{"id":22550,"date":"2018-02-07T11:19:27","date_gmt":"2018-02-07T15:19:27","guid":{"rendered":"http:\/\/debateplural.com\/?p=22550"},"modified":"2018-02-07T11:19:27","modified_gmt":"2018-02-07T15:19:27","slug":"cuando-la-democracia-tuvo-que-esperar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2018\/02\/07\/cuando-la-democracia-tuvo-que-esperar\/","title":{"rendered":"Cuando la democracia tuvo que esperar"},"content":{"rendered":"<p>Jos\u00e9 Rafael Lantigua, ex ministro de cultura Rep\u00fablica Dominicana (D. Libre 20-1-18)<\/p>\n<div class=\"text\">\n<p>RAFAEL BELLO ANDINO DISPUSO\u00a0secretamente y a todo vapor con gente de su entera confianza la construcci\u00f3n de dos escaleras de dimensiones bien espec\u00edficas. La primera fue instalada sobre el patio de la casa n\u00famero 25 de la avenida M\u00e1ximo G\u00f3mez. La segunda se coloc\u00f3 sobre el cuidado c\u00e9sped de la edificaci\u00f3n que alberga la Nunciatura Apost\u00f3lica en la avenida C\u00e9sar Nicol\u00e1s Penson. Por all\u00ed subi\u00f3 y baj\u00f3 el doctor Joaqu\u00edn Balaguer el 16 de enero de 1962 cuando depuesto ya como presidente del Consejo de Estado se vio obligado a buscar asilo pol\u00edtico en la legaci\u00f3n de la Santa Sede en Santo Domingo.<\/p>\n<p>Aquellas simples escaleras, vistas a la distancia, las cuales permanecieron en sus respectivos espacios hasta la noche del 8 de marzo de aquel a\u00f1o \u2013o sea, durante cincuenta y dos d\u00edas exactamente- constituyeron, en su sencilla construcci\u00f3n y en su encubierto espacio, los s\u00edmbolos de los eslabones perdidos de una era que, tal vez, justo entonces real y efectivamente llegaba a su fin.<\/p>\n<p>Durante las ocho semanas que el doctor Balaguer permaneci\u00f3 en la Nunciatura, diariamente su leal y eficiente asistente \u2013el cual hab\u00eda llegado al Palacio Nacional primero que su jefe, pues hab\u00eda servido siendo a\u00fan muy joven como taqu\u00edgrafo del dictador- sub\u00eda y bajaba por aquellas escaleras para despachar con el ex presidente, quien lo instru\u00eda sobre las diligencias que deb\u00eda realizar para contactar a determinadas personas con las miras puestas, en medio de aquellos d\u00edas aciagos, en su futuro pol\u00edtico. Los primeros pelda\u00f1os de lo que ser\u00eda primero Acci\u00f3n Social y m\u00e1s tarde el Partido Reformista, fueron levantados en la Nunciatura Apost\u00f3lica mientras los c\u00edvicos y antiguos miembros del gobierno de Rafael L. Trujillo intentaban manejar con un gobierno colegiado las bridas del caballo desbocado que era el pa\u00eds dominicano en esa dif\u00edcil etapa de su historia.<\/p>\n<p>Hist\u00f3ricamente, la Era de Trujillo termin\u00f3 la noche del 30 de mayo de 1961. En la pr\u00e1ctica, concluy\u00f3 la madrugada del 18 de noviembre cuando Ramfis Trujillo, luego de consumar el crimen de la Hacienda Mar\u00eda, abandon\u00f3 el pa\u00eds junto a sus familiares y colaboradores m\u00e1s cercanos. Y desde la raz\u00f3n pol\u00edtica, cuando el doctor Balaguer escal\u00f3 hacia donde su vecino diplom\u00e1tico por la verja de su residencia que hab\u00eda adquirido por 75 mil pesos con un pr\u00e9stamo del Banco Agr\u00edcola en 1957 que saldar\u00eda en su totalidad nueve a\u00f1os despu\u00e9s. El interregno entre la muerte del dictador y el asilo del doctor Balaguer sirvi\u00f3, precariamente, para establecer los proleg\u00f3menos de la democracia en Rep\u00fablica Dominicana. Balaguer sent\u00f3 algunas bases primarias de ese proceso con la eliminaci\u00f3n de s\u00edmbolos importantes de la dictadura, la clausura del partido \u00fanico, el env\u00edo al destierro de adl\u00e1teres funestos del r\u00e9gimen y las seguridades que ofreciera para el arribo de la delegaci\u00f3n