{"id":15281,"date":"2017-03-30T11:12:57","date_gmt":"2017-03-30T15:12:57","guid":{"rendered":"http:\/\/www.debateplural.com\/?p=15281"},"modified":"2017-03-30T11:12:57","modified_gmt":"2017-03-30T15:12:57","slug":"alix-y-sus-decimas-picarescas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2017\/03\/30\/alix-y-sus-decimas-picarescas\/","title":{"rendered":"Alix y sus d\u00e9cimas picarescas"},"content":{"rendered":"<p><strong>Luis Beiro (Listin, 26-3-17)<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Bajo el provocativo t\u00edtulo de \u201cD\u00e9cimas pornogr\u00e1ficas\u201d, algunos historiadores y recopiladores de la obra del poeta mocano Juan Antonio Alix reunieron un grupo de composiciones escritas por \u00e9l a partir de la d\u00e9cada de 1870, algunas de las cuales circularon entre interesados en la Plaza del Mercado de Santiago de los Caballeros.<\/p>\n<p>Con el paso del tiempo, la suspicacia y el morbo dieron una oscura fama a este grupo de espinelas, lo que hizo posible que muy pocas de estas fueran difundidas, y cuando se hac\u00eda, era de manera discreta, entre bardos, intelectuales e historiadores interesados, quienes elogiaban las ocurrencias y la picard\u00eda del Cantor del Yaque. De ese grupo de composiciones hay una que filtr\u00f3 la censura, la titulada \u201cEl algarrobo\u201d. Y lo hizo con dignidad. Y fue celebrada e, incluso, publicada, tal vez como \u201cuna rareza\u201d de la copiosa obra de este gran poeta popular:<\/p>\n<p>Un d\u00eda estaba Teresa<br \/>\nsubida en un algarrobo;<br \/>\ny desde abajo un Juan Bobo<br \/>\nle pregunt\u00f3 esta simpleza:<br \/>\nTeresa, \u00bfqu\u00e9 fruta es esa?<br \/>\nY Teresa que no quiso<br \/>\npasar por boba ante Juan<br \/>\nle contest\u00f3 con af\u00e1n:<br \/>\n\u00bfT\u00fa has visto fruta con rizo?<br \/>\nAh, s\u00ed; la misma que Ad\u00e1n<br \/>\nse comi\u00f3 en el para\u00edso.<\/p>\n<div id=\"FIOnDemandWrapper_fiInstance_101888_2_3145054\" class=\"FIOnDemandWrapper\"><\/div>\n<p>Por los a\u00f1os sesenta volvieron a ponerse de moda en Cuba, los afamados \u201cCuentos de Pepito\u201d. Uno de esos chispeantes relatos de humor, posiblemente estuvo inspirado en la d\u00e9cima de Alix \u201cEl algarrobo\u201d. La historia del suspicaz ni\u00f1o relataba las labores de una dama en el balc\u00f3n de su casa, regando plantas, mientras Pepito pasaba por la calle y se detuvo a mirar el espect\u00e1culo de aquella mujer mientras ejerc\u00eda dichas labores. La dama, asombrada ante la impronta del intruso, le dijo: \u201cOiga, joven, eso no es de caballero\u201d. A lo que Pepito le respondi\u00f3: \u201cY eso que usted tiene, tampoco.\u201d<\/p>\n<p><strong>Carlos Fern\u00e1ndez Rocha<\/strong><br \/>\nD\u00e9cadas atr\u00e1s, el escritor Carlos Fern\u00e1ndez Rocha entreg\u00f3 a H\u00e9ctor Inch\u00e1ustegui Cabral, para su publicaci\u00f3n en la revista \u201cEme Eme\u201d de la PUCMM, un ensayo de veinticuatro p\u00e1ginas donde estudiaba las llamadas \u201cD\u00e9cimas pornogr\u00e1ficas\u201d del maestro Alix.<\/p>\n<p>En aquella ocasi\u00f3n, seg\u00fan testimonio del intelectual de origen cubano, el poeta banilejo, que por entonces se encontraba al frente de la reputada publicaci\u00f3n en el recinto de Santiago, acept\u00f3 el trabajo, y le prometi\u00f3 leerlo. Semanas despu\u00e9s, y al ver que el ensayo no sal\u00eda a la luz, Fern\u00e1ndez Rocha le pidi\u00f3 razones.