{"id":31398,"date":"2019-02-28T10:39:37","date_gmt":"2019-02-28T14:39:37","guid":{"rendered":"http:\/\/debateplural.com\/?p=31398"},"modified":"2019-02-28T10:39:39","modified_gmt":"2019-02-28T14:39:39","slug":"venezuela-treinta-anos-despues-del-sacudon-el-neoliberalismo-viene-por-la-revancha","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2019\/02\/28\/venezuela-treinta-anos-despues-del-sacudon-el-neoliberalismo-viene-por-la-revancha\/","title":{"rendered":"Venezuela: treinta a\u00f1os despu\u00e9s del Sacud\u00f3n, el neoliberalismo viene por la revancha"},"content":{"rendered":"\n<p>Reinaldo Iturriza (teleSur, 28-2-19)<\/p>\n\n\n\n<p>I.<br>Cuando le toc\u00f3 hablar al polic\u00eda Izaguirre, aquella tarde del 28 de febrero de 1989, la sangre ya hab\u00eda corrido a borbotones por las calles de Caracas y en muchas otras ciudades de Venezuela. El asfalto ard\u00eda y las balas saltaban como si le huyeran al calor. La jornada previa hab\u00eda iniciado una rebeli\u00f3n popular cuya onda expansiva a\u00fan nos estremece. El incendi\u00f3 que provoc\u00f3, lejos de extinguirse, no ha hecho sino propagarse desde entonces, y hace tiempo que cruz\u00f3 fronteras y fue a juntarse con otros fuegos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.telesurtv.net\/__export\/1551343381381\/sites\/telesur\/img\/2019\/02\/28\/portada_edicixn_especial_correo_del_orinoco_27fx_recortada.jpg_916636689.jpg\" alt=\"\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>M\u00e1s temprano, el presidente Carlos Andr\u00e9s P\u00e9rez hab\u00eda decretado el toque de queda y la suspensi\u00f3n de las garant\u00edas constitucionales. Durante la madrugada hab\u00eda girado instrucciones para que la Guardia Nacional y el Ej\u00e9rcito acabaran con aquella rebeli\u00f3n a sangre y fuego. Elementos de la polic\u00eda pol\u00edtica y de Inteligencia Militar tambi\u00e9n actuaban a sus anchas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Al ministro deRelaciones Interiores, Alejandro Izaguirre, le correspond\u00eda ofrecer un balance de la situaci\u00f3n de orden p\u00fablico. El escenario: el Sal\u00f3n Ayacucho del Palacio de Miraflores. En transmisi\u00f3n en vivo, con una actitud un tanto titubeante, y con la mirada clavada en las hojas que sosten\u00eda entre sus manos, inici\u00f3 su discurso:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cVenezolanos, en nombre del Gobierno Nacional me complace informarle a la ciudadan\u00eda\u2026\u201d, apret\u00f3las hojas, las elev\u00f3 un poco, ajust\u00f3 la vista, \u201c\u2026 que desde el momento que se dict\u00f3 la suspensi\u00f3n de las garant\u00edas constitucionales\u2026\u201d, hizo una breve pausa, \u201c\u2026 y se implant\u00f3 el toque de queda\u2026\u201d, carraspe\u00f3, \u201c\u2026 la situaci\u00f3n general del pa\u00eds se encuentra pr\u00e1cticamente normalizada. Solo en la ciudad de Caracas\u2026\u201d, hizo una pausa m\u00e1s larga, tom\u00f3 aire, las manos le temblaron, \u201c\u2026 subsisten\u2026\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Y ya no ley\u00f3 m\u00e1s. Se alej\u00f3 del micr\u00f3fono, gir\u00f3 la cabeza a la derecha y confes\u00f3: \u201cNo puedo\u201d. Volvi\u00f3 a ocupar su lugar frente al micr\u00f3fono, pero solo para decir: \u201cPerd\u00f3n\u201d, y se retir\u00f3 abruptamente.<\/p>\n\n\n\n<p>Apenas doce d\u00edas antes, Carlos Andr\u00e9s P\u00e9rez hab\u00eda informado a la naci\u00f3n su decisi\u00f3n de abrazar la causa del neoliberalismo. Es decir, el FMI otorgar\u00eda al pa\u00eds un pr\u00e9stamo de 4 mil 500 millones de d\u00f3lares que eventualmente permitir\u00edan estabilizar la econom\u00eda, a condici\u00f3n de aplicar medidas de \u201cajuste estructural\u201d: privatizaciones masivas, liberaci\u00f3n de las tasas de inter\u00e9s, eliminaci\u00f3n del control cambiario, liberaci\u00f3n de precios (excepci\u00f3n hecha de algunos pocos productos), incremento de las tarifas de los servicios p\u00fablicos, aumento del precio de la gasolina, aumento de las tarifas del transporte p\u00fablico, eliminaci\u00f3n de aranceles de importaci\u00f3n, entre otras medidas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La decisi\u00f3n tom\u00f3 por sorpresa a las clases populares, que reaccionaron enfurecidas, y fue esa furia popular la que tom\u00f3 las calles el lunes 27 de febrero. Aquella noche hubo fiesta en muchos barrios de Caracas. Pero al d\u00eda siguiente comenz\u00f3 la masacre.