{"id":13571,"date":"2017-01-16T11:39:00","date_gmt":"2017-01-16T15:39:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.debateplural.com\/?p=13571"},"modified":"2017-01-16T11:41:44","modified_gmt":"2017-01-16T15:41:44","slug":"vencer-la-toxicidad-humana-hoy","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2017\/01\/16\/vencer-la-toxicidad-humana-hoy\/","title":{"rendered":"Para vencer la toxicidad humana hoy"},"content":{"rendered":"<p><strong>Jos\u00e9 Rafael Lantigua, ex ministro de cultura Rep\u00fablica Dominicana (D. Libre 7-1-17)\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div class=\"text\">\n<p>HAY ALIMENTOS T\u00d3XICOS. PLANTAS t\u00f3xicas. Aires t\u00f3xicos. Actitudes t\u00f3xicas. Temperamentos t\u00f3xicos. Relaciones t\u00f3xicas. L\u00edderes t\u00f3xicos. Organizaciones t\u00f3xicas. Pensamientos t\u00f3xicos. La toxicidad es un veneno y los venenos destruyen arterias, da\u00f1an la sangre, afectan el cerebro, apolillan los tejidos \u00f3seos, destruyen la vitalidad y pudren el alma. Lo t\u00f3xico, donde quiera que se asienta, emponzo\u00f1a el traj\u00edn vital y convierte la existencia en una gravitante mara\u00f1a de posibilidades marchitas, truncas o muertas.<\/p>\n<p>Con frecuencia, aunque nos demos cuenta de que la toxicidad nos asedia, no le otorgamos la importancia que tiene en el discurrir de nuestras vidas y el malestar \u2013muchas veces perenne\u2013 que provoca en nuestro esp\u00edritu y en nuestra salud. Convivimos con los ambientes t\u00f3xicos sin que reparemos en su da\u00f1o y en el freno que coloca a nuestras aspiraciones, a nuestros desvelos, a nuestra vitalidad f\u00edsica y emocional.<\/p>\n<p>Nunca como en nuestros tiempos, tal vez, los humanos confrontamos el cerco infame de la toxicidad en nuestra vida diaria. Son m\u00faltiples las situaciones que afectan nuestra tranquilidad espiritual: las vulgaridades, mentiras, difamaciones, atropellos ling\u00fc\u00edsticos, cosificaci\u00f3n y socializaci\u00f3n viciada que proporcionan las redes sociales; los ruidos internos y externos que corrompen nuestro sosiego; el bullicio medi\u00e1tico de las heroicidades de nuevo cu\u00f1o; las inquietantes turbaciones del alma frente a tantas situaciones an\u00f3malas en la sociedad que no estamos en capacidad de remediar; la posverdad <i>(post-truth)<\/i>, la palabra del a\u00f1o 2016 seg\u00fan el Diccionario Oxford, que nos demuestra que en estos tiempos que corren m\u00e1s que la raz\u00f3n o la realidad objetiva, lo que se impone es la emoci\u00f3n, los prejuicios personales y la superstici\u00f3n.<\/p>\n<p>Y entre todas las toxicidades, pocos reparan en la peor: la que vive en las personas que rodean nuestros \u00e1mbitos laborales, profesionales, vocacionales y hasta familiares. Son las que echan veneno en nuestras vidas muchas veces sin nosotros darnos cuenta o a\u00fan reconoci\u00e9ndolas las dejamos que sigan operando a nuestro alrededor como si acaso fuesen males menores con los que hay que sobrevivir. Empero, si deseamos obtener una mejor calidad de vida, urge desde\u00f1ar las amistades t\u00f3xicas, sacarlas de nuestro c\u00edrculo afectivo, impedirles el paso, cerrarles la brecha, dejarlas que se consuman en su propia salsa.<\/p>\n<p>\u00bfDeseas conocer las caracter\u00edsticas y los nombres de las personas t\u00f3xicas? Anota. Los meteculpas. Los que buscan potencializar la culpa para impedir que t\u00fa cumplas los objetivos de vida que te has planteado. Nos reprochan, nos hacen responsables de culpas ajenas, le otorgan jerarqu\u00eda y autoridad a la culpa para que esta se instale en nuestras vidas y consuma nuestras esencias propias. Los que se incomodan cuando brillas, los que no aceptan tus logros, los que desean poseer a cualquier costo lo que tienes, los que siempre te perseguir\u00e1n a causa de tus \u00e9xitos, los que buscar\u00e1n descalificarte con la calumnia porque no tienen otra arma para vencerte. La envidia, en fin. La ira de los pusil\u00e1nimes, la llam\u00f3 alguien. Esa que convive con la cr\u00edtica, con el chisme, con la murmuraci\u00f3n. Dec\u00eda Shakespeare que \u201cla envidia es de una esencia tan et\u00e9rea que no es m\u00e1s que la sombra de una sombra\u201d.