{"id":30870,"date":"2019-02-09T10:55:33","date_gmt":"2019-02-09T14:55:33","guid":{"rendered":"http:\/\/debateplural.com\/?p=30870"},"modified":"2019-02-09T10:56:14","modified_gmt":"2019-02-09T14:56:14","slug":"ana-mitila-lora-la-joya-historica-de-la-verdad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2019\/02\/09\/ana-mitila-lora-la-joya-historica-de-la-verdad\/","title":{"rendered":"Ana Mitila Lora: la joya hist\u00f3rica de la verdad"},"content":{"rendered":"\n<p>Jose Rafael Lantigua, ex Ministro de Cultura de Rep\u00fablica Dominicana (D. Libre, 2-2-19) <\/p>\n\n\n\n<p>El pragmatismo de vida de Fabio Herrera Cabral. La fortaleza y la dignidad de Nicol\u00e1s Pichardo. Las luchas y sinsabores de \u00c1ngel Miol\u00e1n. La entereza y lucidez de do\u00f1a Conina Mainardi. La historia de sacrificio de Juancito Rodr\u00edguez, contada por su hija Pucha, viuda de Horacio Julio Ornes Coiscou. Poes\u00eda y socialismo en Pedro Mir. Las revelaciones del calvario padecido por varios sacerdotes durante la Era de Trujillo, de monse\u00f1or Juan F\u00e9lix Pep\u00e9n. La \u201csinverg\u00fcencer\u00eda pol\u00edtica\u201d implantada por los yanquis, conforme Eduardo Matos D\u00edaz. Julia de Burgos en la mesa de los romances de los juanes. La vida refinada de principios de siglo de una dama exquisita de la sociedad puertoplate\u00f1a, Asunci\u00f3n Brugal. Las viejas rencillas entre primos \u2013Horacio y Mon- transmitidas a las descendencias de los V\u00e1squez y C\u00e1ceres. Las confesiones, por primera vez, de hombres que participaron activamente en el Corte del 37. Antonio Rosario y Dulce de la Maza, Maruxa R\u00faa \u2013viuda de Tavito de la Maza-, A\u00edda Michel y Celeste Garc\u00eda, contando padecimientos familiares a causa de sus vinculaciones a h\u00e9roes y conspiraciones. Miguel Cocco, Rafael Chaljub Mej\u00eda, Leo Mercedes, Manuel Matos Moquete, Wellington Peterson, refiri\u00e9ndonos los viejos dilemas de la izquierda, sus fracasos, distorsiones y enredos. Claudio Caama\u00f1o y Vicenta V\u00e9lez mostrando sus verdades y enfatizando los desvelos del coronel de Abril. Carmen Quidiello, Carmen Palacios, Mercedes de Castro de Alburquerque, Maruxa Franco, Cuca Sabater, Mar\u00eda D\u00e1jer, Josefina Padilla, B\u00e9lgica Lora, Mar\u00eda Ugarte, Emilia de Lara, damas insignes de \u00e9pocas sombr\u00edas, due\u00f1as de silencios y certezas bravas.<\/p>\n\n\n\n<p>Un rosario de vivencias. Una peregrinaci\u00f3n de asombros. Las memorias de un siglo roto, donde las pesadillas y las limitaciones convivieron con atisbos de gloria y esplendor. Tiempos de cortesan\u00edas, de verdades que no llegaron a ventilarse en los pasillos p\u00fablicos y que se quedaron tras las sombras de las congojas y los desalientos. El tiempo de una centuria \u2013siglo XX, cambalache- revivido en las fuentes pr\u00edstinas de hombres y mujeres de distintas esferas de las secuencias vitales de la dominicanidad, entre unos y otras los que vinieron de Espa\u00f1a o de Cuba, que crearon sus historias propias para fundar la historia colectiva de un pa\u00eds que durante esos largos decenios se sostuvo sobre las ruinas de ciudades vencidas por el miedo, la barbarie o los huecos del abatimiento y la modorra, pero tambi\u00e9n de una sociedad ligera de equipaje, so\u00f1adora, enamorada, donde las alcurnias hicieron su tr\u00e1nsito sublime, su arenga de \u00e9lite, y en otros estratos sus rangos de envilecimiento, donde pobreza y negrura eran baldones que frenaban ascensos.