{"id":36553,"date":"2019-10-26T09:48:00","date_gmt":"2019-10-26T13:48:00","guid":{"rendered":"http:\/\/debateplural.com\/?p=36553"},"modified":"2019-10-26T09:48:00","modified_gmt":"2019-10-26T13:48:00","slug":"un-acentuado-ejercicio-de-escribir-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2019\/10\/26\/un-acentuado-ejercicio-de-escribir-2\/","title":{"rendered":"Un acentuado ejercicio de escribir"},"content":{"rendered":"<p>(25-5-17)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cRub\u00e9n Dar\u00edo fue el abanderado de la revoluci\u00f3n m\u00e1s importante que conocieron las letras castellanas en las postrimer\u00edas del siglo XIX. Hoy, cuando el per\u00edodo revolucionario ha pasado, dej\u00e1ndonos muchas y muy valiosas conquistas, podemos analizarlo con serenidad\u201d. (Ver \u201cRub\u00e9n Dar\u00edo. 1, \u201cLa revoluci\u00f3n modernista\u201d,\u00a0 en Max Henr\u00edquez Ure\u00f1a: Obra y Apuntes, Vol. V, op. cit., p. 95)<\/p>\n<p>Repetimos esta cita a prop\u00f3sito del acentuado ejercicio de escribir que distingue a Max Henr\u00edquez Ure\u00f1a de otros cr\u00edticos, historiadores y escritores latinoamericanos. Volvemos al argumento de ese primer p\u00e1rrafo de su motivador y sustancial ensayo que venimos comentando por razones de memoria, necesidad y lectura cr\u00edtica procesual. La revoluci\u00f3n modernista no fue solo revoluci\u00f3n. Fue m\u00e1s que eso. Abri\u00f3 una puerta-lenguaje que motiv\u00f3 nuestra consciencia moderna y sus pasos por una tierra que cada vez m\u00e1s se multiplica.<\/p>\n<p>Somos, en este comienzo de siglo XXI, los nuevos modernistas, los nuevos viajeros, creadores de universos, \u201crompedores\u201d de huesos de la tradici\u00f3n y de la misma ruptura. Nos envolvemos en un imaginario pol\u00edtico, po\u00e9tico, filos\u00f3fico, est\u00e9tico, pedag\u00f3gico, cient\u00edfico, art\u00edstico, teol\u00f3gico y propiciamos textos cuya gran riqueza est\u00e1 en la contradicci\u00f3n generadora de los mismos.<\/p>\n<p>Tal y como sugiere MHU, nos dejamos influir, abrazar, precipitar por el lenguaje de lo moderno, la modernidad y el modernariato. Apelamos a las influencias, a la \u201cansiedad de las influencias\u201d y al \u201ccanon occidental\u201d que despu\u00e9s de Harold Bloom se impone como revelaci\u00f3n. Nuestra condena hist\u00f3rica y literaria nos absorbe como prisioneros de un colonialismo de las influencias y sobre todo de las fuerzas ideol\u00f3gicas, est\u00e9ticas y literarias que nos atraen porque han sido y aun hoy siguen siendo revolucionarios y han determinado de una u otra forma nuestras empresas literarias, culturales, pol\u00edticas y por lo mismo creacionales.<\/p>\n<p>Como ya hemos sugerido en ensayos anteriores, nuestros modelos literarios paternos y maternos han buscado y han encontrado materia, lenguaje y modos de expresi\u00f3n para hablarle al\u00a0<em>Otro<\/em>\u00a0como sujeto viviente de la historia literaria, art\u00edstica e ideol\u00f3gica en su generalidad y particularidad. Nuestros maestros han tenido que buscar, explorar, cautivar, divulgar y de ah\u00ed \u201cNuestra herencia\u201d.