{"id":35281,"date":"2019-08-31T06:00:17","date_gmt":"2019-08-31T10:00:17","guid":{"rendered":"http:\/\/debateplural.com\/?p=35281"},"modified":"2019-08-30T11:46:02","modified_gmt":"2019-08-30T15:46:02","slug":"la-operacion-de-seduccion-de-james-wolfensohn-1995-2005","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2019\/08\/31\/la-operacion-de-seduccion-de-james-wolfensohn-1995-2005\/","title":{"rendered":"La operaci\u00f3n de seducci\u00f3n de James Wolfensohn (1995-2005)"},"content":{"rendered":"<p>Eric Toussaint (Rebelion, 21-8-19)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div class=\"chapo\">\n<p>En 2019, el Banco Mundial (BM) y el FMI cumplir\u00e1n 75 a\u00f1os. Estas instituciones financieras internacionales (IFI), creadas en 1944, est\u00e1n dominadas por Estados Unidos y algunas grandes potencias aliadas, y act\u00faan en contra de los intereses de los pueblos.<\/p>\n<p>El BM y el FMI otorgaron, sistem\u00e1ticamente, pr\u00e9stamos a los Estados con el fin de influir sobre sus pol\u00edticas. El endeudamiento externo fue y es todav\u00eda utilizado como un instrumento para someter a los deudores. Desde su creaci\u00f3n, el FMI y el BM han violado los pactos internacionales sobre derechos humanos y no dudaron, ni dudan, en sostener a dictaduras.<\/p>\n<p>Una nueva forma de descolonizaci\u00f3n se impone para salir del impasse en el que las IFI y sus principales accionistas acorralaron al mundo. Se deben construir nuevas instituciones internacionales.<\/p>\n<p>Estamos publicando una serie de art\u00edculos de \u00c9ric Toussaint, quien rese\u00f1a la evoluci\u00f3n del Banco Mundial y del FMI desde su creaci\u00f3n. Estos art\u00edculos son sacados del libro\u00a0<i>Banco mundial: El Golpe de Estado Permanente<\/i>., que pod\u00e9is consultar gratis en\u00a0<i>Banco mundial : El Golpe de Estado permanente<\/i>.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"texte\">\n<p>En 1995, William Clinton, presidente de Estados Unidos, design\u00f3 a James Wolfensohn, banquero de Nueva York, como noveno presidente del\u00a0<span class=\"gl_mot\">Banco Mundial<\/span>.<\/p>\n<p>James Wolfensohn, ciudadano australiano, hab\u00eda comenzado su carrera de banquero en Sydney en 1959. Entre 1968 y 1977 tuvo un puesto directivo en el controvertido grupo bancario J. Henry Schroder, en Londres y Nueva York.<span class=\"spip_note_ref\">\u00a0<\/span>Seg\u00fan Patrick Bond,<span class=\"spip_note_ref\">\u00a0<\/span>Wolfensohn fue el tesorero de los\u00a0<i>Amigos americanos de Bilderberg<\/i>, grupo de presi\u00f3n atlantista y anticomunista.<span class=\"spip_note_ref\">\u00a0<\/span>Abandon\u00f3 el banco Henry Schroder para unirse a la direcci\u00f3n del banco de negocios Salomon Brothers. Entre 1981 y 1982, habr\u00eda estado en la lista de Robert McNamara, que estaba buscando un reemplazante, y, con esa perspectiva Wolfensohn adopt\u00f3 la nacionalidad estadounidense.<span class=\"spip_note_ref\">\u00a0<\/span>El presidente Ronald Reagan puso a Alden W. Clausen a la cabeza del Banco Mundial y entonces Wolfensohn fund\u00f3 su propio banco de negocios, James D. Wolfensohn Inc., que fue muy\u00a0<span class=\"gl_mot\">activo<\/span>\u00a0durante la euforia de fusiones\/adquisiciones de los a\u00f1os ochenta y la primera mitad de la d\u00e9cada de los noventa, hasta que fue comprado por el Banker\u2019s Trust.