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando Izaguirre perdi\u00f3 la voz, decenas, tal vez centenares, ya hab\u00edan perdido la vida.<\/p>\n\n\n\n<p>II.-<br>Malfred Gerig (1) ha hecho la relaci\u00f3n de un debate entre \u201cexpertos\u201d en econom\u00eda que, a su juicio, pronto tendr\u00eda hondas repercusiones para la sociedad venezolana.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El 5 de septiembre de 2014 apareci\u00f3 publicado un art\u00edculo en el que Ricardo Hausmann y Miguel \u00c1ngel Santos planteaban el escenario de un impago del servicio de la deuda venezolana, dadas las dificultades del Gobierno nacional para disponer de fondos suficientes. El art\u00edculo, plantea Gerig, \u201clogr\u00f3 su cometido en la medida que sent\u00f3 la posibilidad de un default en la prensa financiera internacional\u201d en un momento en que algo as\u00ed resultaba \u201cabsolutamente impensable\u201d. Adem\u00e1s, defini\u00f3 una ruta en los mercados internacionales: acudir al FMI y adoptar un plan de ajuste.<\/p>\n\n\n\n<p>Una semana m\u00e1s tarde, y \u201ccomo si estuvi\u00e9semos ante cualquier escena de polic\u00eda bueno, polic\u00eda malo\u201d, Francisco Rodr\u00edguez argumentaba que el Gobierno no necesitaba entrar en default, y enumeraba una serie de medidas que le permitir\u00edan cancelar sus deudas: \u201ccobrar un precio realista por sus divisas\u201d, hacer lo mismo con otros bienes o servicios, como la gasolina o la electricidad, etc. M\u00e1s all\u00e1 del detalle, la importancia de este debate, seg\u00fan Gerig, es que defin\u00eda \u201cla baraja de opciones que pod\u00edan decidirse en pol\u00edtica econ\u00f3mica, pero sobre todo sentaba las bases para una trasmisi\u00f3n directa de recursos desde Venezuela a los tenedores de bonos bajo condiciones cada vez m\u00e1s perniciosas para el pa\u00eds\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>El planteamiento de Gerig es que el Gobierno nacional cay\u00f3 en la \u201ctrampa\u201d impl\u00edcita en este debate y, al decidir seguir cancelando el servicio de la deuda, entr\u00f3 en un \u201ccallej\u00f3n sin salida\u201d: en 2016, con Miguel P\u00e9rez Abad a cargo de la Vicepresidencia de Econom\u00eda Productiva, se decidi\u00f3 \u201cprivilegiar el pago de la deuda externa en detrimento del consumo interno\u201d, reduciendo dr\u00e1sticamente las importaciones, con el resultado predecible de mayores privaciones para la poblaci\u00f3n, beneficiando a los propietarios de bonos y, lo que es peor, sin que esta decisi\u00f3n se tradujera en la apertura de los mercados financieros. Un par de a\u00f1os despu\u00e9s, al Gobierno no le qued\u00f3 otra alternativa que adoptar la estrategia del impago selectivo en el manejo de su deuda externa.<\/p>\n\n\n\n<p>III.-<br>\u00bfSe trat\u00f3 realmente de un ardid, tal y como lo plantea Gerig, frente al cual el Gobierno nacional actu\u00f3 con poca claridad estrat\u00e9gica? \u00bfLa decisi\u00f3n, adoptada a comienzos de 2016, de reducir las importaciones y por tanto el consumo interno, agrav\u00f3 a\u00fan m\u00e1s una situaci\u00f3n que ya era grave en buena medida como consecuencia no de la disminuci\u00f3n, sino de la \u201cca\u00edda en picada\u201d (3) de los precios del petr\u00f3leo a partir de 2014?