{"id":24431,"date":"2018-04-28T06:03:55","date_gmt":"2018-04-28T10:03:55","guid":{"rendered":"http:\/\/debateplural.com\/?p=24431"},"modified":"2018-05-01T11:40:16","modified_gmt":"2018-05-01T15:40:16","slug":"pensar-rapido-pensar-despacio-la-racionalidad-e-irracionalidad-humana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2018\/04\/28\/pensar-rapido-pensar-despacio-la-racionalidad-e-irracionalidad-humana\/","title":{"rendered":"Pensar r\u00e1pido, pensar despacio: La racionalidad e irracionalidad  humana (1)"},"content":{"rendered":"<p><strong>Resumen<\/strong><\/p>\n<p>Es el gran tema de Daniel Kahneman (Tel Aviv, 1934), premio Nobel de Econom\u00eda en 2002. Hay tres etapas en su carrera. En la primera, Amos Tversky (Haifa, 1937) y \u00e9l realizaron una serie de experimentos que revelaron m\u00e1s o menos 20 \u201cprejuicios cognitivos\u201d: unos errores de razonamiento inconscientes que distorsionan nuestra opini\u00f3n del mundo. En la segunda etapa, mostraron que las personas que toman decisiones en unas condiciones inestables no se comportan de la manera en que los modelos econ\u00f3micos han supuesto tradicionalmente, no \u201cmaximizan la utilidad\u201d. M\u00e1s tarde, desarrollaron una explicaci\u00f3n alternativa de la toma de decisiones m\u00e1s fiel a la psicolog\u00eda humana, a la que llamaron \u201cteor\u00eda de las perspectivas\u201d. (Kahneman recibi\u00f3 el Nobel por este logro.) En la tercera etapa, tras la muerte de Tversky, Kahneman profundizado en la \u201cpsicolog\u00eda hed\u00f3nica\u201d: la ciencia de la felicidad, su naturaleza y sus causas. Sus conclusiones en este campo han resultado inquietantes, y no solo porque uno de los experimentos clave inclu\u00eda una colonoscopia deliberadamente prolongada.<\/p>\n<p>Pensar r\u00e1pido, pensar despacio abarca estas tres etapas. Es un libro asombrosamente rico: l\u00facido, profundo, repleto de sorpresas intelectuales y de valor para la autoayuda. Resulta entretenido en general y conmovedor en numerosas ocasiones, especialmente cuando Kahneman cuenta con Tversky. Su visi\u00f3n de la imperfecta raz\u00f3n humana es tan impresionante que el columnista del New York Times David Brooks declar\u00f3 recientemente que su obra \u201cser\u00e1 recordada durante siglos\".<\/p>\n<p><strong>Palabras claves<\/strong>: Pensamiento lento y r\u00e1pido, sistemas 1, 2, irracionalidad y racionalidad humana, econom\u00eda conductual, heur\u00edstica.<\/p>\n<p><strong>Introducci\u00f3n <\/strong><\/p>\n<p>Daniel Kahneman, uno de los pensadores m\u00e1s importantes del mundo, recibi\u00f3 el premio nobel de econom\u00eda por su trabajo pionero en psicolog\u00eda sobre el modelo racional de la toma de decisiones. Sus ideas han tenido un profundo impacto en campos tan diversos como la econom\u00eda, la medicina o la pol\u00edtica, pero hasta ahora no hab\u00eda reunido la obra de su vida en un libro. En pensar r\u00e1pido, pensar despacio, un \u00e9xito internacional, Kahneman nos ofrece una revolucionaria perspectiva del cerebro y explica los dos sistemas que modelan c\u00f3mo pensamos. El sistema 1 es r\u00e1pido, intuitivo y emocional, mientras que el sistema 2 es m\u00e1s lento, deliberativo y l\u00f3gico. Kahneman expone la extraordinaria capacidad y (tambi\u00e9n los errores y los sesgos) del pensamiento r\u00e1pido, y revela la duradera influencia de las impresiones intuitivas sobre nuestro pensamiento y nuestra conducta. El impacto de la aversi\u00f3n a la p\u00e9rdida y el exceso de confianza en las estrategias empresariales, la dificultad de predecir lo que nos har\u00e1 felices en el futuro, el reto de enmarcar adecuadamente los riesgos en el trabajo y en el hogar, el profundo efecto de los sesgos cognitivos sobre todo lo que hacemos, desde jugar en la bolsa hasta planificar las vacaciones; todo esto solo puede ser comprendido si entendemos el funcionamiento conjunto de los dos sistemas a la hora de formular