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando el siglo XX llegaba a su final y el Y2K, hoy olvidado, creaba temores con el surgimiento del nuevo milenio, Ana Mitila Lora decidi\u00f3 escribir las memorias de la centuria en el justo momento en que comenzaban sus estertores. Era un abordaje casi necesario para el periodismo de la \u00e9poca, en que se deb\u00eda pasar balance a los cien a\u00f1os de una naci\u00f3n que padeci\u00f3 treinta de esos cien sufriendo los embates de la dictadura; antes, los padecimientos de montoneras y l\u00edderes movibles, desgarrados entre sus propias ambiciones; dos intervenciones for\u00e1neas; una revoluci\u00f3n que intentaba rescatar la Constituci\u00f3n, y en los decenios finales, el agobio de gobiernos de mandos f\u00e9rreos, de adl\u00e1teres perniciosos y, desde otro lado, de agujeros negros m\u00faltiples. Y s\u00ed, resquicios de libertad y desarrollo en progreso. Ana Mitila quiso hurgar en la historia y acudi\u00f3 a las fuentes de octogenarios y nonagenarios que conoc\u00edan mejor que todos las coordenadas del siglo que mor\u00eda. Lo hab\u00edan vivido desde posiciones protag\u00f3nicas o en el and\u00e9n de los desvelos, zozobras y destellos de una centuria que fue en la que muchos surgimos a la vida sin conocer sus interioridades.<\/p>\n\n\n\n<p>La periodista, sin saberlo, reconstruy\u00f3 la historia y se hizo historiadora de la centuria. Lleg\u00f3 a fuentes que, tal vez, muchos no supieron descubrir. Hombres y mujeres que, a trav\u00e9s de sus recuerdos, suplieron de verdades propias a la reportera que afront\u00f3 el desaf\u00edo. En 49 reportajes resumi\u00f3 al siglo. Entrevist\u00f3 a la centuria mientras desfallec\u00eda o cuando ya estaba enterrada, en las voces de figuras de primer orden. Ah\u00ed, en las p\u00e1ginas del List\u00edn, quedaba resumida la historia de un siglo. Memoria de glorias, lealtades, ruindades, mentiras, verdades ocultas, soledades, guerrillas y revoluciones, arte y utop\u00edas, principios vencidos, faldas y amor\u00edos, supervivencias, enemistades, recriminaciones, corruptelas, odios descarnados, sepulturas y an\u00f3nimas apuestas en el concierto de protagonismos de esa gran \u00e9poca.<\/p>\n\n\n\n<p>Eduardo Le\u00f3n \u2013\u201ctabaco, cerveza y pol\u00edtica\u201d- cuenta la historia de una familia y precisa episodios y caminos. Federico Izquierdo, desde la ventana donde ve el murmullo y sondea el estr\u00e9pito de la ciudad santiaguera que pasa frente a \u00e9l cada d\u00eda, rememora momentos de la historia del arte y deja claro que, para entonces, \u201cni la pintura, ni los \u00e1rabes, val\u00edan nada\u201d. Los \u00e1rabes que terminaron creando dinast\u00edas en el primer Santiago de Am\u00e9rica. Andr\u00e9s Lora, Aurelio Marte y Daniel Pi\u00f1eyro, reconstruyen la historia de la barber\u00eda, los peluqueros de personalidades relevantes de aquellos tiempos. Julio Ravelo de la Fuente relata su vida desde cuando tocaba violines de yagua. Cuca Sabater, viuda de Juan Isidro Jimenes Grull\u00f3n, madre del escritor Le\u00f3n David, al igual que Mercedes de Castro de Alburquerque y su esposo Rafael Alburquerque Zayas-Baz\u00e1n, padres de don Rafael Alburquerque, muestran arrojo que coloca a no pocos a desear mirar para otro lado. El padre Jos\u00e9 Luis S\u00e1ez y Mar\u00eda Ugarte, hijos del republicanismo espa\u00f1ol que decidieron dejar huellas francas y tenaces en la vida dominicana, explican esa interesante historia de los ib\u00e9ricos en di\u00e1spora, algunos franquistas entre ellos o entre nosotros. Frank Moya Pons, tal vez el m\u00e1s joven del grupo, hombre de dos siglos intensamente fruct\u00edferos, enfatiza sobre una de las constantes del siglo XX que sigue vigente: la corrupci\u00f3n. Y, Juanico Cabrera, Juan Quezada, Bienvenido Gil y Pedro Leclerc \u2013en la que me parece la m\u00e1s desgarradora historia de todo este espl\u00e9ndido banquete memorioso- cuentan sin ambages sus contribuciones a la matanza de los haitianos en 1937.