<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s all\u00e1, \u00bfc\u00f3mo hablar de la situaci\u00f3n de la econom\u00eda venezolana sin referirnos, como bien apunta Steve Ellner, a la permanente hostilidad del Gobierno estadounidense hacia Venezuela, que no comienza, ni mucho menos, con Nicol\u00e1s Maduro, sino que data de los primeros tiempos de la revoluci\u00f3n bolivariana? Esto \u00faltimo no implica, en modo alguno, eximir de responsabilidad al liderazgo pol\u00edtico chavista. Pero si se puede afirmar, como correctamente lo hace Gerig, que el \u201cproblema central\u201d de la econom\u00eda nacional no es la \u201crestricci\u00f3n de sus ingresos ocasionada por la disminuci\u00f3n de los precios del petr\u00f3leo\u201d, sino \u201csus relaciones metab\u00f3licas con el mercado mundial y sus concomitantes internas\u201d (4), no es posible afirmar, como parecen sugerir muchos an\u00e1lisis \u201cprogresistas\u201d, que las m\u00e1s recientes agresiones estadounidenses se explican por la incapacidad del Gobierno venezolano para superar su relaci\u00f3n de dependencia, por su decisi\u00f3n de reproducir l\u00f3gicas extractivistas o simplemente por su incompetencia en materia econ\u00f3mica. Las agresiones contra Venezuela obedecen a la vocaci\u00f3n imperial de Estados Unidos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En fin, \u00bfc\u00f3mo soslayar los devastadores efectos de las sanciones estadounidenses contra Venezuela, sobre todo a partir de agosto de 2017, y en particular su relaci\u00f3n directa con el colapso de la producci\u00f3n petrolera venezolana (5), circunstancia, por cierto, que se emplea frecuentemente como ejemplo de incompetencia gubernamental?<\/p>\n\n\n\n<p>Puestas estas preguntas sobre la mesa, entre otras que pueden formularse, y hechas las precisiones conceptuales de rigor, corresponde advertir sobre la existencia de otra posible trampa, que involucra pr\u00e1cticamente a los mismos actores.<\/p>\n\n\n\n<p>El 9 de julio de 2018, en un art\u00edculo publicado en The New York Times (6), Ricardo Hausmann, Miguel \u00c1ngel Santos y Douglas Barrios se refer\u00edan a la situaci\u00f3n venezolana como una de \u201clas cat\u00e1strofes econ\u00f3micas m\u00e1s grandes de los \u00faltimos sesenta a\u00f1os\u201d. Frases similares se repiten una y otra vez: \u201cVeinte a\u00f1os de chavismo han dejado a Venezuela en una condici\u00f3n de invalidez tal que rescatarla va a requerir ayuda internacional en la acepci\u00f3n m\u00e1s cl\u00e1sica del t\u00e9rmino\u201d; \u201cLa tragedia que hoy flagela a Venezuela es uno de los desastres humanos contempor\u00e1neos m\u00e1s grandes\u201d. \u00bfQu\u00e9 hacer? Los autores plantean: \u201cEl hecho de que la tragedia venezolana sea producto de la implantaci\u00f3n gradual de un modelo de dominaci\u00f3n social a trav\u00e9s de la represi\u00f3n y el hambre, le impone a la comunidad internacional la obligaci\u00f3n de intervenir para evitar una cat\u00e1strofe humanitaria mayor\u201d.En materia econ\u00f3mica: \u201cPara comenzar a recuperarse, Venezuela va a requerir de un programa de reformas que restablezcan los derechos de propiedad, la seguridad personal y jur\u00eddica y los mecanismos de mercado\u201d. Luego lo social: \u201cTambi\u00e9n se necesitar\u00e1n programas de asistencia destinados a cubrir el enorme d\u00e9ficit de atenci\u00f3n social heredado de la revoluci\u00f3n bolivariana\u201d. La ruta est\u00e1 trazada de manera transparente, y pasa en primer lugar por la soluci\u00f3n pol\u00edtica, luego lo central, que es lo econ\u00f3mico, y por \u00faltimo lo social: \u201cintervenci\u00f3n humanitaria\u201d, neoliberalismo y asistencia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El mismo d\u00eda en que Juan Guaid\u00f3 se autoproclamaba \u201cPresidente Encargado\u201d, The New York Times (7) publicaba un art\u00edculo de Miguel \u00c1ngel Santos y Jos\u00e9 Ignacio Hern\u00e1ndez en el que argumentan que, dado que la Asamblea Nacional es el \u00fanico poder leg\u00edtimo en Venezuela, y al haber sido reconocida como tal \u201cpor parte de la mayor\u00eda de los pa\u00edses representados en la Organizaci\u00f3n de los Estados Americanos (OEA) y el parlamento europeo, adem\u00e1s de un grupo de tenedores de bonos reunidos en el Comit\u00e9 de Acreedores de Venezuela\u201d, esta circunstancia \u201cle abre la posibilidad de ejecutar actos de gobierno en el exterior\u201d. Identifican como antecedentes al Consejo Nacional de Transici\u00f3n de Libia, reconocido por el Reino Unido como \u201c\u00fanica autoridad de gobierno\u201d en 2011, y la Coalici\u00f3n Nacional por las Fuerzas Revolucionarias y Opositoras de Siria, que en 2012 fue igualmente reconocida por el Reino Unido como \u00fanico representante de ese