nuestros juicios y decisiones. Al implicar al lector en una animada reflexi\u00f3n sobre c\u00f3mo pensamos, Kahneman consigue revelar cu\u00e1ndo podemos confiar en nuestras intuiciones y cu\u00e1ndo no, y de qu\u00e9 modo podemos aprovechar los beneficios del pensamiento lento. Adem\u00e1s, ofrece ense\u00f1anzas pr\u00e1cticas e iluminadoras sobre c\u00f3mo se adoptan decisiones en la vida profesional o personal, y sobre c\u00f3mo podemos usar distintas t\u00e9cnicas para protegernos de los fallos mentales que nos crean problemas. Pensar r\u00e1pido, pensar despacio cambiar\u00e1 para siempre nuestra manera de pensar sobre c\u00f3mo pensamos.<\/p>\n<p>Para empezar, uno de los temas principales de este libro es el exceso de confianza, todos tendemos a tener una sensaci\u00f3n exagerada de lo bien que conocemos el mundo, como nos recuerda Kahneman. A pesar de todos los prejuicios cognitivos, falacias e ilusiones que Tversky y \u00e9l pretenden haber descubierto, evita la atrevida afirmaci\u00f3n de que los seres humanos son b\u00e1sicamente irracionales. \u00bfPero lo hace? \u201cLa mayor\u00eda de nosotros estamos sanos la mayor parte del tiempo, y la mayor\u00eda de nuestros juicios y acciones son apropiados la mayor parte del tiempo\u201d, escribe Kahneman en su introducci\u00f3n (p. 14). Sin embargo, al cabo de pocas p\u00e1ginas, se\u00f1ala que el trabajo que realiz\u00f3 con Tversky desafiaba la idea ortodoxa entre los cient\u00edficos sociales de los 70 de que las personas son por lo general racionales. Los dos psic\u00f3logos descubrieron errores sistem\u00e1ticos en el pensamiento de personas normales.<\/p>\n<p>Una heur\u00edstica es un atajo mental, por ejemplo, la heur\u00edstica afectiva ocurre cuando los juicios y las decisiones se gobiernan con escaso razonamiento o deliberaci\u00f3n pero se elaboran desde los sentimientos de agrado o desagrado. La heur\u00edstica intuitiva se relaciona con ofrecer una respuesta a una cuesti\u00f3n dif\u00edcil con una m\u00e1s f\u00e1cil, es decir, se responde mediante asociaci\u00f3n utilizando un atajo mental que nos demanda menor esfuerzo.<\/p>\n<p>Una segunda parte del libro examina por qu\u00e9 nos resulta tan dif\u00edcil pensar en t\u00e9rminos estad\u00edsticos. Podemos pensar con relativa facilidad de forma asociativa o metaf\u00f3rica pero nos resulta dif\u00edcil pensar en funci\u00f3n de los datos estad\u00edsticos porque requiere pensar en muchas cosas al mismo tiempo. Tambi\u00e9n en la segunda parte actualiza el estudio de la heur\u00edstica de los juicios cuyo inicio tuviera lugar en los primeros a\u00f1os de colaboraci\u00f3n con su colega y amigo Amos Tversky con qui\u00e9n desarrollo la teor\u00eda de las perspectivas y los trabajos que le sumaron para que le otorgaran el premio Nobel de econom\u00eda.<\/p>\n<p><strong>El Sistema 1 (Irracional)\u00a0 y El Sistema 2 \u00a0(Racional) <\/strong><\/p>\n<p>Aunque Kahneman solo extrae unas modestas conclusiones pol\u00edticas, otros van mucho m\u00e1s lejos y hablan de c\u00f3mo resolvemos las crisis econ\u00f3micas, por ejemplo. Estas conclusiones radicales, aunque el autor no las respalde, me hacen fruncir el ce\u00f1o. Y al fruncir el ce\u00f1o -como uno descubre en el libro- se activa el esc\u00e9ptico que llevamos dentro: lo que Kahneman llama \u201cSistema 2\u201d. Solo el fruncir el ce\u00f1o, como muestran los experimentos, sirve para reducir el exceso de confianza, hace que seamos m\u00e1s anal\u00edticos y estemos alerta. Y esa es la raz\u00f3n por la que le\u00ed este libro extraordinariamente interesante frunciendo el ce\u00f1o con escepticismo.