{"id":27759,"date":"2018-09-20T14:50:31","date_gmt":"2018-09-20T18:50:31","guid":{"rendered":"http:\/\/debateplural.com\/?p=27759"},"modified":"2018-09-20T14:50:31","modified_gmt":"2018-09-20T18:50:31","slug":"intelectuales-de-america-latina-y-el-caribe-siglos-xix-y-xx-61","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2018\/09\/20\/intelectuales-de-america-latina-y-el-caribe-siglos-xix-y-xx-61\/","title":{"rendered":"Intelectuales de Am\u00e9rica Latina y El Caribe (siglos XIX y XX) (61)"},"content":{"rendered":"<h3 style=\"text-align: center;\">Jorge Luis Borges (1899-1986)<\/h3>\n<p class=\"biog\">Escritor argentino considerado una de las grandes figuras de la literatura en lengua espa\u00f1ola del siglo XX. Cultivador de variados g\u00e9neros, que a menudo fusion\u00f3 deliberadamente, Jorge Luis Borges ocupa un puesto excepcional en la historia de la literatura por sus relatos breves.<\/p>\n<p class=\"biog\">Aunque las ficciones de Borges recorren el conocimiento humano, en ellas est\u00e1 casi ausente la condici\u00f3n humana de carne y hueso; su mundo narrativo proviene de su biblioteca personal, de su lectura de los libros, y a ese mundo libresco e intelectual lo equilibran los argumentos bellamente construidos, sim\u00e9tricos y especulares, as\u00ed como una prosa de aparente desnudez, pero cargada de sentido y de enorme capacidad de sugerencia.<\/p>\n<p class=\"biog\">Recurriendo a inversiones y tergiversaciones, Borges llev\u00f3 la ficci\u00f3n al rango de fantas\u00eda filos\u00f3fica y degrad\u00f3 la metaf\u00edsica y la teolog\u00eda a mera ficci\u00f3n. Los temas y motivos de sus textos son recurrentes y obsesivos: el tiempo (circular, ilusorio o inconcebible), los espejos, los libros imaginarios, los laberintos o la b\u00fasqueda del nombre de los nombres. Lo fant\u00e1stico en sus ficciones siempre se vincula con una alegor\u00eda mental, mediante una imaginaci\u00f3n razonada muy cercana a lo metaf\u00edsico.<\/p>\n<p class=\"biog\"><i>Ficciones<\/i>\u00a0(1944),\u00a0<i>El Aleph<\/i>\u00a0(1949) y\u00a0<i>El Hacedor<\/i>\u00a0(1960) constituyen sus tres colecciones de relatos de mayor proyecci\u00f3n. A pesar de que su obra va dirigida a un p\u00fablico comprometido con la aventura literaria, su fama es universal y es definido como el maestro de la ficci\u00f3n contempor\u00e1nea. S\u00f3lo su ideario pol\u00edtico pudo impedir que le fuera concedido el Nobel de Literatura.<\/p>\n<h3>Biograf\u00eda<\/h3>\n<p class=\"biog\">Jorge Luis Borges proced\u00eda de una familia de pr\u00f3ceres que contribuyeron a la independencia del pa\u00eds. Un antepasado suyo, el coronel Isidro Su\u00e1rez, hab\u00eda guiado a sus tropas a la victoria en la m\u00edtica batalla de Jun\u00edn; su abuelo Francisco Borges tambi\u00e9n hab\u00eda alcanzado el rango de coronel. Pero fue su padre, Jorge Borges Haslam, quien rompiendo con la tradici\u00f3n familiar se emple\u00f3 como profesor de psicolog\u00eda e ingl\u00e9s. Estaba casado con la delicada Leonor Acevedo Su\u00e1rez, y con ella y el resto de su familia abandon\u00f3 la casa de los abuelos donde hab\u00eda nacido Jorge Luis y se traslad\u00f3 al barrio de Palermo, a la calle Serrano 2135, donde creci\u00f3 el aprendiz de escritor teniendo como compa\u00f1era de juegos a su hermana Norah.