{"id":35444,"date":"2019-09-06T13:15:52","date_gmt":"2019-09-06T17:15:52","guid":{"rendered":"http:\/\/debateplural.com\/?p=35444"},"modified":"2019-09-06T13:15:52","modified_gmt":"2019-09-06T17:15:52","slug":"la-duda-es-un-arma-cargada-de-futuro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2019\/09\/06\/la-duda-es-un-arma-cargada-de-futuro\/","title":{"rendered":"La duda es un arma cargada de futuro"},"content":{"rendered":"<p>Juan Alberto S\u00e1nchez Mar\u00edn (Hispantv, 6-9-19)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"introtext\">Las ilusiones totalitarias del capitalismo, al final del siglo XX, se convirtieron muy pronto en pesadillas de exterminio, negaci\u00f3n, racismo y miseria.<\/p>\n<p>Por: Juan Alberto S\u00e1nchez Mar\u00edn (*)<\/p>\n<p><em>Econom<\/em><em>\u00eda, pol\u00edtica y medios: la temible trilog\u00eda del poder. Tres bienaventuranzas huecas y un solo mal verdadero: el orden que trastoca los per\u00edmetros que jerarquiza. La doctrina que vuelve espurio lo que toca.\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>Apenas, acaso, aprovecha la capacidad de personas y sociedades para diseccionar con bistur\u00ed los peculiares relatos del poder e identificar sin lupa los c\u00f3<\/em><em>digos de cada narrativa\u00a0<\/em><em>pol\u00edtica y\u00a0<\/em><em>medi<\/em><em>\u00e1<\/em><em>tica.<\/em><\/p>\n<p>Las ilusiones totalitarias del capitalismo, al final del siglo XX, se convirtieron muy pronto en pesadillas de exterminio, negaci\u00f3n, racismo y miseria. La gloria apenas fue gloriosa para unos pocos, y, en cambio, fue una angustia para las extensas y crecientes franjas de poblaci\u00f3n de los pa\u00edses desarrollados, clases medias en declive, clases bajas siempre abajo. Y, claro est\u00e1, fue un suplicio para los excluidos habitantes de los pa\u00edses perif\u00e9ricos.<\/p>\n<p>En el remate de feria global, los grandes medios de los grandes capitales jugaron un papel central. Ellos impulsaron todos y cada uno de aquellos eventos ambulantes de la plutocracia poseedora y pose\u00edda: el filos\u00f3fico (la posmodernidad), el ideol\u00f3gico (la debacle del comunismo), el hist\u00f3rico (el fin de una historia sin fin), el econ\u00f3mico (capitalismo a sus anchas, neoliberalismo lanza en ristre) y el pol\u00edtico (el gobierno espec\u00edfico de unos cuantos pillos como la democracia ideal).<\/p>\n<p><strong>INDISOCIABLES<\/strong><\/p>\n<p>Esos medios siguen jugando un papel decisivo en el desespero social consecuente, el del presente, fortalecido con la eclosi\u00f3n digital, internet y las dem\u00e1s tecnolog\u00edas magn\u00edficas y escalofriantes que alientan los odios de unos contra otros, exacerban miedos y prejuicios, o tientan con las salidas de emergencia que dan hacia los reg\u00edmenes abusivos y dictatoriales de la ultraderecha, de Trump y sus c\u00f3mplices a Bolsonaro y los suyos, por ejemplo.<\/p>\n<p>Thomas Piketty (2013), el economista franc\u00e9s de moda hace un lustro, incluye a los medios de comunicaci\u00f3n como uno de los sectores (junto a la educaci\u00f3n, la salud y la cultura) en que las principales estructuras de organizaci\u00f3n y propiedad alg\u00fan d\u00eda no tendr\u00e1n mucho que ver \u201ccon los paradigmas polares del capital puramente privado (como el modelo de la sociedad por acciones, totalmente en manos de sus accionistas) o del capital puramente p\u00fablico (con una l\u00f3gica igualmente\u00a0<em>top down<\/em>\u00a0[de arriba hacia abajo] en cuyo caso el gobierno decide soberanamente qu\u00e9 inversi\u00f3n hacer)\u201d.