{"id":31273,"date":"2019-02-23T12:03:17","date_gmt":"2019-02-23T16:03:17","guid":{"rendered":"http:\/\/debateplural.com\/?p=31273"},"modified":"2019-02-23T12:03:28","modified_gmt":"2019-02-23T16:03:28","slug":"enfocando-el-pensamiento-dominicano-xxxv-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2019\/02\/23\/enfocando-el-pensamiento-dominicano-xxxv-2\/","title":{"rendered":"Enfocando el pensamiento dominicano (XXXV)"},"content":{"rendered":"\n<h3 class=\"wp-block-heading\" style=\"text-align:center\"><strong>El Montero de Pedro\nFrancisco Bon\u00f3: Un An\u00e1lisis Sociol\u00f3gico<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Destaca Rodr\u00edguez Demorizi las condiciones f\u00edsicas y\npsicol\u00f3gicas del montero de la siguiente manera: \u201clas condiciones del montero\nten\u00edan que ser mayores que las del mejor soldado: ser buen jinete, para correr\ntras la res alzada y alzarla de atr\u00e1s, alancearla o desjarretarla; buen\nnadador, sin miedo a los r\u00edos desbordados; \u00e1gil trepador, para saltar a un\n\u00e1rbol y luego, prendido de una rama, descargar el machete sobre la cerviz del\ntoro o del verraco, m\u00e1s temible a\u00fan; ser sobrio para el largo ayuno y paciente\ny sufrido para soportar sobre la carne viva los largos soles y los torrenciales\naguaceros.\u201d (Idem., p\u00e1g. 958).<\/p>\n\n\n\n<p>La lectura atenta y anal\u00edtica de la novela El Montero revela\nque Bon\u00f3 conoci\u00f3 la vida, costumbre, tradiciones, h\u00e1bitos, usos y valores del\nmontero. Al respecto Rodr\u00edguez Demorizi afirma que: \u201cBon\u00f3 conoci\u00f3 y puede\ndecirse que vivi\u00f3 largamente la vida del montero, porque la vida urbana de su\ntiempo se confund\u00eda con la rural. El hato, la monter\u00eda, estaba al borde de las\nvillas. Los caminos rurales, salvo escasas excepciones, pasaban por en medio de\nlos pueblos. El l\u00edmite entre la ciudad y el campo permaneci\u00f3 estacionario\ndurante largas d\u00e9cadas, por no decir siglos. En no pocos pueblos bastaba\nasomarse al patio de la casa de yaguas \u2013que ya era presencia de lo rural- para\ncontemplar la agreste figura del montero: la cabeza envuelta en un ancho\npa\u00f1uelo; los pies descalzos o defendidos por m\u00edseras zoletas; en la cintura el\nmachete y el eslab\u00f3n de pedernal, para amolarlo en el continuo de la monter\u00eda;\ny en la boca la humeante pipa de barro y curvo calimete.\u201d (Idem., p\u00e1g. 959).<\/p>\n\n\n\n<p>Para Abelardo Vicioso (1983, p\u00e1g. 234), El Montero es una\n\u201cnovela de costumbres\u2026 se desarrolla a mediados del siglo XIX cuando a\u00fan\nprevalec\u00eda en nuestro pa\u00eds el sistema feudal de la tenencia de la tierra sobre\nla base de los terrenos comuneros.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Sigue argumentando Vicioso que: \u201ccuando Bon\u00f3 escribi\u00f3 su\nobra, los terrenos comuneros estaban bajo los fuegos de los productores cibae\u00f1os,\nque hab\u00edan iniciado el proceso de parcelaci\u00f3n de la tierra por medio de la\nmesura. Los g\u00e9rmenes capitalistas que portaba el cultivo del tabaco chocaban\nabiertamente con la crianza libre del ganado, que representaba las relaciones\nprecapitalista de producci\u00f3n.\u201d (Idem., p\u00e1g. 234).<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Personajes y estructura social revelada por la novela El\nMontero<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El espacio social de la monter\u00eda est\u00e1 estructurado en una\nrelaci\u00f3n hombre-naturaleza en su aspecto m\u00e1s simple de unas relaciones de\nproducci\u00f3n precapitalista, como la base infraestructural sobre la que se\nconform\u00f3 una diferenciaci\u00f3n social, cimentada en una divisi\u00f3n social y\ndiferenciaci\u00f3n social simples, propias de una econom\u00eda precapitalista\nproductora de valor de uso, en el sentido que lo expresa Carlos Marx y Federico\nEngels en su concepci\u00f3n sociol\u00f3gica de la historia.<\/p>\n\n\n\n<p>En este contexto socio-econ\u00f3mico la estructura social est\u00e1\nconformada por los campesino criadores due\u00f1os de ranchos y jefes de familias,\ncomo es el caso de Tom\u00e1s y su esposa Teresa, en un nivel de subordinaci\u00f3n\nsocial est\u00e1n los monteros, cazadores de animales salvajes (cerdos, jabal\u00edes y\nvacas, entre otros), como Juan y Manuel, quienes viven en el Boh\u00edo de Tom\u00e1s, su\njefe inmediato;&nbsp; su modo de vida solo se\ndiferencia del criador por algunos detalles. Adem\u00e1s, existen otros estamentos,\ncomo el de la autoridad policial, como es el caso del Capit\u00e1n&nbsp; y&nbsp; en\nel pueblo cercano,&nbsp; el Cura.