{"id":17425,"date":"2017-06-26T06:03:48","date_gmt":"2017-06-26T10:03:48","guid":{"rendered":"http:\/\/www.debateplural.com\/?p=17425"},"modified":"2017-06-25T13:09:27","modified_gmt":"2017-06-25T17:09:27","slug":"la-historia-no-el-azar-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2017\/06\/26\/la-historia-no-el-azar-i\/","title":{"rendered":"La historia, no el azar (I)"},"content":{"rendered":"<p>Jos\u00e9 Rafael Lantigua, ex ministro de cultura Rep\u00fablica Dominicana (D. Libre 3-6-17)<\/p>\n<div class=\"text\">\n<p>EL SURGIMIENTO DE TRUJILLO a la palestra no fue obra del azar. Tampoco fue el brigadier una creaci\u00f3n espont\u00e1nea de la realidad pol\u00edtica ni un suceso anormal impuesto por factores ajenos a la realidad hist\u00f3rica. Rafael Le\u00f3nidas Trujillo acab\u00f3 siendo la resultante casi l\u00f3gica de un proceso social, pol\u00edtico y econ\u00f3mico sumamente enrevesado y manifestado en las inciertas fechas de los finales de la d\u00e9cada del veinte bajo diversas vertientes que afectaban todas el sentido de supervivencia nacional y la estabilidad individual y colectiva de los dominicanos.<\/p>\n<p>A\u00f1os y a\u00f1os que parec\u00edan interminables, de montoneras, caudillajes regionales, imposiciones arbitrarias y crecientes luchas intestinas, hab\u00edan dejado al pobr\u00edsimo pa\u00eds de principios del siglo veinte abatido y pr\u00e1cticamente sofocado por las intransigentes actitudes de capos regionales, generalmente analfabetos y sin m\u00e1s visi\u00f3n que sus propios intereses y sus machistas concepciones vitales. Abandonado a la suerte de esos ambiciosos guapos de aldea, el dominicano no ten\u00eda otra alternativa que la de enrolarse en los bretes de la manigua o rumiar desesperanzado un destino que no le brindaba la m\u00e1s m\u00ednima oportunidad de progreso y estabilidad.<\/p>\n<p>El siglo diecinueve hab\u00eda concluido con la muerte del general Ulises Heureaux en una calle mocana, a manos de un grupo de j\u00f3venes que conspiraron durante meses para acabar con aquella tiran\u00eda de catorce a\u00f1os. Pero, muy pronto, el pa\u00eds volvi\u00f3 a acogerse a la sombra de los caudillos pugnaces y virulentos, y de nuevo comenz\u00f3 a cernirse sobre la naci\u00f3n la sombra del vasallaje, de la corrupci\u00f3n y de la ignominia.<\/p>\n<p>Los dominicanos hab\u00edan sido v\u00edctimas en tres oportunidades de la contumelia invasora. Primero, el largo dominio de veintid\u00f3s a\u00f1os de Hait\u00ed que cre\u00f3 un sentimiento patri\u00f3tico no existente con tanto ardor y fiereza en los a\u00f1os anteriores. \u201cEl r\u00e9gimen militar que los haitianos impusieron a la poblaci\u00f3n dominicana y los continuos despojos de tierras y propiedades terminaron creando un clima de resistencia nacionalista que dio lugar a varias conspiraciones y a un golpe de Estado independentista el 27 de febrero de 1844, que culminaron con la fundaci\u00f3n de la Rep\u00fablica Dominicana\u201d.<\/p>\n<p>Empero, diecisiete a\u00f1os despu\u00e9s de proclamada la independencia, a causa de avatares interminables entre las corrientes pol\u00edticas entonces en ejercicio, asociados a temores de sectores terratenientes que pensaban que Hait\u00ed segu\u00eda constituyendo una amenaza seria para el sostenimiento de sus propiedades, se produce la anexi\u00f3n a Espa\u00f1a, que inmediatamente provocar\u00eda un conato de rebeli\u00f3n, aunque r\u00e1pidamente sofocado, en la brav\u00eda comunidad de Moca. Dos a\u00f1os m\u00e1s tarde vendr\u00eda Capotillo y, a seguidas, el fuego de la rebeld\u00eda incendi\u00f3 campos y ciudades del norte del pa\u00eds, inici\u00e1ndose la importante revoluci\u00f3n restauradora que pari\u00f3 nuevos y, hasta entonces, desconocidos l\u00edderes que enrumbaron el sentimiento nacional hacia derroteros m\u00e1s consistentes que los que hab\u00eda forjado el movimiento independentista de febrero de 1844.<\/p>\n<p>Pero, tampoco la Restauraci\u00f3n aquiet\u00f3 a la joven Rep\u00fablica. Las luchas entre los propios l\u00edderes restauradores acab\u00f3 cercenando ese gran proyecto patri\u00f3tico, y la guerra civil volvi\u00f3 a sentar sus reales de sangre, dolor e inseguridad, creando \u201cun impresionante clima de inestabilidad que dio por resultado una sucesi\u00f3n de m\u00e1s de 20 gobiernos en el corto lapso de unos 14 a\u00f1os, entre 1865 y 1879\u201d.