<\/p>\n\n\n\n<p>Hace veinte a\u00f1os que Ana Mitila Lora nos report\u00f3 estas historias desconocidas. Casi no las record\u00e1bamos. Ella las ha salvado del olvido. Y al entreg\u00e1rnoslas en libro hemos constatado que escribi\u00f3 hace dos d\u00e9cadas la mejor historia del siglo veinte, porque \u00e9stas \u2013las suyas- nacieron y se desarrollaron en las memorias personales de quienes vivieron los sucesos de la \u00e9poca, algunos de forma activa, otros de manera indirecta. Todos, con la pel\u00edcula de sus historias en blanco y negro, grabadas en sus conciencias. Cada testimonio acompa\u00f1ada de ventanas que ilustran el momento hist\u00f3rico referido. Recuadros que completan las memorias personales. No tengo la menor duda: este es el libro del a\u00f1o 2018. Leerlo es casi una obligaci\u00f3n. No importa si tiene que comprarse un atril, por su tama\u00f1o y peso. Estas memorias son la joya hist\u00f3rica de la verdad, sin concesiones, sin median\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>Libros<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li><strong>Memoria del Siglo<\/strong><\/li><li>Ana Mitila Lora<br><em>Pr\u00f3logo: Pablo Mella, sj. Editorial Universitaria Bon\u00f3, 2018. 551 p\u00e1gs.<\/em><\/li><li>\u201cCon Memoria del Siglo Ana Mitila Lora ha construido nuevos nichos para que enriquezcamos los recuerdos de quienes nos antecedieron&#8230; En medio de muchas tumbas hist\u00f3ricas, ha despejado un terreno para cultivar una memoria justa&#8230;\u201d<\/li><li><strong>El Siglo XX dominicano.&nbsp;<\/strong><em>Econom\u00eda, pol\u00edtica, pensamiento y literatura<\/em><\/li><li>Frank Moya Pons et al.<br><em>Colecci\u00f3n Cultural Codetel, Vol.II. Amigo del Hogar, 1999. 594 p\u00e1gs.<\/em><\/li><li>Cuatro intelectuales producen el resumen de aspectos se\u00f1eros del siglo veinte dominicano: Moya Pons, el cambio econ\u00f3mico y social, Mu-Kien Adriana Sang, la vida pol\u00edtica; Juan Daniel Balc\u00e1cer, el pensamiento y la conciencia nacional; y, Soledad \u00c1lvarez, la literatura. Un libro excepcional.<\/li><li><strong>Santo Domingo.&nbsp;<\/strong><em>1939-1943<\/em><\/li><li>Fotograf\u00edas: Kurt Schnitzer<br><em>Centro Cultural de Espa\u00f1a, 2007. 173 p\u00e1gs.<\/em><\/li><li>Al c\u00e9lebre fot\u00f3grafo vien\u00e9s que todos en Santo Domingo conoc\u00edan con el nombre de Conrado, le bastaron cuatro a\u00f1os para retratar a una ciudad y sus pobladores durante ese breve pero importante interregno del siglo veinte. Im\u00e1genes que definen espacio y sociedad de su tiempo. Incluye escritos de Miguel Holgu\u00edn-Veras, Juan Manuel D\u00edaz Burgos y Bernardo Vega.<\/li><li><strong>Cr\u00f3nica del siglo XX<\/strong><\/li><li><em>Plaza &amp; Jan\u00e9s, 1986. 1,325 p\u00e1gs.<\/em><\/li><li>Aunque detuvo su marcha trece a\u00f1os antes de morir el siglo (luego se completar\u00eda), esta obra es, sin vueltas, la m\u00e1s grande haza\u00f1a period\u00edstica para conocer, detalle a detalle, lo ocurrido en el siglo veinte. D\u00eda a d\u00eda, mes a mes, un grupo de m\u00e1s de veinte redactores reconstruyeron, con m\u00faltiples im\u00e1genes, todos los sucesos importantes en el mundo de esa centuria.<\/li><li><strong>Un siglo en la vida de Espa\u00f1a.&nbsp;<\/strong><em>Ocio y vida cotidiana en el siglo XX<\/em><\/li><li>Lorenzo D\u00edaz \/ Publio L\u00f3pez Mond\u00e9jar<br><em>Lunwerg Editores, 2001. 294 p\u00e1gs.<\/em><\/li><li>Un soci\u00f3logo y un fotohistoriador eval\u00faan la sociedad espa\u00f1ola del siglo veinte y el abandono paulatino de sus atavismos para dar paso a la modernidad. Las ciudades y el paisanaje; tabernas, tertulias y caf\u00e9s; ocio popular; los felices a\u00f1os veinte; la Espa\u00f1a perdularia y la Espa\u00f1a franquista; la transici\u00f3n democr\u00e1tica y la ciudad de los prodigios.<\/li><\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jose Rafael Lantigua, ex Ministro de Cultura de Rep\u00fablica Dominicana (D. Libre, 2-2-19) El pragmatismo de vida de Fabio Herrera Cabral. La fortaleza y la dignidad de Nicol\u00e1s Pichardo. Las luchas y sinsabores de \u00c1ngel Miol\u00e1n. La entereza y lucidez de do\u00f1a Conina Mainardi. 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