{"id":19393,"date":"2017-09-26T13:25:24","date_gmt":"2017-09-26T17:25:24","guid":{"rendered":"http:\/\/debateplural.com\/?p=19393"},"modified":"2017-09-26T13:25:24","modified_gmt":"2017-09-26T17:25:24","slug":"mujeres-atormentadas-mercedes-mota-correspondencia-con-pedro-henriquez-urena-iv","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2017\/09\/26\/mujeres-atormentadas-mercedes-mota-correspondencia-con-pedro-henriquez-urena-iv\/","title":{"rendered":"Mujeres atormentadas. Mercedes Mota: Correspondencia con Pedro Henr\u00edquez Ure\u00f1a (IV)"},"content":{"rendered":"<p>Diogenes Cespedes (Hoy, 16-4-16)<\/p>\n<p>Los historiadores literarios dominicanos tienen por delante la tarea de establecer los datos biogr\u00e1ficos exactos de Mercedes Mota y deber\u00e1n enfrentarse con los siguientes enigmas: su fecha de nacimiento, la identidad de su padre, por qu\u00e9 llevan ella y su hermana el apellido Mota, en vez de De la Mota, por qu\u00e9 se fue en 1919 a Nueva York con un sobrino y dos sobrinas luego de la muerte de su hermana Antera en 1916, y c\u00f3mo obtuvo la visa de residente y de cu\u00e1les medios dispon\u00eda para el mantenimiento de boca de cuatro personas, ella incluida, y su famoso viaje a Europa del cual habla tan favorablemente en sus \u201creminiscencias\u201d.<\/p>\n<p>Vimos en las entregas anteriores, basados en afirmaciones de Sergio Riva, hijo de Gregorio Riva, de Eugenio Cruz Alm\u00e1nzar, de J. Agust\u00edn Concepci\u00f3n, de Orlando Inoa y de la propia Mercedes Mota, que su padre y el de Antera fue un asi\u00e1tico, un chino cul\u00ed tra\u00eddo mediante contrato desde Cuba para trabajar en las obras emprendidas por Gregorio Riva en la cuenca del Yuna, en Moca y La Vega en casas de mamposter\u00eda y un cementerio.<\/p>\n<p>Pero pese a todas esas afirmaciones, no disponemos todav\u00eda de un documento oficial o privado (Inmigraci\u00f3n, Aduanas) de la entrada al pa\u00eds tanto de Jos\u00e9 Socorro, el supuesto padre de las hermanas Mota, como del resto de los chinos que vinieron juntos desde Cuba despu\u00e9s de la Restauraci\u00f3n de la Rep\u00fablica, no obstante la contundencia con que Cruz Alm\u00e1nzar, en su libro\u00a0<em>San Francisco de Macor\u00eds \u00edntimo,<\/em>\u00a0aporta los nombres y descendencia familiar de los dem\u00e1s chinos que se aposentaron en aquella provincia y sus demarcaciones.<\/p>\n<p>Un dato no recogido por los historiadores familiares dominicanos, provinciales puertoplate\u00f1os o cibae\u00f1os es el de Rufo Reyes, esposo de Antera, quien en los\u00a0<em>Documentos del gobierno de Carlos F. Morales Languasco. 1903-1906<\/em>\u00a0(SD<em>:\u00a0<\/em>Archivo General de la Naci\u00f3n, 2015), recopilados por A. R. Hern\u00e1ndez Figueroa, figura como general de la montonera, miembro activo del c\u00edrculo \u00edntimo del l\u00edder de los horacistas y jimenistas que se unieron para dar al traste con el gobierno de Alejandro Woss y Gil, \u00faltimo remanente del liliismo.<\/p>\n<p>El general Reyes fue nombrado encargado interino del Ministerio de Justicia e Instrucci\u00f3n P\u00fablica, en espera de la llegada del ciudadano Enrique Jimenes, hermano de Juan Isidro, titular de dicha cartera.<\/p>\n<p>Es decir, que el cu\u00f1ado de Mercedes Mota era un personaje de vara alta en Puerto Plata, encargado de un ministerio por el presidente Morales Languasco (1868-1914), pero hasta ahora le ten\u00edamos \u00fanicamente como agricultor o propietario, pues con lal profesi\u00f3n figura en las actas de matrimonio y defunci\u00f3n de su esposa Antera Mota de Reyes. Del presidente Morales, su compueblano Rufino Mart\u00ednez traza un amplio perfil en su\u00a0<em>Diccionario hist\u00f3rico-biogr\u00e1fico dominicano<\/em>\u00a0(SD: De Colores, 1997).