pa\u00eds. Anticip\u00e1ndose en cinco d\u00edas a las acciones del Departamento del Tesoro contra bienes e intereses de PDVSA en territorio estadounidense (8), se\u00f1alaban: \u201clas acciones de la asamblea podr\u00edan ir m\u00e1s all\u00e1: podr\u00edan abarcar desde la toma de refiner\u00edas y otros activos propiedad del Estado venezolano, pasando por la apropiaci\u00f3n de los activos l\u00edquidos y proventos de ventas de petr\u00f3leo que circulen por dichos pa\u00edses, hasta la representaci\u00f3n legal en procesos contra el Estado venezolano\u201d. La estrecha imbricaci\u00f3n de estos personajes con los decisores del Gobierno estadounidense es m\u00e1s que evidente.<\/p>\n\n\n\n<p>El 27 de enero de 2019, Jeffrey Sachs escribe en CNN (9) que, contrario a la posici\u00f3n de Hausmann y compa\u00f1\u00eda (a quienes no refiere expl\u00edcitamente), est\u00e1 en desacuerdo con la pol\u00edtica estadounidense de \u201ccambio de r\u00e9gimen\u201d (regime change) y con su costumbre de hacer bullying a Latinoam\u00e9rica. Manifiesta su preocupaci\u00f3n por lo que considera un inminente \u201cconflicto catastr\u00f3fico\u201d en Venezuela y sugiere que la decisi\u00f3n de Estados Unidos de reconocer a Guaid\u00f3 como \u201cPresidente interno\u201d complica a\u00fan m\u00e1s la situaci\u00f3n. No encuentra viable realizar elecciones en el corto plazo y cree que\u201clas dos partes deben compartir el poder temporalmente, hasta nuevas elecciones, quiz\u00e1s en 2021\u201d. Agrega: \u201cParece inconcebible, pero la historia muestra que se puede hacer\u201d. Pone como ejemplo Polonia en 1989. Durante la transici\u00f3n, los \u201ccomunistas\u201d ten\u00edan el control de la Presidencia, mientras que la oposici\u00f3n (con mayor\u00eda en el Parlamento luego de las elecciones de junio de 1989) nombr\u00f3 al primer ministro, que a su vez ten\u00eda la potestad de formar gabinete. Mientras, los \u201ccomunistas\u201d retuvieron los ministerios de Defensa y del Interior, pero no ten\u00edan relaci\u00f3n alguna con el manejo de la econom\u00eda. Sachs cree que la f\u00f3rmula es aplicable a Venezuela: Maduro contin\u00faa como Presidente, los militares mantienen los ministerios de Defensa y del Interior, la oposici\u00f3n toma el control del resto de los ministerios y del Banco Central de Venezuela, Guaid\u00f3 o alg\u00fan otro asume el rol equivalente a primer ministro, liderando al gabinete civil y definiendo las pol\u00edticas econ\u00f3micas.<\/p>\n\n\n\n<p>Por \u00faltimo, el 3 de febrero de 2019, Francisco Rodr\u00edguez y Jeffrey Sachs escriben en The New York Times (10): \u201cEl historial de Estados Unidos como agente que contribuye al cambio de r\u00e9gimen es muy deficiente\u201d. Refiri\u00e9ndose a las sanciones contra Venezuela, y acerc\u00e1ndose a posiciones que pudieran parecer \u201cprogresistas\u201d, afirman: \u201cEs probable que el resultado sea una cat\u00e1strofe econ\u00f3mica y humanitaria de una dimensi\u00f3n nunca antes vista en nuestro hemisferio\u201d. Plantean la necesidad de \u201cuna estrategia alternativa, una que parta de una transici\u00f3n del poder negociada\u201d, en primer lugar porque \u201cel pueblo de Venezuela no debe ser la v\u00edctima de una lucha por el poder entre Maduro y la oposici\u00f3n, ni tampoco entre los actores externos que respaldan a ambas partes\u201d, declaraci\u00f3n que vuelve a coquetear con cierto \u201cprogresismo\u201d. Insisten en el ejemplo hist\u00f3rico de Polonia y finalmente proponen: \u201cambas partes deber\u00edan aceptar que un gobierno interino de expertos ayude a poner fin al colapso econ\u00f3mico y la hiperinflaci\u00f3n de Venezuela. Este gobierno interino debe tener un mandato limitado hasta lograr una estabilizaci\u00f3n y recuperaci\u00f3n econ\u00f3micas, a fin de llevar al pa\u00eds a nuevas elecciones dentro de uno o dos a\u00f1os. Los l\u00edderes del gobierno actual, tal vez incluido Maduro, tendr\u00edan un papel limitado y predeterminado en el gobierno interino \u2014por ejemplo, mantener el control de la defensa nacional\u2014, pero sus poderes estar\u00edan circunscritos y no incluir\u00edan la econom\u00eda y la reforma del sistema electoral\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>IV.