{"id":34154,"date":"2019-07-05T13:03:41","date_gmt":"2019-07-05T17:03:41","guid":{"rendered":"http:\/\/debateplural.com\/?p=34154"},"modified":"2019-07-05T13:03:41","modified_gmt":"2019-07-05T17:03:41","slug":"la-iglesia-acicateada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2019\/07\/05\/la-iglesia-acicateada\/","title":{"rendered":"La Iglesia acicateada"},"content":{"rendered":"<p>Jose Rafael Lantigua, ex Ministro de Cultura de Rep\u00fablica Dominicana (D. Libre, 27-4-19)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div class=\"capitular_paragraph\">\n<p>\"En la Rep\u00fablica Dominicana la vida vale menos que un cigarrillo Cremas\u201d. Desde el p\u00falpito del Convento de los Dominicos, Fray Vicente Rubio examinaba la realidad del momento y denunciaba los excesos de la hora. El sacerdote de la valiente Orden de los Predicadores estaba continuando la trayectoria de sus antecesores, Pedro de C\u00f3rdoba y Antonio de Montesino, y dando curso a la l\u00ednea eclesial contraria a los atropellos que se observaban casi a diario durante esa \u00e9poca.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"paragraph\">\n<p>Jos\u00e9 Luis S\u00e1ez recuerda que Rubio \u201cse hab\u00eda convertido en el predicador aguerrido de las Siete Palabras, que se esperaban con verdadera ansia durante los doce a\u00f1os interminables, a ver hasta d\u00f3nde llegaba en su denuncia y en sus met\u00e1foras dolidas\u201d. Dos meses antes de aquel c\u00e9lebre serm\u00f3n, el entonces peque\u00f1o episcopado, compuesto tan solo por cuatro obispos, hab\u00eda dado a conocer un mensaje \u201cal pueblo cristiano y a las personas de buena voluntad\u201d donde declaraba que \u201cno es la violencia, ni la que se refiere a estructuras injustas ni la que busca los cambios por medio de destrucci\u00f3n, el camino que puede llevar a nuestra sociedad a una soluci\u00f3n justa de sus problemas\u201d. Y advert\u00edan los prelados que \u201chay que dar, dentro de cualquier circunstancia, vigencia a los derechos humanos, respet\u00e1ndolos y defendi\u00e9ndolos a costa de cualquier sacrificio\u201d. Hugo Eduardo Polanco Brito, Juan F\u00e9lix Pep\u00e9n Solim\u00e1n, Juan Antonio Flores Santana y Roque Adames Rodr\u00edguez, firmaban aquella carta pastoral.<\/p>\n<p>Fray Vicente, en la descripci\u00f3n de monse\u00f1or Arnaiz, era \u201chombre de muchos saberes, transparente y brillante en el exponer&#8230;fue siempre un orador de alto vuelo, incisivo, intr\u00e9pido, cr\u00edtico y desenvuelto. Vivo Trujillo y en los momentos m\u00e1s convulsos de la transici\u00f3n, la poblaci\u00f3n escuch\u00f3 siempre sus acerados sermones con temor y con satisfacci\u00f3n no disimulada. Varios \u201cforos\u201d no lo amilanaron. Lo acicatearon\u201d. En la tradici\u00f3n dominica \u2013y, obviamente, en la historia de la catolicidad dominicana- otros tres frailes de la orden mendicante fundada por Domingo de Guzm\u00e1n en la ciudad francesa de Toulouse (y a la que perteneci\u00f3 Tom\u00e1s de Aquino), se hab\u00edan destacado en la defensa de los derechos humanos. El primero, fray Bartolom\u00e9 de las Casas, injustamente acusado de negrero conforme documentos que probaron lo contrario siglos despu\u00e9s, sostuvo tesis adelantadas para su tiempo como la de que el ser humano puede escoger la religi\u00f3n \u201cque estime aut\u00e9ntica y verdadera seg\u00fan su recta conciencia\u201d, la que \u201ctodo ser humano nace libre por naturaleza\u201d y la de que \u201ctoda etnia, pueblo y naci\u00f3n es libre para ejercer su soberan\u00eda y para autodeterminarse de acuerdo a lo que estime justo y conveniente\u201d, seg\u00fan anotaciones del propio Vicente Rubio. El segundo, Fray Pedro de C\u00f3rdoba, que era el superior de los dominicos a su llegada a la que luego ser\u00eda la ciudad que honrar\u00eda con su nombre al fundador de la orden, mir\u00f3 siempre al indio \u201ccomo due\u00f1o y se\u00f1or de estas tierras\u201d y declar\u00f3 que la conquista \u201cno era l\u00edcita\u201d, denunciando la violencia de ese proceso. Y, el tercero, Antonio de Montesino, pasa a la historia con su famoso Serm\u00f3n de Adviento, tenido hoy como la proclama que sustent\u00f3 luego la declaraci\u00f3n universal de los derechos humanos. Pedro de C\u00f3rdoba fue el autor de esa hist\u00f3rica homil\u00eda. Montesino fue el encargado de