{"id":36668,"date":"2019-10-31T05:59:42","date_gmt":"2019-10-31T09:59:42","guid":{"rendered":"http:\/\/debateplural.com\/?p=36668"},"modified":"2019-10-31T10:16:00","modified_gmt":"2019-10-31T14:16:00","slug":"pecados-virtudes-y-vicisitudes-de-pedro-santana-2-de-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/debateplural.net\/site\/2019\/10\/31\/pecados-virtudes-y-vicisitudes-de-pedro-santana-2-de-3\/","title":{"rendered":"Pecados, virtudes y vicisitudes de Pedro Santana (2 de 3)"},"content":{"rendered":"<p>Jos\u00e9 Rafael Lantigua, ex ministro de cultura Rep\u00fablica Dominicana (D. Libre 16-11-18)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>P<span class=\"mln_uppercase_mln\">EDRO SANTANA ES UN<\/span>\u00a0l\u00edder militar y un hacendado rico para la \u00e9poca en que se produce la separaci\u00f3n de Hait\u00ed. Ambas condiciones, unido a su car\u00e1cter arrogante y a su esp\u00edritu bizarro lo convierten en un hombre temido, respetado y, en ocasiones m\u00faltiples, imprescindible.<\/p>\n<p>Hait\u00ed no ha abandonado su misi\u00f3n fundamental: recuperar el territorio perdido de la parte oriental de la isla que por varios lustros fue propiedad suya. Charles Herard, que no pudo dominar la situaci\u00f3n cuando se enter\u00f3 de lo que se gestaba para proclamar la separaci\u00f3n, insiste en regresar con sus tropas para reinstaurar la dictadura haitiana en nuestro territorio. El p\u00e1nico se esparce en aquella poblaci\u00f3n escasa y pobre que era el Santo Domingo de entonces. Como ocurrir\u00e1 muchas veces despu\u00e9s, se acude a los mellizos Santana para que defiendan la naci\u00f3n en cierne. El nuevo pa\u00eds no tiene una milicia formal. S\u00f3lo hay hombres con armamento r\u00fastico \u2013lanzas, machetes y unos pocos arcabuces- y valor, sobre todo con la decisi\u00f3n de luchar para no regresar al pasado. S\u00f3lo los Santana tienen poder econ\u00f3mico, hombres que les obedecen \u2013unos dos mil se dice- y coraje suficiente para enfrentar al ej\u00e9rcito que comanda el general haitiano. El equipamiento y la alimentaci\u00f3n de esos hombres corren por cuenta de las finanzas de los mellizos seibanos. La Junta Central Gubernativa apremia a los Santana, quien luego de un largo trayecto llegan con sus abigarradas tropas por Pajarito, lo que hoy es Villa Duarte, justo la zona donde se fund\u00f3 originariamente la ciudad de Santo Domingo. Las milicias santanistas cruzan en d\u00e9biles bateles las aguas del Ozama. Bobadilla, que preside la junta de gobierno, lo recibe en la otra orilla y lo convoca a una inmediata reuni\u00f3n donde Pedro Santana es designado General de Brigada y se le encarga la misi\u00f3n de salir en defensa de la patria. Los mismos que le encomiendan la dif\u00edcil tarea dudan de su \u00e9xito. Bobadilla sigue reuni\u00e9ndose a escondidas con el c\u00f3nsul franc\u00e9s en busca del protectorado. Nadie cree en la independencia pura y simple. S\u00f3lo Duarte que est\u00e1 en el exilio a\u00fan, y los trinitarios, en ese momento muy minimizados, donde algunos tambi\u00e9n comienzan a manifestar ambivalencias.<\/p>\n<p>El dominicano, empero, no desea volver a ver a los haitianos en su territorio. Y el ej\u00e9rcito de Pedro Santana ve aumentar sus fuerzas humanas a medida que se adentra hacia el sur. Muchos hombres a los que s\u00f3lo los une el temor a los haitianos y su arrojo, se suman a las tropas del l\u00edder militar del momento inicial de la naci\u00f3n dominicana. Hace apenas veinte d\u00edas que el trabucazo de Mella, bajo el ideario independentista creado por Duarte, ha dado nombre al territorio de la parte este de la isla. La Rep\u00fablica Dominicana existe ya. Lo que sigue es defender la nueva bandera y el nuevo rumbo de sus habitantes. Azua ser\u00e1 asiento de la primera prueba. En Santo Domingo, la atemorizada poblaci\u00f3n observa a muchos preparar sus b\u00e1rtulos