<\/p>\n<p>El ejemplo de todo modernismo literario en \u201cnuestra Am\u00e9rica\u201d hay que saberlo leer, interpretar y comprender como rutario productivo de las ideas, las formas de creaci\u00f3n, la percepci\u00f3n de la lectura misma como fen\u00f3meno integrador. Desde este movimiento horizontal, conjuntivo y transversal de los productos y productividades literarias, filos\u00f3ficas y est\u00e9ticas, el poeta, el narrador, el pensador y el esteta crean un horizonte o una concepci\u00f3n de lo que es, ha sido y ser\u00e1 la apertura propiciada y creada por el lenguaje-mundo de cada fundaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El fen\u00f3meno Dar\u00edo, el modernismo y sus compa\u00f1eros de empresa se gest\u00f3 y acept\u00f3 en un contexto hispanoamericano de victorias, derrotas, ritmos, transiciones y b\u00fasquedas de todo tipo, tal y como lo ha demostrado con decisi\u00f3n cr\u00edtica y creadora MHU. Pero el poeta nicarag\u00fcense fue el resultado de otras transformaciones y visiones que ya hemos se\u00f1alado, pero que merecen por su significaci\u00f3n an\u00e1lisis m\u00e1s sostenidos para poder comprender este presente desgarrante, retador, provocador, temerario y acusador de la ruptura.<\/p>\n<p>Por eso, la obra de la estudiosa GwenKirkpatrick,\u00a0<em>Disonancias del modernismo (2005),<\/em>\u00a0invita\u00a0 a reconsiderar la modernidad del \u201cmodernismo\u201d en su extensi\u00f3n y campo de expansi\u00f3n socioliterario y sociocultural.<\/p>\n<p>En su org\u00e1nica, extensiva y sustancial conclusi\u00f3n la estudiosa norteamericana opera como el buen latinoamericanista e investigador, esto es, acent\u00faa el trazado de superficie y profundidad de la materia-forma modernista y atraviesa el espesor significante del texto y las textualidades modernistas.<\/p>\n<p>\u201cEn las \u00faltimas etapas del modernismo \u2013concluye Kirkpatrick- mientras los aspectos f\u00edsicos y mec\u00e1nicos de la construcci\u00f3n po\u00e9tica surgen a la superficie en fragmentos deslumbrantes, mientras la unidad del poema empieza a disolverse, cada flujo de im\u00e1genes que empieza a lograr coherencia es r\u00e1pidamente desmantelado, y ning\u00fan edificio ni cuerpo es visto en su totalidad, enmarcado en un ambiente apropiado\u201d.\u00a0 (Vid. Op. cit. p. 239)<\/p>\n<p>El pulso-tiempo de su conclusi\u00f3n sugiere que:<\/p>\n<p>\u201cUna y otra vez somos arrancados de la imagen para prestar atenci\u00f3n al art\u00edfice que modifica el detalle, observador ir\u00f3nico que guarda una distancia cr\u00edtica\u201d.\u00a0 (Ib\u00eddem. Op. cit.)<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l ha sido (y es) el prop\u00f3sito de este libro, seg\u00fan su autora?<\/p>\n<p>\u201cNuestro prop\u00f3sito de suspender la incredulidad es constantemente puesto a prueba por una actividad marginal. El cuerpo y la ciudad asumen este sentido de registro artificial en la poes\u00eda modernista. Y como esos elementos est\u00e1n divididos, subdivididos, y finalmente aislados de su contexto \u201creal\u201d,\u00a0 la noci\u00f3n de perspectiva pierde fuerza\u201d. (Vid. Loc. cit.)<\/p>\n<p>La tesis sostenida en este enjundioso ensayo cr\u00edtico est\u00e1 respaldada por su orden argumental, demostrativo, documental y cr\u00edtico. La misma bibliograf\u00eda utilizada por su autora, reconoce la herencia cr\u00edtica del modernista y el modernismo planteada por MHU en su\u00a0<em>Breve historia\u2026<\/em><\/p>\n<p>Los siete cap\u00edtulos de\u00a0<em>Disonancias del modernismo<\/em>, establecen diferencias reales desde el punto de vista de los estudios literarios, la cr\u00edtica y la historia literaria a partir de finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX, cuando otros tonos, tiempos, ritmos y especies po\u00e9ticas se hab\u00edan vuelto cautivadores en Lugones, Herrera Reissig, Vallejo, L\u00f3pez Velarde, Storni y otros poetas, narradores y pensadores modernistas y vanguardistas.