{"id":19638,"date":"2017-10-07T09:56:03","date_gmt":"2017-10-07T13:56:03","guid":{"rendered":"http:\/\/debateplural.com\/?p=19638"},"modified":"2017-10-07T09:56:03","modified_gmt":"2017-10-07T13:56:03","slug":"blancos-negros-y-mulatos-danzan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2017\/10\/07\/blancos-negros-y-mulatos-danzan\/","title":{"rendered":"Blancos, negros y mulatos danzan"},"content":{"rendered":"<p>Jose del Castillo (D. Libre, 9-9-17)<\/p>\n<p>EN LOS INICIOS DEL\u00a0siglo XIX, el ingl\u00e9s William Walton \u2013quien residiera y actuara como agente de Inglaterra en el pa\u00eds, acompa\u00f1ando la expedici\u00f3n militar brit\u00e1nica encabezada por el general Carmichael, que en 1809 ayud\u00f3 a poner fin a la Era de Francia en Santo Domingo- tuvo el tino de recoger sus acuciosas informaciones e impresiones en la obra\u00a0<i>Present State of the Spanish Colonies, Including a Particular Report of Hispaniola<\/i>. Texto fundamental publicado en Londres en 1810, fue reeditado en dos vol\u00famenes en espa\u00f1ol en 1976 por la Sociedad Dominicana de Bibli\u00f3filos, como una contribuci\u00f3n al mejor conocimiento de nuestro pasado.<\/p>\n<p>Bajo la premisa de que las formas de diversi\u00f3n de un pueblo dan una pauta para conocer su idiosincrasia, Walton se detuvo a observar las diferentes danzas que se practicaban entonces en la Hispaniola. De su ojo escrutador surge un perfil de \u00e9poca, describiendo la coreograf\u00eda de algunos de los bailes m\u00e1s caracter\u00edsticos y su correspondencia con los diferentes grupos \u00e9tnicos y categor\u00edas sociales concurrentes en la isla.<\/p>\n<p>As\u00ed, encontr\u00f3 en el bolero \u201cla m\u00e1s elegante, cient\u00edfica y t\u00edpica de todas las danzas\u201d. Para \u00e9l, este baile \u201cproporciona a la mujer bien formada la oportunidad de desplegar su gr\u00e1cil persona, as\u00ed como su destreza y agilidad de movimiento. Los bailarines golpean las casta\u00f1uelas con los dedos, al comp\u00e1s de los pies, pasando por varios cambios y posiciones interesantes, acompa\u00f1\u00e1ndose de la guitarra y de la voz\u201d. Acotando finalmente que \u201cel\u00a0<i>bien parado\u00a0<\/i>constituye el gran m\u00e9rito de esta danza, posici\u00f3n peculiar de los dos bailarines, uno frente al otro, brazos extendidos, un pie levantado al aire\u201d.<\/p>\n<p>Otro de los bailes descrito por Walton es el fandango. Ejecutado por una pareja y acompa\u00f1ado de voz y guitarra, observa que era de mayor movimiento que el bolero. \u201cLas casta\u00f1uelas marcan un vivo comp\u00e1s en cada cadencia. Los bailarines dan vuelta, se acerca uno al otro con tierna vehemencia. De pronto se retiran y se acerca de nuevo, mientras cada extremidad realiza movimientos que bien podr\u00edan calificarse de convulsi\u00f3n uniforme y armoniosa de todo el cuerpo, aunque tiene mayor importancia el \u00e1gil y acompasado taconear de los pies en el suelo que la gracia de pasos continuos\u201d.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n Walton hace referencia al chand\u00e9, se\u00f1al\u00e1ndolo como el mismo fandango pero \u201cllevado a su extremo\u201d. Con este nombre, se conoce en la actualidad en Colombia un baile folkl\u00f3rico coste\u00f1o con presencia en los carnavales, descrito como \u201cfusi\u00f3n de ritmos ind\u00edgenas con la m\u00fasica negra africana\u201d y ejecutado \u201ccon una tambora, un tambor alegre, un tambor llamador, maracas, flautas de millo o gaitas, acompa\u00f1adas por las palmas de los bailarines\u201d.<\/p>\n<p>Conforme al relato del ingl\u00e9s, se practicaban otras danzas como el vals y \u201cla danza campestre espa\u00f1ola que es gr\u00e1cil en grado sumo y m\u00e1s complicada, pero no tan mon\u00f3tona como la nuestra, a pesar de que su ritmo es m\u00e1s lento\u201d.<\/p>\n<p>Pero lo que mayor impresi\u00f3n caus\u00f3 ante los ojos del observador ingl\u00e9s fue presenciar las danzas de los negros de Hait\u00ed y de los mulatos de La Espa\u00f1ola. Para \u00e9l, dicha experiencia equival\u00eda \u201ca transportarse a un c\u00edrculo de lascivos bacantes\u201d. Semejante sensaci\u00f3n tendr\u00edan otros viajeros europeos que precedieron a Walton, al detenerse a contemplar los bailes de los negros, tambi\u00e9n adoptados por los \u201cespa\u00f1oles criollos de Am\u00e9rica\u201d, como nos se\u00f1ala el Padre Labat en 1722 en su monumental obra\u00a0<i>Viajes a las islas de la Am\u00e9rica.<\/i>\u00a0Con cierto estupor Labat \u2013quien viajara durante once a\u00f1os por las islas del Caribe, radic\u00e1ndose por m\u00e1s tiempo en las colonias francesas de Martinica y Guadalupe- nos describe el baile de la calenda ejecutado por los negros en esas localidades.<\/p>\n<p>\u201cLos que bailan est\u00e1n dispuestos en dos filas, unos delante de los otros, los hombres a un lado y las mujeres a otro. Los que est\u00e1n cansados de bailar y los espectadores hacen un c\u00edrculo en torno de los danzantes y de los tambores. El m\u00e1s h\u00e1bil canta una canci\u00f3n, que compone al instante, sobre el tema que juzga a prop\u00f3sito, cuyo refr\u00e1n, cantado por todos los espectadores, es acompa\u00f1ado por grandes palmoteos.