<\/p>\n<p>Wolfensohn asumi\u00f3 la presidencia del Banco Mundial en un momento en que era urgente y necesario restaurar la imagen de la instituci\u00f3n. El\u00a0<span class=\"gl_mot\">ajuste estructural<\/span>\u00a0ten\u00eda muy mala prensa y una serie de crisis financieras comenzaron a golpear a los\u00a0<span class=\"gl_mot\">pa\u00edses emergentes<\/span>. Hab\u00eda que desviar la atenci\u00f3n usando como cortina de humo la eliminaci\u00f3n de la pobreza, la \u00abbuena gobernanza\u00bb y los pr\u00e9stamos responsables con el medio ambiente. Una intensa actividad de relaciones p\u00fablicas se desarroll\u00f3 en ese sentido y Wolfensohn se convirti\u00f3 en un experto en relaciones con la prensa. Su buen talante y su ret\u00f3rica causaron muy buena impresi\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Multiplicaci\u00f3n de enga\u00f1os\u00a0<\/strong><span class=\"spip_note_ref\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p><strong>La iniciativa PPAE<\/strong>. En 1996 se lanz\u00f3 la iniciativa para los pa\u00edses pobres altamente endeudados (PPAE o HIPC en sus siglas en ingl\u00e9s). La cuesti\u00f3n era desviar la atenci\u00f3n de la reivindicaci\u00f3n cada vez m\u00e1s fuerte de la anulaci\u00f3n de la\u00a0<span class=\"gl_mot\">deuda<\/span>\u00a0externa. Con grandes refuerzos medi\u00e1ticos, el Banco anunci\u00f3 \u00absu\u00bb soluci\u00f3n. Desde el comienzo, las cr\u00edticas se centraron sobre el concepto mismo y sobre la descontada eficacia de esta iniciativa. Al fin de su mandato el fracaso era patente. En lugar de los 42 pa\u00edses que en un principio deb\u00edan beneficiarse de una anulaci\u00f3n de sus deudas de hasta el 80\u00a0% (anuncio hecho en 1996) y luego hasta un 90\u00a0% (anuncio de junio de 1999 con ocasi\u00f3n del\u00a0<span class=\"gl_mot\">G8<\/span>\u00a0en Colonia), cuando en mayo de 2005 Wolfensohn termin\u00f3 su mandato solamente 18 pa\u00edses estaban seguros de beneficiarse de la anulaci\u00f3n de la deuda con los diferentes acreedores. Aunque esta iniciativa deb\u00eda solucionar definitivamente el problema de la deuda de estos 42 pa\u00edses, se convirti\u00f3 en un fiasco: su deuda pas\u00f3 de 218 millones de d\u00f3lares a 205 millones, o sea, una reducci\u00f3n de apenas un 6\u00a0% entre 1996 y 2003.<\/p>\n<p><strong>De los PAE a la estrategia de reducci\u00f3n de la pobreza<\/strong>. Los \u00abmarcos estrat\u00e9gicos de lucha contra la pobreza\u00bb fueron promovidos por Wolfensohn para reemplazar los programas de ajuste estructural (PAE), muy desacreditados, aunque hab\u00edan sido el principal objetivo del Banco Mundial y del\u00a0<span class=\"gl_mot\">FMI\u00a0<\/span>desde los a\u00f1os ochenta. De hecho, aparte del nombre, nada cambi\u00f3 en estas nuevas pol\u00edticas con respecto a los pa\u00edses endeudados. Las exigencias de privatizaciones y de liberalizaci\u00f3n de los intercambios constitu\u00edan siempre el marco macroecon\u00f3mico. En realidad, el Banco Mundial y el FMI endurecieron todav\u00eda m\u00e1s las condicionalidades que impon\u00edan, ya que hac\u00edan frente com\u00fan con la\u00a0<span class=\"gl_mot\">Organizaci\u00f3n Mundial del Comercio<\/span>, que hab\u00eda comenzado a funcionar a partir de 1995.