{"id":34743,"date":"2019-08-03T12:27:34","date_gmt":"2019-08-03T16:27:34","guid":{"rendered":"http:\/\/debateplural.com\/?p=34743"},"modified":"2019-08-03T12:27:34","modified_gmt":"2019-08-03T16:27:34","slug":"fueron-los-bombardeos-atomicos-sobre-hiroshima-y-nagasaki-un-crimen-de-guerra-y-un-crimen-contra-la-humanidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2019\/08\/03\/fueron-los-bombardeos-atomicos-sobre-hiroshima-y-nagasaki-un-crimen-de-guerra-y-un-crimen-contra-la-humanidad\/","title":{"rendered":"\u00bfFueron los bombardeos at\u00f3micos sobre Hiroshima y Nagasaki un crimen de guerra y un crimen contra la humanidad?"},"content":{"rendered":"<p>Rossen Vassilev Jr. (Global Research, 3-8-19)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>\u00bfFue el presidente Harry Truman \u201cun asesino\u201d, tal como lo calific\u00f3 una vez la reconocida fil\u00f3sofa anal\u00edtica brit\u00e1nica Gertrude Elizabeth Anscombe? En efecto, \u00bffueron los bombardeos at\u00f3micos de Hiroshima y Nagasaki un crimen de guerra y un crimen contra la humanidad, como ella y otros eminentes acad\u00e9micos han afirmado p\u00fablicamente? La distinguida profesora de filosof\u00eda y \u00e9tica en Oxford y Cambridge, la doctora Anscombe, una de las fil\u00f3sofas m\u00e1s dotadas del siglo XX, reconocida como la mejor fil\u00f3sofa de la historia, calific\u00f3 abiertamente al presidente Truman de \u201ccriminal de guerra\u201d por su decisi\u00f3n de arrasar con bombas at\u00f3micas las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki en agosto de 1945 (Rachels &amp; Rachels, 127). Seg\u00fan otro cr\u00edtico acad\u00e9mico, el difunto historiador estadounidense Howard Zinn, al menos 140.000 personas civiles japonesas fueron \"convertidas en polvo y cenizas\" en Hiroshima. M\u00e1s de 70.000 personas civiles murieron abrasadas en Nagasaki y otras 130.000 residentes en ambas ciudades murieron de enfermedades relacionadas con la radiaci\u00f3n a lo largo de los siguientes nueve a\u00f1os (Zinn, 23).<\/em><\/p>\n<p>Las dos razones m\u00e1s citadas de la controvertida decisi\u00f3n del presidente Truman fueron la de acortar la guerra y la de salvar la vida de \u201centre 250.000 y 500.000\u201d soldados estadounidenses que probablemente habr\u00edan muerto en combate si el ej\u00e9rcito estadounidense hubiera tenido que invadir las islas del Jap\u00f3n imperial. Se afirma que Truman dijo: \u201cNo pod\u00eda soportar esa idea y ello llev\u00f3 a la decisi\u00f3n de utilizar la bomba at\u00f3mica\u201d (Dallek, 26).<\/p>\n<p>Pero la doctora Gertrude Anscombe, que junto con su marido, el doctor Peter Geach, profesor de l\u00f3gica filos\u00f3fica y \u00e9tica, fueron los principales defensores en el siglo XX de la doctrina de que las normas morales son absolutas, no creyeron este argumento moralmente cruel: \u201cPero, \u00bfqu\u00e9 har\u00eda usted si tuviera que elegir entre hervir a un beb\u00e9 o permitir que un desastre terrible ocurriera a mil personas (o a un mill\u00f3n, si mil no es suficiente)? El que los hombres elijan matar inocentes como medio de obtener sus fines siembre es un asesinato\u201d (Rachels &amp; Rachels 128-129).<\/p>\n<p>En 1956 la profesora Anscombe y otros destacados acad\u00e9micos de la Universidad de Oxford protestaron abiertamente contra la decisi\u00f3n de los administradores de la universidad de conceder a Truman un t\u00edtulo honorario para agradecer la ayuda estadounidense durante la guerra. Incluso escribi\u00f3 un panfleto en el que explicaba que el expresidente estadounidense era un \u201casesino\u201d y un \u201ccriminal de guerra\u201d (Rachels &amp; Rachels 128).