{"id":30094,"date":"2019-01-07T16:59:37","date_gmt":"2019-01-07T20:59:37","guid":{"rendered":"http:\/\/debateplural.com\/?p=30094"},"modified":"2019-01-07T16:59:41","modified_gmt":"2019-01-07T20:59:41","slug":"carta-de-jamaica-de-simon-bolivar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2019\/01\/07\/carta-de-jamaica-de-simon-bolivar\/","title":{"rendered":"Carta de Jamaica de Sim\u00f3n Bol\u00edvar"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Debateplural.com, reproduce para sus lectores el documento \u201cCarta de Jamaica\u201d, escrita por Sim\u00f3n Bol\u00edvar, en Jamaica, en un momento de gran desilucion, &nbsp;y que cumpli\u00f3 200 a\u00f1os el pasado domingo 6 de septiembre. El documento hist\u00f3rico apareci\u00f3 accidentalmente, en Ecuador en el a\u00f1o 2014. A&nbsp;continuaci\u00f3n&nbsp;el texto de la referida carta.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Muy se\u00f1or m\u00edo: Me apresuro a contestar la carta de 29 del mes pasado que usted me&nbsp;hizo el honor de dirigirme, y yo recib\u00ed con la mayor satisfacci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Sensible como debo, al inter\u00e9s que usted ha querido tomar por la suerte de mi patria,&nbsp;afligi\u00e9ndose con ella por los tormentos que padece, desde su descubrimiento hasta estos&nbsp;\u00faltimos per\u00edodos, por parte de sus destructores los espa\u00f1oles, no siento menos el&nbsp;comprometimiento en que me ponen las sol\u00edcitas demandas que usted me hace, sobre los&nbsp;objetos m\u00e1s importantes de la pol\u00edtica americana. As\u00ed, me encuentro en un conflicto,&nbsp;entre el deseo de corresponder a la confianza con que usted me favorece, y el&nbsp;impedimento de satisfacerle, tanto por la falta de documentos y de libros, cuanto por los&nbsp;limitados conocimientos que poseo de un pa\u00eds tan inmenso, variado y desconocido como&nbsp;el Nuevo Mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>En mi opini\u00f3n es imposible responder a las preguntas con que usted me ha honrado. El\u00a0mismo bar\u00f3n de Humboldt, con su universalidad de conocimientos te\u00f3ricos y pr\u00e1cticos,\u00a0apenas lo har\u00eda con exactitud, porque aunque una parte de la estad\u00edstica y revoluci\u00f3n de\u00a0Am\u00e9rica es conocida, me atrevo a asegurar que la mayor est\u00e1 cubierta de tinieblas y, por\u00a0consecuencia, s\u00f3lo se pueden ofrecer conjeturas m\u00e1s o menos aproximadas, sobre todo\u00a0en lo relativo a la suerte futura, y a los verdaderos proyectos de los americanos; pues\u00a0cuantas combinaciones suministra la historia de las naciones, de otras tantas es\u00a0susceptible la nuestra por sus posiciones f\u00edsicas, por las vicisitudes de la guerra, y por\u00a0los c\u00e1lculos de la pol\u00edtica. <\/p>\n\n\n\n<p>Como me concept\u00fao obligado a prestar atenci\u00f3n a la apreciable carta de usted, no menos&nbsp;que a sus filantr\u00f3picas miras, me animo a dirigir estas l\u00edneas, en las cuales ciertamente&nbsp;no hallar\u00e1 usted las ideas luminosas que desea, mas s\u00ed las ingenuas expresiones de mis&nbsp;pensamientos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abTres siglos ha \u2014dice usted\u2014 que empezaron las barbaridades que los espa\u00f1oles&nbsp;cometieron en el grande hemisferio de Col\u00f3n\u00bb. Barbaridades que la presente edad ha&nbsp;rechazado como fabulosas, porque parecen superiores a la perversidad humana; y jam\u00e1s&nbsp;ser\u00edan cre\u00eddas por los cr\u00edticos modernos, si constantes y repetidos documentos no&nbsp;testificasen estas infaustas verdades. El filantr\u00f3pico obispo de Chiapa, el ap\u00f3stol de la&nbsp;Am\u00e9rica, Las Casas, ha dejado a la posteridad una breve relaci\u00f3n de ellas, extractada de&nbsp;las sumarias que siguieron en Sevilla a los conquistadores, con el testimonio de cuantas&nbsp;personas respetables hab\u00eda entonces en el Nuevo Mundo, y con los procesos mismos que&nbsp;los tiranos se hicieron entre s\u00ed: como consta por los m\u00e1s sublimes historiadores de aquel&nbsp;tiempo. Todos los imparciales han hecho justicia al celo, verdad y virtudes de aquel<br>amigo de la humanidad, que con tanto fervor y firmeza denunci\u00f3 ante su gobierno y&nbsp;contempor\u00e1neos los actos m\u00e1s horrorosos de un frenes\u00ed sanguinario.<\/p>\n\n\n\n<p>Con cu\u00e1nta emoci\u00f3n de gratitud leo el pasaje de la carta de usted en que me dice \u00abque&nbsp;espera que los sucesos que siguieron entonces a las armas espa\u00f1olas, acompa\u00f1en ahora a&nbsp;las de sus contrarios, los muy oprimidos americanos meridionales\u00bb. Yo tomo esta&nbsp;esperanza por una predicci\u00f3n, si la justicia decide las contiendas de los hombres. El&nbsp;suceso coronar\u00e1 nuestros esfuerzos; porque el destino de Am\u00e9rica se ha fijado&nbsp;irrevocablemente: el lazo que la un\u00eda a Espa\u00f1a est\u00e1 cortado: la opini\u00f3n era toda su&nbsp;fuerza; por ella se estrechaban mutuamente las partes de aquella in mensa monarqu\u00eda; lo&nbsp;que antes las enlazaba ya las divide; m\u00e1s grande es el odio que nos ha inspirado la&nbsp;Pen\u00ednsula que el mar que nos separa de ella; menos dif\u00edcil es unir los dos continentes,&nbsp;que reconciliar los esp\u00edritus de ambos pa\u00edses. El h\u00e1bito a la obediencia; un comercio de<br>intereses, de luces, de religi\u00f3n; una rec\u00edproca benevolencia; una tierna solicitud por la&nbsp;cuna y la gloria de nuestros padres; en fin, todo lo que formaba nuestra esperanza nos&nbsp;ven\u00eda de Espa\u00f1a. De aqu\u00ed nac\u00eda un principio de adhesi\u00f3n que parec\u00eda eterno; no obstante<br>que la inconducta de nuestros dominadores relajaba esta simpat\u00eda; o, por mejor decir,&nbsp;este apego forzado por el imperio de la dominaci\u00f3n. Al presente sucede lo contrario; la&nbsp;muerte, el deshonor, cuanto es nocivo, nos amenaza y tememos: todo lo sufrimos de esa<br>desnaturalizada madrastra. El velo se ha rasgado y hemos visto la luz y se nos quiere&nbsp;volver a las tinieblas: se han roto las cadenas; ya hemos sido libres, y nuestros enemigos&nbsp;pretenden de nuevo esclavizarnos. Por lo tanto, Am\u00e9rica combate con despecho; y rara<br>vez la desesperaci\u00f3n no ha arrastrado tras s\u00ed la victoria.<\/p>\n\n\n\n<p>Porque los sucesos hayan sido parciales y alternados, no debemos desconfiar de la&nbsp;fortuna. En unas partes triunfan los in dependientes, mientras que los tiranos en lugares&nbsp;diferentes, obtienen sus ventajas, y \u00bfcu\u00e1l es el resultado final? \u00bfNo est\u00e1 el Nuevo Mundo&nbsp;entero, conmovido y armado para su defensa? Echemos una ojeada y observaremos una&nbsp;lucha simult\u00e1nea en la misma extensi\u00f3n de este hemisferio.<\/p>\n\n\n\n<p>El belicoso estado de las provincias del R\u00edo de la Plata ha purgado su territorio y&nbsp;conducido sus armas vencedoras al Alto&nbsp;<a href=\"http:\/\/localhost\/debateplural\/tag\/peru\">Per\u00fa<\/a>, conmoviendo a Arequipa, e inquietado a&nbsp;los realistas de Lima. Cerca de un mill\u00f3n de habitantes disfruta all\u00ed de su libertad.