para huir en fr\u00e1giles embarcaciones rumbo a las islas vecinas, cuando lleguen las noticias de que Santana ha fracasado. El 19 de marzo, luego de que el comandante Lucas D\u00edaz fuese el primero en abrir fuego contra el ej\u00e9rcito haitiano, Santana comanda la primera gran batalla despu\u00e9s de la proclamaci\u00f3n de la independencia. Dura alrededor de tres horas. Con sus poco m\u00e1s de 3,000 hombres enfrentados a un ej\u00e9rcito de 30,000 haitianos, bien armados y entrenados. Nada pudieron hacer los vecinos contra las agallas dominicanas. Bajo la direcci\u00f3n de Pedro Santana se gana la primera contienda. Su liderazgo se consolida. Ya es, definitivamente, un hombre a quien temer, y un comandante a respetar. Desde luego, esa batalla sirve para mostrar la capacidad de otros comandantes: Antonio Duverg\u00e9, Jos\u00e9 Mar\u00eda Cabral, Vicente Noble. Santana no ha actuado solo, pero ha sido el jefe en\u00e9rgico a quien no puede contradecirse ni violentarse sus normas. Al fin y al cabo, as\u00ed se hacen las guerras.<\/p>\n<p>Once d\u00edas despu\u00e9s del triunfo en Azua, otro ej\u00e9rcito y otros l\u00edderes militares en embri\u00f3n defienden los tres fuertes creados en Santiago por Achilles Michel, quien es el primero que utiliza las palabras sacrosantas del escudo duartiano y denomina los mismos \u201cDios\u201d, \u201cPatria\u201d y \u201cLibertad\u201d. Es el ej\u00e9rcito del norte que gana la batalla del 30 de marzo frente a las tropas, igualmente superiores, del general haitiano Jean-Louis Pierrot. Ram\u00f3n Santana lleg\u00f3 a Santiago desde Ban\u00ed, donde se hab\u00eda acantonado su hermano Pedro, y trae hombres dispuestos a la pelea, pero la gloria de este suceso militar recae sobre la bravura de Jos\u00e9 Mar\u00eda Imbert, que dirige la batalla por encomienda de la Junta Gubernativa, as\u00ed como de Fernando Valerio, Gaspar Polanco, Francisco Antonio Salcedo, Pedro Eugenio Pelletier, entre otros. Ya hay pues, dos ej\u00e9rcitos y una docena de buenos comandantes. Entonces, llega Duarte de su exilio y se entera de todo lo ocurrido en su ausencia. Ha de suponerse que sus seguidores le refieren desde la forma c\u00f3mo se desarrollaron los acontecimientos que desembocaron en la gloriosa noche del 27 de febrero, hasta las \u00faltimas dos batallas en defensa de la soberan\u00eda. Santana est\u00e1 en Ban\u00ed, replegado con sus tropas. A los integrantes de la Junta Gubernativa no les gust\u00f3 la decisi\u00f3n de Santana de abandonar a Azua despu\u00e9s de la victoria del 19 de marzo. Es una t\u00e1ctica de Santana que tem\u00eda que los haitianos regresasen para pelear de nuevo y encontrasen a sus tropas cansadas, o que tal vez el azar no le favoreciera a los dominicanos en la segunda ocasi\u00f3n. Esa t\u00e1ctica no la entiende Bobadilla ni la comparte Duarte. Entonces, la Junta env\u00eda a Duarte con el mismo rango de Santana para que le recrimine su t\u00e1ctica y para que, si es necesario, lo sustituya al frente de las tropas. Es un grave error que traer\u00e1 consecuencias. Como Mart\u00ed, Duarte es el intelectual, el ap\u00f3stol. No es militar. Cuando Mart\u00ed intent\u00f3 \u2013bajo protesta de M\u00e1ximo G\u00f3mez\u2013 ce\u00f1irse la estola de combatiente, apenas cabalg\u00f3 unos pocos kil\u00f3metros y cay\u00f3 en Dos R\u00edos fulminado por un balazo certero. G\u00f3mez se lo hab\u00eda advertido.