{"id":15539,"date":"2017-04-10T11:09:20","date_gmt":"2017-04-10T15:09:20","guid":{"rendered":"http:\/\/www.debateplural.com\/?p=15539"},"modified":"2017-04-10T11:09:20","modified_gmt":"2017-04-10T15:09:20","slug":"exiliados-republicanos-escribidores","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2017\/04\/10\/exiliados-republicanos-escribidores\/","title":{"rendered":"Exiliados Republicanos Escribidores"},"content":{"rendered":"<p>Jose del Castillo (D.Libre, 5-12-15)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"p_p_id_contentviewerportlet_WAR_newsportlet_INSTANCE_bc5303f0295148cebaee34286e103e50_\" class=\"portlet-boundary portlet-boundary_contentviewerportlet_WAR_newsportlet_  portlet-static portlet-static-end content-viewer-portlet \">\n<div class=\"td-portlet\">\n<section id=\"portlet_contentviewerportlet_WAR_newsportlet_INSTANCE_bc5303f0295148cebaee34286e103e50\" class=\"portlet\">\n<div class=\"portlet-content\">\n<div class=\" portlet-content-container\">\n<div class=\"portlet-body\">\n<div class=\"last td-viewer full-access\">\n<div class=\"detalle-texto\">\n<div class=\"text\">\n<p>Como bien se\u00f1ala el historiador y catedr\u00e1tico toledano Javier Malag\u00f3n Barcel\u00f3 \u2013quien imparti\u00f3 en nuestra universidad Derecho Romano e Historia del Derecho, labor acad\u00e9mica que continu\u00f3 en Puerto Rico, M\u00e9xico y Washington, donde llegar\u00eda a dirigir el departamento cultural de la OEA-, a los refugiados republicanos espa\u00f1oles reci\u00e9n llegados a Am\u00e9rica tras el triunfo del bando nacional en la Guerra Civil (1936\/39), se les despert\u00f3 una verdadera vocaci\u00f3n por escribir. Ya sea obras literarias, pol\u00edticas o cr\u00f3nicas de la guerra, ya art\u00edculos period\u00edsticos que alimentaron las columnas de colaboraci\u00f3n de los principales diarios dominicanos, cobrando en aquellos d\u00edas de precariedad econ\u00f3mica cinco pesos por art\u00edculo. Con acceso franqueado por la presencia de varios emigrados en posiciones directivas en medios de comunicaci\u00f3n de la \u00e9poca, como los diarios La Naci\u00f3n y La Opini\u00f3n.<\/p>\n<p>Sobre la obra dominicana de Malag\u00f3n Barcel\u00f3, el historiador Constancio Cass\u00e1 Bernaldo de Quir\u00f3s realiz\u00f3 una investigaci\u00f3n compilatoria publicada por el Archivo General de la Naci\u00f3n bajo el t\u00edtulo Javier Malag\u00f3n Barcel\u00f3, el Derecho Indiano y su exilio en Rep\u00fablica Dominicana (2010). All\u00ed nos narra Cass\u00e1 que aqu\u00e9l lleg\u00f3 a Puerto Plata el 6 de octubre de 1939, a bordo del vapor Saint Domingue, acompa\u00f1ado por su esposa Helena Pere\u00f1a Pam\u00edes, doctora en Derecho y otros 28 espa\u00f1oles. Entre ellos figuraban los juristas Segundo Serrano Poncela, Miguel Garc\u00eda Santesmases y su esposa, la profesora Elisa Sabes Serra, y Rafael Superv\u00eda y su c\u00f3nyuge, la educadora Guillermina Medrano. Tambi\u00e9n los pintores Jos\u00e9 Vela Zanetti y \u00c1ngel Botello Barros, acompa\u00f1ado \u00e9ste por su hermana, la traductora Mar\u00eda \u00c1ngel, y su madre Bonifacia Barros.<\/p>\n<p>Graduado doctor en Derecho y licenciado en Historia en la Universidad Central de Madrid, Malag\u00f3n Barcel\u00f3 realiz\u00f3 estudios de postgrado en las universidades de Bonn am Reihn y de T\u00fcbingen, en Alemania. Se especializ\u00f3 en Derecho Indiano bajo la tutor\u00eda del eminente historiador americanista Rafael Altamira y Crevea, con quien desarroll\u00f3 una estrecha relaci\u00f3n hasta el fallecimiento de \u00e9ste en M\u00e9xico en 1951, donde se exili\u00f3 en 1944. En la Central de Madrid, Malag\u00f3n fue profesor auxiliar de Derecho Procesal y auditor del Cuerpo Jur\u00eddico Militar, sum\u00e1ndose durante la Guerra Civil a las tropas republicanas que operaron cerca del Principado de Andorra.