{"id":23552,"date":"2018-03-21T11:19:30","date_gmt":"2018-03-21T15:19:30","guid":{"rendered":"http:\/\/debateplural.com\/?p=23552"},"modified":"2018-03-21T11:19:30","modified_gmt":"2018-03-21T15:19:30","slug":"por-que-vietnam-sigue-siendo-importante-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2018\/03\/21\/por-que-vietnam-sigue-siendo-importante-ii\/","title":{"rendered":"\u00bfPor qu\u00e9 Vietnam sigue siendo importante? (II)"},"content":{"rendered":"<p>Matthew Stevenson (Rebelion. org, 27-2-18)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>Primer viaje a Vietnam<\/b><\/p>\n<p>Mi primer viaje a Vietnam se produjo en enero de 1993. Entonces estaba trabajando en la banca y, en el \u00faltimo minuto, me programaron un viaje a Hong Kong. Mis reuniones no empezaban hasta el lunes por la ma\u00f1ana, por eso la noche del jueves anterior vol\u00e9 primero a Hong Kong y despu\u00e9s a Hanoi, donde ten\u00eda amigos que desempe\u00f1aban tareas para varias organizaciones internacionales.<\/p>\n<p>No recuerdo haber tenido problemas para conseguir el visado y s\u00ed que aterric\u00e9 un viernes por la tarde en Hanoi y tom\u00e9 un taxi para llegar a la casa donde iba a quedarme el fin de semana. Al d\u00eda siguiente le tom\u00e9 prestada a mis amigos una bicicleta y sal\u00ed a explorar la ciudad, encontr\u00e1ndola tan encantadora como jam\u00e1s hab\u00eda imaginado.<\/p>\n<p>En Hanoi, en 1993, hab\u00eda pocos coches o motocicletas, si es que hab\u00eda alguno. Para desplazarse, la gente caminaba o se sub\u00eda a las canastas de los\u00a0<i>rickshaws<\/i>\u00a0que iban a pedal. La arquitectura de la ciudad hablaba m\u00e1s del prolongado colonialismo franc\u00e9s que de la eficacia de los bombarderos estadounidenses.<\/p>\n<p>Pod\u00eda ir a todas partes en bicicleta. Recuerdo haber pasado por el hogar del general Vo Nguyen Giap (todav\u00eda viv\u00eda all\u00ed) y por la tumba estilo leninista de Ho Chi Minh. Estoy seguro de que hab\u00eda unos cuantos polic\u00edas dirigiendo el tr\u00e1fico, pero no pod\u00edan ser muchos porque recuerdo haberme quedado paralizado en la mayor\u00eda de las intersecciones, por donde flu\u00edan r\u00edos de bicis y taxis-triciclo, ninguno de los cuales iba a parar por un estadounidense errante.<\/p>\n<p>Pedale\u00e9 alrededor del lago Occidental, en el cual John McCain hab\u00eda estrellado su avi\u00f3n de combate y pas\u00e9 por el Hanoi Hilton (formalmente la prisi\u00f3n de Hoa L\u00f2, pero a\u00fan no era una atracci\u00f3n tur\u00edstica) y calleje\u00e9 por la ciudad antigua, donde los principales productos a la venta eran jaulas de bamb\u00fa para p\u00e1jaros.<\/p>\n<p>La ciudad deb\u00eda tener unos cuantos restaurantes pero el \u00fanico que recuerdo fue el del Hotel Metropol, uno de los pocos puestos avanzados de la civilizaci\u00f3n en lo que era uno de esos remansos asi\u00e1ticos que a menudo son el escenario de una novela corta de Graham Greene. (Su novela, \u201cEl americano impasible\u201d, publicada en 1955, es todo lo que necesitan leer si quieren entender c\u00f3mo EE. UU. se precipit\u00f3 en la guerra. En ella, Greene escribe: \u201cA menudo me digo \u2018que Dios nos libre siempre de los inocentes y de los buenos\u2019\u201d.)<\/p>\n<p><b>Vietnam: Una brillante mentira<\/b><\/p>\n<p>Fue en ese primer viaje a Vietnam cuando le\u00ed y admir\u00e9 mucho la obra de Neil Sheehan\u00a0<i>A Bright Shining Lie\u00a0<\/i><i>,\u00a0<\/i>que es a la vez una biograf\u00eda del teniente coronel John Paul Vann, uno de los primeros guerreros estadounidenses volcados en Vietnam, y una autopsia de todas las equivocaciones cometidas en la guerra. El libro tiene casi 800 p\u00e1ginas e imagino que compr\u00e9 alg\u00fan ejemplar en un aeropuerto antes de volar hacia Oriente.