<span class=\"spip_note_ref\">\u00a0<\/span><br class=\"autobr\" \/>Por otro lado, se buscaba en vano la \u00abparticipaci\u00f3n\u00bb de la sociedad civil, a pesar de que esta participaci\u00f3n fuera anunciada a bombo y platillos como una profunda mutaci\u00f3n operada por el Banco.<\/p>\n<p><strong>La iniciativa SAPRI<\/strong>. Hay que se\u00f1alar que el primer ejercicio de \u00abdi\u00e1logo constructivo\u00bb, que el Banco realiz\u00f3 bajo la direcci\u00f3n de Wolfensohn, consisti\u00f3 justamente en una evaluaci\u00f3n conjunta de los programas de ajuste estructural entre el Banco, la sociedad civil y los gobiernos: fue la Iniciativa para la Revisi\u00f3n Participativa del Ajuste Estructural (SAPRI en sus siglas en ingl\u00e9s), lanzada en 1997. Fue concebida como una operaci\u00f3n de terreno tripartita con un equipo del Banco Mundial, nombrado por Wolfensohn, para desarrollar una metodolog\u00eda transparente y participativa, con el objetivo de reunir la documentaci\u00f3n sobre la influencia de los PAE en siete pa\u00edses en los niveles local y nacional. Walden Bello y Shalmali Guttal hacen un\u00a0<span class=\"gl_mot\">balance<\/span>\u00a0demoledor de esta experiencia: \u00abA pesar del acuerdo sobre las reglas comunes del ejercicio y la metodolog\u00eda de revisi\u00f3n, el equipo del Banco Mundial desempe\u00f1\u00f3 un papel obstruccionista a lo largo de todo el proceso. Por ejemplo, en los foros p\u00fablicos, en vez de escuchar y tratar de aprender de las pruebas presentadas por los representantes de la sociedad civil sobre los impactos de los PAE, casi siempre argument\u00f3, y finalmente reclam\u00f3, que las presentaciones en los foros (que eran parte de los\u00a0<i>inputs<\/i>cualitativos acordados) no constitu\u00edan nada m\u00e1s que una \u00abprueba anecd\u00f3tica\u00bb. [&#8230;] A medida que la capacidad del Banco para controlar los procesos nacionales disminu\u00eda, tambi\u00e9n disminu\u00eda su capacidad para controlar los resultados de la revisi\u00f3n. Aun antes de llegar a los debates nacionales finales y a las conclusiones, ya las investigaciones de campo mostraban problemas mayores en todos los aspectos de los programas de ajuste. Poco dispuestos a publicar esos resultados, el equipo del Banco descart\u00f3 un acuerdo anterior (escrito), que establec\u00eda que se deb\u00eda presentar todos los resultados de la SAPRI en un gran foro p\u00fablico en Washington D.C., en presencia de Wolfensohn. En lugar de eso, el Banco opt\u00f3 por hacer un encuentro t\u00e9cnico cerrado y una reducida sesi\u00f3n en Washington D.C., programada para cuando Wolfenshon estuviera ausente. M\u00e1s importante a\u00fan fue que el Banco insistiera en que sus informes y los de la sociedad civil se presentaran por separado. El informe del Banco se bas\u00f3 en sus propias investigaciones para sacar sus conclusiones y apenas se refiri\u00f3 al proceso de la SAPRI, que dur\u00f3 cinco a\u00f1os. En agosto de 2001, el Banco se retir\u00f3 de la SAPRI y enterr\u00f3 totalmente el tema. Aparte de decir que hab\u00eda aprendido mucho con la iniciativa, el Banco no se comprometi\u00f3 a reformar sus pol\u00edticas de pr\u00e9stamos seg\u00fan los resultados de la misma. El 15 de abril de 2002, el informe SAPRI completo (bajo el nombre de SAPRIN por incluir los resultados de dos pa\u00edses cuya sociedad