<\/p>\n<p>Kirkpatrick busca donde Max dej\u00f3 algunas brechas y caminos por completar y analizar. De ah\u00ed que sus obras sean citadas y tomadas como punto de documentaci\u00f3n y trabajo estimado por hispanistas y latinoamericanistas norteamericanos. MHU quien ense\u00f1\u00f3 \u201cnovela modernista\u201d en la UCLA invitado tambi\u00e9n como conferencista a nivel de postgrado a finales de los a\u00f1os 50, dej\u00f3 tambi\u00e9n un alumnado y seguidores que se nutrieron de sus ense\u00f1anzas literarias.<\/p>\n<p>Max no estudi\u00f3 profundamente el modernismo en poetas como Lugones, Herrera Reissig, L\u00f3pez Velarde, Alfonsina Storni, Delmira Agustini y otros-otras modernistas epocales. Sin embargo, document\u00f3 y analiz\u00f3 perspectivas, suelos expresivos, conceptos literarios que surgieron en el proceso mismo de creaci\u00f3n de su archivo y la mirada cercana que \u00e9l mismo, como poeta y traductor de poetas pudo conocer a partir de ciertas intuiciones y registros que propiciaron escrituras marcadas por n\u00facleos ilustrados, pero tambi\u00e9n resistentes.<\/p>\n<p>El acentuado ejercicio de escribir cobra cuerpo y valor en sus poemas y traducciones. As\u00ed, le dedica a Jos\u00e9 Enrique Rod\u00f3 su poema\u00a0<em>Alma pagana<\/em>, escrito en Monterrey en 1908:<\/p>\n<p>\u201cJoven alma que un d\u00eda, con fruici\u00f3n pagana,<\/p>\n<p>en la grave calma rusticana<\/p>\n<p>cantaste amor y juventud;<\/p>\n<p>y dispersaste, en d\u00e1ctilos, v\u00edrgenes sentimientos,<\/p>\n<p>y en las raudas alas de los vientos<\/p>\n<p>diste la nota de salud.<\/p>\n<p>Y en la h\u00edmnica gloria de los bosques arcaicos<\/p>\n<p>dejaste, en babilonia de mosaicos,<\/p>\n<p>la pedrer\u00eda de tu canci\u00f3n,<\/p>\n<p>saludando al ap\u00f3stol de la nueva doctrina,<\/p>\n<p>al que vendr\u00e1, reuniendo en comuni\u00f3n divina<\/p>\n<p>La sapiencia de G\u00f6ethe y el alma de Plat\u00f3n.<\/p>\n<p>Joven alma que un d\u00eda, en candoroso espasmo,<\/p>\n<p>lanzaste un grito de entusiasmo,<\/p>\n<p>de vigorosa fe\u2026<\/p>\n<p>Quien fuera un gran erudito y traductor fue tambi\u00e9n un poeta que abraz\u00f3 el demonio de la invenci\u00f3n, el estro y algunos arquetipos sentientes de la imaginaci\u00f3n que encontr\u00f3 en la fundaci\u00f3n modernista, en los ritmos simbolistas y parnasianos de la confluyente poes\u00eda francesa de finales de siglo XIX, tal como se puede advertir en estos versos dedicados a Rod\u00f3 y en los poemas de su libro\u00a0<em>Fosforescencias<\/em>.<\/p>\n<p>MHU tradujo poemas de: Dylan Thomas, Edwin Arlington, Robert Bridges, John Masefield, Pierre Roncard, Jules Supervielle, Jos\u00e9 Mar\u00eda Heredia, George Rodenbach y otros. Su pr\u00e1ctica traductora goz\u00f3 del cuidado de las equivalencias, significados, adecuaciones de ritmos, sentido de env\u00edo, llegada y estilo de cl\u00e1usulas, segmentos y valores estil\u00edsticos de la traducci\u00f3n. Se siente en sus traducciones al poeta y estilista cuidadoso.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(25-5-17) &nbsp; \u201cRub\u00e9n Dar\u00edo fue el abanderado de la revoluci\u00f3n m\u00e1s importante que conocieron las letras castellanas en las postrimer\u00edas del siglo XIX. Hoy, cuando el per\u00edodo revolucionario ha pasado, dej\u00e1ndonos muchas y muy valiosas conquistas, podemos analizarlo con serenidad\u201d. 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