{"id":26156,"date":"2018-07-12T17:20:37","date_gmt":"2018-07-12T21:20:37","guid":{"rendered":"http:\/\/debateplural.com\/?p=26156"},"modified":"2018-07-12T17:20:37","modified_gmt":"2018-07-12T21:20:37","slug":"intelectuales-de-america-latina-y-el-caribe-siglos-xix-y-xx-36","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2018\/07\/12\/intelectuales-de-america-latina-y-el-caribe-siglos-xix-y-xx-36\/","title":{"rendered":"Intelectuales de Am\u00e9rica Latina y El Caribe (siglos XIX y XX) (36)"},"content":{"rendered":"<h3 style=\"text-align: center;\">Tulio Manuel Cestero (1877-1955)<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Escritor, pol\u00edtico y diplom\u00e1tico dominicano.\u00a0 Naci\u00f3 en la provincia de San Crist\u00f3bal,\u00a0Rep\u00fablica Dominicana\u00a0el\u00a010 de julio\u00a0de\u00a01877. Hijo de Mariano Antonio Cestero y Mercedes Leyba y Puello. Educado en ambiente culto, cultivando mucho la lectura de obras literarias y logr\u00f3 un renombre en toda Am\u00e9rica. Realiz\u00f3 sus primeros estudios en el colegio San Luis Gonzaga en\u00a0Santo Domingo, ciudad a donde sus padres lo llevaron a vivir desde peque\u00f1o, en la adolescencia estuvo relacionado a la pol\u00edtica nacional. Fue secretario personal de Horacio V\u00e1zquez y colaborador del presidente\u00a0Carlos Morales Languasco, patriotas a quienes acompa\u00f1o en varias de sus campa\u00f1as armadas.<\/p>\n<p>De joven, tras el Golpe del\u00a023 de marzo\u00a0de\u00a01903, acompa\u00f1\u00f3 a Casimiro Cordero en ciertas contiendas; y posteriormente vivi\u00f3 un tiempo en\u00a0Cuba.<\/p>\n<h3><span id=\"Actividad_literaria\" class=\"mw-headline\">Actividad literaria<\/span><\/h3>\n<p>Se inici\u00f3 en la\u00a0literatura\u00a0como ensayista, con la obra Notas y escorzos. Comenz\u00f3 su producci\u00f3n como modernista, pero con obras faltas de calor humano, despu\u00e9s de esa etapa, cuando sus escritos adquieren mayor importancia, con publicaciones como: Ciudad Rom\u00e1ntica\u00a01911\u00a0y La Sangre\u00a01914, primera gran novela que toma a\u00a0Santo Domingo\u00a0como escenario importante, y define una \u00e9poca y una ciudad donde la tiran\u00eda prima sobre todas las cosas, logra reflejar aspectos del ambiente urbano y de las tribulaciones pol\u00edtico-sociales. Escritos como \"Hombres y Piedras\"\u00a01915, textos en los que al tomar como punto de partida la realidad, lograron su mayor trascendencia. Despu\u00e9s sobrevino en el literato una etapa en que se dedic\u00f3 plenamente al estudio de los Borgia, y produjo \"C\u00e9sar Borgia\"\u00a01935, con la que no tuvo el \u00e9xito que el autor quiz\u00e1s no esperada.<\/p>\n<h3><span id=\"Actividades_pol.C3.ADticas\" class=\"mw-headline\">Actividades pol\u00edticas<\/span><\/h3>\n<p>Regres\u00f3 para colaborar con Carlos Morales, cuando ocup\u00f3 la presidencia, fue diplom\u00e1tico en el exterior y represent\u00f3 su pa\u00eds en convenciones pol\u00edticas, firmas de tratados internacionales y conferencias sobre derechos humanos celebradas en los\u00a0Estados Unidos,\u00a0Sudam\u00e9rica\u00a0y El Caribe, lo que a la vez le permiti\u00f3 dedicarse a la\u00a0literatura.