<\/p>\n<p class=\"biog\">En aquella casa ajardinada aprendi\u00f3 Borges a leer ingl\u00e9s con su abuela Fanny Haslam y, como se refleja en tantos versos, los recuerdos de aquella dorada infancia lo acompa\u00f1ar\u00edan durante toda su vida. Con apenas seis a\u00f1os confes\u00f3 a sus padres su vocaci\u00f3n de escritor, e inspir\u00e1ndose en un pasaje de\u00a0<em>Don Quijote de la Mancha<\/em>\u00a0redact\u00f3 su primera f\u00e1bula cuando corr\u00eda el a\u00f1o 1907: la titul\u00f3\u00a0<i>La visera fatal<\/i>. A los diez a\u00f1os comenz\u00f3 ya a publicar, pero esta vez no una composici\u00f3n propia, sino una brillante traducci\u00f3n al castellano de\u00a0<i>El pr\u00edncipe feliz<\/i>\u00a0de\u00a0Oscar Wilde.<\/p>\n<p class=\"biog\">En el mismo a\u00f1o en que se inici\u00f3 la\u00a0Primera Guerra Mundial, la familia Borges recorri\u00f3 los inminentes escenarios b\u00e9licos europeos, guiados esta vez no por un admirable coronel, sino por un ex profesor de psicolog\u00eda e ingl\u00e9s, ciego y pobre, que se hab\u00eda visto obligado a renunciar a su trabajo y que arrastr\u00f3 a los suyos a Par\u00eds, a Mil\u00e1n y a Venecia hasta radicarse definitivamente en la neutral Ginebra cuando estall\u00f3 el conflicto.<\/p>\n<p class=\"biog\">Borges era entonces un adolescente que devoraba incansablemente la obra de los escritores franceses, desde los cl\u00e1sicos como\u00a0Voltaire\u00a0o\u00a0V\u00edctor Hugo\u00a0hasta los simbolistas (Baudelaire,\u00a0Verlaine,\u00a0Rimbaud,\u00a0Mallarm\u00e9), y que descubr\u00eda maravillado el expresionismo alem\u00e1n, por lo que se decidi\u00f3 a aprender el idioma descifrando por su cuenta la inquietante novela de\u00a0Gustav Meyrink\u00a0<i>El golem<\/i>.<\/p>\n<p class=\"biog\">Hacia 1918 lee asimismo a autores en lengua espa\u00f1ola como\u00a0Jos\u00e9 Hern\u00e1ndez,\u00a0Leopoldo Lugones\u00a0y Evaristo Carriego, y al a\u00f1o siguiente la familia pasa a residir en Espa\u00f1a, primero en Barcelona y luego en Mallorca, donde al parecer compuso unos versos, nunca publicados, en los que se exaltaba la revoluci\u00f3n sovi\u00e9tica y que titul\u00f3\u00a0<i>Salmos rojos<\/i>.<\/p>\n<p class=\"biog\">En Madrid trabar\u00e1 amistad con un notable pol\u00edglota y traductor espa\u00f1ol, Rafael Cansinos Assens, a quien extra\u00f1amente, a pesar de la enorme diferencia de estilos, proclam\u00f3 como su maestro. Conoci\u00f3 tambi\u00e9n a\u00a0Valle-Incl\u00e1n, a\u00a0Juan Ram\u00f3n Jim\u00e9nez, a\u00a0Ortega y Gasset, a\u00a0Ram\u00f3n G\u00f3mez de la Serna, a\u00a0Gerardo Diego&#8230; Por su influencia, y gracias a sus traducciones, fueron descubiertos en Espa\u00f1a los poetas expresionistas alemanes, aunque hab\u00eda llegado ya el momento de regresar a la patria convertido, irreversiblemente, en un escritor.