{"id":23620,"date":"2018-03-23T15:12:28","date_gmt":"2018-03-23T19:12:28","guid":{"rendered":"http:\/\/debateplural.com\/?p=23620"},"modified":"2018-03-23T15:12:28","modified_gmt":"2018-03-23T19:12:28","slug":"la-doctrina-monroe-un-poco-de-historia-a-la-luz-de-las-declaraciones-de-tillerson","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2018\/03\/23\/la-doctrina-monroe-un-poco-de-historia-a-la-luz-de-las-declaraciones-de-tillerson\/","title":{"rendered":"La doctrina Monroe: Un poco de historia a la luz de las declaraciones de Tillerson"},"content":{"rendered":"<p>Elier Ram\u00edrez Ca\u00f1edo (Cubadebate, 19-3-18)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Ante los voraces apetitos de las potencias europeas sobre los territorios americanos, enfrentados a los intereses expansionistas de los Estados Unidos, a fines de 1823, mediante un mensaje al Congreso, el presidente James Monroe proclam\u00f3 lo que se conocer\u00eda como la Doctrina Monroe<\/strong>:\u00a0<em>\u201cEl principio con el que est\u00e1n ligados los derechos e intereses de los Estados Unidos es que el continente americano, debido a las condiciones de la libertad y la independencia que conquist\u00f3 y mantiene, no puede ya ser considerado como terreno de una futura colonizaci\u00f3n por parte de ninguna de las potencias europeas. [\u2026] Para mantener la pureza y las amistosas relaciones existentes entre Estados Unidos y aquellas potencias debemos declarar que estamos obligados a considerar todo intento de su parte para extender su sistema a cualquier naci\u00f3n de este hemisferio, como peligroso para nuestra paz y seguridad. [\u2026]\u201d.<a href=\"http:\/#_edn1\" name=\"_ednref1\"><strong>[i]<\/strong><\/a><\/em><\/p>\n<p>A partir de aquel momento la \u201cseguridad\u201d comenz\u00f3 a constituir un t\u00e9rmino clave en los discursos de pol\u00edtica exterior de los l\u00edderes estadounidenses. Podr\u00eda decirse que comenzaba el largo camino del cinismo que caracterizar\u00eda hasta la actualidad la proyecci\u00f3n exterior de ese pa\u00eds. La \u201cseguridad nacional\u201d e incluso continental se presentaba como un fin en s\u00ed mismo, cuando en realidad s\u00f3lo cumpl\u00eda una funci\u00f3n utilitaria para encubrir o justificar los verdaderos prop\u00f3sitos hegem\u00f3nicos que persegu\u00eda el gobierno de los Estados Unidos sobre Am\u00e9rica Latina y el Caribe.<a href=\"http:\/#_edn2\" name=\"_ednref2\">[ii]<\/a>\u00a0Sin embargo, durante los primeros tres a\u00f1os que siguieron a la enunciaci\u00f3n de la Doctrina Monroe, los pa\u00edses de la regi\u00f3n la invocaron en no menos de cinco oportunidades con el objeto de hacer frente a amenazas reales o aparentes a su independencia e integridad territorial solo para recibir respuestas negativas o evasivas del gobierno norteamericano.<a href=\"http:\/#_edn3\" name=\"_ednref3\">[iii]<\/a>\u00a0El problema resid\u00eda en que la Doctrina Monroe hab\u00eda sido creada para ser interpretada a conveniencia de los Estados Unidos, no por los pa\u00edses de nuestro hemisferio.<\/p>\n<p><strong>La Doctrina Monroe constituy\u00f3 en realidad la respuesta p\u00fablica del gobierno estadounidense a la propuesta del ministro de Relaciones Exteriores de Inglaterra<\/strong>, George Canning, de realizar una declaraci\u00f3n conjunta angloamericana manifest\u00e1ndose en contra de cualquier intento de la Santa Alianza y Francia por restaurar el absolutismo de Espa\u00f1a en los territorios hispanoamericanos.<em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>El inteligente juego diplom\u00e1tico de Canning provoc\u00f3 agudos debates en el gabinete estadounidense. Adams comprendi\u00f3 de inmediato el alcance de la proposici\u00f3n de Canning: los Estados Unidos deb\u00edan renunciar a sus planes expansionistas; especialmente sobre Texas y Cuba, que eran los que estaban sobre el tapete, a cambio de una garant\u00eda, por tiempo indefinido, del\u00a0<em>statu quo<\/em>\u00a0en el Nuevo Mundo. Pero el secretario de Estado de los Estados Unidos sab\u00eda que lo del peligro de nuevas colonizaciones en favor de Espa\u00f1a de la Santa Alianza y Francia sobre los territorios americanos constitu\u00eda un recurso enga\u00f1oso de los ingleses para atar de manos a los propios Estados Unidos en sus planes expansionistas, en especial con relaci\u00f3n a Texas y Cuba.