{"id":23104,"date":"2018-03-02T06:03:30","date_gmt":"2018-03-02T10:03:30","guid":{"rendered":"http:\/\/debateplural.com\/?p=23104"},"modified":"2018-03-01T11:53:27","modified_gmt":"2018-03-01T15:53:27","slug":"la-poesia-anda-rebelada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2018\/03\/02\/la-poesia-anda-rebelada\/","title":{"rendered":"La poes\u00eda anda rebelada"},"content":{"rendered":"<p>Jos\u00e9 Rafael Lantigua, ex ministro de cultura Rep\u00fablica Dominicana (D. Libre 24-2-18)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div class=\"text\">\n<p>INSURGENCIA. ESTRIDENCIA. ESTR\u00c9PITO. ESTRELLA\u00a0combatiente. Disipaci\u00f3n. Ejercicio en pendiente. Fragua del ethos de la \u00e9poca. Rebeli\u00f3n. La poes\u00eda se rebela. Hay una nueva poes\u00eda que camina. Viene en ruta desde hace rato. Sin m\u00e1scara. Sin calcetines. Sin sonrojos. Incombustible. Dialoga con sus entra\u00f1as, sin extenuarse, como un testimonio, como una confidencia. Desnuda. Intr\u00e9pida. Despojada de influencias y sarc\u00e1stica. Se r\u00ede con la muela del juicio y convive con el frenes\u00ed de los excesos. Se integra. Se interna. Se sumerge. Logra la penetraci\u00f3n que no alcanzan a\u00fan sus hermanos mayores, los que le precedieron con otras encomiendas, otras miradas, otros hechizos, vaya, otras formas.<\/p>\n<p>La poes\u00eda tiene el don de rehacerse, de reconstruirse, de buscar su bajadero. Que si rom\u00e1ntica, que si moderna, que si surrealista, que si construye o s\u00ed la fuente de su cambio o si termina encadada, que no es su sitio. La poes\u00eda se encabalga sobre el tiempo y lo enrumba, lo capitanea, lo emplaza. Es dif\u00edcil, casi siempre, seguirle la cuenta porque la poes\u00eda no se atasca nunca. Se le ve desfalleciente, a veces; a veces, entreverada; obstinada, pr\u00f3fuga de sus instintos, a veces. Pero, no termina nunca su eutaxia, vive en su lozan\u00eda sempiterna y con sus enigmas a cuestas hace su v\u00eda crucis sin crucificarse. Sabe de altas y bajas, pero no se desanima, ni se recoge. La poes\u00eda es rebeli\u00f3n continua y cuando unos toman una vereda que creen segura, ella le hace changu\u00ed y toma otro rumbo.<\/p>\n<p>Hay que admitir \u2013lo admito yo\u2013 que la poes\u00eda ha estado tiesa desde hace alg\u00fan tiempo. No abandona su traj\u00edn, pero parece como si fuese un solo traj\u00edn, una sola voz cantante que se esparce entre ruidos y abalorios. Soberana y l\u00facida, desde luego, en ocasiones memorables. L\u00edquida, en otras. Confusa, sobria, porfiada, hasta medio catedr\u00e1tica en otros casos. Tiesa, eso digo. Yo me complazco en su historia y siempre termino encandilado en su bebedizo. Conservador, seguramente, creo en los cauces en los que aprend\u00ed a fascinarme, a deleitarme en sus conjuros. Todav\u00eda me muevo en el per\u00edmetro nerudeano, cargo las alforjas darianas, amplifico las testas nutridas de los Alberti, Diego, Elytis, Auden, Montale, Aridjis y hasta Juan Ram\u00f3n (aunque sea \u201cm\u00fasica de otros\u201d.) De tantos. De muchos.