<\/p>\n<p>En cuanto a los danzarines, mantienen los brazos m\u00e1s o menos como los que danzan tocando casta\u00f1uelas. Saltan, dan vueltas, se acercan dos o tres pies unos de otros, retroceden al comp\u00e1s hasta que el sonido del tambor les avisa que deben juntarse, golpe\u00e1ndose los muslos unos contra otros, es decir, los hombres contra las mujeres. Al verlos, parece que se golpean con los vientres, aunque sean los muslos los que soporten esos golpes. Al momento se retiran pirueteando, para recomenzar el mismo movimiento con gestos completamente lascivos tantas veces como el tambor de la se\u00f1al, lo que hace a menudo varias veces seguidas. De vez en cuando entrelazan los brazos y dan dos o tres vueltas siempre golpe\u00e1ndose los muslos y bes\u00e1ndose\u201d.<\/p>\n<p>Para Labat esta danza era \u201copuesta al pudor\u201d, de \u201cposturas indecentes\u201d, aunque \u201ccon todo eso, no deja de ser del gusto de los espa\u00f1oles criollos de Am\u00e9rica y tan habitual entre ellos que constituye la mayor parte de sus diversiones y aun de sus devociones. La danzan en sus iglesias y en sus procesiones, y las religiosas apenas dejan de bailarla la noche de Navidad sobre un teatro alzado en su coro, frente a su locutorio, que est\u00e1 abierto a fin de que el pueblo tome parte en la alegr\u00eda que esas buenas almas manifiestan por el nacimiento del Salvador\u201d. Indica Labat que en estas circunstancias no se admiten hombres, manifestando que quer\u00eda creer que bailaban \u201ccon una intenci\u00f3n completamente pura\u201d. Para acotar finalmente con cierta sorna: \u201cpero cu\u00e1ntos espectadores se hallan que lo juzguen tan caritativamente como yo?\u201d.<\/p>\n<p>En igual forma que el Padre Labat \u2013s\u00f3lo que casi un siglo despu\u00e9s- habr\u00eda de pronunciarse el ingl\u00e9s Walton, al describir las danzas que encontr\u00f3 entre los negros de Santo Domingo.<\/p>\n<p>\u201cEl pueblo negro espa\u00f1ol de clase baja acompa\u00f1a sus vulgares danzas con alaridos y con m\u00fasica producida por palos y maderas altisonantes, o por un hig\u00fcero con surcos, el cual rasgan con agilidad utilizando un hueso fino. El baujo, especie de maracas hechas llenando un hig\u00fcero de piedrecitas y los dientes fijos a la quijada de un caballo, rasgada con movimiento raudo y acompa\u00f1ado de tambor. Los pasos son extra\u00f1os y obscenos.\u201d<\/p>\n<p>Como una nota curiosa de galanter\u00eda, relata Walton esta estampa: \u201cEl mayor cumplido que el enamorado hace a su preferida por haberle concedido el privilegio de bailar con \u00e9l durante la fiesta, es quitarse el sombrero y pon\u00e9rselo a ella durante el resto de la velada; \u00e9sta la devuelve, casi siempre junto con un cigarro encendido, que ella misma ha liado.\u201d<\/p>\n<p>La mujer se engalanaba con sus mejores vestidos para asistir a los bailes, \u201chechos por lo general de muselina bordada en colores, orlados, o con borlas en las puntas\u201d. Sobre el traje llevaba un mant\u00f3n de colores de tafeta roja o de terciopelo bordado en oro, calzando zapatillas de seda, medias finas galonadas o sandalias. \u201cComo usan faldas cortas, exhiben los bien formados pie y pierna, para deleite lujurioso del compa\u00f1ero admirador\u201d.<\/p>\n<p>\u201cAcostumbran trenzarse el pelo con sartas de perlas o con flores, lo cual contrasta con su brillante pelo negro, que recogen con peinetas adornadas o de oro. Si bien no son bellas, las mujeres poseen una coqueta voluptuosidad que a primera vista, no puede dejar de impresionar al europeo, acostumbrado como est\u00e1 en las sociedades de su propio pa\u00eds, a modales m\u00e1s discretos y comedidos.\u201d<\/p>\n<p>En pr\u00f3ximas entregas continuaremos documentando otros hitos de la vocaci\u00f3n danzar\u00eda de los dominicanos, una veta fabulosa de nuestra cultura que se ha traducido en la difusi\u00f3n y acreditaci\u00f3n internacional de bailes como el merengue y la bachata, constitutivos de verdaderas se\u00f1as de identidad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jose del Castillo (D. Libre, 9-9-17) EN LOS INICIOS DEL\u00a0siglo XIX, el ingl\u00e9s William Walton \u2013quien residiera y actuara como agente de Inglaterra en el pa\u00eds, acompa\u00f1ando la expedici\u00f3n militar brit\u00e1nica encabezada por el general Carmichael, que en 1809 ayud\u00f3 a poner fin a la Era de Francia en Santo Domingo- tuvo el tino de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":19639,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[18,5],"tags":[],"class_list":["post-19638","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura","category-nacionales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19638"}],"collection":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19638"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19638\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":19640,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19638\/revisions\/19640"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media\/19639"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19638"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19638"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19638"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}