{"id":18149,"date":"2017-07-25T10:16:57","date_gmt":"2017-07-25T14:16:57","guid":{"rendered":"http:\/\/www.debateplural.com\/?p=18149"},"modified":"2017-07-25T10:20:20","modified_gmt":"2017-07-25T14:20:20","slug":"cronica-de-arte-y-periodismo-cultural-iii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2017\/07\/25\/cronica-de-arte-y-periodismo-cultural-iii\/","title":{"rendered":"Cr\u00f3nica de arte y periodismo cultural (III)"},"content":{"rendered":"<p>Jos\u00e9 Rafael Lantigua, ex ministro de cultura Rep\u00fablica Dominicana (D. Libre 21-7-17)<\/p>\n<div class=\"text\">\n<p>EL CRONISTA DE ARTE\u00a0cumple necesariamente un rol social y, en consecuencia, ejerce una responsabilidad especializada dentro de la sociedad. \u00bfC\u00f3mo se aplica esa responsabilidad? En la inducci\u00f3n que origina en los que reciben la informaci\u00f3n art\u00edstica. El ejercicio de la cr\u00f3nica de arte es, sin duda alguna, una responsabilidad asumida en beneficio del desarrollo cultural. De otra manera, no puede concebirse la trascendencia y vitalidad de este oficio.<\/p>\n<p>Cuando el cronista de arte da cuenta de la realidad art\u00edstica, desde cualquiera de sus dimensiones, rinde un servicio a la cultura. Primero, porque difunde los valores del arte desde el ejercicio de sus protagonistas. Y segundo, porque al difundirlo crea el inter\u00e9s por uno de los aspectos esenciales de la vida cultural. Estoy hablando desde luego, de la cr\u00f3nica de arte en sus diferentes dimensiones: canto popular, m\u00fasica cl\u00e1sica, teatro, danza, cine, expresiones folkl\u00f3ricas, o sea toda la amplia gama del arte y sus variables. En ese orden, vale decir que la cultura no puede prescindir del aporte inestimable que hace la cr\u00f3nica de arte al desarrollo de la misma. La cr\u00f3nica de arte es, pues, por naturaleza, un acto de inducci\u00f3n al conocimiento y desarrollo de la cultura.<\/p>\n<p>Cuando Napole\u00f3n Beras da cuenta en los medios en los que labora de un espect\u00e1culo danzario de Marianela Bo\u00e1n o de un concierto de Aisha Syed; cuando Jorge Ramos comunica un desliz en determinado concierto de un artista popular, o Grisbell Medina ajusta cuentas con determinada realidad art\u00edstica; cuando el veterano Joseph C\u00e1ceres precisa detalles del arte popular contempor\u00e1neo, por su dilatada experiencia como comunicador del arte y la cultura; cuando Alfonso Qui\u00f1ones rese\u00f1a un concierto de la Orquesta Sinf\u00f3nica Nacional o de Il Volo; cuando Marivell Contreras examina las variantes de la m\u00fasica popular; cuando Jos\u00e9 Antonio Aybar, M\u00e1ximo Jim\u00e9nez, Jos\u00e9 Nova, Emelyn Balderas, Ram\u00f3n Alm\u00e1nzar o Severo Rivera entrevistan a una figura art\u00edstica de moda o explican los alcances de la m\u00fasica urbana, las dimensiones de un concierto de Juan Luis Guerra o los altibajos de cualquier figura art\u00edstica, realizan una contribuci\u00f3n valios\u00edsima al conocimiento y desarrollo de la cultura popular dominicana, difundiendo notas esenciales para la valoraci\u00f3n y auge de la cultura desde las vigorosas dimensiones del arte, sea este cl\u00e1sico o popular. De ah\u00ed que el cronista de arte sea un hacedor de cultura, y lo que es m\u00e1s, un inductor de cultura, un profesional del periodismo destinado a promover en el lector, el oyente, el televidente, el espectador, el inter\u00e9s por la cultura a trav\u00e9s del arte, as\u00ed como a ser parte activa de ese conglomerado humano que hace del arte el oficio de su vida.