{"id":34741,"date":"2019-08-03T12:16:47","date_gmt":"2019-08-03T16:16:47","guid":{"rendered":"http:\/\/debateplural.com\/?p=34741"},"modified":"2019-08-03T12:16:47","modified_gmt":"2019-08-03T16:16:47","slug":"max-henriquez-urena-y-el-encuadre-rimbaud-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2019\/08\/03\/max-henriquez-urena-y-el-encuadre-rimbaud-3\/","title":{"rendered":"Max Henr\u00edquez Ure\u00f1a y el encuadre Rimbaud (3)"},"content":{"rendered":"<p>26-4-17<\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">\u201cEse aeda que abog\u00f3 voluntaria y definitivamente su voz a los veinte a\u00f1os, es uno de los temperamentos po\u00e9ticos m\u00e1s extraordinarios y sorprendentes de la literatura de todos los tiempos. Aquel adolescente era, sencillamente, el genio, aunque buena parte de su obra sea boceto, promesa, ejercicio, anuncio\u201d. (Vid. Ensayo citado en Op. cit. p.11)<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">As\u00ed reza la cita de Max Henr\u00edquez Ure\u00f1a para definir y explicar m\u00e1s concretamente el encuadre anal\u00edtico y cr\u00edtico del poeta Jean Arthur Rimbaud. Su ejercicio de lectura quiere ser riguroso, concentrado, inmanente y contextual como operaci\u00f3n de an\u00e1lisis, dando cuenta de etapas necesarias para la interpretaci\u00f3n y comprensi\u00f3n de su vida-obra-lenguaje.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">Ahora bien, \u00bfQu\u00e9 es un encuadre cr\u00edtico, tal y como se observa en el contexto de la doxa cr\u00edtica de MHU? Nuestro autor concentra su juicio general y particular apoy\u00e1ndose en el n\u00facleo tem\u00e1tico, trazado formal y el campo est\u00e9tico-interpretativo del autor analizado, justificado en un argumento de trabajo que genera conclusiones de verdad individual y sentido. De ah\u00ed que el encuadre Rimbaud se explique mediante una lectura hist\u00f3rico-cr\u00edtica de la obra literaria, respaldada por su movimiento procesual de enunciaci\u00f3n y sentido. Lo que permite organizar en su caso, y en el caso de su lectura de Rimbaud, el universo de autor, el poema como tensi\u00f3n, expresi\u00f3n, experiencia y la organizaci\u00f3n de una intuici\u00f3n que anuncia y enuncia el sentido mismo de su mundo contradictorio y confluyente como hoja de vida humana.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">Seg\u00fan MHU:<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">\u201cSu Barco ebrio, composici\u00f3n que le dio r\u00e1pido renombre en los cen\u00e1culos literarios de su tiempo, fue la clarinada de una nueva sensibilidad y de una nueva modalidad de expresi\u00f3n. Dif\u00edcil ser\u00e1 encontrar, desde el momento en que fue escrito, 1871, hasta nuestros d\u00edas, m\u00e1s de tres o cuatro composiciones po\u00e9ticas que puedan, en las letras francesas, sufrir parang\u00f3n con el Barco ebrio.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0\u00a0<\/span>No obstante, como vivimos ahora en plena pesquisa de mitos, se ha dado en la flor de decir que esa composici\u00f3n es un fino ejercicio po\u00e9tico en el que abundaba la imitaci\u00f3n y el calco de versos enteros de Le\u00f3n Dierx: algunos literatos eminentes como Louis Arag\u00f3n y Jean Schlumberger, soltaron hace tiempo la especie, y en su libro lo ha repetido \u00c9tiemble, el paciente e implacable destructor de mitos\u201d. (Op. cit. pp. 11-12)<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">La mirada comparativa de Max avanza la idea del cotejo\u201c\u2026de los versos de Dierx con los de Rimbaud\u201d. MHU demuestra en su cotejo que por m\u00e1s que se quiera leer cercan\u00edas verbales o estil\u00edsticas de Dierx en Rimbaud, las mismas ser\u00edan insignificantes y habr\u00eda que someter ambas obras a un an\u00e1lisis, y por lo mismo habr\u00eda que preguntarse o preguntar en torno a t\u00f3picos espec\u00edficos o diferenciales en tal sentido:<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">\u201cEl cotejo de los versos de Dierx con los de Rimbaud \u2013sostiene MHU- nos da solamente ciertas aproximaciones insignificantes, pero si, aun as\u00ed, quisi\u00e9ramos concederles superior importancia, ser\u00eda forzoso dilucidar primero otras cuestiones\u2026\u201d (Ib\u00eddem.)