{"id":19275,"date":"2017-09-14T12:58:01","date_gmt":"2017-09-14T16:58:01","guid":{"rendered":"http:\/\/debateplural.com\/?p=19275"},"modified":"2017-09-14T12:58:01","modified_gmt":"2017-09-14T16:58:01","slug":"mujeres-atormentadas-mercedes-mota-correspondencia-con-pedro-henriquez-urena-iii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2017\/09\/14\/mujeres-atormentadas-mercedes-mota-correspondencia-con-pedro-henriquez-urena-iii\/","title":{"rendered":"Mujeres atormentadas. Mercedes Mota: Correspondencia con Pedro Henr\u00edquez Ure\u00f1a (III)"},"content":{"rendered":"<p>Diogenes Cespedes (Hoy, 2-4-16)<\/p>\n<p>Analizar\u00e9 en el m\u00e1s m\u00ednimo detalle esas \u201creminiscencias\u201d muy bien seleccionadas por el inconsciente de Mercedes Mota, quien se tallar\u00e1, a su medida, una biograf\u00eda heroica del padre y la madre que obedece m\u00e1s a las leyes de la novela familiar que a la realidad brutal, traum\u00e1tica y vergonzosa que modela siempre a los ni\u00f1os abandonados.<\/p>\n<p>Tratar\u00e9 de desbrozar el \u201ctab\u00fa\u201d del padre asi\u00e1tico y los remanentes de unos ancestros heroicos de la madre y c\u00f3mo, de La Vega, Mar\u00eda Socorro Mota, o m\u00e1s bien de la Mota, si juzgamos por el pasado aristocr\u00e1tico de sus padres, llega a la loma Quita Espuela, de San Francisco de Macor\u00eds, bien monte adentro para la \u00e9poca, donde hoy est\u00e1 situada la famosa finca ecol\u00f3gica de la familia Moreno-Portalat\u00edn. En fin, veremos que la autobiograf\u00eda de Mercedes Mota es deudora de la sicogenealog\u00eda en varios aspectos.<\/p>\n<p>Bernardo Vega, en el libro sobre los treinta intelectuales que se cartearon con PHU afirma, en la nota de la p\u00e1gina 63, que el padre de Antera y Mercedes se llam\u00f3 Francisco Sam, chino (o cul\u00ed) tra\u00eddo al pa\u00eds por Don Goyo Rivas, hombre emprendedor muy ligado al fomento y progreso de la zona acu\u00edfera del Yuna, y, por muy alabado por Hostos en el libro Paginas dominicanas.<\/p>\n<p>Vega no da la fuente de d\u00f3nde sac\u00f3 el dato, aunque a una pregunta del suscrito, contest\u00f3 que le hab\u00eda sido suministrado por Ilonka Nacidit-Perdomo. A su vez, preguntada para contrastar la informaci\u00f3n, esta neg\u00f3 haber suministrado semejante dato al historiador Vega. Raz\u00f3n por la que, hasta que no se pruebe lo contrario, este Francisco Sam, que debi\u00f3 haber sido Sang, no puede ser tenido como dato cierto.<\/p>\n<p>Como se deduce de esta nota al calce, hay dos fuentes escritas sobre el padre de las hermanas Mota, pero ahora la tarea del investigador es hallar las pruebas documentales oficiales (Migraci\u00f3n, Interior y Polic\u00eda, etc.) de la llegada del chino Jos\u00e9 Socorro y los otros 9 compa\u00f1eros de esa nacionalidad que se radicaron en San Francisco de Macor\u00eds.<\/p>\n<p>Todav\u00eda en los a\u00f1os sesenta del siglo XX Mercedes Mota conserva los mismos rasgos del romanticismo del XIX. Al explicar a su antigua disc\u00edpula Marina Coiscou la escritura de esas breves reminiscencias, afirma: \u00ba \u00ab En estos d\u00edas, [de noviembre, DC] en horas de gran silencio y honda melancol\u00eda\u2026 \u00bb Vida y pensamiento, ya citado, p. 13). Plasmar en palabras no es tarea dif\u00edcil para la escritora, dice: \u00abPero ingrata s\u00ed.\u00bb (Ib\u00edd.).<\/p>\n<p>Ingrata, a causa de los recuerdos dolorosos de ni\u00f1a abandonada por el padre, de quien, al parecer, jam\u00e1s dir\u00e1 el nombre. La autora descubre un poco del velo que rodea su vida familiar y la de su hermana Antera y le pregunta a su disc\u00edpula: \u00ab \u00bfConoce Ud. el Quita Espuela, Marina? Al pie de esa monta\u00f1a, en pobre caser\u00edo dormido \u2013despierto ya a las clarinadas del progreso\u2015 mi madre, a punto de morir, me trajo a la vida. A la vida vine con temores y m\u00e1s que temores: con pobreza y muchas l\u00e1grimas. Esa herencia, antinomia fue de la real y positiva que, legalmente, debi\u00f3 pertenecer a ella.