{"id":20370,"date":"2017-11-07T13:04:17","date_gmt":"2017-11-07T17:04:17","guid":{"rendered":"http:\/\/debateplural.com\/?p=20370"},"modified":"2017-11-07T13:04:17","modified_gmt":"2017-11-07T17:04:17","slug":"entre-karl-y-vladimir-prolegomenos-de-una-revolucion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2017\/11\/07\/entre-karl-y-vladimir-prolegomenos-de-una-revolucion\/","title":{"rendered":"Entre Karl y Vlad\u00edmir: proleg\u00f3menos de una revoluci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>Jos\u00e9 Rafael Lantigua, ex ministro de cultura Rep\u00fablica Dominicana (D. Libre 4-11-17)<\/p>\n<div class=\"text\">\n<p>A\u00a0DIARIO, DURANTE VARIOS MESES,\u00a0Karl Heinrich Marx llega sobre las diez de la ma\u00f1ana, y algunas veces m\u00e1s temprano, al\u00a0<i>British Museum<\/i>\u00a0y se sienta invariablemente en la butaca marcada con el n\u00famero siete. Tiene poco m\u00e1s de treinta a\u00f1os y una vida intelectual y pol\u00edtica muy activa. Nacido de ra\u00edces jud\u00edas en 1818 en Tr\u00e9veris, una ciudad del reino prusiano, y en consecuencia alem\u00e1n, el joven Marx ya hab\u00eda escrito, cuando instala sus posaderas en el c\u00e9lebre museo londinense, cinco libros, generados por su efervescente esp\u00edritu cr\u00edtico. De entre ellos destaca el \u201cManifiesto Comunista\u201d, escrito conjuntamente con su inseparable amigo Federico Engels, dos a\u00f1os menor que \u00e9l y tambi\u00e9n procedente de la Prusia renana. Hab\u00edan escrito antes, ambos a dos, cuando el primero ten\u00eda veintisiete a\u00f1os y el segundo veinticinco, \u201cLa sagrada familia\u201d, un alegato cr\u00edtico contra la filosof\u00eda hegeliana.<\/p>\n<p>En la butaca siete del Museo Brit\u00e1nico, Marx escribe su obra cumbre,\u00a0<i>El Capital<\/i>, cuyo primer tomo publica en 1867 cuando ten\u00eda ya cuarenta y nueve a\u00f1os. Al morir en Londres en 1883, a los sesenta y cinco a\u00f1os de edad, no ver\u00eda publicados los dos tomos siguientes de su libro, labor de la cual se encargar\u00eda Engels como un homenaje a su \u00edntimo amigo, cuyas ideas compart\u00eda plenamente.<\/p>\n<p>Antes y despu\u00e9s de la aparici\u00f3n de\u00a0<i>El Capital<\/i>, Marx desarroll\u00f3 una intensa vida pol\u00edtica en Francia, Inglaterra y Bruselas, escribiendo en revistas, entablando pol\u00e9micas, debatiendo con los j\u00f3venes fil\u00f3sofos, estableciendo las ideas fundadoras de la dictadura del proletariado, lo que le llevar\u00e1 varias veces a los tribunales de justicia, a la c\u00e1rcel y a expulsiones de los territorios que visitaba.\u00a0<i>El Capital<\/i>\u00a0no tuvo gran acogida entre alemanes y franceses. Sin embargo, en la Rusia zarista logr\u00f3 una recepci\u00f3n espectacular, a pesar de que Marx nunca visit\u00f3 esa gran naci\u00f3n ni la tuvo en su pensamiento filos\u00f3fico ni en su ideolog\u00eda insurreccional. Lejos estuvo Marx en pensar que sus ideas terminar\u00edan cobrando vigencia y solidez en la lejana Rusia, donde su obra ser\u00eda dada a conocer en 1872, cinco a\u00f1os despu\u00e9s de su aparici\u00f3n en Londres.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo era la Rusia que entonces recib\u00eda el pensamiento de Karl Marx? El pa\u00eds m\u00e1s extenso del mundo. Catorce husos horarios. Ciento veinticinco millones de habitantes. Cien grupos \u00e9tnicos (Los rusos apenas constitu\u00edan la mitad de la poblaci\u00f3n). Una inmensa sociedad fundamentalmente rural. Un 95% de la poblaci\u00f3n viv\u00eda de la agricultura. Desolaci\u00f3n, ruina, atraso, hambre y sobrevivencia en todos los niveles, salvo una exclusiva casta que disfrutaba sus lujos y mostraba abiertamente su ostentaci\u00f3n casi como una gracia divina. \u00bfY pol\u00edticamente, qu\u00e9 suced\u00eda en Rusia? Los anarquistas, con su l\u00edder, Bakunin, luchaban a muerte contra los socialistas por tomar el control de la lucha a favor de la clase obrera y en contra de la