{"id":34666,"date":"2019-07-30T13:57:42","date_gmt":"2019-07-30T17:57:42","guid":{"rendered":"http:\/\/debateplural.com\/?p=34666"},"modified":"2019-07-30T13:57:42","modified_gmt":"2019-07-30T17:57:42","slug":"contradicciones-en-el-capitalismo-hay-contradicciones-principales-y-secundarias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2019\/07\/30\/contradicciones-en-el-capitalismo-hay-contradicciones-principales-y-secundarias\/","title":{"rendered":"Contradicciones en el capitalismo \u00bfHay contradicciones principales y secundarias?"},"content":{"rendered":"<p>Marcelo Colussi (Prensa Latina, 29-7-19)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La sociedad capitalista est\u00e1 sostenida por una serie de contradicciones que, lejos de resolverse, se profundizan cada vez m\u00e1s conforme pasa el tiempo, aunque aparentemente se las quiera \"suavizar\", hacerlas m\u00e1s digeribles y presentables. Son contradicciones inherentes al capitalismo en tanto sistema, si bien algunas exist\u00edan antes de \u00e9l. Aquella sentencia de Marx de que \"C<i>on el capital el mundo se hizo redondo<\/i>\" plantea ya con toda claridad que una de las caracter\u00edsticas fundamentales del modo de producci\u00f3n capitalista desde sus inicios, es su desarrollo a escala global. Por ello puede decirse que la preconizada y a la moda \"globalizaci\u00f3n\" actual empez\u00f3 pr\u00e1cticamente con el capitalismo mismo, con la llegada del hombre blanco a tierra americana.<\/p>\n<p>En el per\u00edodo de la acumulaci\u00f3n originaria en los pa\u00edses europeos dominantes, la sobre explotaci\u00f3n de la fuerza de trabajo esclava tra\u00edda a Am\u00e9rica desde el \u00c1frica y la fuerza de trabajo ind\u00edgena de este continente jugaron un papel determinante. Eso no puede explicarse sin entender el racismo que acompa\u00f1\u00f3 el desarrollo capitalista, racismo que sirvi\u00f3 para justificar la inmisericorde explotaci\u00f3n (\"civilizados\" \u2013hombre blanco\u2013 versus \"salvajes\" \u2013esclavos africanos negros, poblaci\u00f3n originaria de Am\u00e9rica\u2013). El racismo, o discriminaci\u00f3n \u00e9tnica, para ser \"pol\u00edticamente correctos\" al d\u00eda de hoy, no ha desaparecido. Es m\u00e1s: se ha incorporado cotidianamente, por eso en Guatemala, por ejemplo, un pobre que no se auto-reconoce como ind\u00edgena puede decir campante: \"<i>ser\u00e9 pobre pero no indio<\/i>\". Como se ve, las contradicciones se articulan, se anudan todas entre s\u00ed: para el caso, la econ\u00f3mica con la \u00e9tnica.<\/p>\n<p>Lo mismo puede decirse de los bienes y recursos naturales que se extrajeron de \u00c1frica y Am\u00e9rica con destino a Europa: oro, plata, piedras preciosas, maderas preciosas, entre otros (sangr\u00eda que nunca termin\u00f3, y que ahora se reaviva, dado el esp\u00edritu depredador del actual capitalismo extractivista). Estos recursos, y los de Europa, fueron determinantes en el per\u00edodo de la acumulaci\u00f3n originaria. Tambi\u00e9n alimentaron el inicio y desarrollo de la revoluci\u00f3n industrial. El extractivismo fue clave en la acumulaci\u00f3n originaria de capital y en el posterior desarrollo del capitalismo. En otros t\u00e9rminos: la contradicci\u00f3n del modo de producci\u00f3n industrial-capitalista con la naturaleza est\u00e1 en la base del sistema. El mundo, para esta visi\u00f3n, es considerado \"gran cantera\" de donde extraer materia prima para su posterior industrializaci\u00f3n. El \"progreso\" se abre paso contra el medio ambiente, lo cual abre un interrogante fundamental: \u00bfeso es el progreso? Evidentemente, con la cat\u00e1strofe medioambiental que vivimos hoy, est\u00e1 clara la respuesta.