{"id":36042,"date":"2019-10-04T06:00:32","date_gmt":"2019-10-04T10:00:32","guid":{"rendered":"http:\/\/debateplural.com\/?p=36042"},"modified":"2019-10-03T12:44:09","modified_gmt":"2019-10-03T16:44:09","slug":"con-apolinar-perdomo-en-el-parque-colon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2019\/10\/04\/con-apolinar-perdomo-en-el-parque-colon\/","title":{"rendered":"Con Apolinar Perdomo en el Parque Col\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>Jose del Castillo (D. Libre, 14-9-19)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div class=\"capitular_paragraph\">\n<p>Apolinar Perdomo (1882-1918), quien a principios del siglo pasado ejerciera con gracia el periodismo y la literatura incursionando en la poes\u00eda, el teatro y la cr\u00edtica, nos llega ahora en una afortunada selecci\u00f3n de su obra realizada por el educador y dirigente pol\u00edtico Eddy Mateo V\u00e1squez. En Apolinar Perdomo Otros Escritos (Poes\u00eda-Prosa-Teatro-Drama), el autor de esta compilaci\u00f3n de trabajos de quien fuera calificado como uno de los consagrados poetas er\u00f3ticos de su generaci\u00f3n, nos ofrece una diversidad de textos que permiten calibrar mejor el aporte de este escritor a trav\u00e9s del conocimiento de su perfil multifac\u00e9tico.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"paragraph\">\n<p>Redactor del List\u00edn Diario, director de la revista Nuevas P\u00e1ginas, colaborador asiduo de publicaciones peri\u00f3dicas como\u00a0<i>Renacimiento, Cuna de Am\u00e9rica, Letras, Ateneo, Blanco y Negro, Quisqueya, y Mefist\u00f3feles<\/i>, entre otras, la firma de Perdomo era sello cierto de buen decir.<\/p>\n<p>Justo en esta \u00faltima \u201cchispeante revista\u201d, escribi\u00f3 entre 1910 y 1911, una peque\u00f1a serie de \u201cInstant\u00e1neas del Parque Col\u00f3n\u201d, en la cual rese\u00f1a \u201ccon toda ingenuidad, las impresiones generales que recib\u00eda a diario o entre noches, en los bancos bulliciosos de este adorable sitio, \u2018Capital de la Rep\u00fablica\u2019, como le llam\u00e9 entonces, recreo de ocupados y oficina de vagos que ha sido para la grata siesta de unos cuantos, confesionario inmenso de curiosos, centro de murmuraciones inocentes y semillero propicio en donde se riega al azar la eficaz simiente de la calumnia\u201d. Nos dice sumario en\u00a0<i>Letras del 28\/10\/17<\/i>.<\/p>\n<p>La lectura de estos textos, que agradezco a su amable compilador que me hizo llegar un ejemplar de la obra, resulta sumamente deleitosa, en especial para aquellos que guardamos grat\u00edsimos registros memorables de la que fuera llamada Plaza Mayor de Santo Domingo, Plaza de la Catedral y finalmente Parque Col\u00f3n desde 1887, en m\u00e9rito a la figura estatuaria del Gran Almirante don Crist\u00f3bal, obra realizada por el escultor franc\u00e9s Ernest Gilbert bajo el gobierno del Pacificador, general Ulises Heureaux.<\/p>\n<div id=\"notap1a-01\" class=\"col-md-7 pb-3 box-detail-content main-content-text js--column-left portlet-column\">\n<div class=\"content-box\">\n<div id=\"\" class=\"portlet-boundary portlet-static-end content-viewer-portlet last full-access norestricted\">\n<div class=\"text\">\n<div class=\"paragraph\">\n<p>En la primera entrega de estas \u201cInstant\u00e1neas\u201d, subtitulada \u201cEp\u00edstolas a un Amigo Ausente\u201d (<i>Mefist\u00f3feles, 14\/8\/10<\/i>), Perdomo nos sit\u00faa en el escenario y su entorno, dominado por la imponente presencia de la Primada de Am\u00e9rica. \u201cEl reloj de la Catedral, con su cansada monoton\u00eda, da las diez de la noche. El parque Col\u00f3n r\u00ede, con su risa alegre, con su elegante risa capitale\u00f1a, de las horas que marca el viejo reloj centenario y a la luz de sus ocho focos el\u00e9ctricos, da sus bancos a la charla de los j\u00f3venes poetas y a la severidad en contraste de los graves comerciantes.