{"id":31053,"date":"2019-02-16T13:44:53","date_gmt":"2019-02-16T17:44:53","guid":{"rendered":"http:\/\/debateplural.com\/?p=31053"},"modified":"2019-02-18T16:09:01","modified_gmt":"2019-02-18T20:09:01","slug":"discurso-de-simon-bolivar-en-el-congreso-de-angostura-1819","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2019\/02\/16\/discurso-de-simon-bolivar-en-el-congreso-de-angostura-1819\/","title":{"rendered":"Discurso de Sim\u00f3n Bol\u00edvar en el Congreso de Angostura 1819 (1)"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Discurso pronunciado por el Libertador\u00a0Sim\u00f3n Bol\u00edvar\u00a0ante el Congreso de Angostura el 15 de febrero de 1819, d\u00eda de su instalaci\u00f3n.\u00a0<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Se\u00f1or. \u00a1dichoso el ciudadano\nque bajo el escudo de las armas de su mando ha convocado la Soberan\u00eda Nacional\npara que ejerza su voluntad absoluta! Yo, pues, me cuento entre los seres m\u00e1s\nfavorecidos de la Divina Providencia, ya que he tenido el honor de reunir a los\nrepresentantes del pueblo de Venezuela en este augusto Congreso, fuente de la\nautoridad leg\u00edtima, dep\u00f3sito de la voluntad soberana y \u00e1rbitro del destino de\nla Naci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Al\ntransmitir a los representantes del pueblo el Poder Supremo que se me hab\u00eda confiado,\ncolmo los votos de mi coraz\u00f3n, los de mis conciudadanos y los de nuestras\nfuturas generaciones, que todo lo esperan de vuestra sabidur\u00eda, rectitud y\nprudencia. Cuando cumplo con este dulce deber, me liberto de la inmensa\nautoridad que me agobia, como de la responsabilidad ilimitada que pesaba sobre\nmis d\u00e9biles fuerzas. Solamente una necesidad forzosa, unida a la voluntad\nimperiosa del pueblo, me habr\u00eda sometido al terrible y peligroso cargo de\nDictador Jefe Supremo de la Rep\u00fablica. \u00a1Pero ya respiro devolvi\u00e9ndoos esta\nautoridad, que con tanto riesgo, dificultad y pena he logrado mantener en medio\nde las tribulaciones m\u00e1s horrorosas que pueden afligir a un cuerpo social! No\nha sido la \u00e9poca de la Rep\u00fablica, que he presidido, una nueva tempestad pol\u00edtica,\nni una guerra sangrienta, ni una anarqu\u00eda popular, ha sido, s\u00ed, el desarrollo\nde todos los elementos desorganizadores: ha sido la inundaci\u00f3n de un torrente\ninfernal que ha sumergido la tierra de Venezuela. Un hombre \u00a1y un hombre como\nyo! \u00bfqu\u00e9 diques podr\u00eda oponer al \u00edmpetu de estas devastaciones? En medio de\neste pi\u00e9lago de angustias no he sido m\u00e1s que un vil juguete del hurac\u00e1n\nrevolucionario que me arrebataba como una d\u00e9bil paja. Yo no he podido hacer ni\nbien ni mal; fuerzas irresistibles han dirigido la marcha de nuestros sucesos;\natribuirmelos no ser\u00eda justo, y ser\u00eda darme una importancia que no merezco.\n\u00bfQuer\u00e9is conocer los autores de los acontecimientos pasados y del orden actual?\nConsultad los anales de Espa\u00f1a, de Am\u00e9rica, de Venezuela; examinad las leyes de\nIndias, el r\u00e9gimen de los antiguos mandatarios, la influencia de la religi\u00f3n y\ndel dominio extranjero; observad los primeros actos del gobierno republicano la\nferocidad de nuestros enemigos y el car\u00e1cter nacional. No me pregunt\u00e9is sobre\nlos efectos de estos trastornos para siempre lamentables; apenas se me puede\nsuponer simple instrumento de los grandes m\u00f3viles que han obrado sobre\nVenezuela; sin embargo, mi vida, mi conducta, todas mis acciones p\u00fablicas y\nprivadas est\u00e1n sujetas a la censura del pueblo. \u00a1Representantes! vosotros\ndeb\u00e9is juzgarlas. Yo someto la historia de mi mando a vuestra imparcial\ndecisi\u00f3n; nada a\u00f1adir\u00e9 para excusarla; ya he dicho cuanto puede hacer mi\napolog\u00eda. Si merezco vuestra aprobaci\u00f3n, habr\u00e9 alcanzado el sublime t\u00edtulo de\nbuen ciudadano, preferible para m\u00ed al de Libertador que me dio Venezuela, al de\nPac\u00edficador que me dio Cundinamarca, y a los que el mundo entero puede dar.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Legisladores!\nYo deposito en vuestras manos el mando supremo de Venezuela. Vuestro es ahora\nel augusto deber de consagraros a la felicidad de la Rep\u00fablica: en vuestras\nmanos est\u00e1 la balanza de nuestros destinos, la medida de nuestra gloria; ellas\nsellar\u00e1n los decretos que fijen nuestra Libertad. En este momento el Jefe\nSupremo de la Rep\u00fablica no es m\u00e1s que un simple ciudadano; y tal quiere quedar\nhasta la muerte. Servir\u00e9 sin embargo en la carrera de las armas mientras haya\nenemigos en Venezuela. Multitud de benem\u00e9ritos hijos tiene la patria, capaces\nde dirigirla, talentos, virtudes, experiencia y cuanto se requiere para mandar\na hombres libres, son el patrimonio de muchos de los que aqu\u00ed representan el\npueblo; y fuera de este soberano cuerpo se encuentran ciudadanos que en todas\n\u00e9pocas han demostrado valor para arrostrar los peligros, prudencia para evitarlos\ny el arte, en fin, de gobernarse y de gobernar a otros. Estos ilustres varones\nmerecer\u00e1n sin duda los sufragios del Congreso y a ellos se encargar\u00e1 del\ngobierno, que tan cordial y sinceramente acabo de renunciar para siempre.