<\/p>\n<p>Para muchas personas contempor\u00e1neas de Elizabeth Anscombe los bombardeos at\u00f3micos de Hiroshima y Nagasaki violaron normas \u00e9tico filos\u00f3ficas como \u201cla vida humana es sagrada\u201d y \u201cmatar es un crimen\u201d, adem\u00e1s de \u201cest\u00e1 mal utilizar a las personas como medio para lograr los fines de otras personas\u201d. El expresidente [estadounidense] Herbert Hoover fue otra de las primeras personas cr\u00edticos que afirm\u00f3 abiertamente que \u201cme repugna el uso de la bomba at\u00f3mica con su asesinato indiscriminado de mujeres y ni\u00f1os\u201d (Alperovitz,\u00a0<i>The Decision,<\/i>\u00a0635).<\/p>\n<p>Incluso el propio Jefe de Estado Mayor del presidente Truman, el Almirante William D. Leahy, que fue laureado con cinco medallas (el oficial militar estadounidense de mayor rango durante la guerra), declar\u00f3 abiertamente que desaprobaba en\u00e9rgicamente los bombardeos at\u00f3micos: \u201c<i>En mi opini\u00f3n el uso de esta b\u00e1rbara arma en Hiroshima y Nagasaki no prest\u00f3 ninguna ayuda material en nuestra guerra contra Jap\u00f3n.\u00a0<\/i>Los japoneses ya estaban derrotados y estaban dispuestos a rendirse debido a la eficacia del bloqueo mar\u00edtimo y al \u00e9xito de los bombardeos con armas convencionales. [&#8230;] Me parece que al ser los primeros en utilizarla adoptamos unos principios \u00e9ticos comunes a los b\u00e1rbaros de la Edad Media. [&#8230;] No se me ense\u00f1\u00f3 a hacer la guerra de esta manera y no se pueden ganar las guerras destruyendo a mujeres y ni\u00f1os\u201d (Claypool, 86-87, la cursiva es nuestra).<\/p>\n<p>Por otra parte, las personas que defienden al presidente Truman parecen utilizar el casi utilitario \u201cargumento del beneficio\u201d para justificar el brutal uso de un arma devastadora de destrucci\u00f3n masiva que mat\u00f3 a cientos de miles de personas civiles inocentes en ambas ciudades japonesas a pesar de que, contrariamente a lo afirmado en muchas declaraciones p\u00fablicas de Truman en aquel momento, no hubiera tropas militares ni armamento pesado ni siquiera industrias importantes relacionadas con la guerra en ninguna de las dos ciudades. Debido a que el ej\u00e9rcito japon\u00e9s hab\u00eda reclutado a pr\u00e1cticamente toda la poblaci\u00f3n adulta masculina tanto de Hiroshima como de Nagasaki, la mayor\u00eda de las v\u00edctimas de la muerte abrasadora ca\u00edda del cielo fueron mujeres, ni\u00f1os y hombres ancianos. La excusa que el propio Truman dio muchas veces fue que \u201carrojar las bombas detuvo la guerra, salv\u00f3 millones de vidas\u201d (Alperovitz,\u00a0<i>Atomic Diplomacy.<\/i>\u00a010). Incluso se jact\u00f3 de \u201chaber dormido como un beb\u00e9\u201d la noche despu\u00e9s de firmar la orden final de utilizar las bombas at\u00f3micas contra Jap\u00f3n (Rachels &amp; Rachels, 127). Pero lo que Truman dec\u00eda para justificarse est\u00e1 lejos de ser la verdad y mucho menos toda la verdad.<\/p>\n<p><b>Desatar un Frankenstein nuclear<\/b><\/p>\n<p>A instancias de un colega f\u00edsico nuclear, el exiliado h\u00fangaro antinazi Leo Szilard, Albert Einstein escribi\u00f3 una carta al presidente Franklin D. Roosevelt (FDR) el 2 de agosto de 1939 para recomendarle que el gobierno estadounidense empezara a trabajar en la elaboraci\u00f3n de un poderoso dispositivo at\u00f3mico que fuera un elemento de disuasi\u00f3n defensivo ante la posible adquisici\u00f3n y uso de armamento nuclear por parte de la Alemania nazi (Ham, 103-104). Pero para cuando finalmente despeg\u00f3 el<i>\u00a0top secret<\/i>\u00a0Proyecto Manhattan a principios de 