{"id":20764,"date":"2017-11-24T22:01:52","date_gmt":"2017-11-25T02:01:52","guid":{"rendered":"http:\/\/debateplural.com\/?p=20764"},"modified":"2017-11-26T13:53:40","modified_gmt":"2017-11-26T17:53:40","slug":"enfocando-el-pensamiento-dominicano-xx","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2017\/11\/24\/enfocando-el-pensamiento-dominicano-xx\/","title":{"rendered":"Enfocando el pensamiento dominicano (XX)"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>El Montero: Un An\u00e1lisis Sociol\u00f3gico (I)<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El presente ensayo centra la atenci\u00f3n anal\u00edtica en el valor de la novela El Montero de Pedro Francisco Bon\u00f3 como documento-texto revelador del contexto socio-econ\u00f3mico y cultural de la sociedad dominicana de mediado del siglo XIX. De manera espec\u00edfica, pone como centro anal\u00edtico-expositivo las condiciones sociales de la tipolog\u00eda social caracter\u00edstica del montero, como expresi\u00f3n del campesino pobre dominicano, que es la expresi\u00f3n del precapitalismo producto hist\u00f3rico del abandono y despoblaciones de la isla de Santo Domingo por parte del colonialismo espa\u00f1ol.<\/p>\n<p>Nuestro inter\u00e9s e intenci\u00f3n est\u00e1n marcados por el an\u00e1lisis sociol\u00f3gico del contenido de la obra, dejando a los cr\u00edticos literarios los aspectos estil\u00edsticos, ling\u00fc\u00edsticos y el valor est\u00e9tico de la novela.\u00a0 La lectura que hemos hecho de El Montero pretende ser de car\u00e1cter sociol\u00f3gico, a fin de reconocer la afirmaci\u00f3n del historiador Emilio Rodr\u00edguez Demorizi, quien en su Prefacio a la primera\u00a0 edici\u00f3n dominicana del a\u00f1o 1968 de la novela El Montero, en la Colecci\u00f3n Pensamiento Dominicano, escribi\u00f3 que \u201c\u2026Cuando la obra de Bon\u00f3 se deje de leer como novela, se leer\u00e1 como inapreciable cap\u00edtulo de nuestro folklor, de nuestra sociolog\u00eda\u2026\u201d (Rodr\u00edguez Demorizi, Emilio. Prefacio a la novela El Montero, en Colecci\u00f3n Pensamiento Dominicano, edici\u00f3n Sociedad Dominicana de Bibli\u00f3filos, Santo Domingo , Rep\u00fablica Dominicana, 2010, p\u00e1g. 967).<\/p>\n<p>La novela\u00a0 El Montero es el prime escrito publicado por Pedro Francisco Bon\u00f3 (1828-1906). Fue publicada en Par\u00eds el peri\u00f3dico espa\u00f1ol ilustrado El Correo de Ultramar dirigido por Eugenio Ochoa, seg\u00fan afirman Pedro Mar\u00eda Archambault, Emilio Rodr\u00edguez Demorizi y Vetilio Alfau Duran.<\/p>\n<p>En consecuencia nuestra valoraci\u00f3n de la novela El Montero se orienta a revelar las caracter\u00edsticas sociales del campesino pobre del siglo XIX dominicano a partir de las caracterizaciones del montero como tipo social fundamental y de descripciones de costumbres, tradiciones, usos, valores, creencias, formas de vida social cotidianas: comida, bailes, tipo de vivienda, material de construcci\u00f3n y ajuares. As\u00ed como el funcionamiento\u00a0 de las relaciones sociales al margen de una racionalidad legal-institucional en el sentido de la sociolog\u00eda weberiana.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>Estructura de la novela El Montero<\/em><\/strong><\/p>\n<p>La novela El Montero est\u00e1 estructurada en XII partes, en las cuales el narrador sigue un orden ascendente y din\u00e1mico hasta llegar al desenlace de su historia o mito.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>I<\/strong><\/p>\n<p>Bon\u00f3 hace una minuciosa descripci\u00f3n geogr\u00e1fica y ambiental de la costa del Nordeste, de manera espec\u00edfica, de Matancita, Matanzas-Nagua, espacio natural que sirve de escenario para el desarrollo de la novela. Resalta en la descripci\u00f3n del medio ambiente la riqueza natural de la vegetaci\u00f3n y de animales salvajes: vacas y cerdos o jabal\u00edes, entre otros. Riqueza natural que contrasta con el medio social de pobreza y subsistencia del Montero.