perrede\u00edsta el 5 de julio de 1961, apenas poco m\u00e1s de un mes de la noche de autos en la carretera que conduce hacia San Crist\u00f3bal. No hay dudas de que Balaguer tomar\u00eda medidas de corte pol\u00edtico durante ese mismo lapso, pero en la pr\u00e1ctica no hac\u00eda otra cosa que preparar el terreno, como pol\u00edtico a tiempo completo, para encabezar un gobierno a sus anchas sin las cortapisas del ejecutivo polichinela que se vio obligado a ser desde que el tirano lo elevara al m\u00e1s alto cargo de la Naci\u00f3n que \u00e9l supo siempre que aunque fuese una fachada le preparaba para el porvenir.<\/p>\n<p>Joaqu\u00edn Balaguer era, luego de la muerte de Trujillo, el \u00fanico pol\u00edtico cabal que ten\u00eda el pa\u00eds. El otro pudo serlo Modesto D\u00edaz Quezada, pero ultimado por Ramfis y sus corifeos el pa\u00eds perdi\u00f3 la oportunidad de conocer las habilidades intelectuales y pol\u00edticas de este servidor de la dictadura que se uni\u00f3 a su hermano Juan Tom\u00e1s para colaborar en la conclusi\u00f3n de aquel periodo de barbarie. Ninguno de los l\u00edderes de los partidos que surgir\u00edan concluido el trujillato, ni de los exiliados que fueron llegando con sus partiditos a cuestas, ten\u00edan los conocimientos, la pr\u00e1ctica y las agallas pol\u00edticas que pose\u00eda Balaguer para dome\u00f1ar voluntades y generar pros\u00e9litos. Empero, \u00e9l era una continuaci\u00f3n de lo anterior y bajo esta ficha resultaba imposible, frente a las circunstancias que cada vez les fueron resultando m\u00e1s adversas a pesar de todos los rejuegos que impulsara, mantenerse en el poder o preparar las condiciones para dirigir, l\u00edcitamente, los destinos del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Sobre la arena, s\u00f3lo \u00e9l llevaba bajo su casaca el genio pol\u00edtico. Desde el destierro, s\u00f3lo uno: Juan Bosch. El escritor y presidente del Partido Revolucionario Dominicano hab\u00eda llegado por el aeropuerto de Punta Caucedo a las cuatro de la tarde del 20 de octubre, casi cinco meses despu\u00e9s del ajusticiamiento de Trujillo. Era, en gran medida, desconocido por un amplio sector de la sociedad. Su presencia, carisma y discurso, pero sobre todo su preparaci\u00f3n pol\u00edtica, le abrieron las puertas a un liderazgo s\u00f3lido que termin\u00f3 por convencer a los primeros votantes de la democracia dominicana para que lo eligiesen presidente de la Rep\u00fablica en las elecciones del 20 de diciembre de 1962, justo catorce meses despu\u00e9s de su arribo al pa\u00eds. El golpe septembrino de 1963 elimin\u00f3 el primer intento democr\u00e1tico posdictadura, concluyendo con la guerra de abril de 1965 aquel intenso, penoso, desafiante y salvaje periodo iniciado el 30 de mayo. Balaguer no tuvo nunca quiz\u00e1s vocaci\u00f3n absoluta por el modelo democr\u00e1tico y pose\u00eda las mismas dudas que, probablemente, se agolpaban en la mente de su contrario natural, el profesor Bosch, sobre las dificultades existentes en la sociedad dominicana para encaminar su vida en democracia, aunque desde diferentes perspectivas. Entonces, prepar\u00f3 sus av\u00edos para gobernar bajo est\u00edmulos autoritarios y los est\u00e1ndares propios de la guerra fr\u00eda, de la que no era ajeno, y con el respaldo l\u00f3gico en t\u00e9rminos pol\u00edticos de aquellos que hab\u00eda conocido en los gobiernos de la dictadura a la que sirvi\u00f3, se instal\u00f3 en la poltrona palaciega el 1 de julio de 1966 donde permaneci\u00f3 impert\u00e9rrito, en medio de la tormenta cuyos vientos produjo su propio estilo de gobierno y la naturaleza de aquellos tiempos suced\u00e1neos de los treinta y un a\u00f1os de sombras y exterminio, hasta la media ma\u00f1ana del 27 de febrero de 1978 cuando se inici\u00f3 de pleno, en medio de altibajos y un nuevo intervalo balagueriano, la era democr\u00e1tica que este a\u00f1o celebra su cuadrag\u00e9simo aniversario.