<\/p>\n<p>Por entonces conoc\u00eda tanto a Vann como a Sheehan, al menos hab\u00eda o\u00eddo hablar de ellos. Vann aparece varias veces en\u00a0<i>The Making of a Quagmire,\u00a0<\/i>de Halberstam; es uno de los pocos asesores estadounidenses en el Ej\u00e9rcito de la Rep\u00fablica de Vietnam, en los primeros a\u00f1os de la d\u00e9cada de 1960, que piensa que los estadounidenses se est\u00e1n embarcando en una causa perdida (aunque cree que puede revertirse siguiendo sus consejos).<\/p>\n<p>Recordaba a Sheehan como el periodista del\u00a0<i>New York Times<\/i>\u00a0que hab\u00eda roto la historia sobre los Papeles del Pent\u00e1gono (la guerra de verdad no llegar\u00e1 nunca a las pel\u00edculas de Hollywood\u2026) que hab\u00eda recibido del cr\u00edtico de la guerra Daniel Ellsberg. Por casualidad, Vann y Ellsberg hab\u00edan servido juntos en Vietnam durante la d\u00e9cada de 1960, y en aquellos primeros tiempos ambos hab\u00edan puesto todo su empe\u00f1o en derrotar a los ej\u00e9rcitos de Ho.<\/p>\n<p>Las tragedias de\u00a0<i>A Bright Shining Lie<\/i>\u00a0de Sheehan son tanto la evoluci\u00f3n de la vida de Vann (una de las mentiras del libro) como la historia de la implicaci\u00f3n estadounidense en Vietnam, que acaba como empez\u00f3, con un espejismo.<\/p>\n<p>Me llevar\u00eda otros 23 a\u00f1os regresar a Vietnam. Entre medias, segu\u00ed leyendo sobre la guerra, pero al mont\u00f3n de novelas, historias y memorias, a\u00f1ad\u00ed mapas de carreteras, horarios de trenes, conexiones de ferry y horarios de vuelos, suponiendo que un d\u00eda me llevar\u00eda mi biblioteca, como quien dice, de gira.<\/p>\n<p>En parte, la raz\u00f3n por la que no lo hice antes es porque \u2013por una especie de purismo viajero- quer\u00eda empezar mis viajes en la aldea de Dien Bien Phu, situada en el noroeste rural del pa\u00eds y escenario de la culminante derrota francesa de 1954. Pero Dien Bien Phu est\u00e1 en un lugar tan remoto como un campo de batalla en alguna isla del Pac\u00edfico, y cada vez que marcaba sus coordenadas en mi ordenador, averiguaba que los billetes de avi\u00f3n me iban a salir por unos 1.500$, lo cual era m\u00e1s que lo que quer\u00eda gastar para recordar el desastre colonial.<\/p>\n<p><b>La vuelta al mundo en Dien Bien Phu<\/b><\/p>\n<p>S\u00f3lo con el advenimiento de las l\u00edneas de bajo coste por todo el mundo volv\u00ed a poner en marcha mis sue\u00f1os sobre Vietnam. En 2016, en una especie de reto (al menos conmigo mismo), intent\u00e9 ver si pod\u00eda dar la vuelta al mundo en aerol\u00edneas de bajo coste y conseguir que el billete costara menos de 1.000$.<\/p>\n<p>En el curso de mi conspiraci\u00f3n alrededor de los precios en p\u00e1ginas web tales como las de AirAsia o Pegasus, averig\u00fc\u00e9 que pod\u00eda encaminar f\u00e1cilmente mi ruta de bajo coste desde Colombo a Vientiane, la capital de Laos, y desde all\u00ed, a notable distancia (bueno, tres d\u00edas a base de autobuses locales), estaba Dien Bien Phu.<\/p>\n<p>Cuando hice clic en todos aquellos botones que ped\u00edan \u201cpor favor, confirme\u201d, estaba tan comprometido con Vietnam como los ej\u00e9rcitos legionarios del general franc\u00e9s Henri Navarre, a quien se entreg\u00f3 el mando, en los primeros a\u00f1os de la d\u00e9cada de 1950, de las tropas que iba a volver a tomar Indochina, incluyendo Tonkin, Amman y la Cochinchina (lo que ahora consideramos como Vietnam) para mayor gloria del imperio colonial franc\u00e9s.<\/p>\n<p>Los franceses combatieron a los ej\u00e9rcitos de Ho Chi Minh y el general Giap desde 1946 a 1954, tras lo cual se retiraron a lo que se llam\u00f3 la Francia metropolitana, dejando la idea de un Vietnam no comunista a los llamados \u201cestadounidenses feos\u201d.