{"id":22938,"date":"2018-02-22T11:47:56","date_gmt":"2018-02-22T15:47:56","guid":{"rendered":"http:\/\/debateplural.com\/?p=22938"},"modified":"2018-02-22T11:47:56","modified_gmt":"2018-02-22T15:47:56","slug":"la-dominicanidad-transida-entre-lo-virtual-y-lo-real-de-andres-merejo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2018\/02\/22\/la-dominicanidad-transida-entre-lo-virtual-y-lo-real-de-andres-merejo\/","title":{"rendered":"La dominicanidad transida: entre lo virtual y lo real, de Andr\u00e9s Merejo"},"content":{"rendered":"<p>Diogenes Cespedes (Hoy, 2-9-18)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">El<\/span><span class=\"s2\">\u00a0autor de\u00a0<i>La dominicanidad transida: entre lo virtual y lo real<\/i>\u00a0(Santo Domingo: B\u00faho, 2017) ha cumplido con el precepto de que todo libro nuevo debe ser un libro metaling\u00fc\u00edstico, pero, adem\u00e1s, que debe verificar la bibliograf\u00eda sobre el tema y situar los efectos ideol\u00f3gicos y pol\u00edticos de esas obras y desechar aquellas que no hayan aportado un conocimiento nuevo acerca de la materia.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s2\">Efectivamente, Andr\u00e9s Merejo ha definido muy bien en su obra el m\u00e9todo y el n\u00famero finito de los conceptos que emplea y sus l\u00edmites y, por esta raz\u00f3n, se sabe cu\u00e1l es su modo de operaci\u00f3n, su dominio de validez y su tipo de funcionamiento.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s2\">En la revisi\u00f3n de la bibliograf\u00eda ha reconocido el aporte innovador, pero tambi\u00e9n los l\u00edmites de las obras anteriores que tratan el mismo tema, a saber:\u00a0<i>Al filo de la dominicanidad<\/i>\u00a0(Santo Domingo: La Trinitaria, 1996), de Andr\u00e9s L. Mateo y\u00a0<i>La dominicanidad viajera<\/i>, de Miguel \u00c1ngel Forner\u00edn (Santo Domingo: Imago, 2001).<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s2\">Desde el inicio de la introducci\u00f3n, Merejo plantea el objetivo de su libro: \u00abLa dominicanidad transida entre lo virtual y lo real forma parte de mis indagaciones filos\u00f3ficas y sociales en el \u00e1mbito de lo espacial y ciberespacial. Estas han configurado la sociedad dominicana, desde 1995, en diversos aspectos culturales, hist\u00f3ricos, pol\u00edticos y de entramados de redes sociales articulados a una cibercultura que tiene que ver con tiempos cibern\u00e9ticos y otros rostros de la modernidad.\u00bb (P. 13).<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s2\">Tan pronto expuso su m\u00e9todo, lo primero que hizo el autor fue definir los conceptos de dominicanidad y modernidad, y este \u00faltimo t\u00e9rmino el empirismo dominicano lo confunde con modernizaci\u00f3n, doble implicaci\u00f3n que asegura que, si la modernidad es cr\u00edtica a partir de la asunci\u00f3n de lo radicalmente arbitrario del signo, la dominicanidad tambi\u00e9n debe ser cr\u00edtica, o no lo ser\u00e1. Y estudia Merejo desde su aparici\u00f3n este concepto de modernidad, creado por Henri Meschonnic, quien lo teoriz\u00f3 en su libro\u00a0<i>Modenit\u00e9 Modernit\u00e9<\/i>\u00a0(Lagrasse: Verdier, 1988). Y lo reforz\u00f3 Merejo con la lectura de\u00a0<i>Crisis del signo. Pol\u00edtica del ritmo y teor\u00eda del lenguaje<\/i>\u00a0(Santo Domingo: Ferilibro, 2000) y con otros ensayos del poeta franc\u00e9s que vieron la luz p\u00fablica en la revista\u00a0<i>Cuadernos de Po\u00e9tica<\/i>\u00a06, 7 y 8.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s2\">He aqu\u00ed la prueba de que merejo no confunde modernidad con modernizaci\u00f3n: \u00ab\u2026 no hay un corte hist\u00f3rico de tales acontecimientos, sino, m\u00e1s bien, una complejidad en lo social, cultural y cibern\u00e9tico, con lo premoderno (como dogma y autoritarismo), lo moderno (como criticidad) y la modernizaci\u00f3n (como industrial y digital).