{"id":27057,"date":"2018-08-21T17:13:22","date_gmt":"2018-08-21T21:13:22","guid":{"rendered":"http:\/\/debateplural.com\/?p=27057"},"modified":"2018-08-21T17:13:22","modified_gmt":"2018-08-21T21:13:22","slug":"la-guerra-de-la-restauracion-triunfo-del-pueblo-dominicano-en-armas-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2018\/08\/21\/la-guerra-de-la-restauracion-triunfo-del-pueblo-dominicano-en-armas-2\/","title":{"rendered":"La Guerra de la Restauraci\u00f3n: triunfo del pueblo dominicano en armas (2)"},"content":{"rendered":"<p><strong>1.1 Car\u00e1cter de la guerra restauradora y actores sociales <\/strong><\/p>\n<p>La guerra restauradora fue una revoluci\u00f3n popular porque integr\u00f3 a los diferentes sectores sociales de la vida nacional dominicana de las m\u00e1s variadas formas, logrando que los campesinos, los obreros o peones agr\u00edcolas, los obreros urbanos, los artesanos, la peque\u00f1a burgues\u00eda urbana, los sectores productivos nacionalistas, los militares de orientaci\u00f3n nacionalista, las mujeres con sentimientos patri\u00f3ticos y los j\u00f3venes con ideas revolucionarias se comprometieran con el restablecimiento de la independencia nacional absoluta.<\/p>\n<p>Lo que escribi\u00f3 el patriota e intelectual liberal Ulises Francisco Espaillat con motivo de la guerra civil de 1857 efectuada contra la pol\u00edtica de rapi\u00f1a desarrollada por el presidente B\u00e1ez contra los productores y comerciantes de tabaco del Cibao, tambi\u00e9n sirve para definir el car\u00e1cter popular de la guerra de la Restauraci\u00f3n, de la que fue tambi\u00e9n un actor de primera fila, cuando expres\u00f3: \u201c<em>En la revoluci\u00f3n actual fueron las masas que se levantaron, arrastrando consigo a los dem\u00e1s<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>Sin lugar a dudas, las grandes masas campesinas, la peque\u00f1a burgues\u00eda urbana, los obreros, los intelectuales progresistas, los militares nacionalistas provenientes de los sectores m\u00e1s humildes del pueblo, as\u00ed como algunos burgueses, comerciantes y hacendados de ideas nacionalistas, fueron quienes asumieron con m\u00e1s ardor y entrega la causa de la guerra restauradora, convirti\u00e9ndose en el sost\u00e9n principal del Ej\u00e9rcito Libertador del Pueblo Dominicano. As\u00ed lo confirma el general Gregorio Luper\u00f3n cuando escribe sobre la guerra de la Restauraci\u00f3n:<\/p>\n<p>\u201c<em>En aquella grandiosa batalla de la Independencia, que ser\u00e1 eternamente la mayor gloria y honra de la Naci\u00f3n Dominicana, cada pueblo y cada lugar era un inmenso campo de combate, y cada dominicano se convirti\u00f3 en un soldado de la libertad. Y mientras quede en el coraz\u00f3n de los pueblos el amor a la libertad y a la independencia de la patria; mientras presten culto a la religi\u00f3n del patriotismo, del sacrificio y del martirio; los h\u00e9roes de la Restauraci\u00f3n ser\u00e1n bendecidos y respetada su memoria por todas las generaciones<\/em>\u201d (Rodr\u00edguez Demorizi, 1941: 230-231).<\/p>\n<p>Gregorio Luper\u00f3n, un oficial de procedencia humilde, al igual que otros connotados l\u00edderes de la guerra restauradora, hace una descripci\u00f3n inigualable de la composici\u00f3n del Ej\u00e9rcito Libertador del Pueblo Dominicano a trav\u00e9s de los diferentes tipos de armas que utilizaron los patriotas dominicanos en el combate contra las tropas realistas espa\u00f1olas, cuando sostiene:<\/p>\n<p>\u201c<em>Era por dem\u00e1s curioso contemplar aquellas columnas de patriotas, unos con lanzas, algunos con fusiles antiguos, varios con trabucos de todas clases, los m\u00e1s con sus machetes y no pocos con garrotes; pero los revolucionarios hab\u00edan adquirido el audaz vigor que dan las continuas victorias, y con la bravura que inspiran las guerras de independencia, se lanzaban a la lucha con las desventajas de las armas, pero con la ind\u00f3mita intrepidez e inmensa alegr\u00eda de dar la vida por la patria<\/em>\u201d (Luper\u00f3n, 1992, tomo I: 133-134).