<\/p>\n\n\n\n<p>El reino de Chile, poblado de ochocientas mil almas, est\u00e1 lidian do contra sus enemigos&nbsp;que pretenden dominarlo; pero en vano, porque los que antes pusieron un t\u00e9rmino a sus&nbsp;conquistas, los ind\u00f3mitos y libres araucanos, son sus vecinos y compatriotas; y su&nbsp;ejemplo sublime es suficiente para probarles, que el pueblo que ama su independencia,&nbsp;por fin la logra.<\/p>\n\n\n\n<p>El virreinato del Per\u00fa, cuya poblaci\u00f3n asciende a mill\u00f3n y medio de habitantes, es, sin&nbsp;duda, el m\u00e1s sumiso y al que m\u00e1s sacrificios se le han arrancado para la causa del rey, y&nbsp;bien que sean vanas las relaciones concernientes a aquella porci\u00f3n de Am\u00e9rica, es&nbsp;indubitable que ni est\u00e1 tranquila, ni es capaz de oponerse al torrente que amenaza a las&nbsp;m\u00e1s de sus provincias.<\/p>\n\n\n\n<p>La Nueva Granada que es, por decirlo as\u00ed, el coraz\u00f3n de la Am\u00e9rica, obedece a un&nbsp;gobierno general, exceptuando el reino de Quito que con la mayor dificultad contienen&nbsp;sus enemigos, por ser fuertemente adicto a la causa de su patria; y las provincias de&nbsp;Panam\u00e1 y Santa Marta que sufren, no sin dolor, la tiran\u00eda de sus se\u00f1ores. Dos millones y&nbsp;medio de habitantes est\u00e1n esparcidos en aquel territorio que actualmente defienden&nbsp;contra el ej\u00e9rcito espa\u00f1ol bajo el general Morillo, que es veros\u00edmil sucumba delante de&nbsp;la inexpugnable plaza de Cartagena. Mas si la tomare ser\u00e1 a costa de grandes p\u00e9rdidas, y&nbsp;desde luego carecer\u00e1 de fuerzas bastantes para subyugar a los morigeros y bravos&nbsp;moradores del interior.<\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto a la heroica y desdichada Venezuela sus acontecimientos han sido tan r\u00e1pidos&nbsp;y sus devastaciones tales, que casi la han reducido a una absoluta indigencia a una&nbsp;soledad espantosa; no obstante que era uno de los m\u00e1s bellos pa\u00edses de cuantos hac\u00edan el&nbsp;orgullo de Am\u00e9rica. Sus tiranos gobiernan un desierto, y s\u00f3lo oprimen a tristes restos&nbsp;que, escapados de la muerte, alimentan una precaria existencia; algunas mujeres, ni\u00f1os y&nbsp;ancianos son los que quedan. Los m\u00e1s de los hombres han perecido por no ser esclavos,&nbsp;y los que viven, combaten con furor, en los campos y en los pueblos internos hasta&nbsp;expirar o arrojar al mar a los que insaciables de sangre y de cr\u00edmenes, rivalizan con los&nbsp;primeros monstruos que hicieron desaparecer de la Am\u00e9rica a su raza primitiva. Cerca&nbsp;de un mill\u00f3n de habitantes se contaba en Venezuela y sin exageraci\u00f3n se puede&nbsp;conjeturar que una cuarta parte ha sido sacrificada por la tierra, la espada, el hambre, la&nbsp;peste, las peregrinaciones; excepto el terremoto, todos resultados de la guerra.<\/p>\n\n\n\n<p>En Nueva Espa\u00f1a hab\u00eda en 1808, seg\u00fan nos refiere el bar\u00f3n de Humboldt, siete millones&nbsp;ochocientas mil almas con inclusi\u00f3n de Guatemala. Desde aquella \u00e9poca, la insurrecci\u00f3n&nbsp;que ha agitado a casi todas sus provincias, ha hecho disminuir sensiblemente aquel&nbsp;c\u00f3mputo que parece exacto; pues m\u00e1s de un mill\u00f3n de hombres han perecido, como lo&nbsp;podr\u00e1 usted ver en la exposici\u00f3n de Mr. Walton que describe con fidelidad los&nbsp;sanguinarios cr\u00edmenes cometidos en aquel opulento imperio. All\u00ed la lucha se mantiene a&nbsp;fuerza de sacrificios humanos y de todas especies, pues nada ahorran los espa\u00f1oles con&nbsp;tal que logren someter a los que han tenido la desgracia de nacer en este suelo, que&nbsp;parece destinado a empaparse con la sangre de sus hijos. A pesar de todo, los mejicanos&nbsp;ser\u00e1n libres, porque han abrazado el partido de la patria, con la resoluci\u00f3n de vengar a&nbsp;sus pasados, o seguirlos al sepulcro. Ya ellos dicen con Reynal: lleg\u00f3 el tiempo en fin, de&nbsp;pagar a los espa\u00f1oles suplicios con suplicios y de ahogar a esa raza de exterminadores&nbsp;en su sangre o en el mar.<\/p>\n\n\n\n<p>Las islas de Puerto Rico y Cuba, que entre ambas pueden formar una poblaci\u00f3n de&nbsp;setecientas a ochocientas mil almas, son las que m\u00e1s tranquilamente poseen los&nbsp;espa\u00f1oles, porque est\u00e1n fuera del contacto de los independientes. Mas \u00bfno son&nbsp;americanos estos insulares? \u00bfNo son vejados? \u00bfNo desear\u00e1n su bienestar?<\/p>\n\n\n\n<p>Este cuadro representa una escala militar de dos mil leguas de longitud y novecientas de&nbsp;latitud en su mayor extensi\u00f3n en que diecis\u00e9is millones de americanos defienden sus&nbsp;derechos, o est\u00e1n comprimidos por la naci\u00f3n espa\u00f1ola que aunque fue en alg\u00fan tiempo&nbsp;el m\u00e1s vasto imperio del mundo, sus restos son ahora impotentes para dominar el nuevo&nbsp;hemisferio y hasta para mantenerse en el antiguo. \u00bfY~~ y amante de la libertad permite&nbsp;que una vieja serpiente por s\u00f3lo satisfacer su sa\u00f1a envenenada, devore ta m\u00e1s bella parte&nbsp;de nuestro globo? \u00a1Qu\u00e9! \u00bfEst\u00e1 Europa sorda al clamor de su propio inter\u00e9s? \u00bfNo tiene ya&nbsp;ojos para ver la justicia? \u00bfTanto se ha endurecido para ser de este modo insensible?<\/p>\n\n\n\n<p>Estas cuestiones cuanto m\u00e1s las medito, m\u00e1s me confunden; llego a pensar que se aspira&nbsp;a que desaparezca la Am\u00e9rica, pero es imposible porque toda Europa no es Espa\u00f1a. \u00a1Qu\u00e9&nbsp;demencia la de nuestra enemiga, pretender reconquistar Am\u00e9rica, sin marina, sin tesoros&nbsp;y casi sin soldados! Pues los que tiene, apenas son bastantes para retener a su propio&nbsp;pueblo en una violenta obediencia, y defenderse de sus vecinos. Por otra parte, \u00bfpodr\u00e1&nbsp;esta naci\u00f3n hacer el comercio exclusivo de la mitad del mundo sin manufacturas. Sin&nbsp;producciones territoriales, sin artes, sin ciencias, sin pol\u00edtica? Lograda que fuese esta&nbsp;loca empresa, y suponiendo m\u00e1s, aun lograda la pacificaci\u00f3n, los hijos de los actuales&nbsp;americanos \u00fanicos con los de los europeos reconquistadores, \u00bfno volver\u00edan a formar&nbsp;dentro de veinte a\u00f1os los mismos patri\u00f3ticos designios que ahora se est\u00e1n combatiendo?<\/p>\n\n\n\n<p>Europa har\u00eda un bien a Espa\u00f1a en disuadirla de su obstinada temeridad, porque a lo&nbsp;menos le ahorrar\u00e1 los gastos que expende, y la sangre que derrama; a fin de que fijando&nbsp;su atenci\u00f3n en sus propios recintos, fundase su prosperidad y poder sobre bases m\u00e1s&nbsp;s\u00f3lidas que las de inciertas conquistas, un comercio precario y exacciones violentas en&nbsp;pueblos remotos, enemigos y poderosos. Europa misma por miras de sana pol\u00edtica&nbsp;deber\u00eda haber preparado y ejecutado el proyecto de la independencia americana, no s\u00f3lo&nbsp;porque el equilibrio del mundo as\u00ed lo exige, sino porque \u00e9ste es el medio leg\u00edtimo y&nbsp;seguro de adquirirse establecimientos ultramarinos de comercio. Europa que no se halla&nbsp;agitada por las violentas pasiones de la venganza, ambici\u00f3n y codicia, como Espa\u00f1a,<br>parece que estaba autorizada por todas las leyes de la equidad a ilustrarla sobre sus bien&nbsp;entendidos intereses.