{"id":24125,"date":"2018-04-16T16:30:07","date_gmt":"2018-04-16T20:30:07","guid":{"rendered":"http:\/\/debateplural.com\/?p=24125"},"modified":"2018-04-16T16:30:07","modified_gmt":"2018-04-16T20:30:07","slug":"la-gran-aventura-de-la-bachata-urbana-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2018\/04\/16\/la-gran-aventura-de-la-bachata-urbana-2\/","title":{"rendered":"La gran Aventura de la bachata urbana (2)"},"content":{"rendered":"<p>Jos\u00e9 Rafael Lantigua, ex ministro de cultura Rep\u00fablica Dominicana (D. Libre 14-4-18)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div class=\"text\">\n<p>SALVO EL\u00a0<i>BOOM<\/i>\u00a0QUE\u00a0significaron en su momento Jos\u00e9 Manuel Calder\u00f3n, Rafael Encarnaci\u00f3n, Inocencio Cruz y m\u00e1s tarde Luis Segura, cuyas creaciones principales dieron lugar a un acercamiento de la poblaci\u00f3n en grado mayor, la bachata no pudo alcanzar la preferencia de las mayor\u00edas hasta tres d\u00e9cadas despu\u00e9s de los sesenta. Durante ese largo interregno la bachata sigui\u00f3 siendo un ritmo musical de la marginalidad, rural o urbana, fundamentalmente de los barrios m\u00e1s pobres; m\u00fasica de amargue, como se le denomin\u00f3 despectivamente, y tambi\u00e9n m\u00fasica de guardia\u00a0<i>cobrao<\/i>.<\/p>\n<p>En verdad, sin embargo, como calific\u00f3 al tango Leopoldo Lugones, la bachata fue \u201creptil de lupanar\u201d, m\u00fasica aguardientosa nacida en el suburbio, crecida en la manceb\u00eda, escondida en los licenciosos avatares del burdel. Juan Luis Guerra que hab\u00eda surgido discogr\u00e1ficamente en 1984 como una m\u00fasica de culto, estilizada, de gran calidad para segmentos menores, lanza su ic\u00f3nico LP\u00a0<i>Bachata rosa<\/i>\u00a0en 1990. La bachata alcanzaba su mayor nivel, desde luego bajo otras concepciones l\u00edricas y r\u00edtmicas, muy lejana de la guitarra rasgueada de sonido monoc\u00f3rdico que identifica a\u00fan al g\u00e9nero. Hubo un resurgir \u2013me gustar\u00eda decir que nunca se fue del todo sino que solo fue escuchada y sufrida en la marginalidad social- hacia el decenio de los setenta, pero el empuj\u00f3n que Guerra le da al iniciar los noventa ayudar\u00eda a conocer, atender y valorar la bachata desde sus acordes originales.<\/p>\n<p>Los a\u00f1os setenta que fue dominio casi absoluto del A\u00f1o\u00f1a\u00edto y Leonardo Paniagua, fue una \u00e9poca en que la m\u00fasica de guardia, como asegura Batista Matos anduvo \u201ccomo un barco al garete, sin mando y sin rumbo\u201d.<\/p>\n<p>La bachata no fue asignatura musical que se estableciera sin pasar por escalones de desprecio y burla. Tenida a menos, vivi\u00f3 los momentos de gloria que enumeramos precedentemente, y volvi\u00f3 a caer en el abismo, o quiz\u00e1 a seguir siendo consumida en el sensual, libidinoso, voluptuoso y l\u00fabrico ambiente prostibulario, donde sigui\u00f3 su juerga de desamor a sus anchas. No era nada nuevo en la m\u00fasica. Con el tango pas\u00f3 igual. Con la samba y el merengue. A inicios de siglo, el merengue tuvo que ser embellecido \u201ccon el objeto de liberarlo de los elementos que evocaban en mayor medida su oriundez campesina\u201d, seg\u00fan un formidable estudio sobre la m\u00fasica dominicana de la autor\u00eda de do\u00f1a Bernarda Jorge.