{"id":29865,"date":"2018-12-27T18:02:46","date_gmt":"2018-12-27T22:02:46","guid":{"rendered":"http:\/\/debateplural.com\/?p=29865"},"modified":"2018-12-27T18:03:15","modified_gmt":"2018-12-27T22:03:15","slug":"de-frances-de-color-a-haitiano-a-secas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2018\/12\/27\/de-frances-de-color-a-haitiano-a-secas\/","title":{"rendered":"De franc\u00e9s de color a haitiano a secas"},"content":{"rendered":"\n<p>Jose Rafael Lantigua, ex Ministro de Cultura de Rep\u00fablica Dominicana (D. Libre, 21-3-15) <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">\n\nHacia 1920, en los a\u00f1os de la ocupaci\u00f3n militar norteamericana en Hait\u00ed, esa naci\u00f3n viv\u00eda en un estado de desconocimiento de los valores de su identidad, y los sectores de la \u00e9lite haitiana pugnaban por no reconocer materias que forman parte de la cultura de las mayor\u00edas haitianas, buscando una identificaci\u00f3n sociocultural con la Francia que hab\u00eda dominado su escenario hist\u00f3rico, en vez de hurgar en las ra\u00edces de una african\u00eda que se empecinaban en negar.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue entonces cuando su notable intelectual Jean Price-Mars, se dedic\u00f3 a pronunciar una serie de conferencias dedicadas a ayudar a los haitianos a encontrar su verdadera identidad, en contraposici\u00f3n con la corriente que intentaba desnaturalizarla. Esas conferencias de Price-Mars se llevaron a libro bajo el t\u00edtulo de \"As\u00ed habl\u00f3 el t\u00edo\", hace ochenta y siete a\u00f1os, o sea en 1928. Cuarenta a\u00f1os despu\u00e9s, en 1978, Casa de las Am\u00e9ricas, de Cuba, hizo la primera edici\u00f3n en espa\u00f1ol de este libro, mientras que en nuestro pa\u00eds lo public\u00f3 por primera vez la Editora Manat\u00ed, de Miguel de Camps, a fines del 2000, har\u00e1 en noviembre quince a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>El gran m\u00e9rito de este ensayo (que hemos vuelto a releer en estos d\u00edas) es el descubrimiento que hizo su autor para los haitianos de los elementos culturales que forman parte intr\u00ednseca de su ser nacional, en contraposici\u00f3n con el desconocimiento de dichos valores que pretend\u00eda la \u00e9lite del vecino pa\u00eds. Por eso, el tambi\u00e9n escritor haitiano Ren\u00e9 Depreste -para entonces exiliado en Cuba, desde donde propici\u00f3 la edici\u00f3n prima en nuestra lengua- estimaba que Price-Mars \"realiz\u00f3 brillantemente el primer inventario coherente de la herencia africana en Hait\u00ed\". Para el autor, su \u00fanico prop\u00f3sito era hacer una \"tentativa de integrar el pensamiento popular haitiano en la disciplina de la etnograf\u00eda tradicional\". O sea, a nuestro criterio, lograr que los aspectos esenciales del folklore y la cultura haitianas, incluyendo en ella sus mitos ancestrales, su lengua, su religi\u00f3n popular, sus cuentos y leyendas, sirvieran para crear una identidad de raza conforme los patrones y mitolog\u00edas de la etnia negra africana de donde viene su origen.<\/p>\n\n\n\n<p>El haitiano viv\u00eda para la \u00e9poca en que Price-Mars construye su ensayo en un proceso ambiguo de ejercicio de su identidad sin atreverse a reconocerlo como valor propio. El esfuerzo se centraba en creerse \"franceses de color\" &#8211; como los dominicanos alguna vez nos pens\u00e1bamos \"blancos de la tierra\"- olvidando, como recuerda el autor, \"ser haitianos a secas\", o sea, \"hombres nacidos en condiciones hist\u00f3ricas determinadas, que hab\u00edan recogido en sus almas, como todos los grupos humanos, un complejo psicol\u00f3gico que da a la comunidad haitiana su fisonom\u00eda espec\u00edfica\". El inter\u00e9s pues, de este ensayo, es destruir los prejuicios entre los haitianos, entonces comunes, de negarse a ser \"negros\", y de considerar humillante el calificativo de \"africano\". Como ir\u00f3nicamente apunta el ensayista: \"En rigor, el hombre m\u00e1s distinguido de este pa\u00eds prefiere que se le encuentre alg\u00fan parecido con un esquimal, un samoyedo o un tunguso, con tal de que no se le recuerde su ascendencia guineana o sudanesa\".<\/p>\n\n\n\n<p>Para poder explicar \"su\" realidad, el haitiano Price-Mars desmonta los tab\u00faes que se empecinaban en fomentar las \u00e9lites de su patria y centra su atenci\u00f3n en los valores del folklore, en la b\u00fasqueda de los or\u00edgenes en \u00c1frica, y especialmente en la trascendencia del vud\u00fa como experiencia religiosa aut\u00f3ctona pero imbricada con modelos provenientes de la lejana patria-madre. Es el vud\u00fa o \"vaudou\" el aspecto al que Price-Mars dedica mayor espacio en su ensayo, porque esta pr\u00e1ctica m\u00e1gico-religiosa es, sin dudas, el elemento de identidad de mayor importancia que posee la etnia haitiana. Al explicar los valores, por ejemplo, de sus cuentos y leyendas el reconocido intelectual desentra\u00f1a la riqueza de \"los magn\u00edficos materiales humanos con que se ha amasado el c\u00e1lido coraz\u00f3n, la conciencia incontable, el alma colectiva del pueblo haitiano\", intentando demostrar la existencia de una literatura y de un arte propios, que se\u00f1alizan una identidad y que labran una caracter\u00edstica diferenciatoria con la que toda cultura forja su personalidad. Si el \"haitiano culto\" crea un sistema de valores donde \"lo franc\u00e9s\" corrompe todo su esquema de creencias porque entiende que ello forma parte de su real identidad, Price-Mars le demuestra que ninguno de los elementos culturales de la naci\u00f3n haitiana nace de ese dise\u00f1o sino que se interna en otros or\u00edgenes y se integra a una \"noci\u00f3n de patria\" muy diferente.