<\/p>\n\n\n\n<p>La\ncontinuaci\u00f3n de la autoridad en un mismo individuo frecuentemente ha sido el\nt\u00e9rmino de los gobiernos democr\u00e1ticos. Las repetidas elecciones son esenciales\nen los sistemas populares, porque nada es tan peligroso como dejar permanecer\nlargo tiempo en un mismo ciudadano el poder. El pueblo se acostumbra a\nobedecerle y \u00e9l se acostumbra a mandarlo; de donde se origina la usurpaci\u00f3n y\nla tiran\u00eda. Un justo celo es la garant\u00eda de la libertad republicana, y nuestros\nciudadanos deben temer con sobrada justicia que el mismo magistrado, que los ha\nmandado mucho tiempo, los mande perpetuamenteYa, pues, que por este acto de mi\nadhesi\u00f3n a la libertad de Venezuela puedo aspirar a la gloria de ser contado\nentre sus m\u00e1s fieles amantes; permitidme, Se\u00f1or, que exponga con la franqueza\nde un verdadero republicano mi respetuoso dictamen en este Proyecto de\nConstituci\u00f3n que me tomo la libertad de ofreceros en testimonio de la\nsinceridad y del candor de mis sentimientos. Como se trata de la salud de\ntodos, me atrevo a creer que tengo derecho para ser o\u00eddo por los representantes\ndel pueblo. Yo s\u00e9 muy bien que vuestra sabidur\u00eda no ha menester de consejos, y\ns\u00e9 tambi\u00e9n que mi Proyecto, acaso, os parecer\u00e1 err\u00f3neo, impracticable. Pero\nSe\u00f1or, aceptad con benignidad este trabajo, que m\u00e1s bien es el tributo de mi\nsincera sumisi\u00f3n al Congreso que el efecto de una levedad presuntuosa. Por otra\nparte, siendo vuestras funciones la creaci\u00f3n de un cuerpo pol\u00edtico y aun se\npodr\u00eda decir la creaci\u00f3n de una sociedad entera, rodeada de todos los\ninconvenientes que presenta una situaci\u00f3n, la m\u00e1s singular y dif\u00edcil, quiz\u00e1 el\ngrito de un ciudadano pueda advertir la presencia de un peligro encubierto de\ndesconocido.<\/p>\n\n\n\n<p>Echando\nuna ojeada sobre lo pasado, veremos cu\u00e1l es la base de la Rep\u00fablica de\nVenezuela.<\/p>\n\n\n\n<p>Al\ndesprenderse la Am\u00e9rica de la Monarqu\u00eda Espa\u00f1ola, se ha encontrado semejante al\nImperio Romano, cuando aquella enorme masa cay\u00f3 dispersa en medio del antiguo\nmundo. Cada desmembraci\u00f3n form\u00f3 entonces una naci\u00f3n independiente conforme a su\nsituaci\u00f3n o a sus intereses; pero con la diferencia de que aquellos miembros\nvolv\u00edan a restablecer sus primeras asociaciones. Nosotros ni a\u00fan conservamos\nlos vestigios de lo que fue en otro tiempo; no somos europeos, no somos indios,\nsino una especie media entre los abor\u00edgenes y los espa\u00f1oles. Americanos por\nnacimiento y europeos por derechos, nos hallamos en el conflicto de disputar a\nlos naturales los t\u00edtulos de posesi\u00f3n y de mantenernos en el pa\u00eds que nos vio\nnacer, contra la oposici\u00f3n de los invasores; as\u00ed nuestro caso es el m\u00e1s extraordinario\ny complicado. Todav\u00eda hay m\u00e1s; nuestra suerte ha sido siempre puramente pasiva,\nnuestra existencia pol\u00edtica ha sido siempre nula y nos hallamos en tanta m\u00e1s\ndificultad para alcanzar la Libertad, cuanto que est\u00e1bamos colocados en un\ngrado inferior al de la servidumbre; porque no solamente se nos hab\u00eda robado la\nLibertad, sino tambi\u00e9n la tiran\u00eda activa y dom\u00e9stica. Perm\u00edtaseme explicar esta\nparadoja. En el r\u00e9gimen absoluto, el poder autorizado no admite l\u00edmites. La\nvoluntad del d\u00e9spota es la Ley Suprema, ejecutada arbitrariamente por los\nsubalternos que participan de la opresi\u00f3n organizada en raz\u00f3n de la autoridad\nde que gozan. Ellos est\u00e1n encargados de las funciones civiles, pol\u00edticas,\nmilitares y religiosas; pero al fin son persas los s\u00e1trapas de Persia, son\nturcos los bajaes del gran se\u00f1or, son t\u00e1rtaros los sultanes de la Tartaria. La\nChina no env\u00eda a buscar mandarines a la cuna de Gengis Kan, que la conquist\u00f3.\nPor el contrario, la Am\u00e9rica todo lo recib\u00eda de Espa\u00f1a que realmente la hab\u00eda\nprivado del goce y ejercicio de la tiran\u00eda activa, no permiti\u00e9ndose sus\nfunciones en nuestros asuntos dom\u00e9sticos y administraci\u00f3n interior. Esta\nabnegaci\u00f3n nos hab\u00eda puesto en la imposibilidad de conocer el curso de los\nnegocios p\u00fablicos; tampoco goz\u00e1bamos de la consideraci\u00f3n personal que inspira\nel brillo del poder a los ojos de la multitud, y que es de tanta importancia en\nlas grandes revoluciones. Lo dir\u00e9 de una vez, est\u00e1bamos abstra\u00eddos, ausentes\ndel universo en cuanto era relativo a la ciencia del Gobierno.