<\/p>\n<p>Una muestra de que la mayor parte de los integrantes del Ejercito Restaurador eran campesinos la da en 1864 el ministro de Guerra del Gobierno restaurador, Pedro Francisco Bon\u00f3, cuando en la descripci\u00f3n de su visita al cant\u00f3n de Arroyo Bermejo en Guanuma, Yamas\u00e1, y pase de revista a las tropas presentes, afirma:<\/p>\n<p>\u201c<em>Se pasaba revista. No hab\u00eda casi nadie vestido. Harapos eran los vestidos; el tambor de la Comandancia estaba con una camisa de mujer por toda vestimenta; daba risa verlo redoblar con su t\u00fanica; el corneta estaba desnudo de la cintura para arriba. Todos estaban descalzos y a pierna desnuda. Se pas\u00f3 revista y se contaron doscientos ochenta hombres: de Macor\u00eds como cien, de Cotu\u00ed unos cuarenta, de Cevicos diez y seis; de La Vega como cincuenta; los de Monte Plata contaban setenta hombres, todos aunque medios desnudos con buenos fusiles, pues con armas y bagajes se hab\u00edan pasado de las filas espa\u00f1olas a las nuestras. Su rancho espacioso los conten\u00eda a todos y estaba plantado al bajar el arroyo<\/em>\u201d (Emilio Rodr\u00edguez Demorizi, 1980: 121).<\/p>\n<p>Es evidente que los campesinos y los obreros agr\u00edcolas ocupaban alrededor del 80% de los puestos del Ej\u00e9rcito Libertador del Pueblo Dominicano, mientras que el otro 20% lo ocupaban sectores de la peque\u00f1a burgues\u00eda, peque\u00f1os, medianos y grandes propietarios e intelectuales progresistas. Esta revoluci\u00f3n fue, sin duda alguna, una guerra popular de liberaci\u00f3n nacional donde los sectores humildes de la poblaci\u00f3n se convirtieron en abanderados incondicionales de la lucha por la restauraci\u00f3n de la independencia perdida.<\/p>\n<p>De la participaci\u00f3n activa del pueblo en esta contienda b\u00e9lica, por un lado, y de la lucha a muerte librada por los dominicanos contra la presencia de los colonialistas espa\u00f1oles y sus lacayos locales, por otra, deviene el car\u00e1cter nacional popular de esta gesta patri\u00f3tica, conocida por el pa\u00eds y el mundo como la guerra de la Restauraci\u00f3n de la Rep\u00fablica Dominicana.<\/p>\n<p>La victoria obtenida por los restauradores en la ciudad de Santiago con la rendici\u00f3n de las tropas realistas y los golpes recibidos por los espa\u00f1oles en el trayecto Santiago-Puerto Plata tuvieron un efecto multiplicador en todo el pa\u00eds. Los patriotas de las regiones ocupadas por Espa\u00f1a entendieron que era posible vencer a la metr\u00f3polis, independientemente de su poder\u00edo militar, lo cual estimul\u00f3 la integraci\u00f3n de nuevos contingentes a la causa nacional y as\u00ed actuar en pos de esos nobles ideales.<\/p>\n<p>La guerra restauradora, hasta ese momento en estado potencial en la mayor parte de la colonia, comenz\u00f3 a inquietar a todos los dominicanos no comprometidos con los sectores dominantes y a traducirse en acciones concretas en favor de la causa de la Rep\u00fablica, tanto en la Regi\u00f3n Este como en la Regi\u00f3n Sur del pa\u00eds.<\/p>\n<p>El Gobierno Provisorio Restaurador, instalado en la casa de Madame Garc\u00eda, daba muestra de una gran actividad y acierto en su propaganda. Se instalaron comisiones para dirigir m\u00e1s adecuadamente los diferentes ministerios. El General Gaspar Polanco fue designado como Jefe de Operaciones de Puerto Plata, con su cant\u00f3n general instalado en la entrada de dicha ciudad, en la zona conocida como Las Javillas, para hostilizar d\u00eda y noche a las tropas enclavadas en el fuerte de San Felipe.