civil realiz\u00f3 sus investigaciones sin la participaci\u00f3n del Banco) se hizo p\u00fablico y recibi\u00f3 una enorme cobertura medi\u00e1tica. Wolfensohn se disculp\u00f3 [&#8230;] y prometi\u00f3 discutir seriamente el informe SAPRIN en un futuro pr\u00f3ximo. Sin embargo, hasta hoy, ni el Banco ni Wolfensohn se han comprometido a rever e introducir cambios en sus pr\u00e9stamos estructurales. Por el contrario, las pol\u00edticas de ajuste estructural contin\u00faan siendo el pilar del Banco y del FMI mediante los DERP (Documento de Estrategia para la Reducci\u00f3n de la Pobreza) y las Facilidades para el Crecimiento y Reducci\u00f3n de la Pobreza (PRGF en su sigla en ingl\u00e9s).\u00bb<span class=\"spip_note_ref\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p><strong>Casos de corrupci\u00f3n.<\/strong>\u00a0Las consecuencias de la crisis financiera asi\u00e1tica demuestran las contradicciones entre el discurso del Banco sobre la buena gobernanza y su pr\u00e1ctica: en Indonesia, las relaciones del Banco con el r\u00e9gimen dictatorial y corrupto de Suharto continuaron durante el mandato de James Wolfensohn. De acuerdo con Jeffrey Winters, especialista en Indonesia, el Banco acept\u00f3 estad\u00edsticas falsas y toler\u00f3 el hecho de que el 30\u00a0% de cada d\u00f3lar de la ayuda que el Banco acordaba al r\u00e9gimen fuera captado por individuos corruptos.<\/p>\n<p>En el \u00c1frica subsahariana, \u00abEl Banco encaj\u00f3 otros golpes con las noticias sobre corrupci\u00f3n y negligencia en los proyectos de infraestructuras que financiaba, especialmente los proyectos hidr\u00e1ulicos de las mesetas de Lesotho (LHWP en su sigla en ingl\u00e9s) y la represa en los saltos de Bujagali en Uganda. En 2001, el Tribunal Supremo de Lesotho estudi\u00f3 las acusaciones de corrupci\u00f3n contra varias sociedades internacionales de construcci\u00f3n de represas y autoridades p\u00fablicas en relaci\u00f3n con el LHWP. En lugar de apoyar un proceso legal, nacional y p\u00fablico, el Banco realiz\u00f3, con toda discreci\u00f3n, su propia investigaci\u00f3n sobre tres compa\u00f1\u00edas acusadas de pagar sobornos y lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que no hab\u00eda suficientes pruebas para acusarlas de corrupci\u00f3n. En 2002, el Tribunal Supremo de Lesotho encontr\u00f3 culpables de soborno a cuatro compa\u00f1\u00edas, entre ellas Acres International, una firma que el Banco Mundial favorec\u00eda en sus contratos y que hab\u00eda absuelto en sus propias investigaciones. El Banco tard\u00f3 m\u00e1s de un a\u00f1o en anunciar que Acres Internacional estar\u00eda desterrada de sus contratos por un per\u00edodo de tres a\u00f1os.\u00bb<span class=\"spip_note_ref\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p><strong>La Comisi\u00f3n Mundial de Represas (CMR)<\/strong>. Establecida en 1997, la Comisi\u00f3n Mundial de Represas (CMR) deb\u00eda liderar una investigaci\u00f3n global, independiente y exhaustiva sobre la eficacia de las grandes represas y proponer normas internacionales aceptables en este \u00e1mbito. Durante un periodo de dos a\u00f1os y medio, realiz\u00f3 una investigaci\u00f3n considerable y recibi\u00f3 cerca de 1.000 reclamaciones en todo el mundo sobre aspectos ambientales, sociales, econ\u00f3micos, t\u00e9cnicos, institucionales y productivos de las grandes represas.