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Las mujeres, al igual\nque los ni\u00f1os son las responsables de las labores dom\u00e9sticas en el boh\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<p>En esta sociedad predomina una estructura de valores\ntradicionales heredados de la \u00e9poca colonial, que se expresan en: sus\ncostumbres, tradiciones, usos, h\u00e1bitos, creencias, arte musical y creencias\nreligiosas y mito-po\u00e9ticas. Estos elementos de la cultura campesino-montera\ntienen sus expresiones concretas en la novela El Montero, como un realismo\nsocial, en: el fandango o fiesta montera, el boh\u00edo y sus ajuares, el baile, la\nm\u00fasica, la justicia natural, el pavoneo o paseo a caballo por el poblado m\u00e1s\ncercano, la comida (la carne de cerdo salada, el sancocho y los v\u00edveres), el\ndescanso-la hamaca, la pipa y el aguardiente de ca\u00f1a, los amores entre\nmonteros, la boda y las peleas.<\/p>\n\n\n\n<p>Todos estos elementos de la cultura montera campesina se dan\nen una estructura socio-econ\u00f3mica precapitalista de subsistencia y marginal (a\nmediados del siglo XIX), la cual se desenvuelve en un ambiente de un paisaje\nnatural bellos versus un ambiente socio econ\u00f3mica y cultural de pobreza\nextrema, como espacio del montero dominicano.<\/p>\n\n\n\n<p>De manera que se trata de un doble realismo presentado por\nBon\u00f3 en m\u00faltiples pasajes, descripciones y pinturas en su novela El\nMontero.&nbsp; Con esta novela estamos frente\na un invaluable documento-texto-fuente, que nos permite reconstruir de manera\nsociol\u00f3gica la forma de vida, el espacio social, con sus estructuras:\necon\u00f3mica, social y de valores, de la sociedad montera campesina marginal del\nsiglo XIX dominicano. Este es, precisamente, el valor sociol\u00f3gico de la novela\nEl Montero.&nbsp; <\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;<strong>Referencias\nbibliogr\u00e1ficas<br>\n<br>\n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Bon\u00f3, Pedro Francisco (2000). El Montero. Epistolario.\nBiblioteca de cl\u00e1sicos dominicanos. Editora Corripio, Santo Domingo, Rep\u00fablica\nDominicana.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; De la Cruz, Josefina (1986). La sociedad dominicana de\nfinales de siglo a trav\u00e9s de la novela. Editora de la UASD, Santo Domingo,\nRep\u00fablica Dominicana.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Gonzalez, Raimundo (2010). El Montero. Novela de Bon\u00f3.\nColecci\u00f3n pensamiento dominicano, tomo VI (introducci\u00f3n). Santo Domingo,\nRep\u00fablica Dominicana.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Rodr\u00edguez Demorizi, Emilio (2010). Pedro Francisco Bon\u00f3.\nNovela de costumbre. Colecci\u00f3n pensamiento dominicano, tomo VI (introducci\u00f3n).\nSanto Domingo, Rep\u00fablica Dominicana.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>Vicioso,\nAbelardo (1983). El freno hatero en la literatura dominicana. Editora de la\nUASD, Santo Domingo, Rep\u00fablica Dominicana<\/li><\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Montero de Pedro Francisco Bon\u00f3: Un An\u00e1lisis Sociol\u00f3gico Destaca Rodr\u00edguez Demorizi las condiciones f\u00edsicas y psicol\u00f3gicas del montero de la siguiente manera: \u201clas condiciones del montero ten\u00edan que ser mayores que las del mejor soldado: ser buen jinete, para correr tras la res alzada y alzarla de atr\u00e1s, alancearla o desjarretarla; buen nadador, sin [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":13020,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[18,16],"tags":[],"class_list":["post-31273","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura","category-libros"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31273"}],"collection":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=31273"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31273\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":31274,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31273\/revisions\/31274"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13020"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=31273"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=31273"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=31273"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}