<\/p>\n<p>Los argumentos de Adams terminaron por vencer las vacilaciones de Monroe y el secretario de Guerra, John C. Calhoun, luego de largos debates del gabinete estadounidense y de consultas a los ex presidentes Jefferson y Madison sobre qu\u00e9 posici\u00f3n deb\u00eda adoptar el gobierno de Washington respecto a la propuesta inglesa.<\/p>\n<p>Calhoun defend\u00eda la idea de aceptar la propuesta de Inglaterra debido a su convencimiento de la existencia de un peligro real de que la Santa Alianza restaurara a Espa\u00f1a en la posesi\u00f3n de sus colonias en Am\u00e9rica. Adams, sin embargo, no abrigaba ning\u00fan temor al respecto,\u00a0<em>\u201ccreo tanto que la Santa Alianza restaure la dominaci\u00f3n espa\u00f1ola en Am\u00e9rica como que el Chimborazo se hunda en el oc\u00e9ano\u201d<\/em>,\u00a0<a href=\"http:\/#_edn4\" name=\"_ednref4\">[iv]<\/a>escrib\u00eda en sus memorias. Finalmente se decidi\u00f3 rechazar las proposiciones de Inglaterra de la manera m\u00e1s inteligente posible y escondiendo los verdaderos m\u00f3viles de los Estados Unidos.<\/p>\n<p>Adams escribi\u00f3 a Canning con un cinismo diplom\u00e1tico insuperable, que conven\u00eda con \u00e9ste en todas sus proposiciones, pero que para hacer la declaraci\u00f3n conjunta era indispensable que Inglaterra \u201c<em>reconociera previamente la independencia de las nuevas rep\u00fablicas del Nuevo Mundo\u201d<\/em>.<a href=\"http:\/#_edn5\" name=\"_ednref5\">[v]<\/a>\u00a0Pod\u00eda suceder que Inglaterra, con tal de lograr la solicitada declaraci\u00f3n conjunta, aceptara de inmediato reconocer la independencia de las nuevas rep\u00fablicas americanas. Por tal raz\u00f3n, el gabinete estadounidense acord\u00f3 que antes de que dicha comunicaci\u00f3n llegara a manos de Canning, el presidente Monroe enviara un mensaje al Congreso manifest\u00e1ndose en contra de cualquier nuevo intento europeo de apoderase de alg\u00fan territorio del Nuevo Mundo. De esta manera, los Estados Unidos no quedaban comprometidos en nada y garantizaban su futura expansi\u00f3n territorial a costa de los territorios de Nuestra Am\u00e9rica, cumpli\u00e9ndose al pie de la letra la recomendaci\u00f3n\u00a0 de Adams de que los Estados Unidos deb\u00edan aprovechar la oportunidad para hacer una declaraci\u00f3n por su propia cuenta \u201c<em>que ate las manos de todas las potencias, Inglaterra inclusive, pero que se las deje libres, entera, absolutamente libres en Am\u00e9rica, a Estados Unidos\u201d<\/em>.<a href=\"http:\/#_edn6\" name=\"_ednref6\">[vi]<\/a>\u00a0Esto se pondr\u00eda a\u00fan m\u00e1s en evidencia, cuando el 26 de octubre de 1825, el gobierno de los Estados Unidos rechazara otra propuesta de Canning, en la que se ofrec\u00eda un acuerdo tripartito entre Estados Unidos, Francia e Inglaterra, para establecer un compromiso de garant\u00eda a Espa\u00f1a de su dominio sobre Cuba.<a href=\"http:\/#_edn7\" name=\"_ednref7\">[vii]<\/a><\/p>\n<p>Como se ha visto, no hab\u00eda ning\u00fan noble principio a favor de la independencia de los pueblos de Am\u00e9rica Latina y el Caribe en la\u00a0<em>Doctrina<\/em><em>\u00a0Monroe<\/em>, ni Estados Unidos pretend\u00eda realmente convertirse \u2013como proclamaba c\u00ednicamente- en defensor de los intereses y derechos de nuestro subcontinente frente a las potencias extra regionales, simplemente estaba garantizando para el presente y futuro sus propios intereses de dominaci\u00f3n sobre la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>A ninguno de los l\u00edderes norteamericanos les pas\u00f3 por la mente la idea de que la declaraci\u00f3n de Monroe pudiera constituir un acto de altruismo o de particular amistad para con las rep\u00fablicas vecinas del sur \u2013como lo creer\u00edan con fervor