1942, obviamente el ej\u00e9rcito estadounidense ten\u00eda otros planes mucho m\u00e1s ofensivos respecto a los futuros objetivos de las bombas at\u00f3micas estadounidenses. Mientras que los bombardeos convencionales diarios (en los que se inclu\u00eda el uso de napalm y otras bombas incendiarias) hab\u00edan reducido a escombros al menos otras 67 ciudades japonesas, incluida la capital, Tokio, reservaron deliberadamente Hiroshima y Nagasaki con el \u00fanico prop\u00f3sito de probar la capacidad destructora del nuevo dispositivo at\u00f3mico (Claypool 11).<\/p>\n<p>Una raz\u00f3n todav\u00eda m\u00e1s importante para utilizar la bomba era asustar a Stalin, que hab\u00eda pasado r\u00e1pidamente de ser \u201cel viejo t\u00edo Joe\u201d durante la presidencia de FDR a convertirse en \u201cla Amenaza Roja\u201d a ojos de Truman y sus principales asesores. El presidente Truman hab\u00eda abandonado r\u00e1pidamente la pol\u00edtica de cooperaci\u00f3n con Mosc\u00fa de FDR para sustituirla por una nueva pol\u00edtica de confrontaci\u00f3n hostil con Stalin en la que el reci\u00e9n adquirido monopolio estadounidense del armamento nuclear se iba a explotar como herramienta agresiva de la diplomacia antisovi\u00e9tica de Washington (lo que Truman denomin\u00f3 \u201cdiplomacia at\u00f3mica\u201d). Dos meses antes de los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki ese mismo Leo Szilard se hab\u00eda reunido en privado con el secretario de Estado de Truman, James F. Byrnes, y hab\u00eda tratado infructuosamente de persuadirle de que el arma nuclear no se deb\u00eda utilizar para destruir objetivos civiles indefensos, como las ciudades japonesas. Seg\u00fan el doctor Szilard, \u201cel se\u00f1or Byrnes no argument\u00f3 que fuera necesario utilizar la bomba contra las ciudades de Jap\u00f3n para ganar la guerra [\u2026] , el se\u00f1or Byrnes consideraba que el hecho de que nosotros tuvi\u00e9ramos y utiliz\u00e1ramos la bomba har\u00eda a Rusia m\u00e1s manejable en Europa\u201d (Alperovitz. Atomic Diplomacy 1, 290).<\/p>\n<p>De hecho, el gobierno Truman hab\u00eda pospuesto la reuni\u00f3n en Potsdam de los Tres Grandes [la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, Estados Unidos y Reino Unido] hasta el 17 de julio de 1945, el d\u00eda siguiente de la prueba Trinity, con \u00e9xito, de la primera bomba at\u00f3mica en el campo de pruebas de Alamogordo, Nuevo M\u00e9xico, con el fin de proporcionar a Truman una fuerza diplom\u00e1tica extra en las negociaciones con Stalin (Alperovitz, Atomic Diplomacy 6). En palabras del propio Truman, la bomba at\u00f3mica \u201ciba a poner firmes a los rusos\u201d y \u201ca nosotros en posici\u00f3n de dictar nuestros propios t\u00e9rminos al final de la guerra\u201d (Alperovitz, Atomic Diplomacy 54, 63).<\/p>\n<p>En aquel momento al gobierno Truman ya no le interesaba que el Ej\u00e9rcito Rojo liberara el norte de China (Manchuria) de la ocupaci\u00f3n militar japonesa (tal como hab\u00edan acordado FDR, Churchill, y Stalin en la Conferencia de Yalta celebrada en febrero de 1945) y mucho menos que invadiera o capturara el propio Jap\u00f3n imperial. Todo lo contrario. Deplorando p\u00fablicamente los \u201cmotivos pol\u00edtico diplom\u00e1ticos m\u00e1s que militares\u201d que hay detr\u00e1s de la decisi\u00f3n de Truman de atacar Jap\u00f3n con armas nucleares, Albert Einstein se quej\u00f3 de que \u201cuna gran mayor\u00eda de los cient\u00edficos se opon\u00edan al empleo repentino de la bomba at\u00f3mica. Sospecho que el asunto se precipit\u00f3 debido al deseo de acabar la guerra en el Pac\u00edfico de cualquier modo que no fuera la participaci\u00f3n de Rusia\u201d (Alperovitz, The Decision, 444). Winston Churchill dijo en privado a su ministro de Exteriores, Anthony Eden, en la Conferencia de Potsdam: \u201cEst\u00e1 muy claro que en estos momentos Estados Unidos no quiere que Rusia participe en la guerra contra Jap\u00f3n\u201d (Claypool, 78).