<\/p>\n<p>En su juventud, merced a la buena posici\u00f3n de su familia, tuvo ocasi\u00f3n de viajar por varios pa\u00edses de\u00a0Hispanoam\u00e9rica, donde entr\u00f3 en contacto con numerosos escritores e intelectuales que despertaron su inter\u00e9s por la corriente que, a la saz\u00f3n, estaba en boga en todas las literaturas escritas en lengua hispana: el Modernismo. Comenz\u00f3 entonces a cultivar, dentro de las coordenadas est\u00e9ticas de dicho movimiento, diferentes g\u00e9neros literarios, con especial atenci\u00f3n al ensayo cr\u00edtico -Notas y escorzos (Santo Domingo, 1898)- y a la creaci\u00f3n po\u00e9tica -Del amor (Santo Domingo, 1901), El jard\u00edn de los sue\u00f1os (Santo Domingo, 1904) y Sangre de primavera: poemas en prosa (Madrid, 1908)-. En su precoz capacidad de mudar sin problema de un g\u00e9nero a otro, el todav\u00eda joven Tulio Manuel Cestero brill\u00f3 tambi\u00e9n como autor teatral, con una pieza titulada Cit\u00e9rea (Madrid, 1907) en la que volv\u00eda a exhibir su perfecta asimilaci\u00f3n de los principales rasgos formales y tem\u00e1ticos del Modernismo.<\/p>\n<p>Hombre de Letras en todas sus vertientes, el escritor de\u00a0San Crist\u00f3bal\u00a0colabor\u00f3 tambi\u00e9n asiduamente en algunos de los principales medios de comunicaci\u00f3n del \u00e1mbito antillano, como los rotativos El Tel\u00e9fono, El List\u00edn Diario, La Campa\u00f1a y El Hogar, y la revista Letras y Ciencias.<\/p>\n<p>Tulio Manuel Cestero se dio a conocer como escritor por medio del volumen ensay\u00edstico Notas y escorzos (Santo Domingo, 1898), obra en la que hac\u00eda gala de una extraordinaria agudeza para la cr\u00edtica literaria. M\u00e1s adelante, cuando su ya s\u00f3lida producci\u00f3n literaria se hab\u00eda adentrado con notable maestr\u00eda en otros muchos g\u00e9neros, continu\u00f3 cultivando la prosa de no-ficci\u00f3n, a la que aport\u00f3, entre otras obras, un libro de viajes y testimonios personales, titulado Hombres y piedras: al margen del Baedeker (Madrid, 1915). Prologada nada menos que por Rub\u00e9n Dar\u00edo, esta obra re\u00fane las impresiones y rese\u00f1as viajeras acumuladas por Cestero durante los numerosos desplazamientos que, en calidad de diplom\u00e1tico y conferenciante, realiz\u00f3 por diversos pa\u00edses del continente americano.<\/p>\n<p>Menci\u00f3n aparte merece la dedicaci\u00f3n del escritor dominicano al complejo g\u00e9nero de la biograf\u00eda, en el que dej\u00f3 algunas obras maestras, entre ellas el libro consagrado a la vida del genial poeta nicarag\u00fcense que era ya un referente universal como maestro indiscutible del Modernismo -Rub\u00e9n Dar\u00edo: el hombre y el poeta (La Habana, 1916)-. Muchos a\u00f1os despu\u00e9s, public\u00f3 un nuevo ensayo biogr\u00e1fico bajo el t\u00edtulo de Col\u00f3n (1933), y pas\u00f3, a continuaci\u00f3n, a enfrascarse en una densa investigaci\u00f3n acerca de la familia de los Borgia, fruto de la cual fue su interesante biograf\u00eda C\u00e9sar Borgia (1935).<\/p>\n<p>Ya se han citado tambi\u00e9n, en par\u00e1grafos anteriores, la pieza teatral y los poemarios publicados por Tulio Manuel Cestero, obras todas ellas que revelan la adscripci\u00f3n del escritor dominicano, en la primera etapa de su carrera literaria, al movimiento modernista. Sin embargo, la lectura de algunas grandes narraciones europeas de finales del siglo XIX -y, muy especialmente, las novelas de \u00c9mile Zola- propici\u00f3 su progresiva evoluci\u00f3n hacia el Naturalismo, corriente en la que el estilo de Cestero se torn\u00f3 m\u00e1s depurado, personal y convincente, am\u00e9n de m\u00e1s adecuado para transformar en material literario lo espec\u00edficamente dominicano.