<\/p>\n<p>Desde luego, esta inducci\u00f3n cultural del cronista de arte, tiene que sustentarse en el conocimiento cabal del oficio y de las variantes que comporta. O sea, tiene que insuflar en el propio cronista un inter\u00e9s por la cultura como eje dinamizador de la actividad profesional que ejerce. Y dentro de este cuadrante, debe proporcionar mecanismos para que se desarrollen esas variantes de manera uniforme, de modo que el p\u00fablico reciba los beneficios de la informaci\u00f3n y de la cr\u00edtica de arte en sus diferentes acepciones, la popular, la folkl\u00f3rica o la cl\u00e1sica, la nacional y la internacional. En este orden creo necesario que debido al crecimiento de la oferta art\u00edstica en nuestro pa\u00eds, se debe promover la especializaci\u00f3n formal de la cr\u00f3nica de arte en los medios del prensa. Tenemos un desarrollo amplio de la cr\u00f3nica de arte popular, pero urge crear mecanismos que sean necesarios para tener cronistas y cr\u00edticos de danza, teatro, m\u00fasica cl\u00e1sica, (situaci\u00f3n que salvan hoy en d\u00eda solo los magn\u00edficos trabajos de Carmen Heredia de Guerrero y Alfonso Qui\u00f1ones, en t\u00e9rminos cr\u00edticos). Adolecemos de esta especialidad y necesitamos que la inducci\u00f3n cultural se amplifique. Tenemos firmas emergentes en la cr\u00f3nica y cr\u00edtica de cine que han tomado la antorcha de relevantes figuras en este rengl\u00f3n del periodismo. Igual sucede con la cr\u00f3nica de arte popular, pero nos falta la cr\u00f3nica cr\u00edtica en otras vertientes del arte. Es lamentable que tengamos buenas ofertas teatrales, de danza y de m\u00fasica cl\u00e1sica y que no tengamos cr\u00edtica abundante para estos menesteres art\u00edsticos que no sean las simples rese\u00f1as.<\/p>\n<p>Los teatristas suelen declarar con frecuencia que les afecta la falta de salas para promover sus puestas en escena. Empero, las salas de teatro, de origen oficial o privado, han ido creciendo en los \u00faltimos lustros, quiz\u00e1 no en la dimensi\u00f3n requerida, y sin embargo la actividad teatral confronta problemas de crecimiento masivo y de un buen mercadeo. He diferido siempre de los teatristas en torno a reducir el problema de desarrollo del teatro a la falta de salas. Lo que creo que nos ha faltado siempre es cr\u00edtica de teatro, como nos hace falta cr\u00edtica de danza o de m\u00fasica cl\u00e1sica para poder ir creando el p\u00fablico que esas artes reclaman y necesitan. Hay que crear espacios para que se desarrolle junto con la cr\u00f3nica noticiosa, la cr\u00edtica de arte en todas sus formas, dentro de nuestros medios de comunicaci\u00f3n y en los medios propios de cada periodista de arte. Una actividad art\u00edstica no debe reducirse a un espacio en la cr\u00f3nica social. El cronista de arte debe reclamar su espacio distintivo, que es el destinado a cubrir todas las facetas de la especialidad art\u00edstica, la de la cr\u00f3nica y la de la cr\u00edtica. Esa ser\u00e1 la mejor manera de completar su rol de inductor cultural, de proveedor de cultura.<\/p>\n<p>Anoto algo m\u00e1s. Junto a la cr\u00edtica, los lauros art\u00edsticos son indispensables para marcar trayectorias y fijar metas. Toda premiaci\u00f3n tiene y tendr\u00e1 siempre rasgos subjetivos o insuflados por el mercado. Desde el Premio Nobel de Literatura hasta los premios de la academia de cine hollywoodense, todos los galardones se nutren de subjetividades, de ejercicios del criterio que suelen crear disensiones y provocar reacciones negativas casi siempre. Pero, a pesar de estas certezas, los premios son necesarios, porque vitalizan el quehacer, le otorgan presencia p\u00fablica activa y desarrollan el arte desde su necesario esquema de contrastes. Los literatos que no obtienen premios se quejan con frecuencia de los concursos. Los cineastas que no entran en los circuitos comerciales que patentizan los \u00d3scares y los Goyas, por ejemplo, maldicen los lauros cinematogr\u00e1ficos y se refugian en los festivales alternativos. Los artistas populares que no obtienen un Soberano, o ven que se les