{"id":30467,"date":"2019-01-23T17:23:55","date_gmt":"2019-01-23T21:23:55","guid":{"rendered":"http:\/\/debateplural.com\/?p=30467"},"modified":"2019-01-23T17:23:55","modified_gmt":"2019-01-23T21:23:55","slug":"me-robaron-el-velorio-nostalgia-de-un-panegirico-universal-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2019\/01\/23\/me-robaron-el-velorio-nostalgia-de-un-panegirico-universal-1\/","title":{"rendered":"Me robaron el velorio: Nostalgia de un paneg\u00edrico universal (1)"},"content":{"rendered":"\n<p>PRE\u00c1MBULO <\/p>\n\n\n\n<p>Clamor frente al vac\u00edo: \u00bfQui\u00e9n puede\nhaber escrito una cr\u00f3nica mortuoria m\u00e1s infiel que esta? \u00bfQui\u00e9n orden\u00f3 tres\nd\u00edas de luto literario por la partida de A\u00edda Cartagena Portalat\u00edn? (1918-1994)\n\u00bfCu\u00e1l decreto presidencial la absolvi\u00f3 de haber escrito <em>Yania Tierra<\/em>? \u00bfCu\u00e1l fue el gesto nacional por la muerte del Li Po,\nlegendario narrador de Villa Francisca, Ram\u00f3n Lacay Polanco? \u00bfHubo una casa\nlicorera dispuesta a pagar por el honor que le hizo al promover la historia\nliberal de un crimen organizado para el desfile del d\u00eda de la independencia?\n\u00bfQui\u00e9n don\u00f3 la caja del descanso? \u00bfLa casa Berm\u00fadez o la Brugal de entonces? \u00bfO\nuna venci\u00f3 a la otra en su adicci\u00f3n al olvido? La promoci\u00f3n de un el\u00edxir\nlegalizado deber\u00eda extender su bondad al nicho del adi\u00f3s.<\/p>\n\n\n\n<p>PRIMERA PARTE <\/p>\n\n\n\n<p>Me inici\u00e9 en la literatura vendiendo\npaneg\u00edricos por una sonrisa o un silencio garrafal. Alguna vez los pegu\u00e9 en la\npared de un sanitario mal oliente para obligar al lector, durante su peque\u00f1a\nmuerte, a despertar del arco iris del purgatorio con otra lucidez . No recuerdo\nhaber escrito m\u00e1s de dos o tres paneg\u00edricos como encomiendas para el olvido,\nsin ning\u00fan \u00e9xito er\u00f3tico rotundo y cr\u00edtico mucho menos. No me salvaron de un S\u00ed\no un No celebratorio. Pasada varias d\u00e9cadas, nuestra literatura no hab\u00eda\nexplotado m\u00e1s all\u00e1 de la frontera inmediata, ni siquiera como un garbanzo que\ndesconoce la pared que justifica esa osad\u00eda pero flot\u00e9 en ella como en una\nestancia en la isla sagrada de Saint Jhons Perse o bajo la lluvia de un\ninsostenible <em>Altazor<\/em>. Saint Jhons\nPerse, dime, c\u00f3mo podemos celebrar nuestra infancia? Solo t\u00fa acertaste bajo la\nlucidez del calor del tr\u00f3pico. Pero admiraba a estos pilares de aquella<em> Joven Poes\u00eda<\/em> o la de los grupos de la\nd\u00e9cada del 60 con denominaciones extraordinarias como <em>La Antorcha<\/em>, <em>El pu\u00f1o<\/em>, <em>La M\u00e1scara<\/em>, etc. <\/p>\n\n\n\n<p>La <em>F\u00f3rmula para combatir el miedo<\/em> de Jeannette Miller, hermoso t\u00edtulo\nque de por s\u00ed preludia un gran poema, sigue compitiendo en esas ansias con <em>El fin de las razas felices<\/em>, excelente\nmuestra del espa\u00f1ol, Dionisio Ca\u00f1as. Es que la lucidez de la negritud sigue\nsacudiendo los cimientos de la civilizaci\u00f3n. Claro que me encantaba tocar como\nnostalgia la portada de <em>La guerra y los\ncantos<\/em> de Miguel Alfonseca. Aprend\u00ed un poco a cantar con ellos los versos\nde <em>Residencia en la tierra,<\/em> aunque me\nresistiera a ser el inmigrante feliz de esa tierra ambigua y me indujera a\nconsentir el extra\u00f1o asombro de Jorge Luis Borges<strong>,<\/strong> alborada y frenes\u00ed de los 80, d\u00e9cada infiel llamada a\ndespolitizar