muchos gobiernos latinoamericanos durante a\u00f1os-, ni menos a\u00fan que ella implicara para los Estados Unidos la obligaci\u00f3n de intervenir en defensa de cualquier pa\u00eds del continente que fuera v\u00edctima de una agresi\u00f3n externa. Para los estadistas estadounidenses, la Doctrina Monroe se limitaba a anunciar la eventual intervenci\u00f3n de la Rep\u00fablica del Norte solo en aquellos casos y en aquellas zonas de la regi\u00f3n en que hubiera realmente un \u201cinter\u00e9s nacional\u201d. De eso dej\u00f3 constancia el propio secretario de Estado de los Estados Unidos, Henry Clay, cuando escribi\u00f3 a su ministro en M\u00e9xico, Poinsett, el 29 de marzo de 1826:\u00a0<em>\u201cLos Estados Unidos no han contra\u00eddo ning\u00fan compromiso ni han hecho ninguna promesa a los gobiernos de Mejico o Suram\u00e9rica, garantiz\u00e1ndoles que el gobierno de los Estados Unidos no permitir\u00e1 que una potencia extranjera atente contra la independencia o la forma de gobierno de esas naciones, ni se han dado instrucciones aprobando tal compromiso o garant\u00eda\u201d.\u00a0<a href=\"http:\/#_edn8\" name=\"_ednref8\"><strong>[viii]<\/strong><\/a><\/em><\/p>\n<p>Calhoun expresar\u00eda por su parte:\u00a0<em>\u201cLas declaraciones de Monroe, no fueron sino declaraciones y nada m\u00e1s; declaraciones que enunciaban a las potencias del mundo que considerar\u00edamos ciertos actos de intervenci\u00f3n de las potencias aliadas para oprimir a las nuevas Rep\u00fablicas, como peligrosos para nuestra paz y seguridad; y que este Continente, por la libertad e independencia de que gozaban, no estaba ya sujeto a la colonizaci\u00f3n por parte de las potencias europeas. En ninguna de esas declaraciones se dice una sola palabra de resistencia armada. Nada hubo de esto, y se omiti\u00f3 con sobrada raz\u00f3n. La resistencia nos correspond\u00eda a nosotros, los miembros del Congreso; a nosotros nos toca decir si ha de haber resistencia y hasta qu\u00e9 grado\u2026Todo esto debe determinarse y decidirse de acuerdo con las circunstancias del caso. Este es el \u00fanico camino aconsejado por la sabidur\u00eda. No hemos de estar sujetos a que en cada ocasi\u00f3n se nos citen nuestras declaraciones generales, a las que se les pueden dar todas las interpretaciones que se quiera. Hay casos de intervenci\u00f3n en que yo apelar\u00eda a los azares de la guerra con todas sus calamidades. \u00bfSe me pide uno? Contestar\u00e9. Designo el caso de Cuba. Mientras Cuba permanezca en poder de Espa\u00f1a, potencia amiga, potencia a la que no tememos, la pol\u00edtica del gobierno ser\u00e1, como ha sido la pol\u00edtica de todos los gobiernos desde que yo intervenga en pol\u00edtica, dejar a Cuba como est\u00e1, pero con el designio expreso, que espero no ver nunca realizado, de que si Cuba sale del dominio de Espa\u00f1a, no pase a otras manos sino a las nuestras\u2026En la misma categor\u00eda mencionar\u00e9 otro caso, el de Tejas; si hubiera sido necesario, hubi\u00e9ramos resistido a una potencia extra\u00f1a\u201d.<a href=\"http:\/#_edn9\" name=\"_ednref9\"><strong>[ix]<\/strong><\/a><\/em><\/p>\n<p>Recientemente, el secretario de Estado de los Estados Unidos, hizo declaraciones en las que defend\u00eda la vigencia de la Doctrina Monroe, con la cual asum\u00eda ya no una ret\u00f3rica perteneciente a la Guerra Fr\u00eda \u2013como la que hemos visto en los \u00faltimos tiempos en el propio presidente de los EE.UU-, sino un discurso que se remonta al siglo XIX, demostrando la involuci\u00f3n de una buena parte de la clase dominante de los Estados Unidos, empe\u00f1ada en mantener a todo trance la visi\u00f3n de Am\u00e9rica Latina y el Caribe como un simple traspatio de los Estados Unidos. Una ofensa a la memoria hist\u00f3rica de nuestros pueblos.