{"id":20801,"date":"2017-11-27T13:58:57","date_gmt":"2017-11-27T17:58:57","guid":{"rendered":"http:\/\/debateplural.com\/?p=20801"},"modified":"2017-11-27T13:58:57","modified_gmt":"2017-11-27T17:58:57","slug":"el-hombre-que-murio-el-25-de-noviembre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2017\/11\/27\/el-hombre-que-murio-el-25-de-noviembre\/","title":{"rendered":"El hombre que muri\u00f3 el 25 de noviembre"},"content":{"rendered":"<div class=\"text\">\n<p>Despunta la ma\u00f1ana del s\u00e1bado 26 de noviembre de 1960. Delisa Gonz\u00e1lez sale de su casa. No hab\u00eda dormido en toda la noche, caminando de un lado a otro con el rosario en sus manos, rezando. A los pocos pasos de iniciar su camino un familiar se le acerca. \u201cDelisa, devu\u00e9lvete. Rufino y las muchachas tuvieron un accidente. Vamos, que no hay vida, vamos a arreglar la casa\u201d.<\/p>\n<p>La angustia guardada durante horas se convirti\u00f3 en gritos y llanto. As\u00ed, apura los pasos a su destino, la casa de Mercedes Reyes (do\u00f1a Chea), madre de \u201clas muchachas\u201d: Minerva, Patria y Mar\u00eda Teresa, que quedaba a pocos metros de su hogar, en Ojo de Agua, Salcedo (en el norte de Rep\u00fablica Dominicana, hoy provincia Hermanas Mirabal). Ve a poca distancia a B\u00e9lgica Adela Mirabal, mejor conocida como Ded\u00e9, hija de do\u00f1a Chea y hermana de las que iban en un jeep junto a su marido.<\/p>\n<p>\u201c\u00a1Miren a Delisa como est\u00e1, tambi\u00e9n mat\u00f3 a su marido, lo mat\u00f3!\u201d, grita Ded\u00e9, de acuerdo a su propio testimonio recogido en sus memorias \u201cVivas en su jard\u00edn\u201d.<\/p>\n<p>Minerva ten\u00eda 34 a\u00f1os y dos hijos. Patria, 36 y tres hijos. Mar\u00eda Teresa, 25 y una hija. Rufino de la Cruz ten\u00eda 37 a\u00f1os, los hab\u00eda cumplido nueve d\u00edas antes, el 16 de noviembre. Ten\u00eda una hija de 10 a\u00f1os, Miledys, fue agricultor y chofer. El d\u00eda antes hab\u00eda decidido, contra todas las advertencias, acompa\u00f1ar a las hermanas amenazadas por la sombra del dictador Rafael Leonidas Trujillo, a visitar a sus esposos presos en Puerto Plata.<\/p>\n<p>Y muri\u00f3 con ellas.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"bx-wrapper\">\n<div class=\"bx-viewport\">\n<div class=\"text\">\n<p><b>Rufino, decisi\u00f3n y compromiso<\/b><\/p>\n<p>&#8211; \u201cEspera la comida\u201d<\/p>\n<p>&#8211; \u201cNo, me voy. No quiero llegar tarde a buscar a las muchachas, que las muchachas me esperan\u201d.<\/p>\n<p>Es la \u00faltima conversaci\u00f3n que recuerda Miledys de la Cruz Gonz\u00e1lez que sostuvieron sus padres, la ma\u00f1ana de ese viernes, 25 de noviembre de 1960.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n tiene en su memoria, como las referencias de ese d\u00eda que su madre le comparti\u00f3 despu\u00e9s, las consejos que recibi\u00f3 su padre, quien asegura hab\u00eda acompa\u00f1ado a las hermanas en otro viaje a la fortaleza San Felipe de Puerto Plata, donde guardaban prisi\u00f3n Manuel (Manolo) Aurelio Tav\u00e1rez Justo, esposo de Minerva, y Jos\u00e9 Ram\u00f3n Leandro Guzm\u00e1n, esposo de Mar\u00eda Teresa, quienes hab\u00edan sido trasladados all\u00ed el 9 de noviembre de ese a\u00f1o desde la c\u00e1rcel de Salcedo (hoy en la provincia Hermanas Mirabal). Antes hab\u00edan estado en la c\u00e1rcel de La Victoria en Santo Domingo \u2013de acuerdo al testimonio de Guzm\u00e1n durante el juicio a los asesinos de las hermanas Mirabal y De la Cruz, recogido en el libro \u201cEl juicio a los asesinos de las hermanas Mirabal\u201d, editado por el historiador Franklin Franco.