{"id":17799,"date":"2017-07-11T15:45:33","date_gmt":"2017-07-11T19:45:33","guid":{"rendered":"http:\/\/www.debateplural.com\/?p=17799"},"modified":"2017-07-11T15:45:33","modified_gmt":"2017-07-11T19:45:33","slug":"la-fortuna-literaria-del-trujillato","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2017\/07\/11\/la-fortuna-literaria-del-trujillato\/","title":{"rendered":"La fortuna literaria del Trujillato"},"content":{"rendered":"<p>No podemos negarlo. Somos parte de esa fortuna. El trujillato gana cada d\u00eda su batalla. La \u0093novela\u0094 de Trujillo genera otras novelas, otras justificaciones, otros contornos hist\u00f3ricos, pol\u00edticos y literarios.<\/p>\n<p>All\u00ed donde la geograf\u00eda ideol\u00f3gica extiende su campo al g\u00e9nero, al trazado narrativo, a la memoria de las ideas, encontramos la presencia, el deseo, la nostalgia que remite a la Era, el af\u00e1n por comprenderla y asumirla a\u00fan m\u00e1s como espacio hist\u00f3rico, presencia del pasado, s\u00edmbolo de poder, met\u00e1fora y metonimia.<\/p>\n<p>Sin embargo, m\u00e1s que un trazado literario, lo importante es observar la ruta, el renacer de toda esta superestructura del cuerpo, el \u00e1mbito, la \u0093literatura\u0094 que pugna por entregarse a una empresa ideol\u00f3gica marcada por aquellos signos, esto es, por aquella ruta significativa que quiere envolver y repetir los gestos de la figura totalitaria, absorbente de la Era y sus pronunciados rostros.<\/p>\n<p>Se trata, en efecto, de un resurgir de aquellos rostros, de la memoria burocr\u00e1tica y hasta administrativa de aquella Era.\u00a0 La novela, el anecdotario, las fotograf\u00edas, los retratos y etopeyas, el escrito memorial,\u00a0 el documento y, en fin, todo lo que hoy se nos quiere relatar como un mea culpa sobre la empresa pol\u00edtica y cultural del tirano, del \u0093Jefe\u0094, nos conduce, m\u00e1s que a recrear, a provocar, \u0093producir ese deseo\u0094, el campo ya muerto de una subjetividad pol\u00edtica que quiere, necesita y se pronuncia a trav\u00e9s de informaciones.<\/p>\n<p>Pero las biograf\u00edas, las novelas, las memorias y los ensayos de los \u0093administradores\u0094 de la Era, no dejan de reflejar la nostalgia por ella, la gestualidad y la voz de \u0093El Jefe\u0094, la resistente infraestructura creada con \u0093acierto\u0094, capacidad, funcionalidad, \u00edmpetu de desarrollo y, sobre todo, prosperidad.<\/p>\n<p>Para la mayor\u00eda de los \u0093escritores\u0094 que nos narran la era y la figura principal del dictador, existe una emblem\u00e1tica y una genealog\u00eda que dan cuenta de la historia real de la Rep\u00fablica Dominicana moderna, tal y como ella \u0093naci\u00f3\u0094 en 1930, con su \u0093esplendor\u0094 pol\u00edtico y ante todo una tendencia, un perfil, una fuerza y un orden que no dejan de reflejar al h\u00e9roe principal, al hombre que \u0093cambi\u00f3\u0094 el destino del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Como nunca antes sobresale hoy en gran parte de los escritos y las inscripciones de intelectuales dominicanos, \u0093la materia prima\u0094 del trujillato con toda la tropolog\u00eda que lo engalana y representa en los diversos caminos de la pol\u00edtica y en los diferentes rizomas de la interpretaci\u00f3n dominicana; como nunca antes, escritores y temperamentales pensadores se dan a la tarea de \u0093documentar\u0094, \u0093escribir\u0094 o reescribir la materia ideol\u00f3gica de la Era. Con el tono presentificador de una ruta totalitaria, pero \u0093fundadora\u0094, muchos entienden que la figura de Trujillo se ha convertido en un modelo, negocio ideol\u00f3gico, paradigma de \u0093hechos\u0094 reales, momento y monumento fundamental de nuestra historia.