{"id":33883,"date":"2019-06-24T10:00:39","date_gmt":"2019-06-24T14:00:39","guid":{"rendered":"http:\/\/debateplural.com\/?p=33883"},"modified":"2019-06-24T10:00:39","modified_gmt":"2019-06-24T14:00:39","slug":"la-ocupacion-militar-de-rd-por-eeuu-en-1916","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2019\/06\/24\/la-ocupacion-militar-de-rd-por-eeuu-en-1916\/","title":{"rendered":"La ocupacion militar de RD por EEUU, en 1916"},"content":{"rendered":"<p>Jos\u00e9 del Castillo (D. Libre, 22-6-19)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"notap1a-01\" class=\"col-md-7 pb-3 box-detail-content main-content-text js--column-left portlet-column\">\n<div class=\"content-box\">\n<div id=\"\" class=\"portlet-boundary portlet-static-end content-viewer-portlet last full-access norestricted\">\n<div class=\"text\">\n<div class=\"capitular_paragraph\">\n<p>La obra cl\u00e1sica sobre la intervenci\u00f3n de 1916, The Americans in Santo Domingo (1928), se debe a un economista e historiador norteamericano, Melvin Moses Knight, a quien le fuera encomendado ese estudio por el American Fund for Public Service, como parte de una serie de investigaciones acerca del papel de las inversiones de los Estados Unidos en el exterior. De ese meritorio programa saldr\u00edan las obras de Leland Jenks, Nuestra Colonia de Cuba y de Margaret Marsh, Nuestros Bancos en Bolivia. Ser\u00edan las primeras monograf\u00edas sobre lo que se conocer\u00eda como \u201cimperialismo econ\u00f3mico\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"paragraph\">\n<p>Por muchos a\u00f1os, la obra de Knight permaneci\u00f3 sin parang\u00f3n, brillando solitaria en el firmamento acad\u00e9mico. A finales del siglo XX, el historiador Bruce J. Calder culmin\u00f3 su tesis doctoral sobre la administraci\u00f3n militar norteamericana y sus consecuencias para la sociedad dominicana, publicada por la Universidad de Texas bajo el t\u00edtulo\u00a0<i>The Impact of Intervention<\/i>\u00a0(1984). El autor presenta un balance m\u00e1s equilibrado de la obra del gobierno militar, bajo la tesis de que buena parte de sus ejecutorias se hallaba inspirada en la ideolog\u00eda progresista, en boga en EEUU. Que preconizaba la introducci\u00f3n de reformas econ\u00f3micas y sociales en esa sociedad con sentido de equidad.<\/p>\n<p>El aporte de Calder tiende a relativizar la \u201cleyenda negra\u201d sobre la Ocupaci\u00f3n, alentada por el enfoque radical de Melvin Knight, el nacionalismo de la elite dominicana de los a\u00f1os 20 y el manique\u00edsmo marxista o neo marxista en la joven generaci\u00f3n de estudiosos de las ciencias sociales, proclive a ver intencionalidad perversamente maquiav\u00e9lica en todos los actos del consignado imperialismo. Existen tres ediciones en espa\u00f1ol del libro de Calder, la \u00faltima de 2014 de la Academia Dominicana de la Historia, bajo el t\u00edtulo\u00a0<i>El Impacto de la Intervenci\u00f3n. La Rep\u00fablica Dominicana durante la ocupaci\u00f3n norteamericana de 1916-1924<\/i>.