<\/p>\n<p>Con su inconfundible humor banilejo, el poeta mir\u00f3 al autor de aquellas p\u00e1ginas y le cuestion\u00f3 \u201csi en realidad \u00e9l quer\u00eda publicar eso\u201d. Al recibir una respuesta positiva, Inch\u00e1ustegui Cabral le se\u00f1al\u00f3 que la edici\u00f3n del material deb\u00eda esperar tiempos m\u00e1s liberales.<\/p>\n<p>\u201cYo acept\u00e9 su propuesta, pero comet\u00ed el error de no procurar la devoluci\u00f3n del original. Escrib\u00ed el ensayo sin sacarle copia y, con el paso del tiempo, dicho escrito pas\u00f3 a mejor vida\u201d, confiesa el escritor.<\/p>\n<p><strong>D\u00e9cimas \u201cmalditas\u201d<\/strong><br \/>\nUna de las primeras d\u00e9cimas llamadas \u201cpornogr\u00e1ficas\u201d escrita por Alix, fue \u201cCiertas bromitas, por ejemplo: un bac\u00edn\u201d, copia de su original manuscrito por el bardo fue rescatado gracias a la impronta de Andr\u00e9s Blanco D\u00edaz. El maestro Alix, en el encabezado del poema, se\u00f1ala que dicha estrofa reproduce: \u201cCiertas bromitas, por ejemplo.\u201d El hecho ocurri\u00f3 a finales de la se\u00f1alada d\u00e9cada de 1870. Se reproduce la cuarteta que sirve de pie forzado a la espinela:<\/p>\n<p>\u201cOpina San Agust\u00edn<br \/>\nQue no hay un mayor tormento,<br \/>\nComo tener un bac\u00edn<br \/>\nCon \u00f3ica en un aposento.\u201d<\/p>\n<p>Otra de sus d\u00e9cimas \u201cpicantes\u201d que no fue recogida en libros lo fue \u201cLa bicicleta\u201d, decicada \u201cA mi dulce amada\u201d y publicada en Santiago, en agosto de 1897. Sin embargo, esta composici\u00f3n (rescatada tambi\u00e9n por Andr\u00e9s Blanco D\u00edaz) circula de boca en boca por los expertos lectores de Alix y, aunque su trasfondo tiene que ver con el uso que el hombre \u201cle da\u201d a la mujer como si esta fuera una bicicleta, no es menos cierto que, en la \u00e9poca en que fue escrita, ese tipo de picard\u00eda era el \u201cleimotiv\u201d del dominicano promedio, no a manera de ofensa contra las f\u00e9minas, sino como un tributo a reconocer los placeres del contacto carnal hombre-mujer. La d\u00e9cima es un pie forzado de cuatro estrofas. Esa cuarteta tambi\u00e9n fue invenci\u00f3n de Alix. Y aqu\u00ed se reproduce:<\/p>\n<p>\u201cPr\u00e9stame tu bicicleta,<br \/>\nHermos\u00edsima doncella,<br \/>\nPara yo apretarle el timbre<br \/>\nCuando est\u00e9 montado en ella.\u201d<\/p>\n<p>Otra de sus m\u00e1s conocidas fue \u201cEncargo que hizo una prostituta de Guayub\u00edn a un se\u00f1or que ven\u00eda para Santiago\u201d, fechada en 1879 e incluida en la edici\u00f3n de 1966 en sus \u201cD\u00e9cimas in\u00e9ditas\u201d. He aqu\u00ed un fragmento escrito a partir del siguiente pie forzado: \u201cUn buen cuero en Guayub\u00edn\/ en Hato al Medio o Javier\/ de oro encarg\u00f3 un colier\/ y un camis\u00f3n de popl\u00edn\u201d:<\/p>\n<p>\u201cComo t\u00fa vas a Santiago<br \/>\ny necesitada estoy<br \/>\nesta notita te doy<br \/>\ny este encarguito te hago.<br \/>\nT\u00fa sabes que yo te pago<br \/>\ncon mi amor, lindo jazm\u00edn,<br \/>\ny si t\u00fa me traes por fin<br \/>\nlo que esta nota contiene<br \/>\nentonces dir\u00e1s que tienes<br \/>\nun buen cuero en Guayub\u00edn.\u201d<br \/>\n\u201cMe traer\u00e1s un par de aretes,<br \/>\ny unos botines te encargo<br \/>\ncon cuarenta y seis de largo<br \/>\ny de ancho seis o siete.<br \/>\nPantuflas de tafilete<br \/>\nno me vayas a traer,<br \/>\npues yo las quiero tener<br \/>\nbordadas en mostacillas.<br \/>\nY esto encarg\u00f3 esa pilla<br \/>\nen Hato al Medio o Javier.