<\/p>\n<p>La aristocracia dominicana s\u00f3lo bailaba en sus convites exclusivos, como si hubiesen nacido en Europa, valses, polkas, mazurkas, lanceros, cuadrillas, danzones y\u00a0<i>schottische<\/i>, o chotis, una danza centroeuropea que se hizo famosa en Europa en el siglo XIX y que lleg\u00f3 a nuestras tierras a inicios del siglo XX. En sus fiestas, los ricos alternaban la noche con estos ritmos y afirma don Enrique Deschamps que \u201cen las clases inferiores puede decirse que todo el baile es poco m\u00e1s o menos una sola danza, pues a esta equivale el r\u00fastico merengue\u201d. El notable m\u00fasico y compositor Juan Francisco Garc\u00eda embellece, como hemos dicho el merengue, para lograr que los arist\u00f3cratas lo bailaran. \u201cRecuerdo \u2013dice- que con el danz\u00f3n Palo Viejo que dediqu\u00e9 a don Armando Berm\u00fadez, consegu\u00ed que los miembros del Centro de Recreo bailaran el merengue que no se aceptaba en sus salones. En la \u00faltima parte del danz\u00f3n en vez de una rumba puse un merengue&#8230; El merengue se disfrazaba de danz\u00f3n para llegar a la sociedad\u201d.<\/p>\n<p>La obra de los precursores, aunque con matices diferentes, iba a comenzar a cosechar sus frutos. A aquella m\u00fasica \u201cprohibida y proscrita\u201d como escribe Deborah Pacini Hern\u00e1ndez ya no se le pod\u00eda obstruir su acceso al mercado y a los medios de comunicaci\u00f3n. Cl\u00e1sicos de la m\u00fasica de resistencia social y pol\u00edtica como Luis D\u00edas, Sonia Silvestre y V\u00edctor V\u00edctor, ya hab\u00edan tomado la decisi\u00f3n de dar brillo al ritmo desde sus propias particularidades musicales e interpretativas. Fue el gran momento de Luis Vargas y Antony Santos. \u201cEl p\u00fablico de clase media \u2013escribe Pacini Hern\u00e1ndez\u2013 cansado de las cada vez m\u00e1s rutinarias orquestas de merengue, y ya menos avergonzado de escuchar bachata, le dio la bienvenida al en\u00e9rgico reci\u00e9n llegado a la arena musical\u201d. Es cierto, como dice la autora mencionada, que la bachata a\u00fan \u201cdesplegaba algunas de las cualidades que la sociedad siempre hab\u00eda criticado: los m\u00fasicos eran pobres, poco sofisticados y de or\u00edgenes rurales, sus letras eran directas y crudas, el lenguaje muy vern\u00e1culo y su pericia musical m\u00e1s bien primitiva\u201d. Desde luego, hay aspectos de estos que hoy ya han sido superados.<\/p>\n<p>Y entonces, lleg\u00f3 la juventud. Desde la di\u00e1spora se inicia la gran aventura de la bachata. Una nueva generaci\u00f3n surge en el exilio econ\u00f3mico entre los hijos de los dominicanos que emigraron a Nueva York y el ritmo alcanza otro nivel, una nueva estatura y hasta una renovada po\u00e9tica, eso que se denomina, y creo que muy correctamente, l\u00edrica. El cubano Natalio Gal\u00e1n escribi\u00f3, a prop\u00f3sito de la po\u00e9tica del bolero, que \u201cel bolero prest\u00f3 a la palabra todas las oportunidades para encontrarse mel\u00f3dicamente en una atm\u00f3sfera de tensi\u00f3n dram\u00e1tica&#8230; Se les cantaba en la intimidad de una pe\u00f1a con todas las caracter\u00edsticas de un c\u00edrculo rom\u00e1ntico&#8230; se o\u00eda con el coraz\u00f3n el cual estaba entregado a puros sentimientos entre palabra y palabra&#8230;\u201d. En el bolero, \u201cel erotismo est\u00e1 revestido de un velo muy fino que juega con la seducci\u00f3n\u201d, como afirma la boricua Alinaluz Santiago Torres. La \u201cdial\u00e9ctica del deseo\u201d se entrev\u00e9, se palpa, pero a la vez se proyecta desde una visi\u00f3n y desde una din\u00e1mica que juega con la palabra, configurando una po\u00e9tica rom\u00e1ntica, una est\u00e9tica de la belleza femenina planteada bajo