<\/p>\n<p>El Sistema 2, seg\u00fan el esquema de Kahneman, es nuestra forma lenta, deliberada, anal\u00edtica y conscientemente diligente de razonar sobre el mundo. El Sistema 1, por el contrario, es nuestra forma de razonar r\u00e1pida, autom\u00e1tica, intuitiva y en gran parte inconsciente. Es el Sistema 1 el que detecta la hostilidad en una voz. El Sistema 2 es el que entra en acci\u00f3n cuando tenemos que rellenar la declaraci\u00f3n de la renta. El Sistema 1 propone, el Sistema 2 dispone. De modo que parece que el Sistema 2 es el jefe, \u00bfno? En principio, s\u00ed. Pero el Sistema 2, adem\u00e1s de ser m\u00e1s reflexivo y racional, tambi\u00e9n es vago. Y se cansa con facilidad. \u201cAunque el Sistema 2 cree que est\u00e1 donde est\u00e1 la acci\u00f3n\u201d, escribe Kahneman, \u201cel Sistema 1 es el h\u00e9roe de este libro\u201d. Llegados a este punto, el lector esc\u00e9ptico podr\u00eda preguntarse si debe tomarse en serio todo lo que se dice del Sistema 1 y del Sistema 2. \u00bfSon una pareja de peque\u00f1os agentes en nuestra cabeza? La verdad es que no, afirma Kahneman. Son m\u00e1s bien \u201cficciones \u00fatiles \u201cque nos ayudan a explicar las singularidades de la mente.<\/p>\n<p>Kahneman describe una gran cantidad de fallos en la racionalidad, demostrados con experimentos como \u201cla omisi\u00f3n del \u00edndice de base\u201d, \u201cla cascada de disponibilidad\u201d, \u201cla ilusi\u00f3n de la validez\u201d, etc. El efecto acumulado es hacer que el lector pierda la esperanza en la raz\u00f3n humana. Naturalmente, algunos prejuicios cognitivos se ponen de manifiesto en las situaciones m\u00e1s naturales. Tomemos, por ejemplo, lo que Kahneman llama la \u201cfalacia de la planificaci\u00f3n\u201d: nuestra tendencia a sobreestimar los beneficios y a subestimar los costes, y de ah\u00ed la aceptaci\u00f3n est\u00fapida de proyectos arriesgados. En 2002, los estadounidenses que reformaban sus cocinas, por ejemplo, esperaban que el trabajo costara una media de 18.658 d\u00f3lares, pero acababan pagando 38.769.<\/p>\n<p><strong>Perspectiva psicol\u00f3gica sobre la toma de decisiones<\/strong><\/p>\n<p>Los dos modelos de pensamiento que utilizamos constantemente, son el eje de un libro dedicado a explicar c\u00f3mo la irracionalidad humana forma juicios que afectan las decisiones e incluso pueden repercutir sobre la felicidad. Uno de los descubrimientos expresados en el texto, es que las personas pueden influenciarse severamente por n\u00fameros, incluso cuando son irrelevantes o el costo es mayor que el beneficio, por lo cual se pagan cantidades exageradas por un nuevo producto prometedor que en realidad no difiere demasiado de su versi\u00f3n anterior. Al respecto, Kahneman explica que en contextos de incertidumbre, los seres humanos no act\u00faan de la manera en que exponen los modelos econ\u00f3micos tradicionales. La maximizaci\u00f3n de la utilidad que asumen dichos modelos, no siempre se da l\u00f3gicamente porque existe una tendencia a sobreestimar los beneficios pero subestimar los costos. Como conclusi\u00f3n, el pensamiento estad\u00edstico normalmente no es empleado en la cotidianidad y existe una predisposici\u00f3n para asumir proyectos arriesgados, incluso cuando las potenciales fallas se conocen con anticipaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El trabajo de varios a\u00f1os de Kahneman junto a su colega Amos Tversky (fallecido en 1996), se orient\u00f3 a la demostraci\u00f3n de que este sistema convive con un mecanismo de pensamiento impulsivo e irracional originado en la dificultad para tomar decisiones bas\u00e1ndose en probabilidades estad\u00edsticas.<\/p>\n<p>Para defender su descubrimiento, ambos realizaron diversos experimentos y encuestas que se detallan en el libro. Algunos de ellos causaron pol\u00e9mica en el campo de la \u00e9tica, especialmente uno vinculado a la colonoscop\u00eda durante la cual se agregaron minutos extra del procedimiento m\u00e9dico en un grupo de pacientes para determinar c\u00f3mo act\u00faa la mente en situaciones adversas.