<\/p>\n<p>Las escaleras colocadas por Bello Andino permitieron a Joaqu\u00edn Balaguer no s\u00f3lo cruzar la l\u00ednea divisoria entre la Era de Trujillo de la que fue c\u00f3mplice y heredero, y la nueva realidad social y pol\u00edtica que comenzaba a nacer, sino construir unos pelda\u00f1os m\u00e1s consistentes por donde pudiera colarse su prop\u00f3sito de hacerse con el santo y se\u00f1a de la regencia nacional durante doce a\u00f1os. Tuvo raz\u00f3n el chofer que lo conduc\u00eda hacia el aeropuerto, Juan Ayala, cuando le asegur\u00f3, tal vez para esclarecer su apenado semblante y el oscuro porvenir que se abr\u00eda ante sus ojos de desterrado, que \u00e9l volver\u00eda a gobernar el pa\u00eds. Y la de Marullo Amiama que tambi\u00e9n lo sospech\u00f3 cuando lo acompa\u00f1\u00f3 en el corto viaje hacia Cabo Caucedo donde tom\u00f3 un avi\u00f3n que lo condujo hacia San Juan, Puerto Rico. Tres a\u00f1os despu\u00e9s estaba de vuelta en medio de la contienda abrile\u00f1a. Y cuando un recadero del gobierno de Imbert le fue a comunicar que deb\u00eda partir de regreso al exilio, dej\u00f3 bien claro que no se marchar\u00eda porque esta era su tierra y que lo sacar\u00edan muerto de su casa si pretend\u00edan obligarlo a salir de nuevo del pa\u00eds. Un a\u00f1o m\u00e1s tarde la historia cuenta que renac\u00eda la Era de Trujillo con un nuevo rostro. La democracia plena deb\u00eda esperar.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"entretitulo\">Libros<\/div>\n<div class=\"insert_headline\">\n<div class=\"insert_title\">Enero de 1962. \u00a1El despertar dominicano!<\/div>\n<div class=\"insert_Image\">\n<div><img decoding=\"async\" class=\" lazyloaded\" title=\"Enero de 1962. \u00a1El despertar dominicano!\" src=\"data:;base64,<svg xmlns='http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg' viewBox='0 0 185 134'\/>\" srcset=\"\/\/estatico3.diariolibre.com\/binrepository\/185&#215;291\/0c79\/185d134\/none\/10904\/RQVJ\/image_content_9415590_20180119125931.jpg 185w\" alt=\"Enero de 1962. \u00a1El despertar dominicano!\" width=\"185&#8243; height=\"134&#8243; data-srcset=\"\/\/estatico3.diariolibre.com\/binrepository\/185&#215;291\/0c79\/185d134\/none\/10904\/RQVJ\/image_content_9415590_20180119125931.jpg 185w\" \/><\/div>\n<\/div>\n<div class=\"insert_text\">\n<p><b>Miguel Guerrero\u00a0<\/b>(Ediciones Mograf, 1988. 276 p\u00e1gs.)<\/p>\n<p>Detallada narraci\u00f3n de los acontecimientos ocurridos durante el primer mes de 1962, en un tiempo que consign\u00f3 las se\u00f1as del nuevo proceso hist\u00f3rico del pa\u00eds. Publicado hace treinta a\u00f1os, esta obra, con la que Guerrero inici\u00f3 su carrera de investigador de la historia dominicana reciente, mantiene su atractivo y sigue siendo una lectura fresca de aquellos sucesos.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"insert_headline\">\n<div class=\"insert_title\">Obras selectas. Discursos pol\u00edticos<\/div>\n<div class=\"insert_Image\">\n<div><img decoding=\"async\" class=\" lazyloaded\" title=\"Obras selectas. Discursos pol\u00edticos\" src=\"data:;base64,<svg xmlns='http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg' viewBox='0 0 185 134'\/>\" srcset=\"\/\/estatico3.diariolibre.com\/binrepository\/185&#215;258\/0c0\/185d134\/none\/10904\/RQHT\/image_content_9415593_20180119125932.jpg 185w\" alt=\"Obras selectas. 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Cotes Morales.