posterga o aleja la codiciada estatuilla, enfrentan a los cronistas de arte cada a\u00f1o. Todos, sin embargo, saben perfectamente que aunque la ausencia de un premio, cualquiera que este sea \u2013un Grammy, un Lo Nuestro, un Juventud o una posici\u00f3n de destaque en Billboard- no dictamina sobre la validez de una obra o de un quehacer art\u00edstico en t\u00e9rminos de permanencia, el recibimiento de un galard\u00f3n crea historia y forja obligatoriamente la cr\u00f3nica de una trayectoria en sus dimensiones m\u00e1s contundentes. De ah\u00ed que los premios Soberano constituyan un lauro apreciado que debe preservarse. Atentan contra su propio oficio, los artistas que desdicen de un galard\u00f3n de este tipo o el cronista que juega con el lauro de manera que afecte su transparencia, porque el mismo difunde un haber art\u00edstico, crea una expectativa saludable para la difusi\u00f3n del arte, y desarrolla y registra un quehacer en su valoraci\u00f3n hist\u00f3rica.<\/p>\n<p>La historia del oficio art\u00edstico dominicano de los \u00faltimos decenios tiene necesariamente que pasar por los premios Dorado y Casandra (anteriormente) y los Soberano (actualmente). Para poder evaluar los alcances y el crecimiento del arte dominicano hay que mirar hacia los premios Soberano y descubrir en ese escenario el ascenso y la trascendencia del arte dominicano durante los \u00faltimos treinta a\u00f1os.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"entretitulo\">Libros<\/div>\n<div class=\"insert_headline\">\n<div class=\"insert_title\">La m\u00fasica del siglo XX<\/div>\n<div class=\"insert_Image\">\n<div><img class=\" lazyloaded\" title=\"La m\u00fasica del siglo XX\" srcset=\"\/\/www.diariolibre.com\/documents\/10157\/0\/186x277\/0c0\/185d134\/none\/10904\/JVGO\/image_content_8526950_20170721130922.jpg 185w\" alt=\"La m\u00fasica del siglo XX\" width=\"185\" height=\"134\" data-srcset=\"\/\/www.diariolibre.com\/documents\/10157\/0\/186x277\/0c0\/185d134\/none\/10904\/JVGO\/image_content_8526950_20170721130922.jpg 185w\" \/><\/div>\n<\/div>\n<div class=\"insert_text\">\n<p><b>Diego Fischerman<\/b>\u00a0(Paid\u00f3s, 1998. 154 p\u00e1gs.)<\/p>\n<p>El autor traza un mapa que permite comprender un territorio, como el de la m\u00fasica cl\u00e1sica contempor\u00e1nea que, salvo excepciones, resulta desconocido para los que frecuentan el g\u00e9nero. Las relaciones entre m\u00fasica cl\u00e1sica, m\u00fasica popular, industria cultural y poder pol\u00edtico. Se acompa\u00f1a con una discograf\u00eda exhaustiva para comprender los c\u00f3digos de la m\u00fasica.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"insert_headline\">\n<div class=\"insert_title\">Voces de A\u00edda. Selecci\u00f3n de textos cr\u00edticos<\/div>\n<div class=\"insert_Image\">\n<div><img class=\" lazyloaded\" title=\"Voces de A\u00edda. Selecci\u00f3n de textos cr\u00edticos\" srcset=\"\/\/www.diariolibre.com\/documents\/10157\/0\/186x266\/0c132\/185d134\/none\/10904\/PJDH\/image_content_8526954_20170721130924.jpg 185w\" alt=\"Voces de A\u00edda. Selecci\u00f3n de textos cr\u00edticos\" width=\"185\" height=\"134\" data-srcset=\"\/\/www.diariolibre.com\/documents\/10157\/0\/186x266\/0c132\/185d134\/none\/10904\/PJDH\/image_content_8526954_20170721130924.jpg 185w\" \/><\/div>\n<\/div>\n<div class=\"insert_text\">\n<p><b>A\u00edda Bonnelly de D\u00edaz\u00a0<\/b>(Pr\u00f3logo: Marianne de Tolentino. Banco Central, 2015. 322 p\u00e1gs.)<\/p>\n<p>Selecci\u00f3n de los textos cr\u00edticos sobre m\u00fasica escritos durante largos a\u00f1os en la prensa nacional por esta personalidad incomparable de la cr\u00edtica musical dominicana. Cuando ella dej\u00f3 de escribir, dice la prologuista, dej\u00f3 hu\u00e9rfana a una categor\u00eda especializada del periodismo de arte. Una cr\u00edtica musical que a\u00fan sirve de gu\u00eda.