el poema y a salvarlo de las delicias de la historia o pretensi\u00f3n\nesclava de la filosof\u00eda. D\u00e9cada perdida para las primeras v\u00edctimas del\nNeoliberalismo. Ambig\u00fcedad y altura de la raz\u00f3n corporativa. Lo dem\u00e1s fueron\nejercicios vanidosos, donde intentaba aprender a cantar la gran poes\u00eda\ncomprometida de Mateo Morrison, Norberto James, Tony Raful como se estilaba en\nla d\u00e9cada del 70 y despu\u00e9s de pisar algunos pelda\u00f1os de esta profesi\u00f3n dif\u00edcil\ne in\u00fatil. La po\u00e9tica actual, cuando llega a ser objeto de consumo, solo produce\nreconocimiento del autor y su eventual desaparici\u00f3n, ardiendo bajo la salsa de\nun kepis dudoso y una corbata. Y ridiculez vanidosa en los due\u00f1os del teatro\ncultural del progreso. Su valor de uso da risa. <\/p>\n\n\n\n<p>NO ASISTIMOS A TIEMPO AL VELORIO DE\nLAS LIBRER\u00cdAS REALES. NOS RESERVAMOS EL DERECHO A VIVIR OTRA ALEGR\u00cdA JUSTICIERA\nEN EL CEMENTERIO VIRTUAL DE LA M\u00c1S EXTRA\u00d1A DEGRADACI\u00d3N. <\/p>\n\n\n\n<p>Trat\u00e9 de descifrar el barroco en el\nque vivimos la comedia de las gre\u00f1as lujuriosas de los Panteras negras, el Rock\nand Roll y la bachata de un incendio forestal, bajo un apag\u00f3n pegao, en uno de\nesos antros inteligentes de la celebraci\u00f3n de la oscuridad m\u00e1s moderna a del\nmundo. Y dicen que es m\u00e1s f\u00e1cil colonizar el cuerpo. Desde el punto de vista\ndel <em>prestigio social<\/em>, sigo con la\nidea de aprender a cantar de otra manera, sin que haya necesidad de\npreg\u00fantenselo a Octavio Paz, a Charles Baudelaire, a Leopold Senghor, a C\u00e9sar\nVallejo o al Federico Garc\u00eda Lorca que estuvo en Harlem. Son algunos de los\nrestos sagrados de una arqueolog\u00eda fascinante. Fernando Pesoa lleg\u00f3 tard\u00edamente\npara echarle un picante subjetivo a la herencia de Antonio Machado y de Miguel\nHern\u00e1ndez, mientras recit\u00e1bamos paneg\u00edricos a lo Roque Dalton y Ernesto\nCardenal. El dividendo no es una est\u00e9tica tan emocional..<\/p>\n\n\n\n<p>Escrib\u00ed paneg\u00edricos para amigos que\nse fueron a destiempo y el hero\u00edsmo fue un asunto literario. Algunos intentaron\nsalvar la memoria de alguna rebeld\u00eda sin causa o alg\u00fan guerrillero heroico que\nnunca encontr\u00f3 su trinchera preferida bajo la falda sagrada de una colegiala\nindiferente al machismo metaf\u00f3rico que rueda entre los dados de un tigueraje\nmundano, despu\u00e9s del alcohol del parque Enriquillo o de alg\u00fan encuentro\naccidental con <em>el auto nicho<\/em> del gran\npoeta y pianista del suplemento Isla Abierta que tambi\u00e9n fue uno de los tantos\nrelevos de la Poes\u00eda Sorprendida que tambi\u00e9n animara Andr\u00e9 Breton. Otros fueron\npara recordar la mitolog\u00eda de las armas que no volvimos a desenterrar para\ndefendernos de la dicha pos moderna. Algunas veces era un ni\u00f1o o alguien que muri\u00f3\npor alguna causa noble.<\/p>\n\n\n\n<p>Nunca imagin\u00e9 que con mi aparici\u00f3n\ntemprana en el estacionamiento de la hist\u00f3rica,&nbsp;\ndespiadada e invisible<strong>,<\/strong> <em>Funeraria Ortiz<\/em> de la avenida Broadway\nactual, del casi pret\u00e9rito Alto Manhattan, y tard\u00eda para ocupar la sala del\ngran&nbsp; evento de la despedida definitiva\ndel hermano poeta, Eduardo Lantigua, donde estar\u00eda haciendo una ofrenda\nlujuriosa y rom\u00e1ntica un d\u00eda como hoy. <\/p>\n\n\n\n<p>Siempre me quejaba de no haber\nestado presente en la despedida de muchos de los poetas de otras