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>II<\/strong><\/p>\n<p>Bon\u00f3 hace una descripci\u00f3n minuciosa, propia del observador atento y directo, del boh\u00edo o casa t\u00edpica del campesino pobre del Cibao del siglo XIX dominicano (podemos afirmar del campesino dominicano en general, de esa \u00e9poca hist\u00f3rica).<\/p>\n<p>Se trata de una descripci\u00f3n arqueol\u00f3gica-antropol\u00f3gica de los materiales de construcci\u00f3n del Boh\u00edo y de la herramienta: el machete, con los cuales\u00a0 el montero construye su propia vivienda.<\/p>\n<p>\u201cLos materiales empleados com\u00fanmente en la construcci\u00f3n de los Boh\u00edos son: horcones que soportan en sus ganchos la poca trabaz\u00f3n de las m\u00e1quinas, las soleras est\u00e1n adheridas a la viga y a las varas por delgados bejucos, las paredes las forman tablas de palmas arrimadas unas a otras y amarradas\u2026\u201d ( Bon\u00f3, Redro Francisco, 2000, El Montero. Epistolario. Biblioteca Cl\u00e1sicos Dominicanos. Ediciones de la Fundaci\u00f3n Corripio, INC, Santo Domingo, Rep\u00fablica Dominicana, p\u00e1g. 51)<\/p>\n<p>Los ajuares del boh\u00edo los describe Bon\u00f3 diciendo que \u201ccompon\u00edase el ajuar de \u00e9sta: de cuatro o cinco rollo de seiba que serv\u00edan de sillas en competencia con una barbacoa, mueble formado por cuatro estacas clavados en el suelo, soportando dos cortas palos atravesados, sobre los que descansaban cinco tablas de palmas barnizadas por el continuo frote de los cuerpos. En un rinc\u00f3n cuatro calabazas llenas de agua, encima de las cuales descollaba una pir\u00e1mide de j\u00edcaras, compitiendo en blancura con la porcelana, y que colgados por los extremos a las espinas por dos trozos de limoneros colocados en cruz,\u00a0<u>denotaban el aseo del ama de casa<\/u>\u2026. (subrayado m\u00edo, JFV) En las soleras estaban fijas varias quijadas de jabal\u00edes en cuyos retorcidos colmillos descansaban macutos, cinchas y j\u00e1quimas, en fin, dos bateas y una mesa coja, pero muy limpia, completaban el resto de los mueble. (Idem, p\u00e1g. 51)<\/p>\n<p>En esta parte, tambi\u00e9n aparecen el Sancocho, como comida t\u00edpica del montero y el aguardiente de ca\u00f1a.<\/p>\n<p>Se inicia el celo de Juan (hombre maduro de 40 a\u00f1os) por el enamoramiento de Manuel (joven montero de 20 a\u00f1os) y Mar\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>III<\/strong><\/p>\n<p>Bon\u00f3 presenta una descripci\u00f3n de la joven Mar\u00eda, hija de Tom\u00e1s, criador y due\u00f1o de rancho en Matancita, quien en la estructura social campesina representa un tipo social de mayor jerarqu\u00eda que la del montero. Asimismo, en esta parte el autor describe el ritual amoroso entre monteros (antropolog\u00eda y sociolog\u00eda de las relaciones amorosas entre campesinos monteros).<\/p>\n<p>\u201cEntre criadores y monteros, los j\u00f3venes se declaran el amor, primero con los ojos, como en todas partes, luego el hombre apoya fuertemente un pie sobre el de la mujer, y esto equivale a una declaraci\u00f3n circunstanciada y formal; si no la mujer retira el pie y queda seria, reh\u00fasa; si lo deja y sonr\u00ede, admite; en este \u00faltimo caso se agrega \u2013Quieres casarte conmigo-, y si una necia risa acompa\u00f1ada de un bofet\u00f3n le responde, trueca anillo de oro o plata con ella y quedan asentadas las relaciones amorosas, pas\u00e1ndose a dar los pasos al matrimonio necesario\u201d (Idem, p\u00e1g. 58-59)<\/p>\n<p>Aqu\u00ed tambi\u00e9n Bon\u00f3 describe la fiesta campesina o fandango y el baile, sarambo o guarapo, as\u00ed como el compromiso entre los j\u00f3venes enamorados (Manuel y Mar\u00eda).<\/p>\n<p>\u201c\u00bfY qu\u00e9 es el fandango?