{"id":21972,"date":"2018-01-15T12:26:54","date_gmt":"2018-01-15T16:26:54","guid":{"rendered":"http:\/\/debateplural.com\/?p=21972"},"modified":"2018-01-19T15:38:28","modified_gmt":"2018-01-19T19:38:28","slug":"eugenio-maria-de-hostos-y-la-sociedad-dominicana-del-siglo-xix-y-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2018\/01\/15\/eugenio-maria-de-hostos-y-la-sociedad-dominicana-del-siglo-xix-y-3\/","title":{"rendered":"Enfocando el pensamiento dominicano (XXVII)"},"content":{"rendered":"<h3 style=\"text-align: center;\">Eugenio Mar\u00eda de Hostos y la sociedad dominicana del siglo XIX (y 3)<\/h3>\n<p>El pr\u00f3cer dominico-puertorrique\u00f1o refiere que aunque no era frecuente, algunas veces llegaban al pa\u00eds, procedente de Cuba o de Puerto Rico algunas compa\u00f1\u00edas de comedia, drama o zarzuela, en las ciudades litorales como Santo Domingo, Puerto Plata, Monte Cristi y m\u00e1s a lo interno, como era el caso de Santiago de los Caballeros, lo que permit\u00eda que personas de los sectores privilegiados asistieran a este tipo de funci\u00f3n. En tanto, que en m\u00faltiples ocasiones se improvisaban teatros en algunos almacenes desalquilados o en algunos templos desiertos, convirti\u00e9ndolos en templos de las Musas, lo que era aprovechado por el dominicano, como una excusa para reunirse y disfrutar de un sano esparcimiento.<\/p>\n<p>Ahora bien, dos tipos de diversiones populares, que denomina \u201c<em>por excelencia nacionales<\/em>\u201d, eran el \u201c<strong><em>Fandango<\/em><\/strong>\u201d, del que se deriv\u00f3 el \u201c<em>Perico Ripiao<\/em>\u201d o \u201cM<em>erengue T\u00edpico<\/em>\u201d y \u201c<strong><em>las galleras<\/em><\/strong>\u201d, las cuales Eugenio Mar\u00eda de Hostos critic\u00f3 muy acremente.<\/p>\n<p>La descripci\u00f3n que Hostos hace del \u201c<strong><em>Fandango<\/em><\/strong>\u201d es la siguiente: \u201c<em>El fandango es un baile en el que se han mezclado del modo m\u00e1s extravagante el antiguo baile espa\u00f1ol que le da el nombre, y el tamborileo de los negros africanos, que en otras Antillas llaman el baile de bomba. Los instrumentos m\u00fasicos son tambi\u00e9n el concierto y maridaje de un instrumento de la civilizaci\u00f3n, el acorde\u00f3n, y de un instrumento del salvajismo, la bomba o tambor de un solo parche (atabal). Este instrumento, que representa el principal papel es un barril, cubierto en una de sus bocas por una panza curtida de ternero. El que lo maneja tiende horizontalmente el barril, se sienta a horcajadas sobre \u00e9l, en direcci\u00f3n al parche, y con ambas manos sobre \u00e9ste, produciendo un ruido, no sin armon\u00eda cuando lo oye a distancia el que de noche camina por los bosques. El acorde\u00f3n secunda al tambor, y completa el concierto la voz del tamborero, coreada en ciertos pasajes por el un\u00edsono de los concurrentes, e interrumpido con frecuencia por gritos, aclamaciones y verdaderos alaridos, que conmueven la soledad de los bosques y los suburbios de las poblaciones, porque es seguro que, en la noche del s\u00e1bado, se baila fandango en todas partes <\/em>(Rodr\u00edguez Demorizi, 2004, Tomo I: 255-256).<\/p>\n<p>Hostos denota una cierta aversi\u00f3n a los aportes de la raza negra a los ritmos musicales dominicanos, como el <strong>fandango<\/strong>, cuando dice que \u201c<em>se han mezclado del modo m\u00e1s extravagante el antiguo baile espa\u00f1ol que le da el nombre, y el tamborileo de los negros africanos<\/em>\u201d, algo propio del sincretismo musical de la cultura dominicana y caribe\u00f1a. Para luego catalogar al acorde\u00f3n como \u201c<em>un instrumento de la civilizaci\u00f3n\u201d y al tambor o atabal como \u201cun instrumento del <\/em><em>salvajismo<\/em>\u201d. Pero lo que m\u00e1s le disgusta es que sea el tambor quien marque el ritmo en este tipo de baile, mientras que \u201c<em>el acorde\u00f3n secunda al tambor<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>La otra diversi\u00f3n que Hostos destaca y critica son <strong>las galleras<\/strong>, de las que dice lo siguiente: \u201c<em>La gallera es lo que aqu\u00ed le llamamos