\u00bb (op. cit., p. 14).<\/p>\n<p>Y partir de esta afirmaci\u00f3n del lugar de nacimiento y condici\u00f3n social y econ\u00f3mica suya, comienza a tejerse quiz\u00e1 la novela familiar, que puede tener rasgos verdaderos, \u201cpuede ser, no lo niego\u201d, como dijo el poeta Mieses Burgos, pero mientras tanto s\u00edgase el hilo de la narraci\u00f3n: \u00abHija [su madre, C] de gente acaudalada, de sangre espa\u00f1ola, fueron sus padres los esposos Ram\u00f3n de la Mota y Teodora Irarte (o Hidalgo), propietarios de extensos predios en la Provincia de La Vega. Emparentada estaba con Domingo de la Mota, De\u00e1n de la Catedral de Santo Domingo y con Marino de la Mota, modelo de respetabilidad dentro de la comunidad vegana (\u2026) Primos suyos eran. Sus nombres los o\u00ed mencionar a menudo, desde que tuve uso de raz\u00f3n\u2026 \u00bb (Ib\u00edd.).<\/p>\n<p>Ahora viene la saga del padre, quien casi siempre en las novelas familiares est\u00e1 rodeado de un misterio y cuyo origen se remonta a grandes personajes de la historia, como reyes, pr\u00edncipes o h\u00e9roes legendarios: \u00abDe un pa\u00eds muy lejano era mi padre. Y nada s\u00e9 que pueda arrojar luz sobre mi ancestro paterno, a no ser los datos suministrados por boca de mi propio progenitor: Hijo de gente que ejerc\u00eda la profesi\u00f3n del comercio en una importante ciudad mar\u00edtima. V\u00edctima de rapto por un buque pirata en ocasi\u00f3n de estar ba\u00f1\u00e1ndose en el mar, custodiado por sirvientes, viniendo a parar en tierna edad, a playas americanas. En tierra dominicana se dedic\u00f3 al comercio, y en ese ramo de actividad prosper\u00f3 con gran \u00e9xito. Luego, infortunios y fracasos.\u00bb (Ib\u00edd.).<\/p>\n<p>La autora se duele de que incluso su familia no le cree esa historia de su padre: \u00abEn m\u00ed hablaba la voz de la ancianidad prematura, de la miseria, del infortunio, del dolor. De ese infortunio, de ese dolor hondo, muy hondo, que a trav\u00e9s de los a\u00f1os lacera a\u00fan mi mente, afligiendo al coraz\u00f3n (\u2026) Los m\u00edos no me creen. Dicen que esas cosas tan remotas, participan de exageraci\u00f3n (\u2026) Jam\u00e1s he sido capaz de inventar ni exagerar. Al contrario, creo que lo mejor es omitir o callar (\u2026) Porque, \u00bfpara qu\u00e9 abrumar el alma con m\u00e1s penas, cuando enferma o muy fatigada est\u00e1? (op. cit., p. 18).\u00bb<\/p>\n<p>En conversaci\u00f3n sobre el tema con el historiador Orlando en el local de su librer\u00eda, me dijo que est\u00e1 estudiando la migraci\u00f3n china en el pa\u00eds y que pose\u00eda el dato del verdadero nombre del padre de las Mota. Le solicit\u00e9 que me lo facilitara para incluirlo en este art\u00edculo y he aqu\u00ed el dato acerca del padre de Antera y Mercedes Mota, dato que ser\u00e1 publicado por el reconocido historiador en un ensayo titulado \u201cCien a\u00f1os de migraci\u00f3n china: 1861-1961\u201d, que se publicar\u00e1 en la revista Global, \u00f3rgano de la Fundaci\u00f3n Global Democracia y Desarrollo (FUNGLODE), en el oto\u00f1o de 2016: \u00ab.Antera y Mercedes Mota, dos destacadas educadoras dominicanas, eran hijas del chino Jos\u00e9 Socorro, uno de los diez inmigrantes chinos llegados a San Francisco de Macor\u00eds despu\u00e9s de la Restauraci\u00f3n y de una dominicana de La Vega. Seg\u00fan testimonio que recoge Agust\u00edn Concepci\u00f3n de parte de un hijo de Gregorio Riva, este \u00faltimo contrat\u00f3 al chino Socorro para trabajar en una f\u00e1brica de ladrillo y cal en La Vega.<\/p>\n<p>All\u00ed conoci\u00f3 a Mar\u00eda de la Mota con la que tuvo dos hijas.