<\/p>\n<p>La Comisi\u00f3n era independiente del Banco Mundial pero \u00e9ste tuvo, a pesar de todo, un papel m\u00e1s activo en la elaboraci\u00f3n del informe de la CMR que cualquier otra instituci\u00f3n y fue consultado en cada etapa del programa de trabajo. James Wolfensohn describi\u00f3 con entusiasmo este proceso como modelo para futuras negociaciones multilaterales. Sin embargo, lo inadmisible se produjo: El Banco Mundial rechaz\u00f3 las conclusiones del informe porque iban demasiado lejos. Nelson Mandela, en Londres, en noviembre de 2000, hizo p\u00fablico este informe titulado\u00a0<i>Represas y desarrollo: un nuevo marco para la toma de decisiones<\/i>. James Wolfensohn justific\u00f3 el rechazo a seguir las conclusiones explicando que el Banco debe remitirse a las opiniones de sus accionistas y a las de las agencias gubernamentales de construcci\u00f3n de represas en los principales pa\u00edses constructores. En una declaraci\u00f3n del 27 de marzo de 2001, el Banco afirm\u00f3 que \u00abconsecuente con las aclaraciones dadas por la presidencia de la CMR, el Banco Mundial no adoptar\u00e1 sus 26 directivas pero las utilizar\u00e1 como puntos de referencia en los\u00a0<span class=\"gl_mot\">futuros<\/span>\u00a0proyectos de inversiones en represas \u00bb, y agrega \u00ab que se trata de un di\u00e1logo muy constructivo, sin precedentes, entre las diferentes partes. El Banco Mundial cree que estos di\u00e1logos son muy importantes para la resoluci\u00f3n de las numerosas controversias sobre desarrollo y el Banco continuar\u00e1 participando en ellos en el futuro.\u00bb<span class=\"spip_note_ref\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>La t\u00e1ctica del Banco es la siguiente: enfrentado a las cr\u00edticas y reivindicaciones, el Banco mismo anuncia los di\u00e1logos, ordena y se implica activamente en las investigaciones, declara su firme voluntad de tener en cuenta los resultados. Despu\u00e9s, cuando los informes est\u00e1n ah\u00ed, rechaza sus conclusiones y mantiene discursos evasivos sobre el porvenir, especificando, sin embargo, que continuar\u00e1 con estos \u00abdi\u00e1logos constructivos\u00bb.<\/p>\n<p><strong>Iniciativa de Evaluaci\u00f3n de las Industrias Extractivas<\/strong>. La experiencia de la Comisi\u00f3n Mundial de Represas se reprodujo con la Evaluaci\u00f3n de las Industrias Extractivas (EIE). Cuando fue criticado en una reuni\u00f3n p\u00fablica de Amigos de la Tierra, James Wolfensohn respondi\u00f3 \u2014con gran sorpresa de su equipo\u2014 que el Banco emprender\u00eda una evaluaci\u00f3n global con el fin de determinar si su implicaci\u00f3n en las industrias ligadas a la extracci\u00f3n es coherente con su objetivo de reducir la pobreza<\/p>\n<p>Habiendo sacado algunas ense\u00f1anzas de la experiencia de la Comisi\u00f3n mundial de represas, el Banco Mundial lanz\u00f3 la EIE sobre una pista menos independiente y menos participativa. Sin embargo, el informe de la EIE publicado en Lisboa el 11 de diciembre de 2003 se revel\u00f3, a pesar de la ingerencia del Banco, como un documente asombrosamente potente. Este informe recomienda con firmeza al Banco, as\u00ed como a su brazo derecho en el sector privado, la Sociedad Financiera Internacional (SFI) que pongan fin progresivamente a sus