<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">\u00bfCu\u00e1les son esas cuestiones que entiende MHU que plantear\u00eda un an\u00e1lisis<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0\u00a0<\/span>de tipo comparativo, textual y contextual? La respuesta del cr\u00edtico e historiador dominicano es la siguiente en cuanto a tal encuadre:<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">\u201c\u2026por alta, por exquisita y refinada que sea la personalidad po\u00e9tica de Le\u00f3n Dierx, \u00bfhay acaso en ella el impulso original de renovaci\u00f3n y la riqueza de sugerencias en que es pr\u00f3diga la obra de Rimbaud? Por incipiente y breve que se la producci\u00f3n po\u00e9tica de Rimbaud, \u00bfNo representa m\u00e1s en la historia literaria que la de Dierx, aunque \u00e9ste fuera proclamado por Pr\u00edncipe de los poetas en su ancianidad gloriosa? \u00bfHay acaso en toda la obra de Dierx \u2013tan pulida, tan emotiva, tan honda- algo que iguale o supere al Barco ebrio?\u201d (Ib\u00eddem. loc. cit.)<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">\u00bfCu\u00e1l es la doxa puntual de MHU a prop\u00f3sito del momento en que apareci\u00f3 Rimbaud?<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">\u201cRimbaud, cuando apareci\u00f3, encarnaba la nueva poes\u00eda, como, en cierto modo, la representa a\u00fan. Esa oscuridad deslumbradora a que alude elegantemente Reverdy como una revelaci\u00f3n, tiene todav\u00eda vigencia, aunque los caminos que trill\u00f3 Rimbaud se hayan multifurcado hasta el infinito y otros modos y modos de expresi\u00f3n nos llevan muchas veces, no a una oscuridad que deslumbra, sino a la tiniebla integral\u201d. (Ib\u00eddem.)<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">MHU se\u00f1ala mediante comparaci\u00f3n y oposici\u00f3n la diferencia entre opacidad y transparencia, obscuridad y claridad; imagen violenta, imagen fluida. Lo que quiere decir que:<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">\u201cEn Le\u00f3n Dierx, que es la claridad misma \u2013una claridad serena y parnasiana-, buscar\u00edamos en vano las im\u00e1genes audaces y las bruscas y t\u00e1cticas asociaciones de ideas que cada momento brotan en la poes\u00eda de Rimbaud. Muchos barcos errantes y fantasmales hay en la leyenda y la literatura, y dentro de ese cat\u00e1logo puede caber el de Rimbaud, pero ninguno lo iguala en categor\u00eda po\u00e9tica, por lo mucho que sugiere y por la t\u00f3nica brumosa y embriagadora de esa poes\u00eda que parece venir de un mundo irreal: a ese mundo nos conduce aquel barco que desciende de los r\u00edos impasibles y es m\u00e1s tarde el juguete del furioso y cabrilleanteembate de las mareas\u201d. (Ver, pp. 12-13)<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">La lectura expresiva que hace MHU se inscribe en<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0\u00a0<\/span>el perfil estil\u00edstico-comparativo de Rimbaud, todo a prop\u00f3sito de la perspectiva de la poes\u00eda que \u201chabla\u201d desde sus estructuras de representaci\u00f3n simb\u00f3lica y ritm\u00edca del lenguaje po\u00e9tico. Pero ambos poetas (Dierx-Rimbaud) , han creado sus mundos mediantes im\u00e1genes sorprendentes surgidas de la oposici\u00f3n imagen y sentido, finitud e infinitud, all\u00ed donde lo advertido como intuici\u00f3n se expresa en tanto que conjunci\u00f3n po\u00e9tica:<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">Seg\u00fan Max:<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">\u201c\u00a1Las pen\u00ednsulas que han soltado sus amarras no han sufrido m\u00e1s triunfante sacudimiento!\u201d. Y de entonces \u2013nos habla el\u00a0<i>Barco ebrio-,<\/i>\u00a0me ba\u00f1\u00e9 en el poema del mar, infuso de astros y latescente, devorando los azures verdes donde, flotaci\u00f3n l\u00edvida y pasmosa, un ahogado desciende a veces, pensativo\u201d\u2026 \u00bfA qu\u00e9 prodigar otras citas? Estamos a distancia estratosf\u00e9rica de la majestad<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0\u00a0<\/span>parnasiana de Le\u00f3n Dierx. Hay aqu\u00ed una inquietud que no comulga con la suave y amable claridad de Dierx, y hay un mundo de alusiones retorcidas que en vano buscar\u00edamos en la obra del mago de los Labios cerrados\u201d. (Loc. cit.)