<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s2\">La modernizaci\u00f3n est\u00e1 ligada indisolublemente a la industrializaci\u00f3n, a la tecnolog\u00eda, y de esta tecnolog\u00eda han nacido lo electr\u00f3nico y lo digital con su\u00a0<i>hardware<\/i>\u00a0y su\u00a0<i>software<\/i>. Se confunde a menudo lo puramente material del\u00a0<i>hardware<\/i>\u00a0y su\u00a0<i>software<\/i>con la modernidad. Estos aparatos electr\u00f3nicos no son sujetos y, por lo tanto, no pueden ser cr\u00edticos. El discurso que un sujeto produce acerca de lo digital es el que puede ser cr\u00edtico o simple reproductor de la ideolog\u00eda de lo cibern\u00e9tico, lo ciberespacial y el cibermundo.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s2\">Por esta raz\u00f3n, Merejo explica desde la p\u00e1gina 13 de su obra que en el cap\u00edtulo 1 profundizar\u00e1 \u00ab\u2026 el concepto de lo transido, su historicidad y adecuaci\u00f3n a los diversos aspectos sociales y culturales del pasado y [el] presente.\u00bb En el cap\u00edtulo 2 examinar\u00e1 \u00ablos tiempos cibern\u00e9ticos en la Rep\u00fablica Dominicana, los cuales \u00ab\u2026 revelan el otro rostro de la modernidad en el plano del sujeto cibern\u00e9tico entrelazado a lo social, cultural y pol\u00edtico, en [donde] se estudia el \u00e1mbito de las redes sociales.\u00bb (<i>Ib\u00edd<\/i>., p. 13). Para no resumir todos los cap\u00edtulos, sino lo pertinente, en el 3, Merejo estudiar\u00e1 \u00ab\u2026 los enredos virtuales en la cultura social dominicana\u00bb. \u00abSituamos \u2013dice el autor\u2013 la virtualidad de la vida y la no virtualidad de esta, y c\u00f3mo las pantallas penetran [en] nuestra vida, nos van cambiando y moldeando entre lo virtual y lo real, saliendo a relucir el espect\u00e1culo y la fascinaci\u00f3n por esos espacios virtuales. Tal visi\u00f3n, nos va dando una forma espec\u00edfica de pensar. En esta postura \u00e9tica es indispensable para el sujeto asumir su responsabilidad social ante tales acontecimientos.\u00bb (<i>Ib\u00edd<\/i>., 13-14).<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s2\">Con esta s\u00edntesis, el lector tiene ya un panorama metodol\u00f3gico y conceptual de hacia d\u00f3nde se dirige el autor, quien tambi\u00e9n examinar\u00e1 su relaci\u00f3n compleja como migrante que vivi\u00f3 casi veinte a\u00f1os en Nueva York en la llamada \u201cd\u00e9cada perdida\u201d de 1981-1990 y se plantear\u00e1 como sujeto cr\u00edtico de la condici\u00f3n de emigrante, no solo dominicano, sino tambi\u00e9n del resto de los latinoamericanos y caribe\u00f1os que asumen la emigraci\u00f3n como un exilio econ\u00f3mico. Para ese tipo de emigraci\u00f3n que intenta insertarse en la sociedad norteamericana con el objetivo de realizar el \u201cAmerican dream\u201d, Merejo se distancia y propone a los l\u00edderes de cada comunidad latina espec\u00edfica el modo de luchar por ese sue\u00f1o, pero tambi\u00e9n el modo de ser cr\u00edtico con una sociedad que atrapa incluso a los mismos norteamericanos en las redes de la tr\u00edada trabajo, placer y consumo y tiene una pantalla opaca al modo de funcionamiento y a la ideolog\u00eda de esa sociedad de gran desarrollo material o tecnol\u00f3gico, pero que carece totalmente de humanidad.