<\/p>\n\n\n\n<p>Uncido\nel pueblo americano al triple yugo de la ignorancia, de la tiran\u00eda y del vicio,\nno hemos podido adquirir ni saber, ni poder, ni virtud. Disc\u00edpulos de tan\nperniciosos maestros, las lecciones que hemos recibido y los ejemplos que hemos\nestudiado, son los m\u00e1s destructores. Por el enga\u00f1o se nos ha dominado m\u00e1s que\npor la fuerza; y por el vicio se nos ha degradado m\u00e1s bien que por la\nsuperstici\u00f3n. La esclavitud es la hija de las tinieblas; un pueblo ignorante es\nun instrumento ciego de su propia destrucci\u00f3n; la ambici\u00f3n, la intriga, abusan\nde la credulidad y de la inexperiencia de hombres ajenos de todo conocimiento\npol\u00edtico, econ\u00f3mico o civil; adoptan como realidades las que son puras\nilusiones; toman la licencia por la libertad, la traici\u00f3n por el patriotismo, la\nvenganza por la justicia. Semejante a un robusto ciego que, instigado por el\nsentimiento de su fuerza, marcha con la seguridad del hombre m\u00e1s perspicaz, y\ndando en todos los escollos no puede rectificar sus pasos. Un pueblo pervertido\nsi alcanza su libertad, muy pronto vuelve a perderla; porque en vano se\nesforzar\u00e1n en mostrarle que la felicidad consiste en la pr\u00e1ctica de la virtud;\nque el imperio de las leyes es m\u00e1s poderoso que el de los tiranos, porque son\nm\u00e1s inflexibles, y todo debe someterse a su ben\u00e9fico rigor; que las buenas\ncostumbres, y no la fuerza, son las columnas de las leyes que el ejercicio de\nla justicia es el ejercicio de la libertad. As\u00ed, legisladores, vuestra empresa\nes tanto m\u00e1s \u00edmproba cuanto que ten\u00e9is que constituir a hombres pervertidos por\nlas ilusiones del error y por incentivos nocivos. La libertad, dice Rousseau,\nes un alimento suculento pero de dif\u00edcil digesti\u00f3n. Nuestros d\u00e9biles\nconciudadanos tendr\u00e1n que enrobustecer su esp\u00edritu mucho antes que logren\ndigerir el saludable nutritivo de la libertad. Entumidos sus miembros por las\ncadenas, debilitada su vista en las sombras de las mazmorras, y aniquilados por\nlas pestilencias serviles, \u00bfser\u00e1n capaces de marchar con pasos firmes hacia el\naugusto Templo de la Libertad? \u00bfSer\u00e1n capaces de admirar de cerca sus\nespl\u00e9ndidos rayos y respirar sin opresi\u00f3n el \u00e9ter puro que all\u00ed reina?<\/p>\n\n\n\n<p>Meditad\nbien vuestra elecci\u00f3n, legisladores. No olvid\u00e9is que vais a echar los\nfundamentos a un pueblo naciente que podr\u00e1 elevarse a la grandeza que la\nnaturaleza le ha se\u00f1alado, si vosotros proporcion\u00e1is su base al eminente rango\nque le espera. Si vuestra elecci\u00f3n no est\u00e1 presidida por el genio tutelar de\nVenezuela, que debe inspiraros el acierto al escoger la naturaleza y la forma\nde gobierno que vais a adoptar para la felicidad del pueblo; si no acert\u00e1is,\nrepito, la esclavitud ser\u00e1 el t\u00e9rmino de nuestra transformaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Los\nanales de los tiempos pasados os presentar\u00e1n millares de gobiernos. Traed a la\nimaginaci\u00f3n las naciones que han brillado sobre la tierra, y contemplar\u00e9is\nafligidos que casi toda la tierra ha sido, y a\u00fan es, v\u00edctima de sus gobiernos.\nObservar\u00e9is muchos sistemas de manejar hombres, mas todos para oprimirlos; y si\nla costumbre de mirar al g\u00e9nero humano conducido por pastores de pueblos, no\ndisminuyese el horror de tan chocante espect\u00e1culo, nos pasmar\u00edamos al ver\nnuestra d\u00f3cil especie pacer sobre la superficie del globo como viles reba\u00f1os\ndestinados a alimentar a sus crueles conductores. La naturaleza a la verdad nos\ndota, al nacer, del incentivo de la libertad; mas sea pereza, sea propensi\u00f3n\ninherente a la humanidad, lo cierto es que ella reposa tranquila aunque ligada\ncon las trabas que le imponen. Al contemplarla en este estado de prostituci\u00f3n,\nparece que tenemos raz\u00f3n para persuadimos que los m\u00e1s de los hombres tienen por\nverdadera aquella humillante m\u00e1xima, que m\u00e1s cuesta mantener el equilibrio de\nla libertad que soportar el peso de la tiran\u00eda. \u00a1Ojal\u00e1 que esta m\u00e1xima\ncontraria a la moral de la naturaleza fuese falsa! \u00a1Ojal\u00e1 que esta m\u00e1xima no estuviese\nsancionada por la indolencia de los hombres con respecto a sus derechos m\u00e1s\nsagrados!