<\/p>\n<p>Como nos dice Cass\u00e1, al igual que tantos otros que cruzaron la frontera francesa para conseguir refugio tras la derrota republicana, Malag\u00f3n pas\u00f3 en Francia por las consabidas peripecias. \u00c9l mismo nos cuenta: \u201cAll\u00ed empez\u00f3 para muchos la peregrinaci\u00f3n del exilio: d\u00edas de esperanza de obtener los \u2018papeles\u2019, permiso de las autoridades francesas para trasladarse del campo de concentraci\u00f3n al puerto de embarque, y convertirse en pasajeros de \u00ednfima clase en un trasatl\u00e1ntico, el La Salle u otro semejante, ya empezada la Segunda Guerra Mundial, para marchar de Francia hacia Inglaterra\u201d.<\/p>\n<p>Desde donde nuestro personaje abordar\u00eda un convoy hasta Canad\u00e1, el cual \u2013seg\u00fan relato del propio refugiado- \u201ccostear\u00eda los Estados Unidos para ir a parar a las Antillas Francesas. All\u00ed, cambio de barco a uno de cabotaje, el Saint Domingue, que tocaba en casi todas las islas de las Antillas Menores: Martinica, Mar\u00eda Galante, Dominica, Guadalupe, Monserrat, Antigua, San Mart\u00edn y Saint Thomas, donde por primera vez pisamos tierra americana. Bordeando Puerto Rico, llegamos a Puerto Plata despu\u00e9s de 35 d\u00edas de navegaci\u00f3n y, desde esa ciudad, cruzamos la isla Espa\u00f1ola de Norte a Sur, hasta la vieja Santo Domingo, donde no sab\u00edamos c\u00f3mo podr\u00edamos sobrevivir\u201d.<\/p>\n<p>Con apenas 28 a\u00f1os, el refugiado y su esposa \u2013quien organizar\u00eda con esmero la bien surtida biblioteca particular y los archivos del rector de la Universidad, don Julio Ortega Frier- se establecer\u00edan en Ciudad Trujillo, en la calle Garc\u00eda Godoy. Aqu\u00ed les naci\u00f3 una hija a la pareja. Durante su estancia en el pa\u00eds, Malag\u00f3n fue incorporado como catedr\u00e1tico a la Facultad de Humanidades en proceso de reestructuraci\u00f3n curricular, devengado un salario de 100 pesos, al cual se le descontaba \u201cel m\u00f3dico 10%\u201d para el Partido Dominicano. En la Universidad de Santo Domingo se desempe\u00f1\u00f3 adem\u00e1s como director t\u00e9cnico de su comit\u00e9 de publicaciones, bajo cuya responsabilidad se editaba la excelente revista peri\u00f3dica Anales de la Universidad de Santo Domingo, que divulgaba material acad\u00e9mico, informes cient\u00edficos y ensayos.<\/p>\n<p>En adici\u00f3n, Malag\u00f3n aprovech\u00f3 su estancia en nuestro tierra (1939-46) para preparar junto al jurista y diplom\u00e1tico dominicano Joaqu\u00edn Salazar los dos vol\u00famenes sobre Constituciones pol\u00edticas y reformas constitucionales 1844-1942, incluidos en la monumental Colecci\u00f3n Trujillo editada con motivo del Centenario y coordinada por Manuel Arturo Pe\u00f1a Batlle. Dio a la estampa la obra El Distrito de la Audiencia de Santo Domingo en los siglos XVI a XIX, que public\u00f3 la Universidad de Santo Domingo en 1942 como parte de los actos conmemorativos del IX Cincuentenario del Descubrimiento de Am\u00e9rica. En misi\u00f3n de investigaci\u00f3n en los archivos cubanos, localiz\u00f3 un documento que dar\u00eda pie a una importante obra para los estudios sobre la esclavitud en las Am\u00e9ricas, El C\u00f3digo Negro Carolino o C\u00f3digo Negro Espa\u00f1ol, 1784, impresa por Editora Taller en 1974.