{"id":31905,"date":"2019-03-20T10:44:53","date_gmt":"2019-03-20T14:44:53","guid":{"rendered":"http:\/\/debateplural.com\/?p=31905"},"modified":"2019-03-20T10:45:00","modified_gmt":"2019-03-20T14:45:00","slug":"los-refrescos-de-vasconcelos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2019\/03\/20\/los-refrescos-de-vasconcelos\/","title":{"rendered":"Los refrescos de Vasconcelos"},"content":{"rendered":"\n<p>Jose del Castillo (D. Libre, 29-12-18)<\/p>\n\n\n\n<p>La lectura de la obra de Jos\u00e9 Vasconcelos. Escritos en Santo Domingo (1927-1928), compilaci\u00f3n, estudio y notas del buen y laborioso amigo C\u00e1ndido Ger\u00f3n, me ha brindado la oportunidad de rescatar para disfrute del lector de esta columna, una cr\u00f3nica publicada en 1928 en La Opini\u00f3n sobre los salut\u00edferos refrescos. Autor\u00eda del educador, pol\u00edtico y pensador azteca (1882-1959), significado como \u201ccaudillo cultural de la revoluci\u00f3n mexicana\u201d. Contrapone en sus juicios Vasconcelos las bebidas gaseosas industrializadas a los zumos de frutas y refrescos naturales, a la manera de los hechos de jagua, tamarindo, guan\u00e1bana, pi\u00f1a, que disfrutamos anta\u00f1o, que ser\u00edan complementados luego por las batidas de lechosa y zapote en la era de la licuadora. Reivindica de Espa\u00f1a la horchata y el agraz sevillano. Y la leche de coco, el guarapo y el n\u00e9ctar de cajuil como acostumbran en Brasil.<\/p>\n\n\n\n<p>El celebrado autor de&nbsp;<em>La raza c\u00f3smica<\/em>&nbsp;\u2013quien fuera cofundador del Ateneo de la Juventud, rector de la Universidad Nacional y secretario de Instrucci\u00f3n P\u00fablica- estuvo en Santo Domingo en junio de 1926, recibido por intelectuales como Federico Henr\u00edquez y Carvajal y el joven secretario de Justicia e Instrucci\u00f3n P\u00fablica Rafael Estrella Ure\u00f1a. Aqu\u00ed desarroll\u00f3 una intensa agenda de conferencias y encuentros en el Teatro Municipal, con la presencia del presidente Horacio V\u00e1squez, la Casa de Espa\u00f1a, el Club Uni\u00f3n, el Ayuntamiento capitalino, el Casino Central y el Teatro La Progresista de La Vega (donde encontr\u00f3 el prototipo \u201chermos\u00edsimo de la criolla\u201d), el Teatro Col\u00f3n y el Club de Santiago. As\u00ed como en Puerto Plata, San Pedro de Macor\u00eds y La Romana. Agasajado adem\u00e1s en la residencia del compositor Salvador Sturla.<\/p>\n\n\n\n<p>Para este cierre de a\u00f1o 2018, asaltado por los excesos de los placeres de la gula, qu\u00e9 mejor regalo, que \u00e9ste que nos brinda Vasconcelos. Una verdadera opci\u00f3n&nbsp;<em>detox<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEl arte de los refrescos no es una cosa europea. Los pueblos del norte de Europa conocen la limonada de jarabe y esa otra cosa casi ins\u00edpida que aqu\u00ed, en Am\u00e9rica, llamamos gaseosa. En los Estados Unidos se han gastado fortunas para fomentar el uso del refresco y se han llegado a crear refresquer\u00edas de soda:&nbsp;<em>Soda Fountain<\/em>. En el nombre mismo va la condenaci\u00f3n del producto, y, en efecto, son bebidas de hermosos colores, las que salen de las fuentes y ofrecidas en ricos cristales, pero hechas de jarabes y soda o bien las vuelven pesadas con helados ins\u00edpidos, densos como un trozo de queso. Y nada se diga de las horribles mixturas de pl\u00e1tanos, nueces, jarabes y cremas, los&nbsp;<em>sundaes<\/em>&nbsp;que equivalen a un plato de fuerza, se vuelven alimento y dejan de ser placer.