{"id":23472,"date":"2018-03-17T10:26:13","date_gmt":"2018-03-17T14:26:13","guid":{"rendered":"http:\/\/debateplural.com\/?p=23472"},"modified":"2018-03-17T10:26:13","modified_gmt":"2018-03-17T14:26:13","slug":"el-partido-de-la-revolucion-4","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2018\/03\/17\/el-partido-de-la-revolucion-4\/","title":{"rendered":"El partido de la revoluci\u00f3n (4)"},"content":{"rendered":"<p>Leo Panitch (Sin permiso, 6-3-18)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La leyenda de la espontaneidad no explica nada. Para apreciar debidamente la situaci\u00f3n y decidir el momento oportuno para emprender el ataque contra el enemigo, era necesario que las masas o su sector dirigente, tuvieran sus postulados ante los acontecimientos hist\u00f3ricos y su criterio para la valoraci\u00f3n de los mismos. En otros t\u00e9rminos, era necesario contar, no con una masas en abstracto, sino con la masa de los obreros petersburgueses y de los obreros rusos en general, (&#8230;) era necesario que en el seno de esa masa hubiera obreros que hubiesen reflexionado sobre la experiencia de 1905, que supieran adoptar una actitud cr\u00edtica ante las ilusiones constitucionales de los liberales y de los mencheviques, que asimilaran la perspectiva de la revoluci\u00f3n, que hubieran meditado docenas de veces acerca de la cuesti\u00f3n del ej\u00e9rcito, que observaran celosamente los cambios que se efectuaban en el mismo \u2013trabajadores que fueran capaces de sacar consecuencias revolucionarias de sus observaciones y de comunicarlas a los dem\u00e1s\u2013. Era necesario, en fin, que hubiera en la guarnici\u00f3n misma soldados avanzados ganados para la causa, o, al menos, interesados por la propaganda revolucionaria y trabajados por ella.<\/p>\n<p>En cada f\u00e1brica, en cada taller, en cada compa\u00f1\u00eda, en cada caf\u00e9, en el hospital militar, en las estaciones de trasbordo, incluso en las aldeas desiertas, el pensamiento revolucionario realizaba una labor callada y molecular. Por dondequiera surg\u00edan int\u00e9rpretes de los acontecimientos, obreros precisamente, a los cuales pod\u00eda preguntarse, \u00bfqu\u00e9 hay de nuevo?, y de quienes pod\u00edan esperarse las consignas necesarias. Estos caudillos se hallaban muchas veces entregados a sus propias fuerzas, se orientaban mediante las generalizaciones revolucionarias que llegaban fragmentariamente hasta ellos por distintos conductos, sab\u00edan leer entre l\u00edneas en los peri\u00f3dicos liberales aquello que les hac\u00eda falta. Su instinto de clase se hallaba agudizado por el criterio pol\u00edtico, y aunque no desarrollaran consecuentemente todas sus ideas, su pensamiento trabajaba invariablemente en una misma direcci\u00f3n. Estos elementos de experiencia, de cr\u00edtica, de iniciativa, de abnegaci\u00f3n, iban impregnando a las masas y constitu\u00edan la mec\u00e1nica interna, inaccesible a la mirada superficial, y sin embargo decisiva, del movimiento revolucionario como proceso consciente.<\/p>\n<p>Fue la sintonizaci\u00f3n de todo esto lo que llev\u00f3 a los bolcheviques, gradualmente y no sin considerables divisiones entre los l\u00edderes, a moverse estrat\u00e9gicamente como hicieron\u00a0entre febrero y octubre. Aunque inicialmente hubieran aceptado lo que Trotsky admiti\u00f3 como la \u201cerr\u00f3nea f\u00f3rmula de la \u2018dictadura democr\u00e1tica\u2019\u201d en referencia a las alianzas interclasistas de partidos constituidas en la Duma \u201cen un periodo en el que el programa oficial socialdem\u00f3crata era a\u00fan com\u00fan para bolcheviques y mencheviques\u201d, los bolcheviques se mantuvieron fuera de cualquiera de esas alianzas parlamentarias. Su agudo olfato les dec\u00eda que la burgues\u00eda rusa, independientemente de las promesas que hicieran, no ser\u00eda capaz de acomodarse realmente siquiera a la jornada laboral de ocho horas, no digamos ya, como dice David Mandel, a \u201cla reforma agraria tal y como la quer\u00edan los campesinos \u2013sin compensaci\u00f3n\u2013\u201d, o a las generalizadas exigencias de los obreros para el derecho a elegir representantes a los consejos de f\u00e1brica, que \u201csupervisar\u00edan las normativas internas de trabajo\u201d. Como los bolcheviques se alejaban cada vez m\u00e1s de los diferentes intentos que otros partidos socialistas llevaban a cabo para sostener alianzas con los diputados de las clases propietarias, su apoyo popular creci\u00f3 cada vez m\u00e1s.