t\u00e9rminos cristalinos. La bachata irrumpe desde otra \u00f3ptica para vertebrar una po\u00e9tica del deseo sin ambages. Su l\u00edrica tropieza con el sentimiento natural, con la algazara coloquial del desajuste emocional, libre de retru\u00e9canos, exenta de sortilegios, \u00e1vida de enfrentar la realidad sin vueltas flojas. El romanticismo de la bachata, si existe, es un romanticismo de abandono, de iron\u00edas, una polisemia de bastard\u00edas. Quiz\u00e1s, sin quiz\u00e1s, el retrato de la vida misma desde los recovecos que la marginalidad eleva y socava, como un vergel de rubores, como el drama de un bochorno que la vida transmite.<\/p>\n<p><i>Una aventura es m\u00e1s divertida \/ Si huele a peligro \/ Y si te invito a una copa \/ Y me acerco a tu boca \/ Si te robo un besito \/ A ver si te enojas conmigo&#8230;\/ Qu\u00e9 dir\u00edas si esta noche \/ \u00bfTe seduzco en mi coche? \/ Que se empa\u00f1en los vidrios \/ Si la regla es que goces.<\/i><\/p>\n<p>La Propuesta indecente de Romeo Santos plantea un juego de cuerpos sin las ternuras propias del bolero. La po\u00e9tica de la bachata est\u00e1 construida sobre el hecho y para la raz\u00f3n. Nada de ambig\u00fcedades.<\/p>\n<p><i>Perm\u00edteme apreciar tu desnudez \/ Rel\u00e1jate \/ Que este martini calmar\u00e1 tu timidez \/ Una aventura es m\u00e1s divertida \/ Si huele a peligro&#8230;\/ \u00bfMe dar\u00edas el derecho \/ A medir tu sensatez? \/ Poner en juego tu cuerpo \/ Si te parece prudente \/ Esta propuesta indecente.<\/i><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"text\">\n<p><i>www.jrlantigua.com<\/i><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"entretitulo\">Libros<\/div>\n<div class=\"insert_headline\">\n<div class=\"insert_title\">Bachata: Historia social de un g\u00e9nero musical dominicano<\/div>\n<div class=\"insert_Image\">\n<div><img decoding=\"async\" class=\" lazyloaded\" title=\"Bachata: Historia social de un g\u00e9nero musical dominicano\" src=\"data:;base64,<svg xmlns='http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg' viewBox='0 0 185 134'\/>\" srcset=\"\/\/estatico2.diariolibre.com\/binrepository\/185&#215;277\/0c142\/185d134\/none\/10904\/DDBR\/image_content_9832081_20180413140414.jpg 185w\" alt=\"Bachata: Historia social de un g\u00e9nero musical dominicano\" width=\"185&#8243; height=\"134&#8243; data-srcset=\"\/\/estatico2.diariolibre.com\/binrepository\/185&#215;277\/0c142\/185d134\/none\/10904\/DDBR\/image_content_9832081_20180413140414.jpg 185w\" \/><\/div>\n<\/div>\n<div class=\"insert_text\">\n<p><b>Deborah Pacini Hern\u00e1ndez\u00a0<\/b>(Presentaci\u00f3n: Frank Moya Pons. Academia Dominicana de la Historia, 2012. 358 p\u00e1gs.)<\/p>\n<p>Especialista en m\u00fasica popular latina y estudiosa de la salsa y el reggaeton, esta profesora de antropolog\u00eda de una universidad de Boston publica el mejor ensayo conocido sobre la historia de la bachata, integrando en su indagaci\u00f3n la m\u00fasica con la pol\u00edtica, la geograf\u00eda, la historia, los medios de comunicaci\u00f3n y la cultural local y global.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"insert_headline\">\n<div class=\"insert_title\">Caracterizaci\u00f3n del modernismo en la m\u00fasica dominicana. 1940-1945<\/div>\n<div class=\"insert_Image\">\n<div><img decoding=\"async\" class=\" lazyloaded\" title=\"Caracterizaci\u00f3n del modernismo en la m\u00fasica dominicana. 