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuantos escritores han tratado la materia se acordaban en esta parte. En consecuencia,&nbsp;nosotros esper\u00e1bamos con raz\u00f3n que todas las naciones cultas se apresurar\u00edan a&nbsp;auxiliarnos, para que adquiri\u00e9semos un bien cuyas ventajas son rec\u00edprocas a entrambos&nbsp;hemisferios. Sin embargo, \u00a1cu\u00e1n frustradas esperanzas! No s\u00f3lo los europeos. pero hasta&nbsp;nuestros hermanas del Norte se han mantenido inm\u00f3viles espectadores de esta contienda,&nbsp;que por su esencia es la m\u00e1s justa, y por sus resultados la m\u00e1s bella e importante de&nbsp;cuantas se han suscitado en los siglos antiguos y modernos, \u00bfporque hasta d\u00f3nde se&nbsp;puede calcular la trascendencia de la libertad en el hemisferio de Col\u00f3n?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abLa felon\u00eda con que Bonaparte \u2014dice usted\u2014 prendi\u00f3 a Carlos IV y a Fernando VII,&nbsp;reyes de esta naci\u00f3n, que tres siglos la aprision\u00f3 con traici\u00f3n a dos monarcas de la&nbsp;Am\u00e9rica meridional, es un acto manifiesto de retribuci\u00f3n divina y, al mismo tiempo, una&nbsp;prueba de que Dios sostiene la justa causa de los americanos, y les conceder\u00e1 su&nbsp;independencia\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Parece que usted quiere aludir al monarca de M\u00e9jico Moctezuma, preso por Cort\u00e9s y&nbsp;muerto, seg\u00fan Herrera, por el mismo, aunque Sol\u00eds dice que por el pueblo, y a&nbsp;Atahualpa, inca del Per\u00fa, destruido por Francisco Pizarro y Diego Almagro. Existe tal&nbsp;diferencia entre la suerte de los reyes espa\u00f1oles y los reyes americanos, que no admiten<br>comparaci\u00f3n; los primeros son tratados con dignidad, conservados, y al fin recobran su&nbsp;libertad y trono; mientras que los \u00faltimos sufren tormentos inauditos y los vilipendios&nbsp;m\u00e1s vergonzosos. Si a Guatimoz\u00edn sucesor de Moctezuma, se le trata como emperador, y&nbsp;le ponen la corona, fue por irrisi\u00f3n y no por respeto, para que experimentase este&nbsp;escarnio antes que las torturas. Iguales a la suerte de este monarca fueron las del rey de&nbsp;Michoac\u00e1n, Catzontzin; el Zipa de Bogot\u00e1, y cuantos Toquis, Imas, Zipas, Ulmenes,&nbsp;Caciques y dem\u00e1s dignidades indianas sucumbieron al poder espa\u00f1ol. El suceso de&nbsp;Fernando VII es m\u00e1s semejante al que tuvo lugar en Chile en 1535 con el Ulm\u00e9n de&nbsp;Copiap\u00f3, entonces reinante en aquella comarca. El espa\u00f1ol Almagro pretext\u00f3, como&nbsp;Bonaparte, tomar partido por la causa del leg\u00edtimo soberano y, en consecuencia, llama al&nbsp;usurpador, como Fernando lo era en Espa\u00f1a; aparenta restituir al leg\u00edtimo a sus estados y&nbsp;termina por encadenar X echar a las llamas al infeliz Ulm\u00e9n, sin querer ni a\u00fan o\u00edr su&nbsp;defensa. Este es el ejemplo de Fernando VII con su usurpador; los reyes europeos s\u00f3lo&nbsp;padecen destierros, el Ulm\u00e9n de Chile termina su vida de un modo atroz.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abDespu\u00e9s de algunos meses \u2014a\u00f1ade usted\u2014 he hecho muchas reflexiones sobre la&nbsp;situaci\u00f3n de los americanos y sus esperanzas futuras; tomo grande inter\u00e9s en sus&nbsp;sucesos; pero me faltan muchos informes relativos a su estado actual y a lo que ellos&nbsp;aspiran; deseo infinitamente saber la pol\u00edtica de cada provincia como tambi\u00e9n su&nbsp;poblaci\u00f3n; si desean rep\u00fablicas o monarqu\u00edas, si formar\u00e1n una gran rep\u00fablica o una gran&nbsp;monarqu\u00eda. Toda noticia de esta especie que usted pueda darme o indicarme las fuentes a&nbsp;que debo ocurrir, la estimar\u00e9 como un favor muy particular\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Siempre las almas generosas se interesan en la suerte de un pueblo que se esmera por&nbsp;recobrar los derechos con que el Creador y la naturaleza le han dotado; y es necesario&nbsp;estar bien fascinado por el error o por las pasiones para no abrigar esta noble sensaci\u00f3n;&nbsp;usted ha pensado en mi pa\u00eds, y se interesa por \u00e9l, este acto de benevolencia me inspira el&nbsp;m\u00e1s vivo reconocimiento.&nbsp;He dicho la poblaci\u00f3n que se calcula por datos m\u00e1s o menos exactos, que mil&nbsp;circunstancias hacen fallidos, sin que sea f\u00e1cil remediar esta inexactitud, porque los m\u00e1s&nbsp;de los moradores tienen habitaciones campestres, y muchas veces errantes; siendo&nbsp;labradores, pastores, n\u00f3madas, perdidos en medio de espesos e inmensos bosques,&nbsp;llanuras solitarias, y aislados entre lagos y r\u00edos caudalosos. \u00bfQui\u00e9n ser\u00e1 capaz de formar&nbsp;una estad\u00edstica completa de semejantes comarcas? Adem\u00e1s, los tributos que pagan los&nbsp;ind\u00edgenas; las penalidades de los esclavos; las primicias, diezmos y derechos que pesan&nbsp;sobre los labradores, y otros accidentes alejan de sus hogares a los pobres americanos.&nbsp;Esto sin hacer menci\u00f3n de la guerra de exterminio que ya ha segado cerca de un octavo&nbsp;de la poblaci\u00f3n, y ha ahuyentado una gran parte; pues entonces las dificultades son&nbsp;insuperables y el empadronamiento vendr\u00e1 a reducirse a la mitad del verdadero censo.<\/p>\n\n\n\n<p>Todav\u00eda es m\u00e1s dif\u00edcil presentir la suerte futura del Nuevo Mundo, establecer principios&nbsp;sobre su pol\u00edtica, y casi profetizar la naturaleza del gobierno que llegar\u00e1 a adoptar. Toda&nbsp;idea relativa al porvenir de este pa\u00eds me parece aventurada. \u00bfSe puede prever cuando el&nbsp;g\u00e9nero humano se hallaba en su infancia rodeado de tanta incertidumbre, ignorancia y&nbsp;error, cu\u00e1l seria el r\u00e9gimen que abrazar\u00eda para su conservaci\u00f3n? \u00bfQui\u00e9n se habr\u00eda&nbsp;atrevido a decir tal naci\u00f3n ser\u00e1 rep\u00fablica o monarqu\u00eda, \u00e9sta ser\u00e1 peque\u00f1a, aqu\u00e9lla&nbsp;grande? En mi concepto, esta es la imagen de nuestra situaci\u00f3n. Nosotros somos un<br>peque\u00f1o g\u00e9nero humano; poseemos un mundo aparte, cercado por dilatados mares;&nbsp;nuevos en casi todas las artes y ciencias, aunque en cierto modo viejos en los usos de la&nbsp;sociedad civil. Yo considero el estado actual de Am\u00e9rica, como cuando desplomado el&nbsp;imperio romano cada desmembraci\u00f3n form\u00f3 un sistema pol\u00edtico, conforme a sus&nbsp;intereses y situaci\u00f3n, o siguiendo la ambici\u00f3n particular de algunos jefes, familias o&nbsp;corporaciones, con esta notable diferencia, que aquellos miembros dispersos volv\u00edan a&nbsp;restablecer sus antiguas naciones con las alteraciones que exig\u00edan las cosas o los&nbsp;sucesos; mas nosotros, que apenas conservamos vestigios de lo que en otro tiempo fue, y&nbsp;que por otra parte no somos indios, ni europeos, sino una especie mezcla entre los&nbsp;leg\u00edtimos propietarios del pa\u00eds y los usurpadores espa\u00f1oles; en suma, siendo nosotros&nbsp;americanos por nacimiento, y nuestros derechos los de Europa, tenemos que disputar a&nbsp;\u00e9stos a los del pa\u00eds, y que mantenernos en \u00e9l contra la invasi\u00f3n de los invasores; as\u00ed nos&nbsp;hallemos en el caso m\u00e1s extraordinario y complicado. No obstante que es una especie de&nbsp;adivinaci\u00f3n indicar cu\u00e1l ser\u00e1 el resultado de la l\u00ednea de pol\u00edtica que Am\u00e9rica siga, me&nbsp;atrevo aventurar algunas conjeturas que, desde luego, caracterizo de arbitrarias, dictadas&nbsp;por un deseo racional, y no por un raciocinio probable.