<\/p>\n<p>Pero, la poes\u00eda no es amondongada. Es esbelta, con donaire, musculosa, fitness. Mantiene su l\u00ednea, aunque se atortoje y pierda la postura y compostura algunas veces. Se sostiene sobre su mollera, fornida, aunque pase por \u00e9pocas confusas, apocada en circunloquios, en gemidos. Sabe entregarse a los signos de los tiempos y desde ah\u00ed, con su armadura, continuar su camino, relajada, con \u201csu cara lavada y una sonrisa de arroz\u201d como dec\u00eda Neruda.<\/p>\n<p>Sucede ahora. La poes\u00eda camina sobre muros \u2013de concreto y redes-, se extas\u00eda en cualquier verja y se erige, soberbia, en los escalones que este tiempo l\u00edquido le oferta para sobrevivir. Y no muere. Esa es su fortaleza. Cae. Decae. Se levanta. Desfallece. Resucita. La poes\u00eda es una siembra esparcida sobre los m\u00faltiples horizontes del vividero humano. Hay una acci\u00f3n po\u00e9tica en varios pa\u00edses, el nuestro incluso, que la coloca sobre las paredes para ennoblecer el paisaje y el alma. Anda por ah\u00ed, aunque lenta, dejando su letra, su verso, su vocer\u00eda, en los muros desguarnecidos donde puede habitar el habla del amor o de la conciencia social. Es una poes\u00eda de pensamiento abierto, de formas cortas, cortantes, original, despierta, creativa, que se alcanza a leer a toda m\u00e1quina mientras te mueves en tu coche o camina raudo sobre el pavimento urbano. Poes\u00eda urbana en los muros citadinos que debiera multiplicarse.<\/p>\n<p>Est\u00e1 en las redes como una lluvia po\u00e9tica que cae tenaz sobre los recovecos de la imaginaci\u00f3n tambi\u00e9n urbana. Cursi, a veces, pero poes\u00eda al fin, concebida por clamores y temblores de estos tiempos. Amorosa, testimonial, piropera, sexual hasta lo imprevisto, reflexiva, vital. Surca las redes a niveles incre\u00edbles. All\u00ed convive con los tuits y las otras muchas formas de convivencia -\u00bfconnivencia?- social de nuestros d\u00edas. Hoy basta buscar la poes\u00eda y la encuentras en las redes sociales como un figurante m\u00e1s de esa diatriba perenne.<\/p>\n<p>Y est\u00e1 en los libros. Claro que est\u00e1 en los libros. Viene, paso a paso, emergiendo, y ya parece que est\u00e1 en la cubierta, gozosa. En d\u00edas recientes, de paso por Madrid, en la escala obligada en la Casa del Libro, la vieja y siempre renovada librer\u00eda de Espasa como se conoce a\u00fan, desde la entrada, en el espacio de las novedades \u2013antes: las novelas recientes, los ensayos de moda, los t\u00edtulos de los nombres renombrados- toda la ocupaci\u00f3n es de esa nueva poes\u00eda labrada en los intersticios de una urbanidad que decidi\u00f3 hacer su andadura como si fuese construyendo el vacil\u00f3n. Ya conoc\u00eda, en los predios de Cuesta lo encontr\u00e9, a Defreds, as\u00ed como suena. Casi sin querer, como el t\u00edtulo que adquir\u00ed, lo le\u00ed. Lo encamina en el frontispicio Frida Kahlo. Casi me imagino el resto. Pero, no. Y la introducci\u00f3n advierte: \u201cAqu\u00ed hay poes\u00eda, pero sobre todo hay personas&#8230;Y mujeres&#8230;Y paisajes\u201d. Y luego Defreds, que en realidad se llama, muy normalito, como cualquier otro se\u00f1or, Jos\u00e9 Angel G\u00f3mez Iglesias. Pero, bueno, Defreds, que es su nombre art\u00edstico, digo po\u00e9tico. Y me sacude, de otro modo no puedo decirlo, el primer poema. \u201cDisfruta los minutos, los momentos, los suspiros.\/ Y si tienes que llorar, hazlo,\/ que est\u00e1s preciosa,\/ y ya estar\u00e9 yo para morderte la sonrisa\u201d. Y sigo hacia otra p\u00e1gina. Y hacia otra. \u201cPor el d\u00eda sobreviv\u00eda\/ a base de amigos y poes\u00eda.