<\/p>\n<p>Es de suponer que entre Duarte y Santana hubo discusiones. Santana hubo de explicarle su t\u00e1ctica de repliegue a Ban\u00ed. Duarte no queda convencido y decide atacar \u00e9l a los haitianos con las tropas que Santana dirige. Las contradicciones entre Santana y Duarte acaban de instalarse formalmente. Enfurece a Santana que Duarte escriba en tres ocasiones a la Junta pidiendo autorizaci\u00f3n para reiniciar la guerra contra los haitianos. Bobadilla y su grupo de gobierno reculan. Ahora no quieren salir de Santana, que ha sido el gran h\u00e9roe de la lucha contra los haitianos. Tengamos en cuenta que Duarte no es a\u00fan el pr\u00f3cer sin m\u00e1culas. Es el jefe pol\u00edtico de un grupo, los que proclamaron la patria en el baluarte del Conde. Bobadilla encabeza otro grupo. Y Santana, sin duda alguna, ya es un l\u00edder militar con amplio reconocimiento civil. A Duarte lo hace regresar Bobadilla, con la orden de que deje a Santana gobernar su contienda en el Sur. Bobadilla y Santana son enemigos \u00edntimos, pero coinciden en algo en lo que Duarte no ceder\u00e1 jam\u00e1s: son anexionistas. Santana teme que los haitianos regresen y ya no sea posible vencerlos. Algo estar\u00e1n tramando para una ofensiva final, piensa. Y env\u00eda a Buenaventura B\u00e1ez, que pele\u00f3 con grado de coronel en la batalla de Azua, un recado a Bobadilla pidi\u00e9ndole que busque ayuda en el extranjero para acabar con la situaci\u00f3n. \u201cComo hemos convenido y hablado tantas veces, debemos proporcionarnos una ayuda de ultramar\u201d, le escribe Santana a Bobadilla v\u00eda B\u00e1ez. Los tres est\u00e1n en sus aguas. Y todo esto a pesar de que Duverg\u00e9 vence a los haitianos en El Memizo y que Juan Bautista Cambiaso derrota a la flota naval haitiana. Otros dominicanos est\u00e1n luchando y no s\u00f3lo es Santana. Pero, sin dudas, ya Santana quiere estar m\u00e1s all\u00e1 del campo de batalla. Es un l\u00edder militar y pol\u00edtico. Se enfrenta a Duarte y rivaliza con su viejo amigo Francisco, el hijo de Narciso S\u00e1nchez. Las empobrecidas masas capitalinas lo reciben alborozadas cuando llega a Santo Domingo precedido de la leyenda de sus victorias contra los haitianos. Se encamina hacia la sede de la Junta Gubernativa y cruza palabras nada amistosas con S\u00e1nchez que es ahora el presidente de la misma. El partido de los trinitarios tiene el poder. Santana, las armas y la simpat\u00eda popular. Apenas nace la rep\u00fablica, ya los hombres que la han proclamado y que la dirigen, andan divididos. La batalla pol\u00edtica est\u00e1 al rojo vivo en una naci\u00f3n que acaba de nacer.<\/p>\n<p>Santana entiende que para gobernar la nueva naci\u00f3n hay que unificar el mando. Solicita detener las pretensiones de Ram\u00f3n Mat\u00edas Mella que proclama a Duarte presidente de la Rep\u00fablica con asiento en Santiago, aun cuando \u00e9ste nunca acept\u00f3 del todo esta designaci\u00f3n. Pide que ambos sean apresados. A Duarte lo encierran en Puerto Plata. A Mella cuando llega a Santo Domingo. S\u00e1nchez es detenido al separarse de la Junta. Junto a Mella, Pina, Juan Isidro P\u00e9rez y otros miembros del partido duartiano son llevados a la Torre del Homenaje como prisioneros. Duarte y su grupo \u2013que, en principio, iban a ser fusilados- son enviados al destierro. Ins\u00f3litamente, es penoso afirmarlo, el santanismo se populariza y varios pueblos le manifiestan su respaldo. Se ha iniciado ya la etapa oscura del general Pedro Santana.<\/p>\n<div id=\"\" class=\"portlet-boundary portlet-static-end content-viewer-portlet last full-access norestricted\">\n<div class=\"text\">\n<div class=\"entretitulo\">Libros<\/div>\n<div id=\"container-1087143\" class=\"mt-3 mb-4 p-3 insert_headline content-capsule\">\n<div class=\"insertBlock\">\n<div class=\"insert_title\"><strong>Hombres Dominicanos<\/strong><\/div>\n<div class=\"Insert_text\">\n<p>Rufino Mart\u00ednez<\/p>\n<p>Sociedad Dominicana de Bibli\u00f3filos, 1985. 413 p\u00e1gs.<\/p>\n<p>Amplio estudio de cinco figuras estelares de nuestra historia, desde distintos \u00e1ngulos: Eugenio Deschamps, Ulises Heureaux, Gregorio Luper\u00f3n, Pedro Santana y Buenaventura B\u00e1ez. El historiador puertoplate\u00f1o construye aqu\u00ed una vigorosa apolog\u00eda del general seibano.