<\/p>\n\n\n\n<p>La posici\u00f3n de los moradores del hemisferio americano, ha sido por siglos puramente&nbsp;pasiva; su existencia pol\u00edtica era nula. Nosotros est\u00e1bamos en un grado todav\u00eda m\u00e1s&nbsp;abajo de la servidumbre y, por lo mismo, con m\u00e1s dificultad para elevarnos al goce de la&nbsp;libertad. Perm\u00edtame usted estas consideraciones para elevar la cuesti\u00f3n. Los Estados son&nbsp;esclavos por la naturaleza de su constituci\u00f3n o por el abuso de ella; luego un pueblo es&nbsp;esclavo, cuando el gobierno por su esencia o por sus vicios, holla y usurpa los derechos&nbsp;del ciudadano o s\u00fabdito. Aplicando estos principios, hallaremos que Am\u00e9rica no&nbsp;solamente estaba privada de su libertad, sino tambi\u00e9n de la tiran\u00eda activa y dominante.&nbsp;Me explicar\u00e9. En las administraciones absolutas no se reconocen l\u00edmites en el ejercicio&nbsp;de las facultades gubernativas: la voluntad del gran sult\u00e1n, Kan, Bey y dem\u00e1s soberanos&nbsp;desp\u00f3ticos, es la ley suprema, y \u00e9sta, es casi arbitrariamente ejecutada por los baj\u00e1es,&nbsp;kanes y s\u00e1trapas subalternos de Turqu\u00eda y Persia, que tienen organizada una opresi\u00f3n de&nbsp;que participan los s\u00fabditos en raz\u00f3n de la autoridad que se les conf\u00eda. A ellos est\u00e1&nbsp;encargada la administraci\u00f3n civil, militar, pol\u00edtica, de rentas, y la religi\u00f3n. Pero al fin son&nbsp;persas los jefes de Ispah\u00e1n, son turcos los visires del gran se\u00f1or, son t\u00e1rtaros los sultanes&nbsp;de la Tartaria. China no env\u00eda a buscar mandarines, militares y letrados al pa\u00eds de Gengis&nbsp;Kan que la conquist\u00f3, a pesar de que los actuales chinos son descendientes directos de&nbsp;los subyugados por los ascendientes de los presentes t\u00e1rtaros.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Cu\u00e1n diferente entre nosotros! Se nos vejaba con una conducta que, adem\u00e1s de&nbsp;privarnos de los derechos que nos correspond\u00edan, nos dejaba en una especie de infancia&nbsp;permanente, con respecto a las transacciones p\u00fablicas. Si hubi\u00e9semos siquiera manejado&nbsp;nuestros asuntos dom\u00e9sticos en nuestra administraci\u00f3n interior, conocer\u00edamos el curso&nbsp;de los negocios p\u00fablicos y su mecanismo, morar\u00edamos tambi\u00e9n de la consideraci\u00f3n&nbsp;personal que impone a los ojos del pueblo cierto respeto maquinal que es tan necesario&nbsp;conservar en las revoluciones. He aqu\u00ed por qu\u00e9 he dicho que est\u00e1bamos privados hasta&nbsp;de la tiran\u00eda activa, pues que no nos est\u00e1 permitido ejercer sus funciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Los americanos en el sistema espa\u00f1ol que est\u00e1 en vigor, y quiz\u00e1 con mayor fuerza que&nbsp;nunca, no ocupan otro lugar en la sociedad que el de siervos propios para el trabajo y,&nbsp;cuando m\u00e1s, el de simples consumidores; y aun esta parte coartada con restricciones&nbsp;chocantes; tales son las prohibiciones del cultivo de frutos de Europa, el estanco de las&nbsp;producciones que el rey monopoliza, el impedimento de las f\u00e1bricas que la misma&nbsp;Pen\u00ednsula no posee, los privilegios exclusivos del comercio hasta de los objetos de&nbsp;primera necesidad; las trabas entre provincias y provincias americanas para que no se&nbsp;traten, entiendan, ni negocien; en fin, \u00bfquiere usted saber cu\u00e1l era nuestro destino? Los&nbsp;campos para cultivar el a\u00f1il, la grana, el caf\u00e9, la ca\u00f1a, el cacao y el algod\u00f3n; las llanuras&nbsp;solitarias para criar ganados, los desiertos para cazar las bestias feroces, las entra\u00f1as de&nbsp;la tierra para excavar el oro que no puede saciar a esa naci\u00f3n avarienta.<\/p>\n\n\n\n<p>Tan negativo era nuestro estado que no encuentro semejante en ninguna otra asociaci\u00f3n&nbsp;civilizada, por m\u00e1s que recorro la serie de las edades y la pol\u00edtica de todas las naciones.&nbsp;Pretender que un pa\u00eds tan felizmente constituido, extenso, rico y populoso sea&nbsp;meramente pasivo, \u00bfno es un ultraje y una violaci\u00f3n de los derechos de la humanidad?&nbsp;Est\u00e1bamos, como acabo de exponer, abstra\u00eddos y, dig\u00e1moslo as\u00ed, ausentes del universo&nbsp;en cuanto es relativo a la ciencia del gobierno y administraci\u00f3n del Estado. Jam\u00e1s&nbsp;\u00e9ramos virreyes ni gobernadores sino por causas muy extraordinarias; arzobispos y&nbsp;obispos pocas veces; diplom\u00e1ticos nunca; militares s\u00f3lo en calidad de subalternos;&nbsp;nobles, sin privilegios reales; no \u00e9ramos, en fin, ni magistrados ni financistas, y casi ni&nbsp;aun comerciantes; todo en contravenci\u00f3n directa de nuestras instituciones.<\/p>\n\n\n\n<p>El emperador Carlos V form\u00f3 un pacto con los descubridores, conquistadores y&nbsp;pobladores de Am\u00e9rica que, como dice Guerra, es nuestro contrato social. Los reyes de&nbsp;Espa\u00f1a convinieron solemnemente con ellos que lo ejecutasen por su cuenta y riesgo,&nbsp;prohibi\u00e9ndoles hacerlo a costa de la real hacienda, y por esta raz\u00f3n se les conced\u00eda que&nbsp;fuesen se\u00f1ores de la tierra, que organizasen la administraci\u00f3n y ejerciesen la judicatura&nbsp;en apelaci\u00f3n; con otras muchas exenciones y privilegios que ser\u00eda prolijo detallar. El rey&nbsp;se comprometi\u00f3 a no enajenar jam\u00e1s las provincias americanas, como que a \u00e9l no tocaba&nbsp;otra jurisdicci\u00f3n que la del alto dominio, siendo una especie de propiedad feudal la que&nbsp;all\u00ed ten\u00edan los conquistadores para s\u00ed y sus descendientes. Al mismo tiempo existen leyes&nbsp;expresas que favorecen casi exclusivamente a los naturales del pa\u00eds, originarios de&nbsp;Espa\u00f1a, en cuanto a los empleos civiles, eclesi\u00e1sticos y de rentas. Por manera que con&nbsp;una violaci\u00f3n manifiesta de las leyes y de los pactos subsistentes, se han visto despojar&nbsp;aquellos naturales de la autoridad constitucional que les daba su c\u00f3digo.<\/p>\n\n\n\n<p>De cuanto he referido, ser\u00e1 f\u00e1cil colegir que Am\u00e9rica no estaba preparada, para&nbsp;desprenderse de la metr\u00f3poli, como s\u00fabitamente sucedi\u00f3 por el efecto de las ileg\u00edtimas&nbsp;cesiones de Bayona, y por la inicua guerra que la regencia nos declar\u00f3 sin derecho&nbsp;alguno para ello no s\u00f3lo por la falta de justicia, sino tambi\u00e9n de legitimidad. Sobre la&nbsp;naturaleza de los gobiernos espa\u00f1oles, sus decretos conminatorios y hostiles, y el curso&nbsp;entero de su desesperada conducta, hay escritos del mayor m\u00e9rito en el peri\u00f3dico El&nbsp;Espa\u00f1ol, cuyo autor es el se\u00f1or Blanco; y estando all\u00ed esta parte de nuestra historia muy&nbsp;bien tratada, me limito a indicarlo.