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"insert_headline\">\n<div class=\"insert_title\">Espacios de Teatro y Danza. Otros espacios<\/div>\n<div class=\"insert_Image\">\n<div><img class=\" lazyloaded\" title=\"Espacios de Teatro y Danza. Otros espacios\" srcset=\"\/\/www.diariolibre.com\/documents\/10157\/0\/186x268\/0c0\/185d134\/none\/10904\/CVIO\/image_content_8526958_20170721130925.jpg 185w\" alt=\"Espacios de Teatro y Danza. Otros espacios\" width=\"185\" height=\"134\" data-srcset=\"\/\/www.diariolibre.com\/documents\/10157\/0\/186x268\/0c0\/185d134\/none\/10904\/CVIO\/image_content_8526958_20170721130925.jpg 185w\" \/><\/div>\n<\/div>\n<div class=\"insert_text\">\n<p><b>Carmen Heredia de Guerrero<\/b>\u00a0(Pr\u00f3logo: Ivelisse Prats-Ram\u00edrez. Editora Corripio, 2004. 537 p\u00e1gs.)<\/p>\n<p>He aqu\u00ed a la autora m\u00e1s descollante en la cr\u00f3nica de arte especializada del pa\u00eds, en la actualidad y desde hace a\u00f1os. Esta obra recoge sus cr\u00edticas sobre la danza y el teatro en la Rep\u00fablica Dominicana, textos imprescindibles no solo para la historia de estas disciplinas art\u00edsticas sino para consultas permanentes de todo lector.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"insert_headline\">\n<div class=\"insert_title\">Historia y evoluci\u00f3n del merengue<\/div>\n<div class=\"insert_Image\">\n<div><img class=\" lazyloaded\" title=\"Historia y evoluci\u00f3n del merengue\" srcset=\"\/\/www.diariolibre.com\/documents\/10157\/0\/185x269\/0c68\/185d134\/none\/10904\/MVBB\/image_content_8526962_20170721130926.jpg 185w\" alt=\"Historia y evoluci\u00f3n del merengue\" width=\"185\" height=\"134\" data-srcset=\"\/\/www.diariolibre.com\/documents\/10157\/0\/185x269\/0c68\/185d134\/none\/10904\/MVBB\/image_content_8526962_20170721130926.jpg 185w\" \/><\/div>\n<\/div>\n<div class=\"insert_text\">\n<p><b>Carlos Batista Matos\u00a0<\/b>(Pr\u00f3logo: Andr\u00e9s L. Mateo. Editora Ca\u00f1abrava, 1999. 346 p\u00e1gs.)<\/p>\n<p>Uno de nuestros m\u00e1s destacados cronistas de arte, escribe una narraci\u00f3n detallada del desarrollo de nuestra danza nacional por excelencia. Ciento cincuenta a\u00f1os de merengue y su influencia en la vida social, econ\u00f3mica, pol\u00edtica y, por supuesto, cultural. Un muestrario del merengue como aventura espiritual del dominicano.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"insert_headline\">\n<div class=\"insert_title\">El merengue tiene un Rey. Biograf\u00eda de Jose\u00edto Mateo<\/div>\n<div class=\"insert_Image\">\n<div><img class=\" lazyloaded\" title=\"El merengue tiene un Rey. Biograf\u00eda de Jose\u00edto Mateo\" srcset=\"\/\/www.diariolibre.com\/documents\/10157\/0\/185x275\/0c107\/185d134\/none\/10904\/NJYI\/image_content_8526966_20170721130927.jpg 185w\" alt=\"El merengue tiene un Rey. Biograf\u00eda de Jose\u00edto Mateo\" width=\"185\" height=\"134\" data-srcset=\"\/\/www.diariolibre.com\/documents\/10157\/0\/185x275\/0c107\/185d134\/none\/10904\/NJYI\/image_content_8526966_20170721130927.jpg 185w\" \/><\/div>\n<\/div>\n<div class=\"insert_text\">\n<p><b>Jos\u00e9 J\u00e1quez\u00a0<\/b>(Pr\u00f3logo: Yaqui N\u00fa\u00f1ez del Risco. Letra Gr\u00e1fica, 2008. 127 p\u00e1gs.)<\/p>\n<p>Otro excelente aporte de un comunicador destacado a la construcci\u00f3n de la historia del arte popular dominicano. El relato minucioso de la vida y los azares del merenguero de m\u00e1s larga vigencia de nuestra historia. Autor de otro libro sobre Fefita la Grande, J\u00e1quez escribe un texto sobre el Rey del Merengue que se saborea de principio a fin.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jos\u00e9 Rafael Lantigua, ex ministro de cultura Rep\u00fablica Dominicana (D. 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