<\/p>\n<p>De igual modo, fue nombrado con igual car\u00e1cter el general Benito Moci\u00f3n en la L\u00ednea Noroeste, con asiento en Montecristi. Se repartieron armas y municiones para las diferentes jurisdicciones del pa\u00eds, sobre todo en aquellas en que eran solicitadas para levantarse, y se enviaron agentes de la revoluci\u00f3n por todas partes, al tiempo que se adoptaron m\u00faltiples acuerdos y acciones pr\u00e1cticas para garantizar el triunfo de la revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>El mismo d\u00eda en que se instal\u00f3 el gobierno, el 14 de septiembre de 1863, lleg\u00f3 el general Juan \u00c1lvarez Cartagena, enviado por el general Manuel Mej\u00eda, a la saz\u00f3n gobernador\u00a0 de La Vega, con el encargo de informar que el general Pedro Santana saldr\u00eda de la Capital con destino a Santiago, con una expedici\u00f3n de 6,000 hombres. Tambi\u00e9n llegaba la noticia desde Puerto Plata que el general Jos\u00e9 de la G\u00e1ndara hab\u00eda salido para la ciudad atl\u00e1ntica desde Santiago de Cuba con grandes contingentes dispuestos a aniquilar la revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Esas informaciones eran de temer, pero el esp\u00edritu de entrega de los restauradores hizo que aparecieran inmediatamente los oficiales y los soldados dispuestos a dar la cara en esos frentes. Es as\u00ed como se design\u00f3 a Santiago Rodr\u00edguez, iniciador de la Restauraci\u00f3n, como responsable de propagar las ideas independentistas en la l\u00ednea del Sur y al general Gregorio Luper\u00f3n -que hab\u00eda sido designado ese mismo d\u00eda como Gobernador de Santiago, a cuya posici\u00f3n hab\u00eda renunciado-, como Jefe de Operaciones de la l\u00ednea del Este para contener la llegada del general Pedro Santana al Cibao e impedir que el desaliento se apoderara de las fuerzas restauradoras que se hab\u00edan levantado pr\u00f3ximo a la ciudad de Santo Domingo.<\/p>\n<p>El general Luper\u00f3n acept\u00f3 la encomienda puesta sobre sus hombros, con la condici\u00f3n de que el Gobierno Provisorio Restaurador emitiera una disposici\u00f3n en la que pon\u00eda fuera de la ley al general Pedro Santana por delito de alta traici\u00f3n. Aunque dentro del Gobierno hab\u00eda algunos opuestos a la pena de muerte y pidieron a Luper\u00f3n flexibilizar su posici\u00f3n, \u00e9ste se mantuvo inc\u00f3lume en su pedimento, ya que ten\u00eda la certeza de que exig\u00eda una ley con la que se buscaba el bienestar de la Patria. Fue as\u00ed como, al fin, el Gobierno se decidi\u00f3 a emitir el decreto y junto con \u00e9l el nombramiento del general Luper\u00f3n de Comandante en Jefe de todas las Fuerzas del Sur y del Este. Veamos:<\/p>\n<p><em>DECRETO DEL GOBIERNO PROVISIONAL DECLARANDO FUERA DE LA LEY AL GENERAL SANTANA COMO CULPABLE DE ALTA TRAICI\u00d3N.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><em>DIOS, PATRIA Y LIBERTAD <\/em><\/p>\n<p><em>REP\u00daBLICA DOMINICANA<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><em>El Gobierno Provisional.<\/em><\/p>\n<p><em>Considerando: que el General Pedro Santana se ha hecho culpable del crimen de alta traici\u00f3n, enajenando a favor de la Corona de Castilla, la Rep\u00fablica Dominicana, sin la libre y legal voluntad de sus pueblos, y contra el texto expreso de la ley fundamental:<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0 Ha venido en decretar y decreta:<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><em>ART. 1\u00b0.