<\/p>\n<p>Ni siquiera la desesperada oferta de \u00faltimo minuto de Tokio (hecha durante y despu\u00e9s de la Conferencia de Potsdam) de rendirse a los Aliados si estos promet\u00edan no perseguir al emperador de Jap\u00f3n que era como un dios o quitarlo de su puesto pudo impedir esta mort\u00edfera decisi\u00f3n, aun cuando Truman \u201chab\u00eda expresado su voluntad de mantener al emperador en el trono\u201d (Dallek, 25).<\/p>\n<p>Por consiguiente, salvar las vidas de los soldados estadounidenses no fue precisamente uno de los argumentos m\u00e1s convincentes de Truman. A principios de 1945 FDR y el general Dwight Eisenhower, Comandante Supremo de las Fuerzas Aliadas en Europa, hab\u00edan decidido dejar la captura de Berl\u00edn a las tropas del mariscal sovi\u00e9tico Georgi Zhukov, que estaban endurecidas en el combate, para evitar que hubiera muchas bajas estadounidenses. Despu\u00e9s de declarar oficialmente la guerra a Tokio el 8 de agosto de 1945 y tras haber destruido a las fuerzas militares en Manchuria el Ej\u00e9rcito Rojo de Stalin se prepar\u00f3 para invadir y ocupar las islas que conformaban Jap\u00f3n, lo que sin lugar a dudas habr\u00eda salvado las vidas de miles de soldados estadounidenses por quienes Truman parec\u00eda tan preocupado. Pero despu\u00e9s de la rendici\u00f3n incondicional de la Alemania nazi en mayo de 1945, Truman hab\u00eda llegado a compartir el famoso comentario revisionista de Churchill de que \u201chemos matado al cerdo equivocado\u201d.<\/p>\n<p>Tampoco est\u00e1 claro si Tokio acab\u00f3 rindi\u00e9ndose el 14 de agosto debido a los dos ataques nucleares estadounidense perpetrados el 6 y 9 de agosto respectivamente (despu\u00e9s de los cuales pr\u00e1cticamente ya no quedaba ninguna ciudad japonesa m\u00e1s por destruir ni ninguna bomba at\u00f3mica estadounidense m\u00e1s por arrojar) o debido a la amenaza de una invasi\u00f3n y ocupaci\u00f3n sovi\u00e9ticas despu\u00e9s de que Mosc\u00fa entrara en guerra contra el Imperio de Jap\u00f3n. Unos d\u00edas antes de la declaraci\u00f3n sovi\u00e9tica de guerra el embajador japon\u00e9s en Mosc\u00fa hab\u00eda enviado un cable al ministro de Exteriores Shigenori Togo en Tokio dici\u00e9ndole que la entrada de Mosc\u00fa en la guerra supondr\u00eda un desastre total para Jap\u00f3n: \u201cSi Rusia [\u2026] decidiera de pronto aprovecharse de nuestra debilidad e intervenir en contra de nosotros con la fuerza de las armas, estar\u00edamos en una situaci\u00f3n totalmente desesperada. Est\u00e1 claro como el d\u00eda que el Ej\u00e9rcito Imperial en Manchukuo [Manchuria] ser\u00eda completamente incapaz de oponerse al Ej\u00e9rcito Rojo que acaba de obtener una gran victoria y es superior a nosotros en todos los aspectos\u201d (Barnes).<\/p>\n<p><b>Usar o no usar el arma nuclear<\/b><\/p>\n<p>M\u00e1s tarde se citaron las palabras de Eisenhower en las que afirmaba que estaba convencido de que no hubiera sido necesario utilizar la bomba para obligar a Jap\u00f3n a rendirse: \u201cEn aquel momento Jap\u00f3n estaba buscando alguna manera de rendirse con una p\u00e9rdida m\u00ednima de \u2018prestigio\u2019 [\u2026] no era necesario atacarlos con esa cosa tan atroz\u201d (Alperovitz, Atomic Diplomacy 14).