<\/p>\n<p>La guerra restauradora dej\u00f3 en ruinas al pa\u00eds y la fragmentaci\u00f3n pol\u00edtica fue creando las condiciones para el establecimiento, alg\u00fan d\u00eda, de una era de mano dura que concluyese con aquel permanente estado de cosas, muy variable en el car\u00e1cter de la hegemon\u00eda pol\u00edtica o del conglomerado partidista que llevase al momento la bandera, pero en el fondo igual de inestable y oprobioso. El sistema pol\u00edtico dominicano se mantuvo fr\u00e1gil. La vida pol\u00edtica de la naci\u00f3n se centraba en la lucha entre caudillos regionales, asechanzas continuas, usurpaci\u00f3n irracional del poder, bravuras primitivas y capitulaciones de severa magnitud sociopol\u00edtica. La mayor\u00eda de los dominicanos apenas ten\u00eda derecho a observar el desarrollo de los acontecimientos. Una gran parte, sobre todo la situada en la rural\u00eda m\u00e1s rec\u00f3ndita, ignorante y pobre, desconoc\u00eda incluso en muchos casos, la magnitud de aquel proceso resquebrajoso de la nacionalidad, ajena como siempre estuvo al fragor de los hechos, oscurecida por la falta de medios de comunicaci\u00f3n adecuados y por la ignorancia crasa que el raqu\u00edtico sistema educativo de la \u00e9poca hab\u00eda inoculado en la infeliz poblaci\u00f3n rural y urbana.<\/p>\n<p>Como lo fue antes con afrancesados y espa\u00f1olizantes, el pa\u00eds observaba sin conciencia plena de aquella situaci\u00f3n de indignidad ciudadana, c\u00f3mo sus dirigentes principales continuaban mirando hacia otras tierras y poderes para \u201csalvar\u201d a la naci\u00f3n de la realidad que ellos mismos hab\u00edan creado. Despu\u00e9s de Espa\u00f1a, la mirada se fue hacia el Norte. Primero Jos\u00e9 Mar\u00eda Cabral y luego Buenaventura B\u00e1ez, insist\u00edan desde el poder para anexar la Rep\u00fablica a Estados Unidos. Estos proyectos no prosperaron, pero rojos, verdes y azules se encargaron del destino dominicano, hasta que Heureaux tom\u00f3 las riendas y puso en jaque a sus enemigos, con una natural propensi\u00f3n a la arbitrariedad pasmosa y a formatos muy rudimentarios de orden y respeto.<\/p>\n<p>Los j\u00f3venes adalides que lideraron la brav\u00eda revoluci\u00f3n poslilisista tampoco pudieron sostener el carro desvencijado de la Rep\u00fablica. Ni siquiera Ram\u00f3n C\u00e1ceres, que llev\u00f3 a cabo una ingente labor de recuperaci\u00f3n econ\u00f3mica y construy\u00f3 importantes eslabones de progreso, pudo mantenerse s\u00f3lido en el poder, y el 19 de noviembre de 1911 encontr\u00f3 la muerte mientras paseaba por la avenida Independencia, de manos de hombres que adversaban su r\u00e9gimen bonach\u00f3n y, a veces, excesivamente confiado. Gobierno que nunca pudo superar el estilo aldeano en la conducci\u00f3n de la cosa p\u00fablica que los l\u00edderes dominicanos hab\u00edan heredado de administraciones anteriores.<\/p>\n<p>Todo lo que vino despu\u00e9s, hasta la invasi\u00f3n norteamericana de 1916, no fue m\u00e1s que una permanente diatriba pol\u00edtica, sostenida muchas veces en la violencia y en la arbitrariedad, que acab\u00f3 socavando la institucionalidad y minando gravemente la salud econ\u00f3mica del pa\u00eds, ya para entonces pr\u00e1cticamente devastada.<\/p>\n<p><i>Las citas indicadas proceden de Frank Moya Pons.<\/i><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"entretitulo\">Libros<\/div>\n<div class=\"insert_headline\">\n<div class=\"insert_title\">El pasado dominicano<\/div>\n<div class=\"insert_Image\">\n<div><img decoding=\"async\" class=\" lazyloaded\" title=\"El pasado dominicano\" src=\"data:;base64,<svg xmlns='http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg' viewBox='0 0 185 134'\/>\" srcset=\"\/\/www.diariolibre.com\/documents\/10157\/0\/186&#215;267\/0c0\/185d134\/none\/10904\/DXHO\/image_content_8322813_20170602124235.jpg 185w\" alt=\"El pasado dominicano\" width=\"185&#8243; height=\"134&#8243; data-srcset=\"\/\/www.diariolibre.com\/documents\/10157\/0\/186&#215;267\/0c0\/185d134\/none\/10904\/DXHO\/image_content_8322813_20170602124235.jpg 185w\" \/><\/div>\n<\/div>\n<div class=\"insert_text\">\n<p><b>Frank Moya Pons<\/b> (Fundaci\u00f3n J.A. Caro Alvarez, 1986. 