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s2\">No hay que decir que lograr este esp\u00edritu de criticidad no es sencillo. Pero Merejo ha sorteado con \u00e9xito todos los obst\u00e1culos que le plantearon los m\u00e9todos y los conceptos de los conocimientos del viejo proyecto del partido del signo donde se desarroll\u00f3 y supo entonces acceder<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0\u00a0<\/span>un nuevo tipo de conocimiento, con el m\u00e9todo y los conceptos nuevos que son los de una nueva teor\u00eda del lenguaje y el signo sin la que es imposible fundar una nueva criticidad al mundo de lo real y lo virtual para no quedarse entrampado en la simple asunci\u00f3n de la tecnolog\u00eda como ideolog\u00eda de la modernizaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s2\">Con este conocimiento de causa, Merejo va a emprender una tarea de clarificaci\u00f3n de los problemas que plantea a la sociedad dominicana la recepci\u00f3n acr\u00edtica de esta nueva tecnolog\u00eda del Internet como herramienta especial del espacio virtual o ciberespacio; pero tambi\u00e9n va a deslindar los peligros del uso de Internet como simple soporte material y el empleo de las redes sociales sin una \u00e9tica de sujeto.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s2\">La disciplina del autor, contenida en el libro y en los publicados anteriormente, est\u00e1 obligada a definir y redefinir continuamente sus conceptos para los ne\u00f3fitos. Observo tambi\u00e9n que para esta operaci\u00f3n es v\u00e1lida para muchos duchos en Internet y redes sociales. Tal como me sucedi\u00f3 cuando introduje en la sociedad dominicana el estructuralismo literario en el decenio de los \u201970 y la po\u00e9tica en el decenio de los \u201980 del siglo XX. Deb\u00ed realizar a cada paso una labor ardua de clarificaci\u00f3n. Por eso Merejo est\u00e1 obligado a recurrir a cada paso a la funci\u00f3n metaling\u00fc\u00edstica, porque sabe que ning\u00fan concepto en la disciplina que maneja es igual a otro y que t\u00e9rminos como Internet, virtual, real, cibermundo, ciberespacio y los dem\u00e1s conceptos a que ha dado origen el prefijo\u00a0<i>ciber<\/i>, los expertos y los no expertos tienden a confundirlos, porque sus conocimientos caducos son un obst\u00e1culo epistemol\u00f3gico para acceder a un conocimiento nuevo, tal como lo teoriz\u00f3 Gast\u00f3n Bachelard en\u00a0<i>La formation de l\u2019esprit scientifique\u00a0<\/i>(Par\u00eds: J. Vrin, 1972 [1948]. Traducci\u00f3n espa\u00f1ola:\u00a0<i>La formaci\u00f3n del esp\u00edritu cient\u00edfico<\/i>. M\u00e9xico: Siglo XXI, 23\u00aa ed., 2000). Algunos prefieren quedarse en su zona c\u00f3moda de lo te\u00f3rico-pr\u00e1ctico. Ese es el facilismo; no se corre ning\u00fan riesgo y el Poder y sus instancias saben que eres uno de los suyos, que pueden confiar en ti.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s2\">Igualmente se derrumban los grandes intelectuales como Zygmunt Bauman, Jean Baudrillard, Edgar Morin, Mario Bunge y Umberto Eco cuando opinan sobre los conceptos\u00a0<i>ciber<\/i>, Internet, redes sociales, cibermundo, ciberespacio, ciberpol\u00edtica y, especialmente, el concepto de cibersujeto, creado por Merejo y que se agrega a los 13 tipos de sujetos inventados por Meschonnic. El tal\u00f3n de Aquiles de estos y otros pensadores que abordan la complejidad del ciberespacio, e incluso la cibern\u00e9tica de segundo orden, radica en que adolecen de una concepci\u00f3n del lenguaje, la lengua y del sujeto como discurso. Si no hay teor\u00eda del discurso, el lenguaje y la lengua funcionan en su lugar y, tambi\u00e9n por l\u00f3gica, en lugar del sujeto. Y cuando esto sucede, no hay teor\u00eda de lo radicalmente arbitrario y de lo radicalmente hist\u00f3rico del signo que valga. Se est\u00e1 entonces a merced del empirismo y del historicismo positivista.