<\/p>\n<p>Las formas organizativas y de capital que conjugan en distintos grados ambos \u00abparadigmas polares\u00bb han sido un ejercicio del neoliberalismo, y son el primer paso para la desregulaci\u00f3n absoluta o el modelado de empresas que, antes que mixtas, son un mixtifori. Trucos del establecimiento, y de la autocracia corporativa y financiera como cuerpo tangible de la democracia invariablemente en ciernes.<\/p>\n<p>De seguro, como sostiene Piketty, emerger\u00e1n despu\u00e9s nuevos tipos de organizaci\u00f3n y gobernanza. Incluso, acept\u00e9moslo, probablemente irrumpir\u00e1n nuevas formas de intervenci\u00f3n colectiva y quiz\u00e1s llegue a existir una verdadera transparencia contable y financiera. Pero trabajoso que eso de por s\u00ed se traduzca en transparencia econ\u00f3mica y control democr\u00e1tico del capital, como lo se\u00f1ala hacia el final de El capital en el siglo XXI.<\/p>\n<p>No, mientras las pol\u00edticas estatales y la orientaci\u00f3n de esos sectores mencionados contin\u00faen a cargo de quienes defienden a capa y espada (es decir, a sueldo jugoso) los intereses del capitalismo que deber\u00edan controlar. Las puertas giratorias en la c\u00faspide. Cuando el problema es consustancial, ni las transformaciones m\u00e1s significativas dejan de ser accesorias.<\/p>\n<p>Jam\u00e1s, en tanto que los grandes medios, las extendidas redes y las tecnolog\u00edas en permanente progreso no construyan las otras historias necesarias (a las que se refiere Chimamanda Ngozi Adichie), sino las realidades paralelas que equivocan el rumbo de las sociedades. Sobre todo, cuando \u00e9stas se las creen a fe ciega y las habitan de por vida.<\/p>\n<p>Lo constatable es que las \u00e9lites en Occidente, desde la Antigua Grecia, hace dos milenios y medio, mantienen a la democracia representativa en cintura, as\u00ed como a sus derivaciones y armonizaciones fat\u00eddicas, gracias al control de los cargos gubernamentales y a los puntales mafiosos del chantaje, la dependencia, la cohesi\u00f3n arriba y la escisi\u00f3n de pueblos y ciudadanos abajo.<\/p>\n<p>Es claro que las evoluciones econ\u00f3mica y pol\u00edtica son indisociables. Fue as\u00ed en los siglos precedentes, lo ser\u00e1 hasta qui\u00e9n sabe cu\u00e1ndo. Y, desde hace algunos a\u00f1os y con un \u00edmpetu en ascenso, otro componente aparece coligado: el medi\u00e1tico. El tr\u00edpode del poder donde los elementos son ya indisolubles y act\u00faan al un\u00edsono en la configuraci\u00f3n del mundo desequilibrado que ocupamos, y que no tiene nada de ficticio.<\/p>\n<p><strong>INVENTORES<\/strong><\/p>\n<p>Los opresores han inventado el conjunto de los mecanismos de dominaci\u00f3n y los imperios. La Historia indica que lo han hecho relativamente bien, pero, tambi\u00e9n, es concluyente al mostrar que todos, con sus mandos, ej\u00e9rcitos, riquezas, colonizaciones, atrocidades, en fin, cuentan con t\u00e9rmino fijo, y que a mayor convencimiento de la perpetuidad imperial m\u00e1s raudo se arrima el declive. El imperio de mil a\u00f1os de los nazis dur\u00f3 doce.<\/p>\n<p>Las guerras, el clima, las pestes, las deudas acumuladas, los excesos fiscales, por supuesto, son factores que contribuyen al ocaso, pero ninguna calamidad tan definitiva como la tranquilidad. La Roma Eterna no se vino abajo con los alaridos ni el saqueo del b\u00e1rbaro visigodo Alarico porque ya llevaba buen tiempo en tierra. El hundimiento acompa\u00f1\u00f3 las triunfales celebraciones de guerras que no se ganaban, las hondas desigualdades sociales que nadie atend\u00eda, y las agudas y continuas depresiones financieras parecidas a las especulaciones de bolsa recientes.