401 p\u00e1gs.)<\/p>\n<p>Una continua lecci\u00f3n de introducci\u00f3n a los principales problemas de la historia dominicana, as\u00ed define su autor este importante volumen publicado hace 31 a\u00f1os y que abarca desde la sociedad republicana hasta la escena contempor\u00e1nea.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"insert_headline\">\n<div class=\"insert_title\">Buenaventura B\u00e1ez. El caudillo del Sur. (1844-1878)<\/div>\n<div class=\"insert_Image\">\n<div><img decoding=\"async\" class=\" lazyloaded\" title=\"Buenaventura B\u00e1ez. El caudillo del Sur. (1844-1878)\" src=\"data:;base64,<svg xmlns='http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg' viewBox='0 0 185 134'\/>\" srcset=\"\/\/www.diariolibre.com\/documents\/10157\/0\/186&#215;267\/0c0\/185d134\/none\/10904\/YXHO\/image_content_8322817_20170602124235.jpg 185w\" alt=\"Buenaventura B\u00e1ez. El caudillo del Sur. 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Un c\u00f3digo de liderazgo que la autora busca desentra\u00f1ar desde su amplio retrato del Caudillo del Sur.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"insert_headline\">\n<div class=\"insert_title\">Las dictaduras dominicanas<\/div>\n<div class=\"insert_Image\">\n<div><img decoding=\"async\" class=\" lazyloaded\" title=\"Las dictaduras dominicanas\" src=\"data:;base64,<svg xmlns='http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg' viewBox='0 0 185 134'\/>\" srcset=\"\/\/www.diariolibre.com\/documents\/10157\/0\/186&#215;287\/0c0\/185d134\/none\/10904\/FXJO\/image_content_8322821_20170602124236.jpg 185w\" alt=\"Las dictaduras dominicanas\" width=\"185&#8243; height=\"134&#8243; data-srcset=\"\/\/www.diariolibre.com\/documents\/10157\/0\/186&#215;287\/0c0\/185d134\/none\/10904\/FXJO\/image_content_8322821_20170602124236.jpg 185w\" \/><\/div>\n<\/div>\n<div class=\"insert_text\">\n<p><b>Juan Bosch<\/b> (Alfa &amp; Omega, 1988. 207 p\u00e1gs.)<\/p>\n<p>Desde su visi\u00f3n sociol\u00f3gica, ideol\u00f3gica e historiogr\u00e1fica, Juan Bosch describe los gobiernos sin autoridad, el desorden general del pa\u00eds, la lucha entre bolos y rabuses, los roles de Guayub\u00edn y Desiderio Arias, las dictaduras de Lil\u00eds y Trujillo, y las consecuencias de la ocupaci\u00f3n militar norteamericana.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"insert_headline\">\n<div class=\"insert_title\">Trujillo<\/div>\n<div class=\"insert_Image\">\n<div><img decoding=\"async\" class=\" lazyloaded\" title=\"Trujillo\" src=\"data:;base64,<svg xmlns='http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg' viewBox='0 0 185 134'\/>\" srcset=\"\/\/www.diariolibre.com\/documents\/10157\/0\/185&#215;257\/0c0\/185d134\/none\/10904\/BXER\/image_content_8322825_20170602124236.jpg 185w\" alt=\"Trujillo\" width=\"185&#8243; height=\"134&#8243; data-srcset=\"\/\/www.diariolibre.com\/documents\/10157\/0\/185&#215;257\/0c0\/185d134\/none\/10904\/BXER\/image_content_8322825_20170602124236.jpg 185w\" \/><\/div>\n<\/div>\n<div class=\"insert_text\">\n<p><b>Jacinto Gimbernard. <\/b>(Editora Cultural Dominicana, 1976. 223 p\u00e1gs.)<\/p>\n<p>Hace cuarenta a\u00f1os, el fenecido maestro Jacinto Gimbernard sorprendi\u00f3 a la intelectualidad dominicana con este formidable ensayo sobre Rafael L. Trujillo, descrito en sus claves sociales, psicol\u00f3gicas y pol\u00edticas. Uno de los grandes libros sobre el dictador y su estilo de gobierno.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"insert_headline\">\n<div class=\"insert_title\">ELa seducci\u00f3n del dictador. Pol\u00edtica e imaginaci\u00f3n popular en la Era de Trujillo<\/div>\n<div class=\"insert_Image\">\n<div><img decoding=\"async\" class=\" lazyloaded\" title=\"ELa seducci\u00f3n del dictador. Pol\u00edtica e imaginaci\u00f3n popular en la Era de Trujillo\" src=\"data:;base64,<svg xmlns='http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg' viewBox='0 0 185 134'\/>\" srcset=\"\/\/www.diariolibre.com\/documents\/10157\/0\/185&#215;274\/0c70\/185d134\/none\/10904\/NXFC\/image_content_8322829_20170602124236.jpg 185w\" alt=\"ELa seducci\u00f3n del dictador. 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