-<br>\u00bfEn qu\u00e9 t\u00e9rminos estar\u00eda planteado este nuevo ardid? A primera vista, el debate versa fundamentalmente sobre la manera m\u00e1s adecuada de resolver pol\u00edticamente el \u201cproblema\u201d venezolano: \u00bfes por la v\u00eda de la \u201cintervenci\u00f3n humanitaria\u201d, lo que no excluye la celebraci\u00f3n de elecciones \u201clibres y justas\u201d en el corto plazo, o lo conveniente para todas las partes, incluidos Estados Unidos, Rusia y China, es una transici\u00f3n pac\u00edfica y negociada, con la coexistencia temporal de chavismo y antichavismo en el Gobierno?<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, lo central es la econom\u00eda. El ardid consistir\u00eda en ocultar deliberadamente el hecho de que todos los participantes en el debate son partidarios de pol\u00edticas de \u201clibre mercado\u201d, que se traduce invariablemente en privatizaci\u00f3n, desregulaci\u00f3n\/flexibilizaci\u00f3n y recortes del \u201cgasto p\u00fablico\u201d. Puede incluso que alguno de estos \u201cexpertos\u201d sea lo suficientemente competente como para \u201cestabilizar\u201d la econom\u00eda nacional, con una peque\u00f1a gran ayuda de los organismos multilaterales, pero sobre todo sin la presi\u00f3n que supone la agresi\u00f3n econ\u00f3mica permanente del imperialismo estadounidense y, m\u00e1s importante a\u00fan, con la ventaja que significa la tregua que conceder\u00edan los poderes f\u00e1cticos globales. La verdad, en tales circunstancias es realmente dif\u00edcil ser incompetente. Pero el precio a pagar ser\u00eda nada menos que nuestra existencia como naci\u00f3n libre, independiente y soberana: tendr\u00edamos una econom\u00eda \u201cestable\u201d, pero completamente recolonizada, y en consecuencia una sociedad marcadamente desigual, justamente como la que vio nacer al chavismo en la d\u00e9cada de los 90.<\/p>\n\n\n\n<p>De todos, es quiz\u00e1 Ricardo Hausmann el m\u00e1s conocido por el pueblo venezolano, quien lo recuerda como ministro de Planificaci\u00f3n durante el segundo mandato de Carlos Andr\u00e9s P\u00e9rez, cargo que ocup\u00f3 entre febrero de 1992 y junio de 1993, en sustituci\u00f3n de Miguel Rodr\u00edguez. Actualmente dirige el Centro para el Desarrollo Internacional de la Universidad de Harvard, instituci\u00f3n con la que est\u00e1n relacionados de una u otra forma Santos, Barrios y Hern\u00e1ndez.Por su parte, Francisco Rodr\u00edguez, quien tambi\u00e9n pas\u00f3 por Harvard, est\u00e1 actualmente al frente de la firma Torino Capital.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Jeffrey Sachs merece comentario aparte. En \u201cLa doctrina del shock\u201d, Naomi Klein lo llama \u201cel nuevo doctor Shock\u201d (el \u201coriginal\u201des Milton Friedman). Sachs se hizo mundialmente famoso tras su paso por Bolivia, en 1985, historia que cuenta con detalle Klein en su libro (11). El 6 de agosto de aquel a\u00f1o, V\u00edctor Paz Estenssoro asumi\u00f3 la Presidencia del pa\u00eds suramericano. Cuatro d\u00edas despu\u00e9s, design\u00f3 a Gonzalo S\u00e1nchez de Lozada (el tristemente c\u00e9lebre \u201cGoni\u201d) \u201cpara encabezar un equipo econ\u00f3mico bipartidista de emergencia (y de alto secreto) encargado de reestructurar radicalmente la econom\u00eda. El punto de partida de dicho grupo fue la terapia de shock de Sachs\u201d. El proyecto resultante \u201cconsist\u00eda en una revisi\u00f3n tan radical y generalizada de una econom\u00eda nacional como nunca antes se hab\u00eda intentado en una democracia\u201d, e inclu\u00eda: \u201celiminaci\u00f3n de los subsidios de alimentos, la anulaci\u00f3n de casi todos los controles de precios y una subida del 300 % en el precio del petr\u00f3leo\u201d (o de la gasolina). Tambi\u00e9n contemplaba \u201ccongelaci\u00f3n durante un a\u00f1o de los sueldos de los funcionarios p\u00fablicos\u201d, \u201cduros recortes en el gasto del Estado\u201d, \u201cabrir por completo las fronteras bolivianas a las importaciones sin l\u00edmites de ninguna clase\u201d, \u201creducci\u00f3n de plantilla de las empresas estatales como paso previo a su privatizaci\u00f3n\u201d. El plan fue ejecutado, y efectivamente el Gobierno boliviano logr\u00f3 controlar la hiperinflaci\u00f3n, pero el costo social fue extraordinario (aumento del desempleo, p\u00e9rdida de valor del salario real, aumento de la pobreza, del hambre, de la desigualdad).