<\/p>\n<p>\u00bfTe digo m\u00e1s? Los que descalifican, directa o indirectamente. Te invalidan. Te manipulan. Te intoxican con sus m\u00e1scaras, con sus amarguras, con su falta de sentido de la convivencia. Los que te hieren hasta el avasallamiento. Los que desean transmitirte la depresi\u00f3n que les acompa\u00f1a permanentemente y que ya tal vez se haya convertido en ellos en una enfermedad psicosom\u00e1tica, porque se trata de un mal contagioso. \u201cLas palabras son como las abejas: tienen miel y aguij\u00f3n\u201d, le\u00ed en alguna parte. Y por eso existen los agresores verbales, seres complicados que se sienten a gusto complic\u00e1ndonos la vida: mordaces, ofensivos, intimidantes, sarc\u00e1sticos, iracundos, perversos. Tienen hasta tonos de voz y gestualidades espec\u00edficas. Los que alquilan identidades. No saben hacia d\u00f3nde se dirigen. Los que boicotean su propio futuro y quieren hacer a\u00f1icos el tuyo. El psic\u00f3pata. Un camale\u00f3n en la sociedad actual, le llama Vicente Garrido en un formidable libro. Es aquel que tiene por finalidad arruinarte la existencia con mentiras, enga\u00f1os, fals\u00edas, traiciones. Muestran una realidad que no tienen y que ellos mismos se inventan. Pero, si los vemos a diario: egoc\u00e9ntricos, manipuladores, crueles, agresivos, antisociales, impulsivos, irresponsables, superficiales. Y casi a su lado, los mediocres. Esos son muchos. Han fracasado y desean que te unas al grupo. Que te integres a su monoton\u00eda, a su rutina, a su tedio. Anhelan que t\u00fa no tengas desaf\u00edos ni \u00e9xitos. Hace rato que ellos renunciaron a ser felices. Abandonaron. Y su tragedia \u2013\u00a1cuidado!\u2013 es contagiosa. Un poco m\u00e1s all\u00e1, el chisme. Alguna vez, alguien dijo que era un pasatiempo nacional. Y otro m\u00e1s asegura que es el deporte oral m\u00e1s antiguo que se conoce (<i>\u201cTe lo digo porque lo s\u00e9 de muy buena fuente\u201d<\/i>). El chisme destruye vidas, te afecta laboralmente, existen ejemplos de pleitos familiares, de rivalidades que llevan a la muerte. El Libro de los Proverbios le da la importancia que merece: \u201cSi a las armas las carga el diablo, las municiones las esconde en la boca\u201d. Y esta otra: \u201cLas palabras del chismoso son como bocados suaves que penetran hasta las entra\u00f1as\u201d. El chisme seduce, hipnotiza, fascina, atrae, encandila y destruye. Algunos no solo repiten el chisme, sino que lo mejoran.<\/p>\n<p>\u00bfConoces al neur\u00f3tico? Los que se jactan de s\u00ed mismos. Los que cuando t\u00fa, con alegr\u00eda, le comunicas uno de tus \u00e9xitos, ellos inmediatamente te mencionan cinco de los suyos. Necesitan ser reconocidos, tener poder, ser \u00fanicos; te invaden, te controlan, te asfixian. Emparej\u00e1ndose con este, figura el manipulador. No tiene otro objetivo que no sea el destruirte y para ello aplica sus t\u00e9cnicas: acoso moral, maltrato verbal, exterminio emocional, bombardeo psicol\u00f3gico. Tienen su <i>identikit<\/i>: se sienten grandes, son improductivos, holgazanes consumados, controladores de vidas ajenas (las suyas son portentos de sabidur\u00eda y honradez).<\/p>\n<p>Y as\u00ed va la toxicidad humana haci\u00e9ndonos dif\u00edcil la vida. Podr\u00edamos hablar del orgulloso excesivo (que el orgullo sano, que no hiera, es saludable), del autoritario, del quejoso (ay, nada m\u00e1s verlo sabemos que es una queja ambulante), del que mete ruido a tu silencio para que vivas con inquietud da\u00f1ina, para que tu esp\u00edritu navegue en el estr\u00e9pito de las sombras, para que se te marchite el buen vivir al que tienes derecho.<\/p>\n<p>Hay que aprender a huir de las actitudes y los pensamientos t\u00f3xicos. Casi siempre, es imposible modificar la toxicidad en quienes la sufren. Lo mejor es pues evitarlos. Minimizar el contacto con ellos. Resguardarse de sus victimizaciones. Cuidar nuestra estima y nuestras emociones. Ser libres de especulaciones. Abandonar los lados oscuros del coraz\u00f3n de los que te rodean. Quiz\u00e1s sea una buena manera de comenzar el a\u00f1o. Libres de la gente t\u00f3xica. Yo hace a\u00f1os que ejerzo en esta corriente.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"text\">\n<p><i>www.jrlantigua.com<\/i><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"insert_headline\">\n<div class=\"insert_title\">Gente t\u00f3xica<\/div>\n<div class=\"insert_Image\">\n<div><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"waslazy\" title=\"Gente t\u00f3xica\" src=\"http:\/\/www.diariolibre.com\/documents\/10157\/0\/88x134\/0c0\/0d0\/none\/10904\/AWBQ\/image_content_7709397_20170106151235.jpg\" alt=\"Gente t\u00f3xica\" width=\"88\" height=\"134\" data-original=\"\/documents\/10157\/0\/88x134\/0c0\/0d0\/none\/10904\/AWBQ\/image_content_7709397_20170106151235.jpg\" \/><\/div>\n<\/div>\n<div class=\"insert_text\">\n<p><i>Bernardo Stamateas. C\u00edrculo de lectores, 2011. 216 p\u00e1gs.<\/i><\/p>\n<p>Formidable manual para conocer a las personas que nos complican la vida y c\u00f3mo evitar que lo sigan haciendo. Un libro para descubrir a quienes contaminan nuestras vidas con sus energ\u00edas negativas.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jos\u00e9 Rafael Lantigua, ex ministro de cultura Rep\u00fablica Dominicana (D. Libre 7-1-17)\u00a0 &nbsp; HAY ALIMENTOS T\u00d3XICOS. PLANTAS t\u00f3xicas. Aires t\u00f3xicos. Actitudes t\u00f3xicas. Temperamentos t\u00f3xicos. Relaciones t\u00f3xicas. L\u00edderes t\u00f3xicos. Organizaciones t\u00f3xicas. Pensamientos t\u00f3xicos. 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