<\/p>\n<p>La innovadora noci\u00f3n de \u201cpoder dual\u201d, que situ\u00f3 la ca\u00f3tica democracia de varias capas de representaci\u00f3n de los consejos de obreros y soldados (\u201csoviets\u201d) en el centro de la estrategia bolchevique, fue desarrollada en este contexto. Pero hubieron de pasar muchas conmociones y sobresaltos, implicando bastante controversia entre los l\u00edderes, hasta que los bolcheviques adoptaron una postura inequ\u00edvoca, justo antes de la insurrecci\u00f3n de octubre, en favor de una inmediata \u201cdictadura del proletariado\u201d bajo la cautivadora consigna de \u201cTodo el poder para los soviets\u201d.<\/p>\n<p>Sin duda, esta fue la inclinaci\u00f3n de Lenin desde el momento en que lleg\u00f3 a Petrogrado\u00a0volviendo de su exilio\u00a0a comienzos de la primavera, una vez que observ\u00f3, como lo har\u00eda Trotsky despu\u00e9s, con qu\u00e9 intensidad estos \u201celementos de experiencia, de cr\u00edtica, de iniciativa, de abnegaci\u00f3n, iban impregnando a las masas y constitu\u00edan la mec\u00e1nica interna, inaccesible a la mirada superficial, y sin embargo decisiva, del movimiento revolucionario como proceso consciente\u201d. Aun as\u00ed, lo que se ha de tener en cuenta es que el mensaje central de Lenin en las c\u00e9lebres \u201cTesis de abril\u201d \u2013que ya proclamaban el paso \u201cdel primer estadio de la revoluci\u00f3n (&#8230;) a su segundo estadio, en el cual se debe depositar el poder en manos del proletariado y los segmentos m\u00e1s pobres del campesinado\u201d, como Tariq Ali lo describe\u2013 no estaba concebido principalmente con la intenci\u00f3n de comenzar lo que los anti-revolucionarios ridiculizaron como un irresponsable \u201cexperimento\u201d socialista al d\u00eda siguiente de haber tomado el poder. M\u00e1s bien estaba, como siempre hab\u00eda estado, estrat\u00e9gicamente dispuesto para romper la cadena capitalista en su eslab\u00f3n m\u00e1s d\u00e9bil, esto es, atado a lo que el decisivo final de la participaci\u00f3n rusa en la terrible guerra imperialista conseguir\u00eda: inspirar una revoluci\u00f3n en Alemania y en todos los otros pa\u00edses capitalistas m\u00e1s avanzados. Lenin, como Trotsky, a\u00fan pensaba que esta era la condici\u00f3n\u00a0<em>sine qua non<\/em>\u00a0para posibilitar cualquier transici\u00f3n del capitalismo al socialismo.<\/p>\n<p>El difuso pero palpable enfado con el sufrimiento y el caos de la continua participaci\u00f3n rusa en la Gran Guerra, junto con la creciente intuici\u00f3n de que una revoluci\u00f3n pro-zarista pudiera triunfar contra el d\u00e9bil y vacilante gobierno Kerensky, es lo que descansaba tras el soporte popular masivo de la Revoluci\u00f3n de Octubre. Dicho esto, David Mandel es completamente convincente al valorar que un factor decisivo adicional fue el miedo entre trabajadores militantes con conciencia de clase \u2013quienes no solo estaban influidos por los bolcheviques, sino que a su vez atra\u00edan buena parte de la atenci\u00f3n de estos sobre sus inclinaciones\u2013 de que los patrones estuvieran a punto de recurrir de nuevo a los cierres patronales que desbarataron el levantamiento de 1905. Incluso en t\u00e9rminos de lo que pas\u00f3 tras la conquista del poder de los bolcheviques, Mandel no resulta menos convincente al mostrar que \u201cla organizaci\u00f3n bolchevique en la capital casi desapareci\u00f3 al a\u00f1o siguiente de la Revoluci\u00f3n de Octubre. Los trabajadores pol\u00edticamente activos \u2013y la mayor\u00eda de ellos estaban organizados en el partido bolchevique\u2013 sintieron que ahora que la gente ten\u00eda el poder en sus manos, la tarea consist\u00eda en trabajar en los soviets, en las administraciones econ\u00f3micas, en la organizaci\u00f3n del Ej\u00e9rcito Rojo\u201d.