<\/p>\n<p>Surgieron, dentro de esta nueva l\u00ednea de trabajo, las dos grandes obras maestras de Tulio Manuel Cestero, ambas pertenecientes al g\u00e9nero de la prosa de ficci\u00f3n. En ellas, el autor de San Crist\u00f3bal logr\u00f3 reflejar con sumo acierto y gran destreza expresiva las vicisitudes de la burgues\u00eda dominicana, enfrascada por aquel tiempo en la construcci\u00f3n de una identidad nacional que le asegurase el control pol\u00edtico y econ\u00f3mico de la naci\u00f3n.<\/p>\n<p>La primera de estas dos grandes narraciones, publicada bajo el t\u00edtulo de Ciudad rom\u00e1ntica (Par\u00eds, 1911), es realmente un texto donde la descripci\u00f3n supera con creces los aspectos puramente narrativos, de acuerdo con un planteamiento inicial que eleva a la ciudad de Santo Domingo a la categor\u00eda de protagonista de la novela. En efecto, Cestero no s\u00f3lo reproduce morosamente el paisaje, la arquitectura y otros aspectos de la geograf\u00eda f\u00edsica de la capital, sino que refleja tambi\u00e9n la riqueza cultural y las vivencias cotidianas de sus gentes, en un claro intento de poner de manifiesto la belleza y amenidad de ciertos lugares o determinados usos, con los aspectos m\u00e1s crudos y s\u00f3rdidos de esa misma realidad urbana. Hay, desde luego, por detr\u00e1s de ese protagonismo excepcional de la ciudad y las formas de vida que ella propicia, una trama narrativa sostenida por un tri\u00e1ngulo amoroso que tendr\u00e1 consecuencias fatales (todo ello, como se ve, en la l\u00ednea de la novela realista y naturalista europea); pero el peso de esta an\u00e9cdota argumental es ciertamente leve en comparaci\u00f3n con la importancia concedida por Cestero a la descripci\u00f3n de la ciudad, su historia y sus gentes.<\/p>\n<p>Dos a\u00f1os despu\u00e9s de la publicaci\u00f3n de Ciudad rom\u00e1ntica, Tulio Manuel Cestero regres\u00f3 a los anaqueles de las librer\u00edas con la que habr\u00eda de ser considerada, un\u00e1nimemente, como su obra maestra. Se trata de la excepcional novela titulada La sangre, cuya primera versi\u00f3n vio la luz en\u00a0Santo Domingo\u00a0en 1913, aunque un a\u00f1o m\u00e1s tarde apareci\u00f3 Par\u00eds en una segunda versi\u00f3n, convenientemente corregida por el propio autor. Obra de plena madurez creativa, donde se hace patente la riqueza expresiva del estilo propio del autor -a veces crudo y descarnado como exigen los c\u00e1nones del Naturalismo, pero sin perder nunca el rutilante esplendor del colorido aprendido durante su fase modernista-, La sangre pone tambi\u00e9n de relieve la compleja problem\u00e1tica de la burgues\u00eda dominicana, y se erige en una de las grandes novelas que ponen de manifiesto la existencia de una espec\u00edfica identidad nacional.