<\/p>\n\n\n\n<p>Muchas\nnaciones antiguas y modernas han sacudido la opresi\u00f3n; pero son rar\u00edsimas las\nque han sabido gozar algunos preciosos momentos de libertad; muy luego han reca\u00eddo\nen sus antiguos vicios pol\u00edticos; porque son los pueblos m\u00e1s bien que los\ngobiernos los que arrastran tras s\u00ed la tiran\u00eda. El h\u00e1bito de la dominaci\u00f3n los\nhace insensibles a los encantos del honor y de la prosperidad nacional; y miran\ncon indolencia la gloria de vivir en el movimiento de la libertad, bajo la\ntutela de leyes dictadas por su propia voluntad. Los fastos del universo\nproclaman esta espantosa verdad.<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00f3lo\nla democracia, en mi concepto, es susceptible de una absoluta libertad; pero,\n\u00bfcu\u00e1l es el gobierno democr\u00e1tico que ha reunido a un tiempo, poder,\nprosperidad, y permanencia? \u00bfY no se ha visto por el contrario la aristocracia,\nla monarqu\u00eda cimentar grandes y poderosos imperios por siglos y siglos? \u00bfQu\u00e9\ngobierno m\u00e1s antiguo que el de China? \u00bfQu\u00e9 rep\u00fablica ha excedido en duraci\u00f3n a\nla de Esparta, a la de Venecia? \u00bfEl Imperio Romano no conquist\u00f3 la tierra? \u00bfNo\ntiene la Francia catorce siglos de monarqu\u00eda? \u00bfQui\u00e9n es m\u00e1s grande que la\nInglaterra? Estas naciones, sin embargo, han sido o son aristocracias y\nmonarqu\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>A\npesar de tan crueles reflexiones, yo me siento arrebatado de gozo por los\ngrandes pasos que ha dado nuestra Rep\u00fablica al entrar en su noble carrera.\nAmando lo m\u00e1s \u00fatil, animada de lo m\u00e1s justo, y aspirando a lo m\u00e1s perfecto al\nsepararse Venezuela de la naci\u00f3n espa\u00f1ola, ha recobrado su independencia, su\nlibertad, su igualdad, su soberan\u00eda nacional. Constituy\u00e9ndose en una Rep\u00fablica\nDemocr\u00e1tica, proscribi\u00f3 la monarqu\u00eda, las distinciones, la nobleza, los fueros,\nlos privilegios: declar\u00f3 los derechos del hombre, la libertad de obrar, de\npensar, de hablar y de escribir. Estos actos eminentemente liberales jam\u00e1s\nser\u00e1n demasiado admirados por la pureza que los ha dictado. El primer Congreso\nde Venezuela ha estampado en los anales de nuestra legislaci\u00f3n, con caracteres\nindelebles, la majestad del pueblo dignamente expresada, al sellar el acto\nsocial m\u00e1s capaz de formar la dicha de una naci\u00f3n. Necesito de recoger todas\nmis fuerzas para sentir con toda la vehemencia de que soy susceptible, el supremo\nbien que encierra en s\u00ed este C\u00f3digo inmortal de nuestros derechos y de nuestras\nleyes. \u00a1Pero c\u00f3mo osar\u00e9 decirlo! \u00bfMe atrever\u00e9 yo a profanar con mi censura las\ntablas sagradas de nuestras leyes. . .? Hay sentimientos que no se pueden\ncontener en el pecho de un amante de la patria; ellos rebosan agitados por su\npropia violencia, y a pesar del mismo que los abriga, una fuerza imperiosa los\ncomunica. Estoy penetrado de la idea de que el Gobierno de Venezuela debe\nreformarse; y que aunque muchos ilustres ciudadanos piensen como yo, no todos\ntienen el arrojo necesario para profesar p\u00fablicamente la adopci\u00f3n de nuevos\nprincipios. Esta consideraci\u00f3n me insta a tomar la iniciativa en un asunto de\nla mayor gravedad, y en que hay sobrada audacia en dar avisos a los consejeros\ndel pueblo.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuanto\nm\u00e1s admiro la excelencia de la Constituci\u00f3n Federal de Venezuela, tanto m\u00e1s me\npersuado de la imposibilidad de su aplicaci\u00f3n a nuestro estado. Y seg\u00fan mi modo\nde ver, es un prodigio que su modelo en el Norte de Am\u00e9rica subsista tan\npr\u00f3speramente y no se trastorne al aspecto del primer embarazo o peligro. A\npesar de que aquel pueblo es un modelo singular de virtudes pol\u00edticas y de\nilustraci\u00f3n moral; no obstante que la libertad ha sido su cuna, se ha criado en\nla libertad y se alimenta de pura libertad; lo dir\u00e9 todo, aunque bajo de muchos\nrespectos, este pueblo es \u00fanico en la historia del g\u00e9nero humano, es un\nprodigio, repito, que un sistema tan d\u00e9bil y complicado como el federal haya\npodido regirlo en circunstancias tan dif\u00edciles y delicadas como las pasadas.\nPero sea lo que fuere de este Gobierno con respecto a la Naci\u00f3n Americanas,\ndebo decir que ni remotamente ha entrado en mi idea asimilar la situaci\u00f3n y\nnaturaleza de los estados tan distintos como el Ingl\u00e9s Americano y el Americano\nEspa\u00f1ol. \u00bfNo ser\u00eda muy dif\u00edcil aplicar a Espa\u00f1a el c\u00f3digo de libertad pol\u00edtica,\ncivil y religiosa de la Inglaterra? Pues a\u00fan es m\u00e1s dif\u00edcil adaptar en\nVenezuela las leyes del Norte de Am\u00e9rica. \u00bfNo dice El Esp\u00edritu de las Leyes que\n\u00e9stas deben ser propias para el pueblo que se hacen? \u00bfque es una gran\ncasualidad que las de una naci\u00f3n puedan convenir a otra? \u00bfque las leyes deben\nser relativas a lo f\u00edsico del pa\u00eds, al clima, a la calidad del terreno, a su\nsituaci\u00f3n, a su extensi\u00f3n, al g\u00e9nero de vida de los pueblos; referirse al grado\nde libertad que la Constituci\u00f3n puede sufrir, a la religi\u00f3n de los habitantes,\na sus inclinaciones, a sus riquezas, a su n\u00famero, a su comercio, a sus\ncostumbres, a sus modales? \u00a1He aqu\u00ed el C\u00f3digo que deb\u00edamos consultar, y no el\nde Washington!