\u201d<\/p>\n<p>Qu\u00e9 ofrece este espacio abierto a la sana sociabilidad capitalina. \u201cEl parque Col\u00f3n es un amigo de todos. Recibe cari\u00f1osamente a los bohemios \u2013grupo del que forma parte el autor de estas cr\u00f3nicas- y a los burgueses, a la ni\u00f1ez y a la ancianidad, a los nacionales y a los extranjeros, y as\u00ed es teatro de los m\u00e1s tiernos idilios, como de las m\u00e1s crueles tragedias.\u201d<\/p>\n<p>Contin\u00faa Perdomo situ\u00e1ndonos en la historia detr\u00e1s de este reducto urbano que todav\u00eda en los a\u00f1os 40 era calificado como el centro vital de la entonces Ciudad Trujillo, conforme relatos de los espa\u00f1oles republicanos que recalaron en el pa\u00eds. Escenario del renombrado mitin del Partido Socialista Popular y de la Juventud Democr\u00e1tica del 26 de octubre de 1946, atacado por brigadas trujillistas armadas con palos y macanas en se\u00f1al de intolerancia. Y que, tras el ajusticiamiento del tirano, alojara en julio de 1961 la presencia de la \u201cCaravana de la Libertad\u201d, encarnada en la avanzada del PRD encabezada por \u00c1ngel Miol\u00e1n. Predicando \u201csin odios ni rencores\u201d, desde los balcones de su reci\u00e9n estrenado local, la buena nueva de la democracia con justicia social.<\/p>\n<p>\u201c\u00c9l sabe a qu\u00e9 suenan los besos del Amor y a qu\u00e9 el estampido de los rev\u00f3lveres homicidas. Sobre su risa imp\u00e1vida han ca\u00eddo l\u00e1grimas de mujer, sangre de hombres, y sudor de proletarios. Y el parque Col\u00f3n siempre r\u00ede, con su elegante y desde\u00f1osa risa capitale\u00f1a&#8230;\u201d<\/p>\n<p>\u201cEn un banco a espaldas del burlado horario, conversan, discuten, r\u00eden, seis u ocho j\u00f3venes intelectuales. Se recitan versos; se critican y se elogian unos a otros y se trata sin respeto a los ausentes. Arturito Pellerano llama malos, infumables, los versos de Damir\u00f3n. Arturo Logro\u00f1o enciende esta discordia po\u00e9tica con una fingida adulaci\u00f3n. Caen sobre Gir\u00f3; Logro\u00f1o le defiende con un elogio, cuyo tono es m\u00e1s cruel que el m\u00e1s duro de los choteos. El comerciante del grupo, Luis A. Abreu, que err\u00f3 su vocaci\u00f3n art\u00edstica, por dedicarse a la prosa de la compra-venta, clama calurosa y sinceramente a favor de Gir\u00f3 y recita estrofas de \u2018Ensue\u00f1o\u2019. Su debatida poes\u00eda laureada a la par de mi \u2018Canci\u00f3n de Amor\u2019. A Porfirio, Juan Tom\u00e1s y a m\u00ed, nos llaman\u00a0<i>los tres mosqueteros<\/i>; pero no nos respetan; dicen que es infumable tal composici\u00f3n del primero, que es mala aquella del segundo, que son muy bonitas casi todas las m\u00edas. Ese casi lo subrayan de un modo agresivo.\u201d<\/p>\n<p>Refiere Perdomo que \u00e9l asume actitud de escucha y ante solicitud para declamar alg\u00fan verso suyo, reh\u00faye la encomienda alegando mala memoria. El comerciante Abreu trata de refresc\u00e1rsela sin lograrlo. Y ante una indirecta de Logro\u00f1o, \u201cse insultan sin ofenderse. Abreu llama a Logro\u00f1o\u00a0<i>farmac\u00e9utico<\/i>, \u00e9ste a aqu\u00e9l comerciante! Abreu no protesta pero se siente herido por el tono en que lo ha dicho Arturo y dice con indignada jactancia: -Si. No niego que soy comerciante; pero tengo alma de artista. Siento mejor que t\u00fa la poes\u00eda y la interpreto mejor.