burgues\u00eda. Los anarquistas eran partidarios de los magnicidios y, al final, despu\u00e9s de muchas volteretas terminaron en el anarcocomunismo, hasta que la historia se encargar\u00eda de colocarlos en la gehena. Los zares dominaban la escena con su extraordinario poder. Y mientras \u201clas condiciones objetivas\u201d estaban dadas, ante el creciente malestar social, el boato zarista y las m\u00faltiples deficiencias del tren imperial, la revoluci\u00f3n germinaba calladamente, todav\u00eda sin nombre ni apellido. Hab\u00eda ascendido al trono quien terminar\u00eda siendo el \u00faltimo de los zares, Nicol\u00e1s II, sin talla f\u00edsica ni vuelo intelectual ni gerencia administrativa. Un aut\u00e9ntico fiasco.<\/p>\n<p>Entonces lleg\u00f3 Vlad\u00edmir Ilich Uli\u00e1nov. Un revolucionario profesional. Lo dec\u00eda \u00e9l mismo: \u201cEl partido debe limitarse a los revolucionarios profesionales. Las masas solo deben ser instrumentos de esa minor\u00eda rectora\u201d. No todos compart\u00edan ese criterio de quien ser\u00eda conocido en la historia simplemente como Lenin. Y se arm\u00f3 la pendencia, dando lugar al fraccionamiento, el mismo que ha perseguido hist\u00f3ricamente a los grupos comunistas en todas las latitudes. Lenin y sus seguidores crean el centralismo democr\u00e1tico (en verdad, ser\u00eda antidemocr\u00e1tico) y as\u00ed nacen los bolcheviques. Yuli M\u00e1rtov, que lo contradec\u00eda en sus argumentos y que tem\u00eda a la dictadura, encabeza la facci\u00f3n moderada, los mencheviques. Mencheviques quiere decir minoritarios, pero el grupo de M\u00e1rtov era mayor\u00eda frente a los bolcheviques, que significa mayoritarios. Lenin se impuso, excluy\u00f3 con astucia deliberada a sus contrincantes en el Comit\u00e9 Central, escribi\u00f3 un folleto titulado\u00a0<i>Un paso adelante, dos pasos atr\u00e1s<\/i>, donde descalificaba a los pobres mencheviques de traidores, y el resto fue historia. La \u00faltima gran religi\u00f3n monote\u00edsta, fundada por Karl Marx \u2013seg\u00fan me lo recuerda Juan Eslava Gal\u00e1n\u2013 se escind\u00eda en el mismo instante de su nacimiento.<\/p>\n<p>Mientras, el caldero estaba hirviendo. Una Rusia lastimada en la guerra por la derrota contra los japoneses, ve\u00eda languidecer a sus escu\u00e1lidos campesinos y a obreros que no pod\u00edan calzar los pies de sus hijos ni techar debidamente sus pobres viviendas. Sus mujeres gastadas por la edad y la vida de carencias en que sobreviv\u00edan junto a sus cr\u00edos. En los palacios, corr\u00eda el champagne franc\u00e9s, hab\u00eda vodka abundante, bien destilado, gran reserva; calefacci\u00f3n, criados que iban y ven\u00edan con sus bandejas repletas de platos exquisitos, las mujeres perfumadas y vestidas conforme las reglas parisienses. Estaba claro, pues. Eran dos bandos, los del capital y los del trabajo. Los poderosos y los proletarios. La injusticia era la norma y la fe en el futuro inexistente. Urg\u00eda una transformaci\u00f3n. Las ideas comunistas resultaban atractivas: el obrero debe ser due\u00f1o de los medios de producci\u00f3n-se debe crear una sociedad sin clases-s\u00f3lo con las armas se podr\u00e1n eliminar las clases y establecer la dictadura del proletariado-la plusval\u00eda debe ser del que trabaja-<i>de cada cual seg\u00fan su capacidad-a cada cual seg\u00fan su necesidad<\/i>. Para Lenin no entraba en el debate su premisa mayor: la insurrecci\u00f3n armada era el \u00fanico camino para establecer el socialismo. Tosco, de silueta baja y fornida, calvicie prematura, ojos rasgados, personalidad sin atractivos, modos bruscos de hablar, de risa sarc\u00e1stica y de rigurosidad excesiva, produc\u00eda sin embargo en las masas lo que Richard Pipes llama \u201cun impacto hipn\u00f3tico\u201d. No daba paso a ninguna disidencia, su criterio era infalible y la marca de su personalidad y de su pensamiento se impon\u00eda sobre toda regla habitual.