<\/p>\n<p>Eisenhower repiti\u00f3 en privado sus objeciones a su superior directo, el Secretario de la Guerra de Truman, Henry L. Stimson: \u201cYo hab\u00eda sido consciente de un sentimiento de depresi\u00f3n, de modo que le expres\u00e9 mis fuertes recelos, en primer lugar debido a que yo cre\u00eda que Jap\u00f3n ya estaba derrotado y que arrojar la bomba era completamente innecesario, y segundo porque me parec\u00eda que nuestro pa\u00eds deb\u00eda evitar escandalizar a la opini\u00f3n p\u00fablica mundial al utilizar esa bomba, cuyo uso, en mi opini\u00f3n, ya no era obligatorio para salvar vidas estadounidenses\u201d (Alperovitz, Atomic Diplomacy 14).<\/p>\n<p>El almirante William F. Halsey, comandante de la Tercera Flota estadounidense (que llev\u00f3 a cabo la mayor parte de las operaciones navales contra los japoneses en el Pac\u00edfico durante toda la guerra), coincid\u00eda en que \u201cno hab\u00eda una necesidad militar\u201d de utilizar la nueva arma, que se utiliz\u00f3 solo porque el gobierno Truman ten\u00eda un \u201cjuguete y quer\u00eda probarlo. [\u2026] La primera bomba at\u00f3mica fue un experimento innecesario. [\u2026] Fue un error arrojarla\u201d (Alperovitz The Decision 445). En efecto, en aquel momento era bastante \u201cseguro\u201d que un Jap\u00f3n totalmente devastado, que estaba al borde de un colapso interno, se habr\u00eda rendido en unas semanas, si no d\u00edas, sin los bombardeos at\u00f3micos de Hiroshima y Nagasaki o incluso sin la declaraci\u00f3n sovi\u00e9tica de guerra a Tokio. Como concluy\u00f3 la investigaci\u00f3n oficial U.S. Strategic Bombing Survey [Estudio sobre el Bombardeo Estrat\u00e9gico Estadounidense] elaborado al final de la guerra, \u201cseguramente antes del 31 de diciembre de 1945 y con toda probabilidad antes del 1 de noviembre de 1945 Jap\u00f3n se habr\u00eda rendido incluso si no se hubieran arrojado las bombas at\u00f3micas, incluso si Rusia no hubiera entrado en guerra e incluso si no se hubiera planeado o contemplado una invasi\u00f3n\u201d (Alperovitz, Atomic Diplomacy 10-11).<\/p>\n<p>El General de Divisi\u00f3n Curtis E. Lemay, comandante del 21 Comando de Bombarderos de Estados Unidos, que hab\u00eda dirigido la campa\u00f1a de bombardeos masivos convencionales contra Jap\u00f3n durante la guerra y arrojado las bombas at\u00f3micas sobre Hiroshima y Nagasaki, declar\u00f3 p\u00fablicamente: \u201cMe parec\u00eda que no hab\u00eda necesidad de utilizarlas [las armas at\u00f3micas]. Est\u00e1bamos haciendo el trabajo con [bombas] incendiarias. Est\u00e1bamos haciendo mucho da\u00f1o a Jap\u00f3n. [\u2026] Seguimos adelante y arrojamos las bombas porque el presidente Truman me dijo que lo hiciera. [\u2026] Es muy probable que todo lo que hizo la bomba at\u00f3mica fue ahorrar unos pocos d\u00edas\u201d (Alperovitz, The Decision, 340).<\/p>\n<p>Puede que el bombardeo diario de ciudades alemanas y japonesas durante la guerra, incluidos los bombardeos de Hamburgo, Dresde y Tokio, que casi hab\u00edan acabado con sus poblaciones civiles, hicieran que fuera un poco m\u00e1s aceptable moralmente para Truman la fat\u00eddica decisi\u00f3n de arrojar sobre Jap\u00f3n las dos bombas at\u00f3micas llamadas \u201cLittle Boy\u201d y \u201cFat Man\u201d. El objetivo declarado de esos despiadados ataques a\u00e9reos que abrasaron las ciudades era destruir la moral y la voluntad de luchar de las poblaciones alemana y japonesa, y de ese modo acortar la guerra. Pero muchos a\u00f1os despu\u00e9s de la guerra el doctor Howard Zinn (que hab\u00eda sido copiloto y bombardero de un B-17 que hab\u00eda volado en docenas de misiones de bombardeo contra la Alemania nazi) reflexion\u00f3 con tristeza: \u201cNadie parec\u00eda ser