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"insert_headline\">\n<div class=\"insert_title\">Ayer, el 30 de mayo y despu\u00e9s, Vivencias y recuerdos<\/div>\n<div class=\"insert_Image\">\n<div><img decoding=\"async\" class=\" lazyloaded\" title=\"Ayer, el 30 de mayo y despu\u00e9s, Vivencias y recuerdos\" src=\"data:;base64,<svg xmlns='http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg' viewBox='0 0 185 134'\/>\" srcset=\"\/\/estatico1.diariolibre.com\/binrepository\/185&#215;281\/0c74\/185d134\/none\/10904\/WQKK\/image_content_9415596_20180119125932.jpg 185w\" alt=\"Ayer, el 30 de mayo y despu\u00e9s, Vivencias y recuerdos\" width=\"185&#8243; height=\"134&#8243; data-srcset=\"\/\/estatico1.diariolibre.com\/binrepository\/185&#215;281\/0c74\/185d134\/none\/10904\/WQKK\/image_content_9415596_20180119125932.jpg 185w\" \/><\/div>\n<\/div>\n<div class=\"insert_text\">\n<p><b>Fernando Amiama Ti\u00f3\u00a0<\/b>(CPEP, 2012. 525 p\u00e1gs.)<\/p>\n<p>Publicado originalmente en 2005, esta obra recoge en pinceladas las memorias de un hombre de gran experiencia pol\u00edtica, que vivi\u00f3 las reconditeces de los acontecimientos centrales de aquellos a\u00f1os v\u00edrgenes de la democracia dominicana. De modo breve, don Fernando Amiama Ti\u00f3 escribe sobre lo que llama \u201cLa noche del huerto\u201d, cuando acompa\u00f1\u00f3 a Joaqu\u00edn Balaguer en la Nunciatura.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"insert_headline\">\n<div class=\"insert_title\">Mis 20 a\u00f1os en el Palacio Nacional. Junto a Trujillo y otros gobernantes dominicanos<\/div>\n<div class=\"insert_Image\">\n<div><img decoding=\"async\" class=\" lazyloaded\" title=\"Mis 20 a\u00f1os en el Palacio Nacional. Junto a Trujillo y otros gobernantes dominicanos\" src=\"data:;base64,<svg xmlns='http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg' viewBox='0 0 185 134'\/>\" srcset=\"\/\/estatico2.diariolibre.com\/binrepository\/185&#215;263\/0c65\/185d134\/none\/10904\/HQKW\/image_content_9415599_20180119125932.jpg 185w\" alt=\"Mis 20 a\u00f1os en el Palacio Nacional. 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Entre la espada y la palabra<\/div>\n<div class=\"insert_Image\">\n<div><img decoding=\"async\" class=\" lazyloaded\" title=\"Balaguer y Trujillo. Entre la espada y la palabra\" src=\"data:;base64,<svg xmlns='http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg' viewBox='0 0 185 134'\/>\" srcset=\"\/\/estatico1.diariolibre.com\/binrepository\/185&#215;270\/0c0\/185d134\/none\/10904\/JRHJ\/image_content_9415602_20180119125932.jpg 185w\" alt=\"Balaguer y Trujillo. Entre la espada y la palabra\" width=\"185&#8243; height=\"134&#8243; data-srcset=\"\/\/estatico1.diariolibre.com\/binrepository\/185&#215;270\/0c0\/185d134\/none\/10904\/JRHJ\/image_content_9415602_20180119125932.jpg 185w\" \/><\/div>\n<\/div>\n<div class=\"insert_text\">\n<p><b>Francisco Rodr\u00edguez de Le\u00f3n\u00a0<\/b>(Arte &amp; Ediciones Caribe, 1996. 649 p\u00e1gs.)<\/p>\n<p>Estudio pormenorizado de la trayectoria pol\u00edtica de Joaqu\u00edn Balaguer dentro del trujillato y en los meses subsiguientes al tiranicidio. Escrito con rigurosidad acad\u00e9mica por este profesor universitario residente en Estados Unidos, esta obra, bien documentada, amena y de lectura que llega a todos los p\u00fablicos, es un esfuerzo para comprender aquel periodo hist\u00f3rico y sus circunstancias.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jos\u00e9 Rafael Lantigua, ex ministro de cultura Rep\u00fablica Dominicana (D. Libre 20-1-18) RAFAEL BELLO ANDINO DISPUSO\u00a0secretamente y a todo vapor con gente de su entera confianza la construcci\u00f3n de dos escaleras de dimensiones bien espec\u00edficas. La primera fue instalada sobre el patio de la casa n\u00famero 25 de la avenida M\u00e1ximo G\u00f3mez. 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