<\/p>\n<p>Ambos hombres, y de manera intermitente sus esposas y su concu\u00f1ado Pedro Gonz\u00e1lez, esposo de Patria, como decenas de dirigentes del reci\u00e9n formado movimiento 14 de Junio \u2013fundado en enero de 1960 en honor a la expedici\u00f3n contra Trujillo del 14 de junio de 1959, cuyos principales l\u00edderes eran Minerva y Manolo, con la misi\u00f3n de luchar contra la tiran\u00eda- hab\u00edan estado presos en las diversas c\u00e1rceles y centros de torturas de la dictadura desde enero de ese a\u00f1o.<\/p>\n<p>\u201cMis familiares, mi abuela, se lo advirtieron. Los choferes, sus compa\u00f1eros, todos los colegas de \u00e9l, le dec\u00edan que no fueran. Pero se decidi\u00f3 a ir porque dec\u00eda que \u2018yo no puedo decirle que no a las muchachas, ya les dije que s\u00ed\u2019. Muy responsable, porque mi pap\u00e1 era de una sola palabra. Y muy valiente, porque arriesgarse en esa situaci\u00f3n no era f\u00e1cil, pero \u00e9l no le temi\u00f3 a eso. No le temi\u00f3\u201d, expresa Miledys.<\/p>\n<p>Y los temores eran reales. Por varias v\u00edas se le advirti\u00f3 a Minerva las intenciones del dictador de matarlas. \u201cEra un secreto a voces\u201d, afirma Rafael (Fafa) Taveras, quien perteneci\u00f3 al movimiento entonces clandestino y recuerda que fue famoso el episodio en el que en una actividad en el municipio de Villa Tapia, en Salcedo, Trujillo habr\u00eda dicho: \u201cYo s\u00f3lo tengo dos problemas que son los curas y las Mirabal\u201d.<\/p>\n<p>Pero Minerva desoy\u00f3 todas las alarmas.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"text\">\n<p><b>\u00bfEra del 14 de Junio?<\/b><\/p>\n<p>\u00bfTen\u00eda Rufino una raz\u00f3n m\u00e1s all\u00e1 de la empat\u00eda con sus vecinas para serviles de ch\u00f3fer ese aciago 25 de noviembre?<\/p>\n<p>&#8211; \u201cRufino, ten mucho cuidado, porque hay mucho peligro. Ustedes son del 14 de Junio, est\u00e1n en ese movimiento, est\u00e1n contra Trujillo, corren mucho peligro\u201d.<\/p>\n<p>&#8211; \u201cNo, a nosotros no nos va a pasar nada\u201d.<\/p>\n<p>Miledys asegura que este fue un di\u00e1logo que tuvieron sus padres.<\/p>\n<p>&#8211; \u00bfEs de su conocimiento que su padre ten\u00eda esas inclinaciones pol\u00edticas?<\/p>\n<p>&#8211; S\u00ed. Porque o\u00ed a mi mam\u00e1 decir que \u00e9l estaba muy ligado al 14 de Junio, lo que pasa es que en ese tiempo era muy callado. Era antitrujillista totalmente.<\/p>\n<p>En el libro \u201cVida y hero\u00edsmo del m\u00e1rtir dominicano Rufino de la Cruz. 50 a\u00f1os despu\u00e9s\u201d, escrito por Luis Fausto Disla, se asegura que perteneci\u00f3 a una c\u00e9lula del movimiento 14 de Junio que le encomend\u00f3 acompa\u00f1ar a Minerva y a sus hermanas en sus viajes a Puerto Plata. \u201cExcelente conductor que serv\u00eda de compa\u00f1\u00eda y a la vez de custodia y protector\u201d, se rese\u00f1a.<\/p>\n<p>Fafa Taveras no tiene confirmaci\u00f3n de este papel de Rufino de la Cruz, pero resalta que \u201clo importante fue su valor al aceptar hacer ese viaje con las Mirabal a pesar de los riesgos\u201d.<\/p>\n<p>En el libro de Luis Fausto Disla se afirma que luego de su servicio militar obligatorio, De la Cruz rechaz\u00f3 la oferta ser miembro del Ej\u00e9rcito Nacional porque no quer\u00eda formar parte de las filas militares bajo las ordenes del dictador.