<\/p>\n<h3>La juventud ultra\u00edsta<\/h3>\n<p class=\"biog\">De regreso en Buenos Aires, en 1921 fund\u00f3 con otros j\u00f3venes la revista\u00a0<i>Prismas<\/i>\u00a0y, m\u00e1s tarde, la revista\u00a0<i>Proa<\/i>; firm\u00f3 el primer manifiesto ultra\u00edsta argentino, y, tras un segundo viaje a Europa, entreg\u00f3 a la imprenta su primer libro de versos:\u00a0<i>Fervor de Buenos Aires<\/i>\u00a0(1923). Seguir\u00e1n entonces numerosas publicaciones, algunos felices libros de poemas, como\u00a0<i>Luna de enfrente<\/i>\u00a0(1925) y\u00a0<i>Cuaderno San Mart\u00edn<\/i>\u00a0(1929), y otros de ensayos, como\u00a0<i>Inquisiciones<\/i>,\u00a0<i>El tama\u00f1o de mi esperanza<\/i>\u00a0y\u00a0<i>El idioma de los argentinos<\/i>, que desde entonces se negar\u00eda a reeditar.<\/p>\n<p class=\"biog\">Durante los a\u00f1os treinta su fama creci\u00f3 en Argentina y su actividad intelectual se vincul\u00f3 a\u00a0Victoria Ocampo\u00a0y\u00a0Silvina Ocampo; las hermanas Ocampo le presentaron a su vez a\u00a0Adolfo Bioy Casares, pero su consagraci\u00f3n internacional no llegar\u00eda hasta muchos a\u00f1os despu\u00e9s. De momento ejerce asiduamente la cr\u00edtica literaria, traduce con minuciosidad a\u00a0Virginia Woolf, a\u00a0Henri Michaux\u00a0y a\u00a0William Faulkner\u00a0y publica antolog\u00edas con sus amigos; frecuenta a su maestro\u00a0Macedonio Fern\u00e1ndez\u00a0y colabora con Victoria Ocampo en la fundaci\u00f3n de la emblem\u00e1tica revista\u00a0<i>Sur<\/i>(1931), en torno a la cual se mover\u00e1 lo mejor de las letras argentinas de entonces (Oliverio Girondo,\u00a0Enrique Anderson Imbert\u00a0y el mismo Bioy Casares, entre otros).<\/p>\n<p class=\"biog\">En 1938 fallece su padre y comienza a trabajar como bibliotecario en las afueras de Buenos Aires; durante las navidades de ese mismo a\u00f1o sufre un grave accidente, provocado por su progresiva falta de visi\u00f3n, que a punto est\u00e1 de costarle la vida. Al agudizarse su ceguera, Borges deber\u00e1 resignarse a dictar sus cuentos fant\u00e1sticos, y desde entonces requerir\u00e1 permanentemente de la solicitud de su madre y de su amigos para poder escribir, colaboraci\u00f3n que resultar\u00e1 muy fruct\u00edfera. As\u00ed, en 1940, el mismo a\u00f1o en que asiste como testigo a la boda de Silvina Ocampo y Bioy Casares, publica con ellos una espl\u00e9ndida\u00a0<i>Antolog\u00eda de la literatura fant\u00e1stica<\/i>, y al a\u00f1o siguiente una\u00a0<i>Antolog\u00eda po\u00e9tica argentina<\/i>.<\/p>\n<p class=\"biog\">En 1942, Borges y Bioy se esconden bajo el seud\u00f3nimo de H. Bustos Domecq y entregan a la imprenta unos graciosos cuentos policiales que titulan\u00a0<i>Seis problemas para don Isidro Parodi<\/i>. Sin embargo, su creaci\u00f3n narrativa no obtiene por el momento el \u00e9xito deseado, e incluso fracasa al presentarse al Premio Nacional de Literatura con sus cuentos recogidos en el volumen\u00a0<i>El jard\u00edn de senderos que se bifurcan<\/i>\u00a0(1941), los cuales se incorporar\u00e1n luego a uno de sus m\u00e1s c\u00e9lebres libros,\u00a0<i>Ficciones<\/i>\u00a0(1944), obra con que se inicia su madurez literaria y el pleno reconocimiento en su pa\u00eds.