<\/p>\n<p>Constancio Cass\u00e1 Bernaldo de Quir\u00f3s observa en su libro que \u201cgracias al invaluable aporte de los profesores espa\u00f1oles la Universidad de Santo Domingo cobr\u00f3 nueva vida, pero ese grupo de intelectuales espa\u00f1oles pronto despertar\u00eda resentimientos entre los miembros de la reducida elite criolla que marcaba las pautas sociales de la entonces peque\u00f1a Ciudad Trujillo. Fue por eso que Ortega Frier inici\u00f3 una campa\u00f1a, discreta pero precisa, para demostrar que su decisi\u00f3n de reclutarlos hab\u00eda sido correcta y que ese profesorado resultar\u00eda capaz y \u00fatil al pa\u00eds.\u201d<\/p>\n<p>\u201cEn la universidad las aulas estaban llenas de j\u00f3venes, pero hab\u00eda que convencer a los estamentos de poder; comenzaron entonces las \u2018conferencias\u2019 culturales, bien en la propia universidad o en el Ateneo Dominicano. Uno tras otro, los intelectuales republicanos espa\u00f1oles expon\u00edan temas de inter\u00e9s para la intelectualidad dominicana y las conferencias sobre historia, literatura espa\u00f1ola, pol\u00edtica y econom\u00eda eran cada vez m\u00e1s concurridas. Y aquellos dominicanos, que al principio criticaron agriamente a los profesores espa\u00f1oles, devinieron amigos, y hasta protectores, de los catedr\u00e1ticos que hab\u00eda seleccionado el rector Ortega.\u201d Tuve el honor de conocerle en Puerto Rico, en ocasi\u00f3n de un congreso sobre el cincuentenario de la Guerra Civil y el exilio espa\u00f1ol celebrado por la UPR.<\/p>\n<p>Otro de los refugiados que alcanzar\u00eda rango literario mayor posteriormente y que vivi\u00f3 la experiencia del exilio dominicano, ser\u00eda Segundo Serrano Poncela. Cuya trayectoria estar\u00eda marcada por la controversia acerca de su actuaci\u00f3n durante la Guerra Civil, que le perseguir\u00eda m\u00e1s all\u00e1 de los confines de la muerte, en relaci\u00f3n a las famosas sacas de presos pol\u00edticos de las c\u00e1rceles en Madrid que culminaron en la denominada matanza de Paracuellos. Nacido en Madrid en 1912 y fallecido en Caracas en 1976, curs\u00f3 Filosof\u00eda y Letras y luego Derecho. Milit\u00f3 en la Federaci\u00f3n de Juventudes Socialistas (FJS), colaborando en Claridad, peri\u00f3dico de Largo Caballero, dirigente del ala izquierda del Partido Socialista Obrero Espa\u00f1ol (PSOE) y de la Uni\u00f3n General de Trabajadores (UGT), presidente del gobierno republicano entre 1936\/37.<\/p>\n<p>Durante la Guerra Civil, Serrano Poncela fue delegado de orden p\u00fablico en Madrid de la Junta de Defensa bajo las \u00f3rdenes de Santiago Carrillo, secretario general de las Juventudes Socialistas Unificadas (JSU), de las que form\u00f3 parte, siendo ingresado al Partido Comunista por Carrillo. Sobre esta etapa de la vida de Serrano Poncela y Santiago Carrillo \u2013quien encabezar\u00eda el Partido Comunista en la transici\u00f3n democr\u00e1tica espa\u00f1ola- se han escrito numerosos trabajos de investigaci\u00f3n, imput\u00e1ndole responsabilidad en las \u00f3rdenes para extraer prisioneros que luego ser\u00edan fusilados sumariamente. Ya en el exilio, Serrano Poncela fue profesor de Literatura Espa\u00f1ola e Historia de la Cultura en las universidades de Santo Domingo, Puerto Rico, Central y Sim\u00f3n Bol\u00edvar de Venezuela, derivando en un reputado escritor, ensayista y cr\u00edtico literario.