{"id":31439,"date":"2019-03-01T11:57:26","date_gmt":"2019-03-01T15:57:26","guid":{"rendered":"http:\/\/debateplural.com\/?p=31439"},"modified":"2019-03-01T11:57:29","modified_gmt":"2019-03-01T15:57:29","slug":"cartas-de-juan-pablo-duarte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2019\/03\/01\/cartas-de-juan-pablo-duarte\/","title":{"rendered":"Cartas de Juan Pablo Duarte"},"content":{"rendered":"\n<p>Juan Daniel Balc\u00e1cer (Listin, 27-2-19)<\/p>\n\n\n\n<p>En la disciplina historiogr\u00e1fica, la modalidad discursiva conocida como ep\u00edstola o carta (siempre y que se trate de un documento proveniente de un actor o testigo presencial de determinado hecho hist\u00f3rico), constituye una fuente primaria de singular relevancia al momento de reconstruir la biograf\u00eda o el pensamiento pol\u00edtico de un pr\u00f3cer. Desde los albores del lenguaje escrito, el g\u00e9nero epistolar ocupa un lugar privilegiado en la comunicaci\u00f3n interpersonal, ya sea en forma de carta privada, p\u00fablica, abierta, oficial, cient\u00edfica, amorosa o de tema pol\u00edtico. Cuando una carta no es redactada intencionalmente con fines de publicidad, su autor o autora acostumbran a expresar, sin aprehensiones, todo cuanto emana de lo m\u00e1s profundo del alma. Por eso, al reconstruir un episodio espec\u00edfico de la vida de un hombre o de una mujer, sean o no figuras p\u00fablicas, para el historiador las cartas personales constituyen textos de una importancia capital y, por tanto, devienen documentos de obligada consulta. Conspicuas figuras del pensamiento universal, estadistas, revolucionarios o conservadores, en fin, todo hombre o mujer, excepcional o no, han legado a la posteridad un acervo epistolar a trav\u00e9s del cual se ha podido juzgar, con mucho mayor objetividad, su manera de pensar y actuar en coyunturas hist\u00f3ricas espec\u00edficas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Ep\u00edstolas c\u00e9lebres.<\/strong><br>En los textos b\u00edblicos abundan las ep\u00edstolas, pero entre las m\u00e1s conocidas figuran las Ep\u00edstolas de San Pablo. Cuando el Sumo Pont\u00edfice se dirige al mundo cat\u00f3lico en ocasiones lo hace a trav\u00e9s de cartas solemnes llamadas Enc\u00edclicas. El Episcopado Dominicano estila dirigir mensajes conocidos como Cartas Pastorales, que invitan a honda reflexi\u00f3n sobre temas pol\u00edticos, sociales, econ\u00f3micos y morales. Hace m\u00e1s de 500 a\u00f1os, el Descubridor de Am\u00e9rica, el almirante Crist\u00f3bal Col\u00f3n, sus primeras impresiones \u201cdel orbe novo\u201d las plasm\u00f3 en una carta impresa en 1493 dirigida a Luis de Sant\u00e1ngel. Se dice que cuando en julio de 1801 fue aprobada la primera Constituci\u00f3n haitiana, que prohib\u00eda la esclavitud y establec\u00eda la libertad de cultos, Toussaint Louverture le remiti\u00f3 un ejemplar al emperador Napole\u00f3n Bonaparte acompa\u00f1ado de una carta personal que comenzaba as\u00ed: \u201cEl primero de los negros al primero de los blancos\u201d. En la bibliograf\u00eda dominicana existe un valioso acervo epistolar de prominentes figuras del quehacer pol\u00edtico e intelectual. En adici\u00f3n a la correspondencia entre Alfonso Reyes y Pedro Henr\u00edquez Ure\u00f1a, cabe mencionar el Epistolario de la Familia Henr\u00edquez Ure\u00f1a, revelador, entre no pocos episodios importantes, de la angustiante soledad y enfermedad de la poetisa Salom\u00e9 Ure\u00f1a. C\u00e9lebre tambi\u00e9n fue la carta p\u00fablica que en 1936 le escribi\u00f3 Am\u00e9rico Lugo al dictador Rafael L. Trujillo, inform\u00e1ndole que no pod\u00eda escribir un libro de historia dominicana solicitado por el Gobierno, porque, para ello, habr\u00eda tenido que plegarse a exigencias de car\u00e1cter oficial que re\u00f1\u00edan con sus normas y principios. Hacia 1946 el doctor Francisco Moscoso Puello escribi\u00f3 una serie de profundas reflexiones pol\u00edticas y socio-sicol\u00f3gicas en torno al ethos dominicano a las que dio el t\u00edtulo de \u201cCartas a Evelina\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Cartas de Duarte.<\/strong><br>Son memorables algunas ep\u00edstolas, personales y oficiales, de Juan Pablo Duarte, que permiten apreciar su recia formaci\u00f3n liberal y nacionalista, tales como: la carta que hacia principios de febrero de 1844 dirigi\u00f3 a su madre y hermanos solicit\u00e1ndoles vender parte de las propiedades de la familia en la ciudad de Santo Domingo, a fin de recabar recursos para financiar el movimiento independentista; 2) la carta del 18 de junio de 1844, de su pu\u00f1o y letra -poco conocida por las generaciones del presente-, y que la Junta Central Gubernativa (a la saz\u00f3n bajo control de los trinitarios) dirigi\u00f3 al ciudadano Teodoro Heneken; la del 28 de marzo de 1864, destinada al gobierno provisorio de la Restauraci\u00f3n; 3) la del 7 de marzo de 1864, al Ministro de Relaciones Exteriores del Gobierno Restaurador, renunciando al cargo de Ministro Plenipotenciario de la Rep\u00fablica ante el gobierno de Venezuela; y, 4) la que remiti\u00f3 en 1865 al poeta F\u00e9lix Mar\u00eda del Monte. De acuerdo con Juan Pablo Duarte, la pol\u00edtica exterior del gobierno provisorio hab\u00eda tomado un sesgo antinacional, cuyas consecuencias ser\u00edan lesivas para el inter\u00e9s colectivo, en virtud de que la referida pol\u00edtica exterior hab\u00eda devenido genuflexa ante cierta metr\u00f3polis de vocaci\u00f3n imperialista, cuyo principal inter\u00e9s era subordinar al pueblo dominicano a un esquema de \u201cdominaci\u00f3n sin hegemon\u00eda\u201d, que bien pod\u00eda implicar una de estas tres modalidades: a) la anexi\u00f3n del pa\u00eds a una potencia en condici\u00f3n de provincia ultramarina; b) un protectorado pol\u00edtico econ\u00f3mico a cambio de la concesi\u00f3n de derechos de explotaci\u00f3n de diversos recursos naturales; o, c) el arrendamiento de una parte del territorio insular, como, por ejemplo, la bah\u00eda de Saman\u00e1, en donde se pretend\u00eda instalar una estaci\u00f3n carbonera y una base naval.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Juan Daniel Balc\u00e1cer (Listin, 27-2-19) En la disciplina historiogr\u00e1fica, la modalidad discursiva conocida como ep\u00edstola o carta (siempre y que se trate de un documento proveniente de un actor o testigo presencial de determinado hecho hist\u00f3rico), constituye una fuente primaria de singular relevancia al momento de reconstruir la biograf\u00eda o el pensamiento pol\u00edtico de un [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":12689,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-31439","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-nacionales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31439"}],"collection":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=31439"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31439\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":31440,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31439\/revisions\/31440"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media\/12689"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=31439"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=31439"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=31439"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}