<\/p>\n<p>La rebeld\u00eda le ven\u00eda de f\u00e1brica. Su hermano mayor, Alexandr, era dirigente pol\u00edtico de corte ecl\u00e9ctico, hab\u00eda le\u00eddo a Marx y a Plej\u00e1nov (a quien Lenin conocer\u00eda a\u00f1os m\u00e1s tarde durante su exilio en Suiza), cre\u00eda en el terrorismo como m\u00e9todo de lucha y se inscribi\u00f3 en una conjura con el prop\u00f3sito de asesinar al zar. Cuando Lenin ten\u00eda diecisiete a\u00f1os de edad y no se interesaba entonces en la pol\u00edtica, Alexandr Uli\u00e1nov fue apresado con una bomba con la que pretend\u00eda cumplir su misi\u00f3n de eliminar al emperador ruso. Fue ejecutado. Desde entonces, comenz\u00f3 a crecer en el muy joven Vlad\u00edmir Ilich Uli\u00e1nov ideas y planes con los que, a\u00f1os m\u00e1s tarde, comandar\u00eda su propia escuadra po\u00edtica. En su intenso trabajo de conformaci\u00f3n de la acci\u00f3n revolucionaria, tendr\u00eda por delante la ayuda alemana: primero, las ideas de su maestro Karl, y luego una secreta financiaci\u00f3n que sal\u00eda de las arcas del gobierno germ\u00e1nico que permiti\u00f3 que el bolchevismo creciera como la espuma y en pocos meses se hiciera con el control de la revoluci\u00f3n. El escrito de la butaca siete del British Museum comenz\u00f3 a dar sus frutos.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"entretitulo\">Libros<\/div>\n<div class=\"insert_headline\">\n<div class=\"insert_title\">El Capital<\/div>\n<div class=\"insert_Image\">\n<div><img decoding=\"async\" class=\" lazyloaded\" title=\"El Capital\" src=\"data:;base64,<svg xmlns='http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg' viewBox='0 0 185 134'\/>\" srcset=\"\/\/estatico1.diariolibre.com\/binrepository\/185&#215;283\/0c0\/185d134\/none\/10904\/SUHN\/image_content_9057336_20171103142147.jpg 185w\" alt=\"El Capital\" width=\"185&#8243; height=\"134&#8243; data-srcset=\"\/\/estatico1.diariolibre.com\/binrepository\/185&#215;283\/0c0\/185d134\/none\/10904\/SUHN\/image_content_9057336_20171103142147.jpg 185w\" \/><\/div>\n<\/div>\n<div class=\"insert_text\">\n<p><b>Karl Marx<\/b>\u00a0(8 vol\u00famenes. Ediciones Akal, 1976. 3,179 p\u00e1gs.)<\/p>\n<p>Versi\u00f3n castellana, traducida directamente del original alem\u00e1n, cotejada con ediciones-base por los institutos de Marxismo-Leninismo de Berl\u00edn y Mosc\u00fa. Uno de los cl\u00e1sicos indiscutibles del pensamiento pol\u00edtico y econ\u00f3mico moderno que a\u00fan mantiene intacta su virtualidad y su profundidad de an\u00e1lisis.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"insert_headline\">\n<div class=\"insert_title\">El capital en el siglo XXI<\/div>\n<div class=\"insert_Image\">\n<div><img decoding=\"async\" class=\" lazyloaded\" title=\"El capital en el siglo XXI\" src=\"data:;base64,<svg xmlns='http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg' viewBox='0 0 185 134'\/>\" srcset=\"\/\/estatico2.diariolibre.com\/binrepository\/185&#215;261\/0c30\/185d134\/none\/10904\/LUKU\/image_content_9057339_20171103142147.jpg 185w\" alt=\"El capital en el siglo XXI\" width=\"185&#8243; height=\"134&#8243; data-srcset=\"\/\/estatico2.diariolibre.com\/binrepository\/185&#215;261\/0c30\/185d134\/none\/10904\/LUKU\/image_content_9057339_20171103142147.jpg 185w\" \/><\/div>\n<\/div>\n<div class=\"insert_text\">\n<p><b>Thomas Piketty\u00a0<\/b>(Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, M\u00e9xico, 2014. 663 p\u00e1gs.)<\/p>\n<p>Detallado an\u00e1lisis de la distribuci\u00f3n del ingreso en el mundo desde el siglo XVIII hasta nuestros d\u00edas. Minucioso recorrido hist\u00f3rico para identificar ciertos patrones en el proceso de acumulaci\u00f3n de la riqueza. El economista franc\u00e9s reintroduce en su pol\u00e9mica obra la preocupaci\u00f3n por las desigualdades sociales.