generaciones. Desde\nel Bronx de las \u00faltimas tres d\u00e9cadas, dec\u00eda con frecuencia: Co\u00f1o, se fue Miguel\nAlfonseca y solo lo vi pasar frente a mi casa de la calle Salcedo, cuando\napenas corr\u00eda hacia mi primera adolescencia. De la muerte de Ernesto S\u00e1bato y\nJos\u00e9 Saramago, lo supe por la prensa tradicional. La falta de aniversarios le\naguaron la fiesta a facebook y a Instagram. \u00a1Y qu\u00e9 bochorno! Ese luto\nespor\u00e1dico apenas se sent\u00eda. La metamorfosis del hast\u00edo escrib\u00eda otro epitafio.\nPero ciertamente, hay un luto narrativo que se nutre del olvido. <\/p>\n\n\n\n<p>No entiendo por qu\u00e9 no marchamos\nhacia el cementerio de la novela del autor de Ulises, arrastrando una flor por\nel centro de la avenida Grand Concourse para el novelista irland\u00e9s, James Joyce\ny luego aterrizamos&nbsp; en otro aeropuerto\nimaginario para investigar d\u00f3nde est\u00e1n los restos de&nbsp; William Shakespeare, el autor de Hamlet. Da\nverg\u00fcenza no poder llorar con Hamlet otra vez y presentar al asesino de su padre\nen un tribunal popular donde cumplen c\u00e1rcel los asesinos de un pueblo que no ha\nle\u00eddo la Il\u00edada. Todav\u00eda no tengo una Rayuela electr\u00f3nica. Pero qu\u00e9 alivio.\nEsta semana estren\u00e9 un Don Quijote virtual para sacudirme del monopolio del\npapel que encontr\u00e9 en la avenida Mella. Trat\u00e9 de pescar un audio pero todav\u00eda\nespera en el fondo de ese mar dudoso. <\/p>\n\n\n\n<p>La celebraci\u00f3n de la muerte de Miguel\nde Cervantes no nos lleg\u00f3 al coraz\u00f3n. Como muchos grandes, sigue siendo un\nextranjero. Sin embargo, la Espa\u00f1a de aquel momento tir\u00f3 la casa por la ventana\ny apenas lo supimos. No hemos podido desarrollar UNA SOCIEDAD REAL DE LECTORES\nARRUINADOS, comprometidos con desafiar los l\u00edmites de la ignorancia. Ni\nsiquiera para matar el aburrimiento nos peleamos por esta buena causa. Pasa un\na\u00f1o completo pero NADIE NOS ROBA UN LIBRO, ni siquiera por equivocaci\u00f3n. Los\nl\u00e1pices y los bol\u00edgrafos ruedan por el suelo, humillando el pasado. Ya no se\ncortan por la mitad. No ponemos su portada como la de las mascotas\ndesaparecidas en los postes del tendido el\u00e9ctrico o en los boletines acad\u00e9micos\no comunitarios del Subway de Nueva York. No vale la pena esperar por el\nhero\u00edsmo del ladr\u00f3n en alg\u00fan aeropuerto con una foto de la v\u00edctima o con un\ncap\u00edtulo subrayado o una p\u00e1gina despegada, descubierta en el cesto de un\nsanitario donde todav\u00eda falta el r\u00f3tulo que reza con acierto: <em>ALL GENDER<\/em>. Deber\u00edamos entregarle una\nmedalla de honor, si logramos descubrirlo inaugurando un nuevo terrorismo\ncultural para salvar al hombre de morir en Yemen porque en Palestina ya no es\nsuficiente y en Siria, la poes\u00eda ya no se vende.<\/p>\n\n\n\n<p>La muerte literaria es\nintrascendente. Una ma\u00f1ana memorable, encontr\u00e9 al poeta dominico haitiano, Jacques\nViau, fulminado por un mortero, disparado por las tropas de ocupaci\u00f3n\nnorteamericana de 1965. Comenc\u00e9 a sospechar que la \u00fanica patria fiel es la\npalabra. La dominicanidad como ideolog\u00eda o folclore, sigue siendo un tema\ndudoso. La otra, la real, la usurpan los depredadores celosos de su seriedad.