<\/p>\n\n\n\n<p>Los americanos han subido de repente y sin los conocimientos previos y, lo que es m\u00e1s&nbsp;sensible, sin la pr\u00e1ctica de los negocios p\u00fablicos a representar en la escena del mundo&nbsp;las eminentes dignidades de legisladores, magistrados, administradores del erario,<br>diplom\u00e1ticos, generales, y cuantas autoridades supremas y subalternas forman la&nbsp;jerarqu\u00eda de un Estado organizado con regularidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando las \u00e1guilas francesas s\u00f3lo respetaron los muros de la ciudad de C\u00e1diz, y con su&nbsp;vuelo arrollaron a los fr\u00e1giles gobiernos de la Pen\u00ednsula, entonces quedamos en la&nbsp;orfandad. Ya antes hab\u00edamos sido entregados a la merced de un usurpador extranjero.&nbsp;Despu\u00e9s, lisonjeados con la justicia que se nos deb\u00eda, con esperanzas halag\u00fce\u00f1as&nbsp;siempre burladas; por \u00faltimo, inciertos sobre nuestro destino futuro, y amenazados por la&nbsp;anarqu\u00eda, a causa de la falta de un gobierno leg\u00edtimo, justo y liberal, nos precipitamos en&nbsp;el caos de la revoluci\u00f3n. En el primer momento s\u00f3lo se cuid\u00f3 de proveer a la seguridad&nbsp;interior, contra los enemigos que encerraba nuestro seno. Luego se extendi\u00f3 a la&nbsp;seguridad exterior; se establecieron autoridades que sustituimos a las que acab\u00e1bamos de&nbsp;deponer encargadas de dirigir el curso de nuestra revoluci\u00f3n y de aprovechar la&nbsp;coyuntura feliz en que nos fuese posible fundar un gobierno constitucional digno del&nbsp;presente siglo y adecuado a nuestra situaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Todos los nuevos gobiernos marcaron sus primeros pasos con el establecimiento de&nbsp;juntas populares. Estas formaron en seguida reglamentos para la convocaci\u00f3n de&nbsp;congresos que produjeron alteraciones importantes. Venezuela erigi\u00f3 un gobierno&nbsp;democr\u00e1tico y federal, declarando previamente los derechos del hombre, manteniendo el&nbsp;equilibrio de los poderes y estatuyendo leyes generales en favor de la libertad civil, de&nbsp;imprenta y otras; finalmente, se constituy\u00f3 un gobierno independiente. La Nueva&nbsp;Granada sigui\u00f3 con uniformidad los establecimientos pol\u00edticos y cuantas reformas hizo&nbsp;Venezuela, poniendo por base fundamental de su Constituci\u00f3n el sistema federal m\u00e1s&nbsp;exagerado que jam\u00e1s existi\u00f3; recientemente se ha mejorado con respecto al poder&nbsp;ejecutivo general, que ha obtenido cuantas atribuciones le corresponden. Seg\u00fan&nbsp;entiendo, Buenos Aires y Chile han seguido esta misma l\u00ednea de operaciones; pero como&nbsp;nos hallamos a tanta distancia, los documentos son tan raros, y las noticias tan inexactas,<br>no me animar\u00e9 ni aun a bosquejar el cuadro de sus transacciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Los sucesos de M\u00e9xico han sido demasiado varios, complicados, r\u00e1pidos y desgraciados&nbsp;para que se puedan seguir en el curso de la revoluci\u00f3n. Carecemos, adem\u00e1s, de&nbsp;documentos bastante instructivos, que nos hagan capaces de juzgarlos. Los&nbsp;independientes de M\u00e9xico, por lo que sabemos, dieron principio a su insurrecci\u00f3n en&nbsp;septiembre de 1810, y un a\u00f1o despu\u00e9s, ya ten\u00edan centralizado su gobierno en Zit\u00e1cuaro,&nbsp;instalado all\u00ed una junta nacional bajo los auspicios de Fernando VII, en cuyo nombre se&nbsp;ejerc\u00edan las funciones gubernativas. Por los acontecimientos de la guerra, esta junta se&nbsp;traslad\u00f3 a diferentes lugares, y es veros\u00edmil que se haya conservado hasta estos \u00faltimos&nbsp;momentos, con las modificaciones que los sucesos hayan exigido. Se dice que ha creado<br>un general\u00edsimo o dictador que lo es el ilustre general Morelos; otros hablan del c\u00e9lebre&nbsp;general Ray\u00f3n; lo cierto es que uno de estos dos grandes hombres o ambos&nbsp;separadamente ejercen la autoridad suprema en aquel pa\u00eds; y recientemente ha aparecido&nbsp;una constituci\u00f3n para el r\u00e9gimen del Estado. En marzo de 1812 el gobierno residente en&nbsp;Zultepec, present\u00f3 un plan de paz y guerra al virrey de M\u00e9xico concebido con la m\u00e1s&nbsp;profunda sabidur\u00eda. En \u00e9l se reclam\u00f3 el derecho de gentes estableciendo principios de&nbsp;una exactitud incontestable. Propuso la junta que la guerra se hiciese como entre&nbsp;hermanos y conciudadanos; pues que no deb\u00eda ser m\u00e1s cruel que entre naciones&nbsp;extranjeras; que los derechos de gentes y de guerra, inviolables para los mismos infieles&nbsp;y b\u00e1rbaros, deb\u00edan serlo m\u00e1s para cristianos, sujetos a un soberano y a unas mismas&nbsp;leyes; que los prisioneros no fuesen tratados como reos de lesa majestad, ni se&nbsp;degollasen los que rend\u00edan las armas, sino que se mantuviesen en rehenes para&nbsp;canjearlos; que no se entrase a sangre y fuego en las poblaciones pac\u00edficas, no las&nbsp;diezmasen ni quitasen para sacrificarlas y, concluye, que en caso de no admitirse este&nbsp;plan, se observar\u00edan rigurosamente las represalias. Esta negociaci\u00f3n se trat\u00f3 con el m\u00e1s&nbsp;alto desprecio; no se dio respuesta a la junta nacional; las comunicaciones originales se&nbsp;quemaron p\u00fablicamente en la plaza de M\u00e9xico, por mano del verdugo; y la guerra de&nbsp;exterminio continu\u00f3 por parte de los espa\u00f1oles con su furor acostumbrado, mientras que&nbsp;los mexicanos y las otras naciones americanas no la hac\u00edan, ni aun a muerte con los&nbsp;prisioneros de guerra que fuesen espa\u00f1oles. Aqu\u00ed se observa que por causas de&nbsp;conveniencia se conserv\u00f3 la apariencia de sumisi\u00f3n al rey y aun a la constituci\u00f3n de la&nbsp;monarqu\u00eda. Parece que la junta nacional es absolutaen el ejercicio de las funciones&nbsp;legislativa, ejecutiva y judicial, y el n\u00famero de sus miembros muy limitado.<\/p>\n\n\n\n<p>Los acontecimientos de la tierra firme nos han probado que las instituciones&nbsp;perfectamente representativas no son adecuadas a nuestro car\u00e1cter, costumbres y luces&nbsp;actuales. En Caracas el esp\u00edritu de partido tom\u00f3 su origen en las sociedades, asambleas y&nbsp;elecciones populares; y estos partidos nos tornaron a la esclavitud. Y as\u00ed como&nbsp;Venezuela ha sido la rep\u00fablica americana que m\u00e1s se ha adelantado en sus instituciones&nbsp;pol\u00edticas, tambi\u00e9n ha sido el m\u00e1s claro ejemplo de la ineficacia de la forma dem\u00f3crata y&nbsp;federal para nuestros nacientes Estados. En Nueva Granada las excesivas facultades de&nbsp;los gobiernos provinciales y la falta de centralizaci\u00f3n en el general han conducido aquel&nbsp;precioso pa\u00eds al estado a que se ve reducido en el d\u00eda. Por esta raz\u00f3n sus d\u00e9biles&nbsp;enemigos se han conservado contra todas las probabilidades. En tanto que nuestros&nbsp;compatriotas no adquieran los talentos y las virtudes pol\u00edticas que distinguen a nuestros&nbsp;hermanos del Norte, los sistemas enteramente populares, lejos de sernos favorables,&nbsp;temo mucho que vengan a ser nuestra ruina. Desgraciadamente, estas cualidades parecen&nbsp;estar muy distantes de nosotros en el grado que se requiere; y por el contrario, estamos&nbsp;dominados de los vicios que se contraen bajo la direcci\u00f3n de una naci\u00f3n como la&nbsp;espa\u00f1ola que s\u00f3lo ha sobresal ido en fiereza, ambici\u00f3n, venganza y codicia.