<\/p>\n\n\n\n<p>Para los partidarios del \u201clibre mercado\u201d en todo el mundo, Sachs \u201chab\u00eda conseguido lo que tantos hab\u00edan juzgado imposible: hab\u00eda contribuido a organizar una transformaci\u00f3n radical de signo neoliberal dentro de los confines de una democracia y sin que mediara una guerra\u201d. The New York Times lo describi\u00f3 como un \u201cevangelista del capitalismo democr\u00e1tico\u201d. Apunta Klein: \u201cla terapia de shock pudo por fin sacudirse el hedor de las dictaduras y los campos de muerte que se hab\u00eda adherido a ella\u201d desde que Milton Friedman, l\u00edder espiritual de la cruzada neoliberal, asesor\u00f3 a la dictadura de Augusto Pinochet en Chile. \u201cBolivia hab\u00eda introducido una terapia de shock de corte pinochetista sin necesidad de un Pinochet y bajo un gobierno de centro-izquierda, nada menos\u201d. Ahora bien, contrario al relato dominante, \u201cBolivia demostr\u00f3 que la terapia de shock pod\u00eda ser impuesta en un pa\u00eds que acababa de celebrar unas elecciones, pero no evidenci\u00f3 que pudiese ser aceptada democr\u00e1ticamente o sin represi\u00f3n; en realidad, volvi\u00f3 a ser una prueba evidente de todo lo contrario\u201d. La parte de la historia que no se cuenta es que el plan neoliberal fue ejecutado en un contexto de estado de sitio, decretado por Paz Estenssoro para intentar frenar la furia popular en las calles. Al a\u00f1o siguiente, cuando el Gobierno procedi\u00f3 con el despido masivo de trabajadores, decret\u00f3 nuevamente el estado de sitio para contener las protestas. Realmente, \u201cBolivia proporcion\u00f3 un modelo para una nueva clase m\u00e1s digerible de autoritarismo: un golpe de Estado civil llevado adelante, no por soldados de uniforme miliar, sino por pol\u00edticos y economistas trajeados y parapetados tras el escudo oficial de un r\u00e9gimen democr\u00e1tico\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Es muy probable que poca gente recuerde a d\u00f3nde fue a parar Jeffrey Sachs cuatro a\u00f1os despu\u00e9s: s\u00ed, a Venezuela. Sachs fue asesor de Carlos Andr\u00e9s P\u00e9rez, y por supuesto no es casual la asombrosa similitud entre el paquete de medidas neoliberales aplicado en Bolivia y el impuesto en Venezuela.Hugo Ch\u00e1vez se refiere a aquellas circunstancias en los siguientes t\u00e9rminos: \u201cY el 16 de febrero, ante la sorpresa de sus propios seguidores, [P\u00e9rez] declar\u00f3 que le iba a aplicar inmediatamente al pa\u00eds, sin anestesia, una \u2018terapia de choque\u2019 neoliberal exigida por el FMI. Apoy\u00e1ndose en su ministro de Fomento, Mois\u00e9s Na\u00edm, y su ministro de Planificaci\u00f3n, Miguel Rodr\u00edguez Fandeo, y aconsejado por Jeffrey Sachs, uno de los grandes fan\u00e1ticos entonces del ultraliberalismo, Carlos Andr\u00e9s, ese d\u00eda, anunci\u00f3 las ominosas medidas del \u2018paquetazo neoliberal\u2019: liberalizaci\u00f3n del comercio, supresi\u00f3n del control de cambios, privatizaciones masivas de empresas p\u00fablicas, recortes dr\u00e1sticos en los programas de ayuda social, fuertes aumentos de los precios de los productos y servicios de primera necesidad\u201d (12).<\/p>\n\n\n\n<p>El pueblo venezolano aun lloraba la muerte de miles de los suyos a manos de la brutal represi\u00f3n de Estado, y se alistaba para protagonizar nuevas rebeliones, cuando Jeffrey Sachs arrib\u00f3 a Polonia, convertido en el \u201cIndiana Jones de la econom\u00eda\u201d, como le llam\u00f3 Los Angeles Times.De nuevo, Naomi Klein cuenta la historia con suficiente detalle (13): Sachs viaja a Varsovia de la mano de George Soros, y all\u00ed se re\u00fanen tanto con los \u201ccomunistas\u201d como con el movimiento Solidaridad. Luego de la aplastante victoria de \u00e9ste \u00faltimo en las elecciones parlamentarias de junio de 1989, \u201cSachs empez\u00f3 su