<\/p>\n<p>De acuerdo a Ded\u00e9 Mirabal en sus memorias, el primer viaje de las hermanas Mirabal a Puerto Plata a ver a sus esposos se produjo el 8 de noviembre, junto a Josefa (Fefita) Justo, madre de Manolo, pero no detalla qui\u00e9n fue el ch\u00f3fer que las acompa\u00f1\u00f3. En esa ocasi\u00f3n les negaron verlos. El segundo viaje a la fortaleza San Felipe, que fue el 18 de noviembre, se trasladaron \u201c&#8230; en un carro fletado, manejado por Joaqu\u00edn Bal\u00f3; las acompa\u00f1aba do\u00f1a Nena de Guzm\u00e1n (Ana Rodr\u00edguez), mam\u00e1 de Leandro, do\u00f1a Fefita y Jacqueline, la ni\u00f1a de Mar\u00eda Teresa\u201d. En esa ocasi\u00f3n pudieron ver a sus esposos.<\/p>\n<p>William Galv\u00e1n, autor de \u201cMinerva Mirabal. Historia de una Hero\u00edna\u201d, rese\u00f1a en su texto que \u201cdurante el primer viaje que hicieron Minerva, Mar\u00eda Teresa y Do\u00f1a Fefita, fueron acompa\u00f1adas por el chofer Rufino de la Cruz Disla, aprovecharon para resolver problemas de abastecimiento alimenticio de los presos\u201d. Galv\u00e1n no espec\u00edfica la fecha de ese viaje, pero si fue el primero ser\u00eda el registrado el 8 de noviembre.<\/p>\n<p>En ese libro de Galv\u00e1n se afirma que hubo otra visita, el 22 de noviembre, pero no se ofrecen detalles de esta traves\u00eda anterior a la \u00faltima de sus vidas.<\/p>\n<p><b>El 25 de noviembre<\/b><\/p>\n<p>&#8211; \u201cRufino, nosotras tenemos que volver a ver a nuestros esposo hoy, pero por falta de chofer vamos a tener que dejar el viaje. \u00bfT\u00fa te atrever\u00edas a ir con nosotras\u201d<\/p>\n<p>Esta cita es atribuida a Minerva Mirabal en el libro que narra su biograf\u00eda, de William Galv\u00e1n. De la Cruz no se neg\u00f3 a la petici\u00f3n. En ese mismo texto se agrega que el ocasional chofer de las Mirabal \u201cera de los moradores de aquellos poblados que hab\u00edan demostrado su simpat\u00eda por la causa antitrujillista, defendida por los implicados en la agrupaci\u00f3n pol\u00edtica 14 de Junio\u201d.<\/p>\n<p>Contin\u00faa Galv\u00e1n, \u201cRufino no era un simple ch\u00f3fer que ocasionalmente prestaba su servicio a Minerva. No hab\u00eda sido empleado de los Mirabal, ni tampoco estaba unido a ellos con un v\u00ednculo sangu\u00edneo alguno; simplemente era un admirador desinteresado de las muchachas, as\u00ed como de su causa pol\u00edtica. Cuando Minerva le propuso que volviera con ellas, le explic\u00f3 las dificultades que hab\u00edan tenido con ese viaje, precisamente porque otras personas se hab\u00edan negado a servir de ch\u00f3fer. De modo que Rufino fue advertido, previa y claramente, de estas particularidades del viaje; al aceptar hacerlo su gesto fue indiscutiblemente abnegado, heroico y valioso\u201d.<\/p>\n<p>La ma\u00f1ana de ese viernes, las tres hermanas y Rufino se dirigieron a Puerto Plata en un jeep propiedad de Ren\u00e9 Bournigal. Ya en el pueblo, alrededor de las 11:00 de la ma\u00f1ana, las Mirabal se preparan para ver a sus esposos en casa de Jos\u00e9 Eugenio (Chujo) Pimentel, cercano a la familia de Manolo Tav\u00e1rez. En las primeras horas de la tarde Minerva, Mar\u00eda Teresa y Patria ven a Manolo y a Leandro en la fortaleza. Los hombres, de acuerdo a los testimonios de ambos recogidos en distintos libros y material video gr\u00e1fico, le expresan los temores por su seguridad. Le piden que no viajen m\u00e1s, que se queden a vivir en Puerto Plata. A su salida de la visita, las hermanas hacen diligencias para buscar una casa de alquiler y evitar el viaje a trav\u00e9s de la antigua carretera de Santiago, hoy carretera tur\u00edstica Gregorio Luper\u00f3n, que atravesaba escarpadas y largos tramos solitarios.