1940-1945\" src=\"data:;base64,<svg xmlns='http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg' viewBox='0 0 185 134'\/>\" srcset=\"\/\/estatico3.diariolibre.com\/binrepository\/186&#215;280\/0c116\/185d134\/none\/10904\/ADAB\/image_content_9832084_20180413140414.jpg 185w\" alt=\"Caracterizaci\u00f3n del modernismo en la m\u00fasica dominicana. 1940-1945&#8243; width=\"185&#8243; height=\"134&#8243; data-srcset=\"\/\/estatico3.diariolibre.com\/binrepository\/186&#215;280\/0c116\/185d134\/none\/10904\/ADAB\/image_content_9832084_20180413140414.jpg 185w\" \/><\/div>\n<\/div>\n<div class=\"insert_text\">\n<p><b>Bernarda Jorge\u00a0<\/b>(Editora Nacional, 2010. 228 p\u00e1gs.)<\/p>\n<p>Autora de otros dos importantes libros sobre la m\u00fasica dominicana, la profesora Jorge examina en esta tesis acad\u00e9mica el desarrollo experimentado por la m\u00fasica culta en la Rep\u00fablica Dominicana en los primeros cinco a\u00f1os de la d\u00e9cada de los cuarenta, sus rasgos peculiares, los problemas de inter\u00e9s est\u00e9tico musical, sus actores y hechos m\u00e1s relevantes.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"insert_headline\">\n<div class=\"insert_title\">Breve historia cr\u00edtica del tango<\/div>\n<div class=\"insert_Image\">\n<div><img decoding=\"async\" class=\" lazyloaded\" title=\"Breve historia cr\u00edtica del tango\" src=\"data:;base64,<svg xmlns='http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg' viewBox='0 0 185 134'\/>\" srcset=\"\/\/estatico3.diariolibre.com\/binrepository\/186&#215;266\/0c10\/185d134\/none\/10904\/WMIQ\/image_content_9832083_20180413140415.jpg 185w\" alt=\"Breve historia cr\u00edtica del tango\" width=\"185&#8243; height=\"134&#8243; data-srcset=\"\/\/estatico3.diariolibre.com\/binrepository\/186&#215;266\/0c10\/185d134\/none\/10904\/WMIQ\/image_content_9832083_20180413140415.jpg 185w\" \/><\/div>\n<\/div>\n<div class=\"insert_text\">\n<p><b>Jos\u00e9 Gobello\u00a0<\/b>(Ediciones Corregidor. Buenos Aires, 1999. 158 p\u00e1gs.)<\/p>\n<p>Autor de varios libros sobre el tango, este lunfardista reconocido y uno de los mejores prosistas argentinos ofrece referencias in\u00e9ditas que acrecientan el saber tanguero, sosteniendo que el tango es una tr\u00edada de danza, canto y m\u00fasica, que se desarrolla durante cuatro d\u00e9cadas primero en la gran aldea, luego en la cosm\u00f3polis y finalmente en la megal\u00f3polis.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"insert_headline\">\n<div class=\"insert_title\">El merengue y la bachata. De Santo Domingo al mundo<\/div>\n<div class=\"insert_Image\">\n<div><img decoding=\"async\" class=\" lazyloaded\" title=\"El merengue y la bachata. De Santo Domingo al mundo\" src=\"data:;base64,<svg xmlns='http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg' viewBox='0 0 185 134'\/>\" srcset=\"\/\/estatico3.diariolibre.com\/binrepository\/185&#215;279\/0c0\/185d134\/none\/10904\/QMHS\/image_content_9832085_20180413140415.jpg 185w\" alt=\"El merengue y la bachata. 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En Cuba y Puerto Rico<\/div>\n<div class=\"insert_Image\">\n<div><img decoding=\"async\" class=\" lazyloaded\" title=\"La po\u00e9tica del bolero. En Cuba y Puerto Rico\" src=\"data:;base64,<svg xmlns='http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg' viewBox='0 0 185 134'\/>\" srcset=\"\/\/estatico1.diariolibre.com\/binrepository\/186&#215;287\/0c0\/185d134\/none\/10904\/VMHU\/image_content_9832082_20180413140415.jpg 185w\" alt=\"La po\u00e9tica del bolero. 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