<\/p>\n<p>Los espacios reales e imaginarios de la dictadura surgen de aquello que se fabula a trav\u00e9s de una l\u00ednea de interpretaci\u00f3n que remite, sobre todo, a su origen emblem\u00e1tico y totalitario.<\/p>\n<p>La instituci\u00f3n cultural y moral de la dictadura de Trujillo fue, sin dudas, una instituci\u00f3n absorbida por las garras del general\u00edsimo. Los intelectuales que hoy quieren reconocer, \u0093rescatar\u0094, presentificar su s\u00edmbolo de poder, caracterizar su gesti\u00f3n en la historia del Estado dominicano que \u00e9l mismo \u0093galvaniz\u00f3\u0094, como dicen sus \u0093conocedores\u0094, pero que tambi\u00e9n enturbi\u00f3 con sus cr\u00edmenes, latrocinios, humillaciones y trampas, quieren llevar a cabo cierta axiolog\u00eda ligada a una \u0093arqueolog\u00eda\u0094, donde la historia aparece narrada sobre la base del archivo.<\/p>\n<p>\u00bfEs posible escribir hoy una novela, un ensayo sociopol\u00edtico o una memoria personal sobre la Era sin participar inconscientemente de las \u0093bondades\u0094, maldades, perversidades y, sobre todo, de la megaloman\u00eda, la mitoman\u00eda y todo el fest\u00edn ideol\u00f3gico de esa Era y de su amo? Cuando en cada escrito publicado por alguna que otra \u0093celebridad literaria\u0094, buf\u00f3n o fabulador al uso en el pa\u00eds, leemos o advertimos la \u0093producci\u00f3n de deseo\u0094, o los ejes de subjetividad que pronuncia todo el cuerpo ya muerto de la instituci\u00f3n social trujillista que, sin embargo, se extiende en la escritura de una historia re-vivida, re-conocida, falsificada, redimida, memorizada y alterada por los diversos trazados organizados por pol\u00edticos, escritores, ex funcionarios, admiradores y \u0093especialistas\u0094 en la Era de Trujillo.<\/p>\n<p>Una sociolog\u00eda de los caminos hist\u00f3ricos y culturales de la Rep\u00fablica Dominicana se debe interrogar en torno a las l\u00edneas y pulsiones que conforman el inconsciente pol\u00edtico y cultural dominicano. La historia sociocultural y econ\u00f3mica del pa\u00eds refleja sus propios obst\u00e1culos en las visiones y los tiempos de la interpretaci\u00f3n que presenta un psicoan\u00e1lisis de la personalidad autoritaria y desp\u00f3tica, instituida y particularizada en un contexto fermentado y \u0093cr\u00edtico\u0094 de reproducci\u00f3n social de los conocimientos.<\/p>\n<p>Desde all\u00ed, el sujeto de la historia se repite como carne y metal, conjugando lo fr\u00edo, lo caliente, lo crudo, lo duro y\u00a0 lo blando, lo cocido, el orden y el caos, lo bueno y lo malo, lo absurdo y lo bizarro, lo oscuro y lo claro, en fin, la farsa tr\u00e1gica del Estado moderno.<\/p>\n<p>El espacio pol\u00edtico y cultural de la Era gener\u00f3 sus pulsiones, semblantes de la autoridad, especies dictatoriales, la fotograf\u00eda como cuerpo de un deseo y una subjetividad cuya extensi\u00f3n se hace visible, legible en las im\u00e1genes legales, personales y p\u00fablicas de la dictadura y sus memorias. \u00bfQu\u00e9 significa hoy, en\u00a0 2007, la vuelta a estos s\u00edmbolos, a estas im\u00e1genes sacralizadas por ese af\u00e1n compulsivo de re-presentar el espacio intelectual con sus protagonistas, sobrevivientes, cortesanos, aduladores, \u0093pensadores\u0094 y otras especies teratol\u00f3gicas que han logrado una cuestionable celebridad a costa de un r\u00e9gimen de fuerza que empez\u00f3 a decaer en los a\u00f1os 50 y se derrumb\u00f3 finalmente a principios de los 60?