<\/p>\n\n\n\n<p>Es m\u00e1s dif\u00edcil, dice Montesquieu, sacar un pueblo de la servidumbre, que subyugar uno&nbsp;libre. Esta verdad est\u00e1 comprobada por los anales de todos los tiempos, que nos&nbsp;muestran las m\u00e1s de las naciones libres, sometidas al yugo, y muy pocas de las esclavas&nbsp;recobrar su libertad. A pesar de este convencimiento, los meridionales de este continente&nbsp;han manifestado el conato de conseguir instituciones liberales, y aun perfectas; sin duda,&nbsp;por efecto del instinto que tienen todos los hombres de aspirar a su mejor felicidad&nbsp;posible; la que se alcanza infaliblemente en las sociedades civiles, cuando ellas est\u00e1n&nbsp;fundadas sobre las bases de la justicia, de la libertad y de la igualdad. Pero \u00bfseremos&nbsp;nosotros capaces de mantener en su verdadero equilibrio la dif\u00edcil carga de una&nbsp;Rep\u00fablica? \u00bfSe puede concebir que un pueblo recientemente desencadenado, se lance a<br>la esfera de la libertad, sin que, como a \u00cdcaro, se le deshagan las alas, y recaiga en el&nbsp;abismo? Tal prodigio es inconcebible, nunca visto. Por consiguiente, no hay un&nbsp;raciocinio veros\u00edmil, que nos halague con esta esperanza.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo deseo m\u00e1s que otro alguno ver formar en Am\u00e9rica la m\u00e1s grande naci\u00f3n del mundo,&nbsp;menos por su extensi\u00f3n y riquezas que por su libertad y gloria. Aunque aspiro a la&nbsp;perfecci\u00f3n del gobierno de mi patria, no puedo persuadirme que el Nuevo Mundo sea&nbsp;por el momento regido por una gran rep\u00fablica; como es imposible, no me atrevo a&nbsp;desearlo; y menos deseo a\u00fan una monarqu\u00eda universal de Am\u00e9rica, porque este proyecto&nbsp;sin ser \u00fatil, es tambi\u00e9n imposible. Los abusos que actualmente existen no se reformar\u00edan,&nbsp;y nuestra regeneraci\u00f3n ser\u00eda infructuosa. Los Estados americanos han menester de los&nbsp;cuidados de gobiernos paternales que curen las llagas y las heridas del despotismo y la&nbsp;guerra. La metr\u00f3poli, por ejemplo, ser\u00eda M\u00e9xico, que es la \u00fanica que puede serlo por su&nbsp;poder intr\u00ednseco, sin el cual no hay metr\u00f3poli. Supongamos que fuese el istmo de&nbsp;Panam\u00e1 punto c\u00e9ntrico para todos los extremos de este vasto continente, \u00bfno&nbsp;continuar\u00edan \u00e9stos en la languidez, y a\u00fan en el desorden actual? Para que un solo&nbsp;gobierno d\u00e9 vida, anime, ponga en acci\u00f3n todos los resortes de la prosperidad p\u00fablica,&nbsp;corrija, ilustre y perfeccione al Nuevo Mundo ser\u00eda necesario que tuviese las facultades&nbsp;de un Dios y, cuando menos, las luces y virtudes de todos los hombres.<\/p>\n\n\n\n<p>El esp\u00edritu de partido que al presente agita a nuestros Estados, se encender\u00eda entonces&nbsp;con mayor encono, hall\u00e1ndose ausente la fuente del poder, que \u00fanicamente puede&nbsp;reprimirlo. Adem\u00e1s, los magnates de las capitales no sufrir\u00edan la preponderancia de los&nbsp;metropolitanos, a quienes considerar\u00edan como a otros tantos tiranos; sus celos llegar\u00edan&nbsp;hasta el punto de comparar a \u00e9stos con los odiosos espa\u00f1oles. En fin, una monarqu\u00eda&nbsp;semejante ser\u00eda un coloso deforme, que su propio peso desplomar\u00eda a la menor&nbsp;convulsi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Mr. de Pradt ha dividido sabiamente a la Am\u00e9rica en quince o diecisiete Estados&nbsp;independientes entre s\u00ed, gobernados por otros tantos monarcas. Estoy de acuerdo en&nbsp;cuanto a lo primero, pues la Am\u00e9rica comporta la creaci\u00f3n de diecisiete naciones; en&nbsp;cuanto a lo segundo, aunque es m\u00e1s f\u00e1cil conseguirla, es menos \u00fatil; y as\u00ed no soy de la&nbsp;opini\u00f3n de las monarqu\u00edas americanas. He aqu\u00ed mis razones. El inter\u00e9s bien entendido de&nbsp;una rep\u00fablica se circunscribe en la esfera de su conservaci\u00f3n, prosperidad y gloria. No&nbsp;ejerciendo la libertad imperio, porque es precisamente su opuesto, ning\u00fan est\u00edmulo&nbsp;excita a los republicanos a extender los t\u00e9rminos de su naci\u00f3n, en detrimiento de sus&nbsp;propios medios, con el \u00fanico objeto de hacer participar a sus vecinos de una&nbsp;Constituci\u00f3n liberal. Ning\u00fan derecho adquieren, ninguna ventaja sacan venci\u00e9ndolos, a&nbsp;menos que los reduzcan a colonias, conquistas o aliados, siguiendo el ejemplo de Roma.&nbsp;M\u00e1ximas y ejemplos tales est\u00e1n en oposici\u00f3n directa con los principios de justicia de los&nbsp;sistemas republicanos, y a\u00fan dir\u00e9 m\u00e1s, en oposici\u00f3n manifiesta con los intereses de sus&nbsp;ciudadanos; porque un Estado demasiado extenso en s\u00ed mismo o por sus dependencias,&nbsp;al cabo viene en decadencia, y convierte su forma libre en otra tir\u00e1nica; relaja los&nbsp;principios que deben conservarla, y ocurre por \u00faltimo al despotismo. El distintivo de las&nbsp;peque\u00f1as rep\u00fablicas es la permanencia; el de las grandes es vario, pero siempre se&nbsp;inclina al imperio. Casi todas las primeras han tenido una larga duraci\u00f3n; de las&nbsp;segundas s\u00f3lo Roma se mantuvo algunos siglos, pero fue porque era rep\u00fablica la capital&nbsp;y no lo era el resto de sus dominios que se gobernaban por leyes e instituciones&nbsp;diferentes.<\/p>\n\n\n\n<p>Muy contraria es la pol\u00edtica de un rey, cuya inclinaci\u00f3n constan te se dirige al aumento&nbsp;de sus posesiones, riquezas y facultades; con raz\u00f3n, porque su autoridad crece con estas&nbsp;adquisiciones, tanto con respecto a sus vecinos, como a sus propios vasallos que temen&nbsp;en \u00e9l un poder tan formidable cuanto es su imperio que se conserva por medio de la&nbsp;guerra y de las conquistas. Por estas razones pienso que los americanos ansiosos de paz,&nbsp;ciencias, artes, comercio y agricultura, preferir\u00edan las rep\u00fablicas a los reinos, y me&nbsp;parece que estos deseos se conforman con las miras de Europa.<\/p>\n\n\n\n<p>No convengo en el sistema federal entre los populares y representativos, por ser&nbsp;demasiado perfecto y exigir virtudes y talentos pol\u00edticos muy superiores a los nuestros;&nbsp;por igual raz\u00f3n rehuso la monarqu\u00eda mixta de aristocracia y democracia que tanta&nbsp;fortuna y esplendor ha procurado a Inglaterra. No si\u00e9ndonos posible lograr entre las&nbsp;rep\u00fablicas y monarqu\u00edas lo m\u00e1s perfecto y acabado, evitemos caer en anarqu\u00edas&nbsp;demag\u00f3gicas, o en tiran\u00edas mon\u00f3cratas. Busquemos un medio entre extremos opuestos&nbsp;que nos conducir\u00e1n a los mismos escollos, a la infelicidad y al deshonor. Voy a arriesgar&nbsp;el resultado de mis cavilaciones sobre la suerte futura de Am\u00e9rica; no la mejor, sino la&nbsp;que sea m\u00e1s asequible.