\/ Recordar c\u00f3mo hac\u00edamos\/ de cada noche un d\u00eda.\/ De cada cama una vida.\/&#8230;Follarnos cuando toda\/ la ciudad dorm\u00eda\u201d. Y me le\u00ed entero el poemario, s\u00ed, de Defreds que en alguna parte dec\u00eda sin rubor que \u201chay d\u00edas que parece que me lee Espa\u00f1a entera\u201d. Y no se equivoca. Toda la secci\u00f3n de novedades de la librer\u00eda de Espasa estaba llena de Defreds y de los otros muchos Defreds que han salido al mercado y est\u00e1n revolucionando la poes\u00eda. Como una Patricia Benito que vende sus libros firmados. Los firma todos, de letra y pu\u00f1o. El ejemplar que adquir\u00ed tra\u00eda el siguiente mensaje: \u201cQu\u00e9 bonita la gente que se deja perder, sube el volumen y baila. Mil besos\u201d. Bonito. Y entonces, entr\u00e9 en la ronda y disfrut\u00e9 esta exquisitez: \u201cYo,\/ que mido mi tiempo en medias cervezas\/ y no hago planes a m\u00e1s de cerveza y media,\/ estoy deseando que pidas otra ronda\u201d. No mor\u00ed en el intento. Continu\u00e9 hasta el final. Y no voy a poner m\u00e1s ejemplos. Patricia Benito vende horrores en Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>Y por este orden he conocido las fibras po\u00e9ticas de nuevo troquel de Loreto Sesma (\u201c317 kil\u00f3metros y dos salidas de emergencia\u201d), Rub\u00e9n de la Cruz, autonombrado \u201cXenon\u201d (\u201cYa no tintas nada\u201d), AJO, s\u00ed, como lo pueden ver (\u201cLa perrina &amp; yo\u201d), Luis Ramiro (\u201cPoemas para infancias mal curadas\u201d), Irene X (\u00bfconocen a Irene X?), es fant\u00e1stica. Su libro \u201cEl sexo de la risa\u201d es para morirse riendo haci\u00e9ndole cosquillas a una zorra. Y suman m\u00e1s. Es la nueva poes\u00eda joven de Espa\u00f1a que ya va recalando (y no parece dispuesta a recular) en Colombia, Chile, M\u00e9xico y me han dicho que ha establecido estancia indefinida \u2013visa m\u00faltiple- en la Rep\u00fablica Dominicana.<\/p>\n<p>Ahora voy a intentar conocer a Elvira Sastre que recomienda Chus Visor. Es de las que se inici\u00f3 con su poes\u00eda en las redes y ahora dicen que llena auditorios al tope en distintos pa\u00edses, leyendo sus poemas. Se enorgullece en decir que vive de la poes\u00eda. D\u00edgame usted si esto no es una revoluci\u00f3n. Tiene 290 mil seguidores en Facebook, 90 mil en Twitter, 153 mil en Instagram. Ha vendido 75 mil ejemplares de sus libros \u201cLa soledad de un cuerpo acostumbrado a la herida\u201d, \u201cBaluarte\u201d y \u201cCuarenta y tres maneras de soltarse el pelo\u201d. La elogian veteranos y novatos. Esto es para celebrarlo.<\/p>\n<p>Leyendo algunos de estos libros he pensado que hay antecedentes en nuestra poes\u00eda. Hay que declararlos pioneros. Algunos vienen desde los setenta y ochenta. Y cuidado si desde antes. No los nombro. La poes\u00eda tiene sus formas, sus dominios, sus acosos, sus violaciones, sus estr\u00e9pitos. Aunque sean pocos los que ejercen como suplidores y mucho menos los que la leen. Chus Visor citaba en d\u00edas pasados un verso de la Szymborska a prop\u00f3sito de a cu\u00e1ntos gusta la poes\u00eda: \u201cA algunos\/ es decir, no a todos.\/ Ni siquiera a los m\u00e1s, sino a los menos.