{"id":19391,"date":"2017-09-26T13:20:13","date_gmt":"2017-09-26T17:20:13","guid":{"rendered":"http:\/\/debateplural.com\/?p=19391"},"modified":"2017-09-26T13:20:13","modified_gmt":"2017-09-26T17:20:13","slug":"epistolario-intimoimpresiones-de-llega-53","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2017\/09\/26\/epistolario-intimoimpresiones-de-llega-53\/","title":{"rendered":"Epistolario \u00edntimo\u2026Impresiones de llega (53)"},"content":{"rendered":"<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">En otro ensayo sobre el Epistolario \u00edntimo\u2026 nos hemos referido a la llegada de Alfonso Reyes como embajador a R\u00edo de Janeiro. La primera carta que le dirige Alfonso a Isabel y Pedro ofrece detalles de \u201cacomodo\u201d y ubicaci\u00f3n en su nueva vivienda y es de fecha 8 de abril de 1930:<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">\u201cNo s\u00f3lo de Pan de Az\u00facar vive el hombre, y no esper\u00e1is de m\u00ed, seguramente, que consagre mi primera carta a describiros lo que conoc\u00e9is mejor que yo. Esto es, ciertamente, un para\u00edso terrenal, con todas sus ventajas e inconvenientes. El contraste con la urban\u00edsima Buenos Aires es tan vivo, que comprendo que se desconcierte cualquiera que no sea tan europeo como nosotros, capaces por consecuencia de gustar de tierras coloniales.\u201d (Carta citada, pp. 378-379)<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">Alfonso Reyes, quien es un narrador de paisajes e impresiones, posee una obra ejemplar en este sentido. Narraci\u00f3n, descripci\u00f3n, retrato, etopeya y ap\u00f3logo se encuentran por necesidad en su obra narrativa y ensay\u00edstica.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0\u00a0<\/span>El contexto de impresi\u00f3n y espiritualidad es un caracterizador propio de su prosa po\u00e9tica y period\u00edstica, toda vez que para AR el detalle de realidad y naturaleza pone en p\u00e1gina el valor de lo \u201cdecible\u201d en \u201cbuenas letras\u201d. Su influencia proveniente de la prosa espa\u00f1ola y sobre todo de Gald\u00f3s, Baroja y Azor\u00edn y otros es notaria por sus atildamientos estil\u00edsticos y sus inclinaciones por los fraseos el\u00edpticos y anal\u00edticos.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">De ah\u00ed las pautas narrativas observables en su discurso epistolar:<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">\u201cMe encontr\u00e9 con un caser\u00f3n absurdo y dantesco, que me hace suspirar por el palacio de la calle Arroyo.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0\u00a0<\/span>En esta vida, como merece haber dicho Schopenhauer\u2026 no todo puede ser mejor, pero todo puede ser peor.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0\u00a0<\/span>Quiero decir, que nunca falta algo que lo que nuestra imaginaci\u00f3n concibe.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0\u00a0<\/span>Hacienda vieja de M\u00e9xico, cuartotes grandes, desolados, muy buenos para el calor, de techos alt\u00edsimos. Muebles, todos, trazados en forma de botellas, barcos, pantuflas, liras, arpas, guitarras, pero ninguno en forma de silla o div\u00e1n. No hay donde sentarse.\u201d (Ib\u00eddem.)<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">\u00bfC\u00f3mo describe Reyes la casa?<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">\u201cLa casa es un edificio de dos pisos, en medio de una cosa que por delante es jard\u00edn, por los lados se va transformando, y al llegar al fondo es algo todo muladar y selva virgen, confinando con un cerro leg\u00edtimo (con rocas que gotean agua y todo).<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0\u00a0<\/span>All\u00ed se siente como natural, caza lagartijas, deshace los sembrados, come yerba, y bautiza cada palmera. (Porque, Isabel, tenemos muchas palmeras a sus \u00f3rdenes). (Ib\u00eddem.)<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">La descripci\u00f3n que lleva a cabo AR es puramente literaria y como acto de habla expresivo mezcla g\u00e9neros e impresiones que el lector (impl\u00edcito o expl\u00edcito), capta en su intenci\u00f3n.