\nMe preguntaba al recordar la visi\u00f3n callejera de mi infancia \u00bfD\u00f3nde cay\u00f3 Manuel\nLlanes? \u00bfY qu\u00e9 fue del destino del Li Po del periodismo y la narrativa de Villa\nFrancisca? <\/p>\n\n\n\n<p>No sab\u00eda que un tanque en la calle\nJacinto de la Concha, ser\u00eda un ata\u00fad misterioso que le garantizar\u00eda la\nciudadan\u00eda eterna <strong>post mortem<\/strong>, a\nJacques Viau. Hasta en eso competimos con <em>El\nimperio de las papas fritas<\/em>\". Otorgamos <em>Residencia en la tierra<\/em> a los h\u00e9roes que mueren en nombre de la\nbandera tricolor. Las calles que nos recuerdan siguen siendo \u00edntimas y\nmovedizas. Ese extraordinario t\u00edtulo de un poemario es un recuerdo del poeta de\nla isla de El Encanto, Alfredo Villanueva Collado. Maestro, Gracias, por ese\nt\u00edtulo imperecedero. Ahora <em>esas papas\nfritas<\/em> condicionan la independencia del mundo. A veces la intenci\u00f3n\nidentitaria&nbsp; supera el texto. Tampoco lo\nsupe tan a tiempo como el Mateo Morrison de la d\u00e9cada del 70. Tal vez lleg\u00f3 a\ntiempo al velorio del poeta de San Pedro de Macor\u00eds, Ren\u00e9 del Risco Berm\u00fadez\n(1937-1972) o al del poeta de \"<em>La\nFuente<\/em>\" (Domingo Moreno Jim\u00e9nez), uno de los tantos abuelos que la vida nos leg\u00f3 para disipar tanta\ntristeza gratuita pero eran de otra liga y a penas los vi pasar o <em>lo murieron con tecnolog\u00eda gringa<\/em>, como\nle pas\u00f3 a Jacques \u221aiau, en una an\u00e9cdota o en las l\u00e1grimas de un libro,\ntraducido del franc\u00e9s al espa\u00f1ol o quiz\u00e1s escrito en una a\u00fan m\u00e1s secreta ( Aplaudamos\nal poeta Antonio Lockuard por motivar la publicaci\u00f3n de <em>Poeta de una isla, <\/em>haci\u00e9ndolo trampas al olvido). Certeza e\nimaginaci\u00f3n se dan la espalda algunas veces. <\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfDios m\u00edo y ser\u00e1 posible? Se fue\notro poeta de la generaci\u00f3n del 48. Se llamaba Abel Fern\u00e1ndez Mej\u00eda\n(1931-1998), de una muerte lenta, misteriosa e \u00edntima. El hijo de Abiga\u00edl Mej\u00eda\nse veng\u00f3 de los sue\u00f1os. En medio de la rutina laboral de entonces, no lo\nvolvimos a ver m\u00e1s. El joven poeta, Jos\u00e9 Molinaza<strong>,<\/strong> tuvo una muerte tr\u00e1gica y rid\u00edcula. Desapareci\u00f3 de alg\u00fan\naccidente visual por la calle <em>El Conde<\/em>\no un tropiezo sin consecuencias por los predios de l<em>a Universidad Aut\u00f3noma de Santo Domingo<\/em>. Todav\u00eda nos duele que se\ndespidiera bajo el estilo de la \u00e9poca del crimen organizado actual, fraternidad\nque comparti\u00f3 por el azar con el cantante argentino, Facundo Cabral. Tambi\u00e9n se\nmarcharon en distintos momentos. Descubr\u00ed en Villa Duarte, al poeta Enrique\nEusebio (En vida, no pude recuperar una edici\u00f3n que le prest\u00e9 del 1946 de <em>Las Rimas de Gustavo Adolfo B\u00e9cquer<\/em>. Mi\nmaestra de intermedia, Mireya Senci\u00f3n, me lo regal\u00f3. Me interrogar\u00e1 el dia que\nnos veamos en el otro mundo. All\u00e1 se la pedir\u00e9 de rodillas al gran cr\u00edtico y\npoeta, igual que al zapatero que me ofreci\u00f3 unos zapatos de verdad, y que por\ncierto, no explotaron en la calle Abreu, pero condon\u00f3 su deuda, regal\u00e1ndome un <em>Platero y yo, mucho<\/em> antes <em>de espantar la mula<\/em>, para que no\nolvidara a Juan Ram\u00f3n Jim\u00e9nez. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PRE\u00c1MBULO Clamor frente al vac\u00edo: \u00bfQui\u00e9n puede haber escrito una cr\u00f3nica mortuoria m\u00e1s infiel que esta? \u00bfQui\u00e9n orden\u00f3 tres d\u00edas de luto literario por la partida de A\u00edda Cartagena Portalat\u00edn? 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