<\/p>\n<p>Esta conexi\u00f3n con personaje tan importante quiz\u00e1 explique el viaje de Mercedes Mota a Par\u00eds y el resto de las naciones que visit\u00f3 mientras Morales Languasco ejerci\u00f3 como Encargado de la Legaci\u00f3n dominicana en Par\u00eds, ciudad donde le sorprendi\u00f3 la muerte en 1914, y raz\u00f3n por la que la escritora decidi\u00f3 regresar al pa\u00eds, pues sin los medios econ\u00f3micos de su protector no pod\u00eda mantenerse en una ciudad tan costosa.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 la influencia del general Reyes explique el visado de Mercedes Mota y su sobrino y dos ssobrinas a los Estados Unidos. Pero estas suposiciones necesitan una documentaci\u00f3n escrita para ser cre\u00edbles. V\u00e9anse las cartas que el mandatario le dirige al general Reyes y el decreto de Morales design\u00e1ndolo en el cargo interino en el libro mencionado (pp. 42-43, 142, 296 y 319).<\/p>\n<p>Valedores tampoco le faltaron a Mercedes Mota mientras vivi\u00f3, pues Am\u00e9rico Lugo revela, por ejemplo, en su art\u00edculo \u201cEmilio Prud\u2019homme\u201d c\u00f3mo ayud\u00f3 a que se nombrara como maestras a las dos hermanas Mota: \u00abPersuad\u00ed a Don Washington Lithgow a que como presidente del Ilustre Ayuntamiento hiciese nombrar a la se\u00f1orita Antera Mota y su hermana menor, la se\u00f1orita Mercedes, directora y subdirectora, respectivamente, del Colegio de Ni\u00f1as.\u00bb (En\u00a0<em>Obras escogidas, t. 2.<\/em>\u00a0SD: Corripio, 1993, p. 424).<\/p>\n<p>Y el puertoplate\u00f1o que conoci\u00f3 todos los recovecos de su ciudad, Sebasti\u00e1n Rodr\u00edguez Lora, concluy\u00f3 en que la vida de Mercedes Mota fue un misterio: \u00abMercedes Mota es historia y es leyenda. La historia que recuerdo de ella termina cuando uno empieza a contarla. La cubre mucho aluvi\u00f3n de tiempo y de olvido. Parece escrita con tinta de niebla.\u00bb (En\u00a0<em>Estampas de mi pueblo<\/em>. SD: Alfa &amp; Omega, 3\u00aa ed. 1992, p. 349. 1\u00aa ed. 1983, 2\u00aa ed.1988).<\/p>\n<p>Pero m\u00e1s misterio es todav\u00eda el nombre del padre de las Mota: \u00abLa leyenda es la de su padre, el chinito Francisco Sam, que no sabemos de d\u00f3nde vino y c\u00f3mo se llamaba en verdad, del cual no sabemos nada, salvo que exist\u00eda sin mirar y trabajaba incansablemente all\u00e1 por el Callej\u00f3n del Tapado, en mi pueblo. \u00bfQu\u00e9 har\u00eda el chinito Sam para ganarse la vida?\u00bb (<em>Ib\u00edd<\/em>., p. 350).<\/p>\n<p>El autor no ofrece la fuente de d\u00f3nde sac\u00f3 el nombre del supuesto padre de las Mota. Es el mismo nombre que suministra Bernardo Vega, sin prueba. Cuando se escribe historia, o cualquier otra disciplina, cada afirmaci\u00f3n debe tener su prueba oral o escrita irrefutable o, si no, varias pruebas cruzadas. De Cruz Alm\u00e1nzar no fue. De Sergio Riva tampoco.<\/p>\n<p>Las Mota fueron veneradas y respetadas en Puerto Plata, pero un historiador de quien no se sospecha prejuicio o resentimiento contra nadie como es Rufino Mart\u00ednez, seg\u00fan consta en su autobiograf\u00eda, no tuvo opini\u00f3n favorable de Mercedes Mota: \u00abA una profesora que se permit\u00eda en la selecci\u00f3n de alumnas para su escuela, una perjudicial discriminaci\u00f3n, no atrevi\u00e9ndose padres o guardianes a protestar o a denunciar ese hecho, en raz\u00f3n de tratarse de una persona poderosa, amparada por las superiores autoridades provinciales, le hice una censura, sin se\u00f1alar su nombre, en un art\u00edculo titulado:\u00a0<em>Nobleza de mala ley<\/em>. La causa fue que habi\u00e9ndole recomendado personalmente una ni\u00f1a medio emparentada conmigo [, DC] cuando ella se le present\u00f3, le escudri\u00f1\u00f3 el linaje y tambi\u00e9n tom\u00f3 en cuenta el color de la piel, y termin\u00f3 por expresarle: \u2018D\u00edgale al se\u00f1or Mart\u00ednez que ya se complet\u00f3 la inscripci\u00f3n, y no hay puesto para usted\u2019.