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s2\">De ah\u00ed ha huido el discurso de Merejo para fundar en nuestra cultura un nuevo tipo de disciplina \u2013el de la \u00e9tica y la epistemolog\u00eda del sujeto cibern\u00e9tico\u2013, inseparable de lo virtual y lo real, de lo social y lo colectivo, de la literatura y la historia, del Estado, el poder y sus instancias, terreno privilegiado de lo pol\u00edtico, pues todos los sujetos mantenemos obligatoriamente un determinado tipo de relaci\u00f3n con el poder: sea de mantenimiento, de rebeld\u00eda, de transformaci\u00f3n o de una inc\u00f3gnita X con ese poder. No hay vuelta de hoja.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s2\">Uno a uno sit\u00faa Merejo lo pol\u00edtico y lo ideol\u00f3gico de los discursos de estos pensadores que habr\u00e1n hecho quiz\u00e1 su aporte en las disciplinas que les son espec\u00edficas, pero que en materia del ciberespacio o del cibermundo, incluso en materia de Internet, de lo real y lo virtual, repiten discursos ajenos ineficaces, siembran la confusi\u00f3n o no producen ning\u00fan conocimiento nuevo. Comienzo por orden alfab\u00e9tico la cr\u00edtica que les hace Merejo. El primero, Jean Baudrillard, a quien Merejo le critica la tesis acerca de la cultura como simulacro en su libro del mismo t\u00edtulo publicado en 1978, que luego repetir\u00e1 en otro libro del a\u00f1o 2000 con el t\u00edtulo de\u00a0<i>Crimen perfecto,<\/i>\u00a0donde el autor franc\u00e9s confunde lo virtual con lo real y afirma que los acontecimientos reales no han sucedido, sino como posverdad. (Merejo, 2017: 215). Es la vieja tesis del obispo Berkeley, quien aseguraba que la realidad es ilusi\u00f3n de los sentidos. A lo que pragm\u00e1ticamente se le responde: Atravi\u00e9satele en la autopista a un carro que corre a 100 kil\u00f3metros por hora y comprobar\u00e1s en ese instante supremo si tu suicidio es una ilusi\u00f3n de los sentidos, es decir, si en ese instante supremo la realidad objetiva existe o no.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s2\">Tambi\u00e9n al fil\u00f3sofo polaco Zygmunt Bauman, muy popular entre nuestros intelectuales del partido del signo, le hunde Merejo el escalpelo al criticarle su concepto de que \u00ab\u2026 las redes [sociales] son una trampa\u00bb y tambi\u00e9n se refiere nuestro autor a la \u00faltima entrevista que concedi\u00f3 Bauman, en la que repite sus ideas sobre las redes sociales. Dice Merejo que cuando Bauman aborda \u00ab\u2026 la pol\u00edtica y la relaci\u00f3n con el ciberespacio, deja entrever la ausencia de una ciberpol\u00edtica como expresi\u00f3n de las redes sociales\u00bb (2017: 53), lo cual es grave, pero comprensible, porque la teor\u00eda fundamental de lo l\u00edquido deja toda su obra sin teor\u00eda del discurso y sin teor\u00eda del sujeto.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s2\">Esto se comprueba f\u00e1cilmente en la p\u00e1gina 54 de la obra de Merejo cuando dice que \u00ab\u2026 en su texto\u00a0<i>En busca de la pol\u00edtica<\/i>\u00a0(2001) [Bauman] abordaba el ciberespacio como para \u00e9lite e ilustrados, separada del \u2018pueblo\u2019 y como si estas \u00e9lites fueran las constructoras de ese espacio virtual. Qued\u00f3 entrampado [Bauman] en la confusi\u00f3n de Internet y el ciberespacio. El primero es un conjunto de herramientas especiales tecnol\u00f3gicas que las \u00e9lites del poder digital y el ciberespacio controlan como espacio de construcci\u00f3n social que no tiene asidero en lo real y no es privilegio de un sector social, sino de todos los sujetos cibern\u00e9ticos que viven en una sociedad.