\u00bb1 \u00bfPor qu\u00e9 no aparece el nombre de Mar\u00eda, sino \u00fanicamente el de Socorro, en el acta de defunci\u00f3n de su hija Antera Mota en 1916? \u00bfPor qu\u00e9 Mercedes, quien dice que su progenitor le cont\u00f3 la historia de su venida a Am\u00e9rica, no consigna el nombre de su padre?<\/p>\n<p>Otto Rank, en su libro sobre el nacimiento del mito, explica que de mayor\u00eda de las leyendas de grandes personajes est\u00e1n asociadas al agua, como los mitos babil\u00f3nicos, asirios, hind\u00faes, egipcios o hebreos, europeos (Mois\u00e9s, por ejemplo) y, modernamente, est\u00e1n presentes como novelas familiares en los or\u00edgenes familiares de ni\u00f1os o ni\u00f1as abandonadas, caso como el de Tint\u00edn y el capit\u00e1n Haddock (Ad hoc) o el de su creador Herg\u00e9.<br \/>\nY el inconsciente del ni\u00f1o o ni\u00f1a no es ajeno al drama ed\u00edpico de S\u00f3focles: \u00abAl proseguir dicho relato, no puedo menos que ver en sus or\u00edgenes un escenario que participa del elemento tr\u00e1gico, decorado con cuadros de tintes fuertes y sombr\u00edos. Tragedia fue la vida de mi padre. Tragedia, la vida de mi madre.\u00bb (op. cit., p. 15).<\/p>\n<p>La ni\u00f1a, madre de Mercedes Mota, fue criada por una abuela, pero no dice si paterna o materna. Ejerce el rol de mala madre sustituta o hada malvada: \u00abHu\u00e9rfana, qued\u00f3 a cargo de una abuela r\u00edgida, ortodoxa. Ella regente\u00f3 los bienes heredados, ella educ\u00f3 a la ni\u00f1a, uni\u00e9ndola a los quince a\u00f1os con votos involuntarios a un hombre que buen nombre de familias lo realzaba, pero inepto para las ternuras y la vida del hogar. Y el fracaso en todo sentido, no tard\u00f3 en tener lugar. \u00a1S\u00f3lo el desastre, la irremediable ruina moral asom\u00f3 su faz horripilante en aquel abismo de crueles experiencia, de terribles desventuras\u2026! \u00bb (Ib\u00edd., p. 15).<\/p>\n<p>\u00bfY qu\u00e9 sucedi\u00f3 luego? \u00bfLa madre abandon\u00f3 a ese inepto marido, huy\u00f3 del hogar? \u00bfC\u00f3mo fue a dar a la loma Quita Espuela, en San Francisco de Macor\u00eds, muy alejado para 1869 \u00f3 70 de La Vega? \u00bfLleg\u00f3 sola o acompa\u00f1ada de alguna pareja? \u00bfQu\u00e9 actividad ejerc\u00eda en Quita Espuela? \u00bfAgricultora o trabajadora en fincas de caf\u00e9 o cacao? \u00bfC\u00f3mo conoce al chino, padre de sus dos hijas? \u00bfPor qu\u00e9 se muda, otra vez a una ciudad como Puerto Plata, tan alejada de Quita Espuela? \u00bfCon cu\u00e1les medios subsist\u00eda a los gastos de alquiler, ropa, comida para ella y sus dos hijas? La madre debi\u00f3 nacer hacia 1855 \u00f3 1856 en La Vega, porque a los quince a\u00f1os la casaron con el marido inepto a quien, se supone, abandon\u00f3 y en Quita Espuela tuvo su primera hija, Antera, en 1871 y luego a Mercedes en 1880, concebidas con el chino. \u00bfEn qu\u00e9 a\u00f1o migran a Puerto Plata las Mota?<\/p>\n<p>Pero como todo novela familiar tiene su inicio, desarrollo y conclusi\u00f3n, he aqu\u00ed c\u00f3mo termina la saga: \u00abEl ep\u00edlogo de estos dolorosos cap\u00edtulos termina con el traslado de una mujer joven, responsable de la subsistencia y protecci\u00f3n de una peque\u00f1a familia, desprovista de recursos econ\u00f3micos, a la Costa Norte, a la ciudad cuyo mar azul besa a todas horas el pintoresco caser\u00edo. Y ah\u00ed, a las faldas de Isabel de Torres, la monta\u00f1a m\u00e1s bella de la Rep\u00fablica Dominicana, la que a menudo veo en mis sue\u00f1os cuando de mi tierra sue\u00f1o, ah\u00ed se crio, creci\u00f3, se educ\u00f3 la ni\u00f1a que es criatura de Puerto Plata, aunque nacida en Macor\u00eds del Norte, igual que la hermana fenecida, Antera Mota de Reyes.\u00bb (Ib\u00edd., op. cit., p. 15).