<\/p>\n<p>El archivo de la dictadura ha propiciado cientos y cientos de obras hist\u00f3ricas y literarias, pero tambi\u00e9n centenares de caricaturas y pseudoescrituras propaladas por aquellos que \u0093no vivieron\u0094 ni su esplendor ni su decadencia.\u00a0 Sin embargo, \u00bfqu\u00e9 ha sucedido hoy, a casi cincuenta a\u00f1os de la ca\u00edda de la tiran\u00eda? \u00bfQu\u00e9 es lo que provoca, encanta o estimula de ella? \u00bfQu\u00e9 es lo que se quiere reivindicar, despertar o \u0093resucitar\u0094 a los cuarenta y siete a\u00f1os de la desaparici\u00f3n del dictador?<\/p>\n<p>Observamos perplejos c\u00f3mo la Era de Trujillo genera una \u0093econom\u00eda literaria\u0094, su \u0093fortuna literaria\u0094, la \u0093fiesta\u0094 del recuerdo y del recordar, una compra y venta de libros, documentos, fotograf\u00edas epocales, tertulias, foros, rectificaciones hist\u00f3ricas y, sobre todo, \u0093el respeto\u0094 a la imagen, a la progenie del \u0093general\u00edsimo\u0094.<\/p>\n<p>\u00bfPodr\u00edamos percibir hoy c\u00f3mo hablan o han hablado los cad\u00e1veres de la dictadura? \u00bfCu\u00e1l ser\u00eda el foro p\u00fablico de las voces y los cuerpos suprimidos por la Era y su m\u00e1ximo jefe? \u00bfQu\u00e9 hicieron los intelectuales adheridos al r\u00e9gimen por \u0093salvar\u0094 aquellos cuerpos y voces administrativa y procesualmente asesinados?<\/p>\n<p>Se trata de una memoria en doble v\u00eda. Al momento de crear tribunales, foros para salvar a alguna figura intelectual asumida y venerada, debemos tambi\u00e9n recordar cuerpos y escenarios fat\u00eddicos y perversos.<\/p>\n<p>Por ejemplo, traer de nuevo a la escena de la escritura las mujeres y amantes de Trujillo, sus aduladores y cortesanos, sus hijos, sobrinos, nietos y dem\u00e1s familiares, es convertir esta escena en una remembranza, en un tiempo del fantasma hist\u00f3rico y pol\u00edtico dominicano, en un espacio de la nostalgia por aquellos relatos que afloran ahora como cuentos eleg\u00edacos, por y a favor de un poder perdido, devorado por los fuegos de la nueva mirada hist\u00f3rica y pol\u00edtica, y por las tormentas nacionales, econ\u00f3micas y t\u00e9cnicas de una galopante globalizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Precisamente en una era de calentamiento global, de cambios y des\u00f3rdenes clim\u00e1ticos, de nuevas empresas y estrategias geopol\u00edticas en el Medio Oriente, \u00c1frica, Am\u00e9rica Latina y el Caribe; en un momento en que la crisis de las diversas racionalidades t\u00e9cnicas, judiciales, pol\u00edticas, administrativas e institucionales implican la revisi\u00f3n y el replanteo de un modo de producir y de producci\u00f3n marcado por el instrumentalismo tecnol\u00f3gico del nuevo Imperio, de las nuevas hegemon\u00edas ideol\u00f3gicas, \u00bfqu\u00e9 busca, cu\u00e1l es la finalidad de volver a un pensamiento y a empresas intelectuales arruinadas por el fen\u00f3meno creciente de maniobras posdictatoriales y por la cr\u00edtica llevada a cabo contra todo pensar totalitario y situado fuera de la historia instituida como tipo, afirmaci\u00f3n y eje de archivo?