<\/p>\n<p>Los opresores fraguan los artilugios con los cuales proyectan el poder, y ni unos ni otros son ciertos. El cham\u00e1n se hizo gu\u00eda imprescindible ingeni\u00e1ndoselas para hacerle creer a la tribu que dome\u00f1aba las fuerzas de la naturaleza; el \u00c1yax griego ech\u00f3 mano de dioses ol\u00edmpicos y h\u00e9roes legendarios para convencer a los esquivos s\u00fabditos reales de su reinado sobre reyes; el liberal inund\u00f3 la democracia con instituciones y discursos pol\u00edticos, y as\u00ed le dio cuerpo al vocablo y pudo prescindir de la significaci\u00f3n. Un \u00ablenguaje sin sentido\u00bb, sentenci\u00f3 rotundo el ingl\u00e9s Thomas Hobbes en su Leviat\u00e1n.<\/p>\n<p>Los poderes de nuestro tiempo, \u00bfc\u00f3mo no iban a convencernos de que el pacto a hurtadillas entre unos pocos cretinos de tres o cuatro pa\u00edses desarrollados es el consenso internacional v\u00e1lido y pleno? O \u00bfc\u00f3mo no van a hacernos creer que la arquitectura financiera global no es su se\u00f1or\u00edo y que casi la totalidad (menos el uno por ciento, obviamente, que son ellos) de los habitantes insulares y de tierra firme no somos los esclavos de su plantaci\u00f3n monetaria?<\/p>\n<p><strong>GUI\u00d3N DE HIERRO<\/strong><\/p>\n<p>Desfilamos por la cuerda floja de la incertidumbre, interpuestos entre la particular \u00abpasi\u00f3n por lo real\u00bb de Badiou y el inexorable \u00abdesierto de lo real\u00bb de \u017di\u017eek. Nos debatimos entre la intimidad anodina del cuarto aislado y la socialidad insustancial de los entornos virtuales. Negamos la pertenencia a la calle ruidosa, y en la impertinencia no hay reafirmaci\u00f3n. Somos libertades figuradas en los universos inform\u00e1ticos, que tantas veces no son sino mundos reflejo de la particular calle ruidosa que nos circunda.<\/p>\n<p>Del colectivo global a la colectividad local, la libertad deambula premeditada; la inteligencia es excesivamente correcta; la imaginaci\u00f3n como otra imaginer\u00eda del sentido com\u00fan. En la convergencia de inquietudes uniformes va lij\u00e1ndose la realidad y logra el acabado lustroso, que deslumbra y, simult\u00e1neamente, nos desorienta.<\/p>\n<p>Los contenidos disfrazan la intensa persuasi\u00f3n. Las argumentaciones rebosan de cifras inexactas y datos tendenciosos, citas err\u00f3neas, alusiones incorrectas, descr\u00e9ditos adrede. Una vez hubo espacios con identidad propia y g\u00e9neros definidos: el noticiario conten\u00eda noticias; el debate fue la controversia; la telenovela era el melodrama.<\/p>\n<p>De los Lumi\u00e8re, Flaherty o Dziga V\u00e9rtov a Chris Marker, Agn\u00e8s Varda o Santiago Alvarez, el documental gravitaba con cierta entereza en torno a lo que ve\u00eda el ojo de la c\u00e1mara, al menos, m\u00e1s que sobre lo inexistente. Ya ni los formalismos son requeridos.<\/p>\n<p>El entretenimiento suscita apegos, con sus c\u00e1nones de caj\u00f3n nos atrae. Las primicias de follet\u00edn activan la sugesti\u00f3n social que les parece. Abundan los juicios de valor sin ton ni son. La verosimilitud del discurso se ajusta y raciona para una audiencia predispuesta a admitirlo sin chistar desde la guarder\u00eda.<\/p>\n<p>No acogerlo implicar\u00eda esa provocante forma del coraje que es el pensamiento cr\u00edtico. \u00abIncluso una opini\u00f3n es una especie de acci\u00f3n\u00bb (Greene, 1955), reflexiona el personaje narrador de El americano impasible, periodista por lo dem\u00e1s. Manifestarse, que es resistir y rebatir, o sea, actuar, que es enfrentar. Y duele la ca\u00edda desde el delirio pensado como el Para\u00edso: la comodidad del desentendido puesta en apuros por el revuelo de conocer, es decir, de preguntar, y, en el perfil violento, de dudar.