{"id":14979,"date":"2017-03-17T11:13:51","date_gmt":"2017-03-17T15:13:51","guid":{"rendered":"http:\/\/www.debateplural.com\/?p=14979"},"modified":"2017-03-17T11:13:51","modified_gmt":"2017-03-17T15:13:51","slug":"virutas-de-libros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2017\/03\/17\/virutas-de-libros\/","title":{"rendered":"Virutas de libros"},"content":{"rendered":"<p><strong>Jos\u00e9 del Castillo (D. Libre, 10-3-12)<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A esta altura de mi vida no s\u00e9 quien ha perseguido a quien. Si ha sido el libro que me ha asediado por todas partes como una sombra que se pega y no se despega, abraz\u00e1ndome con sus columnas de caracteres y sus p\u00e1ginas foliadas. O he sido yo el persecutor enfebrecido por la sed del saber y el h\u00e1bito de la lectura que me inocul\u00f3 Fefita en la ni\u00f1ez. Sin dudas todo debi\u00f3 empezar en la escuela y el hogar. En esa dial\u00e9ctica entrecruzada del libro de texto que se lee como un catecismo obligatorio, met\u00f3dicamente y con rendici\u00f3n de cuenta ante el maestro, y aqu\u00e9l libro de solaz que nos llevaba a transitar otros mundos imaginarios. A jugar o pescar o simplemente holgazanear a orillas del Mississippi en compa\u00f1\u00eda de Huck y Tom, con el sonar de fondo del chapaleteo de los steamboats, guiado por la mano diestra del gran cronista que fue Mark Twain.<\/p>\n<p>A so\u00f1ar junto a Wendy y sus hermanos, con el Pa\u00eds de Nunca Jam\u00e1s, donde nada cambia y todo permanece, capitaneada la aventura por un Peter Pan volador activado con polvos m\u00e1gicos de Campanita, enfrentando en duelo de esgrima al pat\u00e9tico Capit\u00e1n Garfio. En una isla habitada por los ni\u00f1os perdidos, indios, hadas y piratas. Con el clock clock del reloj que se trag\u00f3 el cocodrilo persecutor mordi\u00e9ndole los talones a un aterrorizado Garfio, quien antes perdi\u00f3 el brazo en las fauces del animal. Una imaginer\u00eda del escoc\u00e9s James Matthew Barrie puesta en escena en Londres a principio del siglo pasado y publicada como relato posteriormente. Para disfrute de muchos, el cine le puso alas a esta historia en producciones de Disney como dibujos animados, de Spielberg (Hook) con Robin Williams haciendo de un Peter adulto y la m\u00e1s reciente Nunca Jam\u00e1s. Un verdadero goce para nosotros, los simples mortales.<\/p>\n<p>Fueron los piratas de Emilio Salgari los que nos pusieron parches negros en los ojos, pa\u00f1oletas de colores en la frente y sables arqueados en el cinto. Particularmente el Corsario Negro que ejerci\u00f3 su oficio de capturas y rescates en las tierras del Caribe, acanton\u00e1ndose en La Tortuga con los Hermanos de la Costa, librando lucha contra su archi rival el gobernador de Maracaibo. \"Es la nave del Corsario Negro.\/Era una de aquellas naves r\u00e1pidas, usadas por los filibusteros para dar caza a los grandes galeones espa\u00f1oles que viajaban a Europa cargados de los tesoros de Am\u00e9rica Central, M\u00e9xico y las regiones ecuatoriales.\/Buenas velas, provisto de altos m\u00e1stiles para poder aprovechar hasta las brisas m\u00e1s ligeras, de carena estrecha, con la proa y la popa alt\u00edsimas, tal como se usaba en aquellas \u00e9pocas y formidablemente armada.\/Doce bocas de fuego, doce ca\u00f1ones, asomaban sus negros cuellos por los costados, amenazando a babor y estribor, mientras en lo alto reposaban dos ca\u00f1ones de caza utilizados para despedazar los puentes a golpe de metrallas.