- El dicho general Pedro Santana queda puesto fuera de ley; y por consiguiente, todo jefe\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 de tropa que le apresare le har\u00e1 pasar por las armas, reconocida sea la identidad de su persona.<\/em><\/p>\n<p><em>Dado en Santiago de los Caballeros, en la Sala del Gobierno, a los 14 d\u00edas del mes de Septiembre de 1863.- El Vice-presidente Benigno F. de Rojas. Refrendado; la Comisi\u00f3n de Guerra: R. MELLA, P. PUJOL.- La Comisi\u00f3n de Hacienda: J. M. GLAS, Ricardo CURIEL.- La Comisi\u00f3n de Relaciones Exteriores: Ulises F. ESPAILLAT. La Comisi\u00f3n de Interior, Justicia y Polic\u00eda: M\u00e1ximo GRULL\u00d3N, G. PERPI\u00d1AN.<\/em><\/p>\n<p>El general Pedro Santana sali\u00f3 de Santo Domingo el 15 de Septiembre de 1863, con un ej\u00e9rcito de 2,100 hombres debidamente equipados, integrados por tropas espa\u00f1olas y criollas. El ej\u00e9rcito estaba formado por el Batall\u00f3n de Cazadores de Bail\u00e9n, el Batall\u00f3n de San Marcial, una parte del Batall\u00f3n de Victoria, una compa\u00f1\u00eda de ingenieros, dos piezas de artiller\u00eda de monta\u00f1a, 60 caballos del Escuadr\u00f3n de Cazadores de Santo Domingo y 400 voluntarios de infanter\u00eda y caballer\u00eda de las reservas de San Crist\u00f3bal. El general Santana, que llevaba como lugarteniente al general dominicano Jos\u00e9 Mar\u00eda P\u00e9rez Contreras, hizo alto en Monte Plata, donde estableci\u00f3 su campamento general.<\/p>\n<p>El 12 de septiembre hab\u00eda sido despachado por el capit\u00e1n general Felipe Rivero un contingente de tropas criollas de Monte Plata y Bayaguana, al mando del general Juan Contreras, qui\u00e9n se pondr\u00eda bajo las \u00f3rdenes del general Santana, jefe general de la operaci\u00f3n, con qui\u00e9n debi\u00f3 reunirse en San Pedro.<\/p>\n<p>El general Luper\u00f3n despach\u00f3 hacia Monte Plata al coronel Dionisio Troncoso. Tambi\u00e9n al coronel Jos\u00e9 Dur\u00e1n, quien, atravesando la Cordillera Central por los caminos de Jarabacoa y Constanza, caer\u00eda sobre el Valle de San Juan de la Maguana con trescientos hombres y numerosas comunicaciones para las autoridades del Suroeste. Todas estas medidas fueron tomadas y oficiadas al Gobierno Provisorio Restaurador antes del 21 de septiembre de 1863.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1.1 Car\u00e1cter de la guerra restauradora y actores sociales La guerra restauradora fue una revoluci\u00f3n popular porque integr\u00f3 a los diferentes sectores sociales de la vida nacional dominicana de las m\u00e1s variadas formas, logrando que los campesinos, los obreros o peones agr\u00edcolas, los obreros urbanos, los artesanos, la peque\u00f1a burgues\u00eda urbana, los sectores productivos nacionalistas, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":27058,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5,17],"tags":[],"class_list":["post-27057","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-nacionales","category-sociedad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27057"}],"collection":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=27057"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27057\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":27059,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27057\/revisions\/27059"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media\/27058"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=27057"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=27057"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=27057"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}