<\/p>\n\n\n\n<p>Por la naturaleza de las localidades, riquezas, poblaci\u00f3n y car\u00e1cter de los mexicanos,&nbsp;imagino que intentar\u00e1n al principio establecer una rep\u00fablica representativa, en la cual&nbsp;tenga grandes atribuciones el poder Ejecutivo, concentr\u00e1ndolo en un individuo que, si&nbsp;desempe\u00f1a sus funciones con acierto y justicia, casi naturalmente vendr\u00e1 a conservar&nbsp;una autoridad vitalicia. Si su incapacidad o violenta administraci\u00f3n excita una&nbsp;conmoci\u00f3n popular que triunfe, ese mismo poder ejecutivo quiz\u00e1s se difundir\u00e1 en una&nbsp;asamblea. Si el partido preponderante es militar o aristocr\u00e1tico, exigir\u00e1 probablemente&nbsp;una monarqu\u00eda que al principio ser\u00e1 limitada y constitucional, y despu\u00e9s inevitablemente&nbsp;declinar\u00e1 en absoluta; pues debemos convenir en que nada hay m\u00e1s dif\u00edcil en el orden&nbsp;pol\u00edtico que la conservaci\u00f3n de una monarqu\u00eda mixta; y tambi\u00e9n es preciso convenir en&nbsp;que s\u00f3lo un pueblo tan patriota como el ingl\u00e9s es capaz de contener la autoridad de un&nbsp;rey, y de sostener el esp\u00edritu de libertad bajo un cetro y una corona.<\/p>\n\n\n\n<p>Los Estados del istmo de Panam\u00e1 hasta Guatemala formar\u00e1n quiz\u00e1s una asociaci\u00f3n. Esta&nbsp;magn\u00edfica posici\u00f3n entre los dos grandes mares, podr\u00e1 ser con el tiempo el emporio del&nbsp;universo. Sus canales acortar\u00e1n las distancias del mundo: estrechar\u00e1n los lazos&nbsp;comerciales de Europa, Am\u00e9rica y Asia; traer\u00e1n a tan feliz regi\u00f3n los tributos de las&nbsp;cuatro partes del globo. \u00a1Acaso s\u00f3lo all\u00ed podr\u00e1 fijarse alg\u00fan d\u00eda la capital de la tierra!&nbsp;Como pretendi\u00f3 Constantino que fuese Bizancio la del antiguo hemisferio.<\/p>\n\n\n\n<p>Nueva Granada se unir\u00e1 con Venezuela, si llegan a convenirse en formar una rep\u00fablica&nbsp;central, cuya capital sea Maracaibo o una nueva ciudad que con el nombre de Las Casas&nbsp;(en honor de este h\u00e9roe de la filantrop\u00eda), se funde entre los confines de ambos pa\u00edses, en&nbsp;el soberbio puerto de Bah\u00eda Honda. Esta posici\u00f3n aunque desconocida, es m\u00e1s ventajosa&nbsp;por todos respectos. Su acceso es f\u00e1cil y su situaci\u00f3n tan fuerte, que puede hacerse&nbsp;inexpugnable. Posee un clima puro y saludable, un territorio tan propio para la&nbsp;agricultura como para la cr\u00eda de ganados, y una gran de abundancia de maderas de&nbsp;construcci\u00f3n. Los salvajes que la habitan ser\u00edan civilizados, y nuestras posesiones se&nbsp;aumentar\u00edan con la adquisici\u00f3n de la Guajira. Esta naci\u00f3n se llamar\u00eda Colombia como&nbsp;tributo de justicia y gratitud al creador de nuestro hemisferio. Su gobierno podr\u00e1 imitar&nbsp;al ingl\u00e9s; con la diferencia de que en lugar de un rey habr\u00e1 un poder ejecutivo, electivo,&nbsp;cuando m\u00e1s vitalicio, y jam\u00e1s hereditario si se quiere rep\u00fablica, una c\u00e1mara o senado&nbsp;legislativo hereditario, que en las tempestades pol\u00edticas se interponga entre las olas&nbsp;populares y los rayos del gobierno, y un cuerpo legislativo de libre elecci\u00f3n, sin otras&nbsp;restricciones que las de la C\u00e1mara Baja de Inglaterra. Esta constituci\u00f3n participar\u00eda de&nbsp;todas las formas y yo deseo que no participe de todos los vicios. Como esta es mi patria,&nbsp;tengo un derecho incontestable para desearla lo que en mi opini\u00f3n es mejor. Es muy&nbsp;posible que la Nueva Granada no convenga en el reconocimiento de un gobierno central,&nbsp;porque es en extremo adicta a la federaci\u00f3n; y entonces formar\u00e1 por s\u00ed sola un Estado&nbsp;que, si subsiste, podr\u00e1 ser muy dichoso por sus grandes recursos de todos g\u00e9neros.<\/p>\n\n\n\n<p>Poco sabemos de las opiniones que prevalecen en Buenos Aires, Chile y el Per\u00fa;&nbsp;juzgando por lo que se trasluce y por las apariencias, en Buenos Aires habr\u00e1 un gobierno&nbsp;central en que los militares se lleven la primac\u00eda por consecuencia de sus divisiones&nbsp;intestinas y guerras externas. Esta constituci\u00f3n degenerar\u00e1 necesariamente en una&nbsp;oligarqu\u00eda, o una monocracia, con m\u00e1s o menos restricciones, y cuya denominaci\u00f3n&nbsp;nadie puede adivinar. Ser\u00eda doloroso que tal caso sucediese, porque aquellos habitantes&nbsp;son acreedores a la m\u00e1s espl\u00e9ndida gloria.<\/p>\n\n\n\n<p>El reino de Chile est\u00e1 llamado por la naturaleza de su situaci\u00f3n, por las costumbres&nbsp;inocentes y virtuosas de sus moradores, por el ejemplo de sus vecinos, los fieros&nbsp;republicanos del Arauco, a gozar de las bendiciones que derraman las justas y dulces&nbsp;leyes de una rep\u00fablica. Si alguna permanece largo tiempo en Am\u00e9rica, me inclino a&nbsp;pensar que ser\u00e1 la chilena. Jam\u00e1s se ha extinguido all\u00ed el esp\u00edritu de libertad; los vicios&nbsp;de Europa y Asia llegar\u00e1n tarde o nunca a corromper las costumbres de aquel extremo&nbsp;del universo. Su territorio es limitado; estar\u00e1 siempre fuera del contacto inficionado del&nbsp;resto de los hombres; no alterar\u00e1 sus leyes, usos y pr\u00e1cticas; preservar\u00e1 su uniformidad&nbsp;en opiniones pol\u00edticas y religiosas; en una palabra, Chile puede ser libre.<\/p>\n\n\n\n<p>El Per\u00fa, por el contrario, encierra dos elementos enemigos de todo r\u00e9gimen justo y&nbsp;liberal; oro y esclavos. El primero lo corrompe todo; el segundo est\u00e1 corrompido por s\u00ed&nbsp;mismo. El alma de un siervo rara vez alcanza a apreciar la sana libertad; se enfurece en&nbsp;los tumultos, o se humilla en las cadenas. Aunque estas reglas ser\u00edan aplicables a toda la&nbsp;Am\u00e9rica, creo que con m\u00e1s justicia las merece Lima por los conceptos que he expuesto,&nbsp;y por la cooperaci\u00f3n que ha prestado a sus se\u00f1ores contra sus propios hermanos los&nbsp;ilustres hijos de Quito, Chile y Buenos Aires. Es constante que el que aspira a obtener la&nbsp;libertad, a lo menos lo intenta. Supongo que en Lima no tolerar\u00e1n los ricos la&nbsp;democracia, ni los esclavos y pardos libertos la aristocracia; los primeros preferir\u00e1n la&nbsp;tiran\u00eda de uno solo, por no padecer las persecuciones tumultuarias, y por establecer un&nbsp;orden siquiera pac\u00edfico. Mucho har\u00e1 si concibe recobrar su independencia.<\/p>\n\n\n\n<p>De todo lo expuesto, podemos deducir estas consecuencias: las provincias americanas se&nbsp;hallan lidiando por emanciparse, al fin obtendr\u00e1n el suceso; algunas se constituir\u00e1n de un&nbsp;modo regular en rep\u00fablicas federales y centrales; se fundar\u00e1n monarqu\u00edas casi&nbsp;inevitablemente en las grandes secciones, y algunas ser\u00e1n tan infelices que devorar\u00e1n&nbsp;sus elementos, ya en la actual, ya en las futuras revoluciones, que una gran monarqu\u00eda&nbsp;no ser\u00e1 f\u00e1cil consolidar; una gran rep\u00fablica imposible.<\/p>\n\n\n\n<p>Es una idea grandiosa pretender formar de todo el mundo nuevo una sola naci\u00f3n con un&nbsp;solo v\u00ednculo que ligue sus partes entre s\u00ed y con el todo. Ya que tiene un origen, una&nbsp;lengua, unas costumbres y una religi\u00f3n deber\u00eda, por consiguiente, tener un solo gobierno&nbsp;que confederase los diferentes Estados que hayan de formarse; mas no es posible porque&nbsp;climas remotos, situaciones diversas, intereses opuestos, caracteres desemejantes&nbsp;dividen a la Am\u00e9rica. \u00a1Qu\u00e9 bello ser\u00eda que el istmo de Panam\u00e1 fuese para nosotros lo&nbsp;que el de Corinto para los griegos! Ojal\u00e1 que alg\u00fan d\u00eda tengamos la fortuna de instalar&nbsp;all\u00ed un augusto Congreso de los representantes de las rep\u00fablicas, reinos e imperios a&nbsp;tratar y discutir sobre los altos intereses de la paz y de la guerra, con las naciones de las&nbsp;otras tres partes del mundo. Esta especie de corporaci\u00f3n podr\u00e1 tener lugar en alguna&nbsp;\u00e9poca dichosa de nuestra regeneraci\u00f3n, otra esperanza es infundada, semejante a la del&nbsp;abate St. Pierre que concibi\u00f3 el laudable delirio de reunir un Congreso europeo, para&nbsp;decidir de la suerte de los intereses de aquellas naciones.