<\/p>\n<p>A estas obras se agrega un cl\u00e1sico como\u00a0<i>Naboth\u2019s Vineyard. The Dominican Republic 1844-1924<\/i>\u00a0(1928), de Benjamin Sumner Welles, quien fuera jefe de la divisi\u00f3n latinoamericana del Departamento de Estado, Comisionado Especial en la Rep\u00fablica Dominicana entre 1922-25 y Subsecretario de Estado. Clave para entender los pormenores de la diplomacia norteamericana en las primeras d\u00e9cadas de este siglo, al igual que\u00a0<i>Intervention and Dollar Diplomacy in the Caribbean 1900-1921<\/i>, de Dana G. Munro, quien desde 1919 jugar\u00eda un rol en la formaci\u00f3n de la pol\u00edtica norteamericana hacia la regi\u00f3n, como funcionario del Departamento de Estado.<\/p>\n<p>Cuando en 1964 se publicaba la obra de Munro, un antiguo oficial del U.S. Marine Corps, David Charles MacMichael, presentaba su excelente disertaci\u00f3n doctoral bajo el t\u00edtulo\u00a0<i>The United States and the Dominican Republic, 1871-1940: A Cycle in Caribbean Diplomacy<\/i>.<\/p>\n<p>Estos textos se conectan a los de Charles C. Tansill,\u00a0<i>Los Estados Unidos y Santo Domingo<\/i>, 1798-1873 y William R. Tansill,\u00a0<i>Diplomatic Relations between the United States and the Dominican Republic<\/i>, 1874-1899, para cubrir la fascinante historia de las relaciones diplom\u00e1ticas entre ambos pa\u00edses.<\/p>\n<p>En adici\u00f3n, dos obras resultan esenciales para entender lo que sucedi\u00f3 en las primeras d\u00e9cadas del siglo pasado, en especial en los a\u00f1os 20.\u00a0<i>De Lil\u00eds a Trujillo<\/i>\u00a0(1944), de Luis Felipe Mej\u00eda, quien fuera diputado horacista y uno de los primeros exiliados antitrujillistas, con edici\u00f3n reciente de la Sociedad Dominicana de Bibli\u00f3filos (2014). Y\u00a0<i>Los Responsables. Fracaso de la Tercera Rep\u00fablica<\/i>\u00a0(1973), del puertorrique\u00f1o V\u00edctor M. Medina Benet, empleado de la legaci\u00f3n diplom\u00e1tica estadounidense en el pa\u00eds, reeditada por los Bibli\u00f3filos en 2013.<\/p>\n<p>No s\u00f3lo diplom\u00e1ticos y\u00a0<i>scholars<\/i>\u00a0del Norte se ocupar\u00edan de escribir sobre estas relaciones. Los\u00a0<i>marines<\/i>\u00a0que desembarcaban en territorios que les eran desconocidos, recibieron el impacto de experiencias muchas veces in\u00e9ditas. El contacto con el clima abrasador de los tr\u00f3picos, con una naturaleza selv\u00e1tica, con lenguas y costumbres extra\u00f1as, bajo condiciones de vida rudimentarias imperantes en las zonas rurales, junto a las funciones de gobierno a desempe\u00f1ar, proporcion\u00f3 materia prima para la escritura.<\/p>\n<p>Informes oficiales sobre los m\u00e1s diversos t\u00f3picos, art\u00edculos de divulgaci\u00f3n de la obra realizada por los\u00a0<i>marines<\/i>, relatos de viajes y escaramuzas, narraciones de costumbres y obras de ficci\u00f3n literaria, se confunden en la masa de materiales que produjo la Ocupaci\u00f3n militar americana.<\/p>\n<p>A manera de referencia, algunos t\u00edtulos:\u00a0<i>Santo Domingo, its Past and its Present Condition<\/i>\u00a0(1920), publicaci\u00f3n oficial del gobierno militar. \u201cCivil Government in Santo Domingo in the Early Days of the Military Occupation\u201d, colaboraci\u00f3n del coronel Rufus H. Lane a la\u00a0<i>Marine Corps Gazette<\/i>. Indoctrination in Santo Domingo, texto para ser le\u00eddo a los marines de la autor\u00eda del oficial jur\u00eddico, primer teniente Robert C. Kilmartin. Y\u00a0<i>Some Forced Plane Landing in Santo Domingo<\/i>, en el cual el segundo teniente Hayne D. Boyden relata sus vuelos sobre territorio dominicano. La saga literaria del cuerpo de oficiales navales desemboca en la obra de Arthur J. Burks,\u00a0<i>Land of Checkerboard Families<\/i>, publicada en 1932, con edici\u00f3n de los Bibli\u00f3filos bajo el t\u00edtulo\u00a0<i>El pa\u00eds de las familias multicolores<\/i>\u00a0(1990).