pronunciarla. Al denunciar los abusos de los encomenderos y defender a los ind\u00edgenas frente a las autoridades espa\u00f1olas, el virrey Diego Col\u00f3n pidi\u00f3 a Pedro de C\u00f3rdoba que expulsara de la isla a Montesino o que, por lo menos, se retractara de su discurso en la misa del domingo siguiente. El segundo Serm\u00f3n de Adviento fue m\u00e1s hostil, de mayor dureza que el primero en la defensa de los indios. La peque\u00f1a Iglesia de la colonia estaba resuelta a modificar la conducta de los conquistadores y de su propia prole que, en alg\u00fan momento, desvincul\u00f3 al indio de su naturaleza humana. Los dominicos no se amilanaron. Se acicatearon.<\/p>\n<p>La historia eclesial dominicana posee nombres ilustres que brillaron en la c\u00e1tedra sagrada, como el padre Castellanos, orador doctrinal de gran fortaleza, \u201cextremadamente justo en sus decisiones, \u00edntegro hasta la testarudez, decidido, valiente, sereno, desprendido, recto y prudente\u201d, al decir del jesuita S\u00e1ez, quien recuerda \u201csu intransigencia a rendirle pleites\u00eda a Trujillo en Santiago en la \u201crevista c\u00edvica\u201d de 1933, o a imponer silencio tajantemente cuando los aplausos sonaron en la Catedral en el funeral de Peynado\u201d. Y dejando de lado a los sacerdotes y prelados que pusieron su vibrante oratoria al servicio de la pol\u00edtica partidista o del funcionariado p\u00fablico, han de recordarse los vigorosos y arrojados sermones de Francisco Panal Ram\u00edrez, el capuchino que enfrent\u00f3 la dictadura desde el p\u00falpito de la catedral vegana; el polemista Cipriano de Utrera, franciscano convertido en historiador de armas tomar; y el redentorista estadounidense Thomas Reilly, quien desde su\u00a0<i>prelatura nullius<\/i>\u00a0de San Juan de la Maguana denunci\u00f3 a la tiran\u00eda trujillista y sus acosos. En los \u00faltimos decenios, recordamos la sapiencia, la brillantez intelectual, el vasto conocimiento b\u00edblico y el dominio de la lengua del jesuita Francisco Jos\u00e9 Arnaiz y los diocesanos Oscar Robles Toledano, Eurib\u00edades Concepci\u00f3n Reynoso y Milton Cruz. Pero, la Iglesia ha cambiado, porque el mundo ha cambiado tambi\u00e9n. Ya no hay un solo orador sagrado para pronunciar el Serm\u00f3n de las Siete Palabras cada viernes santo, al filo del mediod\u00eda. No est\u00e1 tampoco la formidable\u00a0<i>Schola Cantorum<\/i>\u00a0del padre Bello que armonizaba las pausas de las siete palabras con hermosos cantos gregorianos. La democratizaci\u00f3n eclesial, de hecho impulsada desde Vaticano II, ha desarrollado un espacio para que los pastores de distintas parroquias expongan la l\u00ednea doctrinas y social de la Iglesia dentro de la solemnidad de la fecha m\u00e1s importante de la catolicidad, el viernes negro de la muerte del Se\u00f1or. Ahora, los sencillos sacerdotes y di\u00e1conos, no necesariamente con vocaci\u00f3n oratoria como ocurr\u00eda con Vicente Rubio, tienen derecho a la palabra. Y la ejercen. Marcan pautas y manifiestan certezas. Encausan conductas y notifican agravios. Advierten riesgos y muestran soluciones. No es ret\u00f3rica vac\u00eda. No es planteamiento de Semana Santa. Puede ser tambi\u00e9n en Adviento o en fiestas patrias. Ya no desde el Convento de los Dominicos, sino desde la Catedral, en plena sede episcopal. La Iglesia cumple una misi\u00f3n prof\u00e9tica y misionera. Y, como se\u00f1ala la\u00a0<i>Lumen Gentium<\/i>: \u201cEn todo tiempo y en toda naci\u00f3n son adeptos a Dios los que le temen y practican la justicia\u201d. No s\u00e9 por qu\u00e9 algunos todav\u00eda se resisten a reconocer que la Iglesia es maestra en humanidad. No esperen que se amilane, porque suele hacer lo contrario, espolearse, acicatearse.<\/p>\n<div id=\"notap1a-01\" class=\"col-md-7 pb-3 box-detail-content main-content-text js--column-left portlet-column\">\n<div class=\"content-box\">\n<div id=\"\" class=\"portlet-boundary portlet-static-end content-viewer-portlet last full-access norestricted\">\n<div class=\"text\">\n<div id=\"container-1155685\" class=\"mt-3 mb-4 p-3 insert_headline content-capsule\">\n<div class=\"insertBlock\">\n<div class=\"insert_title\">Libros<\/div>\n<div class=\"list-detail\">\n<ul class=\"no-list-style\">\n<li><b>Fray Vicente Rubio, O.P.<\/b><\/li>\n<li>Mons. Rafael Bello Peguero<\/li>\n<li><i>Serie Hombres de Iglesia, 2007. 