<\/p>\n<p>De regreso, entre las 4:30 y las 5:00 de la tarde seg\u00fan testimonios de un ch\u00f3fer y su ayudante \u2013en el juicio contra los asesinos de las hermanas Mirabal y Rufino en 1962- que se trasladaban en un cami\u00f3n de la Caja del Seguro y que transitaban a poca distancia del jeep que manejaba Rufino, un Austin, color azul y blanco, interrumpi\u00f3 el paso cerca del puente Marapic\u00e1, a unos tres kilometros de la ciudad de Puerto Plata. En el veh\u00edculo estaban Ciriaco de la Rosa Luciano, Manuel Alfonso Cruz Valerio, Emilio Estrada Malleta, Ram\u00f3n Emilio Rojas Lora y Nestor Antonio P\u00e9rez Terrero. Todos agentes del temido Servico de Inteligencia Militar (SIM).<\/p>\n<p>\u201cSe tir\u00f3 una de las muchachas por detr\u00e1s (Patria, seg\u00fan Ded\u00e9 por la descripci\u00f3n que se dio de la ropa que llevaba puesta), uno de los peones cogi\u00f3 un palo y se la llev\u00f3; ella me dijo; son del servicio de inteligencia, nos van a matar, va de espalda la se\u00f1ora y dije: avisen a las Mirabal, que nos van a matar, las arrastraron y las metieron por la puerta trasera del carro, con De la Rosa se qued\u00f3 otro y era el chofer del jeep, le dije al pe\u00f3n, t\u00f3male la placa al jeep que me da mala espina, nos pas\u00f3 De la Rosa y me dijo que siguiera\u201d, narr\u00f3 Silvio Nu\u00f1ez Soto, chofer del cami\u00f3n del Seguro Social que iba a poca distancia del jeep.<\/p>\n<p>El bi\u00f3grafo de Minerva Mirabal, William Galv\u00e1n, apunta en su libro: \u201cMinutos despu\u00e9s se desviaron por una carreterita que conduce a La Cumbre de Guazumal, jurisdicci\u00f3n de Tamboril (provincia de Santiago). Entre ca\u00f1as y monta\u00f1as detuvieron el macabro recorrido con las presas amordazadas&#8230;\u201d.<\/p>\n<p>Un testimonio de Ciriaco de la Rosa, uno de los ejecutores del crimen y que es rese\u00f1ado en este texto y otras referencias bibliogr\u00e1ficas, aunque no est\u00e1 recogido en el libro editado por el historiador Franklin Franco para la Comisi\u00f3n de Efem\u00e9rides Patrias sobre el juicio a los asesinos de las Mirabal y Rufino de la Cruz, detalla lo siguiente:<\/p>\n<p>\u201cLas condujimos al sitio cerca del abismo, donde orden\u00e9 a Rojas Lora que cogiera palos y se llevara a una de las muchachas. Cumpli\u00f3 a orden en el acto y se llev\u00f3 a una de ellas, las de las trenzas largas (Mar\u00eda Teresa). Alfonso Cruz Valerio eligi\u00f3 a la m\u00e1s alta (Minerva), yo eleg\u00ed a la m\u00e1s bajita y gordita (Patria) y Malleta al ch\u00f3fer (Rufino). Orden\u00e9 a cada uno que se internaran en un ca\u00f1averal a orillas de la carretera, separadas todas para que las v\u00edctimas no presenciaran la ejecuci\u00f3n de cada una de ellas. Orden\u00e9 a P\u00e9rez Terrero que permaneciera en la carretera a ver si se acercaba alg\u00fan veh\u00edculo o alguien que pudiera enterarse del caso\u201d.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el jornalero Pascual de Jes\u00fas Espinal, quien testific\u00f3 en el juicio al grupo comandado por De la Rosa y que asegur\u00f3 haber observado parte de ese momento escondido entre la maleza, las hermanas y Rufino tambi\u00e9n fueron apu\u00f1alados.<\/p>\n<p>Los cad\u00e1veres fueron trasladados en los dos veh\u00edculos. En un punto se detuvieron y los montaron todos en el jeep. \u201c&#8230;a tres kil\u00f3metros del cruce donde se bifurcan las carreteras que unen a Puerto Plata con Santiago y Tamboril, en un enorme precipicio de varios cientos de metros de profundidad fueron lanzados\u201d, rese\u00f1a Galv\u00e1n en su libro \u201cMinerva Mirabal. Historia de una Hero\u00edna\u201d.