<\/p>\n<p>Algo que no se aviene con la est\u00e9tica residual de far\u00e1ndula en que vivimos; los h\u00e9roes, malvados, y s\u00f3lo el antih\u00e9roe tal vez nos redimir\u00e1. Todos como parte de una puesta en escena que no acaba, en la que el gui\u00f3n de los hechos por ocurrir es de hierro.<\/p>\n<p><strong>OTRAS VOCES, OTROS \u00c1MBITOS<\/strong><\/p>\n<p>Por eso es debido y valioso el surgimiento de otras posibilidades, distintas miradas desde nuevos miradores; contrastar la vista monocroma, contrarrestar la visi\u00f3n vuelta divisi\u00f3n. Porque no se trata \u00fanicamente del falso sentido o de la exposici\u00f3n sin contexto, la imagen alterada o la voz que alguien distorsion\u00f3, sino de la misma cotidianidad descompuesta, que se asume, en lo superficial, como aut\u00e9ntica, y, en lo esencial y m\u00e1s peligroso, como incuestionable.<\/p>\n<p>Hablamos de una subsistencia mediocre, mezquina, a\u00fan m\u00e1s grave, asumida a gusto, o con resignaci\u00f3n o indiferencia, por las sociedades lesionadas y por los propios individuos que habr\u00e1n de ser inmolados. Cuando eso pasa, y pasa m\u00e1s de lo que creemos, la historia contada por los vencedores no se revisa, las tesis carecen de ant\u00edtesis. los criminales prominentes se ajustan a la ley. La especulaci\u00f3n es concluyente; la evidencia, circunstancial.<\/p>\n<p>Olvid\u00e9monos de la independencia de los medios independientes. No pueden serlo si le apuntan de manera sensata a la confrontaci\u00f3n del discurso hegem\u00f3nico. Son dependientes de postulados at\u00edpicos, pero elementales, que se llaman equidad, justicia, honestidad. Nunca de sus entornos simulados.<\/p>\n<p>Descreamos de la objetividad, ese mito urbano flem\u00e1ticamente anglosaj\u00f3n que el periodismo estadounidense volvi\u00f3 obsesi\u00f3n matem\u00e1tica; las universidades, una tonter\u00eda, y los medios criollos otra hipocres\u00eda. Y que ahora s\u00f3lo es una m\u00e1s de las piezas de la trampa.<\/p>\n<p>Dejemos de lado la idea de que los medios alternativos son alternativos. Difieren los medios dominantes, que, adem\u00e1s, son burdos e irrelevantes. La comunicaci\u00f3n sustancialmente poderosa yace tumbada al sol en las barriadas, las comunidades, los pueblos, con sus jergas, potencias y atrevimientos. Por eso se la teme tanto; por lo mismo es negada, fragmentada: incomunicada.<\/p>\n<p>Los medios al servicio de las supremac\u00edas de \u00e9lite, aunque apuntalados por avanzadas tecnolog\u00edas e innegables capacidades de penetraci\u00f3n, advierten la fragilidad, y en el principal pertrecho radica a la vez su mayor carencia: la falacia.<\/p>\n<p>Los grandes medios mienten porque lo requieren. No son los instrumentos de comunicaci\u00f3n que dicen ser ni detentan el fin social que seg\u00fan las ilusas jurisprudencias deber\u00edan tener. Demandan la mentira porque son el flanco de intereses influyentes. La desmesura encierra un anuncio; una serenidad intensifica la propaganda.<\/p>\n<p>Est\u00e1n comprometidos con tejemanejes financieros, monetarios, comerciales, estrat\u00e9gicos y geoestrat\u00e9gicos, pol\u00edticos y geopol\u00edticos, y se hayan supeditados a l\u00f3gicas subyacentes de control y manipulaci\u00f3n. Son un compartimiento m\u00e1s del armaz\u00f3n carcomido del sistema.