<\/p>\n<p>Otros materiales bibliogr\u00e1ficos comprenden a Samuel G. Inman,\u00a0<i>Through Santo Domingo and Haiti. A cruise with the marines. Report of a visit to the Island<\/i>, edici\u00f3n del. Committee on Cooperation in Latin America, New York City, 1919. Y a los historiadores militares Stephen M. Fuller y Graham A. Cosmas, quienes aportaron\u00a0<i>Marines in the Dominican Republic 1916-1924<\/i>, obra basada en el estudio de las fuentes oficiales del History and Museums Division of the U.S. Marine Corps, publicada en 1974 por Government Printing Office, Washington.<\/p>\n<p>El caso de Arthur J. Burks es sumamente ilustrativo del esp\u00edritu de aventura que motivaba a algunos de estos actores militares. Segundo teniente del Cuerpo de Infanter\u00eda de la Marina de los Estados Unidos, lleg\u00f3 a Santo Domingo en 1922 en busca de acci\u00f3n, luego de haber permanecido durante la Primera Guerra Mundial como oficial de entrenamiento en una base de la armada situada en California y de haber laborado en la Oficina del Censo, en Washington. Cansado de permanecer alejado del escenario de guerra, en funciones de entrenamiento y de gabinete, vino a Santo Domingo acompa\u00f1ado de su esposa y de su primer hijo, con el objetivo de acumular experiencias que luego le sirvieran para alimentar su vocaci\u00f3n de escritor de literatura de ficci\u00f3n.<\/p>\n<p>Unos 35 libros y m\u00e1s de 1,200 cuentos ser\u00edan el balance de una vida llena de emociones, que le llevar\u00edan tambi\u00e9n a China en 1927 como asistente del legendario Smedley D. Butler, que luego lo situar\u00eda en la selva amaz\u00f3nica conviviendo con los indios mundurucus colectando plantas medicinales que servir\u00edan a las investigaciones oncol\u00f3gicas. Y que le involucrar\u00eda en la industria cinematogr\u00e1fica durante los a\u00f1os dorados del cine de estudio de Hollywood, escribiendo libretos y auxiliando en la producci\u00f3n de algunos films.<\/p>\n<p>Burks altern\u00f3 la vida militar con la de escritor. Mientras entre 1917 y 1928 estuvo con las botas puestas hoyando el barro, entre este \u00faltimo a\u00f1o y 1941 se radic\u00f3 en New York, escribiendo para diferentes revistas, peri\u00f3dicos, as\u00ed como para la radio y el cine. Para reingresar a las filas de la Marina con rango de capit\u00e1n, cuando su pa\u00eds se propon\u00eda participar en la Segunda Guerra Mundial, actuando como supervisor de la formaci\u00f3n de m\u00e1s de 17 mil soldados en Parris Island, Carolina del Sur y como entrenador en guerra anfibia y ataque personal, en Cuba, con mira al desembarco norteamericano en el Jap\u00f3n. Al t\u00e9rmino de la guerra alcanzar\u00eda el rango de teniente coronel.<\/p>\n<p>Falleci\u00f3 en 1974, a los 76 a\u00f1os, tras haber derivado -como sucede en la edad provecta con muchos hombres de acci\u00f3n- hacia preocupaciones metaf\u00edsicas que le llevaron a recorrer el pa\u00eds como conferencista y a ser ordenado ministro de la Christian Spiritual Alliance y en The Church of Ageless Wisdom. Pol\u00edticamente, si de algo sirve el dato, fue dem\u00f3crata.