<\/p>\n\n\n\n<p>Barbarie del gusto hay en todas estas extravagancias y mezclas que a menudo constituyen la \u00fanica simulaci\u00f3n del placer al alcance de los millones de proletarios de Norteam\u00e9rica y lo \u00fanico admirable del sistema. Por all\u00e1 no hay sistema de ideas, pero todas las cosas pr\u00e1cticas, en cambio, se desarrollan en sistema. Lo \u00fanico admirable es el genio: genio de expedici\u00f3n con que se mueven de un lado a otro, abriendo llaves, lavando vasos, sirviendo porciones y todav\u00eda sonriendo a cada cliente. Todos estos despachadores:&nbsp;<em>Soda fountain boys<\/em>, que son como exponentes de la eficiencia, la prontitud, la cordialidad y cortes\u00eda de la raza n\u00f3rdica. Todo esto y mucho m\u00e1s, y mucha higiene. Pero arte del refresco, delicia de un sabor, frescura verdadera de jugos naturales, nada de esto hay en los vastos establecimientos, por mucho empe\u00f1o que pongan. Y parece que la industria est\u00e1 todav\u00eda en un per\u00edodo demasiado primitivo para poder alcanzar el arte, siquiera sea el arte de las bebidas.<\/p>\n\n\n\n<p>El&nbsp;<em>agraz<\/em>&nbsp;sevillano se bebe de pie en grandes vasos, es muy ligero y muy fresco. Una suerte de mosto sin espesor, un refresco con alma. Cuando lo mueven, cuando lo transportan, el alma se muere y queda solo el l\u00edquido, por eso solo es bueno el de las se\u00f1oras del Puesto sevillano, porque ellas tienen el secreto de manejarlo sin romperlo, sin empe\u00f1arle el esp\u00edritu ligero. El agraz es transparente, levemente verdoso, levemente dorado, sin duda uno de los l\u00edquidos m\u00e1s nobles y m\u00e1s puros de la tierra. Cuando una civilizaci\u00f3n llega a crear una bebida como el agraz, se puede estar seguro de que all\u00ed tambi\u00e9n otras muchas cosas han sido perfectas. Uno puede beber agraz todo el d\u00eda, es fresco, tan fresco que despu\u00e9s de beberlo, el calor de Sevilla se antoja una reverberaci\u00f3n hecha para acentuar los reflejos de la Giralda. \u00a1Ay Sevilla, maravillosa a pesar de sus caricaturas!<\/p>\n\n\n\n<p>Tierra de buenos refrescos es tierra de aristocracia&#8230; De todas las solicitaciones de la gula, ninguna es m\u00e1s delicada, ni m\u00e1s intensa, ni m\u00e1s inocente que la solicitaci\u00f3n de un refresco. Se dividen, se aplacan todos los placeres malos en el ba\u00f1o interior de un refresco aut\u00e9ntico, y en los tiempos compa\u00f1eros y hasta donde alcanza mi erudici\u00f3n personal, puedo afirmar que pese a la leg\u00edtima falta de los helados habaneros, no hay en la tierra lugar donde el refresco sea m\u00e1s completo, m\u00e1s delicado que en la sin rival R\u00edo de Janeiro. Desde luego, todo lo de La Habana, todo lo de Veracruz, todo lo de nuestras ciudades tropicales. Pero adem\u00e1s, cu\u00e1ntas cosas que nunca esper\u00f3 nuestra fantas\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Y acaso es posible imaginar a lo que sabe el&nbsp;<em>Caj\u00fa<\/em>&nbsp;(cajuil), m\u00e1s fuerte pero tan peculiar como un tamarindo. Y la leche de coco, enti\u00e9ndase que no es el agua de coco, sino la leche, el jugo exprimido de la carne del coco; \u00fanico rival concebible de la horchata de chufa. Y el caldo de cana, un jugo exprimido directamente de la ca\u00f1a a la vista del consumidor; lo sirven con dos panecillos dulces tambi\u00e9n. Y es claro que en los emporios del refresco no hay alcoholismo, ni se le ocurre a nadie combatirlo con prohibiciones ni con consejos. No s\u00e9 que es m\u00e1s molesto, algo que se nos proh\u00edba o que alguien nos tome en su n\u00f3rdica.<\/p>\n\n\n\n<p>En Francia tampoco saben lo que es un refresco: jarabe de grosella y encima sif\u00f3n, todo en un vaso peque\u00f1ito y con un trozo de hielo que ocupa todo el sitio del l\u00edquido. M\u00e1s bien se deber\u00eda llamar aquello un trago sin alcohol, ya que todos los dem\u00e1s tragos de por all\u00e1 son m\u00e1s o menos alcoholizados. En Italia todo es perfecto, a excepci\u00f3n de Mussolini, todo es perfecto y es Italia quiz\u00e1s con Portugal uno de los pocos pa\u00edses en que el vino embriaga si uno quiere embriagarse, pero otras veces los vinos son t\u00f3nicos y, adem\u00e1s, deliciosos como un refresco. Cuando yo ande por otras esferas, recordar\u00e9 del planeta, entre algunas otras cosas, el vino rosado que nos sirvieron con unas nueces despu\u00e9s de subir una alta y fatigosa cuesta en Taormina. El vino&#8230;pero dejemos el vino que si es bueno, en seguida obtiene la categor\u00eda de un pecado y volvamos al inocente refresco.