<\/p>\n<p><strong>DEL SUR<\/strong><\/p>\n<p>La seriedad pretendida no se encara con lo que se le parezca ni el cuento de la objetividad con terceros enga\u00f1os; tampoco se contrarresta la imparcialidad del impostor con la pr\u00e9dica fervorosa ni los alegatos. Ante ninguna de las tretas sirve de algo la verdad, que, como cualquier afirmaci\u00f3n, lleva impl\u00edcita su negativa.<\/p>\n<p>Apenas, acaso, aprovecha la capacidad de personas y sociedades para diseccionar con bistur\u00ed los peculiares relatos del poder e identificar sin lupa los c\u00f3digos de cada narrativa pol\u00edtica y medi\u00e1tica. Hay que interpretar lo que sobreviene y los trasfondos: el car\u00e1cter, los puntales y ataduras del suceso. Luego, despuntar\u00e1 la disposici\u00f3n (las actitudes) para transformarlo. No pueden echarse las advertencias de Marx a un lado.<\/p>\n<p>Econom\u00eda, pol\u00edtica y medios: la temible trilog\u00eda del poder. Tres bienaventuranzas huecas y un solo mal verdadero: el orden que trastoca los per\u00edmetros que jerarquiza. La doctrina que vuelve espurio lo que toca.<\/p>\n<p>Entre la ecuanimidad remedada y la coherencia en remiendos se tornan imprescindibles las palabras exentas de gallardetes corporativos, la comunicaci\u00f3n sin banderines de enganche: una expresi\u00f3n colectiva y popular, contraria y contendiente, avezada para desconfiar de la certeza que se reitera, pero dispuesta a darle la cara a la esperanza sin mistificaciones.<\/p>\n<p>Un mundo raro en el que no encantan las hadas, sino las dudas, sobre lo que se oye y ve, se profesa y aprende. Otra regi\u00f3n transparente, no tan definida como el alto valle metaf\u00edsico de An\u00e1huac por el cual preguntaba don Alfonso Reyes. Pero, al fin y al cabo, lo respondi\u00f3 Carlos Fuentes (1958), su compatriota y pros\u00e9lito: \u00abAqu\u00ed nos toc\u00f3. Qu\u00e9 le vamos a hacer. En la regi\u00f3n m\u00e1s transparente del aire\u00bb.<\/p>\n<p>Otra m\u00e1s en medio de las insuficientes que se resisten a las ambiciones imperiales, las cargas coloniales, la depredaci\u00f3n estadounidense, donde no dejar\u00e1n de ser factibles las aldeas con casas de paredes de espejo so\u00f1adas una vez por Jos\u00e9 Arcadio Buend\u00eda, y que ya hoy habitamos en la resonancia sobrenatural del Sur.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Juan Alberto S\u00e1nchez Mar\u00edn (Hispantv, 6-9-19) &nbsp; Las ilusiones totalitarias del capitalismo, al final del siglo XX, se convirtieron muy pronto en pesadillas de exterminio, negaci\u00f3n, racismo y miseria. Por: Juan Alberto S\u00e1nchez Mar\u00edn (*) Econom\u00eda, pol\u00edtica y medios: la temible trilog\u00eda del poder. Tres bienaventuranzas huecas y un solo mal verdadero: el orden que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":35445,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14,12],"tags":[],"class_list":["post-35444","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-internacionales","category-politica-3"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35444"}],"collection":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=35444"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35444\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":35446,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35444\/revisions\/35446"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media\/35445"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=35444"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=35444"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/debateplural.net\/site\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=35444"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}