\u201d \u2013se pregunta Bon\u00f3- y \u00e9l mismo se contesta \u201c\u00a1oh! que no se vaya a interpretar por el fandango andaluz o de otro pueblo u otra raza que no sea la de los monteros. El fandango no es una danza especial; el fandango son mil danzas diferentes, es un baile en cuya composici\u00f3n entra: un local entre claro y entre oscuro, dos cuatros, dos g\u00fciras, dos cantores, un triple, mucha bulla, y cuando raya el lujo una tambora.\u201d (Idem, p\u00e1g. 59)<\/p>\n<p>En este ambiente festivo del fandango, describe Bon\u00f3 el baile del sarambo o guarapo; as\u00ed como las \u00a0improvisaciones o cantar en desaf\u00edo haciendo uso de las coplas.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>IV<\/strong><\/p>\n<p>Comprende la cacer\u00eda de los monteros Juan y Manuel, emprendida a orilla del Nagua; narra el pleito entre Juan y Manuel y la actitud de Manzanilla (perro de Manuel), el cual se conduce al boh\u00edo y despierta el presentimiento de Mar\u00eda en relaci\u00f3n a las condiciones de Manuel luego de ser herido de muerte por Juan.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>V<\/strong><\/p>\n<p>Narra c\u00f3mo Manzanilla conduce a Tom\u00e1s y a Mar\u00eda al rescate de Manuel.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><b>VI<\/b><\/p>\n<p>Tom\u00e1s busca a Feliciano, montero padrino de Manuel, para el rescate de \u00e9ste.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>VII<\/strong><\/p>\n<p>Se describe la comitiva del casamiento y la pavoneada en recua de caballos, que conduce a los monteros al pueblo para realizar la boda.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>VIII<\/strong><\/p>\n<p>Presenta la descripci\u00f3n de la comida y el fandango para celebrar el casamiento entre Mar\u00eda y Manuel. Es notaria la cooperaci\u00f3n entre las mujeres monteras en la preparaci\u00f3n de la comida; as\u00ed como el proceso de asado de puercos y jabal\u00edes.<\/p>\n<p>En medio del fandango y del baile, sarambo o guarapo, se produce la pelea entre Juan y Tom\u00e1s; llega la desgracia con la muerte del criador y jefe de familia, Tom\u00e1s, padre de la novia Mar\u00eda.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed Bon\u00f3 atribuye como causa de los pleitos y asesinatos a \u201cLa tradici\u00f3n, el aguardiente y el tener siempre un sable a su lado.\u201d (Idem, p\u00e1g. 85)<\/p>\n<p>Afirma Bon\u00f3 \u201cLa tradici\u00f3n es la espuela que anima al joven a empe\u00f1ar una pelea general por cualquier ni\u00f1ada.\u201d (Idem, p\u00e1g. 85)<\/p>\n<p>Bon\u00f3 hace una analog\u00eda o comparaci\u00f3n entre la tradici\u00f3n \u201ccivilizada\u201d de Europa con la realidad social del montero; ya que en el caso de Europa, seg\u00fan \u00e9l,\u00a0 \u201cla tradici\u00f3n ha dulcificado la costumbre en el hombre europeo\u2026\u201d (Idem, p\u00e1g. 85)<\/p>\n<p>Contrario al pa\u00eds de Bon\u00f3, en el cual la tendencia de las costumbre, a su juicio, est\u00e1 orientada por el alambique, el fandango, el aguardiente y las consecuentes peleas que conducen a la muerte y a la delincuencia. De manera que frente a un medio social dominado por el ambiente natural, la tradici\u00f3n y el aguardiente: \u201ctradici\u00f3n que ha degenerado en costumbre\u201d, Bon\u00f3 presenta la estructura institucional del orden en Francia como el modelo para civilizar el pa\u00eds del XIX.<\/p>\n<p>Considera que la costumbre es lo que hace el dominicano superior en el sable cuando hace uso de \u00e9l en la guerra.<\/p>\n<p>\u201c..pero \u00bfqu\u00e9 es lo que hace al dominicano tan superior en el sable cuando hace uso de \u00e9l en la guerra? La misma costumbre\u2026\u201d (Idem, p\u00e1g. 87)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Montero: Un An\u00e1lisis Sociol\u00f3gico (I) &nbsp; El presente ensayo centra la atenci\u00f3n anal\u00edtica en el valor de la novela El Montero de Pedro Francisco Bon\u00f3 como documento-texto revelador del contexto socio-econ\u00f3mico y cultural de la sociedad dominicana de mediado del siglo XIX. 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