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0\u00a0<\/span>Pues el narrador llega al punto que activa el escenario en sus detalles, pero Isabel y Pedro deben saber exactamente d\u00f3nde y c\u00f3mo es o ser\u00e1 el espacio de habitabilidad de su amigo, el ahora embajador de M\u00e9xico en R\u00edo de Janeiro:<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">\u201cEl piso bajo, levemente habitable al frente, da hospitalidad a un Consulado General, donde un General es C\u00f3nsul. Un General ventrudo en camisa, afeitado a la cow boy, con corbata deshecha y piquito de la camisa de fuera. Siguiendo nuestra aventurada exploraci\u00f3n por las catacumbas del piso bajo, encontramos unas como grutas<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0\u00a0<\/span>h\u00famedas donde la servidumbre vive en calidad de prisionera, sin luz ni aire, un galer\u00f3n para el autom\u00f3vil, un servicio higi\u00e9nico para los criados, servicio que no presta ninguno, y menos higi\u00e9nico, porque los ca\u00f1os naturalmente andan mal.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0\u00a0<\/span>Los criados, a mi llegada, ten\u00edan la dulce costumbre de ir llenando la fosa com\u00fan, sin preocuparse de echar agua, y de tirar los papeles por ah\u00ed, a la confianza del aire.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0\u00a0<\/span>El sitio todo entre ciudadano y campestre, comprueba aquella visi\u00f3n del Claudel: ciudad que no ha expulsado al campo. Por la noche, nos despiertan entre los tranv\u00edas y los gallos\u2026\u201d (Ib\u00eddem. pp. 379-380)<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">Toda la carta es una descripci\u00f3n continua<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0\u00a0<\/span>de aquel espacio que parece creado por el mismo escritor y que forma parte de un relato m\u00e1s largo y dependiente de sus objetos, lugares y elementos m\u00e1gicos propios de una creaci\u00f3n fant\u00e1stica y po\u00e9tica. Lo narrado aqu\u00ed parece formar y constituir su valor pl\u00e1stico y arquitect\u00f3nico.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0\u00a0<\/span>Solo que Reyes percibe aquel escenario desde una perspectiva medularmente sensible y como tocado por entidades maravillosas.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">\u201cPero pasemos al piso alto.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0\u00a0<\/span>En el piso alto hay grandes salones, de buena madera (aqu\u00ed lo que no sea Jacarand\u00e1, se apolilla o se parte), con puertas de firulete y muros pintados con florecitas o forrados de papel neutro.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0\u00a0<\/span>Un inmenso y hermoso corredor, con un lavado de m\u00e1rmol metido en el muro.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0\u00a0<\/span>La oficina, incrustada entre las alcobas, de modo de estorbar lo m\u00e1s posible.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0\u00a0<\/span>Retratos de Presidentes con bandita en la panza y otros primores por el estilo, dan a todo un vago aire de cuartel o casa de Polic\u00eda.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0\u00a0<\/span>Por la ventana se ven cerros y calles de aire toledano, gallinas, negros, vecinos en cueros, entregados a los dulces h\u00e1bitos de la intimidad digamos \u2013conyugal. Todo a la distancia conveniente para poder observarlo a gusto y sin demasiado descaro.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0\u00a0<\/span>\u00a1Un encanto!\u201d (Ib\u00eddem. p. 380)<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">El espect\u00e1culo que narra y describe Reyes para ilustrar a Isabel y Pedro sobre el lugar o sitio donde \u00e9l y Manuela van a vivir de aqu\u00ed en adelante, es un modelo de decadencia habitacional que se destaca por su marca de poco valor y calidad; detalle de un Brasil selv\u00e1tico y urbano a la vez; fant\u00e1stico ambiente de novela entre rural o barrial donde la modernidad no parece asomar la cabeza y lo que son las comodidades escasean, aparecen y desaparecen por momento.