<\/p>\n<p>Por otro lado, en este sistema, desde sus or\u00edgenes hasta su fase actual, el patriarcado ha constituido un sistema de dominaci\u00f3n, opresi\u00f3n y explotaci\u00f3n de los varones hacia las mujeres. Si bien existi\u00f3 en los modos de producci\u00f3n anteriores, Federico Engels se\u00f1ala que \"<i>es con el capitalismo industrial, el desarrollo de la propiedad privada y del modelo de la familia monog\u00e1mica moderna, que la opresi\u00f3n patriarcal de las mujeres adquiere un nuevo giro, instaur\u00e1ndose la esclavitud dom\u00e9stica de las mujeres<\/i>\". El trabajo dom\u00e9stico es fundamental para mantener viva a la poblaci\u00f3n; alguien debe reproducir la vida \u2013biol\u00f3gicamente\u2013 y asegurar su estabilidad (preparar los alimentos, mantener el aseo de la casa, de la ropa). Eso, habitualmente, lo hacen las mujeres, las \"amas de casa\". Para el capitalismo ese trabajo es vital\u2026 \u00a1pero no se paga! Por tanto, el trabajo esclavo de las mujeres como amas de casa (la mitad de la poblaci\u00f3n mundial) es imprescindible. Pero nunca se registra como robo, como explotaci\u00f3n. La contradicci\u00f3n brota por todos lados. Sin embargo, como efecto de la cultura-ideolog\u00eda dominante, esa mujer no trabaja: \"<i>\u00bfTu mam\u00e1 trabaja? No, es ama de casa<\/i>\". Inadmisible, absolutamente\u2026 \u00a1pero es as\u00ed! Una contradicci\u00f3n alimenta la otra.<\/p>\n<p>Con todo lo anterior queremos afirmar que con el surgimiento y desarrollo del capitalismo han surgido, por lo menos, cuatro contradicciones fundamentales: capital-trabajo, capital-naturaleza, varones-mujeres (patriarcado) y \u00e9tnica-racial (racismo). Cada una de estas contradicciones constituye un sistema de dominaci\u00f3n en s\u00ed mismo; el primero, el tercero y el cuarto son, adem\u00e1s, sistemas de opresi\u00f3n y explotaci\u00f3n de la fuerza de trabajo, de las mujeres y de la poblaci\u00f3n ind\u00edgena, originaria y afrodescendiente. Estas contradicciones se reproducen adem\u00e1s en un contexto de capitalismo imperialista, en tanto el capitalismo m\u00e1s desarrollado (el europeo en un inicio, el estadounidense luego, o el japon\u00e9s) arrasa con los llamados \"sub-desarrollados\", manteniendo todas esas contradicciones. Hoy d\u00eda podr\u00eda anotarse otra contradicci\u00f3n como Norte-Sur (lo que en alg\u00fan momento se llam\u00f3 Primer Mundo-Tercer Mundo).<\/p>\n<p>Definitivamente, todas las contradicciones se entrelazan y todas son igualmente importantes. De todos modos, siguiendo a N\u00e9stor Kohan, no puede olvidarse que \"<i>El capitalismo puede permear cierto pluralismo e ir integrando la pol\u00edtica de las diferencias\u00a0<\/i>[l\u00e9ase: incluir las contradicciones que algunos llamar\u00e1n \"secundarias\": g\u00e9nero, etnia, ecolog\u00eda]<i>. Pero lo que no puede hacer jam\u00e1s, a riesgo de no seguir existiendo o dejar de reproducirse, es abolir la explotaci\u00f3n de clase. Precisamente por esto, dentro de la alianza hegem\u00f3nica de fuerzas potencialmente anticapitalistas, aunque todas las rebeld\u00edas contra la opresi\u00f3n tienen su lugar y su trinchera, el sujeto social colectivo que lucha contra la dominaci\u00f3n de clase debe jugar un papel convocante y aglutinador de la \u00fanica lucha que posee la propiedad de ser totalmente generalizable.<\/i>\"<\/p>\n<p>De ese modo, puede concebirse un capitalismo donde las mujeres toman el poder contra los varones, o los pueblos originarios contra los blancos, pero la contradicci\u00f3n de base: la explotaci\u00f3n del trabajo, se mantiene. Por tanto, si bien todas las contradicciones marchan juntas y se retroalimentan, la contradicci\u00f3n capital-trabajo asalariado tiene un estatuto especial. Significativo al respecto es que hoy d\u00eda el capitalismo se permite hablar (pero no cambiar mucho en lo sustancial) de estas contradicciones paralelas (la \u00e9tnica, la de g\u00e9nero, el llamado cambio clim\u00e1tico). Sin embargo, de la lucha de clases no menciona una palabra.