consciente de la iron\u00eda de que una de las razones de la indignaci\u00f3n general contra las potencias fascistas era su historial de bombardeos indiscriminados contra poblaciones civiles\u201d (Zinn, 37). Pero, de hecho, el Secretario de la Guerra, Henry Stimson, el almirante William Leahy y el general Douglas MacArthur no estaban menos afectados por lo que consideraban la barbarie de la campa\u00f1a a\u00e9rea \u201cterrorista\u201d y Stimson tem\u00eda en privado que Estados Unidos \u201cse labrara la reputaci\u00f3n de cometer m\u00e1s atrocidades que Hitler\u201d (Ham 63).<\/p>\n<p>Era evidente que Jap\u00f3n estaba derrotado y estaba dispuesto a rendirse antes de que se utilizara la bomba, cuyo principal objetivo, si no el \u00fanico, era intimida a la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Pero hab\u00eda varias alternativas viables, algunas de las cuales se discutieron antes de los bombardeos at\u00f3micos. El Subsecretario de Marina, Ralph Bard, estaba convencido de que \u201cla guerra japonesa se hab\u00eda ganado verdaderamente\u201d y estaba tan preocupado por la posibilidad de usar bombas at\u00f3micas contra personas civiles indefensas que consigui\u00f3 una reuni\u00f3n con el presidente en la que, sin \u00e9xito, insisti\u00f3 con vehemencia \u201cen que se advirtiera a los japoneses acerca de la naturaleza del nuevo armamento\u201d (Alperovitz Atomic Diplomacy 19). El almirante Lewis L. Strauss, asesor especial del Secretario de Marina, que hab\u00eda sustituido a Bard despu\u00e9s de que este dimitiera indignado, tambi\u00e9n cre\u00eda que \u201cla guerra estaba casi terminada. Los japoneses estaban pr\u00e1cticamente dispuestos a capitular\u201d. Esa es la raz\u00f3n por la que el almirante Strauss insist\u00eda en que hab\u00eda que hacer una demostraci\u00f3n de la bomba de modo que no matara a gran cantidad de personas civiles y propuso que \u201c[\u2026] un lugar adecuado para llevar a cabo esta demostraci\u00f3n ser\u00eda un gran bosque de \u00e1rboles no lejos de Tokio\u201d (Alperovitz Atomic Diplomacy 19). El general George C. Marshall, Jefe del Estado Mayor del Ej\u00e9rcito de Estados Unidos, tambi\u00e9n se opon\u00eda a que se utilizara la bomba en zonas civiles y argumentaba que, en vez de ello, \u201c[\u2026] esas armas se podr\u00edan utilizar contra objetivos estrictamente militares como una grandes instalaciones navales y despu\u00e9s, en caso de que no se obtuviera un resultado completo, [\u2026] deber\u00edamos escoger varias zonas industriales y se avisar\u00eda a la gente que las evacuara diciendo a los japoneses que ten\u00edamos la intenci\u00f3n de destruir esos centros. [\u2026] Se deber\u00eda hacer todo lo posible para que nuestras advertencias sean claras. [\u2026] Con estos m\u00e9todos de advertencia debemos compensar el oprobio que podr\u00eda producirse a consecuencia de un empleo poco meditado de esa fuerza\u201d (Alperovitz, Atomic Diplomacy, 20).<\/p>\n<p>El general Marshall tambi\u00e9n insisti\u00f3 en que en vez de sorprender a los rusos con el primer uso de la bomba at\u00f3mica se deber\u00eda invitar a Mosc\u00fa a enviar observadores a la prueba nuclear en Alamogordo. As\u00ed mismo, muchos cient\u00edficos que trabajaba en el Proyecto Manhattan insistieron en que se organizara primero una demostraci\u00f3n, incluida una posible explosi\u00f3n nuclear en un mar cerca de la costa de Jap\u00f3n para poder dejar claro a los japoneses el poder destructivo de la bomba antes de emplearla contra ellos. Pero tal como ocurri\u00f3 con las opiniones disidentes dentro del ej\u00e9rcito estadounidense, el gobierno Truman tampoco tuvo en cuenta seriamente la oposici\u00f3n de los cient\u00edficos nucleares (Alperovitz Atomic Diplomacy 20-21).