estrecha colaboraci\u00f3n con el movimiento\u201d. Les expres\u00f3a sus l\u00edderes que, tal y como lo hab\u00eda logrado en Bolivia, pod\u00eda conseguir que el FMI aportara una ayuda significativa (unos 3 mil millones de d\u00f3lares), pero que eso pasaba por adoptar lo que la prensa polaca llamaba entonces el Plan Sachs. Apunta Klein: \u201cLa trayectoria en \u00e9l marcada era a\u00fan m\u00e1s radical que la impuesta en Bolivia: adem\u00e1s de la eliminaci\u00f3n de los controles de precios de la noche a la ma\u00f1ana y del recorte dr\u00e1stico de subsidios y subvenciones, el Plan Sachs propugnaba la venta de las minas, los astilleros y las f\u00e1bricas estatales al sector privado. Aquello entraba directamente en contradicci\u00f3n con el programa econ\u00f3mico defendido por Solidaridad (basado en la propiedad de los trabajadores)\u201d. Sachs y David Lipton, entonces funcionario del FMI, redactaron el plan en una noche, luego de lo cual sostuvieron numerosas reuniones con el liderazgo de Solidaridad, para convencerlos de la necesidad de aplicarlo. \u201cA muchos de los l\u00edderes de Solidaridad no les agradaron en absoluto las ideas de Sachs: el movimiento se hab\u00eda formado a ra\u00edz de una revuelta contra los dr\u00e1sticos aumentos de precios impuestos en su momento por los comunistas y ahora Sachs les estaba diciendo que hicieran lo mismo pero a una escala mucho m\u00e1s generalizada\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando, el 12 de septiembre de 1989, Tadeusz Mazowiecki, primer ministro polaco, tom\u00f3 la palabra ante el Parlamento, muy pocos conoc\u00edan cu\u00e1l hab\u00eda sido la decisi\u00f3n adoptada finalmente por el comit\u00e9 central de Solidaridad respecto del rumbo que deb\u00eda tomar la econom\u00eda. \u201cMazowiecki estaba a punto de anunciar el veredicto, pero, en medio de su trascendental discurso, antes de que hubiese podido abordar la cuesti\u00f3n m\u00e1s candente a la que se enfrentaba el pa\u00eds, algo empez\u00f3 a andar mal. El &nbsp;primer ministro comenz\u00f3 a tambalearse, se aferr\u00f3 al atril y, seg\u00fan un testigo, \u00abse puso p\u00e1lido, respirando con dificultad, y se le oy\u00f3 murmurar: \u2018No me siento muy bien\u2019\u00bb\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Tal cual hab\u00eda acontecido con Alejandro Izaguirre, el ministro de Relaciones Interiores de Carlos Andr\u00e9s P\u00e9rez, ciento noventa y seis d\u00edas antes.<\/p>\n\n\n\n<p>Una hora despu\u00e9s, y luego de recibir atenci\u00f3n m\u00e9dica, Mazowiecki pudo hacer su discurso: \u201cY, por fin, el veredicto: la econom\u00eda de Polonia ser\u00eda tratada de su propia fatiga aguda con una terapia de shock de una clase especialmente radical que incluir\u00eda \u00abla privatizaci\u00f3n de las industrias estatales, la creaci\u00f3n de mercados burs\u00e1tiles y de capitales, una moneda convertible y una reconversi\u00f3n desde la industria pesada hacia la producci\u00f3n de bienes de consumo\u00bb, adem\u00e1s de \u00abrecortes presupuestarios\u00bb, todo ello practicado a la mayor brevedad posible y de forma simult\u00e1nea\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>V.-<br>Cuando Jeffrey Sachs, junto a Francisco Rodr\u00edguez, pone el ejemplo de Polonia como f\u00f3rmula \u201cpara llegar a un acuerdo en Venezuela\u201d, muy convenientemente omite lo que, sin embargo, relata Naomi Klein con detalle: \u201cPuede que, en Polonia, la terapia de shock fuese impuesta despu\u00e9s de las elecciones, pero, en realidad, supuso una burla del proceso democr\u00e1tico, ya que contradijo directamente los deseos de la aplastante mayor\u00eda de los votantes que hab\u00edan apoyado a Solidaridad\u201d. Como consecuencia directa de las medidas incluidas en el Plan Sachs, aumentaron el desempleo y la pobreza. Solo la intensa movilizaci\u00f3n popular evit\u00f3 que los efectos fueran a\u00fan peores: \u201cEl hecho de que los trabajadores polacos lograsen frenar la privatizaci\u00f3n \u00edntegra de su pa\u00eds significa que, por duras y penosas que fueran las reformas, a\u00fan pudieron haber sido mucho peores. La oleada de huelgas salv\u00f3 sin duda