<\/p>\n\n\n\n<p>La\nConstituci\u00f3n Venezolana sin embargo de haber tomado sus bases de la m\u00e1s\nperfecta, si se atiende a la correcci\u00f3n de los principios y a los efectos\nben\u00e9ficos de su administraci\u00f3n, difiri\u00f3 esencialmente de la Americana en un\npunto cardinal, y sin duda el m\u00e1s importante. El Congreso de Venezuela como el\nAmericano participa de algunas de las atribuciones del Poder Ejecutivo.\nNosotros, adem\u00e1s, subdividimos este Poder habi\u00e9ndolo cometido a un cuerpo\ncolectivo sujeto por consiguiente a los inconvenientes de hacer peri\u00f3dica la\nexistencia del Gobierno, de suspenderla y disolverla siempre que se separan sus\nmiembros. Nuestro triunvirato carece, por decirlo as\u00ed, de unidad, de\ncontinuaci\u00f3n y de responsabilidad individual; est\u00e1 privado de acci\u00f3n moment\u00e1nea,\nde vida continua, de uniformidad real, de responsabilidad inmediata, y un\ngobierno que no posee cuanto constituye su moralidad, debe llamarse nulo.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque\nlas facultades del Presidente de los Estados Unidos est\u00e1n limitadas con\nrestricciones excesivas, ejerce por s\u00ed solo todas las funciones gubernativas\nque la Constituci\u00f3n le atribuye, y es indubitable que su administraci\u00f3n debe\nser m\u00e1s uniforme, constante y verdaderamente propia que la de un poder\ndiseminado entre varios individuos cuyo compuesto no puede ser menos que\nmonstruoso.<\/p>\n\n\n\n<p>El\nPoder Judiciario en Venezuela es semejante al Americano, indefinido en\nduraci\u00f3n, temporal y no vitalicio; goza de toda la independencia que le\ncorresponde.<\/p>\n\n\n\n<p>El\nprimer Congreso en su Constituci\u00f3n Federal m\u00e1s consult\u00f3 el esp\u00edritu de las\nprovincias, que la idea s\u00f3lida de formar una Rep\u00fablica indivisible y central.\nAqu\u00ed cedieron nuestros legisladores al empe\u00f1o inconsiderado de aquellos\nprovinciales seducidos por el deslumbrante brillo de la felicidad del Pueblo\nAmericano, pensando que las bendiciones de que goza son debidas exclusivamente\na la forma de gobierno y no al car\u00e1cter y costumbres de los ciudadanos. Y en\nefecto, el ejemplo de los Estados Unidos por su peregrina prosperidad era\ndemasiado lisonjero para que no fuese seguido. \u00bfQui\u00e9n puede resistir al amor\nque inspira un gobierno inteligente que liga a un mismo tiempo los derechos\nparticulares a los derechos generales; que forma de la voluntad com\u00fan la Ley\nSuprema de la voluntad individual? \u00bfQui\u00e9n puede resistir al imperio de un\ngobierno bienhechor que con una mano h\u00e1bil, activa y poderosa dirige siempre, y\nen todas partes, todos sus resortes hacia la perfecci\u00f3n social, que es el fin\n\u00fanico de las instituciones humanas?<\/p>\n\n\n\n<p>Mas\npor halag\u00fce\u00f1o que parezca y sea en efecto este magnifico sistema federativo, no\nera dado a los venezolanos gozarlo repentinamente a salir de las cadenas. No\nest\u00e1bamos preparados para tanto bien; el bien, como el mal, da la muerte cuando\nes s\u00fabito y excesivo. Nuestra Constituci\u00f3n Moral no ten\u00eda todav\u00eda la consistencia\nnecesaria para recibir el beneficio de un gobierno completamente\nrepresentativo, y tan sublime cuanto que pod\u00eda ser adaptado a una Rep\u00fablica de\nSantos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Representantes\ndel Pueblo! Vosotros est\u00e1is llamados para consagrar o suprimir cuanto os parezca\ndigno de ser conservado, reformado o desechado en nuestro pacto social. A\nvosotros pertenece el corregir la obra de nuestros primeros Legisladores; yo\nquerr\u00eda decir que a vosotros toca cubrir una parte de la belleza que contiene\nnuestro C\u00f3digo Pol\u00edtico; porque no todos los corazones est\u00e1n formados para amar\na todas las beldades; ni todos los ojos son capaces de soportar la luz\ncelestial de la perfecci\u00f3n. El libro de los Ap\u00f3stoles, la moral de Jes\u00fas, la\nobra divina que nos ha enviado la Providencia para mejorar a los hombres, tan\nsublime, tan santa, es un diluvio de fuego en Constantinopla, y el Asia entera\narder\u00eda en vivas llamas, si este libro de paz se le impusiese repentinamente\npor C\u00f3digo de religi\u00f3n, de leyes y de costumbres.