<\/p>\n<p>Una fortuna literaria y cr\u00edtica como la de Trujillo, visible hoy en 2007, pero constituida o fabricada a golpe de libros, documentos y fotograf\u00edas, desde hace dos o tres d\u00e9cadas por intelectuales que quieren \u0093vender\u0094, producir ganancias editoriales, valoraciones y subjetividades editoriales, merece particularmente un estudio.<\/p>\n<p>El morbo, el pathos, la hybris y las \u0094bilis\u0094 ideol\u00f3gicas de \u0093especialistas\u0094 en Trujillo y su Era, entretienen, construyen la diversi\u00f3n, el espect\u00e1culo, el \u0094fumus imperatorum\u0094, la \u0093comadreja\u0094 pol\u00edtica y la perversidad que quiere ajustar memoria, interpretaci\u00f3n y recepci\u00f3n de aquello que se nos quiere vender o imponer de manera estrat\u00e9gica.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l ser\u00e1 el valor de la \u00e9pica en la producci\u00f3n de deseo y goce asumida estrat\u00e9gicamente por algunos actores culturales en el marco de una t\u00f3pica imaginante y predominante en la sociedad dominicana?\u00a0 Se podr\u00eda pensar que la deuda pol\u00edtica, ideol\u00f3gica, moral y discursiva de nuestros ide\u00f3logos, intelectuales, divulgadores y \u0093orientadores\u0094 sociales, reproduce un inconsciente cultural que conduce al \u0093psicoan\u00e1lisis\u00a0 de la bruja\u0094.<\/p>\n<p>Mientras en el pa\u00eds\u00a0 se quiere re-presentar, re-posicionar los aspectos, las facetas y los mundos diversos del trujillato como espacio ideol\u00f3gico y gubernamental, el Imperio organiza y distribuye estrategias, l\u00edneas de instrumentaci\u00f3n de la exclusi\u00f3n, el crimen y la guerra organizada por fases de impresi\u00f3n y econom\u00eda global; mientras algunos \u0093doctores merengue\u0094 y especialistas en Trujillo y su Era, nos entretienen con pol\u00e9micas sobre el \u0093ser nacional\u0094, \u0093la esencia del dominicano\u0094, \u0093la dominicanidad\u0094 y nuestra \u0093identidad nacional\u0094, del otro lado los pol\u00edticos actuales se reparten el verdadero y costoso patrimonio econ\u00f3mico nacional; mientras se nos aliena con viejos registros de escritores, intelectuales y funcionarios de la Era, el Imperio ordena el mapa y las maniobras, o, como nos dice Antoni Negri, \u0093los movimientos del imperio\u0094, el alucinante y verdadero espacio de la globalizaci\u00f3n o mundializacion.<\/p>\n<p>La fortuna literaria de Trujillo en la Rep\u00fablica Dominicana de nuestros d\u00edas adquiere su tama\u00f1o a partir de una \u0093nostalgia\u0094\u00a0 afirmada en la figura m\u00edtica, en el cuerpo ideol\u00f3gico asegurado en aquellas micropol\u00edticas del deseo y la interpretaci\u00f3n que reproducen una condici\u00f3n intelectual subalterna, pero sobre todo arruinada por su tartamudez cultural, ideol\u00f3gica, pol\u00edtica y moral.<\/p>\n<p>Ese \u0093fantasma\u0094 en crisis quiere hoy atravesar lo real, la inscripci\u00f3n cultural y el derecho o funci\u00f3n de luz desde l\u00edneas memoriales que quieren ofrecer, \u0093vender\u0094 una raz\u00f3n hist\u00f3rica y pol\u00edtica a partir de la presentificaci\u00f3n del pasado, de una vuelta a la figura de centro del dictador como clara y \u0093materia prima\u0094 de la Rep\u00fablica Dominicana contempor\u00e1nea.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No podemos negarlo. 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