\u00bb<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s2\">Otro que sabe mucho de filosof\u00eda es el argentino Mario Bunge, pero al igual que Bauman, a quien posiblemente repite en su libro<i>\u00a0C\u00e1psulas,<\/i>\u00a0donde dice que ciberespacio es para \u00e9lites y pronostica una cat\u00e1strofe como \u00ab\u2026 la del fin de las ideolog\u00edas y del \u00faltimo hombre\u00bb, de Francis Fukuyama. Bunge dice: \u00abTambi\u00e9n se ha profetizado que la difusi\u00f3n de Internet perfeccionar\u00e1 la democracia. Pero nada de esto es verdad. Primero, porque quienes tienen acceso a la red constituyen una \u00e9lite. Segundo, porque el debate racional que puede lograrse en una asamblea bien moderada es imposible a trav\u00e9s de Internet: aqu\u00ed cada cual dice lo que se le antoja, cuando se le antoja y en el tono que se le antoja. Tercero, porque todo artefacto cuyo uso requiere pericia y dinero aumenta la desigualdad entre la gente.\u00bb (Buenos Aires:<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0\u00a0<\/span>Gedisa, 2003, pp. 209-210).<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s2\">Y avanza Bunge esta idea peregrina de que los movimientos pol\u00edticos de los indignados son una utop\u00eda. Pero Podemos en Espa\u00f1a y La Marcha Verde en contra de la corrupci\u00f3n y la impunidad en la Rep\u00fablica Dominicana desmienten esa falacia, solo para citar dos ejemplos mundiales: \u00abLa sociedad electr\u00f3nica o virtual, en que solo nos comunicar\u00edamos a trav\u00e9s de la red global, es una utop\u00eda irrealizable\u00bb (<i>Ib\u00edd<\/i>., p. 210). \u00abDicha visi\u00f3n,\u00a0<\/span><span class=\"s3\">\u2015<\/span><span class=\"s2\">corrige Merejo<\/span><span class=\"s3\">\u2015<\/span><span class=\"s2\">\u00a0no toma en cuenta al sujeto como constructor de ese ciberespacio y su estrategia para construir mejores espacios donde vive f\u00edsicamente, [y Bunge] m\u00e1s bien, lo separa r\u00edgidamente del grupo social privilegiado que est\u00e1 conectada al ciberespacio y el resto de la poblaci\u00f3n no conectada.\u00bb (Merejo,\u00a0<i>op. cit<\/i>., p. 54).<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s2\">Otro intelectual que ha ganado fama mundial como novelista y fil\u00f3sofo es Umberto Eco, quien abomina de las redes sociales y mantiene un discurso orgulloso de su ignorancia al decretar que \u00ab\u2026 las redes sociales le dan el derecho de hablar a legiones de idiotas que primero hablaban solo en el bar despu\u00e9s de un vaso de vino, sin da\u00f1ar a la comunidad. Ellos eran silenciados r\u00e1pidamente y ahora tienen el mismo derecho a hablar que un premio Nobel. Es la invasi\u00f3n de los idiotas.\u00bb (Merejo, 2017: 55).<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s2\">Para Merejo (2017: 55) \u00ab\u2026la falla de este discurso [de Umberto Eco] es su sentido \u00fanico ante las redes sociales y el ciberespacio. No tiene fisura, por lo que el sujeto cibern\u00e9tico queda excluido, [y Eco] queda como el supersujeto por encima de las pasiones culturales, pol\u00edticas y sociales. No comprende que el mismo sujeto cibern\u00e9tico es el sujeto de la sociedad.\u00bb<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s2\">Y los sujetos cibern\u00e9ticos van desde las amas de casa hasta los estudiantes, profesores, empresarios, pol\u00edticos, cient\u00edficos, la clase trabajadora, intelectuales y otras categor\u00edas sociales, los que tambi\u00e9n van a hablar \u00ab\u2026 de deporte, de cultura en los bares al igual que los necios.\u00bb (<i>Ib\u00edd<\/i>., 55). Es decir, que un sujeto\u00a0<\/span><span class=\"s3\">\u2015<\/span><span class=\"s2\">agrego yo<\/span><span class=\"s3\">\u2015<\/span><span class=\"s2\">juega distintos roles en el plano social, seg\u00fan sean las pr\u00e1cticas sociales que asuma en un momento hist\u00f3rico determinado.