<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00e9ame\npermitido llamar la atenci\u00f3n del Congreso sobre una materia que puede ser de\nuna importancia vital. Tengamos presente que nuestro pueblo no es el europeo,\nni el americano del Norte, que m\u00e1s bien es un compuesto de \u00c1frica y de Am\u00e9rica,\nque una emanaci\u00f3n de la Europa; pues que hasta la Espa\u00f1a misma deja de ser\neuropea por su sangre africana, por sus instituciones y por su car\u00e1cter. Es\nimposible asignar con propiedad a qu\u00e9 familia humana pertenecemos. La mayor\nparte del ind\u00edgena se ha aniquilado, el europeo se ha mezclado con el americano\ny con el africano, y \u00e9ste se ha mezclado con el indio y con el europeo. Nacidos\ntodos del seno de una misma madre, nuestros padres, diferentes en origen y en\nsangre, son extranjeros, y todos difieren visiblemente en la epidermis; esta\ndesemejanza trae un reato de la mayor trascendencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Los\nciudadanos de Venezuela gozan todos por la Constituci\u00f3n, int\u00e9rprete de la\nnaturaleza, de una perfecta igualdad pol\u00edtica. Cuando esta igualdad no hubiese\nsido un dogma en Atenas, en Francia y en Am\u00e9rica, deber\u00edamos nosotros\nconsagrarlo para corregir la diferencia que aparentemente existe. Mi opini\u00f3n\nes, legisladores, que el principio fundamental de nuestro sistema depende\ninmediata y exclusivamente de la igualdad establecida y practicada en\nVenezuela. Que los hombres nacen todos con derechos iguales a los bienes de la\nsociedad, est\u00e1 sancionado por la pluralidad de los sabios; como tambi\u00e9n lo est\u00e1\nque no todos los hombres nacen igualmente aptos a la obtenci\u00f3n de todos los\nrangos; pues todos deben practicar la virtud y no todos lo practican; todos\ndeben ser valerosos y todos no lo son; todos deben poseer talentos y todos no\nlos poseen. De aqu\u00ed viene la distinci\u00f3n efectiva que se observa entre los\nindividuos de la sociedad m\u00e1s liberalmente establecida. Si el principio de la\nigualdad pol\u00edtica es generalmente reconocido, no lo es menos el de la\ndesigualdad f\u00edsica y moral. La naturaleza hace a los hombres desiguales, en\ngenio, temperamento, fuerzas y caracteres. Las leyes corrigen esta diferencia\nporque colocan al individuo en la sociedad para que la educaci\u00f3n, la industria,\nlas artes, los servicios, las virtudes, le den una igualdad ficticia,\npropiamente llamada pol\u00edtica y social. Es una inspiraci\u00f3n eminentemente\nben\u00e9fica la reuni\u00f3n de todas las clases en un estado, en que la diversidad se\nmultiplicaba en raz\u00f3n de la propagaci\u00f3n de la especie. Por este solo paso se ha\narrancado de ra\u00edz la cruel discordia. \u00a1Cu\u00e1ntos celos, rivalidades y odios se\nhan evitado!<\/p>\n\n\n\n<p>Habiendo\nya cumplido con la justicia, con la humanidad, cumplamos ahora con la pol\u00edtica,\ncon la sociedad, allanando las dificultades que opone un sistema tan sencillo y\nnatural, mas tan d\u00e9bil que el menor tropiezo lo trastorna, lo arruina. La\ndiversidad de origen requiere un pulso infinitamente firme, un tacto infinitamente\ndelicado para manejar esta sociedad heterog\u00e9nea cuyo complicado artificio se\ndisloca, se divide, se disuelve con la m\u00e1s ligera alteraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El\nsistema de gobierno m\u00e1s perfecto es aquel que produce mayor suma de felicidad\nposible, mayor suma de seguridad social y mayor suma de estabilidad pol\u00edtica.\nPor las leyes que dict\u00f3 el primer Congreso tenemos derecho de esperar que la\ndicha sea el dote de Venezuela; y por las vuestras, debemos lisonjearnos que la\nseguridad y la estabilidad eternizar\u00e1n esta dicha. A vosotros toca resolver el\nproblema. \u00bfC\u00f3mo, despu\u00e9s de haber roto todas las trabas de nuestra antigua\nopresi\u00f3n, podemos hacer la obra maravillosa de evitar que los restos de\nnuestros duros hierros no se cambien en armas liberticidas? Las reliquias de la\ndominaci\u00f3n espa\u00f1ola permanecer\u00e1n largo tiempo antes que lleguemos a\nanonadarlas; el contagio de despotismo ha impregnado nuestra atm\u00f3sfera, y ni el\nfuego de la guerra, ni el especifico de nuestras saludables Leyes han\npurificado el aire que respiramos. Nuestras manos ya est\u00e1n libres, y todav\u00eda\nnuestros corazones padecen de las dolencias de la servidumbre. El hombre, al\nperder la libertad, dec\u00eda Homero, pierde la mitad de su esp\u00edritu.