\u00bb (<em>P\u00e1ginas de mi vida<\/em>. SD: Cultural Dominicana, 1975, p. 50).<\/p>\n<p>Y contin\u00faa el autor, cuya firmeza de car\u00e1cter es bien conocida, narrando su caso: \u00abResult\u00f3 que puse el dedo en la llaga, y el n\u00famero incontable de familias perjudicadas hall\u00f3 la oportunidad de revelar y comentar p\u00fablicamente su caso. El poder\u00edo de la profesora no dej\u00f3 de afectarme en forma de sanci\u00f3n como adscrito al servicio de instrucci\u00f3n p\u00fablica. El Inspector de Instrucci\u00f3n P\u00fablica, un zorro envejecido en el oficio de abogado, casi tron\u00f3 como un J\u00fapiter tonante, convoc\u00f3 al Consejo Provincial de Educaci\u00f3n, y el cuerpo decidi\u00f3, sin citarme ni o\u00edrme en mi defensa, suspenderme por quince d\u00edas y recibir medio sueldo. Se coment\u00f3 p\u00fablicamente esa arbitrariedad o injusticia, y por iniciativa del miembro del Consejo Pepito Puig, se decidi\u00f3 citarme y o\u00edrme en sesi\u00f3n. Comparec\u00ed y dije todo lo ocurrido, y como decisi\u00f3n final me comunicaron luego por escrito, que la pena consist\u00eda en una reprensi\u00f3n. Ya la pena arbitraria hab\u00eda surtido todo su efecto.\u00bb (<em>Ib\u00edd.<\/em>).<\/p>\n<p>Pero a juzgar por el destino de la profesora Mercedes Mota, aludida por Rufino sin citar su nombre en sus memorias, la reprensi\u00f3n, menos que el art\u00edculo de prensa, caus\u00f3 en ella un efecto devastador: \u00abEl mal del discrimen en la principal escuela de hembras desapareci\u00f3, y la profesora, en se\u00f1al de protesta o de soberbia, pidi\u00f3 su jubilaci\u00f3n, se retir\u00f3 del magisterio, donde ya ten\u00eda ganada una extensa hoja de servicio, y luego de vender su buena morada, se retir\u00f3 definitivamente del pa\u00eds, jurando odio eterno a mi humanidad. Falta consignar que su cuna era humild\u00edsima, y su raza clasificada entre las de color.\u00bb (<em>Ib\u00edd<\/em>., pp. 50-51).<\/p>\n<p>Solo le falt\u00f3 a Rufino decir el nombre de su adversaria y a Nueva York, Estados Unidos, la ciudad donde se retir\u00f3 definitivamente sin volver a pisar suelo dominicano, aunque Bernardo Vega me inform\u00f3 en conversaci\u00f3n personal que Mercedes Mota vino por \u00fanica vez al pa\u00eds despu\u00e9s de la muerte de Trujillo. Queda esto por investigar y probar.<\/p>\n<p>\u00bfFue esta peque\u00f1a batalla perdida o la verg\u00fcenza que le caus\u00f3 el art\u00edculo de Rufino Mart\u00ednez publicado en un peri\u00f3dico lo que la llev\u00f3 a abandonar el suelo patrio?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Diogenes Cespedes (Hoy, 16-4-16) Los historiadores literarios dominicanos tienen por delante la tarea de establecer los datos biogr\u00e1ficos exactos de Mercedes Mota y deber\u00e1n enfrentarse con los siguientes enigmas: su fecha de nacimiento, la identidad de su padre, por qu\u00e9 llevan ella y su hermana el apellido Mota, en vez de De la Mota, por [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":19193,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[18,16],"tags":[],"class_list":["post-19393","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura","category-libros"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19393"}],"collection":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19393"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19393\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":19394,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19393\/revisions\/19394"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media\/19193"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19393"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19393"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19393"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}