pr\u00e9stamos en el sector petrolero, as\u00ed como en el de las minas y el gas natural. El informe pide al Banco que concentre sus aportes financieros en el sector de las energ\u00edas renovables. Este informe origin\u00f3 un clamor de indignaci\u00f3n entre los inversores privados (como el Citibank, ABN AMRO, WestLB y Barclays) para quienes la implicaci\u00f3n del Banco en estos \u00e1mbitos particulares es esencial ya que no son capaces de autofinanciarse estos proyectos. En un art\u00edculo de opini\u00f3n publicado por el\u00a0<i>Financial Times<\/i>\u00a0el 17 de junio de 2004, Emil Salim, que presidi\u00f3 la comisi\u00f3n EIE, escribi\u00f3: \u00abSiendo encargado del control del estudio de evaluaci\u00f3n de las industrias extractivas, llegu\u00e9 a la conclusi\u00f3n de que el Banco Mundial debe modificar radicalmente su enfoque del apoyo a estas industrias \u2014e incluso, en algunos casos, suspenderlo del todo\u2014. La raz\u00f3n de esta conclusi\u00f3n es clara. El Banco es una instituci\u00f3n p\u00fablica cuyo mandato es la reducci\u00f3n de la pobreza. No s\u00f3lo las industrias petroleras, del gas o mineras no han ayudado a los m\u00e1s pobres en los pa\u00edses en desarrollo sino que, a menudo, agravaron sus condiciones de vida\u00bb.<\/p>\n<p>Del mismo modo que con el informe de la Comisi\u00f3n mundial de represas, el Banco Mundial, una vez m\u00e1s, decide en agosto 2004 ignorar la mayor parte de las recomendaciones importantes del informe del EIE. Por ejemplo, el Banco continua subrayando el aspecto eminentemente positivo de la construcci\u00f3n del oleoducto Chad-Camer\u00fan.<span class=\"spip_note_ref\">\u00a0<\/span>El Banco justifica su implicaci\u00f3n directa en las industrias mineras argumentando que eso le permite influenciarlas para que se adecuen a las normas sociales y ambientales.<\/p>\n<p><strong>James Wolfensohn expuesto a los movimientos sociales<br class=\"autobr\" \/><\/strong><\/p>\n<p>Cuando comenz\u00f3 el mandato de James Wolfensohn en 1995, la campa\u00f1a \u00ab50 years is enough\u00bb (50 a\u00f1os bastan)<span class=\"spip_note_ref\">\u00a0<\/span>estaba en pleno activismo en Estados Unidos y de all\u00ed se expandi\u00f3 al resto del mundo. M\u00e1s tarde, se desarroll\u00f3 la campa\u00f1a mundial Jubileo 2000, particularmente fuerte en los pa\u00edses de tradici\u00f3n cristiana tanto en el Norte como en el Sur del planeta. Esta campa\u00f1a, comenzada en 1997 y finalizada en 2000, permiti\u00f3 reunir m\u00e1s de 20 millones de firmas para una petici\u00f3n que reclamaba ir m\u00e1s all\u00e1 de la iniciativa PPAE, pidiendo la anulaci\u00f3n de la deuda externa de los pa\u00edses pobres. Estuvo jalonada de reuniones masivas: una cadena humana de 80.000 participantes con la ocasi\u00f3n del G8 en Birmingham en mayo de 1998, 35.000 manifestantes durante el G8 de Colonia en junio de 1999.<\/p>\n<div class=\"texte\">\n<p>Las relaciones cada vez m\u00e1s conflictivas entre la sociedad civil y James Wolfensohn alcanzaron su punto cr\u00edtico en Praga, en septiembre de 2000, durante la tumultuosa reuni\u00f3n anual del Banco y el FMI, que debi\u00f3 acortarse un d\u00eda a causa de las manifestaciones masivas. Enfrentado a una retah\u00edla de reproches totalmente justificados, James Wolfensohn perdi\u00f3 su sangre fr\u00eda en un debate p\u00fablico en el castillo de Praga y exclam\u00f3: \u00abYo y mis colegas, nos sentimos bien yendo a trabajar todos los d\u00edas.