cancha de gallos; pero aqu\u00ed, y creo que en toda la Am\u00e9rica de origen espa\u00f1ol, es una simple diversi\u00f3n, al paso que en la Rep\u00fablica Dominicana, lo mismo que en Puerto Rico y Cuba, es una pasi\u00f3n nacional. Es la pasi\u00f3n del juego con todos sus neurotismos, con todos sus extrav\u00edos, con todos sus furores. En la Rep\u00fablica Dominicana es diversi\u00f3n de los domingos. Una sola vez he asistido a ella, en un campo, cuyos encantos me hizo odiosos: tan viva y tan en\u00e9rgica fue la repulsi\u00f3n que me caus\u00f3 el ver convertido un noble, valeroso y arrogante animalito en b\u00e1rbaro pretexto de la codicia y la furia de los hombres<\/em>\u201d (Rodr\u00edguez Demorizi, 2004, Tomo I: 256).<\/p>\n<p>En cuanto a las galleras, que detesta por su car\u00e1cter sanguinario y s\u00e1dico, en ning\u00fan momento indica su procedencia, las cuales se practicaban en la India desde hace alrededor de 3,500 a\u00f1os, en la china desde hace 2,500 a\u00f1os, en la Antigua Roma y fueron tra\u00eddas al continente americano por los conquistadores espa\u00f1oles, que tienen gran semejanza con la corrida de toros que se celebran desde hace varias centurias en la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica. En ambas pr\u00e1cticas se evidencia el m\u00e1s cruel salvajismo, las cuales proceden de Asia y el continente europeo, las denominadas cunas de la civilizaci\u00f3n humana.<\/p>\n<p>Sobre estas dos formas de diversi\u00f3n por excelencia del pueblo dominicano en el siglo XIX y principios del siglo XX, <strong>el fandango y las galleras<\/strong>, Hostos afirma: \u201c<em>As\u00ed como ese baile singular es una diversi\u00f3n que degenera en vicio, as\u00ed la gallera es un vicio que degenera en diversi\u00f3n\u2026La pelea de los gallos y los fandangos son las \u00fanicas distracciones sociales del trabajador de campos y de ciudades, son dos sostenedores de barbarie. Mientras subsistan las galleras no se deber\u00e1 considerar como dado el primer paso de aquel pueblo hacia la civilizaci\u00f3n. A las galleras van sin recatarse, junto con los m\u00e1s humildes y m\u00e1s bajos, los m\u00e1s soberbios y m\u00e1s altos; pero, a los fandangos y ciertos, all\u00ed y en Puerto Rico, llamados bailes de empresas, mala empresa y bailes malos, no va `la gente decente`<\/em>\u201d (Rodr\u00edguez Demorizi, 2004, Tomo I: 256).<\/p>\n<p>Est\u00e1 claro que Hostos deploraba tanto el fandango como las galleras, a las que considera propias del estadio de la humanidad que el antrop\u00f3logo norteamericano Lewis Morgan denomin\u00f3 como del \u201c<em>salvajismo<\/em>\u201d, raz\u00f3n por la cual nuestro gran pedagogo entend\u00eda que hasta que no se superaran esas dos formas de diversi\u00f3n popular, la sociedad dominicana no podr\u00eda dar un paso firme hacia lo que \u00e9l denominaba \u201c<em>la civilizaci\u00f3n<\/em>\u201d. Conforme la Rep\u00fablica Dominicana se ha ido desarrollando, las galleras han ido cediendo el paso a otras formas de diversi\u00f3n menos sangrientas y m\u00e1s integradoras, como las carreras de caballos, el b\u00e9isbol, el baloncesto, el futbol, el atletismo, el ciclismo y los juegos propios de la era digital.<\/p>\n<p>Ahora bien, lo que antes se llamaba fandango ha ido evolucionando hacia nuevos ritmos musicales, pasando a convertirse en el merengue, el principal ritmo dominicano tanto nacional como internacionalmente, donde figuras como Alberto Beltr\u00e1n, Jose\u00edto Mateo, Pip\u00ed Franco, Francis Santana, Vinicio Franco, Johnny Ventura, Wilfrido Vargas, Fernandito Villalona, Sergio Vargas, Alex Bueno, Mily Quezada, Juan Luis Guerra y otros, han colocado muy en alto la bandera tricolor dominicana.<\/p>\n<p>Posteriormente, el fandango continu\u00f3 evolucionando cuando volvi\u00f3 a reintroducirse la guitarra y se adicion\u00f3 el bong\u00f3, junto a otros modernos instrumentos musicales, dando origen a lo que en un tiempo se llam\u00f3 \u201c<em>bachata de amargue<\/em>\u201d que se tocaba principalmente en las velloneras de los cabaret de los barrios marginados y de los campos. Hoy por hoy recibe simplemente el nombre de <em>bachata<\/em>, uno de los ritmos musicales que, con nuevas letras y nuevas tonalidades, identifica a la Rep\u00fablica Dominicana en el mundo, de la mano de artistas como Juan Luis Guerra, Romeo Santos, Prince Royce, Anthony Santos, Frank Reyes, Joe Veras y Zacar\u00edas Ferreira, entre otros.