75 p\u00e1gs.<\/i><\/li>\n<li>Sacerdotes, historiadores y periodistas describen a Fray Vicente Rubio en su trajinar sacerdotal en Santo Domingo durante 51 a\u00f1os de servicio. Los sacerdotes: Jos\u00e9 Luis S\u00e1ez y Francisco Jos\u00e9 Arnaiz. Los historiadores: Raymundo Gonz\u00e1lez, quien fue su asistente, y Mar\u00eda Ugarte. Y la periodista \u00c1ngela Pe\u00f1a.<b><\/b><\/li>\n<li><b>Indigenismo de ayer y de hoy<\/b><\/li>\n<li>Fray Vicente Rubio, O.P.<\/li>\n<li><i>Fundaci\u00f3n Garc\u00eda Ar\u00e9valo, 2009. 350 p\u00e1gs.<\/i><\/li>\n<li>He aqu\u00ed el pensamiento vivo del fraile dominico. Su obra indigenista recogida por el historiador Manuel Garc\u00eda Ar\u00e9valo luego de la muerte del sacerdote en Espa\u00f1a. Una obra de amor y veneraci\u00f3n por la labor intelectual de Rubio que dej\u00f3 estelas en la historiograf\u00eda dominicana, a m\u00e1s de la c\u00e1tedra sagrada.<b><\/b><\/li>\n<li><b>Fray Pedro de C\u00f3rdoba, O.P.<\/b><\/li>\n<li><i>Colecci\u00f3n Quinto Centenario, 1992. 70 p\u00e1gs.<\/i><\/li>\n<li>Breve compendio de las exposiciones de tres reconocidos historiadores en el seminario sobre \u201cGrandes Figuras de la Evangelizaci\u00f3n de Am\u00e9rica\u201d celebrado dentro del programa del Quinto Centenario del Descubrimiento. Exponen Jos\u00e9 Luis S\u00e1ez, Wenceslao Vega y Ciriaco Landolfi.<b><\/b><\/li>\n<li><b>Sermones<\/b><i><\/i><b><\/b><\/li>\n<li>Rafael Conrado Castellanos Mart\u00ednez<\/li>\n<li><i>Secretar\u00eda de Educaci\u00f3n, 1995. 826 p\u00e1gs.<\/i><\/li>\n<li>Compilados por Mons. Rafael Bello Peguero se re\u00fanen en este volumen los famosos sermones doctrinales del padre Castellanos, un aut\u00e9ntico \u201cembajador de la palabra\u201d como lo califica el historiador jesuita Jos\u00e9 Luis S\u00e1ez. Contiene un ap\u00e9ndice con notas de Vetilio Alfau Dur\u00e1n, cartas y discursos del gran sacerdote.<b><\/b><\/li>\n<li><b>Documentos de la Conferencia del Episcopado Dominicano. 1955-1990<\/b><\/li>\n<li><i>Colecci\u00f3n Quinto Centenario, 1990. 736 p\u00e1gs.<\/i><\/li>\n<li>Fundamental volumen que recoge cartas pastorales, circulares, notificaciones, memor\u00e1ndum, cartas particulares, exhortaciones cuaresmales, declaraciones, comunicados, reflexiones, decretos y mensajes del episcopado dominicano, sobre temas doctrinales, religiosos y sociales. Un documento imprescindible para conocer el pensamiento hist\u00f3rico de la Iglesia dominicana.<\/li>\n<\/ul>\n<\/div>\n<div class=\"list-number\">\n<div class=\"Insert_Headline\"><\/div>\n<\/div>\n<div class=\"QuoteAuthor\">\n<div>\n<div class=\"Insert_Headline\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"Insert_Headline\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"\" class=\"portlet-boundary portlet-static-end content-viewer-portlet last full-access norestricted\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"col-md-4 box-detail-content js--column-right\">\n<div id=\"notap1a-02\" class=\"portlet-column js--sticky-ad is_stuck\">\n<div class=\"portlet-boundary portlet-static-end portlet-nested-portlets\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jose Rafael Lantigua, ex Ministro de Cultura de Rep\u00fablica Dominicana (D. Libre, 27-4-19) &nbsp; \"En la Rep\u00fablica Dominicana la vida vale menos que un cigarrillo Cremas\u201d. Desde el p\u00falpito del Convento de los Dominicos, Fray Vicente Rubio examinaba la realidad del momento y denunciaba los excesos de la hora. El sacerdote de la valiente Orden [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":34155,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[18,16],"tags":[],"class_list":["post-34154","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura","category-libros"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34154"}],"collection":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=34154"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34154\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":34156,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34154\/revisions\/34156"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media\/34155"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=34154"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=34154"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=34154"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}