<\/p>\n<p><b>Contradicci\u00f3n capital-trabajo<\/b><\/p>\n<p>El desarrollo del capitalismo a nivel mundial en las \u00faltimas d\u00e9cadas ha supuesto cambios importantes en la configuraci\u00f3n de las clases sociales y, por supuesto, en la lucha de clases. Aunque se haya querido proclamar triunfalmente \"<i>el fin de las ideolog\u00edas y de la historia<\/i>\" (Fukuyama), la lucha interclases sigue siendo el motor de la historia.<\/p>\n<p>La acumulaci\u00f3n de capital ha trascendido la forma principal enunciada por Marx hace alrededor de 150 a\u00f1os, a partir de la creaci\u00f3n de valor (de cambio) en el proceso de producci\u00f3n (de mercanc\u00edas) y su apropiaci\u00f3n por el propietario de los medios de producci\u00f3n. Marx plante\u00f3 que la acumulaci\u00f3n de capital se daba en dos \u00e1mbitos: en la producci\u00f3n de los instrumentos de producci\u00f3n y en la producci\u00f3n de bienes y servicios. En ambos, la acumulaci\u00f3n de capital es posible por la explotaci\u00f3n del trabajador (cualquiera sea: urbano-industrial, rural, de bienes o de servicios, productor manual o intelectual, etc., y habr\u00eda que agregar: amas de casa haciendo trabajo dom\u00e9stico no remunerado) mediante el trabajo no pagado (plusval\u00eda), a partir de unas relaciones de producci\u00f3n favorables al propietario de los medios de producci\u00f3n.<\/p>\n<p>La contradicci\u00f3n capital-trabajo se manifiesta en la lucha permanente que se desarrolla entre los capitalistas (burgues\u00eda industrial, oligarqu\u00eda terrateniente, hoy d\u00eda: clase capitalista global si se quiere) que buscan incrementar la plusval\u00eda pagando menos a los trabajadores, o sobreexplot\u00e1ndolos, y \u00e9stos que tratan de mejorar sus condiciones salariales. Dicho de otra forma, es la lucha que se da entre las dos clases sociales fundamentales en el capitalismo: los propietarios y los trabajadores.<\/p>\n<p>Con el desarrollo del capitalismo, las clases sociales est\u00e1n sometidas a cambios y reconfiguraci\u00f3n. Hoy no son lo que fueron, por ejemplo, durante el capitalismo industrial europeo estudiado por los cl\u00e1sicos en el siglo XIX. Con los procesos de robotizaci\u00f3n y eso que ha dado en llamarse, enga\u00f1osamente, deslocalizaci\u00f3n (ubicaci\u00f3n de las industrias del Norte en los pa\u00edses del Sur, donde las condiciones de explotaci\u00f3n son mucho mayores, se evaden impuestos y no hay controles medioambientales), esa contradicci\u00f3n fundante ha sufrido variantes. Es v\u00e1lido preguntarse, como lo hace Fidel Castro: \"\u00bf<i>Puede sostenerse, hoy por hoy, la existencia de una clase obrera en ascenso, sobre la que caer\u00eda la hermosa tarea de hacer parir una nueva sociedad? \u00bfNo alcanzan los datos econ\u00f3micos para comprender que esta clase obrera \u2013en el sentido marxista del t\u00e9rmino\u2013 tiende a desaparecer, para ceder su sitio a otro sector social? \u00bfNo ser\u00e1 ese innumerable conjunto de marginados y desempleados cada vez m\u00e1s lejos del circuito econ\u00f3mico, hundi\u00e9ndose cada d\u00eda m\u00e1s en la miseria, el llamado a convertirse en la nueva clase revolucionaria?<\/i>\" A ese conjunto de empobrecidos, precarizados, que sobreviven como pueden, muy acertadamente Frei Betto les llam\u00f3 \"pobretariado\". Eso lleva a plantearse qui\u00e9n es hoy el sujeto transformador en la sociedad. O, dicho de otro modo: cu\u00e1l es la contradicci\u00f3n fundamental del sistema por la que dicho sistema puede eclosionar.