<\/p>\n<p>Otro aspecto no menos importante es el relativo a la conformaci\u00f3n \u00e9tnica del pueblo dominicano, que, como todos sabemos, es de esencia fundamentalmente <strong>mulata<\/strong>, como resultado de la uni\u00f3n de espa\u00f1oles y africanos. Sobre este particular Hostos lleg\u00f3 a afirmar que el pueblo dominicano \u201c<em>es un pueblo sin tipo \u00e9tnico definido y sin tipo de civilizaci\u00f3n determinada<\/em>\u201d, para luego agregar: \u201c<em>Todas las variedades del cruzamiento entre el et\u00edope y el cauc\u00e1sico, junta a los representantes m\u00e1s bellos de la familia cauc\u00e1sica y a los m\u00e1s feos de la familia eti\u00f3pica<\/em>\u2026\u201d.<\/p>\n<p>Estas ideas revelan una escasa comprensi\u00f3n de la verdadera identidad \u00e9tnica y cultural del pueblo dominicano, resultante de una mezcla de los elementos culturales m\u00e1s pronunciados de los troncos raciales m\u00e1s importantes que incidieron en la conformaci\u00f3n del ser dominicano. Al mismo tiempo se evidencian ciertos prejuicios raciales y biologicistas cuando trata al negro de origen africano de et\u00edope y al blanco con la denominaci\u00f3n de cauc\u00e1sico, sin que en los hechos esas denominaciones se correspondan con la verdadera procedencia o g\u00e9nesis de ambas razas.<\/p>\n<p>En el ep\u00edlogo de este ensayo quiero expresar que lo dicho aqu\u00ed en modo alguno pretende desmeritar los grandes aportes hechos por el maestro Eugenio Mar\u00eda de Hostos a la comprensi\u00f3n de la sociedad dominicana del siglo XIX. Lo que hemos intentado en estas p\u00e1ginas es hacer un examen objetivo de la visi\u00f3n de este gran pensador antillanista y latinoamericano sobre la Rep\u00fablica Dominicana decimon\u00f3nica, tanto en sus puntos luminosos como en sus puntos oscuros, tomando en cuenta la m\u00e1xima del gran pensador hostosiano Pedro Henr\u00edquez Ure\u00f1a (2009:76), cuando expresaba: \u201cQue <em>el respeto a las figuras venerables no corte las alas al libre examen: la cr\u00edtica es, en esencia, homenaje, y el mejor; pues, como dec\u00eda Hegel, s\u00f3lo un gran hombre nos condena a la tarea de explicarlo\u201d. <\/em><\/p>\n<p>Con estas observaciones cr\u00edticas lo que hemos querido hacer es dar, justamente, una visi\u00f3n de totalidad en torno a la concepci\u00f3n que elabor\u00f3 el gran pensador Eugenio Mar\u00eda Hostos en torno a la sociedad dominicana del siglo XIX, colectivo humano que le acogi\u00f3 como uno de sus hijos m\u00e1s distinguido y excelso.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Eugenio Mar\u00eda de Hostos y la sociedad dominicana del siglo XIX (y 3) El pr\u00f3cer dominico-puertorrique\u00f1o refiere que aunque no era frecuente, algunas veces llegaban al pa\u00eds, procedente de Cuba o de Puerto Rico algunas compa\u00f1\u00edas de comedia, drama o zarzuela, en las ciudades litorales como Santo Domingo, Puerto Plata, Monte Cristi y m\u00e1s a [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":14354,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[18,16],"tags":[],"class_list":["post-21972","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura","category-libros"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21972"}],"collection":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=21972"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21972\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":22117,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21972\/revisions\/22117"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media\/14354"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=21972"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=21972"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=21972"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}