\u201d<\/p>\n<p>A lo que replica Logro\u00f1o: \u201c-Cuentas las\u00a0<i>motas<\/i>\u00a0en romance y\u00a0<i>la plata americana<\/i>\u00a0en alejandrinos. Todos re\u00edmos, y Logro\u00f1o con su amplia cara de luna llena, finge una seriedad arzobispal. Luego interroga: \u00bfno es verdad que tengo talento?&#8230;Y se va, sin despedirse, arrastrando los pies estudiadamente, tiene la man\u00eda de ser raro.\u201d<\/p>\n<p>Oportunidad que aprovecha Damir\u00f3n para indicar que se tomar\u00eda \u201cun vaso de cerveza bien fr\u00eda\u201d, recibiendo respuesta positiva un\u00e1nime, \u201cpero nadie tiene un centavo y el Caf\u00e9 Col\u00f3n no f\u00eda. El pobre Ernesto Alardo, pasa entonces por un trapiche de insultos que \u00e9l escucha impasible desde su peque\u00f1o escritorio, sobre el cual, en un florero se mustia un bouquet rid\u00edculo.\u201d F\u00e9lix P\u00e9rez, autor de un \u00fanico soneto, quien hab\u00eda permanecido callado toda la noche, interviene para prometer cubrir un brindis para la jornada siguiente.<\/p>\n<p>\u201cY el grupo de j\u00f3venes intelectuales, cuya amena y variada conversaci\u00f3n copia la ingenuidad de sus almas nobles y bellas, almas hechas para el arte, para la poes\u00eda y para todo lo que de una u otra manera constituye el bien de la patria, el bien de la sociedad, se disuelve poco a poco dejando vac\u00edo el parque Col\u00f3n, que r\u00ede siempre con su elegante risa capitale\u00f1a, de la estatua del inmortal navegante que la embellece y del viejo reloj centenario que desgrana las horas, mon\u00f3tonamente desde su alta torre secular.\u201d<\/p>\n<p>En su segunda \u201cInstant\u00e1nea\u201d, Perdomo hace galas de su vocaci\u00f3n enamoradiza, aludiendo a los encantos de una damita amiga que encontr\u00f3 en el parque. \u201cEl domingo estaba usted en la retreta, muy ideal, muy vaporosa, muy elegante, tal que desde entonces tengo la obsesi\u00f3n de su figura, de su cuerpo, en fin, cuya regia geometr\u00eda se adivinaba bajo las discretas transparencias del vestido. Estaba usted encantadora&#8230; No cree usted que es m\u00e1s que posible volverse uno loco con s\u00f3lo haberla visto una vez de ese modo? Deseos irresistibles tuve de acercarme a usted y decirle al o\u00eddo, muy quedo: Tu belleza rinde, avasalla, esclaviza&#8230;\u201d<\/p>\n<p>Rendido, el poeta que respira en la prosa del cronista se somete al sortilegio de la carne femenina que le seduce. \u201cYo he visto la curvatura soberbia en que se enmarca tu hermosura&#8230;\u201d Y contin\u00faa desgranando perfiles descriptivos del personaje objeto del deseo, para cerrar con una noticia que le llevan los amigos al banco de parque, para alimentar la pr\u00f3xima cr\u00f3nica period\u00edstica. Logro\u00f1o, en asociaci\u00f3n comercial con Garrigocita, planea establecer un apiario para producir la dulce miel, para lo cual diligencia la compra del terreno. Ahora nuestro gordo talentoso, s\u00f3lo habla de apicultura.