<\/p>\n<p>Entre esa noche y la madrugada del 26 de noviembre, fueron rescatados los cuerpos. Trasladados al hospital de Santiago. All\u00ed fue Ded\u00e9 Mirabal a buscarlos y los llev\u00f3 de vuelta a Ojo de Agua.<\/p>\n<p>Miledys de la Cruz Gonz\u00e1lez recuerda. \u201cDo\u00f1a Chea le dijo a mi mam\u00e1 de velarlos juntos, pero mi mam\u00e1 le dijo \u2018do\u00f1a Chea yo le agradezco\u2019, cuando fue a buscar el cad\u00e1ver donde do\u00f1a Chea, porque estaban junto los cuatro&#8230;\u201d. Miledys hace una pausa. \u201cEso a ti te da una cosa&#8230; son cosas inolvidables\u201d. Contin\u00faa narrando. \u201cPero le dijo \u2018\u00a1Ay, do\u00f1a Chea, yo lo quiero verla en mi casa, se lo agradezco!\u2019. Siempre recuerdo eso que mam\u00e1 le dec\u00eda \u2018Chea, le agradezco que quer\u00eda velarlos juntos\u2019. As\u00ed como se fueron juntos y murieron juntos, as\u00ed ella quer\u00eda que mam\u00e1 velar\u00e1 a mi pap\u00e1, junto con las muchachas en su casa, pero mam\u00e1 dijo \u2018no, \u00e9l tiene su casa, yo lo quiero velar en su casa\u2019 y as\u00ed fue\u201d.<\/p>\n<p>En otra pausa, luego de preguntarle c\u00f3mo fue el velorio de su pap\u00e1, Miledys describe la \u00faltima imagen que tiene de su pap\u00e1. Cuenta que su mam\u00e1, Delisa, le pidi\u00f3 que se despidiera de \u00e9l, de su cad\u00e1ver. \u201cLe di un beso en el cara\u201d.<\/p>\n<p>Rufino fue sepultado en el cementerio municipal de Tenares.<\/p>\n<div class=\"text\">\n<p><b>Una vida dura<\/b><\/p>\n<p>La vida para Miledys y su madre fue dura luego de la muerte de su padre, Rufino de la Cruz. \u201cEl pan era mi pap\u00e1 que lo buscaba para nosotras y entonces esa muerte de mi pap\u00e1 pasamos unos tiempos muy dif\u00edciles\u201d.<\/p>\n<p>El 8 de noviembre de 1963, por medio del decreto 199-63, el gobierno del Triunvirato \u2013que presidi\u00f3 el Estado luego del golpe contra Juan Bosch, le otorg\u00f3 una pensi\u00f3n de 75 pesos a la viuda de Rufino. La se\u00f1ora Gonz\u00e1lez recibi\u00f3 la ayuda hasta el momento de su muerte en 1969, aquejada de achaques que su hija asegura padeci\u00f3 desde la muerte de su padre. Miledys ten\u00eda 18 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Tuvo el sost\u00e9n de su abuela, Margarita Disla, y de sus t\u00edos. Tambi\u00e9n resalta el apoyo de do\u00f1a Chea, madre de las hermanas Mirabal. \u201cMe dec\u00eda \u2018ven siempre\u2019, ella quer\u00eda tener ese acercamiento conmigo, siempre me daba algo en efectivo y yo se lo agradec\u00eda, porque uno pobremente, uno solo ten\u00eda los brazos y do\u00f1a Chea fue muy humanitaria conmigo y espero que Dios se lo haya recompensado\u201d.<\/p>\n<p>Miledys no tiene detalles del juicio seguido a los asesinos de su padre y las Mirabal. El 24 de noviembre de 1962, un d\u00eda antes de cumplirse el segundo aniversario del crimen, Emilio Estada Malleta (cubano), a quien se se\u00f1ala como el asesino directo de Rufino, fue condenado a junto a los dem\u00e1s involucrados. Recibi\u00f3 30 a\u00f1os de prisi\u00f3n, pero en 1965 se \u201cfug\u00f3\u201d junto a los dem\u00e1s con ayuda de militares.<\/p>\n<p>El escritor y poeta Tony Raful, en su libro \u201cMovimiento 14 de Junio: Historia y Documentos\u201d, indica que Estrada Malleta muri\u00f3 en Hait\u00ed, en 1967, junto a Johnny Abbes Garc\u00eda, quien dirigi\u00f3 el SIM, al comprobarse que participaban en un complot para asesinar al dictador Fran\u00e7ois Duvalier.