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s2\">Como colof\u00f3n a la nota al pie de esta misma p\u00e1gina 55, Merejo sit\u00faa la ignorancia del popular fil\u00f3sofo Eco, pues en este mundo hasta los genios, o los que se toman por tales, poseen, escondido, su tal\u00f3n de Aquiles. Dice Merejo: \u00abPara el laureado escritor Umberto Eco, las redes son peligrosas porque no conocemos con qui\u00e9n conversamos y deja entrever su desfase con relaci\u00f3n a la era del cibermundo.\u00bb<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s2\">Por mi parte, me detengo con estos ejemplos de cr\u00edtica a la confusi\u00f3n de tales genios filos\u00f3ficos respecto a lo que son las redes sociales, pues con el an\u00e1lisis de estos discursos basta. Ni el discurso de Merejo ni el m\u00edo apuntan a la exhaustividad, sino que nuestra meta radica en que el destinatario entienda que el mismo m\u00e9todo ser\u00e1 empleado para situar los efectos pol\u00edticos e ideol\u00f3gicos del resto de los intelectuales que nuestro autor abordar\u00e1 a lo largo de su libro, como son, por ejemplo, los discursos de Martin Heidegger, Gilles Lipovetsky, Edgar Morin, Dan Sperber, Guy Debord y Henri Meschonnic, entre otros.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s2\">Por eso, en el micro poder de los discursos sobre la historia dominicana, Merejo se ha enfocado en el estudio de la dominicanidad transida como espacio interno y externo (inmigraciones-emigraciones) de nuestra especificidad constituida por un Estado clientelista y patrimonialista que ha fracasado desde 1844 hasta hoy en distribuir las riquezas del pa\u00eds entre todas las clases sociales y en el reconocimiento de lo que son sus sujetos, clase por clase.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s2\">Este fracaso ha dado lugar en el siglo XX, sobre todo despu\u00e9s de la ca\u00edda del muro de Berl\u00edn y el socialismo sovi\u00e9tico, a un neoliberalismo que ha producido una vasta red de hipercorrupci\u00f3n e hiperimpunidad y de zonas grises caracterizadas por el narcotr\u00e1fico, el lavado de activos, la evasi\u00f3n de impuestos al fisco, la criminalidad, el sicariato y por encima de todo, un nuevo sistema de hiperpobreza llamado precariado ante cuya amenaza de aniquilamiento de la sociedad, se ha levantado una parte significativa de la poblaci\u00f3n para decirle \u00a1basta ya de tanta corrupci\u00f3n e impunidad! y cuyo ep\u00edtome ha sido el entramado de corrupci\u00f3n montado por la constructora Odebrecht en nuestro pa\u00eds, Am\u00e9rica Latina y \u00c1frica.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s2\">Pero ojo al Cristo, que es de plata: la Marcha Verde es un conjunto heterog\u00e9neo de sujetos que uno no sabe sin dan por sentado la existencia de un Estado nacional en nuestro pa\u00eds o si tal movimiento es una coalici\u00f3n de m\u00faltiples liderazgos dispuestos a remplazar un Estado clientelista y patrimonialista dirigido por caras nuevas que no han tenido la oportunidad de acumular riquezas a partir del espacio de lo p\u00fablico. No hay que llamarse a enga\u00f1o, porque si cada uno de los participantes en las distintas marchas verdes de indignados contra la corrupci\u00f3n y la impunidad cree que aqu\u00ed existe un Estado nacional verdadero fundado en 1844, estamos perdidos.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s2\">Hasta ahora, la \u00fanica organizaci\u00f3n que le ha plantado cara a esta hipercorrupci\u00f3n e hiperimpunidad del Estado dominicano clientelista y patrimonialista ha sido el movimiento de la Marcha Verde, porque nuestros partidos, grandes y peque\u00f1os, est\u00e1n embarrados hasta el cuello en la corrupci\u00f3n. De ah\u00ed, la ausencia total de oposici\u00f3n pol\u00edtica a los desmanes de los gobiernos que se han sucedido en el pa\u00eds despu\u00e9s de la desaparici\u00f3n del gran caudillo autoritario y los dos l\u00edderes liberales: Balaguer, Bosch y Pe\u00f1a G\u00f3mez.