<\/p>\n<p>En\u00a0<i>El pa\u00eds de las familias multicolores<\/i>\u00a0relata el autor sus experiencias al frente de diferentes funciones ejercidas en dos a\u00f1os y medio de estancia en Santo Domingo. La lectura de sus p\u00e1ginas apasiona desde el primer momento, cuando Burks logra atrapar el inter\u00e9s del lector, manteni\u00e9ndolo a lo largo de una sucesi\u00f3n de relatos dominados por la acci\u00f3n. No resulta fortuito que la obra se inicie con la historia del asesinato a quema ropa del presidente C\u00e1ceres, una forma de situar al lector en el centro del drama dominicano y de avanzar un motivo del argumentario oficial empleado para justificar la intervenci\u00f3n. \u201cDif\u00edcilmente puede negarse -dice Burks- que el caos que sigui\u00f3 tras la muerte de Mon C\u00e1ceres&#8230;condujo a la necesidad de la intervenci\u00f3n americana\u201d.<\/p>\n<p>En veinte cap\u00edtulos cargados de emoci\u00f3n -cual si fuere una serie de Indiana Jones-, Burks refiere sus vivencias m\u00e1s sobresalientes, derivadas de la ejecuci\u00f3n de las tareas asignadas. Como comandante de regimiento en Barahona -donde tambi\u00e9n fue juez prebostal y alcaide de la c\u00e1rcel. Como jefe de top\u00f3grafos improvisados que levant\u00f3 cartograf\u00eda en varias provincias. Y en calidad de cabeza de la Oficina de la Brigada de Inteligencia, radicada en Santo Domingo con jurisdicci\u00f3n nacional. Funci\u00f3n \u00e9sta que le llev\u00f3 a moverse por toda la geograf\u00eda dominicana, tras las huellas de los contrabandistas de armas y de los denominados \u201cbandidos\u201d. As\u00ed como a parar las orejas en los mentideros de la pol\u00edtica criolla a trav\u00e9s de una bien articulada red de informantes.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"container-1182210\" class=\"mt-3 mb-4 p-3 insert_headline content-capsule\">\n<div class=\"share-btn visible-md-up hidden-sm-down\" data-share-target=\"1182210\"><img decoding=\"async\" class=\"mx-auto share-icon\" src=\"https:\/\/assets.diariolibre.com\/img\/icon\/icon-share-arrow.png\" \/><\/div>\n<div class=\"insertBlock\">\n<div class=\"insert_title\">El contacto con el clima abrasador de los tr\u00f3picos, con una naturaleza selv\u00e1tica, con lenguas y costumbres extra\u00f1as, bajo condiciones de vida rudimentarias imperantes en las zonas rurales, junto a las funciones de gobierno a desempe\u00f1ar, proporcion\u00f3 materia prima para la escritura.<\/div>\n<div class=\"Insert_text\"><\/div>\n<div class=\"list-number\">\n<div class=\"Insert_Headline\"><\/div>\n<\/div>\n<div class=\"Insert_Headline\"><\/div>\n<div class=\"list-detail\">\n<div class=\"Insert_Headline\"><\/div>\n<\/div>\n<div class=\"list-number\">\n<div class=\"Insert_Headline\"><\/div>\n<\/div>\n<div class=\"QuoteAuthor\">\n<div>\n<div class=\"Insert_Headline\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"Insert_Headline\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"\" class=\"portlet-boundary portlet-static-end content-viewer-portlet last full-access norestricted\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"col-md-4 box-detail-content js--column-right\">\n<div id=\"notap1a-02\" class=\"portlet-column js--sticky-ad is_stuck\">\n<div class=\"portlet-boundary portlet-static-end portlet-nested-portlets\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jos\u00e9 del Castillo (D. 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