<\/p>\n\n\n\n<p>Un\ngobierno republicano ha sido, es y debe ser el de Venezuela; sus bases deben\nser la soberan\u00eda del pueblo: la divisi\u00f3n de los poderes, la libertad civil, la\nproscripci\u00f3n de la esclavitud, la abolici\u00f3n de la monarqu\u00eda y de los\nprivilegios. Necesitamos de la igualdad para refundir, dig\u00e1moslo as\u00ed, en un\ntodo, la especie de los hombres, las opiniones pol\u00edticas y las costumbres\np\u00fablicas. Luego extendiendo la vista sobre el vasto campo que nos falta por\nrecorrer, fijamos la atenci\u00f3n sobre los privilegios que debemos evitar. Que la\nhistoria nos sirva de gu\u00eda en esta carrera. Atenas la primera nos da el ejemplo\nm\u00e1s brillante de una democracia absoluta, y al instante, la misma Atenas nos\nofrece el ejemplo m\u00e1s melanc\u00f3lico de la extrema debilidad de esta especie de\ngobierno. El m\u00e1s sabio legislador de Grecia no vio conservar su Rep\u00fablica diez\na\u00f1os, y sufri\u00f3 la humillaci\u00f3n de reconocer la insuficiencia de la democracia\nabsoluta, para regir ninguna especie de sociedad, ni aun la m\u00e1s culta, mor\u00edgera\ny limitada, porque s\u00f3lo brilla con rel\u00e1mpagos de libertad. Reconozcamos, pues,\nque Sol\u00f3n ha desenga\u00f1ado al mundo y le ha ense\u00f1ado cu\u00e1n dif\u00edcil es dirigir por\nsimples leyes a los hombres.<\/p>\n\n\n\n<p>La\nRep\u00fablica de Esparta que parec\u00eda una invenci\u00f3n quim\u00e9rica, produjo m\u00e1s efectos\nreales que la obra ingeniosa de Sol\u00f3n. Gloria, virtud, moral, y por\nconsiguiente la felicidad nacional, fue el resultado de la Legislaci\u00f3n de\nLicurgo. Aunque dos reyes en un Estado son dos monstruos para devorarlo,\nEsparta poco tuvo que sentir en su doble trono; en tanto que Atenas se promet\u00eda\nla suerte m\u00e1s espl\u00e9ndida, con una soberan\u00eda absoluta, libre elecci\u00f3n de\nmagistrados, frecuentemente renovados, Leyes suaves, sabias y pol\u00edticas.\nPisistrato, usurpador y tirano, fue m\u00e1s saludable a Atenas que sus leyes; y\nPericles, aunque tambi\u00e9n usurpador, fue el m\u00e1s \u00fatil ciudadano. La Rep\u00fablica de\nTebas no tuvo m\u00e1s vida que la de Pel\u00f3pidas y Epaminondas, porque a veces son\nlos hombres, no los principios, los que forman los gobiernos. Los c\u00f3digos, los\nsistemas, los estatutos por sabios que sean son obras muertas que poco influyen\nsobre las sociedades: \u00a1hombres virtuosos, hombres patriotas, hombres ilustrados\nconstituyen las rep\u00fablicas!<\/p>\n\n\n\n<p>La\nConstituci\u00f3n Romana es la que mayor poder y fortuna ha producido a ning\u00fan\npueblo del mundo; all\u00ed no hab\u00eda una exacta distribuci\u00f3n de los poderes. Los\nc\u00f3nsules, el senado, el pueblo, ya eran legisladores, ya magistrados, ya\njueces; todos participaban de todos los poderes. El Ejecutivo, compuesto de dos\nc\u00f3nsules, padec\u00eda del mismo inconveniente que el de Esparta. A pesar de su\ndeformidad no sufri\u00f3 la Rep\u00fablica la desastrosa discordancia que toda previsi\u00f3n\nhabr\u00eda supuesto inseparable, de una magistratura compuesta de dos individuos,\nigualmente autorizados con las facultades de un monarca. Un gobierno cuya \u00fanica\ninclinaci\u00f3n era la conquista, no parec\u00eda destinado a cimentar la felicidad de\nsu naci\u00f3n. Un gobierno monstruoso y puramente guerrero elev\u00f3 a Roma al m\u00e1s alto\nesplendor de virtud y de gloria; y form\u00f3 de la tierra un dominio romano para\nmostrar a los hombres de cuanto son capaces las virtudes pol\u00edticas y cu\u00e1n\nindiferentes suelen ser las instituciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Y\npasando de los tiempos antiguos a los modernos encontraremos la Inglaterra y la\nFrancia, llamando la atenci\u00f3n de todas las naciones y d\u00e1ndoles lecciones\nelocuentes de todas especies en materias de gobierno. La Revoluci\u00f3n de estos\ndos grandes pueblos, como un radiante meteoro, ha inundado al mundo con tal profusi\u00f3n\nde luces pol\u00edticas, que ya todos los seres que piensan han aprendido cu\u00e1les son\nlos derechos del hombre y cu\u00e1les sus deberes; en qu\u00e9 consiste la excelencia de\nlos gobiernos y en qu\u00e9 consisten sus vicios. Todos saben apreciar el valor\nintr\u00ednseco de las teor\u00edas especulativas de los fil\u00f3sofos y legisladores\nmodernos. En fin, este astro, en su luminosa carrera, aun ha encendido los\npechos de los ap\u00e1ticos espa\u00f1oles, que tambi\u00e9n se han lanzado en el torbellino\npol\u00edtico; han hecho sus ef\u00edmeras pruebas de libertad, han reconocido su\nincapacidad para vivir bajo el dulce dominio de las leyes y han vuelto a\nsepultarse en sus prisiones y hogueras inmemoriales.