<\/p>\n<p>Aunque hab\u00eda escrito un ensayo pol\u00edtico en 1935 con pr\u00f3logo de Luis Araquist\u00e1in (El Partido Socialista y la conquista del poder), fue en Rep\u00fablica Dominicana que comenz\u00f3 su carrera literaria. Su obra de ficci\u00f3n es abundante, constituida por relatos, novelas y novelas hist\u00f3ricas, como El hombre de la cruz verde (1973), considerada como su mejor obra, sobre la Inquisici\u00f3n espa\u00f1ola durante el reinado de Felipe II. Editada p\u00f3stumamente, La vi\u00f1a de Nabot (1979), una novela sobre la Guerra Civil. Entre sus ensayos, figuran El pensamiento de Unamuno (1953), Antonio Machado, su mundo y su obra (1954), Prosa moderna en la lengua espa\u00f1ola (1955), Estudios sobre Dostoievski (1972). Fue redactor de la revista literaria Panorama, colaborando con revistas del exilio como Realidad Revista de ideas, editada en Argentina y Cuadernos del Congreso por la Libertad de la Cultura, publicada en Par\u00eds.<\/p>\n<p>La leyenda negra de Serrano Poncela y la marca de un pasado que quiso borrar, le acarrearon serias dificultades. Desde Francia, cuando realiz\u00f3 un ejercicio cr\u00edtico de ruptura con fuerzas pol\u00edticas con las que particip\u00f3 en su actuaci\u00f3n p\u00fablica, como los comunistas. Condenando los m\u00faltiples sectarismos que hundieron el destino de la Rep\u00fablica y sellaron la derrota del bando republicano en los campos de batalla. En su vida acad\u00e9mica \u2013por ejemplo en Puerto Rico, donde tras salir de Ciudad Trujillo fue acogido por Jaime Ben\u00edtez en la UPR y desplegaba una confortable carrera- debi\u00f3 escapar en varias ocasiones a la persecuci\u00f3n de los viejos fantasmas. Esos, que como la sombra, se acuestan con nosotros en la cama. Y nos impiden conciliar el sue\u00f1o.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/section>\n<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"p_p_id_articletopicsportlet_WAR_newsportlet_INSTANCE_9fc16fbea657417ba2f6e0aeb3ada407_\" class=\"portlet-boundary portlet-boundary_articletopicsportlet_WAR_newsportlet_  portlet-static portlet-static-end article-topics-portlet detalle-metadatos\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jose del Castillo (D.Libre, 5-12-15) &nbsp; Como bien se\u00f1ala el historiador y catedr\u00e1tico toledano Javier Malag\u00f3n Barcel\u00f3 \u2013quien imparti\u00f3 en nuestra universidad Derecho Romano e Historia del Derecho, labor acad\u00e9mica que continu\u00f3 en Puerto Rico, M\u00e9xico y Washington, donde llegar\u00eda a dirigir el departamento cultural de la OEA-, a los refugiados republicanos espa\u00f1oles reci\u00e9n llegados [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":15540,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[18,5],"tags":[],"class_list":["post-15539","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura","category-nacionales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15539"}],"collection":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15539"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15539\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":15541,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15539\/revisions\/15541"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media\/15540"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15539"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15539"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15539"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}