<\/p>\n\n\n\n<p>El creole es, por tanto, dentro de este entramado, la forma de expresi\u00f3n del ser nacional haitiano, el lenguaje de una raza que Price-Mars aspiraba que se convirtiese en forma literaria y que cre\u00eda se deb\u00eda consagrar al igual que la lengua francesa, italiana o rusa. O como la lengua espa\u00f1ola. El creole, que reconoce como dialecto, como \"patu\u00e1\" -tal como lo identifica despectivamente la generalidad de los dominicanos- \"es una creaci\u00f3n colectiva emanada de la necesidad que, en otro tiempo, experimentaron se\u00f1ores y esclavos para comunicarse\".<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, es en el vud\u00fa donde Price-Mas concentra su mayor atenci\u00f3n para explicar el dilema de la identidad haitiana. Desestimando los \"sacrificios de brujer\u00edas y picard\u00edas charlatanescas que se\u00f1alan el grado en que la ignorancia choca con los misterios de la naturaleza\", el historiador revela el esquema de creencias y ritos del vud\u00fa y lo asume como forma religiosa propia, primero, \"porque todos sus adeptos creen en la existencia de seres espirituales\"; segundo, porque \"el culto dedicado a sus dioses exige un cuerpo sacerdotal jerarquizado\"; y, tercero, porque \"a trav\u00e9s del c\u00famulo de leyendas y la corrupci\u00f3n de las f\u00e1bulas, se puede entresacar una teolog\u00eda\". Aceptando que viene de las religiones animistas africanas -aunque explicando de cu\u00e1l \u00c1frica, puesto que hay varias-, el autor define al vud\u00fa como \"un sincretismo de creencias\", cuya identidad se parangona con una religi\u00f3n existente en el Dahomey que tiene sus mismos componentes. El culto haitiano del vud\u00fa nace en \"\u00e9pocas convulsivas, en las reuniones nocturnas de los bosques\", cuando los negros originales viv\u00edan y practicaban a escondidas su fe primitiva. Price-Mars se explaya en el an\u00e1lisis de esta realidad religiosa, detallando su doctrina, sus ritos, su esquema de creencias, sus principales divinidades, y estableciendo un debate sobre el tema de la posesi\u00f3n en el vud\u00fa con el historiador Jean Crisostome Dorsainvil, autor del c\u00e9lebre \"Manual de Historia de Hait\u00ed\", libro fundamental de la bibliograf\u00eda haitiana, que ha sido desde 1924 el texto escolar con que nuestros vecinos han estudiado su discurrir hist\u00f3rico.<\/p>\n\n\n\n<p>El ensayista se maneja con un instrumental de an\u00e1lisis que no descuida el dato referencial, el examen de la african\u00eda hist\u00f3rica, los tipos de raza que emergen de \u00c1frica que construyen \"ese imponderable que es el alma negra\", los sentimientos religiosos de la masa rural haitiana y el conjunto de creencias que se trasladan desde las formas literarias m\u00e1s diversas: cuentos, leyendas, adivinanzas, proverbios. Toda la dif\u00edcil mitolog\u00eda haitiana, estudiada con rigor sociol\u00f3gico y erudici\u00f3n hist\u00f3rica, permite al lector emprender el conocimiento de la identidad nacional haitiana y comprender su ritmo propio, sus caracter\u00edsticas fundamentales y su teorizaci\u00f3n explicativa.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Price-Mars hizo entender a los haitianos que su naturaleza y su idiosincrasia no ten\u00edan que ser asumidos a hurtadillas, en el miedo de reconocer lo propio como insano o como despreciable. \"No hay nada feo en la casa de mi padre\". Este fue el mensaje que transmiti\u00f3 entonces y que sirvi\u00f3 de bandera para que el haitiano se asumiera como tal y se negara a considerarse un franc\u00e9s de color.<\/p>\n\n\n\n<p>Clamaba entonces Price-Mars, la figura por excelencia de la intelectualidad haitiana: \"Pero, por favor, amigos m\u00edos, no despreciemos m\u00e1s nuestro patrimonio ancestral. Am\u00e9mosle, consider\u00e9mosle como un bloque intangible\".\n\n<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jose Rafael Lantigua, ex Ministro de Cultura de Rep\u00fablica Dominicana (D. Libre, 21-3-15) Hacia 1920, en los a\u00f1os de la ocupaci\u00f3n militar norteamericana en Hait\u00ed, esa naci\u00f3n viv\u00eda en un estado de desconocimiento de los valores de su identidad, y los sectores de la \u00e9lite haitiana pugnaban por no reconocer materias que forman parte de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":29866,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[18,16],"tags":[],"class_list":["post-29865","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura","category-libros"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29865"}],"collection":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=29865"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29865\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":29867,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29865\/revisions\/29867"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media\/29866"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=29865"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=29865"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=29865"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}