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s2\">Esto y mucho m\u00e1s lo encontrar\u00e1 el lector analizado y criticado con lujo de detalles en esta nueva obra de Andr\u00e9s Merejo.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s2\">Y me parece que un buen tema entre los tantos que les tratar\u00e1 el autor es el del juicio a los sobornados que hasta ahora han sido imputados en el caso de Odebrecht y de los cuales dos solamente guardan prisi\u00f3n, mientras a los dem\u00e1s se le ha enviado a casa, como una se\u00f1al de impunidad, con la simple obligaci\u00f3n de presentarse una vez al mes ante un juez y pagar un porciento de la fianza que les ha sido impuesta al resto de los imputados y que oscila entre los 5 y 15 millones de pesos. A todo esto, la porci\u00f3n de humanidad que conforma nuestro pa\u00eds est\u00e1 quiz\u00e1 esc\u00e9ptica con respecto a si habr\u00e1 o no juicio de fondo y qu\u00e9 ser\u00e1 de la posici\u00f3n de gobiernos afectados como el brasile\u00f1o y el norteamericano, gracias a quienes se ha destapado el esc\u00e1ndalo Odebrecht en el pa\u00eds, porque no raz\u00f3n para dudarlo: si por el Gobierno dominicano hubiese sido, jam\u00e1s nos hubi\u00e9semos enterado de los sobornos y sobrevaluaciones de cientos de obras realizadas y por realizar<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0\u00a0<\/span>por parte de la inefable constructora brasile\u00f1a.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s2\">\u00bfHabr\u00e1 juicio de fondo y se quedar\u00e1n dados los norteamericanos? Y si los norteamericanos, que no tienen amigos, como dicen sus pol\u00edticos, sino intereses, se quedan callados debido a que no les interesa alborotar el avispero de Danilo Medina al no saber por cu\u00e1l ficha del tablero pol\u00edtico sustituirle, \u00bfse quedar\u00e1n callados WikiLeaks, An\u00f3nimos y el consorcio internacional de periodistas independientes? Gracias a esta \u00faltima, el mundo conoci\u00f3 los Papeles de Panam\u00e1. Pero, \u00bfcu\u00e1ndo sabremos acerca de las mil y una personas sobornadas y chantajeadas con org\u00edas por Odebrecht en la Rep\u00fablica Dominicana para conseguir contratos de construcci\u00f3n y sobrevaluaciones de obras, seg\u00fan el abogado de esa empresa Rodrigo Tacla Dur\u00e1n?<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Diogenes Cespedes (Hoy, 2-9-18) &nbsp; El\u00a0autor de\u00a0La dominicanidad transida: entre lo virtual y lo real\u00a0(Santo Domingo: B\u00faho, 2017) ha cumplido con el precepto de que todo libro nuevo debe ser un libro metaling\u00fc\u00edstico, pero, adem\u00e1s, que debe verificar la bibliograf\u00eda sobre el tema y situar los efectos ideol\u00f3gicos y pol\u00edticos de esas obras y desechar [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":22939,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[18,16],"tags":[],"class_list":["post-22938","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura","category-libros"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22938"}],"collection":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22938"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22938\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":22940,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22938\/revisions\/22940"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media\/22939"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22938"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22938"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22938"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}