<\/p>\n<h3>Del peronismo a Videla<\/h3>\n<p class=\"biog\">En 1945 se instaura el peronismo en Argentina, y su madre Leonor y su hermana Norah son detenidas por hacer declaraciones contra el nuevo r\u00e9gimen: habr\u00e1n de acarrear, como escribi\u00f3 muchos a\u00f1os despu\u00e9s Borges, una \"prisi\u00f3n valerosa, cuando tantos hombres call\u00e1bamos\", pero lo cierto es que, a causa de haber firmado manifiestos antiperonistas, el gobierno de\u00a0Juan Domingo Per\u00f3n\u00a0lo apart\u00f3 al a\u00f1o siguiente de su puesto de bibliotecario y lo nombr\u00f3 inspector de aves y conejos en los mercados, cruel humorada e indeseable honor al que el poeta ciego hubo de renunciar, para pasar, desde entonces, a ganarse la vida como conferenciante.<\/p>\n<p class=\"biog\">La polic\u00eda se mostr\u00f3 asimismo suspicaz cuando la Sociedad Argentina de Escritores lo nombr\u00f3 en 1950 su presidente, habida cuenta de que este organismo se hab\u00eda hecho notorio por su oposici\u00f3n al nuevo r\u00e9gimen. Ello no obsta para que sea precisamente en esta \u00e9poca de tribulaciones cuando publique su libro m\u00e1s difundido y original,\u00a0<i>El Aleph<\/i>\u00a0(1949), ni para que siga trabajando incansablemente en nuevas antolog\u00edas de cuentos y nuevos vol\u00famenes de ensayos antes de la ca\u00edda del peronismo en 1955.<\/p>\n<p class=\"biog\">En esta diversa tesitura pol\u00edtica, el reci\u00e9n constituido gobierno lo designar\u00e1, a tenor del gran prestigio literario que ha venido alcanzando, director de la Biblioteca Nacional, e ingresar\u00e1 asimismo en la Academia Argentina de las Letras. Enseguida los reconocimientos p\u00fablicos se suceden: Doctor\u00a0<i>honoris causa<\/i>\u00a0por la Universidad de Cuyo, Premio Nacional de Literatura, Premio Internacional de Literatura Formentor (que comparte con Samuel Beckett), Comendador de las Artes y de las Letras en Francia, Gran Premio del Fondo Nacional de las Artes de Argentina, Premio Interamericano Ciudad de S\u00e8o Paulo&#8230;<\/p>\n<p class=\"biog\">Inesperadamente, en 1967 contrae matrimonio con una antigua amiga de su juventud, Elsa Astete Mill\u00e1n, boda de todos modos menos tard\u00eda y sorprendente que la que formalizar\u00eda pocos a\u00f1os antes de su muerte, ya octogenario, con Mar\u00eda Kodama, su secretaria, compa\u00f1era y lazarillo: una mujer mucho m\u00e1s joven que \u00e9l, de origen japon\u00e9s, a la que nombrar\u00eda su heredera universal. Pero la relaci\u00f3n con Elsa fue no s\u00f3lo breve, sino desdichada, y en 1970 se separaron para que Borges volviera de nuevo a quedar bajo la abnegada protecci\u00f3n de su madre.<\/p>\n<p class=\"biog\">Los \u00faltimos reveses pol\u00edticos le sobrevinieron con el renovado triunfo electoral del peronismo en Argentina en 1974, dado que sus inveterados enemigos no tuvieron empacho en desposeerlo de su cargo en la Biblioteca Nacional ni en excluirlo de la vida cultural porte\u00f1a.<\/p>\n<p class=\"biog\">Dos a\u00f1os despu\u00e9s, ya fuera como consecuencia de su resentimiento o por culpa de una honesta alucinaci\u00f3n, Borges, cuya autorizada voz resonaba internacionalmente, salud\u00f3 con alegr\u00eda el derrocamiento del partido de Per\u00f3n por la Junta Militar Argentina, aunque muy probablemente se arrepinti\u00f3 enseguida cuando la implacable represi\u00f3n de\u00a0Jorge Videla\u00a0comenz\u00f3 a cobrarse numerosas v\u00edctimas y empezaron a proliferar los \"desaparecidos\" entre los escritores. El propio Borges, en compa\u00f1\u00eda de\u00a0Ernesto S\u00e1bato\u00a0y otros literatos, se entrevist\u00f3 ese mismo a\u00f1o de 1976 con el dictador para interesarse por el paradero de sus colegas \"desaparecidos\".