centenares de miles de empleos que se habr\u00edan perdido si todas esas empresas supuestamente ineficientes hubiesen cerrado o hubiesen sido sometidas a expedientes de regulaci\u00f3n de empleo y a reducciones dr\u00e1sticas de plantilla para su posterior venta a manos privadas\u201d. M\u00e1s importante a\u00fan: \u201cCuriosamente, fue a partir de entonces cuando la econom\u00eda de Polonia comenz\u00f3 a crecer con rapidez, lo que demostr\u00f3, seg\u00fan el destacado economista polaco (y antiguo miembro de Solidaridad) Tadeusz Kowalik, que quienes tanto af\u00e1n parec\u00edan poner en demostrar la ineficiencia y la obsolescencia de las empresas estatales estaban \u00abevidentemente equivocados\u00bb\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Distinto de lo que plantean Sachs y Rodr\u00edguez, y tambi\u00e9n Hausmann y compa\u00f1\u00eda, el neoliberalismo est\u00e1 muy lejos de ser la soluci\u00f3n para Venezuela. Todo lo contrario: esta suerte de fanatismo del mercado producir\u00eda un enorme perjuicio a la sociedad venezolana, mucho m\u00e1s del que ya ha producido en a\u00f1os recientes, aunque ahora mismo nos pueda resultar inconcebible.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero tal vez no haya reflexi\u00f3n m\u00e1s oportuna, cuando se cumplen treinta a\u00f1os del Sacud\u00f3n, que la siguiente: en general el pueblo chavista, pero sobre todo quienes tienen responsabilidades de Gobierno, y espec\u00edficamente en el manejo de la econom\u00eda, est\u00e1n en la obligaci\u00f3n de evitar la trampa neoliberal. Porque es absolutamente cierto que el neoliberalismo ha venido ganando terreno progresivamente en tanto que sentido com\u00fan. El caso Polonia nos ense\u00f1a que la fortaleza de la econom\u00eda nacional depende directamente, entre otras cosas, de la fortaleza de sus empresas p\u00fablicas. Avanzar en la privatizaci\u00f3n de las mismas sin siquiera hacer un balance de su desempe\u00f1o, que por dem\u00e1s debe ser p\u00fablico, resulta pol\u00edticamente peligroso e irresponsable, y es algo que compromete seriamente nuestra soberan\u00eda. Si fuera el caso, por ejemplo, que la corrupci\u00f3n compromete la eficiencia de determinada empresa, lo que hay que combatir con fiereza es la corrupci\u00f3n, no sacrificar la empresa y, con ella, a la clase trabajadora.<\/p>\n\n\n\n<p>El mismo caso de Polonia tambi\u00e9n nos recuerda la importancia decisiva de la movilizaci\u00f3n popular. Claro que es posible derrotar al neoliberalismo en todas sus expresiones (las amenazas y agresiones del Estado imperial estadounidenseson expresi\u00f3n del neoliberalismo disciplinario) (14), pero eso exige de nosotrosmovilizaci\u00f3n y unidad program\u00e1tica. Pararnos firmes frente al neoliberalismo que, treinta a\u00f1os despu\u00e9s, viene por la revancha, y no como el polic\u00eda Izaguirre, tambaleante frente al pueblo venezolano.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Reinaldo Iturriza (teleSur, 28-2-19) I.Cuando le toc\u00f3 hablar al polic\u00eda Izaguirre, aquella tarde del 28 de febrero de 1989, la sangre ya hab\u00eda corrido a borbotones por las calles de Caracas y en muchas otras ciudades de Venezuela. El asfalto ard\u00eda y las balas saltaban como si le huyeran al calor. La jornada previa hab\u00eda [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":31399,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14,12],"tags":[],"class_list":["post-31398","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-internacionales","category-politica-3"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31398"}],"collection":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=31398"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31398\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":31400,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31398\/revisions\/31400"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media\/31399"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=31398"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=31398"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=31398"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}