\u00bb Esta declaraci\u00f3n se puede comparar con la del director general del FMI, Horst Koehler, durante el mismo debate: \u00abComo vosotros, tengo un coraz\u00f3n, pero utilizo mi cabeza para tomar decisiones.\u00bb<\/p>\n<p>El Banco Mundial est\u00e1 particularmente a la ofensiva respecto a las ONG y a algunas autoridades locales. Puso a punto una estrategia de integraci\u00f3n\/recuperaci\u00f3n a trav\u00e9s de lo que llama los\u00a0<i>soft loans<\/i>\u00a0(los pr\u00e9stamos blandos) destinados a favorecer los micro-<span class=\"gl_mot\">cr\u00e9ditos\u00a0<\/span>(apoyo particular a algunas ONG de mujeres), a sostener las estructuras de ense\u00f1anza y de salud organizadas a nivel local, a gestionar como mejor se pueda las remesas de los emigrantes. El Banco cre\u00f3 una oficina de pr\u00e9stamos y donativos para sostener a las ONG. Esta estrategia ofensiva del Banco para cortejar a la sociedad civil y recuperar un espacio de legitimidad produce resultados nada despreciables.<\/p>\n<p>En una tentativa para desactivar las cr\u00edticas externas y de recuperar una parte de los movimientos contestatarios, James Wolfensohn jug\u00f3 al \u00abjuego de la consulta\u00bb.<\/p>\n<p>A pesar de estar centrados en diferentes \u00e1mbitos de las operaciones del Banco, las tres iniciativas (SAPRI, Comisi\u00f3n mundial de represas y Evaluaci\u00f3n de las industrias extractivas) ten\u00edan por objetivo conducir a los detractores del Banco Mundial a la mesa de negociaciones haci\u00e9ndoles creer que el Banco estaba listo para cambiar y a responder mejor a las cr\u00edticas sobre su funcionamiento y sobre sus pr\u00e1cticas. Pero la realidad comprob\u00f3 justo lo contrario. En los tres casos, el Banco no ha respetado las reglas del juego: rechaz\u00f3 los resultados de esas iniciativas. Es instructivo para aquellos que todav\u00eda tienen ilusiones de que el di\u00e1logo con el Banco pueda conducir a cambios substanciales en su funcionamiento y sus pol\u00edticas.<\/p>\n<p><strong>Crisis interna y crisis de legitimidad<br class=\"autobr\" \/><\/strong><\/p>\n<p>Durante el mandato de James Wolfensohn, la direcci\u00f3n del Banco atraves\u00f3 una crisis interna entre 1999 y 2000, que se concret\u00f3 con la partida de dos personajes clave del\u00a0<i>staff<\/i>\u00a0de la instituci\u00f3n: Joseph Stiglitz, economista jefe y vicepresidente del Banco Mundial renuncia a fines de 1999 bajo la presi\u00f3n del secretario del Tesoro, Lawrence Summers, y Ravi Kanbur, director del Informe anual del Banco Mundial sobre el desarrollo en el mundo, se fue en junio de 2000. Joseph Stiglitz y Ravi Kanbur eran elementos reformadores en el seno del Banco. Su partida indic\u00f3 claramente que no hay lugar para la autoreforma en el Banco.<\/p>\n<p>El Banco Mundial tambi\u00e9n est\u00e1 fuertemente cuestionado por el Congreso de Estados Unidos. El informe de la Comisi\u00f3n Meltzer, hecho p\u00fablico en febrero de 2000, lo atestigua.