<\/p>\n<p class=\"biog\">De todos modos, el mal ya estaba hecho, porque su actitud inicial le hab\u00eda granjeado las m\u00e1s firmes enemistades en Europa, hasta el punto de que un acad\u00e9mico sueco, Artur Ludkvist, manifest\u00f3 p\u00fablicamente que jam\u00e1s recaer\u00eda el Premio Nobel de Literatura sobre Borges por razones pol\u00edticas. Ahora bien, pese a que los acad\u00e9micos se mantuvieron recalcitrantemente tercos durante la \u00faltima d\u00e9cada de vida del escritor, se alzaron voces, cada vez m\u00e1s numerosas, denunciando que esa actitud desvirtuaba el esp\u00edritu del m\u00e1s preciado premio literario.<\/p>\n<p class=\"biog\">Para todos estaba claro que nadie con m\u00e1s justicia que Borges lo merec\u00eda y que era la Academia Sueca quien se desacreditaba con su postura. La concesi\u00f3n del Premio Cervantes en 1979 compens\u00f3 en parte este agravio. En cualquier caso, durante sus \u00faltimos d\u00edas Borges recorri\u00f3 el mundo siendo aclamado por fin como lo que siempre fue: algo tan sencillo e ins\u00f3lito como un \"maestro\".<\/p>\n<h3>La obra de Jorge Luis Borges<\/h3>\n<p class=\"biog\">Borges es sin duda el escritor argentino con mayor proyecci\u00f3n universal. Se hace pr\u00e1cticamente imposible pensar la literatura del siglo XX sin su presencia, y as\u00ed lo han reconocido no s\u00f3lo la cr\u00edtica especializada, sino tambi\u00e9n las sucesivas generaciones de escritores, que vuelven con insistencia sobre sus p\u00e1ginas como si \u00e9stas fueran canteras inextinguibles del arte de escribir.<\/p>\n<p class=\"biog\">Borges fue el creador de una cosmovisi\u00f3n muy singular, sostenida sobre un original modo de entender conceptos como los de tiempo, espacio, destino o realidad. Sus narraciones y ensayos se nutren de complejas simbolog\u00edas y de una poderosa erudici\u00f3n, producto de su frecuentaci\u00f3n de las diversas literaturas europeas, en especial la anglosajona (William Shakespeare,\u00a0Thomas De Quincey,\u00a0Rudyard Kipling\u00a0o\u00a0Joseph Conrad\u00a0son referencias permanentes en su obra), adem\u00e1s de su conocimiento de la Biblia, la C\u00e1bala jud\u00eda, las primigenias literaturas europeas, la literatura cl\u00e1sica y la filosof\u00eda. Su riguroso formalismo, que se constata en la ordenada y precisa construcci\u00f3n de sus ficciones, le permiti\u00f3 combinar esa gran variedad de elementos sin que ninguno de ellos desentonara.<\/p>\n<h3>Los inicios po\u00e9ticos<\/h3>\n<p class=\"biog\">Borges hab\u00eda conocido en Madrid a los j\u00f3venes escritores del grupo ultra\u00edsta, que se nucleaban en torno al poeta andaluz\u00a0Rafael Cansinos Assens. A su retorno a la Argentina, a comienzos de la d\u00e9cada de 1920, difundi\u00f3 entre sus pares esa nueva concepci\u00f3n de la poes\u00eda y las im\u00e1genes po\u00e9ticas, principalmente dentro del grupo de los escritores vanguardistas. El primer libro de poemas de Borges fue\u00a0<i>Fervor de Buenos Aires<\/i>\u00a0(1923), en el que ensay\u00f3 una visi\u00f3n personal de su ciudad, de evidente cu\u00f1o vanguardista.