<\/p>\n<p>La Doctrina Monroe fue la primera doctrina de pol\u00edtica exterior de los Estados Unidos, con lo que se demuestra la importancia estrat\u00e9gica que siempre ha tenido la regi\u00f3n para los intereses hegem\u00f3nicos de Washington. Importancia estrat\u00e9gica que en la actualidad se incrementa en la medida que otros actores internacionales desaf\u00edan esa hegemon\u00eda y empujan hacia la existencia de un mundo multipolar. Resulta a la vez interesante e ilustrador para el an\u00e1lisis en el presente, que en el trasfondo toda esta historia que condujo a la proclamaci\u00f3n de la Doctrina Monroe, estuvieran los intereses yanquis en la Mayor de las Antillas.<strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<h3>Notas<\/h3>\n<p><a href=\"http:\/#_ednref1\" name=\"_edn1\">[i]<\/a>\u00a0Doctrina Monroe: Fragmentos del s\u00e9ptimo mensaje anual al Congreso de los Estados Unidos del Presidente James Monroe, del 2 de diciembre de 1823 en:\u00a0http:\/\/www.dipublico.com.ar\/?p=8679\u00a0(Internet)<\/p>\n<p><a href=\"http:\/#_ednref2\" name=\"_edn2\"><em><strong>[ii]<\/strong><\/em><\/a><em>\u201c..<\/em><em>desde el nacimiento de la doctrina Monroe, en 1823, los Estados Unidos al colocar en primer lugar sus aspiraciones hegem\u00f3nicas, procuran justificarlas tempranamente, apelando a supuestos intereses comunes de seguridad con Am\u00e9rica Latina, cuyas amenazas proven\u00edan de la posible presencia europea. La doctrina de la seguridad nacional norteamericana, aunque no se estructura como tal hasta el siglo XX, bajo los imperativos de la etapa imperialista, en la que se emplazar\u00e1 al comunismo como la \u201camenaza externa\u201d, tiene sus ra\u00edces en la temprana ideolog\u00eda monro\u00edsta, que ser\u00e1 retomada hacia finales del siglo XIX al calor del panamericanismo. Desde aquella \u00e9poca se ir\u00e1 construyendo la concepci\u00f3n de la hegemon\u00eda de los Estados Unidos en Am\u00e9rica Latina mediante la presunta defensa de la \u201cseguridad nacional\u201d, configur\u00e1ndose as\u00ed las visiones sobre \u201cel enemigo exterior\u201d: primero ser\u00edan las metr\u00f3polis coloniales\u2026despu\u00e9s los pa\u00edses comunistas\u2026m\u00e1s tarde, los Estados y movimientos terroristas.<\/em>\u00a0Citado de Jorge Hern\u00e1ndez Mart\u00ednez, La hegemon\u00eda estadounidense y la \u201cseguridad nacional\u201d en Am\u00e9rica Latina: apuntes para una reconstrucci\u00f3n hist\u00f3rica, en:\u00a0www.uh.cu\/centros\/ceseu\/BT%20\u2026\/IJHHEg05.pdf, (Internet).<\/p>\n<p><a href=\"http:\/#_ednref3\" name=\"_edn3\">[iii]<\/a>\u00a0Alberto Van Klaveren,\u00a0<em>Teor\u00eda y Pr\u00e1ctica de la pol\u00edtica exterior Latinoamericana<\/em>, FESCOL, Bogot\u00e1. 1983, p.121.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/#_ednref4\" name=\"_edn4\">[iv]<\/a>\u00a0Citado por Ramiro Guerra en:\u00a0<em>En el camino de la independencia<\/em>, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1974, p.46.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Elier Ram\u00edrez Ca\u00f1edo (Cubadebate, 19-3-18) &nbsp; Ante los voraces apetitos de las potencias europeas sobre los territorios americanos, enfrentados a los intereses expansionistas de los Estados Unidos, a fines de 1823, mediante un mensaje al Congreso, el presidente James Monroe proclam\u00f3 lo que se conocer\u00eda como la Doctrina Monroe:\u00a0\u201cEl principio con el que est\u00e1n ligados [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":23065,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14,12],"tags":[],"class_list":["post-23620","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-internacionales","category-politica-3"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23620"}],"collection":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23620"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23620\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":23621,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23620\/revisions\/23621"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media\/23065"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23620"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23620"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23620"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}