<\/p>\n<p><strong>El fin del segundo mandato de James Wolfensohn<br class=\"autobr\" \/><\/strong><\/p>\n<p>La llegada de la administraci\u00f3n conservadora a la Casa Blanca en 2001 complica el mandato de James Wolfensohn, que pas\u00f3 sus \u00faltimos cuatro a\u00f1os de la presidencia del Banco a alinearse francamente con la orientaci\u00f3n cada vez m\u00e1s agresiva de la administraci\u00f3n G. B. Bush. Algunas veces, renegaba al realizar inmediatamente lo que George W. Bush y su equipo deseaban pero terminaba por hacer lo que se le ped\u00eda. Reconoci\u00f3 en una entrevista, poco antes de su partida: \u00abTuve la impresi\u00f3n de que la administraci\u00f3n americana estaba muy satisfecha de todo lo que aqu\u00ed hab\u00eda pasado durante los \u00faltimos a\u00f1os.\u00bb<span class=\"spip_note_ref\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>En Afganist\u00e1n, adem\u00e1s de acordar 570 millones de d\u00f3lares y de acompa\u00f1ar el esfuerzo de Estados Unidos para juntar miles de millones de d\u00f3lares para la reconstrucci\u00f3n, James Wolfensohn expres\u00f3 su\u00a0<span class=\"gl_mot\">inter\u00e9s<\/span>\u00a0de que el Banco consiguiera participar en el financiamiento del gasoducto para transportar las reservas masivas de gas natural a trav\u00e9s de Afganist\u00e1n, proveniente del muy cerrado Turkmenist\u00e1n, hacia India y Pakist\u00e1n, un proyecto que las compa\u00f1\u00edas energ\u00e9ticas estadounidenses sostenidas por el vicepresidente estadounidense Dick Cheney codician.<\/p>\n<p>En Irak, James Wolfensohn, empujado por Washington, desbloque\u00f3 entre 3.000 y 5.000 millones de d\u00f3lares para la reconstrucci\u00f3n y acept\u00f3 dirigir el\u00a0<i>Irak Trust Fund<\/i>\u00a0para encaminar el dinero necesario a los proyectos de desarrollo emprendido por el r\u00e9gimen de ocupaci\u00f3n, en particular, aquellos que concern\u00edan a los \u00abedificios de gran capacidad\u00bb en el sector privado, un objetivo principal de la administraci\u00f3n Bush.<\/p>\n<p>A pesar de esta manifiesta buena voluntad, James Wolfensohn no pudo evitar la erosi\u00f3n de su autoridad y de su prestigio. Denigrado por la Casa Blanca, por su proximidad a William Clinton y John Kerry, el candidato dem\u00f3crata a la presidencia en 2004, perdi\u00f3 tambi\u00e9n credibilidad en aquellos que hab\u00edan cre\u00eddo en su voluntad reformadora. Muy pronto se tiene la certidumbre de que en caso de reelecci\u00f3n de George W. Bush para un segundo mandato, James Wolfensohn no tendr\u00eda ninguna posibilidad de ser reelegido para su puesto en 2005. Efectivamente, en marzo de 2005, George W. Bush design\u00f3 a la cabeza del Banco Mundial a uno de sus colaboradores directos en la persona de Paul Wolfowitz, subsecretario de Estado de Defensa.<\/p>\n<p>En cuanto a James Wolfensohn, durante 2005-2006 cumpli\u00f3 una misi\u00f3n en relaci\u00f3n con el Banco, gestionando un fondo fiduciario para la Franja de Gaza, en los territorios Palestinos. Pero, sobre todo, se uni\u00f3 a la direcci\u00f3n del principal grupo bancario mundial, el Citigroup, en el seno del cual trabaja a tiempo completo.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Eric Toussaint (Rebelion, 21-8-19) &nbsp; En 2019, el Banco Mundial (BM) y el FMI cumplir\u00e1n 75 a\u00f1os. Estas instituciones financieras internacionales (IFI), creadas en 1944, est\u00e1n dominadas por Estados Unidos y algunas grandes potencias aliadas, y act\u00faan en contra de los intereses de los pueblos. 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