<\/p>\n<p>En el \u00e1mbito de las clases sociales y la lucha de clases, el actual capitalismo neoliberal que viene desarroll\u00e1ndose estas \u00faltimas d\u00e9cadas, ha logrado en gran medida la\u00a0<i>flexibilidad laboral<\/i>, que es otra de sus caracter\u00edsticas. La flexibilidad laboral, infame eufemismo que quiere reemplazar la idea de \"trabajador\" por la de \"colaborador\" de la empresa, implica la anulaci\u00f3n o no aplicaci\u00f3n de las leyes laborales favorables a los trabajadores. En los empobrecidos pa\u00edses del Sur esto tiene manifestaciones grotescas: las condiciones laborales de los trabajadores sin prestaciones de ninguna clase, sin derecho a sindicalizarse y reprimidos violentamente cada vez que intentan protestar, pretende \"hacer atractivo\" a esos pa\u00edses para la inversi\u00f3n de capital transnacional. La profundizaci\u00f3n de la explotaci\u00f3n se da en todos lados, pero son los pa\u00edses pobres del Sur (mal llamados \"periferia\", en contradicci\u00f3n con la pretendida \"metr\u00f3poli\"), los que acusan mayormente ese deterioro. Es decir, en las condiciones de expansi\u00f3n capitalista actual existe una sobre explotaci\u00f3n de la fuerza de trabajo que agrava la por siempre existente contradicci\u00f3n capital-trabajo. En el Norte la situaci\u00f3n no es sustancialmente mejor, por cuanto la p\u00e9rdida de poder adquisitivo por un capitalismo que se siente triunfal a partir de la ca\u00edda del bloqueo socialista europeo, hace de la clase trabajadora una v\u00edctima sin mayor capacidad de defensa.<\/p>\n<p>Sin embargo, y curiosamente, frente a esta profundizaci\u00f3n de la explotaci\u00f3n, la lucha de los trabajadores (en cualquiera de sus expresiones) no aparece fuertemente, o aparece en expresiones m\u00ednimas. Las actuales pol\u00edticas neoliberales consiguieron postrar as\u00ed los reclamos de la clase trabajadora, haciendo del tener asegurado un puesto de trabajo un \"tesoro\" que no se puede perder. Si a mediados del siglo XIX el fantasma que recorr\u00eda Europa era el comunismo, hoy es la desocupaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El movimiento sindical de clase, combativo en otros tiempos, poco a poco, por efectos de la represi\u00f3n en el Sur y factores como la corrupci\u00f3n y la despolitizaci\u00f3n\/cooptaci\u00f3n (en el Norte), se convirti\u00f3 en un movimiento intrascendente, aliado de las patronales en definitiva. En general, los sindicatos ya no responden a la lucha de los trabajadores en su conjunto.<\/p>\n<p><b>La contradicci\u00f3n capital-naturaleza<\/b><\/p>\n<p>La contradicci\u00f3n capital-naturaleza puede sintetizarse en que cada vez hay una mayor presi\u00f3n del capital sobre los bienes y recursos naturales para su mercantilizaci\u00f3n, a fin de incrementar la producci\u00f3n capitalista y mantener el \"crecimiento econ\u00f3mico\" capitalista, vital para la generaci\u00f3n de mayor plusval\u00eda. A lo largo del siglo XX, pero sobre todo en las \u00faltimas d\u00e9cadas, esta contradicci\u00f3n se ha agudizado. Con la expansi\u00f3n del capitalismo en su fase neoliberal a partir de finales de la d\u00e9cada de 1970, la naturaleza, los bienes y recursos naturales han sido sometidos a una mayor presi\u00f3n por las grandes corporaciones transnacionales. La b\u00fasqueda desenfrenada de fuentes energ\u00e9ticas y de minerales estrat\u00e9gicos para las industrias de punta (en muchos casos la militar) marcan esa tendencia.<\/p>\n<p>Los efectos sobre el medio ambiente son desastrosos: agudizaci\u00f3n del cambio clim\u00e1tico que provoca fen\u00f3menos naturales cuya magnitud resulta en desastres sociales y econ\u00f3micos; agotamiento de los recursos y bienes naturales; contaminaci\u00f3n medio ambiental con poluci\u00f3n del agua, del aire y de la tierra. El hiper-consumismo capitalista no se arregla buscando paliativos superficiales, como el reciclar, el separar la basura o la generaci\u00f3n de una supuesta \"conciencia verde\", no usando pajillas para tomar una gaseosa por ejemplo. Todo ese esfuerzo hecho a nivel personal logra contener la contaminaci\u00f3n global en apenas un 1%. El problema de fondo, la contradicci\u00f3n original es la voracidad del capital, que destruye todo en aras de su propio beneficio.