<\/p>\n<p>Agradecida de lo que le aport\u00f3 la Novia del Atl\u00e1ntico, Mercedes Mota evoca, desde Cedarville donde quiz\u00e1 escribe esos recuerdos, su medio social: \u00abA Puerto Plata dedico pues, mis reminiscencias m\u00e1s tiernas y queridas. Suyas son mis m\u00e1s puras y santas emociones; mis \u00e9xitos, peque\u00f1os o medianos, como estudiante, como maestra y aficionada a las letras; mis relaciones amistosas y sociales con gentes de nuestro mundo social y cultural \u00bb (Ib\u00edd., op. cit., p. 15).<\/p>\n<p>J. Agust\u00edn Concepci\u00f3n, \u201cGregorio Riva trajo padre de las educadoras hermanas Mota\u201d, \u00a1Ahora!, n\u00fam. 908, 20 de abril de 1981, pp. 26-27. V\u00e9ase adem\u00e1s el libro de Eugenio Cruz Alm\u00e1nzar, \u201cLa llegada de los chinos\u201d, en: San Francisco de Macor\u00eds \u00edntimo. Santo Domingo, Talleres de la Secretar\u00eda de Estado de Educaci\u00f3n y Bellas Artes, s\/f, pp. 18-20, pero por una dedicatoria de la obra a un amigo podr\u00eda ser 1973 el s\/f. El autor incluye referencias de cada uno de los chinos asentados en San Francisco de Macor\u00eds. Como se observa por esta nota al calce, Bernardo Vega solo acert\u00f3 en el dato de Gregorio Rivas.<\/p>\n<p>Pero sin m\u00e1s fuente que las citadas, orales todas y las escritas, oralizadas, me pregunta el genealogista Edwin Espinal, y por qu\u00e9 Jos\u00e9 Socorro y no otro de los nueve chinos no ser\u00eda el padre de las Mota. Como Antera le llevaba tres a\u00f1os a Mercedes, al decir de Don Max, si la primera naci\u00f3 el 9 de enero de 1871, es l\u00f3gico que la segunda naciera en 1874, a\u00f1o que no coincide con el del nacimiento de la escritora amiga de los Henr\u00edquez-Ure\u00f1a, que ha sido dado el 1880. \u00bfQu\u00e9 embrollo de fechas es ese? Tratar\u00e9 de dilucidarle en la pr\u00f3xima entrega.<\/p>\n<p>Es posible que la primera fuente de \u201cla llegada de los chinos\u201d, si no yerro, haya sido extra\u00edda de la carta de Sergio A. Riva, hijo de Goyo Riva, a Vetilio Alfau Dur\u00e1n en fecha 15 de febrero de 1941, en la que menciona dos veces a los chinos, tra\u00eddos de Cuba, seg\u00fan \u00e9l, por su padre, para \u201cfabricar ladrillos y cal\u201d y que con esa \u201ccolonia de chinos\u201d construy\u00f3 un almac\u00e9n de mamposter\u00eda para dep\u00f3sito en Yuna, adem\u00e1s de \u201cotro almac\u00e9n de mamposter\u00eda\u201d y \u201cel cementerio cat\u00f3lico\u201d de Moca, su pueblo natal, y \u201cque fueron bendecidos y muy festejados el 18 de diciembre del a\u00f1o 1870, bautiz\u00e1ndose ese d\u00eda, su hijo Sergio que esto escribe\u201d (Cl\u00edo n.\u00b0 110 (1957: 167-168). Falta por determinar de d\u00f3nde los cronistas sacan la cantidad de chinos tra\u00eddos por Goyo Riva, pues no suministran la fuente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Diogenes Cespedes (Hoy, 2-4-16) Analizar\u00e9 en el m\u00e1s m\u00ednimo detalle esas \u201creminiscencias\u201d muy bien seleccionadas por el inconsciente de Mercedes Mota, quien se tallar\u00e1, a su medida, una biograf\u00eda heroica del padre y la madre que obedece m\u00e1s a las leyes de la novela familiar que a la realidad brutal, traum\u00e1tica y vergonzosa que modela [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":19276,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[18,5],"tags":[],"class_list":["post-19275","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura","category-nacionales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19275"}],"collection":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19275"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19275\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":19277,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19275\/revisions\/19277"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media\/19276"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19275"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19275"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19275"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}