<\/p>\n<p class=\"biog\">En 1925 dio a conocer\u00a0<i>Luna de enfrente<\/i>\u00a0y, tres a\u00f1os m\u00e1s tarde,\u00a0<i>Cuaderno San Mart\u00edn<\/i>, poemarios en los que aparece con insistencia su mirada sobre las \"orillas\" urbanas, esos bordes geogr\u00e1ficos de Buenos Aires en los que a\u00f1os m\u00e1s tarde ubicar\u00e1 la acci\u00f3n de muchos de sus relatos. Puede decirse que en estos primeros libros Borges funda con su escritura una Buenos Aires m\u00edtica, d\u00e1ndole espesor literario a calles y barrios, portales y patios. El poeta parece rondar la ciudad como un cazador en busca de im\u00e1genes protot\u00edpicas, que luego volcar\u00e1 con maestr\u00eda en sus versos y prosas.<\/p>\n<p class=\"biog\">En 1930 public\u00f3\u00a0<i>Evaristo Carriego<\/i>, un t\u00edtulo esencial en la producci\u00f3n borgeana. En este ensayo, al tiempo que traza una biograf\u00eda del poeta popular que da t\u00edtulo al libro, se detiene en la invenci\u00f3n y narraci\u00f3n de diferentes mitolog\u00edas porte\u00f1as, como en la po\u00e9tica descripci\u00f3n del barrio de Palermo. Evaristo Carriego no responde a la estructura tradicional de las presentaciones biogr\u00e1ficas, sino que se sirve de la figura del poeta elegido para presentar nuevas e in\u00e9ditas visiones de lo urbano, como se manifiesta en cap\u00edtulos tales como \"Las inscripciones de los carros\" o \"Historia del tango\".<\/p>\n<p class=\"biog\">Hacia 1932 da a conocer\u00a0<i>Discusi\u00f3n<\/i>, libro que re\u00fane una serie de ensayos en los que se pone de manifiesto no s\u00f3lo la agudeza cr\u00edtica de Borges, sino tambi\u00e9n su capacidad en el arte de conmover los conceptos tradicionales de la filosof\u00eda y la literatura. Adem\u00e1s de las p\u00e1ginas dedicadas al an\u00e1lisis de la poes\u00eda gauchesca, este volumen integra cap\u00edtulos que han servido como venero de asuntos de reflexi\u00f3n para los escritores argentinos, tales como \"El escritor argentino y la tradici\u00f3n\", \"El arte narrativo y la magia\" o \"La supersticiosa \u00e9tica del lector\".<\/p>\n<p class=\"biog\">En 1935 aparece\u00a0<i>Historia universal de la infamia<\/i>, con textos que el propio autor califica como ejercicios de prosa narrativa y en los que es evidente la influencia de\u00a0Robert Louis Stevenson\u00a0y\u00a0G. K. Chesterton. Este volumen incluye uno de sus cuentos m\u00e1s famosos, \"El hombre de la esquina rosada\"; le siguieron los ensayos de\u00a0<i>Historia de la eternidad<\/i>\u00a0(1936).