\/ Sin contar las escuelas donde es obligatoria,\/ y a los mismos poetas,\/ ser\u00e1n dos de cada mil personas\u201d. No importa. Ella sigue viva. En paredes y muros de las redes. En los espacios que se\u00f1alan los tiempos. Y en los libros. Tendr\u00e1 nueva armadura, no nos gustar\u00e1n ciertas formas y medidas, pero ah\u00ed est\u00e1: sublevada, ind\u00f3cil, desacatada. Insurgente. Retadora. La poes\u00eda anda rebelada.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"insert_headline\">\n<div class=\"insert_title\">Casi sin querer<\/div>\n<div class=\"insert_Image\">\n<div><img decoding=\"async\" class=\" lazyloaded\" title=\"Casi sin querer\" src=\"data:;base64,<svg xmlns='http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg' viewBox='0 0 185 134'\/>\" srcset=\"\/\/estatico2.diariolibre.com\/binrepository\/185&#215;255\/0c61\/185d134\/none\/10904\/IPOR\/image_content_9589030_20180223182519.jpg 185w\" alt=\"Casi sin querer\" width=\"185&#8243; height=\"134&#8243; data-srcset=\"\/\/estatico2.diariolibre.com\/binrepository\/185&#215;255\/0c61\/185d134\/none\/10904\/IPOR\/image_content_9589030_20180223182519.jpg 185w\" \/><\/div>\n<\/div>\n<div class=\"insert_text\">\n<p><b>Defreds<\/b><br \/>\nPr\u00f3logo: Diego Ojeda<br \/>\nFrida Ediciones, 2016<br \/>\nDuod\u00e9cima edici\u00f3n, 165 p\u00e1gs.<\/p>\n<p>\u201cHay corazones con tanto da\u00f1o, que se convierten en agujeros negros en el pecho&#8230; \u00c9ramos tan veinte que empezando de cero todav\u00eda eres diez. Y el mar dej\u00f3 de oler a mar para oler tus caricias\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"insert_headline\">\n<div class=\"insert_title\">Primero de poeta<\/div>\n<div class=\"insert_Image\">\n<div><img decoding=\"async\" class=\" lazyloaded\" title=\"Primero de poeta\" src=\"data:;base64,<svg xmlns='http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg' viewBox='0 0 185 134'\/>\" srcset=\"\/\/estatico3.diariolibre.com\/binrepository\/186&#215;277\/0c128\/185d134\/none\/10904\/XRNS\/image_content_9589027_20180223182519.jpg 185w\" alt=\"Primero de poeta\" width=\"185&#8243; height=\"134&#8243; data-srcset=\"\/\/estatico3.diariolibre.com\/binrepository\/186&#215;277\/0c128\/185d134\/none\/10904\/XRNS\/image_content_9589027_20180223182519.jpg 185w\" \/><\/div>\n<\/div>\n<div class=\"insert_text\">\n<p><b>Patricia Benito<\/b><br \/>\nPresentaci\u00f3n: Escandar Algeet (Escandar es la poeta Irene)<br \/>\nPenguin Random House, 2017. 134 p\u00e1gs.<\/p>\n<p>En el colof\u00f3n se lee: \u201cEste libro se termin\u00f3 de imprimir mientras el amor tomaba las plazas y en alg\u00fan lugar alguien dec\u00eda muy bajito ojal\u00e1 t\u00fa aqu\u00ed\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"insert_headline\">\n<div class=\"insert_title\">Poemas para infancias mal curadas<\/div>\n<div class=\"insert_Image\">\n<div><img decoding=\"async\" class=\" lazyloaded\" title=\"Poemas para infancias mal curadas\" src=\"data:;base64,<svg xmlns='http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg' viewBox='0 0 185 134'\/>\" srcset=\"\/\/estatico3.diariolibre.com\/binrepository\/185&#215;278\/0c72\/185d134\/none\/10904\/PPMM\/image_content_9589028_20180223182519.jpg 185w\" alt=\"Poemas para infancias mal curadas\" width=\"185&#8243; height=\"134&#8243; data-srcset=\"\/\/estatico3.diariolibre.com\/binrepository\/185&#215;278\/0c72\/185d134\/none\/10904\/PPMM\/image_content_9589028_20180223182519.jpg 185w\" \/><\/div>\n<\/div>\n<div class=\"insert_text\">\n<p><b>Luis Ramiro<\/b><br \/>\nPr\u00f3logo: Carlos Salem<br \/>\nAguilar, 2017. 