\u201d<\/p>\n<p>Otra de las picard\u00edas del maestro mocano se relacion\u00f3 con la forma tan original de reproducir la castraci\u00f3n masculina. En su poema \u201cEl hacha\u201d, sin fecha, in\u00e9dito y rescatado tambi\u00e9n por Blanco D\u00edaz, se humoriza en la primera estrofa:<\/p>\n<p>\u201cComo t\u00fa, David Mar\u00edn,<br \/>\neres amigo sin tacha,<br \/>\nquiero me mandes un hacha<br \/>\nde las buenas, de Collins.<br \/>\nY al concederme por fin<br \/>\nel favor que tanto anhelo,<br \/>\nte suplico por tu abuelo,<br \/>\nsin que esto te cause enojo,<br \/>\nque le registres el ojo<br \/>\npara ver si tiene pelo.\u201d<br \/>\nUn \u201cDecamer\u00f3n\u201d caribe\u00f1o<\/p>\n<p>Las llamadas \u201cD\u00e9cimas pornogr\u00e1ficas\u201d son un patrimonio de la cultura dominicana. Al igual que hizo siglos atr\u00e1s el c\u00e9lebre escritor italiano Giovanni Bocaccio, Alix recurri\u00f3 al morbo popular, en el mejor sentido de la palabra, para trascender una zona poco com\u00fan de las relaciones interpersonales, donde el contacto carnal hombre-mujer ocupaba espacios preferenciales.<\/p>\n<p>Si bien Bocaccio reuni\u00f3 en una villa a diez j\u00f3venes protagonistas de la ciudad de Florencia inundada por la peste donde cada noche narraban historias de ese tipo, Alix acudi\u00f3 a las experiencias y a las ocurrencias de su pa\u00eds para exponer en versos sus formas de actuar y ver la vida. En estas d\u00e9cimas (al igual que en los cuentos de Boccacio), se recrea un singular retrato psicol\u00f3gico, con personalidad bien definida, que sirve para ilustrar los distintos temas que se abordan en cada d\u00e9cima. En ellas, se dan cita el ingenio, la reflexi\u00f3n, el amor, el erotismo la virtud y la fortuna, todas tratadas con un magistral manejo del verso octos\u00edlabo y una casi perfecta combinaci\u00f3n estr\u00f3fica de la d\u00e9cima, al estilo de Vicente Espinel.<\/p>\n<p>Estas d\u00e9cimas, recuperadas \u00edntegramente y corregidas por Andr\u00e9s Blanco D\u00edaz, el d\u00eda que alguien con luz larga se decida a publicarlas, provocar\u00e1n en el lector tanto la risa, la pasi\u00f3n y el deleite por lo sensual, y le har\u00e1n experimentar el verdadero orgullo de ser dominicano.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Luis Beiro (Listin, 26-3-17) &nbsp; Bajo el provocativo t\u00edtulo de \u201cD\u00e9cimas pornogr\u00e1ficas\u201d, algunos historiadores y recopiladores de la obra del poeta mocano Juan Antonio Alix reunieron un grupo de composiciones escritas por \u00e9l a partir de la d\u00e9cada de 1870, algunas de las cuales circularon entre interesados en la Plaza del Mercado de Santiago de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":15282,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[18,16],"tags":[],"class_list":["post-15281","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura","category-libros"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15281"}],"collection":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15281"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15281\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":15283,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15281\/revisions\/15283"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media\/15282"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15281"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15281"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15281"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}