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"insert_headline\">\n<div class=\"insert_title\">Rusia y sus imperios. (1894-2005)<\/div>\n<div class=\"insert_Image\">\n<div><img decoding=\"async\" class=\" lazyloaded\" title=\"Rusia y sus imperios. (1894-2005)\" src=\"data:;base64,<svg xmlns='http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg' viewBox='0 0 185 134'\/>\" srcset=\"\/\/estatico3.diariolibre.com\/binrepository\/186&#215;287\/0c0\/185d134\/none\/10904\/PUHU\/image_content_9057342_20171103142147.jpg 185w\" alt=\"Rusia y sus imperios. (1894-2005)\" width=\"185&#8243; height=\"134&#8243; data-srcset=\"\/\/estatico3.diariolibre.com\/binrepository\/186&#215;287\/0c0\/185d134\/none\/10904\/PUHU\/image_content_9057342_20171103142147.jpg 185w\" \/><\/div>\n<\/div>\n<div class=\"insert_text\">\n<p><b>Jean Meyer\u00a0<\/b>(C\u00edrculo de lectores, 2007. 635 p\u00e1gs.)<\/p>\n<p>A principios del siglo pasado Rusia se despert\u00f3 con el empuje de un gigante dormido. Hizo el tr\u00e1nsito desde una gran esperanza pol\u00edtica y social hacia una progresiva repulsa contra el totalitarismo. Esta es la historia de un gigantesco pa\u00eds que durante el siglo XX se convirti\u00f3 en el mayor imperio de la tierra.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"insert_headline\">\n<div class=\"insert_title\">Lenin. Una biograf\u00eda<\/div>\n<div class=\"insert_Image\">\n<div><img decoding=\"async\" class=\" lazyloaded\" title=\"Lenin. Una biograf\u00eda\" src=\"data:;base64,<svg xmlns='http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg' viewBox='0 0 185 134'\/>\" srcset=\"\/\/estatico1.diariolibre.com\/binrepository\/185&#215;263\/0c0\/185d134\/none\/10904\/HUHL\/image_content_9057345_20171103142148.jpg 185w\" alt=\"Lenin. Una biograf\u00eda\" width=\"185&#8243; height=\"134&#8243; data-srcset=\"\/\/estatico1.diariolibre.com\/binrepository\/185&#215;263\/0c0\/185d134\/none\/10904\/HUHL\/image_content_9057345_20171103142148.jpg 185w\" \/><\/div>\n<\/div>\n<div class=\"insert_text\">\n<p><b>Francisco D\u00edez del Corral\u00a0<\/b>(El Viejo Topo, Espa\u00f1a, 1999. 398 p\u00e1gs.)<\/p>\n<p>Narraci\u00f3n e interpretaci\u00f3n de la vida de Lenin, objeto de un pasado hist\u00f3rico que le modela y explica, y sujeto de un proceso revolucionario que \u00e9l no crea, pero que hace posible y finalmente corona. El hombre, su estructura psicol\u00f3gica, su contexto sociol\u00f3gico, las condiciones hist\u00f3ricas en que se desenvolvi\u00f3 su vida y trayectoria.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"insert_headline\">\n<div class=\"insert_title\">La Europa de Lenin<\/div>\n<div class=\"insert_Image\">\n<div><img decoding=\"async\" class=\" lazyloaded\" title=\"La Europa de Lenin\" src=\"data:;base64,<svg xmlns='http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg' viewBox='0 0 185 134'\/>\" srcset=\"\/\/estatico3.diariolibre.com\/binrepository\/186&#215;330\/0c45\/185d134\/none\/10904\/UUIS\/image_content_9057348_20171103142148.jpg 185w\" alt=\"La Europa de Lenin\" width=\"185&#8243; height=\"134&#8243; data-srcset=\"\/\/estatico3.diariolibre.com\/binrepository\/186&#215;330\/0c45\/185d134\/none\/10904\/UUIS\/image_content_9057348_20171103142148.jpg 185w\" \/><\/div>\n<\/div>\n<div class=\"insert_text\">\n<p><b>Fernando D\u00edaz-Plaja\u00a0<\/b>(Plaza &amp; Jan\u00e9s, 1975. 198 p\u00e1gs.)<\/p>\n<p>Un recorrido por la Europa que cre\u00f3 Lenin, el gran mundo marxista ya hoy extinguido. Un libro que nos ofrece una idea cabal de c\u00f3mo viv\u00eda ese cosmos cerrado, compuesto por la URSS y otros seis pa\u00edses, con un esquema sociopol\u00edtico y cultural muy diferente al de occidente, en lo que fue conocido como el tel\u00f3n de acero.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jos\u00e9 Rafael Lantigua, ex ministro de cultura Rep\u00fablica Dominicana (D. Libre 4-11-17) A\u00a0DIARIO, DURANTE VARIOS MESES,\u00a0Karl Heinrich Marx llega sobre las diez de la ma\u00f1ana, y algunas veces m\u00e1s temprano, al\u00a0British Museum\u00a0y se sienta invariablemente en la butaca marcada con el n\u00famero siete. 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