<\/p>\n<p>La tercera \u201cInstant\u00e1nea\u201d publicada en el semanario dominical\u00a0<i>Mefist\u00f3feles<\/i>\u00a0en 15\/01\/11, de especial inter\u00e9s para las damitas lectoras, vers\u00f3 sobre la retreta efectuada en jueves, v\u00edspera de Reyes. \u201cToda la calle Separaci\u00f3n era un hervidero de gente de ambos sexos, de todas las edades, de todos los colores y de todos los estados \u2013incluso el de jamones y jamonas que es un estado intermedio entre solteros y viudos- que entraban y sal\u00edan de las tiendas, en compra de juguetes para los hijos unos, para los sobrinos otras.\u201d<\/p>\n<p>La ocasi\u00f3n fue propicia para que el parque se poblara de \u201cexquisitas, hermosas e incitadoras damitas\u201d. Una parejita de las cuales se sent\u00f3 en un banco pr\u00f3ximo al que ocupaba Perdomo, dedic\u00e1ndose a murmurar, tijereteando inclementes a los concurrentes de ambos sexos, en especial en cuanto a moda se refiere. Poetas con melenitas y gajos. Damas con pantalones trasl\u00facidos que las hac\u00edan ver desnudas. Porfirio Herrera, ya comprometido en amores, galanteando a otras damitas.<\/p>\n<p>Para cerrar la noche v\u00edspera de Reyes, el cronista dio un paseo por las tiendas todav\u00eda en pie, junto a Arturo Logro\u00f1o, para observar la actividad comercial. Culminando el texto con una humanitaria reflexi\u00f3n.<\/p>\n<p>\u201cUn doble pesar me asalt\u00f3: me entristec\u00eda el no tener zapatitos que rellenar de mu\u00f1ecos y bombones y me dol\u00eda el alma la idea de que hubiera ni\u00f1os pobres o hu\u00e9rfanos que al despertar con el alba del d\u00eda de Reyes, encontraran vac\u00edos los rotos zapatitos puestos, con infantil alegr\u00eda, delante del miserable y duro lecho&#8230;\u201d<\/p>\n<p>Sabrosas, estas juntas de Rafael Damir\u00f3n, Arturo Pellerano, Porfirio Herrera, Arturo Logro\u00f1o, Juan Tom\u00e1s Mej\u00eda, con Apolinar Perdomo, cuando la juventud les sonre\u00eda, justo en el Parque Col\u00f3n. El 27 de diciembre de 1918, una epidemia de influenza se llev\u00f3 a Perdomo, con apenas 36 a\u00f1os.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"container-1222201\" class=\"mt-3 mb-4 p-3 insert_headline content-capsule\">\n<div class=\"insertBlock\">\n<div class=\"insert_title\">Rendido, el poeta que respira en la prosa del cronista se somete al sortilegio de la carne femenina que le seduce. \u201cYo he visto la curvatura soberbia en que se enmarca tu hermosura&#8230;\u201d<\/div>\n<div class=\"Insert_text\"><\/div>\n<div class=\"list-number\">\n<div class=\"Insert_Headline\"><\/div>\n<\/div>\n<div class=\"Insert_Headline\"><\/div>\n<div class=\"list-detail\">\n<div class=\"Insert_Headline\"><\/div>\n<\/div>\n<div class=\"list-number\">\n<div class=\"Insert_Headline\"><\/div>\n<\/div>\n<div class=\"QuoteAuthor\">\n<div>\n<div class=\"Insert_Headline\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"Insert_Headline\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"\" class=\"portlet-boundary portlet-static-end content-viewer-portlet last full-access norestricted\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"col-md-4 box-detail-content js--column-right\">\n<div id=\"notap1a-02\" class=\"portlet-column js--sticky-ad is_stuck\">\n<div class=\"portlet-boundary portlet-static-end portlet-nested-portlets\">\n<div class=\"mb-3 content-capsule\">\n<div id=\"notap1a-00\" class=\"portlet-column text-center\">\n<div id=\"\" class=\"portlet-boundary portlet-static-end adcontainer-portlet\">\n<div>\n<div id=\"opinion_subsecciones_300x600_1\" class=\"iter-google-ad\" data-google-query-id=\"CLqbwI3DgOUCFc9_wQodOfUDUw\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jose del Castillo (D. 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