<\/p>\n<h3>La madurez de un narrador<\/h3>\n<p class=\"biog\">El accidente casi mortal que sufri\u00f3 a fines de 1938 marc\u00f3 el antes y el despu\u00e9s de su destino: de \u00e9l saldr\u00eda con la secuela del avance irreversible de su ceguera y con la decisi\u00f3n de enfrentarse a la creaci\u00f3n de ficciones, cuyo primer fruto ser\u00e1 el memorable relato\u00a0<i>El sur<\/i>, y el libro que iniciar\u00e1 la ininterrumpida sucesi\u00f3n de sus obras maestras:\u00a0<i>El jard\u00edn de senderos que se bifurcan<\/i>\u00a0(1941). A partir de ese momento, la vida y la obra de Borges entran en una madurez y en una creciente divulgaci\u00f3n en c\u00edrculos conc\u00e9ntricos, que s\u00f3lo se interrumpir\u00e1n con su muerte, casi medio siglo m\u00e1s tarde.<\/p>\n<p class=\"biog\">Con ser todo ello significativo para la vida del autor, lo m\u00e1s destacable del proceso es el reconocimiento que Borges hace de s\u00ed mismo y de su obra a partir del comienzo de los a\u00f1os cuarenta, y que le impulsa a la creaci\u00f3n de ese g\u00e9nero a mitad de camino entre la narrativa, el ensayo, la glosa, la sinopsis de libros que nunca ser\u00e1n escritos y la investigaci\u00f3n erudita, que definir\u00e1 mejor que nada su t\u00edtulo acaso m\u00e1s representativo,\u00a0<i>Ficciones<\/i>, que en 1944 marca el ecuador de la obra de Borges, no s\u00f3lo por el nivel insuperable que alcanza, sino por la condensaci\u00f3n gen\u00e9rica que la caracterizar\u00e1 de all\u00ed en adelante.<\/p>\n<h3>La consagraci\u00f3n internacional<\/h3>\n<p class=\"biog\">Con la obtenci\u00f3n del Premio Internacional de Literatura Formentor, que comparte con\u00a0Samuel Beckett\u00a0en 1961, la cr\u00edtica descubre a Borges a nivel planetario, y las invitaciones, los doctorados\u00a0<i>honoris causa<\/i>, los ciclos de conferencias, los premios y las traducciones a las m\u00e1s diversas lenguas se sucedieron en un v\u00e9rtigo incesante, que lo convirtieron en uno de los escritores vivos de mayor prestigio y reconocimiento universal.<\/p>\n<p class=\"biog\">El impactante y masivo reconocimiento p\u00fablico de la figura y la obra de Borges debe ser situado como un efecto derivado del llamado\u00a0<i>Boom<\/i>\u00a0de la literatura hispanoamericana<i>.<\/i>\u00a0La demanda por parte del p\u00fablico de obras de autores latinoamericanos no se agot\u00f3 con aquellos que originalmente pertenec\u00edan a la generaci\u00f3n del\u00a0<i>Boom<\/i>\u00a0(Julio Cort\u00e1zar,\u00a0Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez,\u00a0Mario Vargas Llosa,\u00a0Carlos Fuentes,\u00a0Juan Carlos Onetti,\u00a0Mario Benedetti), sino que se extendi\u00f3 a un grupo de escritores que, por edad y por preferencias est\u00e9ticas, no formaban parte de esa \u00f3rbita, como\u00a0Juan Rulfo,\u00a0Miguel \u00c1ngel Asturias,\u00a0Alejo Carpentier,\u00a0Jos\u00e9 Mar\u00eda Arguedas\u00a0o el mismo Borges.<\/p>\n<p class=\"biog\">A pesar de la nutrid\u00edsima bibliograf\u00eda de Borges, de pocos escritores como de \u00e9l se puede afirmar que es, en lo esencial, autor de un solo libro, desdoblado en distintas versiones o aproximaciones, que sus\u00a0<i>Obras Completas<\/i>\u00a0ejemplifican como otros tantos frutos de un mismo \u00e1rbol, ya que (como \u00e9l mismo afirm\u00f3 de\u00a0Quevedo) m\u00e1s que un escritor, Borges es en verdad \"una vasta literatura\".