<\/p>\n<p>A esto habr\u00eda que a\u00f1adirle las reveladoras\u00a0observaciones\u00a0de Sheila Fitzpatrick sobre c\u00f3mo \u201clos intelectuales radicales que sab\u00edan (&#8230;) poco sobre el funcionamiento de la burocracia (&#8230;), a quienes el estudio de Marx les hab\u00eda otorgado alguna comprensi\u00f3n del inter\u00e9s econ\u00f3mico pero nada acerca del institucional\u201d respondieron una vez entraron en las altas oficinas del viejo Estado. \u201cPara los miembros del primer gobierno sovi\u00e9tico result\u00f3 chocante darse cuenta de que ser socialistas, atados por la disciplina del partido, no produc\u00eda autom\u00e1ticamente consensos una vez estaban a cargo de un sector particular \u2013industria, educaci\u00f3n, el ej\u00e9rcito\u2013; y empezaron a ver el mundo a trav\u00e9s de sus ojos\u201d. La idea de que crear un Estado totalitario era todo el objetivo del ejercicio revolucionario fue siempre, o bien una fantas\u00eda de las imaginaciones contrarrevolucionarias, o bien una c\u00ednica flecha desplegada desde su caja de herramientas ideol\u00f3gica. La posici\u00f3n de los historiadores antimarxistas siempre fue la reivindicaci\u00f3n de la contingencia en lugar de la inevitabilidad en lo que respecta a la propia revoluci\u00f3n pero como Fitzpatrick escribe, \u201ccuando la contingencia en cuesti\u00f3n se aplic\u00f3 al resultado de la revoluci\u00f3n estalinista (&#8230;) se insiste en la inevitabilidad\u201d. No hubo ning\u00fan paso directo del liderazgo de Lenin al de Stalin, e incluso bajo este \u00faltimo, como todo el excelente trabajo hist\u00f3rico de Fitzpatrick acerca de la URSS ha mostrado, tanto el partido como el Estado eran mucho menos monol\u00edticos, si no menos burocr\u00e1ticos, de lo que parecen desde fuera.<\/p>\n<p>La antipat\u00eda del propio Lenin al estatismo burocr\u00e1tico era evidente en\u00a0<em>El Estado y la revoluci\u00f3n<\/em>, escrito justo antes de la Revoluci\u00f3n de Octubre. Al tiempo que exaltaba algunos aspectos de la capacidad de planificaci\u00f3n del Estado alem\u00e1n en tiempos de guerra (especialmente su servicio postal), su\u00a0preocupaci\u00f3n primordial\u00a0era mostrar c\u00f3mo un \u201cEstado de los trabajadores\u201d, fundado en los soviets que se hab\u00edan formado en el proceso revolucionario, desplazar\u00eda al \u201cEstado burgu\u00e9s\u201d con algo as\u00ed como \u201cdestreza y facilidad\u201d.<\/p>\n<p>Incluso si todo esto es considerado m\u00e1s como ret\u00f3rica irrealista que como una sobria estimaci\u00f3n de posibilidades, Lenin tambi\u00e9n estaba preocupado por mostrar que no era ning\u00fan \u201cut\u00f3pico\u201d en este aspecto, reconociendo expl\u00edcitamente que \u201cun obrero sin cualificaci\u00f3n o un cocinero no pueden ponerse inmediatamente con la responsabilidad propia de la administraci\u00f3n del Estado\u201d. La clave reside en que al desafiar el prejuicio seg\u00fan el cual solo \u201clos funcionarios elegidos de familias ricas son competentes en la administraci\u00f3n del Estado\u201d, Lenin estaba definiendo expl\u00edcitamente el trabajo revolucionaria principal: la preparaci\u00f3n de los obreros para esta esta tarea. El primer anuncio de Lenin tras la Revoluci\u00f3n de Octubre \u201cA la poblaci\u00f3n\u201d como presidente del nuevo consejo de comisarios del pueblo ech\u00f3 mano de esta perspectiva: \u201c\u00a1Camaradas, pueblo trabajador! Recordad que ahora vosotros sois los que est\u00e1is al tim\u00f3n del Estado. Nadie os ayudar\u00e1 si vosotros mismos no os un\u00eds y os hac\u00e9is cargo de los asuntos de Estado con vuestras propias manos. Vuestros soviets son ahora los \u00f3rganos de la autoridad del Estado, cuerpos legislativos con plenos poderes\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Leo Panitch (Sin permiso, 6-3-18) &nbsp; La leyenda de la espontaneidad no explica nada. Para apreciar debidamente la situaci\u00f3n y decidir el momento oportuno para emprender el ataque contra el enemigo, era necesario que las masas o su sector dirigente, tuvieran sus postulados ante los acontecimientos hist\u00f3ricos y su criterio para la valoraci\u00f3n de los [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":23473,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14,12],"tags":[],"class_list":["post-23472","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-internacionales","category-politica-3"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23472"}],"collection":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23472"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23472\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":23474,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23472\/revisions\/23474"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media\/23473"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23472"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23472"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23472"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}