<\/p>\n<p>En ese viaje de 2016 a Vietnam, empec\u00e9 en Dien Bien Phu (en mi opini\u00f3n, un Verd\u00fan asi\u00e1tico) y despu\u00e9s, tras coger un autob\u00fas hacia Hanoi, viaj\u00e9 por tierra a Ciudad Ho Chi Minh (llamada a\u00fan con frecuencia Saig\u00f3n), deteni\u00e9ndome en Quang Tri, Danang, Hue y My Lai. Pero todo lo que realmente hice en ese segundo viaje a Vietnam fue hundir los pies en los arrozales.<\/p>\n<p>Para cuando llegu\u00e9 a Saig\u00f3n, hab\u00eda agotado el tiempo y no hab\u00eda podido ver el Delta del Mekong (el granero del pa\u00eds) ni el Tri\u00e1ngulo de Hierro, una zona mort\u00edfera de batalla a unos 50 kil\u00f3metros al noroeste de la ciudad. Tampoco encontr\u00e9 el mejor modo para desplazarme a lo que quedaba de los campos de batalla de Vietnam.<\/p>\n<p>En Dien Bien Phu, alquil\u00e9 una bicicleta y pas\u00e9 un largo d\u00eda, aunque gratificante, pedaleando entre las colinas de las bases de combate situadas alrededor de la ciudad (Ana Mar\u00eda, Beatriz, Claudine, Dominique, Eliane, etc.), todas las cuales, seg\u00fan algunos relatos, fueron recibiendo los nombres de las amantes del coronel franc\u00e9s al mando, cuyo nombre completo era Christian Marie Ferdinand de la Croix de Castries. (Se fue a la guerra con su ba\u00f1era aunque el ej\u00e9rcito de Vietnam del Norte acab\u00f3 haci\u00e9ndose con ella. Tambi\u00e9n se llev\u00f3 los\u00a0<i>Bordels Moviles de Campagne\u00a0<\/i>[2]. Para llegar a Khe Sanh y a la zona norte desmilitarizada de Dong Ha, alquil\u00b4\u00b4o un autom\u00f3vil y un gu\u00eda (a un coste enorme) s\u00f3lo para descubrir que un \u201cgu\u00eda\u201d en Vietnam es alguien con una aplicaci\u00f3n de YouTube en su tel\u00e9fono celular.<\/p>\n<p>En Saig\u00f3n, en medio de un calor de perros locos e ingleses [3], cog\u00ed taxis y estuve dando tumbos en medio del tr\u00e1fico desenfrenado de la ciudad, pero por lo dem\u00e1s me sent\u00eda como Michael Douglas en\u00a0<i>Falling Down\u00a0<\/i><i>.\u00a0<\/i>(No vi mucho, pero consegu\u00ed no acabar con ning\u00fan tendero con un bate de baseball [4])<\/p>\n<p>En mi siguiente viaje a Vietnam, me acerqu\u00e9 al Delta del Mekong en un hidroplano que bajaba por el r\u00edo desde Phnom Penh. Tan s\u00f3lo \u00edbamos a bordo un pu\u00f1ado de pasajeros y pasamos las aduanas situadas en unas caba\u00f1as frente al r\u00edo cerca del cruce de Chau Doc, donde cambi\u00e9 a lo que se llama \u201cautob\u00fas para dormir\u201d (aunque era de d\u00eda) para el viaje hasta Vinh Long, situado m\u00e1s profundamente en el Delta, un amplio paisaje de extensos arrozales y canales interminables.<\/p>\n<p>Hab\u00eda confiado en poder alquilar una bicicleta para recorrer el Delta, pero cuando result\u00f3 imposible no tuve otra opci\u00f3n que desplazarme en la parte trasera de un esc\u00fater conducido por el recepcionista de mi albergue. Me llev\u00f3 hasta Ap Bac, el campo de batalla de 1963 (un combate fundamental en la vida de John Van y en la implicaci\u00f3n estadounidense en Vietnam) y por los alrededores de Ben Tre, que durante la guerra hab\u00eda sido un lugar seguro para el Viet Cong. Aquella tierra, contemplada cuarenta a\u00f1os despu\u00e9s, era sencillamente el Vietnam rural. Cuando Sheehan escrib\u00eda sobre \u00e9l, era como un\u00a0pa\u00eds indio\u00a0.<\/p>\n<p>En aquel viaje, alquil\u00e9 otra motocicleta y su conductor me llev\u00f3 alrededor del Tri\u00e1ngulo de Hierro, que est\u00e1 cerca de los T\u00faneles de Cu Chi. Una de las grandes iron\u00edas de la guerra es que los estadounidenses construyeron una base militar sobre una tierra que estaba encima de una red inmensa de t\u00faneles del Viet Cong, que se extend\u00eda hasta las afueras de Saig\u00f3n. Pero ni los autobuses ni las motocicletas me parecieron un buen medio para recorrer los campos de batalla en Vietnam, que, al igual que la misma guerra, son rincones olvidados en campos extranjeros.