<\/p>\n<p>El modelo de capitalismo neoliberal trajo consigo el dominio absoluto del capital financiero sobre el proceso productivo. Hoy d\u00eda son los capitales globales que se mueven de un para\u00edso fiscal a otro sin ninguna regulaci\u00f3n los que marcan el ritmo del sistema. En su proceso de expansi\u00f3n, este capitalismo neoliberal provoca una disputa por la tierra y los recursos naturales entre las grandes corporaciones que dominan esa expansi\u00f3n, por un lado, y comunidades y pueblos que obtienen de ella los bienes necesarios para su existencia, por otro. De ah\u00ed que esta contradicci\u00f3n capital-naturaleza se evidencia en la lucha de pueblos originarios que defienden sus territorios contra empresas multinacionales extractivistas que invaden sin miramientos destruyendo todo a su paso (compa\u00f1\u00edas petroleras, mineras, monocultivo destinado a biocombustibles, desv\u00edo de r\u00edos para empresas hidroel\u00e9ctricas generadoras de electricidad). Solo para graficarlo: para la obtenci\u00f3n de un gal\u00f3n de biocombustible (utilizado en los pa\u00edses capitalistas del Norte pr\u00f3spero), hecho a base de az\u00facar, ma\u00edz o palma aceitera, se necesitan 2,000 litros de agua (robada a los empobrecidos del Sur).<\/p>\n<p><b>El racismo y la contradicci\u00f3n \u00e9tnica<\/b><\/p>\n<p>En articulaci\u00f3n con las anteriores contradicciones destaca la llamada \u00e9tnica (o racismo). Es la que se desprende de la invasi\u00f3n, despojo y explotaci\u00f3n colonial, que conmin\u00f3 a los pueblos originarios de Latinoam\u00e9rica y los grupos afrodescendientes tra\u00eddos a la fuerza a estos territorios en calidad de esclavos, a ser considerados casi animales, objeto de esclavitud y sobre-explotaci\u00f3n, marginados y excluidos como seres de \u00faltima categor\u00eda, objeto permanente de despojo de sus tierras y territorios, oprimidos en tanto sujetos colectivos y en tanto individuos.<\/p>\n<p>Eso, aun cuando presenta cambios, ha sido mantenido en esencia por un capitalismo que justifica y reproduce la explotaci\u00f3n laboral y el robo descarado a partir de razones \u00e9tnicas y raciales. Esto ha configurado en todo el sub-continente latinoamericano sociedades profundamente racistas, en donde los que se dicen descendientes de los conquistadores (espa\u00f1oles y portugu\u00e9s, que llegaron a \"civilizar\"), resultan beneficiados por una sociedad estratificada \u00e9tnicamente, mientras los pueblos originarios se ven afectados por un sistema que los trata como ciudadanos de segunda categor\u00eda, como mano de obra barata, excluy\u00e9ndoles de los escasos y raqu\u00edticos derechos sociales, econ\u00f3micos, pol\u00edticos, culturales, al mismo tiempo que les niega derechos correspondientes a su car\u00e1cter de sujetos colectivos, como pueblos, entre ellos a los de autodeterminaci\u00f3n y autonom\u00eda.<\/p>\n<p>En el caso de Am\u00e9rica del Norte, o m\u00e1s espec\u00edficamente de Estados Unidos, esa conquista de siglos anteriores confin\u00f3 a los pueblos originarios en \"reservas\". Ah\u00ed el racismo se juega fundamentalmente entre los blancos conquistadores (de origen europeo) y la poblaci\u00f3n negra, de origen africano, otrora mano de obra esclava. En todos los casos, el racismo justifica la opresi\u00f3n econ\u00f3mica. Queda claro que todas las contradicciones se anudan y entrelazan entre s\u00ed.