<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">\u00bfCu\u00e1l es el valor, seg\u00fan Max de\u00a0<i>El Barco ebrio<\/i>\u00a0en el contexto moderno de la poes\u00eda francesa y europea?<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">\u201cEl Barco ebrio, h\u00e1ganse las salvedades que se quieran, es una de las m\u00e1s notables poes\u00edas de Rimbaud, pero no es la \u00fanica que alcanza alta significaci\u00f3n en su obra. Ah\u00ed est\u00e1n esas cinco estrofas que ampara un t\u00edtulo repelente:\u00a0<i>Las buscadoras de piojo,<\/i>\u00a0a pesar de lo ingrato del tema, Rimbaud logra desarrollarlo sin caer en el fe\u00edsmo, esto es, en el anhelo de producir la emoci\u00f3n est\u00e9tica por medio de lo repugnante o de lo horrible\u201d. (Ib\u00eddem.)<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">En lo tocante al soneto parnasiano y simbolista legible en Rimbaud, Max identifica un tipo estr\u00f3fico de arte mayor que alcanz\u00f3 a finales del siglo XIX una tesitura mel\u00f3dica y r\u00edtmica ejemplar:<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">\u201cHay sonetos suyos que son joyas, como\u00a0<i>El armario<\/i>, o como\u00a0<i>El durmiente del valle<\/i>, que se inspira en un cad\u00e1ver de un soldado tendido sobre el c\u00e9sped. Aun en su primer manojo de composiciones escritas en la provincia natal, hay estrofas tan armoniosas y bellas como Las manos de Juana Mar\u00eda y L\u00e1grimas, a las que todav\u00eda pueden agregarse: La canci\u00f3n de la m\u00e1s alta torre, La eternidad, La comedia de la sed, Fiestas del hambre\u201d. (Ib\u00eddem. Loc. cit.)<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">La ex\u00e9gesis y el encuadre Rimbaud han desarrollado un catalizador de lenguajes de la modernidad po\u00e9tica europea.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">La concentraci\u00f3n denominada vida-obra, origina en contexto una visi\u00f3n cr\u00edtica ordenadora de rasgos, aspectos, ritmos y traves\u00edas del poema-movimiento que motiva lo que ser\u00e1 m\u00e1s tarde la explosi\u00f3n del inconsciente po\u00e9tico.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">De ah\u00ed que el n\u00facleo generador de dicho encuadre, marcado por acentos cr\u00edticos y filol\u00f3gicos del momento estudiado, sea revelador de una doxa como la siguiente:<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">\u201cCon Rimbaud, ya se ha dicho, lo inconsciente entra, triunfa y se instala en la poes\u00eda. Y ese inconsciente aparece quiz\u00e1s en forma a\u00fan m\u00e1s caracter\u00edstica y representativa, en sus prosas, que al cabo son poes\u00eda pura:\u00a0<i>Una temporada en el infierno<\/i>\u00a0y\u00a0<i>La Iluminaciones<\/i>. Y bueno es advertir que la prosa de Rimbaud tiene un car\u00e1cter m\u00e1s aut\u00e9nticamente revolucionario que su verso.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0\u00a0<\/span>Para hacer triunfar lo inconsciente era preciso poseer una gran fuerza original, un esp\u00edritu vidente capaz de penetrar en el mundo de las abstracciones inexpresables. Tal ocurri\u00f3 con Rimbaud, que se calific\u00f3 a s\u00ed mismo de vidente en una carta, hoy famosa, de sus diecisiete a\u00f1os: \u201cDigo que hay que ser vidente\u2026 El poeta se hace vidente por un largo, inmenso y razonado desarreglo de todos los sentidos\u2026 as\u00ed llega a ser entre todos, el gran enfermo, el gran criminal, el gran maldito\u2026 \u00a1Y el supremo sabio, pues llega a lo desconocido\u2026!\u201d(Vid. p. 14)<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>26-4-17 \u201cEse aeda que abog\u00f3 voluntaria y definitivamente su voz a los veinte a\u00f1os, es uno de los temperamentos po\u00e9ticos m\u00e1s extraordinarios y sorprendentes de la literatura de todos los tiempos. Aquel adolescente era, sencillamente, el genio, aunque buena parte de su obra sea boceto, promesa, ejercicio, anuncio\u201d. (Vid. 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