\"<\/p>\n<p>Las aventuras e historias de estos y otros piratas dar\u00edan material suficiente a la industria cinematogr\u00e1fica para generar inolvidables filmes. Como aquellos cl\u00e1sicos protagonizados por Errol Flynn (La Hija del Corsario Verde), Tyrone Power y Maureen O&#8217;Hara (El Cisne Negro, ambientada en los tiempos en que Henry Morgan fue gobernador de Jamaica), y Burt Lancaster (The Crimson Pirate) actuando como un temerario pirata burl\u00f3n. De las p\u00e1ginas de La Isla del Tesoro de Robert Louis Stevenson salieron varias versiones plasmadas en celuloide, como la de 1934 con Lionel Barrymore, otra de 1950 de los estudios de la Disney, una de 1972 con Orson Welles y otra de 1990 encabezada por Charlton Heston. En una saga que todav\u00eda no termina. Hoy estos terribles piratas registran r\u00e9cord de taquilla, con la tetralog\u00eda de Walt Disney actuada por Johnny Deep encarnando al capit\u00e1n Jack Sparrow.<\/p>\n<p>Con ilustraciones maestras de Gustave Dor\u00e9, el Gato con Botas que recre\u00f3 Charles Perrault en su obra Cuentos de Mam\u00e1 Ganso, nos ense\u00f1\u00f3 importantes lecciones en la lucha por la vida. Siendo \u00fanica herencia del pobre hijo menor del molinero, quien as\u00ed qued\u00f3 en el desamparo, gracias a sus felinas habilidades le benefici\u00f3 a su amo en una sucesi\u00f3n de exitosas escaramuzas, elev\u00e1ndolo primero al ficticio marquesado de Calab\u00e1s y despos\u00e1ndolo despu\u00e9s con la hija del rey. Todo un juego de pura simulaci\u00f3n. Un digno predecesor del sagaz Gato F\u00e9lix que nos deleit\u00f3, malicioso, en dibujos en tinta negra en los cartoons americanos que ve\u00edamos en la televisi\u00f3n. Y del p\u00edcaro e inteligent\u00edsimo Don Gato (junto a su fabulosa pandilla), dolor de cabeza del oficial Matute. Una creaci\u00f3n de la mutual ingeniosa Hanna y Barbera que nos regalara tambi\u00e9n a los Picapiedras, Huckleberry Hound, el Oso Yogi, Johnny Quest y los Supers\u00f3nicos.<\/p>\n<p>En cartelera y nominada a los Oscar, una pel\u00edcula animada con excelentes dibujos y las voces de Antonio Banderas y Salma Hayek, reelabora la historia original tomando de \u00e9sta al personaje central para ubicarlo en un contexto y trama diferentes. Una relaci\u00f3n de dos hu\u00e9rfanos, el Gato y el Huevo, que se conocen en un orfelinato, te\u00f1ida por sue\u00f1os compartidos y traiciones, en cuyo desarrollo aparece un tercer personaje: una seductora y diestra gata, ladrona por dem\u00e1s, que envuelve en amores al se\u00f1or gato de las botas. Para grandes y chicos, una verdadera joyita.<\/p>\n<p>Gracias al trabajo tesonero de los hermanos Jacob y Wilhelm Grimm nos llegaron en la infancia cuentos tradicionales alemanes como Blancanieves, La Cenicienta, H\u00e4nsel y Gretel, La Bella Durmiente, cuya lectura era costumbre en los hogares, reiterada por familiares cuando uno ca\u00eda enfermo y deb\u00eda guardar reposo. La magia de Disney le confiri\u00f3 nuevos encantos a estos textos cuando fragu\u00f3 estas historias infantiles en el cine, con colorido, plasticidad y musicalizaci\u00f3n. Los cuentos del dan\u00e9s Hans Christian Andersen (El soldadito de plomo, El patito feo, entre otros) nos aportaron savias nutricias. Como lo hizo con fuerza de convicci\u00f3n el talento aleccionador de Charles Dickens en Scrooge (Cuento de Navidad), Oliver Twist, David Copperfield e Historia de dos ciudades. As\u00ed como en Los papeles p\u00f3stumos del club Pickwick, una de las obras m\u00e1s deliciosas que adquir\u00ed en Escoffet Hermanos cuando frisaba los 20 y que todos los habitu\u00e9 de pe\u00f1as deben leer para verse en el espejo dickensiano.<\/p>\n<p>Julio Verne, a golpe de inventiva y predicci\u00f3n cient\u00edfica, nos llev\u00f3 a viajar al centro de la tierra, nos puso a navegar 20 mil leguas en un submarino con el capit\u00e1n Nemo para descubrir los misterios marinos. No satisfecho, nos subi\u00f3 al globo para dar la vuelta al mundo en apenas 80 d\u00edas y luego nos envi\u00f3 a la luna. Un verdadero pionero visionario, adelantado a su tiempo, que dio certidumbre a los desarrollos tecnol\u00f3gicos que el hombre habr\u00eda de emprender en el siglo XX. Otros, como Edgar Allan Poe, nos llenaron el alma de cuentos de terror y trabajaron con maestr\u00eda rigurosa el arte de escribir relatos breves manejando el tiempo psicol\u00f3gico. A \u00e9l, en gran medida, debemos la mala prensa de los cuervos y los gatos negros. Y el impulso al g\u00e9nero negro con textos como Los cr\u00edmenes de la calle Morgue, El barril del amontillado. De \u00e9l se aliment\u00f3 el cine, entre ellos Hitchcock. En m\u00e9rito a estas referencias de muchacho me reencontr\u00e9 con Poe hace d\u00e9cadas bajo la lupa anal\u00edtica de Borges. Leo en estos d\u00edas sus ensayos y cr\u00f3nicas period\u00edsticas. Releo sus cuentos en traducci\u00f3n de Cort\u00e1zar.