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"container-1087143\" class=\"mt-3 mb-4 p-3 insert_headline content-capsule\">\n<div class=\"insertBlock\">\n<div class=\"insert_title\"><strong>Homenaje a Mella<\/strong><\/div>\n<div class=\"Insert_text\">\n<p>Academia Dominicana de la Historia, 1964. 302 p\u00e1gs.<\/p>\n<p>En el centenario de su muerte, la Academia de la Historia rindi\u00f3 homenaje al pr\u00f3cer independentista con los textos de m\u00e1s de treinta destacados historiadores, periodistas y escritores, entre ellos: Manuel de Jes\u00fas Galv\u00e1n, Federico Henr\u00edquez y Carvajal, Rafael Herrera Cabral, Vetilio Alfau Dur\u00e1n y Emilio Rodr\u00edguez Demorizi.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"list-number\">\n<div class=\"Insert_Headline\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"container-1087146\" class=\"mt-3 mb-4 p-3 insert_headline content-capsule\">\n<div class=\"insertBlock\">\n<div class=\"insert_title\"><strong>La revoluci\u00f3n haitiana y Santo Domingo<\/strong><\/div>\n<div class=\"Insert_text\">\n<p>Emilio Cordero Michel<\/p>\n<p>Ediciones UAPA, 2000. 161 p\u00e1gs.<\/p>\n<p>Editada por primera en 1969, esta obra analiza con una novedosa visi\u00f3n cr\u00edtica la historia de Hait\u00ed desde la sublevaci\u00f3n de los esclavos con Toussaint Louverture hasta la presencia de Dessalines en el Santo Domingo espa\u00f1ol. Contiene pr\u00f3logos de Hugo Tolentino Dipp y Roberto Cass\u00e1.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"list-number\">\n<div class=\"Insert_Headline\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"container-1087146\" class=\"mt-3 mb-4 p-3 insert_headline content-capsule\">\n<div class=\"insertBlock\">\n<div class=\"insert_title\"><strong>Efem\u00e9rides Militares de la Independencia<\/strong><\/div>\n<div class=\"Insert_text\">\n<p>Ramiro Matos Gonz\u00e1lez, Jos\u00e9 Miguel Soto Jim\u00e9nez<\/p>\n<p>Librer\u00eda La Trinitaria, 2001. 397 p\u00e1gs.<\/p>\n<p>Relevante en el estudio de la historia dominicana y a la ubicaci\u00f3n de los acontecimientos militares del proceso independentista, iniciando con el manifiesto de separaci\u00f3n de 1844 y concluyendo con la cuarta campa\u00f1a de 1855 con el viaje del general Pedro Santana a Barahona.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"list-number\">\n<div class=\"Insert_Headline\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"container-1087146\" class=\"mt-3 mb-4 p-3 insert_headline content-capsule\">\n<div class=\"insertBlock\">\n<div class=\"insert_title\"><strong>Los documentos b\u00e1sicos de la historia dominicana<\/strong><\/div>\n<div class=\"Insert_text\">\n<p>Wenceslao Vega B.<\/p>\n<p>Sociedad Dominicana de Bibli\u00f3filos, 2010. 426 p\u00e1gs.<\/p>\n<p>Re\u00fane los documentos de nuestra historia desde las capitulaciones de Santa Fe, en 1492, hasta el Acta de reconciliaci\u00f3n y Acto institucional que puso fin a la guerra de abril en 1965. Incluye, el Acta de Separaci\u00f3n Dominicana del 16 de enero de 1844 y la Anexi\u00f3n a Espa\u00f1a.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"list-number\">\n<div class=\"Insert_Headline\"><\/div>\n<\/div>\n<div class=\"Insert_Headline\"><\/div>\n<div class=\"list-detail\">\n<div class=\"Insert_Headline\"><\/div>\n<\/div>\n<div class=\"list-number\">\n<div class=\"Insert_Headline\"><\/div>\n<\/div>\n<div class=\"QuoteAuthor\">\n<div>\n<div class=\"Insert_Headline\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"Insert_Headline\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"\" class=\"portlet-boundary portlet-static-end content-viewer-portlet last full-access norestricted\"><\/div>\n<div id=\"194249932\" class=\"portlet-boundary portlet-static-end related-viewer-portlet related-custom mb-3 p-3\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jos\u00e9 Rafael Lantigua, ex ministro de cultura Rep\u00fablica Dominicana (D. 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