<\/p>\n<p class=\"biog\">As\u00ed, sus obras en prosa posteriores a las mencionadas (<i>Manual de zoolog\u00eda fant\u00e1stica<\/i>, 1957;\u00a0<i>El libro de los seres imaginarios<\/i>, 1967;\u00a0<i>El informe de Brodie<\/i>, 1970;\u00a0<i>El congreso<\/i>, 1971;\u00a0<i>El libro de arena<\/i>, 1975) incluyen con frecuencia poemas. Durante treinta a\u00f1os no hab\u00eda publicado un solo verso, como para marcar una distancia definitiva con la etapa que denomin\u00f3 \"la gran equivocaci\u00f3n ultra\u00edsta\"; y sus entregas po\u00e9ticas de la madurez, como\u00a0<i>El otro, el mismo<\/i>\u00a0(1964),\u00a0<i>Para las seis cuerdas<\/i>\u00a0(1965),\u00a0<i>Elogio de la sombra<\/i>\u00a0(1969),\u00a0<i>El oro de los tigres<\/i>\u00a0(1972),\u00a0<i>La rosa profunda<\/i>\u00a0(1975) o\u00a0<i>La moneda de hierro<\/i>\u00a0(1976), admiten poemas narrativos, algunos de los cuales, como \"El Golem\", son aut\u00e9nticas ficciones que simplemente han sido redactadas en verso.<\/p>\n<h3>Obras<\/h3>\n<h4><span id=\"Poes\u00eda\" class=\"mw-headline\">Poes\u00eda<\/span><\/h4>\n<ul>\n<li><i>Fervor de Buenos Aires<\/i>\u00a0(1923)<\/li>\n<li><i>Luna de enfrente<\/i>\u00a0(1925)<\/li>\n<li><i>Cuaderno San Mart\u00edn<\/i>\u00a0(1929)<\/li>\n<li><i>El hacedor<\/i>\u00a0(1960). Verso y prosa.<\/li>\n<li><i>El otro, el mismo<\/i>\u00a0(1964)<\/li>\n<li><i>Para las seis cuerdas<\/i>\u00a0(1965)<\/li>\n<li><i>Elogio de la sombra<\/i>\u00a0(1969). Verso y prosa.<\/li>\n<li><i>El oro de los tigres<\/i>\u00a0(1972). Verso y prosa.<\/li>\n<li><i>La rosa profunda<\/i>\u00a0(1975)<\/li>\n<li><i>La moneda de hierro<\/i>\u00a0(1976)<\/li>\n<li><i>Historia de la noche<\/i>\u00a0(1977)<\/li>\n<li><i>La cifra<\/i>\u00a0(1981)<\/li>\n<li><i>Los conjurados<\/i>\u00a0(1985)<\/li>\n<\/ul>\n<h4><span id=\"Cuentos\" class=\"mw-headline\">Cuentos<\/span><\/h4>\n<ul>\n<li><i>Historia universal de la infamia<\/i>\u00a0(1935)<\/li>\n<li><i>Ficciones<\/i>\u00a0(1944)<\/li>\n<li><i>El Aleph<\/i>\u00a0(1949)<\/li>\n<li><i>El informe de Brodie<\/i>\u00a0(1970)<\/li>\n<li><i>El libro de arena<\/i>\u00a0(1975)<\/li>\n<li><i>La memoria de Shakespeare<\/i>\u00a0(1983)<\/li>\n<\/ul>\n<h4><span id=\"Ensayos\" class=\"mw-headline\">Ensayos<\/span><\/h4>\n<ul>\n<li><i>Inquisiciones<\/i>\u00a0(1925)<\/li>\n<li><i>El tama\u00f1o de mi esperanza\u00a0<\/i>(1926)<\/li>\n<li><i>El idioma de los argentinos\u00a0<\/i>(1928)<\/li>\n<li><i>Evaristo Carriego<\/i>\u00a0(1930)<\/li>\n<li><i>Discusi\u00f3n<\/i>\u00a0(1932)<\/li>\n<li><i>Historia de la eternidad<\/i>\u00a0(1936)<\/li>\n<li><i>Otras inquisiciones<\/i>\u00a0(1952)<\/li>\n<li><i>Nueve ensayos dantescos<\/i>\u00a0(1982)<\/li>\n<\/ul>\n<h4><span id=\"Pr.C3.B3logos\"><\/span><span id=\"Pr\u00f3logos\" class=\"mw-headline\">Pr\u00f3logos<\/span><\/h4>\n<ul>\n<li><i>Pr\u00f3logos con un pr\u00f3logo de pr\u00f3logos<\/i>\u00a0(1975)<\/li>\n<li><i>Biblioteca personal<\/i>\u00a0(1988)<\/li>\n<li><i>Pr\u00f3logos de La Biblioteca de Babel<\/i>\u00a0(2000)<\/li>\n<li><i>El c\u00edrculo secreto<\/i>\u00a0(2003)<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jorge Luis Borges (1899-1986) Escritor argentino considerado una de las grandes figuras de la literatura en lengua espa\u00f1ola del siglo XX. 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