194 p\u00e1gs.<\/p>\n<p>\u201cNo vamos a arreglar t\u00fa y yo este mundo,\/ al menos no esta noche de tormenta,\/ nademos en la cama, en lo profundo.\/ Ma\u00f1ana les cantamos las cuarenta\/ a todos los que quieras, te secundo.\/ Hoy este cuento es nuestro, Cenicienta\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"insert_headline\">\n<div class=\"insert_title\">El sexo de la risa<\/div>\n<div class=\"insert_Image\">\n<div><img decoding=\"async\" class=\" lazyloaded\" title=\"El sexo de la risa\" src=\"data:;base64,<svg xmlns='http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg' viewBox='0 0 185 134'\/>\" srcset=\"\/\/estatico2.diariolibre.com\/binrepository\/185&#215;228\/0c47\/185d134\/none\/10904\/TPKH\/image_content_9589026_20180223182520.jpg 185w\" alt=\"El sexo de la risa\" width=\"185&#8243; height=\"134&#8243; data-srcset=\"\/\/estatico2.diariolibre.com\/binrepository\/185&#215;228\/0c47\/185d134\/none\/10904\/TPKH\/image_content_9589026_20180223182520.jpg 185w\" \/><\/div>\n<\/div>\n<div class=\"insert_text\">\n<p><b>Irene<\/b><br \/>\nHarpo libros, 2016. 6\u00aa edici\u00f3n. 247 p\u00e1gs.<\/p>\n<p>\u201cBaile de palabras atragantadas que disfrutan acost\u00e1ndose cada noche con una l\u00e1grima diferente, con una cosquilla plena de insomnio, con una carcajada entre las piernas\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"insert_headline\">\n<div class=\"insert_title\">Lista de espera<\/div>\n<div class=\"insert_Image\">\n<div><img decoding=\"async\" class=\" lazyloaded\" title=\"Lista de espera\" src=\"data:;base64,<svg xmlns='http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg' viewBox='0 0 185 134'\/>\" srcset=\"\/\/estatico1.diariolibre.com\/binrepository\/185&#215;274\/0c70\/185d134\/none\/10904\/KPOQ\/image_content_9589029_20180223182520.jpg 185w\" alt=\"Lista de espera\" width=\"185&#8243; height=\"134&#8243; data-srcset=\"\/\/estatico1.diariolibre.com\/binrepository\/185&#215;274\/0c70\/185d134\/none\/10904\/KPOQ\/image_content_9589029_20180223182520.jpg 185w\" \/><\/div>\n<\/div>\n<div class=\"insert_text\">\n<p><b>Omar Ortiz<\/b><br \/>\nPr\u00f3logo: Celedonio Orjuela Duarte. Editorial Domingo Atrasado. Bogot\u00e1, 2017. 68 p\u00e1gs.<\/p>\n<p>\u201cUn poeta ley\u00f3 unos iracundos versos\/ sobre los 342 campesinos asesinados,\/ por paramilitares en Trujillo, Valle del Cauca.\/ El silencio fue interrumpido por un \u00fanico sollozo.\/ Ta vez, \u00bfla poes\u00eda?\u201d<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jos\u00e9 Rafael Lantigua, ex ministro de cultura Rep\u00fablica Dominicana (D. Libre 24-2-18) &nbsp; INSURGENCIA. ESTRIDENCIA. ESTR\u00c9PITO. ESTRELLA\u00a0combatiente. Disipaci\u00f3n. Ejercicio en pendiente. Fragua del ethos de la \u00e9poca. Rebeli\u00f3n. La poes\u00eda se rebela. Hay una nueva poes\u00eda que camina. Viene en ruta desde hace rato. Sin m\u00e1scara. Sin calcetines. Sin sonrojos. Incombustible. 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