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abMutuaciones importantes y felices, continuas pueden ser frecuentemente producidas&nbsp;por efectos individuales\u00bb. Los americanos meridionales tienen una tradici\u00f3n que dice:&nbsp;que cuando Quetzalcoatl, el Hermes, o Buda de la Am\u00e9rica del Sur resign\u00f3 su&nbsp;administraci\u00f3n y los abandon\u00f3, les prometi\u00f3 que volver\u00eda despu\u00e9s que los siglos&nbsp;designados hubiesen pasado, y que \u00e9l restablecer\u00eda su gobierno, y renovar\u00eda su felicidad.&nbsp;\u00bfEsta tradici\u00f3n, no opera y excita una convicci\u00f3n de que muy pronto debe volver?&nbsp;\u00a1Concibe usted cu\u00e1l ser\u00e1 el efecto que producir\u00e1, si un individuo apareciendo entre ellos&nbsp;demostrase los caracteres de Quetzalcoatl, el Buda de bosque, o Mercurio, del cual han&nbsp;hablado tanto las otras naciones? \u00bfNo cree usted que esto inclinar\u00eda todas las partes?&nbsp;\u00bfNo es la uni\u00f3n todo lo que se necesita para ponerlos en estado de expulsar a los&nbsp;espa\u00f1oles, sus tropas, y los partidarios de la corrompida Espa\u00f1a, para hacerlos capaces&nbsp;de establecer un imperio poderoso, con un gobierno libre y leyes ben\u00e9volas?<\/p>\n\n\n\n<p>Pienso como usted que causas individuales pueden producir resultados generales, sobre&nbsp;todo en las revoluciones. Pero no es el h\u00e9roe, gran profeta, o dios del An\u00e1huac,&nbsp;Quetzalcoatl, el que es capaz de operar los prodigiosos beneficios que usted propone.&nbsp;Este personaje es apenas conocido del pueblo mexicano y no ventajosamente; porque tal&nbsp;es la suerte de los vencidos aunque sean dioses. S\u00f3lo los historiadores y literatos se han&nbsp;ocupado cuidadosamente en investigar su origen, verdadera o falsa misi\u00f3n, sus profec\u00edas&nbsp;y el t\u00e9rmino de su carrera. Se disputa si fue un ap\u00f3stol de Cristo o bien pagano. Unos&nbsp;suponen que su nombre quiere decir Santo Tom\u00e1s; otros que Culebra Emplumajada; y&nbsp;otros dicen que es el famoso profeta de Yucat\u00e1n, Chilan-Cambal. En una palabra, los&nbsp;m\u00e1s de los autores mexicanos, pol\u00e9micos e historiadores profanos, han tratado con m\u00e1s&nbsp;o menos extensi\u00f3n la cuesti\u00f3n sobre el verdadero car\u00e1cter de Quetzalcoatl. El hecho es,&nbsp;seg\u00fan dice Acosta, que \u00e9l establece una religi\u00f3n, cuyos ritos, dogmas y misterios ten\u00edan&nbsp;una admirable afinidad con la de Jes\u00fas, y que quiz\u00e1s es la m\u00e1s semejante a ella. No&nbsp;obstante esto, muchos escritores cat\u00f3licos han procurado alejar la idea de que este&nbsp;profeta fuese verdadero, sin querer reconocer en \u00e9l a un Santo Tom\u00e1s como lo afirman&nbsp;otros c\u00e9lebres autores. La opini\u00f3n general es que Quetzalcoatl es un legislador divino&nbsp;entre los pueblos paganos de An\u00e1huac, del cual era lugarteniente el gran Moctezuma,&nbsp;derivando de \u00e9l su autoridad. De aqu\u00ed que se infiere que nuestros mexicanos no seguir\u00edan&nbsp;al gentil Quetzalcoatl, aunque apareciese bajo las formas m\u00e1s id\u00e9nticas y favorables,&nbsp;pues que profesan una religi\u00f3n la m\u00e1s intolerante y exclusiva de las otras.<\/p>\n\n\n\n<p>Felizmente los directores de la independencia de M\u00e9xico se han aprovechado del&nbsp;fanatismo con el mejor acierto proclamando a la famosa Virgen de Guadalupe por reina&nbsp;de los patriotas, invoc\u00e1ndola en todos los casos arduos y llev\u00e1ndola en sus banderas.&nbsp;Con esto, el entusiasmo pol\u00edtico ha formado una mezcla con la religi\u00f3n que ha&nbsp;producido un fervor vehemente por la sagrada causa de la libertad. La veneraci\u00f3n de esta&nbsp;imagen en M\u00e9xico es superior a la m\u00e1s exaltada que pudiera inspirar el m\u00e1s diestro&nbsp;profeta.&nbsp;Seguramente la uni\u00f3n es la que nos falta para completar la obra de nuestra regeneraci\u00f3n.&nbsp;Sin embargo, nuestra divisi\u00f3n no es extra\u00f1a, porque tal es el distintivo de las guerras&nbsp;civiles formadas generalmente entre dos partidos: conservadores y reformadores. Los&nbsp;primeros son, por lo com\u00fan, m\u00e1s numerosos, porque el imperio de la costumbre produce&nbsp;el efecto de la obediencia a las potestades establecidas; los \u00faltimos son siempre menos&nbsp;numerosos aunque m\u00e1s vehementes e ilustrados. De este modo la masa f\u00edsica se&nbsp;equilibra con la fuerza moral, y la contienda se prolonga, siendo sus resultados muy&nbsp;inciertos. Por fortuna entre nosotros, la masa ha seguido a la inteligencia.&nbsp;Yo dir\u00e9 a usted lo que puede ponernos en aptitud de expulsar a los espa\u00f1oles, y de&nbsp;fundar un gobierno libre. Es la uni\u00f3n, ciertamente; mas esta uni\u00f3n no nos vendr\u00e1 por&nbsp;prodigios divinos, sino por efectos sensibles y esfuerzos bien dirigidos. Am\u00e9rica est\u00e1&nbsp;encontrada entre s\u00ed, porque se halla abandonada de todas las naciones, aislada en medio&nbsp;del universo, sin relaciones diplom\u00e1ticas ni auxilios militares y combatida por Espa\u00f1a&nbsp;que posee m\u00e1s elementos para la guerra, que cuantos furtivamente podemos adquirir.&nbsp;Cuando los sucesos no est\u00e1n asegurados, cuando el Estado es d\u00e9bil, y cuando las&nbsp;empresas son remotas, todos los hombres vacilan; las opiniones se dividen, las pasiones&nbsp;las agitan y los enemigos las animan para triunfar por este f\u00e1cil medio. Luego que&nbsp;seamos fuertes, bajo los auspicios de una naci\u00f3n liberal que nos preste su protecci\u00f3n, se&nbsp;nos ver\u00e1 de acuerdo cultivar las virtudes y los talentos que conducen a la gloria;&nbsp;entonces seguiremos la marcha majestuosa hacia las grandes prosperidades a que est\u00e1&nbsp;destinada la Am\u00e9rica meridional; entonces las ciencias y las artes que nacieron en el&nbsp;Oriente y han ilustrado a Europa, volar\u00e1n a Colombia libre que las convidar\u00e1 con un&nbsp;asilo.<\/p>\n\n\n\n<p>Tales son, se\u00f1or, las observaciones y pensamientos que tengo el honor de someter a&nbsp;usted para que los rectifique o deseche seg\u00fan su m\u00e9rito; suplic\u00e1ndole se persuada que&nbsp;me he atrevido a exponerlos, m\u00e1s por no ser descort\u00e9s, que porque me crea capaz de&nbsp;ilustrar a usted en la materia.<\/p>\n\n\n\n<p>Soy de usted, etc., etc.<\/p>\n\n\n\n<p>Kingston, 6 de septiembre de 1815.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Debateplural.com, reproduce para sus lectores el documento \u201cCarta de Jamaica\u201d, escrita por Sim\u00f3n Bol\u00edvar, en Jamaica, en un momento de gran desilucion, &nbsp;y que cumpli\u00f3 200 a\u00f1os el pasado domingo 6 de septiembre. 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