<\/p>\n<p><b>El patriarcado y la contradicci\u00f3n varones-mujeres<\/b><\/p>\n<p>Otra contradicci\u00f3n hist\u00f3rica, \u00edntimamente ligada con el car\u00e1cter y curso del capitalismo como sistema, pero que debe ser entendido como un sistema en s\u00ed mismo, que requiere ser transformado al mismo tiempo y en todo espacio, es la opresi\u00f3n patriarcal.<\/p>\n<p>Esta contradicci\u00f3n se expresa en una relaci\u00f3n de sobre explotaci\u00f3n de la mujer en el \u00e1mbito de las relaciones de producci\u00f3n, su mayor exclusi\u00f3n de las fuentes de empleo formal, del salario y la raqu\u00edtica seguridad social con que cuenta, e \u00edntimamente relacionada, de los \u00e1mbitos de decisi\u00f3n fundamental en el proceso productivo, reproductivo y en el proceso pol\u00edtico. Esa condici\u00f3n se agrava cuando es utilizada como mercanc\u00eda para prop\u00f3sitos de trata de personas, como producto de publicidad y como simple objeto sexual. El sexismo, en tal sentido, es otra contradicci\u00f3n anudada a todo lo anterior.<\/p>\n<p>No obstante, tambi\u00e9n se expresa en un papel predefinido por el patriarcado, que se orienta a su conminaci\u00f3n a la reproducci\u00f3n de la especie, de la familia y del mismo sistema patriarcal que la oprime, lo cual se manifiesta en la violencia, exclusi\u00f3n y dominio que el var\u00f3n ejerce sobre ella, con el agravante que muchas veces las religiones lo justifican.<\/p>\n<p>Dicha opresi\u00f3n patriarcal se expresa con mayor agudeza en la medida que la mujer pertenece a la clase trabajadora y a comunidades rurales, campesinas y marginalizadas. De todos modos, la exclusi\u00f3n de las mujeres en los distintos \u00e1mbitos de la vida es algo que atraviesa todas las sociedades.<\/p>\n<p><b>En conclusi\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>Si se intentan modificar profundamente todas estas injusticias, queda claro que todas las contradicciones deber\u00edan superarse a la vez, simult\u00e1neamente. No es posible una justicia econ\u00f3mica si sigue habiendo patriarcado; no es posible equidad de g\u00e9nero si no hay equidad econ\u00f3mica. Es imposible superar la contradicci\u00f3n \u00e9tnica sin considerar las anteriores. No puede aspirarse a un mundo m\u00e1s arm\u00f3nico si persiste la locura consumista que nos impone el sistema capitalista depredando nuestra casa com\u00fan, el planeta Tierra. En conclusi\u00f3n: todas las contradicciones marchan de la mano, y no es posible superar ninguna de ellas por separado. Si ello se intenta, no pasa de un intento vano.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Marcelo Colussi (Prensa Latina, 29-7-19) &nbsp; La sociedad capitalista est\u00e1 sostenida por una serie de contradicciones que, lejos de resolverse, se profundizan cada vez m\u00e1s conforme pasa el tiempo, aunque aparentemente se las quiera \"suavizar\", hacerlas m\u00e1s digeribles y presentables. Son contradicciones inherentes al capitalismo en tanto sistema, si bien algunas exist\u00edan antes de \u00e9l. [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":34584,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14,12],"tags":[],"class_list":["post-34666","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-internacionales","category-politica-3"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34666"}],"collection":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=34666"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34666\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":34667,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34666\/revisions\/34667"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media\/34584"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=34666"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=34666"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=34666"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}