<\/p>\n\n\n\n<p>Tierra de refrescos ha de ser tierra de calor. He all\u00ed una aparente perogrullada, aparente porque hace mucho calor en Chicago y no hay all\u00ed un solo vaso de buen refresco. Adem\u00e1s de calor ha de haber una antigua cultura en la tierra que sea capaz de hacer un buen refresco. Los refrescos, probablemente se inventaron en el norte de \u00c1frica, pero hoy todo est\u00e1 degenerado por aquellos sitios y aunque todav\u00eda se puede encontrar agua de rosa en el interior de Turqu\u00eda y debe haber en los harenes refinamientos extra\u00f1os: l\u00facumas de esas de empaque europeizado de cien sabores empalagosos todos, juzgando nada m\u00e1s por lo que encuentra a mano el viajero, no hay nada que pueda ser recordado como ejemplo de deleite refrescante y aquietador.<\/p>\n\n\n\n<p>Se necesita llegar a Espa\u00f1a para saber lo que es un refresco, lo que son cien refrescos. Espa\u00f1a, la maravillosa, recuerdo una noche que pasamos tres horas por la Puerta del Sol, yendo y viniendo por los mismos sitios para no perder el contacto con una c\u00e9lebre horchater\u00eda dentro de la cual entr\u00e1bamos peri\u00f3dicamente, cada tres o cuatro vueltas. Y sin embargo, el para\u00edso de la horchata es Barcelona: la sirven all\u00e1 en vasos, la sirven en jarros. Toda persona que se respeta pide un jarro que contiene aproximadamente dos vasos. La horchata es espesa y blanca como la buena leche, mejor que la m\u00e1s buena leche. Y no es traidora como la leche, porque se puede tomar uno y otro vaso de horchata sin peligro de congesti\u00f3n. En todas las loncher\u00edas, en todos los caf\u00e9s, por donde quiera que se junta gente, la gente bebe horchata en el verano barcelon\u00e9s. Horchata de chufas, su origen es valenciano, pero en Valencia s\u00f3lo hay un sitio donde la saben hacer, y en cambio, en Barcelona la hacen bien en todos los sitios.<\/p>\n\n\n\n<p>La chufa es un peque\u00f1o tub\u00e9rculo. Por fuera parece una almendra, pero su leche es mejor que la leche de almendra. Se puede vivir de horchata: una o dos empanadas de pescado y horchata bastan en los d\u00edas calurosos del verano barcelon\u00e9s. Otro prodigio se encuentra en Sevilla: el agraz, y solo lo saben hacer en un Puesto de la calle de las Sierpes, muy al fondo. El agraz de Barcelona es acidulado, seco, y lo sirven en los caf\u00e9s en copas como un&nbsp;<em>vermouth<\/em>.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Salud en el 2019!<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/assets.diariolibre.com\/img\/icon\/icon-share-arrow.png\" alt=\"\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>El arte de los refrescos no es una cosa europea. Los pueblos del norte de Europa conocen la limonada de jarabe y esa otra cosa casi ins\u00edpida que aqu\u00ed, en Am\u00e9rica, llamamos gaseosa. En los Estados Unidos se han gastado fortunas para fomentar el uso del refresco y se han llegado a crear refresquer\u00edas de soda: Soda Fountain.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li><\/li><\/ul>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li><\/li><\/ul>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li><\/li><\/ul>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\"><li><\/li><\/ol>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li><\/li><\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jose del Castillo (D. Libre, 29-12-18) La lectura de la obra de Jos\u00e9 Vasconcelos. 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