<\/p>\n<p><b>Una evaluaci\u00f3n estadounidense<\/b><\/p>\n<p>En cada uno de estos viajes, me detuve en muchos de los campos de batalla estadounidenses, incluidos Khe Sanh, Danang, Hue y My Lai. Lo que aprend\u00ed es que Vietnam ha olvidado en gran medida la guerra de EE. UU. S\u00ed, en muchas ciudades es posible contemplar alguna escultura hecha con aviones estadounidenses derribados, o visitar un monumento a los muertos vietnamitas de la guerra, que est\u00e1n normalmente enterrados bajo una estrella roja que se alza cerca de algunos tanques estacionados.<\/p>\n<p>Por otra parte, las guerras de Vietnam parecen tan remotas y distantes como la guerra hispano-estadounidense para la mayor parte de los estadounidenses. Tampoco queda mucho m\u00e1s (salvo una pl\u00e9tora de tanques y helic\u00f3pteros estadounidense dejados atr\u00e1s en 1975) que recuerde las guerras de EE. UU.<\/p>\n<p>Saig\u00f3n tiene su Museo de los Vestigios de la Guerra, dedicado a celebrar la derrota y humillaci\u00f3n de EE.UU.; m\u00e1s all\u00e1, lo que descubr\u00ed es que la guerra s\u00f3lo vive en la imaginaci\u00f3n de sus veteranos o en los libros que han dejado atr\u00e1s. Lo mismo podr\u00eda decirse sobre la Guerra de los Treinta A\u00f1os en Europa.<\/p>\n<p>Al menos, ese primer viaje largo siguiendo la espina dorsal de Vietnam me permiti\u00f3 leer sobre la guerra con m\u00e1s seguridad y claridad. Le\u00ed m\u00e1s libros sobre la guerra francesa de Indochina (<i>Embers of War: The Fall of an Empire and the Making of America\u2019s Vietnam,\u00a0<\/i>de Fredrik Logevall fue uno de ellos) y novelas sobre la derrota en Dien Bien Phu (la mejor fue\u00a0<i>The Centurions\u00a0<\/i>, de Jean Lart\u00e9guy), y decid\u00ed que, con tiempo, visitar\u00eda los principales campos de batalla estadounidenses y escribir\u00eda un libro sobre mis viajes.<\/p>\n<p>Puede que est\u00e9 cubriendo un terreno familiar para muchos, pero al menos me ayuda a entender de qu\u00e9 fue la guerra de Vietnam. (Todos mis viajes son tutoriales autodirigidos, porque s\u00f3lo aprendo viendo, leyendo y escribiendo, lo que quiz\u00e1s explica por qu\u00e9 me aburr\u00ed soberanamente en las clases del colegio.)<\/p>\n<p align=\"center\">* * *<\/p>\n<p>Por el momento, me he mantenido alejado de las pel\u00edculas sobre Vietnam, incluido el\u00a0estereoptic\u00f3n\u00a0de Ken Burns. A veces intentaba ver\u00a0<i>Apocalypse Now<\/i>\u00a0pero me encontraba con una actuaci\u00f3n caricaturesca. Tampoco he llegado a parte alguna con\u00a0<i>Platoon, Full Metal Jacket, We Were Soldiers,\u00a0<\/i>ni cualquiera de los videojuegos de\u00a0<i>Rambo.\u00a0<\/i>Charlie podr\u00eda no surfear, aunque eso se debe a que China Beach, en Danang, se parece ahora a un tramo de hoteles de cinco estrellas t\u00edpico de Miami.<\/p>\n<p>Prefiero leer alguna biograf\u00eda ampulosa de 700 p\u00e1ginas sobre Ho o Giap, llena de sus autocr\u00edticas y congresos del partido, que soportar 120 minutos de la industria b\u00e9lica de Hollywood, todo lo cual requiere un final feliz al estilo\u00a0<i>Good Morning America<\/i>\u00a0y pocas historias de la guerra de Vietnam ten\u00edan eso. (\u00bfQu\u00e9 hay de a\u00f1adir los nombres de los 100.000 veteranos que se suicidaron o estuvieron expuestos al Agente Naranja en el Memorial de Vietnam?)