<\/p>\n<p>Al ensanchar notablemente los l\u00edmites espaciales en relaci\u00f3n con su novela anterior -puesto que esta nueva obra transcurre tanto en el \u00e1mbito urbano como en amplias zonas rurales-, Cestero multiplica la riqueza y variedad de enfoques descriptivos y expresivos, as\u00ed como el n\u00famero de matices psicol\u00f3gicos que cabe achacar a los diferentes personajes que pueblan sus p\u00e1ginas. Esta multiplicidad de espacios y ambientes le permite, asimismo, dar cabida en La sangre a toda la amplia gama de niveles y registros del habla que conformaban la pluralidad ling\u00fc\u00edstica dominicana a finales del siglo XIX, desde el lenguaje culto hasta el registro coloquial, pasando por amplias variedades urbanas y campesinas. Y, al hilo de esta enorme riqueza ling\u00fc\u00edstica, surgen de continuo en boca de los diferentes personajes abundantes rasgos de oralidad, como proverbios y refranes, voces de jerga picaresca o t\u00e9rminos tan espec\u00edficos del habla de la isla que pueden ser considerados dominicanismos propiamente dichos. Consciente, en fin, de la amplia gama de matices l\u00e9xicos y expresivos que est\u00e1 presente en La sangre, Cestero se deja llevar por el v\u00e9rtigo de la creatividad ling\u00fc\u00edstica y adorna su estilo con una gran profusi\u00f3n de recursos sem\u00e1nticos (juegos de palabras, paralelismos l\u00e9xicos, etc.) que embellecen notablemente la dimensi\u00f3n formal de la novela, al tiempo que ponen de manifiesto algunos de los aspectos m\u00e1s destacados de su trama argumental.<\/p>\n<p>Respecto a dichos contenidos tem\u00e1ticos y argumentales, cabe insistir, una vez m\u00e1s, en la constante preocupaci\u00f3n del escritor de San Crist\u00f3bal por poner de manifiesto en sus obras las tensiones y contradicciones internas dentro de la clase social a la que pertenece. Aqu\u00ed, en un marco hist\u00f3rico dominado por la opresi\u00f3n dictatorial del segundo mandato presidencial de Ulises Heureaux, se alza la voz de Antonio, el protagonista de la novela, quien se encarga de mostrar el caos ideol\u00f3gico en que naufraga la burgues\u00eda dominicana durante dicho r\u00e9gimen (1887-1899). Por un lado, un facci\u00f3n destacada de esta clase social, so pretexto de defender el progreso y la modernizaci\u00f3n del pa\u00eds, negocia la soberan\u00eda nacional mientras sella m\u00faltiples alianzas con el capitalismo extranjero; y, por otra parte, otra facci\u00f3n de la burgues\u00eda (en la que est\u00e1 incluido Antonio) defiende la posibilidad de implantar un modelo liberal de corte genuinamente dominicano, una especie de liberalismo-nacionalista que, a tenor de lo que va reflejando la trama argumental, parece condenado a un irremisible fracaso.<\/p>\n<h3><span id=\"Muerte\" class=\"mw-headline\">Muerte<\/span><\/h3>\n<p>Muri\u00f3 en\u00a0Santiago de Chile, el\u00a027 de octubre\u00a0de\u00a01955.<\/p>\n<h3><span id=\"Principales_Obras\" class=\"mw-headline\">Principales Obras<\/span><\/h3>\n<ul>\n<li>Notas y escorzo (1898)<\/li>\n<li>Del amor (1901)<\/li>\n<li>El jard\u00edn de los sue\u00f1os (1904)<\/li>\n<li>Sangre de primavera (1908)<\/li>\n<li>Ciudad rom\u00e1ntica (1911)<\/li>\n<li>La sangre (1914)<\/li>\n<li>Hombres y piedras (1915)<\/li>\n<li>Al margen de Baedeker (1915)<\/li>\n<li>El hombre y el poeta (1916)<\/li>\n<li>Colon 1933<\/li>\n<li>AnthonySCR 1952<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tulio Manuel Cestero (1877-1955) &nbsp; Escritor, pol\u00edtico y diplom\u00e1tico dominicano.\u00a0 Naci\u00f3 en la provincia de San Crist\u00f3bal,\u00a0Rep\u00fablica Dominicana\u00a0el\u00a010 de julio\u00a0de\u00a01877. 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