<\/p>\n<p>Fue el genial Lewis Carroll quien me empuj\u00f3 hace m\u00e1s de medio siglo por el hoyo -un hoyo literario del cual no he podido ni querido salir. Para introducirme a su mundo poblado de conejos, de barajas vivientes que se forman cual ej\u00e9rcitos, de gatos transformistas, orugas y mellizos, del sombrerero loco, de la reina vulgar y desquiciada. De teteras animadas y di\u00e1logos alucinantes. Al juego de las adivinanzas, los encantamientos y los espejos. Al retru\u00e9cano de las palabras y la din\u00e1mica de la l\u00f3gica. Su Alicia es sencillamente maravillosa. On\u00edrica y real como la vida. Una zapata para tantos escritores.<\/p>\n<p>Muchas otras lecturas se confabularon en mis a\u00f1os mozos para forrarme la piel de letras, como si fuera un tatuaje de moda. Para hacerme de alg\u00fan modo un hombre-libro. Casi un vicio dir\u00eda yo. \"Jos\u00e9, \u00bfy t\u00fa te vas a leer todos esos libros?\", preguntaba curiosa y acuciosa Fefita. Y yo le explicaba mi plan general que no le convenc\u00eda del todo. \"Caramba, es como una locura la de este muchacho\", me dec\u00eda bondadosa. En su biblioteca -en la que ella hab\u00eda formado, no en la de mi padre- figuraba una obrita que hab\u00eda le\u00eddo su abuela Antonia Soler Logro\u00f1o. Que ella tambi\u00e9n ley\u00f3, como lo hicieron en su momento sus hijas Fl\u00e9rida, Miriam y Lolita. Que luego, cuando me toc\u00f3 formar familia, ley\u00f3 mi hija Laura. Como lo ha hecho mi nieta Alejandra Mar\u00eda que hoy tiene 15 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Cuando le pregunt\u00e9 a mi madre sobre este libro, me dijo que era una lectura muy buena y \u00fatil para ni\u00f1as. S\u00f3lo ese fue su comentario. La semana pasada me encontr\u00e9 en Cuesta con Mujercitas, un cl\u00e1sico autobiogr\u00e1fico de la literatura norteamericana salido de la pluma talentosa de Louisa May Alcott (1832-1888). En edici\u00f3n primorosa de texto \u00edntegro de Edimat, en formato de bolsillo y tapa dura, con estudio de Roc\u00edo Pizarro, he devorado en la semana en mis ratos de ocio este testimonio familiar que se verifica en Nueva Inglaterra. Una encantadora y aleccionadora historia de cuatro hermanas y una madre laboriosas, regidas en sus vidas por una \u00e9tica humanitaria y el deseo constante de superaci\u00f3n espiritual. Inspirada en ideas vanguardistas sobre la educaci\u00f3n dom\u00e9stica. Cuando Am\u00e9rica florec\u00eda en el penacho de sus poetas y sus hombres de pensamiento. Hay versiones cinematogr\u00e1ficas, la \u00faltima (Little Women) de 1994, en el reparto Winona Ryder como Jo y Susan Sarandon como la madre.<\/p>\n<p>En esta semana en la que se exalt\u00f3 el rol de la mujer en la sociedad, esa lectura me compenetr\u00f3 con el esp\u00edritu batallador de Fefita y la crianza que insufl\u00f3 a sus mujercitas. Una lectura que hoy deben realizar tambi\u00e9n los hombrecitos. Para entender mejor el mundo de las mujercitas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jos\u00e9 del Castillo (D. Libre, 10-3-12) &nbsp; A esta altura de mi vida no s\u00e9 quien ha perseguido a quien. Si ha sido el libro que me ha asediado por todas partes como una sombra que se pega y no se despega, abraz\u00e1ndome con sus columnas de caracteres y sus p\u00e1ginas foliadas. 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