<\/p>\n<p>No puedo decir que me enamor\u00e9 de Vietnam como pa\u00eds. Sobre el terreno, encontr\u00e9 que el tr\u00e1fico era insoportable, muchas de las normas eran complicadas, las gu\u00edas en gran medida indiferentes ante la historia y el clima todo un reto. El pa\u00eds parece y se siente como una especie de Holanda monta\u00f1osa, aunque cubierta de selva, y gran parte del clima es una variaci\u00f3n de las brumas que se aferran a la tierra en China.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, descubr\u00ed que mis destinos eran emocionantes, especialmente porque la historia moderna de EE. UU. gira en torno a lo que sucedi\u00f3 en lugares como My Lai, Hue o Saigon. En Ap Bac o Ben Suc (en el Tri\u00e1ngulo de Hierro) me sent\u00ed lo mismo que cuando estoy en Shiloh o en el Bosque de Argonne, buscando pistas sobre si Estados Unidos est\u00e1 en ascenso o en decadencia.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de cada viaje, volv\u00eda a casa con la intenci\u00f3n de llenar m\u00e1s espacios en blanco, ya fuera mediante la lectura o simplemente con mi imaginaci\u00f3n. Quer\u00eda saber por qu\u00e9 John Kennedy malinterpret\u00f3 la pol\u00edtica -estuvo all\u00ed como miembro del Congreso en 1951- o c\u00f3mo era posible que los t\u00faneles bajo el Tri\u00e1ngulo de Hierro, tan cercanos a Saig\u00f3n, estuvieran llenos de Viet Cong. Sobre todo, quer\u00eda ver el paisaje donde, podr\u00eda argumentarse, la rep\u00fablica estadounidense se convirti\u00f3 en un imperio.<\/p>\n<p>En uno de los libros m\u00e1s inquietantes que le\u00ed durante mis viajes,\u00a0<i>American Reckoning\u00a0<\/i>, Christian Appy escribe:<\/p>\n<p>\u201c<i>La Guerra de Vietnam y la historia que sigui\u00f3 expusieron el mito de la demanda persistente de los Estados Unidos sobre el poder y la virtud \u00fanicos. A pesar de nuestros impresionantes ej\u00e9rcitos, no somos invencibles. A pesar de nuestra gran riqueza, tenemos enormes desigualdades. A pesar de nuestro deseo declarado de paz global y derechos humanos, desde la Segunda Guerra Mundial hemos intervenido agresivamente a trav\u00e9s de la fuerza armada mucho m\u00e1s que cualquier otra naci\u00f3n sobre la tierra. A pesar de que proclamamos tener la m\u00e1s alta consideraci\u00f3n por la vida humana, hemos matado, herido y desarraigado a millones de personas, y sacrificado innecesariamente a muchas de las nuestras.<\/i>\u201d<\/p>\n<p>Puede que en mis viajes no haya podido encontrar todas las coordenadas de este mal, pero al menos, al regresar a menudo a Vietnam o caminar por la llamada Calle Sin Alegr\u00eda, ten\u00eda la esperanza de ir caminando en la direcci\u00f3n correcta.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Matthew Stevenson (Rebelion. org, 27-2-18) &nbsp; Primer viaje a Vietnam Mi primer viaje a Vietnam se produjo en enero de 1993. Entonces estaba trabajando en la banca y, en el \u00faltimo minuto, me programaron un viaje a Hong Kong. Mis reuniones no empezaban hasta el lunes por la ma\u00f1ana, por eso la noche del jueves [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":23553,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14,12],"tags":[],"class_list":["post-23552","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-internacionales","category-politica-3"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23552"}],"collection":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23552"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23552\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":23554,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23552\/revisions\/23554"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media\/23553"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23552"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23552"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23552"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}