<\/p>\n<p><b>Conclusi\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>A consecuencia de la inmoral decisi\u00f3n de Truman de utilizar bombas nucleares contra los \u201cjapos\u201d (una palabra peyorativa para designar a los japoneses utilizada com\u00fanmente en p\u00fablico en Estados Unidos durante la guerra, incluido el propio presidente Truman), mucho m\u00e1s de 200.000 personas civiles murieron abrasadas instant\u00e1neamente y otras miles murieron despu\u00e9s a consecuencia de las radiaciones. J. Robert Oppenheimer, el cient\u00edfico que dirig\u00eda el Proyecto Manhattan y \u201cpadre\u201d de la bomba at\u00f3mica estadounidense, declar\u00f3 que la decisi\u00f3n de Truman fue \u201cun error extremadamente grave\u201d porque ahora \u201ctenemos las manos manchadas de sangre\u201d (Claypool 17). Howard Zinn estaba de acuerdo con esta opini\u00f3n del doctor Oppenheimer y se\u00f1al\u00f3 que \u201cgran parte del argumento para defender los bombardeos at\u00f3micos se basa en una actitud de represalia, como si los ni\u00f1os de Hiroshima hubieran bombardeado Pearl Harbor. [\u2026] \u00bfMerec\u00edan morir ni\u00f1os estadounidenses debido a la masacre de ni\u00f1os vietnamitas que cometieron los estadounidenses en My Lai?\u201d (Zinn 59).<\/p>\n<p>El controvertido general Curtis Lemay, que se hab\u00eda opuesto a ambas explosiones nucleares, confes\u00f3 m\u00e1s tarde al ex Secretario de Defensa Robert McNamara (que hab\u00eda trabajado para Lemay durante la guerra ayudando a seleccionar objetivos japoneses para los bombardeos japoneses): \u201cSi hubi\u00e9ramos perdido la guerra todos habr\u00edamos sido procesados como criminales de guerra\u201d (Schanberg). Debido al uso injustificable e innecesario de esas armas de destrucci\u00f3n masiva tan inhumanas e indiscriminadas que se arrojaron sobre Hiroshima y Nagasaki, la profesora Elizabeth Anscombe calific\u00f3 al presidente Truman de asesino y de criminal de guerra. Hasta el d\u00eda de su muerte la doctora Anscombe crey\u00f3 que se deber\u00eda haber llevado a juicio a Truman por haber cometido uno de los peores cr\u00edmenes de guerra y contra la humanidad de la Segunda Guerra Mundial.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Rossen Vassilev Jr. (Global Research, 3-8-19) &nbsp; \u00bfFue el presidente Harry Truman \u201cun asesino\u201d, tal como lo calific\u00f3 una vez la reconocida fil\u00f3sofa anal\u00edtica brit\u00e1nica Gertrude Elizabeth Anscombe? En efecto, \u00bffueron los bombardeos at\u00f3micos de Hiroshima y Nagasaki un crimen de guerra y un crimen contra la humanidad, como ella y otros eminentes acad\u00e9micos han [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":18542,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14,12],"tags":[],"class_list":["post-34743","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-internacionales","category-politica-3"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34743"}],"collection":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=34743"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34743\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":34744,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34743\/revisions\/34744"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media\/18542"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=34743"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=34743"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=34743"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}