<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed\nes el lugar de repetiros, legisladores, lo que os dice el elocuente Volney en\nla Dedicatoria de sus Ruinas de Palmira: \"A los pueblos nacientes de las\nIndias Castellanas, a los Jefes generosos que lo gu\u00edan a la libertad: que los\nerrores e infortunios del mundo antiguo ense\u00f1en la sabidur\u00eda y la felicidad al\nmundo nuevo\". Que no se pierdan, pues, las lecciones de la experiencia; y\nque las escuelas de Grecia, de Roma, de Francia, de Inglaterra y de Am\u00e9rica nos\ninstruyan en la dif\u00edcil ciencia de crear y conservar las naciones con leyes\npropias, justas, leg\u00edtimas y sobre todo \u00fatiles. No olvidando jam\u00e1s que la excelencia\nde un gobierno no consiste en su teor\u00eda, en su forma, ni en su mecanismo, sino\nen ser apropiado a la naturaleza y al car\u00e1cter de la naci\u00f3n para quien se\ninstituye.<\/p>\n\n\n\n<p>Roma\ny la Gran Breta\u00f1a son las naciones que m\u00e1s han sobresalido entre las antiguas y\nmodernas; ambas nacieron para mandar y ser libres; pero ambas se constituyeron\nno con brillantes formas de libertad, sino con establecimientos s\u00f3lidos. As\u00ed,\npues, os recomiendo, Representantes, el estudio de la constituci\u00f3n Brit\u00e1nica\nque es la que parece destinada a operar el mayor bien posible a los pueblos que\nla adoptan; pero por perfecta que sea, estoy muy lejos de proponeros su\nimitaci\u00f3n servil. Cuando hablo de Gobierno Brit\u00e1nico s\u00f3lo me refiero a lo que\ntiene de republicanismo, y a la verdad \u00bfpuede llamarse pura monarqu\u00eda un\nsistema en el cual se reconoce la soberan\u00eda popular, la divisi\u00f3n y el\nequilibrio de los poderes, la libertad civil, de conciencia, de imprenta, y\ncuanto es sublime en la pol\u00edtica? \u00bfPuede haber m\u00e1s libertad en ninguna especie\nde rep\u00fablica? \u00bfY puede pretenderse a m\u00e1s en el orden social? Yo os recomiendo\nesta Constituci\u00f3n como la m\u00e1s digna de servir de modelo a cuantos aspiran al\ngoce de los derechos del hombre y a toda la felicidad pol\u00edtica que es\ncompatible con nuestra fr\u00e1gil naturaleza.<\/p>\n\n\n\n<p>En\nnada alterar\u00edamos nuestras leyes fundamentales, si adopt\u00e1semos un Poder\nLegislativo semejante al Parlamento Brit\u00e1nico. Hemos dividido como los\namericanos la Representaci\u00f3n Nacional en dos C\u00e1maras: la de Representantes y el\nSenado. La primera est\u00e1 compuesta muy sabiamente, goza de todas las\natribuciones que le corresponden y no es susceptible de una reforma esencial,\nporque la Constituci\u00f3n le ha dado el origen, la forma y las facultades que\nrequiere la voluntad del pueblo para ser legitima y competentemente\nrepresentada. Si el Senado en lugar de ser efectivo fuese hereditario, ser\u00eda en\nmi concepto la base, el lazo, el alma de nuestra Rep\u00fablica. Este Cuerpo en las\ntempestades pol\u00edticas parar\u00eda los rayos del gobierno y rechazar\u00eda las olas\npopulares. Adicto al gobierno por el justo inter\u00e9s de su propia conservaci\u00f3n,\nse opondr\u00eda siempre a las invasiones que el pueblo intenta contra la\njurisdicci\u00f3n y la autoridad de sus magistrados. Debemos confesarlo: los m\u00e1s de\nlos hombres desconocen sus verdaderos intereses, y constantemente procuran\nasaltarlos en las manos de sus depositarios: el individuo pugna contra la masa,\ny la masa contra la autoridad. Por tanto, es preciso que en todos los gobiernos\nexista un cuerpo neutro que se ponga siempre de parte del ofendido y desarme al\nofensor. Este cuerpo neutro, para que pueda ser tal, no ha de deber su origen a\nla elecci\u00f3n del gobierno, ni a la del pueblo; de modo que goce de una plenitud\nde independencia que ni tema, ni espere nada de estas dos fuentes de autoridad.\nEl Senado hereditario como parte del pueblo, participa de sus intereses, de sus\nsentimientos y de su esp\u00edritu. Por esa causa no debe presumir que un Senado\nhereditario se desprenda de los intereses populares, ni olvide sus deberes\nlegislativos. Los Senadores en Roma, y los Lores en Londres han sido las\ncolumnas m\u00e1s firmes sobre las que se ha fundado el edificio de la libertad\npol\u00edtica y civil.<\/p>\n\n\n\n<p>Estos\nSenadores ser\u00e1n elegidos la primera vez por el Congreso. Los sucesores al\nSenado llaman la primera atenci\u00f3n del gobierno, que deber\u00eda educarlos en un\nColegio especialmente destinado para instruir aquellos tutores, legisladores\nfuturos de la patria. Aprender\u00edan las artes, las ciencias y las letras que\nadornan el esp\u00edritu de un hombre p\u00fablico; desde su infancia ellos sabr\u00edan a qu\u00e9\ncarrera la providencia los destinaba, y desde muy tiernos elevar\u00edan su alma a\nla dignidad que los espera.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Discurso pronunciado por el Libertador\u00a0Sim\u00f3n Bol\u00edvar\u00a0ante el Congreso de Angostura el 15 de febrero de 1819, d\u00eda de su instalaci\u00f3n.\u00a0 Se\u00f1or. \u00a1dichoso el ciudadano que bajo el escudo de las armas de su mando ha convocado la Soberan\u00eda Nacional para que ejerza su voluntad absoluta! 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