<\/p>\n<p>El experimento se relaciona con otro concepto trabajado en el libro: la felicidad vinculada con los juicios que surgen de la irracionalidad. La postura de los psic\u00f3logos es que la felicidad se engendra en el recuerdo, en lugar de nacer en la propia experiencia \u2013 excepto cuando se hace algo por primera vez, que act\u00faan mecanismos diferentes-. A groso modo, implica que calificamos una vivencia como feliz seg\u00fan el recuerdo de placer o dolor que nos produce, adem\u00e1s de la manera en que la experiencia termin\u00f3<\/p>\n<p>La falacia de la planificaci\u00f3n es \u201csolo una de las manifestaciones de un prejuicio optimista generalizado\u201d, escribe Kahneman, pp. (45\u201349.) Ahora bien, si una inclinaci\u00f3n hacia el optimismo puede ser malo, ya que genera falsas ideas, como la \u201cilusi\u00f3n de que lo controlamos todo\u201d, sin ella, \u00bfser\u00edamos incluso capaces de levantarnos por la ma\u00f1ana? Los optimistas son psicol\u00f3gicamente m\u00e1s resistentes, tienen sistemas inmunol\u00f3gicos m\u00e1s fuertes y viven m\u00e1s a\u00f1os que los pesimistas. Es m\u00e1s, seg\u00fan Kahneman el optimismo exagerado sirve para proteger tanto a las personas como a las organizaciones de los efectos paralizantes de otro prejuicio, \u201cla aversi\u00f3n a las p\u00e9rdidas\u201d: nuestra tendencia a temer las p\u00e9rdidas m\u00e1s de lo que valoramos las ganancias.<\/p>\n<p>Incluso si pudi\u00e9semos deshacernos de los prejuicios y de las ilusiones identificadas en este libro, no queda claro que esto mejorar\u00eda nuestras vidas. Y esto plantea una pregunta fundamental: \u00bfqu\u00e9 prop\u00f3sito tiene la racionalidad? Al fin y al cabo, somos supervivientes darwinianos. Nuestras capacidades de razonamiento cotidianas han evolucionado para hacer frente de manera eficaz a un entorno complejo y din\u00e1mico.<\/p>\n<p>Kahneman nunca se enfrenta filos\u00f3ficamente a la naturaleza de la racionalidad, pero proporciona una explicaci\u00f3n fascinante de lo que podr\u00eda pensarse que es su objetivo: la felicidad. \u00bfQu\u00e9 significa ser feliz? La primera vez que Kahneman se ocup\u00f3 de esta pregunta, a mediados de la d\u00e9cada de los 90, la mayor\u00eda de los estudios sobre la felicidad consist\u00edan en preguntarle a la gente lo satisfecha que estaba con su vida. Pero esas valoraciones retrospectivas dependen de la memoria, que es poco fiable. Sin embargo, \u00bfqu\u00e9 pasar\u00eda si se pudiesen tomar muestras de la experiencia real de placer o de dolor de una persona a cada momento, y si luego se pudiese resumir a lo largo del tiempo? Kahneman llama a esto bienestar \u201cexperimentado\u201d, en contraposici\u00f3n al bienestar \u201crecordado\u201d en el que los investigadores se hab\u00edan basado. Y descubri\u00f3 que estas dos medidas de la felicidad difieren de forma sorprendente. Lo que hace feliz al \u201cyo experimentador\u201d no es lo mismo que lo que hace feliz al \u201cyo recordador\u201d.<\/p>\n<p>Concretamente, al yo recordador no le preocupa lo mucho que dura una experiencia. En cambio, valora retrospectivamente una experiencia seg\u00fan el nivel m\u00e1ximo de dolor o de placer que experiment\u00f3, y seg\u00fan la forma en que acaba la experiencia.<\/p>\n<p>Para cuando llegu\u00e9 al final de Pensar r\u00e1pido, pensar despacio, mi ce\u00f1o fruncido esc\u00e9ptico hab\u00eda dado paso hac\u00eda mucho tiempo a una sonrisa de satisfacci\u00f3n intelectual. Al evaluar el libro, insto a todo el mundo, con plena confianza, a comprarlo y a leerlo. Pero esto es para aquellos que est\u00e9n s\u00f3lo interesados en las conclusiones de Kahneman sobre la pregunta de Malcolm Gladwell: si han recibido m\u00e1s de 10.000 horas de formaci\u00f3n en un entorno predecible y de reacci\u00f3n r\u00e1pida, entonces parpadeen. En todos los dem\u00e1s casos, piensen.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Resumen Es el gran tema de Daniel Kahneman (Tel Aviv, 1934), premio Nobel de Econom\u00eda en 2002. Hay tres etapas en su carrera. 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