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">Reyes prosigue inform\u00e1ndole a sus amigos Pedro e Isabel las rarezas y detalles que ha encontrado en esta ocasi\u00f3n y destaca cierta comodidad (\u00bf?) por la noche<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0\u00a0<\/span>que, de seguro le provocar\u00e1 hilaridad a sus amigos:<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">\u201cLas luces el\u00e9ctricas no se encienden en cada cuarto, sino que se gobiernan desde dos o tres galer\u00edas lejanas y misteriosas, y tiene uno que saberse de memoria la distribuci\u00f3n de las diez o doce llaves en fila. Gran comodidad por la noche, levantarse en pijama ya que piensa uno dormir, ir a apagar la luz, y volver dando testerazos entre las sombras, a riesgo de equivocar la puerta y acostarse en una m\u00e1quina de escribir de la canciller\u00eda, en vez de la propia cama.\u201d (Ib\u00edd.)<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">Ligado a este grupo descriptivo o secuencia panor\u00e1mica aparece el pr\u00f3ximo detalle que tambi\u00e9n mueve a risa igual que el anterior, por lo chocante y ocurrente:<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">\u201cDormimos sobre la paja: los colchones son de paja.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0\u00a0<\/span>Me afeito ante un pedazo de vidrio forrado de papel oscuro, colgado de un clavo.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0\u00a0<\/span>Los clavos son el lujo de las paredes. Los hay cabezones, los hay esbeltos, derechos, torcidos, de acero, de hierro, alcayatas, ganchos, etc.\u201d (Ib\u00edd. loc. cit.)<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">Lo ir\u00f3nico y lo c\u00f3mico de la situaci\u00f3n son los detalles de costumbres que aparecen en aquel espacio destinado a un diplom\u00e1tico de carrera que, como Reyes, tiene tanto sentido del detalle y del gusto:<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">\u201cLa corriente el\u00e9ctrica apenas basta para encender los potentes focos que traje de Bs. As.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0\u00a0<\/span>La plancha apenas se entibia en media hora.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0\u00a0<\/span>Los focos son de aquellos de luz amarilla, y para mayor elegancia, hab\u00eda algunos (que ya mand\u00e9 lavar)<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0\u00a0<\/span>pintados con yemas de huevo, de amarillo asesino y anti-retiniano.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0\u00a0<\/span>Todo esto es la casa. Hay sitio, Isabel: hay toda una sala a sus \u00f3rdenes. Cuando quiera, venga a aumentar la juerga.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0\u00a0<\/span>Le aseguro que esto est\u00e1 divertido y pl\u00e1cido, a pesar de los inconvenientes de comodidades materiales.\u201d (Vid. pp. 380-381)<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">La gracia particular del Alfonso Reyes narrador rebasa el plano de lo meramente epistolar y pasa a ser lo l\u00fadico, chistoso y humor\u00edstico.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0\u00a0<\/span>El \u201cplato\u201d de detalles, ocurrencia y descripciones chocantes o jocosas, absorbe esta carta que es la primera conque Reyes saluda a Pedro y a Isabel, luego de su llegada al Brasil.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En otro ensayo sobre el Epistolario \u00edntimo\u2026 nos hemos referido a la llegada de Alfonso Reyes como embajador a R\u00edo de Janeiro. La primera carta que le dirige Alfonso a Isabel y Pedro ofrece detalles de \u201cacomodo\u201d y ubicaci\u00f3n en su nueva vivienda y es de fecha 8 de abril de 1930: \u201cNo s\u00f3lo de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":9830,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[18,16],"tags":[],"class_list":["post-19391","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura","category-libros"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19391"}],"collection":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19391"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19391\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":19392,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19391\/revisions\/19392"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media\/9830"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19391"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19391"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19391"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}