<\/p>\n<p>A\u00f1os despu\u00e9s de la muerte de su madre, Miledys se cas\u00f3 con Francisco Ram\u00f3n Cruz. Tuvo tres hijos: Maireni, Rufino y Franchesca. Trabaj\u00f3 como secretaria en el distrito escolar de la zona. Enviud\u00f3 cuando sus hijos eran ya j\u00f3venes. Con pocos recursos, la casa de su padre, donde reside, se ca\u00eda a pedazos. En 2010 el empresario Jos\u00e9 Dor\u00edn Cabrera repar\u00f3 la infraestructura de madera. Ahora es una acogedora casa de vivos colores, donde en su interior se observan las fotos familiares, y entre ellas tres peque\u00f1as placas entregadas a Miledys en honor a su padre.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"text\">\n<p><b>\u00bfOlvidado?<\/b><\/p>\n<p>Miledys recuerda a su padre como \u201cun pap\u00e1 \u00fanico, muy trabajador\u201d. Suspira con satisfacci\u00f3n al referirse a la valent\u00eda y compromiso que le cost\u00f3 la vida como a otros muchos durante la dictadura de 31 a\u00f1os de Trujillo. Pero considera a su padre un olvidado en las referencias hist\u00f3ricas del 25 de noviembre.<\/p>\n<p>\u201cClaro, muchas personas lo recuerdan, en muchos sitios lo recuerdan, pero no con la menci\u00f3n como, como te digo, como que est\u00e9 vivo como est\u00e1n las hermanas Mirabal. Porque siempre he dicho que como hubo espacio para las hermanas Mirabal tambi\u00e9n hay espacio para Rufino de la Cruz, y s\u00ed, y siempre lo he dicho que \u00e9l est\u00e1 en el olvido\u201d. Y agrega, \u201csiempre he dicho que a mi pap\u00e1 lo tienen aparte, pero me siento orgullosa, porque mi pap\u00e1 fue muy valiente, se arriesg\u00f3 y acompa\u00f1\u00f3 a las hermanas Mirabal que era un peligro grand\u00edsimo y \u00e9l no le temi\u00f3 a nada de eso. Ah\u00ed es que hay que enfocarse, en la valent\u00eda de Rufino de la Cruz\u201d.<\/p>\n<p>A pocos metros, en el Museo de las Hermanas Mirabal, la que era la casa de do\u00f1a Chea, y luego de un recorrido por la exposici\u00f3n de fotograf\u00edas, cuadros, t\u00edtulos, vestidos y muebles que recuerdan a Minerva, Patria y Mar\u00eda Teresa hay una ausencia evidente.<\/p>\n<p>&#8211; Acabamos de recorrer la exposici\u00f3n, pero no vimos nada de Rufino de la Cruz.<\/p>\n<p>&#8211; Las cosas de Rufino est\u00e1n en restauraci\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8211; Pero estaban antes&#8230;<\/p>\n<p>&#8211; S\u00ed, hab\u00eda una gorra de \u00e9l, una cajetilla de cigarrillos, un destornillador&#8230; pero est\u00e1n en esa habitaci\u00f3n, en lo que era el cuarto de servicios de la casa.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Despunta la ma\u00f1ana del s\u00e1bado 26 de noviembre de 1960. Delisa Gonz\u00e1lez sale de su casa. No hab\u00eda dormido en toda la noche, caminando de un lado a otro con el rosario en sus manos, rezando. A los pocos pasos de iniciar su camino un familiar se le acerca. \u201cDelisa, devu\u00e9lvete. Rufino y las muchachas [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":20802,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5,17],"tags":[],"class_list":["post-20801","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-nacionales","category-sociedad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20801"}],"collection":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20801"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20801\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":20803,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20801\/revisions\/20803"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media\/20802"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20801"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20801"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20801"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}