>Todos los edificios p\u00fablicos y numerosas casas de familia luc\u00edan la ense\u00f1a nacional. Hubo recitaciones en Villa Duarte y discursos en la ciudad. Habl\u00f3 el Presidente del Ayuntamiento, D. Jos\u00e9 Dolores Pichardo, el Presidente de la Junta de Festejos: \u2018Por tu esfuerzo y por tu gloria todo aqu\u00ed ha renacido', expres\u00f3 el poeta P\u00e9rez. \u2018Faltaba a la corona del guerrero el mayor flor\u00f3n, el de Pacificador; a su fama de soldado valeroso, el t\u00edtulo de Patriota; a su renombre de caudillo insigne, la aureola de Gobernante. Gobernante, Patriota, Pacificador, acaba de aclamarlo el pa\u00eds'.<\/p>\n<p>El Presidente de la Rep\u00fablica pronunci\u00f3 un elocuente discurso: \u2018Yo puedo exclamar como Alejandro, C\u00e9sar o Napole\u00f3n: Si algo he destruido en la guerra ha sido para edificarlo en la paz'. Fue muy comentado este discurso del Presidente y el principal diario de la ciudad escribi\u00f3 con este motivo: \u2018No es corriente en Am\u00e9rica, por lo menos, que los Jefes de Estado se expresen con la lucidez que se expres\u00f3 el Presidente de la Rep\u00fablica de Santo Domingo y este es el motivo que nos ha impulsado a retener en nuestra memoria su hermoso discurso'.<\/p>\n<p>La recepci\u00f3n que se le hizo al Presidente Heureaux no ten\u00eda precedentes. No se hab\u00eda visto otra igual en la Rep\u00fablica. \u2018Comercio y pueblo, nacionales y extranjeros, ricos y pobres han adornado las fachadas de sus casas y acudido a recibir en procesi\u00f3n c\u00edvica al Presidente de la Rep\u00fablica. Arcos, castillos, leyendas, cu\u00e1nto hay de grande y magn\u00edfico en estas solemnidades de los pueblos, se ha hecho pero sin preparaci\u00f3n, sin artificio, de modo espont\u00e1neo, en honor al General Heureaux'.<\/p>\n<p>Ep\u00edlogo de estas fiestas extraordinarias en que se recibi\u00f3 al Presidente Heureaux, fue el horror que ocasion\u00f3 la noche de ese d\u00eda un violento cicl\u00f3n que se desat\u00f3 sobre la ciudad. Vientos de hurac\u00e1n y lluvias durante toda la noche mantuvieron en zozobra a los habitantes de la ciudad que tan complacida se hab\u00eda divertido ese d\u00eda. Boh\u00edos en ruinas, edificios destruidos, \u00e1rboles derrumbados, uno que otro muerto, calles anegadas, asombro en todos los rostros, dolor en muchos hogares, y un poco de miseria, fue el saldo que dej\u00f3 este cicl\u00f3n que fue bautizado con el nombre de Cicl\u00f3n de Lil\u00eds.<\/p>\n<p>Mi padre no durmi\u00f3 y mi hermano Fello le\u00eda esa noche un pasaje de Flammari\u00f3n, La erupci\u00f3n del Cracatoa, mientras mi padre aseguraba las puertas, colocando catres atravesados para amarrar en ellos las aldabas que las sujetaban. Pero nosotros no sufrimos gran cosa, gracias a Dios!\"<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jos\u00e9 del Castillo (D. Libre, 11-4-15) &nbsp; Francisco Moscoso Puello (Santo Domingo, 1885-1959) es un \u00edcono poli\u00e9drico de la cultura dominicana moderna. M\u00e9dico destacado, fue pionero en el uso de tecnolog\u00edas para el diagn\u00f3stico cl\u00ednico, director de hospitales como el San Antonio de S. 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